Central Córdoba quedó eliminado en una tarde histórica frente a Independiente Rivadavia

Central Córdoba de Rosario no pudo seguir haciendo historia en la Copa Argentina. Este miércoles, en San Luis, el equipo dirigido por Daniel Teglia y Diego Acoglanis cayó 2-1 frente a Independiente Rivadavia de Mendoza.

El Charrúa, único representante de su categoría en los octavos de final, comenzó el partido de forma ordenada y sin pasar demasiados sobresaltos. Con un planteo compacto, buscó explotar los espacios con transiciones rápidas. Y a los 30 minutos logró golpear primero gracias a su figura: Facundo Marín. El delantero aprovechó un mal cambio de frente de Sebastián Villa, encaró con decisión, provocó una falta en el borde del área y, con un tiro libre perfecto al palo del arquero, puso el 1-0 para desatar la alegría de todo el pueblo charrúa.

La respuesta de la Lepra no tardó en llegar. Apenas un minuto después, Villa volvió a aparecer, esta vez con un centro preciso al primer palo que Iván Villalba conectó de cabeza para el 1-1. El cierre de la primera mitad fue todo de Independiente, que incluso estrelló una pelota en el palo tras un remate de Villa, pero no pudo dar vuelta el marcador.

Central Córdoba quedó eliminado en una noche histórica frente a Independiente Rivadavia
Central Córdoba quedó eliminado en una noche histórica frente a Independiente Rivadavia

En el complemento, el dominio territorial fue para el conjunto mendocino, aunque le costó romper la férrea defensa de Central Córdoba. El Charrúa resistía y soñaba con los penales, pero el desenlace sería cruel: a los 90’+9, Facundo Marín fue expulsado por una dura infracción en mitad de cancha, y en la jugada siguiente un centro encontró a Alex Arce, quien peinó el balón para que Mauricio Cardillo lo desviara y decretara el 2-1 definitivo en el 90’+10.

Pese a la derrota, el equipo de Tablada se despidió con la frente en alto. Central Córdoba firmó su mejor participación en la Copa Argentina, alcanzó los octavos de final y dejó en el camino a dos equipos de categorías superiores. Además, Marín, con tres goles, se mantiene como el máximo artillero del certamen.

Ahora, los rosarinos pondrán su foco en la Primera C, donde buscan recuperar la cima de la Zona A y seguir en la pelea por el ascenso a la Primera B Metropolitana. Su próximo compromiso será frente a Berazategui, uno de sus rivales directos.