🔥 Oblak y Giuliano, los héroes del alma colchonera en La Cartuja
El Atlético de Madrid volvió a exhibir su sello inconfundible en LaLiga. La eficacia del Atleti y la de Oblak fueron determinantes para sellar una sólida victoria por 2-0 ante el Real Betis en La Cartuja.
Los goles de Giuliano Simeone y Álex Baena bastaron para que los de Diego Simeone sumaran su primer triunfo a domicilio de la temporada, frente a un rival que no perdía desde el 31 de agosto. El conjunto colchonero mostró su versión más letal en la primera parte y su cara más férrea en la segunda, resistiendo ante un Betis que se volcó sin éxito contra un Jan Oblak monumental.
En el reencuentro con su esencia, el Atlético de Madrid impuso su jerarquía desde el primer minuto ante un Betis intenso pero sin puntería. El partido arrancó a ritmo frenético y el conjunto visitante no tardó en golpear. A los tres minutos, Giuliano Simeone se sacó una volea perfecta de zurda que se coló junto al palo derecho de Pau López, un golazo que reflejó la agresividad ofensiva con la que los de Simeone salieron al campo.
El Betis respondió de inmediato: Antony lanzó un centro peligroso que Cucho Hernández no alcanzó por centímetros, y poco después Abde obligó a Oblak a intervenir con una gran parada. Sin embargo, la presión y la velocidad de los colchoneros desarmaron a los verdiblancos en varios contragolpes, aunque Pau López evitó una ventaja mayor con atajadas decisivas ante Nico Williams y el propio Giuliano.
El segundo golpe llegó en una jugada marca registrada del “Cholo”: defensa férrea, salida rápida y definición precisa. Álex Baena, en su estreno goleador, culminó un contragolpe letal con un disparo imparable desde la frontal que firmó el 0-2 antes del descanso.
En el complemento, Manuel Pellegrini apostó por Giovani Lo Celso para darle más creatividad a los suyos. El Betis adelantó líneas, acumuló ocasiones y sometió al Atleti con un asedio constante, pero se topó con un muro llamado Jan Oblak. El esloveno, en modo superhéroe, frustró a Abde en un mano a mano, a Lo Celso con una estirada prodigiosa y se jugó el físico ante Bakambu para mantener el arco en cero.
Los minutos finales fueron un monólogo del Betis, que terminó desesperado ante la imposibilidad de vulnerar la muralla rojiblanca. El Atlético, con su estilo de siempre, fue pura eficiencia: golpeó cuando debía, resistió con disciplina y se llevó tres puntos vitales que lo devuelven a la pelea por los primeros puestos.