San Lorenzo no podrá incorporar jugadores: la deuda con FIFA complica el mercado de pases

La dirigencia decidió usar los ingresos recientes para pagar sueldos y no cancelar la deuda de más de 2,2 millones de dólares. El club sigue inhibido por FIFA y sin refuerzos.

Prioridad: sueldos, no deudas

En medio del conflicto por el caso Marcelo Moretti, San Lorenzo atraviesa una situación delicada. Los dirigentes optaron por destinar los ingresos obtenidos recientemente al pago de salarios, tanto de futbolistas como de empleados, en lugar de levantar la inhibición que impide incorporar jugadores.

La deuda supera los 2,2 millones de dólares

La inhibición vigente por parte de FIFA se debe a una deuda que supera los 2,2 millones de dólares, sin contar los intereses acumulados. A pesar de las presiones y el debate interno, la decisión fue priorizar el funcionamiento actual del club antes que saldar compromisos con acreedores internacionales.

Sin incorporaciones en este mercado

La comisión directiva, encabezada por Julio Lopardo, decidió no realizar incorporaciones durante este receso. Con ese escenario, Damián Ayude deberá afrontar la segunda mitad del año con los jugadores actuales, sin caras nuevas. Aunque se había acordado de palabra con Leandro Allende (Quilmes) y Saúl Salcedo (Newell’s), no llegarán al club.

Riesgos ante FIFA: multas e intereses

Postergar el pago podría implicar consecuencias graves: intereses de entre el 12% y el 15%, multas por incumplimiento de hasta el 50% y costas procesales del 15%. Esta situación genera alarma en distintas áreas del club que advierten sobre posibles sanciones más severas.

El ingreso no alcanza y se descarta una venta inmediata

Las ventas de Malcom Braida, Elián Irala y Miguel Ángel Russo generaron ingresos, pero el total no supera los tres millones de dólares. Ese dinero se usará para cubrir gastos operativos. Boca mostró interés por Gastón Hernández, tasado en 10 millones de dólares, pero aún no hubo contactos formales. Desde el Xeneize solo considerarían adquirir un porcentaje del pase, algo que no convence a la dirigencia azulgrana.