Swiatek resiste a Alexandrova y conquista Seúl
Swiatek sufre ante Alexandrova, pero gana el torneo de Seúl en una final vibrante. La polaca levantó un partido adverso para quedarse con su tercer título de la temporada.
La polaca Iga Swiatek demostró una vez más por qué es una de las grandes campeonas del tenis actual. En una final cargada de dramatismo, Swiatek sufre ante Alexandrova, pero gana el torneo de Seúl con una remontada memorable que encendió a los aficionados. La número dos del mundo levantó un 1-6 inicial para imponerse finalmente por 1-6, 7-6(3) y 7-5.
El partido comenzó cuesta arriba para la seis veces campeona de Grand Slam. La rusa Ekaterina Alexandrova, número 11 del ranking WTA, aprovechó las dudas de su rival y dominó el primer parcial con autoridad. Swiatek, lejos de su nivel habitual, acumuló errores no forzados que la dejaron sin opciones.
La historia cambió en el segundo set. Alexandrova estuvo a solo dos puntos de quedarse con el título, pero la polaca sacó a relucir su garra. Forzó el tie-break y allí recuperó la confianza, imponiéndose con un 7-3 que abrió un nuevo capítulo en la final.
En el tercero, la confianza ya estaba de su lado. Aunque Alexandrova siguió luchando, Swiatek logró quebrar en el momento justo y cerrar el partido, conquistando así su tercer trofeo de la temporada y el primero en la capital surcoreana.
El triunfo tuvo un sabor especial para la polaca por motivos personales. Su padre, Tomasz Swiatek, fue remero olímpico en Seúl 1988, y la propia campeona recordó esa conexión en la ceremonia de premiación: “Mi papá no pudo ganar en las Olimpiadas, pero al menos yo gané este torneo. Ojalá pueda venir el próximo año para disfrutarlo conmigo”.
Con esta victoria, Swiatek reafirma su condición de favorita en cada torneo que disputa y se mantiene firme en la lucha por recuperar el número uno del mundo. Para Alexandrova, en tanto, queda la satisfacción de haber estado a la altura de una de las mejores jugadoras del circuito, aunque el desenlace la dejó con sabor amargo.
En Seúl, el tenis tuvo una final de película, y la sonrisa final fue de Iga Swiatek.