Lanús volvió a vencer a Villa San Martín y quedó match point en La Liga Argentina
Lanús volvió a hacerse fuerte como local, derrotó a Villa San Martín por 63 a 53 y quedó 2-0 en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. Con un tercer cuarto determinante, el Granate destrabó un partido duro, defensivo y de bajo goleo para quedar a una victoria de las semifinales.
Lanús dio otro paso enorme en los cuartos de final de La Liga Argentina. En el Antonio Rotili, el Granate volvió a superar a Villa San Martín de Resistencia, esta vez por 63 a 53, y dejó la serie 2-0 a su favor. Con este resultado, el equipo dirigido por Manu Anglese quedó con triple match point y viajará a Chaco con la posibilidad concreta de cerrar la llave y meterse entre los cuatro mejores de la temporada.
No fue una noche sencilla para Lanús. Villa San Martín volvió a presentar una defensa intensa, física y muy trabajada, capaz de incomodar los circuitos habituales del conjunto local. El Tricolor chaqueño redujo la velocidad del Granate, le quitó espacios para correr y lo obligó a jugar muchas ofensivas estacionadas. Sin embargo, Lanús encontró soluciones en el momento justo y construyó la victoria a partir de un tercer cuarto decisivo.
El partido tuvo un ritmo bajo, defensas muy aplicadas y pocas concesiones. En ese escenario, el Granate mostró paciencia, carácter y jerarquía para soportar los momentos adversos. La figura volvió a ser Martín Franchino, determinante en ambos costados de la cancha, mientras que Mike Henry apareció como pieza clave para destrabar el desarrollo ofensivo.
Un comienzo incómodo para Lanús
El arranque fue favorable para Villa San Martín. El equipo chaqueño entendió desde el primer minuto que debía bajar el ritmo del partido, evitar que Lanús corriera la cancha y castigar cerca del aro. Con Rómulo Gusmao como referencia interior, el Tricolor tomó las primeras ventajas y se escapó 8-1 cuando restaban poco más de seis minutos para el cierre del primer cuarto.
Lanús tuvo dificultades para anotar. La defensa visitante lo empujó a lanzamientos forzados, le cerró caminos hacia el aro y le impidió encontrar fluidez. El local demoró más de cuatro minutos en convertir su primer tiro de campo y llegó a registrar un arranque de 1/11 en lanzamientos.
El primer cuarto reflejó esa paridad desde la lucha y esa incomodidad ofensiva. Villa San Martín lo cerró arriba 12 a 9, en un tramo donde ambos equipos mostraron más intensidad defensiva que claridad adelante. Lanús terminó con apenas 19% de cancha, mientras que la visita sostuvo un 35%, suficiente para marcar una mínima diferencia.
El banco le dio aire al Granate
En el segundo cuarto, Lanús comenzó a encontrar algunas respuestas. La rotación le dio otro impulso al equipo, especialmente con el ingreso de Edgar Henry Merchant, quien aportó energía, defensa y frescura para emparejar el trámite.
El Granate logró igualar el marcador 15-15, pero Villa San Martín volvió a lastimar con sus hombres grandes. El equipo de Resistencia aprovechó los cambios defensivos del local y encontró puntos cerca del aro para recuperar el control del juego.
Después de un tiempo muerto de Anglese, Lanús consiguió correr algunas posesiones, algo que no había podido hacer en el primer tramo del partido. Con un parcial de 7-0, pasó al frente 22-19. Sin embargo, el Tricolor respondió con una ráfaga de Elián Centeno, quien sumó puntos importantes para devolverle la ventaja a la visita.
El descanso largo encontró a Villa San Martín arriba 30 a 29, sosteniendo su plan: ritmo bajo, defensa fuerte, mucha concentración y ataques largos para evitar que Lanús desplegara su mejor versión.
El tercer cuarto que cambió todo
El quiebre del partido llegó después del entretiempo. Villa San Martín arrancó mejor y, aprovechando algunas imprecisiones del local, tomó ventaja de 33-29. En ese momento, Lanús parecía nuevamente atrapado en la defensa chaqueña.
Pero allí apareció la respuesta más importante de la noche. Mike Henry tomó protagonismo y se transformó en el jugador que abrió el partido para el Granate. Con agresividad, lectura y decisión, sumó nueve puntos en el tercer cuarto y lideró la reacción local.
Lanús pasó de estar incómodo a encontrar ritmo. El equipo ajustó atrás, elevó su intensidad y, sobre todo, recuperó la eficacia desde el perímetro. Los triples empezaron a fluir y el Granate firmó un parcial decisivo. En ese tramo, Martín Franchino también fue clave como segunda vía ofensiva, acompañando a Henry y aportando seis puntos en el período.
Villa San Martín, en cambio, perdió claridad. La visita apenas anotó siete puntos en todo el tercer cuarto, con un pobre 3/14 de campo. Esa sequía ofensiva fue determinante para que Lanús diera vuelta el partido y cerrara el segmento arriba 50 a 37.
Ese tercer cuarto fue el punto de inflexión de la noche. En un partido de bajo goleo, una diferencia de 13 puntos pesaba muchísimo, y Lanús supo construirla con defensa, triples y una lectura más serena del juego.
