El Girona sigue sin saber lo que es ganar y se hunde en la tabla

La angustia crece en Montilivi. El Girona sigue sin saber lo que es ganar y otra vez la victoria se le escapa, esta vez en un derbi cargado de nervios y emociones ante el Espanyol.

El Girona sigue sin saber lo que es ganar esta temporada y volvió a dejar escapar la oportunidad de sumar tres puntos tras empatar 0-0 con el Espanyol en Montilivi. El derbi catalán tuvo ritmo, ocasiones y emoción, pero ninguno de los dos equipos logró romper la igualdad. Los de Míchel siguen en la zona baja de la clasificación, mientras que los de Manolo González mantienen su lugar en puestos de privilegio. El gran protagonista fue Paulo Gazzaniga, que con una intervención milagrosa evitó el gol de Dolan en la primera mitad.

El partido arrancó eléctrico, con un Espanyol mucho más incisivo. Roberto Fernández y Pere Milla tuvieron las primeras ocasiones claras de cabeza, pero no acertaron en la definición. El Girona, por su parte, respondió con una jugada de Ounahi y un disparo de Iván Martín que repelió Dmitrovic. La polémica llegó cuando Portu reclamó penalti por un derribo de Riedel, aunque el árbitro desestimó la acción.

La ocasión más clara fue para el Girona: un disparo a bocajarro de Dolan que Gazzaniga sacó con una mano antológica, consolidándose como figura del encuentro. En el complemento, el conjunto local mejoró y tuvo opciones a través de Portu, Vanat y Ounahi, pero el gol volvió a negarse. El Espanyol, más sólido y vertical, generó peligro con Puado, Romero y Milla, que no encontraron puntería.

En los minutos finales, los de Míchel apretaron con Álex Moreno, Asprilla y Bryan Gil, aunque sin efectividad. El empate deja al Girona con tres puntos, todavía sin victorias y en penúltima posición, mientras que el Espanyol suma 12 y sigue cuarto en la tabla.