Jannik Sinner sigue haciendo historia en Montecarlo: venció a Auger-Aliassime y alcanzó una marca del Big 3

Jannik Sinner volvió a demostrar por qué es uno de los grandes dominadores del circuito ATP. En el Masters 1000 de Montecarlo, el italiano derrotó a Felix Auger-Aliassime, alcanzó las semifinales y firmó una marca histórica: llegó a 20 victorias consecutivas en torneos ATP Masters 1000, un registro que lo pone a la altura del Big 3.

Jannik Sinner sigue escribiendo páginas doradas en el tenis mundial. Este viernes, el italiano dio otro paso gigante en el Masters 1000 de Montecarlo al imponerse con autoridad sobre Felix Auger-Aliassime por 6-3 y 6-4, en una hora y 32 minutos de juego, para meterse una vez más entre los cuatro mejores del certamen y consolidar una racha que ya es histórica.

El triunfo no fue uno más para el actual número 2 del mundo. Con esta victoria, Sinner alcanzó las 20 victorias consecutivas en torneos ATP Masters 1000, una cifra que lo mete en un club absolutamente selecto. Desde la creación de la categoría en 1990, solamente Novak Djokovic, Roger Federer y Rafael Nadal habían conseguido una racha de esta magnitud. Ahora, el italiano se suma a ese grupo de leyendas, confirmando que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.

Sinner, a la altura del Big 3 en Montecarlo

La marca que consiguió Jannik Sinner en Montecarlo no es menor. El italiano inició esta seguidilla triunfal en París 2025 y desde entonces no dejó de ganar en torneos de esta categoría. A ese título se sumaron luego sus consagraciones en Indian Wells y Miami, torneos que terminaron de consolidar una racha impresionante en el más alto nivel del circuito.

De esta forma, Sinner no solo se mantiene invicto en Masters 1000 durante este tramo de la temporada, sino que además quedó a solo dos triunfos de conquistar su cuarto título consecutivo en este tipo de certámenes. El dato lo posiciona como uno de los nombres más pesados del presente del tenis mundial y, al mismo tiempo, lo proyecta como una amenaza seria para seguir quebrando registros históricos.

Las rachas más largas de victorias en ATP Masters 1000 siguen estando encabezadas por Novak Djokovic, con 31 y 30 triunfos consecutivos en diferentes períodos, además de otra serie de 23 y una de 22. También aparece Roger Federer con una cadena de 29 victorias y Rafael Nadal con 23. En ese escalón ya figura el nombre de Jannik Sinner con 20 y en actividad, lo que deja abierta la puerta para seguir escalando.

Cómo fue el triunfo de Sinner ante Auger-Aliassime

En la cancha, Sinner mostró autoridad, control y una gran capacidad de reacción. Ante un rival peligroso como Auger-Aliassime, el italiano manejó los momentos importantes del partido y resolvió el encuentro en sets corridos, una señal clara de su madurez competitiva. Más allá de algunas dudas con el saque que él mismo reconoció después del partido, su rendimiento fue sólido y efectivo.

Uno de los puntos más destacados del partido se dio en el segundo set, cuando Sinner firmó un remate decisivo cerca de la red, retrocediendo hasta media pista sin perder de vista la pelota para ejecutar un golpe clave que le permitió conseguir el break que terminaría inclinando definitivamente el encuentro a su favor. Fue una acción que reflejó no solo su confianza, sino también su capacidad técnica en momentos determinantes.

Después del encuentro, el italiano explicó sus sensaciones y dejó en claro que sintió una mejora en relación con la ronda anterior: “Siento que di un paso adelante hoy”, expresó tras el triunfo. También remarcó que todavía no está conforme del todo con su servicio, aunque valoró el crecimiento mostrado durante el partido y la recuperación física después de una jornada exigente.

Las declaraciones de Sinner tras su victoria en Montecarlo

Sinner no ocultó su satisfacción por el nivel exhibido en los cuartos de final. Luego de haber reconocido cansancio físico en su duelo anterior frente a Tomas Machac, esta vez se mostró mucho más conforme con su respuesta tenística y física. El italiano reveló que había terminado muy cansado la jornada previa, pero que el descanso nocturno le permitió recuperarse bien para salir a competir con mejores sensaciones.

