Nadal vence a Tsitsipas en Abu Dhabi
La exhibición de Abu Dhabi ha sido en realidad una exhibición feroz y absoluta de 3h.18’ entre Rafa Nadal y Stefanos Tsitsipas, protagonistas de una final de altísimo nivel peleada al máximo, como si estuviera en juego un gran título oficial.
El nº 1 mundial y el vigente campeón del Masters, nº 6 del ranking, han librado una batalla de enorme desgaste físico y mental en plena pretemporada, digna de un gran torneo ATP: 6-7 (3), 7-5 y 7-6 (3).
Desde la primera bola y respaldado por un soberbio saque, Tsitsipas pegó con dureza, basado en su servicio, valentía y precisión que mostraron el hambre de su tenis. En sus tres primeros turnos al resto se situó con 15-40, pero obtuvo la habitual respuesta de raza de Nadal y su mentalidad, capaz de levantar esas tres situaciones de riesgo antes de mantener el saque.
También envalentonado por su victoria en semifinales sobre Djokovic (3-6, 7-6, 6-4), el heleno encajó sin pestañear esa reacción de Nadal, ni siquiera cuando el balear logró, él sí, el primer break de la final en el noveno juego (5-4).
Dos set-balls desaprovechados
Rafa dispuso entonces del saque para anotarse la primera manga, pero Tsitsipas salvó dos set-balls en contra y le devolvió a continuación la rotura (5-5). El parcial llegó al tiebreak y allí el griego confirmó que estaba decidido a jugarle cara a cara por completo a Nadal.
Rafa se quejó porque, con 3-5, una bola profunda suya fue cantada mala y dejaba el punto a su merced. La revisión del vídeo cambió la decisión del juez porque la bola era buena. El punto se repetió, pero obviamente ya igualdad en mejores condiciones y Tsitsipas lo ganó entonces (3-6) antes de cerrar el primer parcial por 6-7 (3).
Inalterable a la decepción de malograr dos bolas de set, Nadal mejoró sus prestaciones con el saque en la segunda manga y, tras otra durísima batalla con puntos espectaculares, igualó el partido gracias a un break en el 12º juego para 7-5 a su favor.
Rafa fuerte mentalmente como nadie, Nadal terminó de romper la cabeza de Tsitspas en el tercer set y el griego rompió la raqueta de rabia contra una silla al perder un punto en el primer juego. Fue el primer gesto antideportivo del griego, cuya mejoría en la gestión de las emociones es uno de los factores de su crecimiento como tenista.
Nadal que siempre halla respuestas y sus rivales, tarde o temprano, desafinan de alguna manera. En este caso, Tsitsipas sufrió una pérdida de concentración absoluta en el sexto juego con un smash fallado, dos dobles faltas y otro drive fuera que pusieron un 4-2 y saque para Nadal que parecían definitivos.
No fue así porque la capacidad de recuperación del griego, al alza el último año, le permitió recuperar enseguida el break y alargar la final hasta otro tiebreak decisivo. En ese escenario, a máxima presión, Nadal demostró una tarde más que se mueve mejor que nadie y ganó el desempate para levantar por quinta vez la exhibición de Abu Dhabi: 6-7 (3), 7-5 y 7-6 (3).