Mpetshi Perricard salva un match point y elimina a Norrie en un thriller del ASB Classic

Giovanni Mpetshi Perricard protagonizó una de las grandes batallas del ASB Classic de Auckland: salvó un punto de partido, mostró fortaleza mental y venció a Cameron Norrie en un dramático tercer set para meterse en los cuartos de final.

El ASB Classic de Auckland regaló otra noche inolvidable y tuvo como protagonista al francés Giovanni Mpetshi Perricard, quien volvió a demostrar que en los momentos límite su tenis crece. El joven de 22 años salvó un punto de partido y derrotó al británico Cameron Norrie por 4-6, 6-3 y 7-6(4), en un duelo de más de dos horas que mantuvo en vilo al público hasta el último punto.

Una noche interrumpida y un plan claro de Norrie

El partido tuvo un comienzo accidentado. Con el marcador 1-1 en el primer set, la lluvia obligó a suspender el juego durante más de una hora. Al regreso, Norrie —ex número 8 del mundo y uno de los jugadores más identificados con Auckland— ejecutó con claridad su plan: insistir sobre el revés del francés.

La estrategia dio resultados. En el noveno game, el zurdo británico consiguió el primer quiebre del partido y luego cerró el set con un juego de servicio en blanco para adelantarse 6-4, aprovechando la presión constante y su regularidad desde el fondo.

Reacción del francés y dominio con el saque

Lejos de desordenarse, Mpetshi Perricard respondió con autoridad en el segundo set. Encontró el quiebre decisivo en el cuarto juego y, apoyado en su poderoso servicio, sostuvo la ventaja para llevar el partido al set definitivo.

El saque volvió a ser una de las grandes armas del francés, que no solo le permitió sumar puntos rápidos, sino también ganar confianza en los intercambios cortos, algo clave en un encuentro tan parejo.

El punto de partido que cambió todo

El momento más dramático llegó en el tercer set. Con el marcador 4-5 y su servicio, Mpetshi Perricard enfrentó un punto de partido tras un segundo saque atacado por Norrie en el 30-30. Allí, el británico falló un revés paralelo que pudo haber cerrado el encuentro.

Instantes después, el francés borró cualquier duda con su ace número 21 del partido, forzando la continuidad del juego y cambiando por completo la energía del encuentro.

Estuve muy cerca de quedar eliminado del torneo”, reconoció Mpetshi Perricard tras el partido. “Pero hice muchas cosas bien, un buen trabajo mental, y puedo estar contento conmigo mismo”.

Un tiebreak de alto voltaje

Sin nuevos quiebres, el partido se definió en el desempate. Con 2-1 a favor de Norrie, el británico volvió a insistir sobre el revés, pero terminó enviando la pelota a la red cuando buscó el golpe de derecha del francés.


Ese fue el punto de inflexión. Mpetshi Perricard respondió con un globo perfectamente medido para ponerse 4-1 arriba y luego conectó dos aces consecutivos para alcanzar el punto de partido. Aunque Norrie logró salvar tres oportunidades, el ace número 25 sentenció la victoria del gigante francés.

Fortaleza mental y convicción

Consultado sobre el impacto psicológico de haber salvado un match point, Mpetshi Perricard dejó en claro su enfoque interno.

“No me concentro en lo que piensa el rival. Me concentro en lo que tengo que hacer mejor para no tener que salvar un punto de partido en el siguiente juego”, explicó.
“Soy humano, entiendo lo que significa tener un punto de partido y perderlo, pero es parte del juego”.

También detalló su pensamiento en el punto más crítico:
“Era 30-40 con segundo saque. Intenté no hacer una doble falta, pero sí ser agresivo. Cuando tengo los dos pies dentro de la cancha, me resulta más fácil ganar el punto. Pensaba en controlar el punto con mi derecha y subir rápido a la red”.

A cuartos con una estadística llamativa

Con esta victoria, Mpetshi Perricard avanzó a los cuartos de final del ASB Classic, ampliando además una racha muy particular: 12 partidos consecutivos en los que ha disputado al menos un tiebreak. Una señal clara de su capacidad para competir cuando los márgenes se reducen al mínimo.

En Auckland, el francés vuelve a confirmar que su saque y su fortaleza mental pueden ser decisivos frente a cualquier rival cuando el partido entra en zona de definición.