Una orden tardía que rompió la armonía: Colapinto se enojó en casa

Franco Colapinto criticó a su compañero de equipo, Pierre Gasly, tras quedar a las puertas de sumar en el GP de Países Bajos. El argentino, con blandos nuevos, no pudo avanzar por falta de órdenes claras.

Zandvoort era el lugar. Y Colapinto tuvo su mejor versión. Pero todo lo bueno se manchó por una falta de respuesta, una orden que llegó cuando ya no servía. Pierre Gasly, su compañero, lo tapó con gomas duras. El argentino con blandos nuevos no pudo pasar.

🏁 Un final frustrante para Franco Colapinto

Franco Colapinto criticó a su compañero de equipo luego de una actuación sólida en Zandvoort que lo dejó al borde del primer punto en Fórmula 1. En un circuito exigente, el argentino se lució con decisiones acertadas y buen ritmo, pero cuando la oportunidad apareció, la ayuda del otro Alpine no llegó a tiempo.

“Me divertí, sentí que manejé bien y conseguimos nuestro mejor resultado, pero vamos a analizar algunas decisiones que pudieron costarnos caro”, señaló el bonaerense en declaraciones a ESPN.

La polémica se encendió en el tramo final de la carrera, cuando Colapinto, con neumáticos blandos nuevos, se topó con Pierre Gasly —quien usaba gomas duras desgastadas—. Sin embargo, el francés no cedió el puesto hasta que desde el muro llegó la orden… demasiado tarde.


🔄 La orden de equipo que nunca llegó, Gasly le debía dar el paso a Colapinto

Flavio Briatore, jefe del equipo, reconoció la oportunidad perdida:

“Franco hizo su mejor carrera. Quizás perdimos la chance de sumar por distintas decisiones, pero el espíritu de equipo está.”

Gasly, por su parte, defendió su postura con un mensaje ambiguo:

“Intentamos una apuesta con neumáticos duros… no funcionó. Estas cosas a veces salen bien, otras no.”


🔚 Una señal en medio del ruido

Más allá de la bronca por la falta de cooperación interna, Franco Colapinto dio un paso adelante en su rendimiento. Se sintió más cómodo con el auto y ya mira con esperanza a Monza, escenario de su debut en la máxima categoría.

No gritó. Pero dolió. En Alpine hay tensión y las miradas ahora apuntan a Monza, donde el argentino buscará redención.