Arsenal de Sarandí golpeó en el Bajo Belgrano, venció a Excursionistas y quedó como único líder

Con un gol de Dylan Cabral en el primer tiempo, Arsenal de Sarandí derrotó 1-0 a Excursionistas en el Bajo Belgrano, se quedó con un duelo directo por la cima y pasó a liderar en soledad la Primera B Metropolitana. El equipo de Fabián Lisa mostró eficacia, solidez defensiva y carácter para imponerse en una cancha difícil.

Arsenal de Sarandí dio un golpe grande en el campeonato. En una noche cargada de tensión, de esas que empiezan a marcar el rumbo de la temporada, el equipo del Viaducto derrotó 1-0 a Excursionistas en el estadio Pampa y Miñones del Bajo Belgrano y se transformó en el único líder de la Primera B Metropolitana. El triunfo no solo tuvo valor por los tres puntos: también significó imponerse ante un rival directo, en condición de visitante y en un momento clave del torneo.

El partido correspondió a la duodécima fecha y enfrentó a dos equipos que llegaban prendidos arriba, con aspiraciones concretas de pelear por el campeonato. Excursionistas buscaba hacerse fuerte en su casa para recuperar terreno tras algunos resultados que le habían impedido sostenerse en soledad en la punta. Arsenal, en cambio, llegaba con el objetivo claro de ratificar su crecimiento y demostrar que su gran campaña no era casualidad. Lo consiguió con una actuación práctica, inteligente y muy efectiva.

Durante los primeros minutos, el desarrollo fue muy equilibrado. Hubo mucha disputa en la mitad de la cancha, poco espacio para jugar con comodidad y escasas situaciones de gol. Excursionistas insinuó primero con un remate de Máximo Blanco que se abrió demasiado y terminó afuera, mientras que Arsenal se mostró paciente, sin desordenarse y esperando su momento para lastimar. En ese contexto parejo, el visitante fue el que encontró la diferencia.

A los 32 minutos del primer tiempo, Arsenal construyó la jugada que terminó definiendo la noche. Tras un lateral largo al área, Ivo Kestler peinó la pelota hacia atrás y Dylan Cabral apareció para sacar un remate de sobrepique imparable, dejando sin respuesta al arquero Nicolás Rodríguez. Fue un gol de mucha lectura ofensiva y una muestra de la capacidad del conjunto de Sarandí para capitalizar detalles en un partido muy cerrado. Ese tanto terminó valiendo oro.

Después del 1-0, el equipo dirigido por Fabián Lisa manejó muy bien los tiempos. No se desesperó, no regaló espacios y defendió con firmeza ante un Excursionistas que intentó reaccionar rápido. El local tuvo una chance clara con un tiro libre de Blanco que pasó a centímetros del travesaño, pero Arsenal respondió con orden, concentración y una estructura defensiva sólida que fue creciendo con el correr de los minutos.

En el complemento, el encuentro mantuvo la misma tensión. Excursionistas adelantó líneas y trató de empujar desde la intención y los centros al área, pero se encontró con un Arsenal firme, seguro y sin fisuras graves en defensa. Incluso, el equipo visitante estuvo muy cerca de ampliar la ventaja: Kestler llegó a convertir el segundo tanto, aunque la acción fue invalidada por una posición adelantada que, según la crónica, en la repetición lo mostraba habilitado. Esa jugada dejó la sensación de que el Arse pudo haber liquidado antes el partido.

No fue la única opción para sentenciarlo. Ya sobre el cierre, Sosa desperdició un mano a mano clarísimo ante Rodríguez, una ocasión que podría haber bajado definitivamente la persiana del encuentro. Pero aunque no logró convertir el segundo, Arsenal nunca perdió el control emocional del duelo. Soportó la presión del local, cerró bien los caminos y atravesó los minutos finales con aplomo.

