Colapinto brilló en la qualy, pero el Alpine lo frenó en Canadá

Franco Colapinto luchó contra las debilidades del Alpine en el GP de Canadá y, pese a firmar su mejor clasificación, el motor limitado y una estrategia arriesgada lo dejaron sin sumar puntos en Montreal.

Colapinto doblegó sus propios límites ante un Alpine sin ritmo

El gran sábado de Franco Colapinto en Montreal contrastó con su carrera en el GP de Canadá: a pesar de haber brillado en clasificación, el domingo fue una lección de realidad. Colapinto luchó contra las debilidades del Alpine en el GP de Canadá, donde faltó potencia y la estrategia no ayudó, lo que le impidió capitalizar su prometedora posición de salida.

El viernes había sido áspero, con registros pobres durante las prácticas y dos trompos que reflejaban falta de confianza. La clasificación dio aire: Colapinto arrancó 12º (lanzándose a la Q2 y superando por primera vez a Pierre Gasly), y finalmente largará 11º por sanción a Yuki Tsunoda. “Logramos desbloquearnos”, afirmó Flavio Briatore, reconociendo el salto cualitativo del pilarense.

Sin embargo, el domingo fue otra historia. El Alpine A525 sufrió en las rectas: “No tenemos la mejor velocidad en recta porque el motor no es lo que queremos”, admitió Colapinto. La desventaja rondaba los 25 HP respecto a los líderes y se notó: Colapinto no pudo adelantar y quedó atrapado detrás de pilotos como Gabriel Bortoleto, cuyo Ferrari ofrecía más tracción.

La estrategia fue arriesgada: salió con neumáticos medios, paró en la vuelta 15 para poner duros y buscó proteger la carga del final. Pero el plan fracasó: el tráfico lo retrasó y el duelo terrestre en pista fue infructuoso. “Fue una estrategia que en papel no era mala, pero fue un desastre”, reconoció el piloto argentino tras cruzar la línea.

Alpine firmó un récord negativo: siete carreras sin sumar puntos en diez disputadas. En Montreal, la unidad de potencia francesa mostró nuevamente sus limitaciones. Hoy, Gasly tampoco pudo puntuar debido a haber largado desde boxes luego de romper parque cerrado. El equipo pone sus esperanzas en la nueva normativa de motores de 2026.

desde la ventana

A pesar del sabor agridulce, el sábado de clasificación abrió una puerta. “Estamos encontrando el rumbo y entendiendo qué pasa cuando no tengo confianza ni grip”, cerró Colapinto, pensando ya en Austria.