Deportes Olímpicos: Softbol

El béisbol y el softbol, su hermano menor, que fueron deportes de competición por última vez en Pekín 2008, se reincorporan al programa Olímpico y forman parte de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Se cree que el softbol nació en los Estados Unidos como una versión del béisbol a cubierto, para así poder jugar fuera de temporada. Las reglas de ambos deportes son muy similares, con dos equipos de nueve jugadores cada uno que intentan conseguir el mayor número de carreras golpeando una pelota y corriendo a través de una serie de bases hasta alcanzar el plato de home. Los equipos se alternan entre batear y defender, en unos periodos que se denominan entradas, e intercambian las posiciones cuando el equipo defensor elimina a tres oponentes.  

Gana el equipo que logre el mayor número de carreras después de nueve entradas alternadas entre el bateo y la defensa. Si los equipos estuvieran empatados tras siete entradas, el juego entraría en una fase de desempate (tie-break) con reglas específicas para hacer más rápida la puntuación y llegar antes al final. 

El softbol fue presentado como deporte de competición Olímpica exclusivamente en categoría femenina en Atlanta 1996. Formó parte del programa Olímpico hasta 2008 y después se eliminó.  

Su regreso se debe a que el Comité Olímpico Internacional dio la opción al país anfitrión para que propusiera la inclusión temporal de alguna competición para estos Juegos. El Comité Organizador de Tokio 2020 tomó la decisión de recuperar el sóftbol femenino y béisbol masculino. 

La competición será organizada por la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC, por sus siglas en inglés), la organización rectora a nivel mundial que nació en 2013 de la fusión de la Federación Internacional de Sóftbol y la Federación Internacional de Béisbol.

Esencia del deporte

El softbol se diferencia del béisbol en que se practica en un campo de juego más pequeño, con una distancia más corta entre el lanzador y el bateador. Además, la pelota es mayor y más pesada y el bate no supera las 34 pulgadas (86,4cm), en comparación con las 42 pulgadas (106,7cm) del bate de béisbol. 

Otra diferencia fundamental del sóftbol es el requisito de que los lanzamientos sean con la mano baja, soltando la pelota cuando la muñeca pase al lado del cuerpo, por debajo de la cadera. El lanzamiento de molino, en el cual el brazo traza un amplio círculo para aprovechar la fuerza centrífuga y dar velocidad a la pelota, es la técnica de lanzamiento más empleada. 

Las mejores jugadoras pueden realizar lanzamientos a velocidades de más de 100 km/h. Dada la distancia tan corta que hay entre el lanzador y el bateador, se considera que rivaliza con los 150 km/h de un lanzamiento de béisbol en términos de velocidad aparente. 

Tal y como ocurre en el béisbol, uno de los atractivos del juego es la contienda entre la astucia del lanzador y la del bateador, ya que el lanzador puede utilizar diferentes tipos de lanzamiento, como el rise ball (elevación), que aprovecha el giro hacia atrás para dar la impresión de que esta se eleva a medida que se mueve hacia el bateador, o el drop pitch, en el que la pelota va cayendo a medida en la que se acerca al bateador.

Panorama para los Juegos de Tokio 2021

Gracias a su profundo arraigo y popularidad como deporte de ocio en Estados Unidos, este país cuenta con una gran cantera de jugadoras con las que formar su selección. El equipo estadounidense ha dominado el sóftbol Olímpico: ganó el oro en Atlanta 1996, Sídney 2000 y Atenas 2004. 

Sin embargo, su racha de 22 victorias consecutivas acabó en la final de Pekín 2008, cuando Japón ganó por 3-1. Esta fue considerada una de las mayores sorpresas de aquellos Juegos Olímpicos, especialmente porque Japón había perdido anteriormente contra Estados Unidos tanto en la fase preliminar como en la ronda de medallas. 

En Tokio 2020 solamente competirán seis selecciones, con lo cual hay poco margen de error en la lucha por las preseas. Estados Unidos es la clara favorita, pero Japón responderá al desafío que se le plantea con una defensa contundente y unos increíbles lanzamientos. Llevar a cabo una competición apasionante ayudará a que el softbol atraiga mayor atención y gane popularidad en todo el mundo.