Sueños, ilusiones y camisetas: Comesaña y Etcheverry en el corazón de la Davis
El gran sueño de Comesaña y la ilusión de Etcheverry de recuperar su mejor nivel marcan la previa de la Selección Argentina de Tenis YPF en Groningen, donde este viernes inicia la serie ante Países Bajos por la Copa Davis.
El gran sueño de Francisco Comesaña y la ilusión de Tomás Etcheverry de volver a mostrar su mejor tenis son dos de las historias que rodean a la Selección Argentina de Tenis YPF en la antesala de la Copa Davis. Desde Groningen, sede de la segunda ronda de los Qualifiers frente a Países Bajos, ambos buscan ganarse un lugar entre los singlistas que saltarán a la cancha este viernes, en el inicio de la gran ilusión albiceleste de regresar al Final 8 de Bolonia en noviembre.
Con apenas 24 años y un presente ascendente en el circuito ATP, Comesaña vive su primera convocatoria. El marplatense, número 71 del ranking mundial, se mostró emocionado: “Vengo con muchas ganas de estar en el equipo. Es un grupo muy divertido, con buena energía. Me siento muy cómodo con el capitán y estoy seguro de que nos llevaremos lindas anécdotas”.
Sobre lo que significa ponerse la camiseta argentina, agregó: “Es algo fuerte. Cuando la vi sentí algo distinto, muy especial. El equipo me recibió muy bien y agradezco que me hayan hecho parte tan rápido”. En caso de debutar, se convertirá en el jugador argentino N°91 en la historia de la Copa Davis, un detalle que no pasa desapercibido para él: “Con mi papá siempre buscamos el número 10. Y ser el 91 me da esa conexión, porque 9+1 es 10. Fue una coincidencia muy linda”.
Del otro lado aparece Etcheverry, que busca recuperar la confianza tras una temporada irregular. El platense de 25 años, semifinalista en Hamburgo y protagonista en torneos de gran nivel, sabe que Groningen puede marcar un nuevo punto de partida: “Siempre es un orgullo jugar la Copa Davis. Es una energía distinta, que se vive de otra manera. Estoy trabajando fuerte para volver a mi mejor nivel y aportar lo mío al equipo”.
El equipo argentino completó su tercer día de entrenamientos en el MartiniPlaza, con la mirada puesta en un rival que será exigente y un objetivo claro: volver a instalarse entre las ocho mejores naciones del mundo. El gran sueño de Comesaña y la ilusión de Etcheverry son, sin dudas, parte esencial de ese camino.