Gael Monfils se hizo fuerte en Róterdam
El francés Gael Monfils superó en la final del ATP 500 de Róterdam a Stan Wawrinka, que regresaba a una final por primera vez desde Roland Garros 2017. En esta ocasión, impuso por 6-3, 1-6, y 6-2.
Imágenes: @ATPWorldTour y ESPN
Monfils, que contaba en su historial con 21 finales perdidas, volvió a levantar un trofeo trece meses después de ganar por última vez en el Qatar ExxonMobil Open el pasado curso (v. a Rublev). Así, ya cuenta en su palmarés con los trofeos de Sopot 2005, Metz 2009, Montpellier 2010 y 2014, Estocolmo 2011, Washington 2016, Doha 2018 y Róterdam 2019.
Esta semana confirma un fantástico inicio de temporada del parisino. En la pista dura cubierta holandesa dejó por el camino a David Goffin en primera ronda, luego a Andreas Seppi, a Damir Dzumhur en cuartos de final y a Daniil Medvedev en semifinales. En la última ronda, Wawrinka fue su víctima para fijar un récord de 9-2 en 2019 desde que estrenó el curso en el Abierto de Australia.
Duro de descifrar. Podría ser una buena palabra para definir el juego de Gael Monfils. Un tenista con todos los golpes en su repertorio para convivir en la élite, aunque solo lo demuestre cuando está realmente centrado. Hoy en el primer set de la final de Rotterdam pudimos ver a ese tenista regular, incisivo, que no regala una sola pelota y con esa facilidad para sacar de quicio al bueno de Stan.
Erratico. Ésta también podría valernos para definir al bueno de Monfils.
Esta versión errática e influida por un mal comienzo de set también la vimos este domingo en Rotterdam, recibiendo un 6-1 del suizo, mucho más paciente y acertado en los momentos calientes del duelo.
Especial. Tan especial que parecía que estaba completamente KO, pero lo que estaba era esperando su lugar, su momento. La tercera manga apenas duró tres juegos, los que tardó el francés en hacer el break. Ahí volvió a coger el timing y solamente lo soltó para cambiarlo por el título. Este ya no se le escapaba, el octavo de su carrera.
El galo se adjudicó los 500 puntos para el Ranking ATP y los 405.030 euros en juego para el campeón. Además, en la final íntegramente entre jugadores que no portan la condición de cabeza de serie, se convirtió en el ganador desde que Michael Llodra sorprendió a Robin Soderling en 2008.