Juventud Antoniana sufrió una dura goleada en el Martearena y perdió la punta de la Zona 2

Juventud Antoniana sufrió un duro golpe como local: cayó 3-0 ante San Martín de Formosa en el estadio Padre Ernesto Martearena, perdió la punta de la Zona 2 del Federal A y dejó una imagen preocupante por su bajo rendimiento colectivo.

Juventud Antoniana fue goleado en el Martearena y perdió mucho más que la punta

Juventud Antoniana vivió una tarde negra en el estadio Padre Ernesto Martearena. El equipo de Germán Noce cayó 3 a 0 ante San Martín de Formosa, por la séptima fecha de la Zona 2 del Torneo Federal A, y dejó pasar una oportunidad enorme de consolidarse como líder del grupo. El Santo llegaba con la posibilidad de sostener la cima, pero se encontró con un rival contundente, ordenado y efectivo, que golpeó en los momentos justos y terminó llevándose mucho más que tres puntos: también se quedó con el primer puesto de la zona.

La derrota dejó una sensación amarga por el resultado, pero sobre todo por la forma. Juventud volvió a mostrar una versión débil como local, sin respuestas futbolísticas claras, con poca reacción anímica después del primer golpe y con dificultades para transformar sus chances en momentos de partido. El equipo terminó despedido con silbidos y reproches por parte de sus hinchas, que se fueron del Martearena con bronca por una caída que abre interrogantes importantes.

San Martín de Formosa, dirigido por Marcelo Rubino, fue práctico y contundente. No necesitó dominar durante todo el encuentro para marcar diferencias. Le alcanzó con aprovechar los espacios, lastimar con la jerarquía de Gervasio Núñez y cerrar la historia con Mauro Siergiejuk en tiempo de descuento. Con el triunfo, el Franjeado alcanzó los 11 puntos y pasó a comandar la Zona 2, mientras que Juventud quedó como escolta con 10 unidades, igualado con Sol de América y Defensores de Puerto Vilelas.

Un inicio incómodo y un golpe que cambió la tarde

El partido comenzó con Juventud intentando asumir el protagonismo por obligación. Jugaba en casa, venía de un triunfo importante como visitante ante Defensores de Puerto Vilelas y tenía la chance de afirmarse en la punta. Sin embargo, el desarrollo no tardó en mostrar señales preocupantes: al Santo le costó generar juego asociado, le faltó claridad en los metros finales y volvió a depender demasiado de acciones aisladas.

San Martín, en cambio, se mostró más sereno. Esperó su momento, ocupó bien los espacios y encontró la apertura del marcador a los 21 minutos del primer tiempo. Gervasio Núñez recibió en tres cuartos de cancha, avanzó con la pelota dominada y sacó un remate de zurda, preciso, bajo y pegado al palo izquierdo de Juan Cruz Nadal. Fue el 1 a 0 y el primer golpe fuerte para el Antoniano.

El gol dejó a Juventud obligado a reaccionar. Y en ese tramo, el equipo tuvo sus mejores oportunidades de la tarde. Primero, Pablo Palacios Alvarenga quedó mano a mano con Kevin Humeler, pero no pudo vencer al arquero visitante. Luego, Johnjailer Palacios también tuvo una ocasión clara y buscó picarla por encima del guardameta, aunque la pelota se fue desviada.

Esas dos jugadas marcaron el quiebre emocional del primer tiempo. Juventud pudo empatar, pero no lo hizo. San Martín golpeó una vez y se fue al descanso con ventaja. El Santo, en cambio, se retiró a los vestuarios con bronca, impotencia y la sensación de haber desperdiciado las pocas situaciones claras que logró construir.

Juventud no mejoró en el complemento

Lo más preocupante para el equipo de Germán Noce fue que el segundo tiempo no mostró una mejora real. Juventud necesitaba cambiar el ritmo, presionar más arriba, encontrar sociedades por afuera y empujar a San Martín contra su arco. Pero nada de eso apareció con continuidad.

El Santo quedó partido, sin fluidez y sin peso ofensivo. Las intenciones no alcanzaron para lastimar a un rival que se sintió cada vez más cómodo con el correr de los minutos. San Martín leyó bien el partido: bajó la ansiedad, esperó los espacios y apostó a transiciones rápidas para sentenciar la historia.

