Gimnasia y Tiro perdió ante Vélez y quedó eliminado de la Copa Argentina
Gimnasia y Tiro de Salta cayó 2-0 ante Vélez Sarsfield en el estadio Ciudad de Caseros y quedó eliminado de la Copa Argentina. El Albo compitió, tuvo momentos favorables y contó con un gran Joaquín Papaleo, que le atajó un penal a Braian Romero, pero no pudo sostener la ilusión ante un rival de Primera División.
Gimnasia y Tiro de Salta se despidió de la Copa Argentina 2026. El equipo dirigido por Juan Manuel Azconzábal cayó 2-0 frente a Vélez Sarsfield, este jueves por la noche en el estadio Ciudad de Caseros, por los 16avos de final del certamen federal. Dilan Godoy, sobre el cierre del primer tiempo, y Diego Valdés, en el final del complemento, marcaron los goles del Fortín, que avanzó a la siguiente instancia y espera por Boca Juniors o Sarmiento de Junín.
El Albo no pudo extender su ilusión copera, pero dejó una imagen competitiva durante buena parte del encuentro. El conjunto salteño logró incomodar a Vélez por tramos, tuvo aproximaciones con Fabricio Rojas, Lautaro Gordillo y Nicolás Rinaldi, y contó con una gran actuación de Joaquín Papaleo, quien sostuvo al equipo y le atajó un penal a Braian Romero en el segundo tiempo. Sin embargo, la diferencia de categoría apareció en los momentos decisivos y terminó inclinando la historia a favor del equipo de Guillermo Barros Schelotto.
Para Gimnasia y Tiro, el golpe tiene una doble lectura. Por un lado, se terminó una participación histórica, ya que el club había alcanzado por primera vez los 16avos de final de la Copa Argentina y se convirtió en el primer representante salteño en disputar esa instancia desde la temporada 2012-2013. Por otro, el equipo deberá cambiar rápido el chip y enfocarse en una Primera Nacional que lo encuentra en un momento delicado, con siete partidos sin ganar y a diez puntos del líder.
Un primer tiempo parejo, pero con Vélez más claro
El desarrollo inicial mostró a un Gimnasia y Tiro ordenado, consciente de la jerarquía del rival y decidido a no regalar espacios. El equipo salteño intentó achicar líneas, cerrar los caminos interiores y esperar una recuperación para salir rápido. Vélez, como era previsible, tomó la iniciativa, manejó la pelota y trató de instalarse en campo rival.
La primera chance clara fue para el Fortín. Rodrigo Aliendro sacó un remate de primera que obligó a Joaquín Papaleo a responder con seguridad y mandar la pelota al córner. Esa intervención empezó a marcar la importancia que tendría el arquero albo en la noche de Caseros.
Gimnasia, por su parte, buscó lastimar cuando pudo. Lautaro Gordillo probó con un tiro de media distancia que terminó en las manos de Tomás Marchiori. El equipo de Azconzábal no tenía demasiado volumen de juego, pero sí mostraba compromiso, orden y voluntad para competir cada pelota.
Cuando parecía que el primer tiempo se iba sin goles, Vélez encontró el quiebre. A los 44 minutos, después de una jugada colectiva, Dilan Godoy definió junto al palo y puso el 1-0 para el conjunto de Liniers. El gol llegó en un momento muy doloroso para Gimnasia, justo antes del descanso, cuando el equipo había logrado sostener el partido casi toda la etapa inicial.
Incluso antes del entretiempo, el Albo tuvo una oportunidad muy clara para empatar. Nicolás Rinaldi conectó una volea de zurda que exigió una gran respuesta de Marchiori. Esa jugada dejó la sensación de que Gimnasia seguía dentro del partido y que, pese al golpe, tenía argumentos para intentar cambiar la historia.
Papaleo sostuvo la ilusión con un penal atajado
En el complemento, Gimnasia y Tiro salió con la necesidad de buscar el empate, aunque sin desordenarse demasiado. El equipo salteño intentó adelantar metros y encontró algunas aproximaciones. Nicolás Rinaldi volvió a tener una chance, pero su remate se fue ancho.
El momento más importante de la segunda parte llegó a los 69 minutos. Manuel Guanini cometió mano dentro del área y el árbitro sancionó penal para Vélez. Braian Romero se hizo cargo de la ejecución, pero Joaquín Papaleo adivinó la intención, se arrojó abajo a su izquierda y contuvo el remate.
La atajada del arquero fue el instante que mantuvo viva la ilusión del Albo. Papaleo, que ya había sido figura en la serie de penales ante Gimnasia de Mendoza, volvió a aparecer en una noche grande. Su intervención no solo evitó el segundo gol de Vélez, sino que le dio a Gimnasia un empujón anímico para intentar ir por la igualdad.
