INFLACIÓN y exceso de DINERO circulante

El Licenciado en Economía Jaime Rengel, comienza su participación en Desde La Ventana, el área de Economía, área sensible si las hay van a estar a su cargo.

Por Jaime Rengel.

El dinero facilita mucho nuestro diario vivir porque sirve como medio de intercambio ampliamente aceptado. Imaginemos si no existiese el dinero lo engorroso que sería poder intercambiar los bienes que poseemos por otros que son de nuestra preferencia pero que están en poder de terceras personas, estaríamos en presencia de la muy antigua (y superada) economía de trueque.

En esta economía de trueque no existía la “inflación” ya que cuando las preferencias cambiaban hacia algún producto en particular el precio de este en términos de los otros aumentaba en detrimento del bien que perdía la preferencia del público, de esta manera los precios relativos se acomodaban a los nuevos gustos. Al introducir el dinero en la economía de trueque las transacciones se hicieron menos costosas y más fáciles de realizar, puesto que ya no había que demostrar el valor y las bondades de nuestras pertenencias para intercabiarlas por otras que nos interesaban.

La introducción del dinero en la economía además de las ventajas para agilizar transacciones traería consigo un problema complicado de resolver. Si la cantidad del mismo crecía de forma desmedida en un período de tiempo sin la contrapartida del crecimiento de la economía real (el aumento en la producción de bienes y servicios) habría INFLACION (aumento sostenido y generalizado del nivel general de precios), esto trajo mucha incertidumbre en la toma de decisiones, una caprichosa reasignación de recursos y mucha variación en precios relativos.

El dinero se transformó en un bien más, y nació un mercado para el mismo, con su correspondiente oferta y demanda. Así, al aumentar la cantidad de dinero disponible su oferta se incrementaba y si la demanda por el mismo se mantenía constante (o disminuía) entonces el valor del dinero caía, o lo que es lo mismo el dinero perdía poder de compra, cada vez se podía comprar menos bienes y servicios disponiendo de la misma cantidad de dinero.

Exactamente es lo que pasa en la economía Argentina en estos momentos, la emisión monetaria supera por amplio margen a la expansión de la economía real (aumento en la producción de bienes y servicios) medidos en un mismo período de tiempo, sumado a las expectativas de inflación en alza hizo que la gente en general comenzara a demandar menos dinero (pesos), mantener menos pesos en sus activos.

Estos desplazamientos a precios luego de la emisión de dinero en exceso se puede ver en la ecuación cuantitativa del dinero que originalmente ideó el economista Irving Fisher y que mejoró Milton Friedman (Nobel de Economía 1976):     P x T = M x V

P es el nivel general de precios

T es la cantidad de transacciones económicas en un período

M es la base monetaria o cantidad de dinero en la economía

V es la velocidad de circulación del dinero o la cantidad de veces en que el dinero cambia de manos.

El valor de las transacciones en un período (P x T) debe ser igual a la Cantidad de dinero existente multiplicada por la cantidad de veces que este cambia de manos