Franchino, Henry y una victoria de alto valor
Lanús tuvo en Martín Franchino a su jugador más completo. El interno terminó con 15 puntos, 7 rebotes, 3 recuperos y 3 tapas, pero su influencia fue más allá de la planilla. Fue importante en la defensa, en la protección del aro, en el rebote y en la lectura de los momentos sensibles.
Mike Henry fue el máximo anotador del Granate con 18 puntos y resultó fundamental para destrabar el partido en el tercer cuarto. Su aparición ofensiva le dio a Lanús el impulso que necesitaba cuando el desarrollo se había vuelto incómodo.
Del lado de Villa San Martín, Rómulo Gusmao fue el más destacado con 16 puntos y 7 rebotes. El interno fue una referencia constante cerca del aro y sostuvo a su equipo durante buena parte del partido, especialmente en el arranque.
Lanús administró la ventaja y cerró con oficio
En el último cuarto, Lanús mantuvo el envión. Con Franchino encendido, el local llegó a sacar una máxima importante de 57 a 39 a los tres minutos del período final. Esa diferencia parecía encaminar definitivamente el partido.
Villa San Martín, exigido por el desgaste defensivo acumulado, intentó cambiar energías con la rotación. Los jóvenes le dieron otra velocidad al equipo de Eduardo Jápez, especialmente con la aparición de Emir Pérez Barrios, quien aportó seis puntos y ayudó a recortar la distancia.
El Tricolor logró acercarse 61-49 cuando quedaban poco más de dos minutos. Ante esa reacción, Anglese pidió tiempo muerto para ordenar al equipo y evitar cualquier sobresalto. Desde allí, Lanús administró la diferencia con inteligencia, manejó el reloj, cuidó las posesiones y terminó cerrando un triunfo justo por 63 a 53.
Lanús quedó a una victoria de semifinales
Con este triunfo, Lanús dejó la serie 2-0 y quedó a un paso de las semifinales. El valor del resultado es enorme porque el Granate defendió su localía en los dos primeros juegos y ahora viajará a Resistencia con tres oportunidades para cerrar la llave.
La serie se trasladará al norte del país el próximo martes, donde Villa San Martín estará obligado a ganar para seguir con vida. Lanús, en cambio, llegará con margen, confianza y la tranquilidad de haber resuelto dos partidos muy diferentes.
En el primer juego, el Granate había tenido que remontar en el último cuarto para ganar 72 a 65. En el segundo, debió adaptarse a un desarrollo más físico, de menor goleo y con menos espacios. En ambos casos, encontró respuestas en los momentos clave. Esa es una señal importante para un equipo que pretende pelear por el ascenso.
Villa San Martín, obligado a reaccionar en Resistencia
Para Villa San Martín, el margen de error desapareció. El equipo chaqueño compitió muy bien durante largos pasajes de los dos partidos en Lanús, pero no logró sostener el rendimiento durante los cuarenta minutos.
En el segundo juego, su plan defensivo funcionó durante buena parte de la noche. Bajó el ritmo del Granate, redujo sus contraataques y lo llevó a un partido incómodo. Sin embargo, el tercer cuarto fue letal: la falta de gol y la efectividad de Lanús desde el perímetro cambiaron por completo el desarrollo.
Ahora, el Tricolor deberá hacerse fuerte en casa. Necesita recuperar energía, sostener su defensa y encontrar mayor regularidad ofensiva para evitar la eliminación. La serie todavía no está cerrada, pero Lanús quedó en una posición ideal.
La clave del partido
La gran clave fue el tercer cuarto de Lanús. Después de un primer tiempo muy cerrado y con Villa San Martín arriba por la mínima, el Granate encontró soluciones ofensivas, defendió con mayor agresividad y castigó desde el perímetro.
Mike Henry fue decisivo en ese pasaje, Franchino acompañó con puntos y presencia, y la defensa local limitó a la visita a solo siete unidades en el parcial. Ese tramo explicó buena parte del triunfo y dejó a Lanús con el control definitivo del partido.
Cómo sigue la serie
La llave continuará el próximo martes en Resistencia. Villa San Martín recibirá a Lanús con la obligación de ganar para descontar en la serie. El Granate, por su parte, tendrá la primera posibilidad de cerrar el cruce y clasificarse a semifinales.
Serie de cuartos de final
- Juego 1: Lanús 72 – Villa San Martín 65
- Juego 2: Lanús 63 – Villa San Martín 53
- Serie: Lanús gana 2-0
- Próximo partido: martes, en Resistencia
- Situación: Lanús quedó match point
Síntesis del partido
Lanús venció a Villa San Martín por 63 a 53 en el Antonio Rotili y quedó 2-0 en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Granate sufrió durante el primer tiempo, pero cambió la historia con un tercer cuarto brillante, donde ajustó en defensa, encontró efectividad desde el perímetro y dejó a la visita en apenas siete puntos. Franchino y Henry fueron decisivos para que el equipo de Manu Anglese quede a una victoria de semifinales.