Alonso un maestro en Daytona, a pesar de la lluvia
Fernando Alonso, vencedor de las 24 Horas de Daytona tras una carrera caótica truncada por la lluvia
Fernando Alonso en acción. | EFE
Apenas pudieron completarse 593 vueltas, la intensa lluvia provocó decenas de trompos y choques, pero Fernando Alonso salió airoso del caos para coronarse con todo merecimiento en las 24 Horas de Daytona, donde lideró al Wayne Taylor Racing en dos relevos asombrosos antes de cerrar con un último turno de la manera que se le conoce como maneja.
El desenlace resultó deslucido e impresionante a la vez. Tan comprensible y lógico con la integridad de los pilotos como desalentador y frustrante para los aficionados del Daytona Speedway International. Alonso y sus tres compañeros al volante del Cadillac #10 le pasaban fino al muro disimulando a duras penas una alegría mezclada con angustia.La comunicación definitiva de dirección de carrera, anunciada para las 20:00 horas, se demoró 26 minutos más.
Sólo entonces, en el muro del Wayne Taylor Racing, pudo festejar Alonso, en compañía de Jordan Taylor, Kamui Kobayashi y Renger van der Zande. Los coches seguían parados frente a los garajes cuando caía al fin la bandera a cuadros. Poco importaba ya el enojoso trámite. Alonso, el gran protagonista de todo el fin de semana, se convertía en el primer campeón mundial de F1 que también prueba la gloria en Daytona, el gran hito de la resistencia en Estados Unidos. La espera de las dos últimas horas había merecido la pena.