Central Norte se impuso en un partido olvidable y sin brillo ante un pálido Almirante Brown
Central Norte venció a Almirante Brown por 2 a 1 en Salta, en un partido marcado por el bajo nivel futbolístico y un arbitraje deficiente. El Cuervo aprovechó las falencias de su rival y sumó tres puntos vitales.

Desde el arranque, el partido dejó ver su tónica: escasas emociones, juego lento, muchas interrupciones y decisiones erráticas. Central tuvo la primera llegada con un remate débil de Ferreyra. En el mediocampo, Rinaudo vio tempranamente la amarilla por una infracción innecesaria, y luego González también fue amonestado. Almirante, con presión alta, generó pelotas paradas y llevó algo de peligro, aunque sin precisión.
A partir del minuto 15, Central comenzó a tener más la pelota y a generar algo de juego, aunque todo seguía siendo trabado y poco vistoso. En ese contexto, a los 32 minutos llegó el gol del local: Banegas peleó una pelota sobre la línea, consiguió un córner y, tras una jugada sucia en el área, Bianciotti definió para el 1-0.
Almirante, que mostró un nivel muy bajo, sin intensidad ni ideas, pagó caro su desorganización. Pero Central también tiene problemas defensivos, y lo sufrió a los 38: Almada desbordó a Sánchez, centró y Belloso igualó el marcador. El tanto visitante llegó en su primera chance clara y volvió a instalar la incertidumbre.

El segundo tiempo mantuvo la pobreza futbolística de la primera parte. En ese panorama, un insólito penal por mano de un defensor visitante tras un lateral le permitió a Giménez marcar el 2-1 para el Cuervo.
Un párrafo aparte para el árbitro, de mal desempeño general, fue cuestionado por ambas partes, que en un momento llevó a la ira del Tano Riggio al que expulsó por protestar.

Los cambios no mejoraron demasiado el desarrollo del juego. Central movió el banco para reforzar el mediocampo e intentar sostener el resultado, mientras que Almirante fue a la carga con más voluntad que fútbol, dejando muchos espacios atrás. El ingreso de Preciado dio algo de movilidad, pero nunca alcanzó para inquietar realmente a González.
En un final trabado y con mucho roce, Central se cerró bien atrás y defendió con ímpetu la victoria. Iglesias y Acosta fueron claves para cerrar los espacios y mantener el resultado. Fue triunfo de Central, lo único importante del partido. El Cuervo deberá mejorar mucho si quiere sostenerse arriba, aunque en esta jornada, ante un rival muy flojo, supo sumar.