San Lorenzo Sufrió, Aguantó y Avanzó por Penales
San Lorenzo venció a Argentinos Juniors por penales 8-7 tras empatar 1-1 en los 90’, y se clasificó a las semifinales del Torneo Apertura. El héroe fue Gill, al contener el remate de Maxi Romero.
San Lorenzo venció a Argentinos Juniors por penales 8-7, luego de igualar 1-1 en los 90 minutos, y se metió en las semifinales del Torneo Apertura 2025, donde enfrentará al ganador entre Platense y River. En una noche cargada de dramatismo en el estadio Diego Armando Maradona, el Ciclón supo resistir y golpeó en el momento justo, pese al agónico empate que forzó la definición desde los doce pasos.
La primera mitad fue para el olvido. Argentinos Juniors dominó la tenencia y mostró mayor intención ofensiva, pero jamás logró romper el cerrojo que propuso el equipo de Rubén Darío Insúa. San Lorenzo esperó, priorizó el orden defensivo, y cuando intentó salir rápido de contra, careció de precisión para generar peligro.
El complemento comenzó igual, con un Bicho que intentaba a través del tridente Lescano–Rodríguez–Herrera, aunque sin puntería ni profundidad. Para colmo, el conjunto de Boedo perdió a Romaña en el entretiempo, tras un fuerte golpe en la cabeza, pero no sintió su ausencia: la defensa respondió con firmeza.
En el momento más inesperado, llegó el gol azulgrana. El joven Muniain inició la jugada por la izquierda, el balón terminó en los pies de Ezequiel Herrera, quien lanzó un centro medido que Andrés Vombergar capitalizó con un certero cabezazo para el 1-0 a los 76 minutos. Sorpresa total en La Paternal.
El gol desató el desconcierto en Argentinos, que se desordenó y cayó en la desesperación. Pelotazos, infracciones innecesarias y centros forzados fueron la constante. Sin embargo, cuando el reloj marcaba 95′, Francisco Álvarez metió un envío al área y Tomás Molina, máximo artillero del Bicho en el certamen, se elevó y conectó de cabeza para sellar el empate agónico.
El 1-1 obligó a la definición desde los doce pasos. Los tiros fueron ejecutados con altísima precisión, hasta que llegó el turno de Maxi Romero, quien remató débil al medio y Facundo Gill detuvo el disparo con seguridad. A continuación, Gastón Hernández tomó la responsabilidad y no falló: 8-7 para el Ciclón y pasaje a semifinales.

San Lorenzo, entre sufrimiento y temple, se convirtió en uno de los cuatro mejores del campeonato y ahora espera por Platense o River en la próxima instancia.