Gales destruye el rugby champagne

Gales luego de estar perdiendo 16-0, se rehízo en el segundo tiempo y aprovechando los errores de Francia lo dio vuelta y se quedó con un 16-24 increíble.

Imagen: @SixNationsRugby

Se empeña Francia en quitarle la razón a todos aquellos que añoran un tiempo pasado. Ya no se trata de exigirle al Gallo que recupere su rugby champagne. Lo primero lo consiguió por momentos. No hay más que ver el 16-0 que tenía al descanso contra Gales. Y el 19-24 final. ¿Qué ocurrió? Lejos de pensar en que la remontada se diese por la resurrección de Gales, todo se debió a dos fallos garrafales que le costaron sendos ensayos de North.

La Francia de los primeros minutos ilusionó. Con intensidad. Fuerte en el contacto y velocidad a la mano. Así llegó el primer apoyo de Picamoles en apenas cinco minutos. La cosa en Gales estaba peor. Huget culminó una buena carrera tras asistencia de Iturria para apoya un try en la esquina y después Camille Lopez pasaría un golpe de castigo y un drop. Casi sin darse cuenta, Gales se iba al descanso con una desventaja de 16 puntos.

Era cuestión de que Francia mantuviese el ritmo, el viento le venía a favor. Pero no, Francia es de los que se complica sin necesidad de que le aprieten. Tomos Williams ensayó tras una acción en la que Adams se coló entre la línea ‘bleu’ pero el esperpento llegó cuando un balón largo, de la forma más absurda que se recuerda en mucho tiempo, era dejado por Huget a pocos centímetros de su propia línea de marca. North sólo tuvo que lanzarse y posarlo.

Sacó amor propio el combinado de Brunel, esta vez a su favor, Camille Lopez puso el 19-17 con diez minutos por delante. Cuando más calma debía tener Francia, volvió a fallar. Una jugada a la mano, en teoría controlada, acabó con el gigante Vahaamahina inventándose un pase tan largo como previsible. North lo leyó y, tras cazarlo, se cruzó todo el campo para plantarlo bajo palos. A Francia le quedaron minutos, y tuvo un par de acciones cerca de la línea de marca, pero resistió Gales. Arrancó el 6 Naciones y, un año más tarde, parece que todo sigue igual por el país vecino.