Ovación y emoción: Groningen recibió a Horacio Zeballos
El emocionante recibimiento a Horacio Zeballos en Groningen tuvo abrazos, cánticos y un capitán conmovido. El marplatense, doble campeón de Grand Slam en 2025, habló con el corazón sobre la Copa Davis.
Menos de tres días después de conquistar el US Open, Horacio Zeballos ya vive otra emoción intensa. Este martes arribó a Groningen y se sumó a la Selección Argentina de Tenis YPF que se prepara para enfrentar a Países Bajos por la segunda ronda de los Qualifiers 2025 de la Copa Davis. El recibimiento a Horacio Zeballos fue inolvidable: apenas ingresó a la sala del equipo en el estadio MartiniPlaza, todos lo recibieron al grito de “¡Dale campeón!”, en una muestra de cariño y respeto que lo conmovió.
El marplatense de 40 años llegó a Ámsterdam en la mañana local tras un vuelo desde Miami y, luego de dos horas por carretera, se instaló en Groningen. Tras dejar su equipaje, fue sorprendido por jugadores y cuerpo técnico que interrumpieron el entrenamiento para homenajearlo.
El propio Zeballos relató la experiencia: “Bárbaro, no me lo esperaba. Entré a la sala y estaba todo el grupo, me encantó. Fue un muy lindo recibimiento”.
Con la sinceridad que lo caracteriza, repasó su año inolvidable: “Creo que fue un buen comienzo en Noruega. Tenía muchísimas ganas de volver a jugar la Copa Davis. Obviamente, los dos Grand Slams fueron algo único, trabajamos tantos años para conseguirlo. Habíamos perdido varias finales, era una espina clavada con Marcel (Granollers) y con el equipo. Por suerte se nos dio”.
Sobre las claves del éxito, explicó: “La perseverancia, la disciplina, el seguir intentando; caerse y levantarse. Nunca nos dimos por vencidos. Seguimos trabajando para conocernos más dentro de la cancha, para aportarnos más el uno al otro. Eso fue fundamental”.
Incluso reveló en quién se inspiró: “Intenté copiar lo que hacía Rafa (Nadal) cuando ganaba Roland Garros y después Wimbledon. No me quería aflojar. Quiero seguir con nuevos objetivos. Rafa siempre fue mi ídolo”.
De cara a la serie, mostró entusiasmo: “Ya tenía la cabeza en la Copa Davis mientras jugaba la final del US Open. Estoy con muchas ganas de compartir cancha con Molto (Andrés Molteni). Nos conocemos desde los 9 años y siempre que jugamos juntos damos lo mejor”.
La Copa Davis, asegura, lo llena de un fuego distinto: “Me encanta la competencia, este clima me da una fuerza especial”. El recibimiento a Horacio Zeballos en Groningen fue la chispa perfecta para encender esa llama.