El Bayern y su segunda oportunidad de quedarse con la Bundesliga

Si se impone a un Bremen en plena lucha por no descender cantará campeón a falta de dos jornadas para el final. Se trataría de su octava ensaladera consecutiva y la vigésimo novena en su historia, que también puede caer en caso de empate o derrota, siempre y cuando el Dortmund no consiga más puntos que el eterno rival mañana ante el Mainz.

El Bayern Múnich dispone hoy de su segundo ‘match ball’ para conquistar matemáticamente la octava Bundesliga consecutiva y 30ª de su historia. El sábado el Borussia Dortmund lo evitó al imponerse al Fortuna Düsseldorf (0-1), pero esta noche el gigante bávaro, con 7 puntos de ventaja y a 3 jornadas del final, depende de sí mismo para ser campeón.

Un triunfo en el Weserstadion ante el histórico Werder Bremen, que se juega la permanencia en un final de temporada dramático, daría el título al Bayern. Un empate le llevaría a esperar a que mañana el Dortmund perdiera en casa ante el Mainz. Si Bayern y Dortmund perdieran, también el equipo de Munich sería campeón.

Hansi Flick recupera a su goleador Robert Lewandowski y a Thomas Müller, líder de asistencias de la Bundesliga, tras cumplir su sanción el sábado en el sufrido 2-1 ante el Borussia M’gladbach. Además, todo apunta a que el técnico del Bayern no reservará de entrada como entonces a Alphonso Davies y Kingsley Coman.

La estadística está abrumadoramente a favor del Bayern, que ha ganado al Werder Bremen los últimos 21 partidos desde 2010. Pero el equipo de Florian Kohfeldt se juega la vida en su desesperado intento por evitar su primer descenso en 40 años. Penúltimo en la tabla, la goleada del sábado al colista y casi desahuciado Paderborn (1-5) ha reforzado su moral ya que le permitió alcanzar al Fortuna Düsseldorf, que ocupa la plaza del playoff de permanencia. Le quedará visitar al Mainz (15º) y visitar al Colonia (12º).

“Queremos ser campeones el martes, depende de nosotros. No haremos ningún regalo al Werder”, avisó ayer Flick, que acaricia su primer título como primer entrenador, superando los registros del mejor arranque de Pep Guardiola en el Bayern, tras ganar el Mundial 2014 siendo ayudante del seleccionador alemán Joachim Löw.

Precisamente esta experiencia le hace ser optimista si la Champions se decidiera en agosto con una final a 8 en una sede neutral. “Conozco muy bien ese formato de torneo”, dijo Flick en alusión al Mundial. Mientras, Kohfeldt mantiene los pies en el suelo. “No hay razón para afrontar el partido con ningún tipo de euforia. Todavía no hemos ganado nada y estamos en zona de descenso”, aseguró aye