Desde allí, el equipo de Azconzábal mostró carácter. Empujó, movió el banco e intentó encontrar variantes ofensivas. Sin embargo, le faltó precisión en los últimos metros. La entrega estuvo, pero no alcanzó para transformar el esfuerzo en situaciones claras sostenidas.
El golpe final llegó sobre el cierre
Cuando Gimnasia todavía mantenía una mínima esperanza, Vélez liquidó el partido. A los 46 minutos del segundo tiempo, Diego Valdés apareció para convertir el 2-0, luego de una jugada en la que Papaleo volvió a intervenir, pero el rebote quedó servido para el futbolista chileno.
Ese gol terminó de cerrar la serie. Gimnasia ya no tuvo tiempo ni energía para reaccionar. Vélez aseguró la clasificación y el Albo se quedó con la bronca de haber competido, de haber tenido momentos favorables, pero sin la contundencia necesaria para llevar el partido a un escenario más incómodo para el rival.
El resultado final fue duro, aunque no necesariamente refleja una superioridad abrumadora durante los 90 minutos. Vélez fue más efectivo, manejó mejor los momentos y golpeó cuando debía. Gimnasia resistió, compitió y tuvo actitud, pero no pudo contrarrestar la diferencia de jerarquía.
Una eliminación que duele, pero no borra el recorrido
La eliminación corta una ilusión importante para Gimnasia y Tiro. El Albo venía de dar un golpe histórico en los 32avos de final, cuando eliminó por penales a Gimnasia de Mendoza tras igualar 0-0. Aquella noche, Papaleo fue figura al contener tres remates en la definición y el club salteño rompió una racha de siete eliminaciones consecutivas en la instancia inicial.
La llegada a 16avos tuvo un valor institucional fuerte. Gimnasia volvió a poner al fútbol salteño en una instancia de visibilidad nacional y se midió de igual a igual, durante varios tramos, ante un rival de Primera División. Ese dato no alcanza para conformarse, pero sí para dimensionar el recorrido.
El problema es que el contexto del torneo local obliga a no quedarse solamente con la mirada positiva. Gimnasia necesita recuperar resultados de manera urgente en la Primera Nacional. La Copa fue una alegría en medio de un presente irregular, pero ahora ya no habrá distracciones: el campeonato pasa a ser prioridad absoluta.
El presente del Albo obliga a reaccionar
La derrota ante Vélez deja a Gimnasia y Tiro con una única competencia por delante: la Primera Nacional. Allí el panorama es preocupante. El equipo arrancó la temporada con tres victorias consecutivas y parecía perfilado para ser protagonista, pero después perdió regularidad, sufrió bajas, cambió de entrenador y entró en una racha negativa que todavía no pudo cortar.
Desde aquel gran inicio, el Albo acumuló tropiezos ante Nueva Chicago, Central Norte, Chacarita, Tristán Suárez y ahora Vélez por Copa Argentina, además de empates que dejaron sabor a poco. Con Juan Manuel Azconzábal al mando, el equipo todavía busca una identidad más clara y, sobre todo, una victoria que le permita descomprimir.
El próximo objetivo será Agropecuario, el lunes a las 21.30 en el estadio David Michel Torino. Ese partido se presenta como una obligación desde lo anímico y desde lo futbolístico. Gimnasia necesita volver a ganar para no seguir perdiendo terreno y para recuperar confianza frente a su gente.
Lo que dejó el partido ante Vélez
La noche en Caseros dejó varias conclusiones. La primera es que Gimnasia puede competir cuando mantiene el orden y reduce espacios. La segunda es que sigue teniendo dificultades para generar juego sostenido y para transformar sus aproximaciones en goles. La tercera es que Papaleo volvió a demostrar que puede ser un jugador determinante en contextos de alta exigencia.
También quedó claro que el equipo necesita recuperar frescura. La seguidilla de partidos, las lesiones y el desgaste emocional de las últimas semanas afectaron al plantel. Azconzábal tendrá que reconstruir desde lo básico: solidez defensiva, sociedades en el mediocampo, mayor claridad para atacar y más eficacia en el área rival.
La Copa Argentina se terminó, pero la temporada no. Gimnasia todavía tiene mucho por corregir y un torneo largo por delante. La eliminación ante Vélez puede ser un golpe más o el punto de partida para ordenar prioridades y volver a enfocarse.
Síntesis del partido
Resultado: Gimnasia y Tiro 0-2 Vélez Sarsfield
Competencia: Copa Argentina 2026
Instancia: 16avos de final
Estadio: Ciudad de Caseros
Goles: Dilan Godoy y Diego Valdés.
Figura destacada de Gimnasia: Joaquín Papaleo, quien le atajó un penal a Braian Romero.
Próximo rival de Vélez: Boca Juniors o Sarmiento de Junín.
Próximo partido de Gimnasia y Tiro: Agropecuario, por la Primera Nacional.