Huracán cuestionó el arbitraje de Gariano y dejó una frase que encendió el debate: “Contra todo no se puede”.
En un cierre caliente del certamen, los dardos de Huracán apuntaron sin filtros al arbitraje de Andrés Gariano, cuya actuación en el 1-1 frente a Barracas Central desató enojo, frustración y declaraciones cruzadas puertas adentro y afuera del vestuario.
El empate 1-1 entre Barracas Central y Huracán no solo marcó la despedida del Globo del Torneo Clausura, sino que abrió un fuerte frente de críticas hacia el arbitraje de Andrés Gariano. La tensión en Parque Patricios escaló rápidamente y los dardos de Huracán se hicieron sentir con fuerza, tanto dentro de la cancha como en las redes sociales. El malestar generalizado, lejos de ser aislado, se repitió en cada una de las voces que tomaron posición tras el pitazo final.
Uno de los primeros en hablar fue Nehuén Paz, involucrado en un penal polémico. Aunque evitó profundizar —para no perjudicar al club, según sus propias palabras—, dejó claro que la situación fue difícil de digerir: “A veces prefiero no decir ciertas cosas porque cuido al club que defiendo hoy. A veces no hace falta hablar”. Aun así, reconoció errores arbitrales que, según él, influyeron directamente en el resultado: “Hoy se pierden cosas por errores que tuvieron. El club pierde prestigio y plata”.
Otro de los focos de atención fue el llamativo abrazo entre Matko Miljevic y Gariano antes del inicio del partido. El mediocampista explicó la secuencia: “Si decía algo me echaba. Le dije lo que le tenía que decir. Me tapé la boca para que nadie más lo escuchara”. Sin embargo, más tarde soltó en redes la frase que detonó todo: “Contra todos no se puede, así pierde el fútbol”.
A su vez, Tomás Guidara fue contundente al hablar del contexto general: “Es difícil hablar, te tenés que callar. Si hablás, te perjudica”. Pero no se quedó allí. Analizó el desarrollo del juego y lanzó un mensaje directo: “Era la única forma de llevarse este resultado. Lo que pasó en la cancha no es fútbol”.
El lateral incluso llegó a ver la tarjeta roja por una presunta plancha, aunque el árbitro se retractó inmediatamente. Esa acción no hizo más que aumentar el desconcierto.
Finalmente, Eric Ramírez expresó una sensación compartida en el vestuario: “No hablamos mucho del arbitraje porque está todo a la vista. Nos dolió no poder clasificar a los octavos”.
Con este cruce de voces, Huracán cierra un certamen marcado por decisiones controvertidas, frustración deportiva y la convicción de que el arbitraje influyó directamente en su eliminación. Hasta ahora, las noticias más salientes fueron la reacción encendida de Miljevic, la molestia de Paz, el fuerte descargo de Guidara y el silencio resignado de Ramírez, todos unidos por un mismo mensaje: “Contra todo no se puede”.