El City se aprovecha de los errores del Arsenal
Manchester City sigue a paso firme. El equipo de Pep Guardiola goleó por 4-1 a Liverpool en Anfield, aprovechando una muy floja actuación de Alisson Becker, arquero de los Reds. De esta manera, siguen siendo líderes de la Premier League.
Se le ha acabado el aura al Liverpool, al que tampoco le sirve de escudo jugar en Anfield. Ya no es un argumento a su favor. Sin gente en la grada, el equipo se siente abandonado y encadena tres derrotas consecutivas: Burnley, Brighton y City. Esta última la que sentencia sus esperanzas de retener la corona. Jugar sin sus mejores zagueros ha sido una losa insuperable para Klopp, que encaja la peor derrota frente a un Guardiola que ha tardado cinco años en ganar en Anfield.
Necesitaba mandar un mensaje de autoridad el Liverpool, pero fue el City el que se encargó de desenredar el choque. Más ducho con la pelota, el de Santpedor optó por un once con Bernardo Silva de interior junto a Gündogan y con Foden, un futbolista que no necesita pasar ninguna otra prueba. El equipo no puede prescindir de su talento, tampoco en un primer tiempo en el que se exigió rigor de cirujano. Cualquier error iba a costarle caro a uno o a otro.
A los 35 minutos, el árbitro sancionó un penal para la visita, que falló İlkay Gündogan. Sin embargo, el alemán luego tuvo revancha: marcó el gol para abrir el marcador -tras un rebote del arquero brasileño- a los 4 de la segunda mitad.
Luego, Mohamed Salah, de penal, marcó el empate a los 17 minutos. Sin embargo, el City volvió a ponerse en ventaja nuevamente rápido: Alisson tuvo una mala salida, la visita contraatacó y Gündogan anotó su segundo tanto.
Más adelante, otra vez el brasileño salió mal desde el fondo, el equipo de Guardiola lo aprovechó y Sterling marcó el 3-1 parcial. Y, cuando faltaban 8 minutos para el final, Phil Foden -joyita de los Citizens- convirtió un golazo desde el costado del área.
Con este resultado, Manchester City sigue como único líder de la Premier League con 50 puntos, a 5 del Manchestr United. Además, arrastra una racha de 14 victoria consecutivas en todas las competencias y 21 partidos sin perder.
No va a reconocer que tiene la Premier sentenciada, pero tampoco tiene pinta de que nadie pueda evitarlo. Se recuperó poco a poco y ahora gobierna con soltura, manifestada más que nunca en el lugar en el que tanto sufrió.