Maxi Olivera, el jugador de Peñarol: tranquilidad y “mucha bronca”
Olivera que terminó hospitalizado con un golpe y un corte en el rostro por un piedrazo lanzado por hinchas de Central habló tras lo sucedido.
Mientras el escándalo por la agresión a Maximiliano Olivera, defensor de Peñarol, desde una de las tribunas de Rosario Central recién empieza -y promete seguir en los escritorios de Conmebol- la víctima del piedrazo se expidió en redes luego de recibir el alta médica.
El futbolista, que terminó con un golpe y un corte en el pómulo izquierdo, se había descompensado en el vestuario causando preocupación, por lo que terminó en un nosocomio siendo sometido a estudios. Finalmente, los resultados de la tomografía descartaron cualquier consecuencia de gravedad y pudo retornar con sus compañeros.
“¡Estoy bien! ¡Gracias por los mensajes! ¡Más allá del dolor y unos puntos de sutura, todo bien! Dolido por el resultado que, creemos, merecíamos algo más. Pero con mucha bronca por el pésimo trato que recibió nuestra hinchada, nuestra gente. ¡Una VERGÜENZA! ¡Pero todos juntos vamos a dar pelea en todos lados! Pelarol y nada más. ¡Esto sigue! Vamo’ y vamo'”, escribió el lateral.
Según trascendió, desde Peñarol constataron que el impacto provino de una piedra arrojada desde la tribuna de la parcialidad de Central y realizaron la elevación correspondiente ante Conmebol para que tome medidas al respecto. Y el informe del veedor sería implacable, en un asunto que promete traer consecuencias.
Como si el escándalo por el proyectil y los problemas en la previa no fueran suficientes, el vicepresidente de Peñarol, Eduardo Zaidensztat, realizó una fuerte acusación contra la gente de Rosario Central al indicar que habrían existido hasta agresiones entre los directivos.
“Un señor de camisa blanca y pelado vino a agredir a Nacho(Ruglio, presidente de Peñarol). Espero que no sea el presidente de Central, como nos dijeron en ese momento“, indicó en diálogo con Carve Deportiva, dando a entender que habría existido una agresión de parte de Gonzalo Belloso hacia su par del Manya.
Para cerrar una jornada movida, el club emitió un comunicado en donde prometió sanciones para los responsables de las agresiones:
“El Club Atlético Rosario Central informa que, debido a los repudiables e inadmisibles hechos suscitados en el partido disputado este jueves 4 de abril de 2024, se encuentra revisando las cámaras y controles de acceso a efectos de identificar de manera inmediata a aquellos simpatizantes -tanto de la parcialidad local como de la visitante- que hubieren incitado y/o protagonizado incidentes y/o actos de violencia.
Una vez identificados, se los sancionará conforme a las más estrictas pautas legales y reglamentarias correspondientes y, en el caso de aquellos implicados que fueran socios de nuestra institución, se les aplicará el derecho de admisión y, eventualmente, se los penará debidamente y se expulsará en forma irrevocable a quien corresponda.
Desde nuestro club, y tal como pregonamos en nuestras campañas en medios y redes sociales, velamos por un espectáculo sin ningún tipo de violencia, tanto antes, como durante y con posterioridad a cualquier partido. No estamos dispuestos a tolerar este tipo de hechos y seremos implacables contra los inadaptados que atenten contra la integridad de los partidos en nuestro estadio”.