A los 35 minutos del segundo tiempo, llegó el segundo golpe. Edwin Santilli filtró una pelota precisa para Gervasio Núñez, que picó a espaldas de la defensa antoniana, eludió a Nadal y definió con una rabona frente al arco vacío. Fue el 2 a 0, un gol que terminó de derrumbar a Juventud y que confirmó la gran tarde del volante formoseño.

Ese tanto dejó al Martearena en silencio. Juventud no encontró respuestas ni desde el juego ni desde el empuje. El equipo quedó envuelto en dudas y San Martín, con el resultado a favor, manejó los tiempos hasta el final.

Expulsión, tercer gol y silbidos

Cuando el partido ya parecía sentenciado, Juventud recibió otro golpe. En tiempo de descuento, Ignacio Sanabria fue expulsado y dejó al equipo con un jugador menos. La visita aprovechó el desconcierto final para cerrar la goleada: Marcelo Bobadilla asistió a Mauro Siergiejuk, que corrió al espacio y definió picándola ante la salida de Juan Cruz Nadal para establecer el 3 a 0 definitivo.

El cierre fue duro. El resultado fue amplio y la imagen, preocupante. Los jugadores de Juventud se retiraron del campo bajo silbidos y reproches de sus hinchas, que no solo cuestionaron la derrota, sino también la falta de reacción del equipo en una tarde donde se jugaba la punta de la zona.

Una derrota que enciende alarmas

La caída ante San Martín no puede analizarse como un accidente aislado. Juventud ya había dejado dudas en sus presentaciones anteriores como local. Había vencido a Sol de América por 2 a 1, pero con más sufrimiento que claridad. Luego perdió ante Bartolomé Mitre de Posadas, en un partido donde se lo vio impreciso, nervioso y acelerado. Ahora, ante San Martín de Formosa, volvió a caer en Salta y dejó escapar el liderazgo.

El contraste es evidente: Juventud ha mostrado mejores respuestas fuera de casa que en el Martearena. De visitante ganó en Resistencia ante Sarmiento, empató en La Banda, venció a Defensores de Vilelas y sumó puntos importantes. Pero de local, donde debería hacerse fuerte, le cuesta imponer condiciones, sostener el juego y controlar emocionalmente los partidos.

Ese es uno de los grandes temas a resolver para Germán Noce. El Santo tiene plantel, variantes y futbolistas de peso para la categoría, pero necesita mayor equilibrio. No puede depender únicamente de individualidades ni de ráfagas ofensivas. En un Federal A tan parejo, los errores se pagan caro, y San Martín lo dejó demostrado.

San Martín fue efectivo y se quedó con la cima

El mérito de San Martín de Formosa también debe ser destacado. El equipo de Marcelo Rubino llegó a Salta con un plan claro y lo ejecutó con inteligencia. No se desesperó, golpeó primero con Núñez, resistió cuando Juventud tuvo sus chances y liquidó el partido en el complemento.

Gervasio Núñez fue la gran figura. Marcó el primero con un remate de zurda desde afuera del área y convirtió el segundo con una definición de lujo. Además, San Martín mostró una virtud clave: contundencia. Tuvo momentos favorables y los transformó en goles.

Con esta victoria, el Franjeado sumó su segundo triunfo consecutivo, llegó a 11 puntos y quedó como líder de la Zona 2. Juventud, en cambio, quedó con 10 unidades, como uno de los escoltas junto a Sol de América y Defensores de Puerto Vilelas.

Estadísticas principales del partido

Resultado: Juventud Antoniana 0 – San Martín de Formosa 3
Competencia: Torneo Federal A 2026
Zona: Zona 2
Fecha: 7
Estadio: Padre Ernesto Martearena
Goles: Gervasio Núñez 21’ PT, Gervasio Núñez 35’ ST, Mauro Siergiejuk en tiempo de descuento
Expulsado: Ignacio Sanabria, en Juventud Antoniana
Figura del partido: Gervasio Núñez
Situaciones claras de Juventud: mano a mano de Pablo Palacios Alvarenga y definición desviada de Johnjailer Palacios
Puntos de San Martín tras el triunfo: 11
Puntos de Juventud tras la derrota: 10
Próximo partido de Juventud: visitante ante Tucumán Central
Próximo partido de San Martín: local ante Sarmiento de La Banda

Números de Juventud en el torneo

Tras la séptima fecha, Juventud Antoniana quedó con 10 puntos. Su campaña muestra un arranque competitivo, pero con señales de irregularidad. Ganó partidos importantes como visitante, pero ya sufrió dos derrotas duras en el Martearena: primero ante Bartolomé Mitre de Posadas y ahora frente a San Martín de Formosa.