También dejó una frase que explica mucho de su mentalidad actual: “Creo que cuando tienes la intención de pegar, no dudo. Prefiero fallar por buscarlo”. Esa declaración, vinculada al remate que fue clave en el segundo parcial, muestra a un jugador convencido, agresivo y decidido a asumir riesgos para dominar los puntos.

Además, explicó un detalle curioso sobre su relación con el servicio y las condiciones climáticas: aseguró que con el cielo nublado se sintió más cómodo y confiado para sacar, mientras que con cielo azul suele sufrir un poco más visualmente. Ese pequeño matiz también ayuda a entender cómo vive el juego desde lo sensorial y cómo busca ajustar cada detalle para maximizar su rendimiento.

Una semana que empezó con dudas y terminó con un nuevo récord

La historia de Sinner en Montecarlo 2026 tuvo varios capítulos fuertes antes de este gran triunfo ante Auger-Aliassime. En su debut, el italiano aplastó a Ugo Humbert por 6-3 y 6-0 en apenas 64 minutos, mostrando una adaptación inmediata al polvo de ladrillo luego de su gran gira sobre cemento. En aquel momento, ya había dejado en claro que uno de sus grandes objetivos de la temporada era Roland Garros y que quería adaptarse lo más rápido posible a la superficie.

Más tarde, en octavos de final, derrotó a Tomas Machac por 6-1, 6-7 (3) y 6-3 en un partido más complejo, donde incluso encendió algunas alarmas por el desgaste físico. El propio Sinner reconoció que tuvo dificultades y que su prioridad era recuperarse. Ese encuentro, además, fue especial porque perdió un set y vio interrumpida su extraordinaria racha de 37 sets consecutivos ganados en Masters 1000, otro registro impactante que venía construyendo desde 2025.

Aun así, supo salir adelante en un día incómodo y mantuvo viva su seguidilla ganadora en esta categoría. Esa capacidad para encontrar soluciones incluso cuando no se siente en plenitud es una de las características que mejor explican su presente de élite.

Sinner y una regularidad demoledora en los Masters 1000

Si algo muestran los números recientes de Jannik Sinner, es una consistencia demoledora en los torneos más exigentes del circuito, por detrás de los Grand Slams. El italiano ya venía de conquistar Indian Wells y Miami, donde además había quedado a un paso del llamado Sunshine Double, y ahora prolongó ese dominio también en la gira europea de polvo de ladrillo.

Su racha de victorias consecutivas en Masters 1000 lo confirma como el jugador más confiable del momento en este nivel de torneos. No se trata solamente de ganar, sino de hacerlo con regularidad, sosteniendo rendimiento, agresividad y una fortaleza mental cada vez más visible. En una época donde el circuito busca sucesores duraderos a la era del Big 3, Sinner está dejando señales muy fuertes.

El próximo desafío: semifinal ante Alexander Zverev

Tras superar a Auger-Aliassime, el próximo rival de Sinner en semifinales será Alexander Zverev, tercer cabeza de serie del torneo. El alemán avanzó luego de vencer a Joao Fonseca por 7-5, 6-7(3) y 6-3 en un duelo exigente de dos horas y 40 minutos.

Será un cruce de alto voltaje, con dos de los nombres más fuertes del cuadro peleando por un lugar en la final del Masters 1000 de Montecarlo. Para Sinner, además, representa la posibilidad de extender todavía más su racha, seguir acercándose a registros históricos y mantenerse en carrera por una nueva corona que reforzaría todavía más su candidatura a dominar la temporada.

Sinner ya no persigue solo victorias: persigue legado

Lo que está construyendo Jannik Sinner en este tramo del calendario ya no se mide únicamente por partidos ganados. El italiano está acumulando marcas, registros y actuaciones que lo meten de lleno en conversaciones históricas. Haber igualado una estadística que solo ostentaban Federer, Nadal y Djokovic habla del nivel de excelencia que está alcanzando.

Montecarlo puede convertirse en otra estación decisiva en ese recorrido. Con la confianza por las nubes, una estructura de juego cada vez más madura y el respaldo de una racha formidable, Sinner llega a semifinales con la sensación de que cada paso puede agrandar todavía más su nombre en la historia grande del tenis.