El clásico en Vicente López: Platense se impuso a Argentinos en un duelo de alta tensión

En una jornada de pura emoción y con un imponente recibimiento, Platense y Argentinos Juniors dieron inicio a la actividad dominical en Vicente López.

El clásico, cargado de pasión y con las tribunas teñidas de humo marrón y banderas que cubrieron cada rincón del estadio, estuvo marcado por la tensión desde el primer minuto. Apenas iniciado el encuentro, Guido Mainero y Francis Mac Allister sufrieron fuertes golpes, dejando en claro que el duelo sería físico y de alta fricción.

A pesar de las constantes interrupciones, el Bicho intentó proponer su juego. La conducción de Alan Lescano, la presión incesante de Maxi Romero y el oportunismo de Nicolás Oroz fueron claves en el desarrollo del primer tiempo. El ex Racing y Chacarita capitalizó una desatención defensiva y, con un potente remate, venció a Juan Pablo Cozzani, poniendo en ventaja a los dirigidos por Cristian Zermatten.

Sin embargo, la respuesta de Platense no tardó en llegar. Un polémico penal sancionado por Darío Herrera tras una infracción de Tomás Molina a Mainero permitió a Mateo Pellegrino igualar el marcador. Con un disparo inalcanzable, el delantero dejó sin chances al Ruso Rodríguez, que nada pudo hacer para evitar el 1-1.

El clásico en Vicente López: Platense se impuso a Argentinos en un duelo de alta tensión
El clásico en Vicente López: Platense se impuso a Argentinos en un duelo de alta tensión

El cierre de la primera mitad trajo una nueva sorpresa para el local. En una jugada de profundidad, Pellegrino habilitó a Mainero, quien definió con precisión para sellar el 2-1. Aunque el Ruso Rodríguez protestó por una supuesta posición adelantada, la ubicación de Mac Allister convalidó la ventaja para el Calamar, que se fue al descanso con la euforia del marcador a su favor.

La segunda mitad se tornó cuesta arriba para Platense con la expulsión de Carlos Villalba, quien ingresó en lugar de Fernando Juárez y, tras una fuerte entrada sobre Matías Perello, dejó a su equipo en inferioridad numérica. La intervención del VAR fue decisiva, ya que permitió a Herrera corregir la tarjeta amarilla por una roja directa.

Aguantando con valentía, Platense supo sufrir y defender su ventaja hasta el pitazo final. Al ritmo de Goyeneche, el tango resonó en las tribunas de Vicente López: “Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir…” Y el triunfo quedó en casa. Con este resultado, el Calamar sigue soñando con su clasificación a la Copa Sudamericana de la próxima temporada.

Imágenes: Prensa Platense