Estudiantes enfrenta a Central en crisis total y con olor a fin de ciclo
En un contexto deportivo crítico y con “olor a fin de ciclo”, Estudiantes enfrenta a Central buscando otra clasificación milagrosa, mientras el ciclo de Eduardo Domínguez parece acercarse a su cierre.
En medio de una temporada llena de turbulencias, irregularidades y señales claras de agotamiento, Estudiantes enfrenta a Central este fin de semana con un clima deportivo y dirigencial que huele a conclusión anticipada. El equipo de Eduardo Domínguez entró “por la ventana” a los octavos de final después de depender de cuatro resultados ajenos y ahora llega al compromiso en baja, sin identidad futbolística y con sus figuras más determinantes suspendidas.
Ambos equipos se vieron las caras por última vez el 10 de mayo, con un triunfo contundente de Rosario Central por 2-0 en el Gigante. En aquel partido, Estudiantes venía de un viaje desgastante desde Chile, donde había vencido a Universidad de Chile por Libertadores, y pagó el precio físico y mental. Ese patrón se repite: un equipo que nunca terminó de consolidarse, que cayó goleado contra Argentinos Juniors en el cierre de la fase de grupos y que solo logró avanzar gracias a una combinación milagrosa de resultados, incluso cuando su gente ya no creía en la clasificación.
El análisis de la campaña explica el clima espeso. Estudiantes realizó una inversión millonaria a principios de año, pero los refuerzos no rindieron, la final perdida ante Vélez dejó un sabor amargo, la eliminación temprana en Copa Argentina acentuó las críticas y la falta de cohesión futbolística se volvió insostenible. Encima, las lesiones musculares constantes, fallos arbitrales en contra y un desgaste emocional evidente debilitaron aún más al plantel.
A esto se suma otro punto alto en la crisis: la conferencia posterior a la derrota ante Argentinos en UNO, donde Domínguez lanzó indirectas hacia Juan Sebastián Verón y la dirigencia, dejando a la vista un quiebre interno profundo. Con su contrato próximo a vencer, nadie piensa demasiado en el partido: todos hablan del futuro del DT.
Para colmo, Guido Carrillo y Santiago Ascacibar, los dos pilares del equipo, están suspendidos y no podrán jugar. Estudiantes saldrá al Gigante con un equipo diezmado, golpeado y consciente de que una eliminación podría marcar el final de un ciclo que tuvo picos muy altos, pero que terminó desinflándose por completo en este último año.