La epopeya del Aurinegro: Madryn acaricia la gloria

Deportivo Madryn quiere hacer historia y dio un paso clave: se convirtió en el primer finalista de la Primera Nacional tras vencer 2-1 a Arsenal en el Abel Sastre. El Aurinegro, dirigido por Leandro Gracián, se quedó con la Zona A y sueña con el ascenso a la Liga Profesional.

El pitazo final en el Abel Sastre desató un festejo inolvidable. Deportivo Madryn derrotó 2-1 a Arsenal y se convirtió en el primer finalista de la Primera Nacional. La ciudad entera se tiñó de aurinegro, sabiendo que el equipo está a un paso de tocar el cielo con las manos: ascender por primera vez a la Liga Profesional

arecía impensado hace un par de años, cuando Deportivo Madryn jugaba en el Argentino B y su clásico rival, Brown (PM), era el que representaba a la ciudad en la Primera Nacional. Sin embargo, el presente los pone en las primeras planas: el Aurinegro se quedó con la Zona A y, a una fecha del final, ya aseguró su lugar en la gran final por el primer ascenso a la Liga Profesional.

Este domingo, en un Abel Sastre repleto, el equipo de Leandro Gracián derrotó 2-1 a Arsenal de Sarandí con goles de Nicolás Mana y Diego Crego. Para la visita descontó Tomás González, pero no alcanzó. El resultado no solo clasificó a Madryn a la finalísima, sino que también sentenció el descenso de Arsenal a la Primera B después de 33 años.

El trámite no fue sencillo. El primer tiempo fue parejo, con pocas situaciones de riesgo, aunque el local siempre buscó más. El quiebre llegó en el complemento: a los 47 minutos, un remate de Federico Recalde fue mal rechazado por el arquero Franco Herrera y Mana aprovechó para abrir el marcador. Poco después, Crego estiró la ventaja con un disparo cruzado que desató la locura en Chubut.

Aunque Arsenal reaccionó con un golazo del “Rayo” González a los 69’, el Aurinegro se replegó con orden y aguantó hasta el final. Incluso pudo liquidarlo de contra, pero le faltó precisión. Con el pitazo final, el festejo fue absoluto: Madryn se aseguró la final y escribió una página dorada en su historia.

El gran presente es fruto de un proyecto que comenzó la temporada pasada, cuando el equipo se metió en el Reducido. La dirigencia decidió apostar fuerte, sumó jerarquía y confió en Gracián, quien dejó atrás el cuerpo técnico de Walter Erviti para emprender su propio camino. La apuesta dio resultados: Madryn es el segundo equipo que más ganó (16), el que menos perdió (5) y el que más goles convirtió (45) en el campeonato.

En la última fecha, el Aurinegro visitará a Colegiales en Munro, ya pensando en la final más importante de su historia: la que puede llevarlo, por primera vez, a la Liga Profesional.