Independiente Golpeó en La Bombonera y Está en Semifinales
Independiente derrotó 1-0 a Boca en La Bombonera y avanzó a semifinales del Torneo Apertura 2025. Con un golazo de Álvaro Angulo, el Rojo dejó afuera al Xeneize y enfrentará a Huracán.
Con autoridad, inteligencia táctica y un golazo decisivo, Independiente derrotó 1-0 a Boca en La Bombonera por los cuartos de final del Torneo Apertura 2025 y se metió en las semifinales, donde se enfrentará a Huracán, que previamente eliminó a Rosario Central. El equipo de Julio Vaccari se mostró superior en los momentos clave y supo aprovechar el desconcierto de un Xeneize que terminó desbordado por el contexto y por sus propios errores.

El inicio del partido fue eléctrico. Miguel Merentiel generó la primera clara a los 5′, pero Rodrigo Rey tapó con firmeza. En la réplica, el Rojo respondió con un cabezazo de Sebastián Valdez que exigió a Agustín Marchesín. En ese arranque parejo, un pase filtrado de Milton Giménez dejó a Merentiel de cara al gol, pero fue anulado por fuera de juego.
Con el correr de los minutos, el juego perdió precisión. Merentiel volvió a tener un mano a mano que no concretó, y luego habilitó de forma brillante a Carlos Palacios, quien desperdició una ocasión inmejorable.
En el complemento, el árbitro Nicolás Ramírez amonestó a Federico Vera y Ayrton Costa en una ráfaga, lo que encendió los ánimos en un clima cada vez más caliente. Mariano Herrón intentó cambiar el rumbo con los ingresos de Edinson Cavani y Ander Herrera, que volvía tras 50 días, pero el equipo no mejoró.
El gol llegó a los 20 minutos del segundo tiempo: Álvaro Angulo armó una jugada individual por la banda izquierda, dejó rivales en el camino y definió con clase al primer palo. Silencio absoluto en La Bombonera y explosión en el banco rojo.
Boca no reaccionó. Con Kevin Lomónaco como líder defensivo, Independiente cerró líneas y manejó los tiempos ante un rival perdido en su propia ansiedad. El ingreso de Exequiel Zeballos no cambió el guion. La desesperación se adueñó del Xeneize, que terminó impotente y eliminado, ante la bronca creciente de su gente.
Los insultos no tardaron en llegar. Jugadores cabizbajos, silbidos desde las tribunas y cuestionamientos directos a la Comisión Directiva marcaron el cierre de una noche negra para Boca. El Rojo, por su parte, dio el gran golpe y se ilusiona con volver a gritar campeón.