El Torito late con esperanza: victoria clave de Alvarado

Alvarado consiguió un triunfo vital en su lucha por la permanencia al derrotar 1-0 a Los Andes en el estadio José María Minella. El Torito sumó tres puntos que lo acercan a la salvación y lo mantienen con vida en la recta final del campeonato.

En Mar del Plata se vivió un desahogo inolvidable. Alvarado consiguió un triunfo vital en su lucha por la permanencia y lo hizo ante su gente, que no dejó de alentar en el José María Minella.

En una tarde cargada de tensión y emociones en el estadio José María Minella, Alvarado consiguió un triunfo vital en su lucha por la permanencia. El equipo dirigido por Marcelo Vázquez logró vencer a Los Andes por 1-0, en un duelo directo que lo mantiene con esperanzas de escapar de la zona baja de la tabla en la Primera Nacional.

El encuentro comenzó con un Torito decidido a imponer condiciones desde el arranque. Con presión alta y rápidas transiciones por las bandas, los marplatenses encontraron premio a los 14 minutos de la primera parte. Tras un centro enviado desde la izquierda, Tomás Bolzzico apareció en el área, pero en su intento por despejar, el defensor visitante Francisco Marco terminó enviando la pelota dentro de su propio arco. El tanto desató la alegría de los hinchas locales, que acompañaron con un aliento ensordecedor.

El equipo local no se conformó con la ventaja y siguió atacando. Juan Pablo Gobetto fue una de las figuras, conectando con Bolzzico y generando varias situaciones de peligro. Sin embargo, la gran actuación de Sebastián López, arquero del Mil Rayitas, evitó que la diferencia fuera mayor antes del descanso.

En el segundo tiempo, el entrenador Marcelo Vázquez realizó variantes ofensivas, como los ingresos de Facundo Ardiles y Marco Miori, que le dieron frescura y mayor profundidad por las bandas. Los Andes, en cambio, mostró pocas ideas y careció de volumen de juego en el mediocampo, lo que facilitó el trabajo defensivo de los locales.

La visita tuvo la más clara en el final: un disparo de Franco Rodríguez, desviado por Thomas Amilivia, que pegó en el travesaño y dejó sin aire a todo el Minella. Fue la única gran aproximación de un equipo que nunca pudo sentirse cómodo en Mar del Plata.

Cuando sonó el silbato final, los jugadores cayeron al suelo agotados, pero sonrientes. El Torito sigue vivo, respira y se anima a soñar con quedarse en la Primera Nacional. La permanencia ya no parece una utopía: ahora está a un punto de distancia.

En la próxima fecha, el Torito tendrá otra “final” cuando reciba a All Boys, en un partido que puede definir gran parte de su futuro en la categoría.