Con diez y en el alargue: Barracas dio el golpe y dejó afuera a Riestra
Barracas eliminó a Riestra en el Bajo Flores: fue 1-0 en tiempo extra con gol de Nicolás Blandi tras una genialidad de Tomás Porra
En una noche de nervios y detalles, Barracas Central escribió un triunfo de carácter y se metió en los cuartos del Torneo Clausura: Barracas eliminó a Riestra por 1-0 en el Guillermo Laza, con un tanto de Nicolás Blandi a los 10 minutos del segundo tiempo suplementario, tras una maniobra brillante de Tomás Porra. Lo hizo con diez hombres gran parte del tramo final, por la expulsión de Iván Guaraz (46’ ST), y ahora enfrentará de local a Gimnasia.
El 0-0 de los 90 minutos había mostrado a un Deportivo Riestra más incisivo en el complemento. Marcelo Miño sostuvo al “Guapo” con atajadas clave ante Antony Alonso (20’ ST) y Milton Céliz (31’ ST), mientras que del otro lado los de Gustavo Benítez apretaron con la pelota parada de Pedro Ramírez y Santiago Vera. El quiebre del duelo llegó paradójicamente cuando Barracas quedó en inferioridad: Guaraz vio la roja y el visitante se replegó para resistir y esperar su chance.
Ya en el primer tiempo extra, se encendieron las alarmas en el Malevo: a los 6’ PTS, un planchazo de Facundo Bruera lesionó a Ignacio Arce, que debió salir para el ingreso de Nahuel Manganelli. En esa misma ventana, Benítez movió el banco con Nicolás Benegas y Rodrigo Sayavedra. Barracas respondió con frescura: Maximiliano Puig por Iván Tapia (0’ PTS) y luego el ingreso determinante de Blandi (0’ STS) por Bruera.
El gol nació en los pies de Tomás Porra: gambeta corta, giro y pase filtrado que rompió líneas; Blandi leyó la jugada, se desmarcó en el corazón del área y definió cruzado para el 1-0 a los 10’ STS. Los últimos minutos fueron de empuje desesperado de Riestra, con centros de Vera y Jonatan Goitía buscando el cabezazo salvador, pero Miño y la zaga visitante clausuraron el arco.

La planilla dejó además una serie de amonestaciones de alta tensión (Miguel Ángel Barbieri, Santiago Vera, Marcelo Miño) y la sensación de que el local dejó pasar sus momentos fuertes antes del alargue. Barracas, en cambio, capitalizó la que tuvo y administró con oficio el cierre.