Excursionistas, por su parte, fue con lo que tenía. Buscó el empate desde la insistencia, empujando con centros y acumulando gente en ataque. Una de las más claras del segundo tiempo fue una jugada confusa tras un córner en la que Federico Haberkorn intentó definir de taco, pero su remate terminó afuera. Ya en los últimos minutos, Matías Pólvera tuvo de cabeza la última gran ocasión para el Villero, aunque el balón se fue por encima del arco. El equipo del Bajo Belgrano lo peleó hasta el final, pero no tuvo la claridad ni la eficacia necesarias para romper la resistencia del líder.

La victoria de Arsenal adquiere todavía más dimensión cuando se observa el contexto reciente de ambos equipos. El conjunto de Sarandí venía de empatar 0-0 ante Ituzaingó, cortando una racha de cinco victorias consecutivas, pero se mantenía en la parte más alta de la tabla con una campaña muy sólida. Antes de ese empate, había goleado 3-0 a Argentino de Merlo, derrotado 1-0 a Talleres de Remedios de Escalada, vencido 3-0 a Laferrere y aplastado 4-0 a Brown de Adrogué. Es decir: el triunfo ante Excursionistas no fue un hecho aislado, sino la continuidad de un proceso en ascenso, con una identidad cada vez más marcada.

Ese crecimiento tiene varios nombres propios. Julián Lobelos se consolidó como una pieza de seguridad en el arco, mientras que nombres como Matías Sosa, Ivo Kestler, Uriel La Roza, Julián Vila y ahora Dylan Cabral le han dado soluciones en ataque a un equipo que sabe ganar de diferentes maneras. Arsenal puede golear, como ocurrió en varias fechas anteriores, pero también puede imponerse en partidos duros, trabados y de mucho roce, como este ante Excursionistas. Esa versatilidad es una señal clara de candidato.

En el caso del equipo del Bajo Belgrano, la derrota le impidió alcanzar la cima y lo dejó con la sensación amarga de haber perdido una gran oportunidad. Excursionistas llegaba tras empatar ante Argentino de Merlo y antes había dejado escapar puntos ante Talleres, además de haber sufrido una caída con Laferrere. Aunque seguía siendo uno de los equipos más competitivos del certamen, este cruce con Arsenal aparecía como una prueba de fuego para medir su verdadera fortaleza en la pelea grande. El resultado terminó favoreciendo al visitante y dejó al Villero como escolta con 21 puntos, mientras que Arsenal trepó a 24 y quedó solo arriba.

Otro aspecto importante del partido fue la capacidad de Arsenal para responder bajo presión. El equipo de Sarandí venía de jugar apenas 72 horas después de su compromiso anterior, lo que podía representar un desgaste físico en un calendario exigente. Sin embargo, lejos de sentirlo, mostró personalidad, inteligencia táctica y jerarquía para sacar adelante un compromiso que podía cambiar la tabla. Esa respuesta refuerza la idea de que el plantel está preparado para sostener el protagonismo.

La figura de Dylan Cabral merece un párrafo aparte. El joven delantero, que había renovado su contrato con el club hasta diciembre de 2028 y aparecía como una apuesta de futuro para la institución, fue quien marcó el gol más importante de Arsenal en lo que va del campeonato. En una noche pesada, en una cancha incómoda y ante un rival directo, Cabral respondió con contundencia y oportunismo. Su aparición ilusiona a un Arsenal que empieza a encontrar respuestas también en sus futbolistas jóvenes.

Con este triunfo, Arsenal no solo se llevó tres puntos fundamentales: además envió un mensaje al resto de la categoría. Le ganó al puntero, lo hizo de visitante, sostuvo la ventaja con autoridad y confirmó que tiene argumentos futbolísticos y anímicos para pelear arriba hasta el final. La próxima fecha lo tendrá recibiendo a Villa Dálmine, otro duelo de enorme peso para sus aspiraciones. Excursionistas, en tanto, deberá visitar a Ituzaingó con la necesidad de recuperarse rápido para no perder pisada.

En una Primera B Metropolitana cada vez más pareja, Arsenal de Sarandí firmó una victoria que puede ser bisagra. No fue una exhibición de lujo, pero sí una demostración de convicción, eficacia y solidez. Y muchas veces, en campeonatos tan largos como exigentes, esos triunfos son los que terminan construyendo a los verdaderos candidatos.