El dato que más preocupa es el rendimiento como local. El Santo perdió terreno en su propia casa y dejó pasar puntos que pueden ser decisivos en una zona muy ajustada. La derrota por 3 a 0 también golpea en la diferencia de gol y en la confianza del plantel.

Tabla de posiciones tras la derrota

San Martín de Formosa pasó a liderar la Zona 2 con 11 puntos. Juventud Antoniana quedó como escolta con 10, compartiendo esa línea con Sol de América y Defensores de Puerto Vilelas. Esto significa que el Santo no quedó fuera de la pelea, pero sí perdió margen de error.

La zona está apretada y cada resultado modifica el panorama. Por eso, la visita a Tucumán Central aparece ahora como un partido clave: Juventud necesita recuperar puntos, pero sobre todo necesita recuperar funcionamiento.

Análisis táctico: poca reacción y muchos espacios

Desde lo táctico, Juventud volvió a sufrir un problema repetido: le costó sostener el control del partido cuando el rival se puso en ventaja. El equipo no logró imponer ritmo ni generar superioridad con continuidad. Sus chances más claras llegaron por errores o espacios puntuales, no por una construcción sostenida.

San Martín aprovechó muy bien los espacios entre líneas y, sobre todo, la espalda de la defensa. El segundo gol es una muestra clara: pase filtrado, ruptura de Núñez, salida de Nadal y definición. En el tercero, la fórmula se repitió con Siergiejuk atacando el espacio y definiendo ante el arquero.

A Juventud le faltó presión sobre el poseedor, reacción tras pérdida y coordinación defensiva para achicar espacios. También le faltó juego en tres cuartos de cancha. Los delanteros quedaron demasiado aislados y las bandas no tuvieron el peso necesario para romper el orden del rival.

La lesión de Palacios Alvarenga, otro punto sensible

Además del resultado, Juventud terminó con otra preocupación: Pablo Palacios Alvarenga salió lesionado. El delantero había tenido una de las chances más claras para empatar en el primer tiempo, pero no pudo continuar y su salida también afectó las posibilidades ofensivas del equipo.

Para un plantel que necesita variantes y peso en ataque, la situación física de Alvarenga será un tema a seguir de cerca. Juventud necesita recuperar gol, presencia en el área y eficacia, especialmente después de una tarde en la que generó poco y falló cuando tuvo la oportunidad.

Lo que viene para el Santo

El próximo desafío será como visitante ante Tucumán Central, por la fecha 8. El partido aparece como una prueba de carácter. Juventud debe reaccionar rápido, porque la derrota ante San Martín no solo le quitó la punta: también instaló dudas sobre el rendimiento colectivo, especialmente jugando en Salta.

La buena noticia es que el torneo todavía está abierto y el Santo sigue en zona alta. La mala es que ya no depende solo del impulso inicial. Ahora necesita respuestas futbolísticas más sólidas, mayor regularidad y una versión más confiable para no perder terreno en una Zona 2 donde todos pelean por acomodarse.

Juventud Antoniana sufrió una derrota dura, de esas que obligan a revisar mucho más que el marcador. El 3 a 0 ante San Martín de Formosa expuso problemas de funcionamiento, falta de reacción y debilidad como local. El Santo perdió la punta, se fue silbado y quedó obligado a dar una respuesta inmediata.

El equipo de Germán Noce todavía está en la pelea, pero necesita recuperar rápidamente su identidad competitiva. El Federal A no da demasiado margen, y Juventud ya sabe que para pelear arriba no alcanza con ganar afuera: también debe hacerse fuerte en el Martearena.