Jack Doohan y un debut para el olvido en Australia
El piloto australiano Jack Doohan no completó ni una vuelta en su carrera de casa. Perdió el control de su Alpine en la pista mojada de Melbourne y terminó contra el muro. Un inicio preocupante en un año donde su futuro ya estaba bajo análisis.
Si Jack Doohan ya sentía presión antes de comenzar su primera temporada completa con Alpine en la Fórmula 1, su fugaz paso por el Gran Premio de Australia solo la aumentará. El piloto local no logró completar ni una vuelta en la carrera inaugural de la temporada 2025, perdiendo el control de su A525 en la primera vuelta y chocando contra el muro, en una jornada marcada por condiciones de pista complicadas.
Desde temprano, la lluvia había dejado el circuito de Albert Park en un estado traicionero. La acumulación de agua incluso obligó a cancelar la carrera de Fórmula 2, dejando en evidencia lo difícil que sería la competencia para la máxima categoría. Con el asfalto comenzando a secarse y la incógnita sobre si largar con neumáticos intermedios o de lluvia extrema, la pista se convirtió en una verdadera trampa para los pilotos.

Uno de los primeros en sufrirlo fue el francés Isack Hadjar, quien se despistó en la vuelta previa y destruyó su Racing Bulls antes de poder tomar la largada. Su accidente obligó a retrasar el inicio de la carrera, pero ni siquiera eso le sirvió a Doohan para evitar el desastre. Apenas se apagaron las luces, el australiano pisó una línea mojada y perdió el control de su monoplaza, que terminó destrozado contra el muro.
El golpe no solo dañó su Alpine, sino que también complica su futuro en el equipo. Bajo la estricta supervisión de Flavio Briatore, asesor ejecutivo de la escudería francesa, Doohan sabe que su puesto no está asegurado. Alpine cuenta con una larga lista de pilotos reserva, incluyendo a Franco Colapinto, Paul Aron, Ryo Hirakawa y Kush Maini. El propio Briatore advirtió que no dudará en realizar cambios si considera que alguien no está rindiendo.
El momento del australiano es preocupante. Su error, aunque costoso, no fue exclusivo de él: minutos más tarde, Carlos Sainz también pisó una línea mojada y golpeó su Williams detrás del auto de seguridad. Sin embargo, la diferencia entre ambos es clara: el español tiene su futuro asegurado, mientras que Doohan aún debe demostrar que merece su lugar en la parrilla.
Así, con su Alpine destruido y muchas dudas sobre su continuidad, el piloto local se marchó de su primera carrera del año sin siquiera haber completado una vuelta.