Acassuso confirma a Darío Lema, suma refuerzos y define salidas tras el ascenso

Acassuso, tras el ascenso histórico a la Primera Nacional, confirmó la continuidad de Darío Lema como entrenador y comenzó a definir incorporaciones, renovaciones y salidas de cara a la temporada 2026.

Acassuso comenzó a delinear su proyecto deportivo luego del ascenso histórico a la Primera Nacional y, como primer paso, confirmó la continuidad del cuerpo técnico que comandó la campaña consagratoria. A través de un comunicado oficial, la institución sanisidrense ratificó que Darío Lema seguirá al frente del plantel en la temporada 2026, cuando el Quemero vuelva a competir en la segunda categoría del fútbol argentino.


La decisión era esperada puertas adentro. El entrenador fue una pieza clave en la recta final del torneo, donde el equipo mostró solidez, personalidad y eficacia para quedarse con el Reducido y lograr un ascenso que no se daba desde hacía 79 años. Con la base del proyecto confirmada, Acassuso empezó a moverse en el mercado de pases.

Incorporaciones

El primer refuerzo confirmado es Patricio Pérez, mediocentro de 25 años que llega procedente de Fénix, equipo de la Primera B. El volante cuenta con una extensa trayectoria pese a su juventud: pasó por San Martín de Tucumán, Atlanta, tuvo una experiencia en la segunda división de Grecia y también defendió las camisetas de Almagro y Güemes de Santiago del Estero. Su llegada apunta a reforzar el eje central del equipo de cara a la exigente Primera Nacional.

Desvinculaciones

En cuanto a las bajas, el cuerpo técnico encabezado por Darío Lema no contará con Luciano Miño, quien finalizó su contrato y no será renovado para la próxima temporada.

Renovaciones en Acassuso para la Primera Nacional

Por el lado de las continuidades, Acassuso aseguró nombres importantes. La institución confirmó que David Escalante seguirá siendo el delantero del primer equipo en la Primera Nacional. Además, Joel Ghirardello también renovó su vínculo y continuará formando parte del plantel en el año entrante.

De esta manera, el Quemero empieza a armar su estructura para afrontar un desafío histórico: competir nuevamente en la Primera Nacional, con un proyecto que combina continuidad, refuerzos puntuales y la ilusión intacta en San Isidro.