Boca empató con Cruzeiro y dejó la clasificación para la última fecha de la Copa Libertadores

Boca Juniors empató 1-1 con Cruzeiro en La Bombonera, acumuló méritos para ganar pero no pudo quebrar al equipo brasileño y quedó obligado a definir su clasificación en la última fecha del Grupo D.

Boca Juniors empató 1-1 con Cruzeiro en La Bombonera por la quinta fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores 2026. Miguel Merentiel abrió el marcador para el Xeneize, Fagner igualó para el equipo brasileño y el conjunto de Claudio Úbeda, que jugó gran parte del segundo tiempo con un hombre más por la expulsión de Gerson, quedó obligado a buscar la clasificación en la última jornada.

Boca Juniors volvió a vivir una noche de Copa cargada de tensión, bronca y oportunidades desperdiciadas. En La Bombonera, el Xeneize igualó 1-1 ante Cruzeiro por la quinta fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores 2026 y dejó pasar una chance enorme de acomodarse en zona de clasificación a los octavos de final.

El equipo de Claudio Úbeda arrancó con intensidad, dominó durante largos pasajes, generó una enorme cantidad de situaciones y tuvo a Miguel Merentiel como protagonista desde el inicio. La Bestia abrió el marcador a los 15 minutos, tras un envío de Leandro Paredes, pero el conjunto brasileño reaccionó en el complemento y encontró el empate por intermedio de Fagner.

Cruzeiro terminó con diez jugadores por la expulsión de Gerson, quien vio la roja luego de una fuerte infracción sobre Paredes. A partir de ese momento, Boca empujó con todo, acumuló méritos y hasta llegó a festejar un segundo gol de Merentiel, pero el VAR intervino y el árbitro anuló la jugada por una supuesta mano de Milton Delgado en la acción previa.

Boca salió a jugar como una final

El contexto obligaba y Boca lo entendió desde el arranque. Después de haber ganado sus dos primeros partidos y perdido los dos siguientes, el Xeneize llegaba con seis puntos, uno menos que Cruzeiro y Universidad Católica. Por eso, el duelo ante los brasileños tenía peso de final anticipada.

Desde el primer minuto, el local salió decidido a presionar alto. Tomás Aranda, Milton Delgado y Tomás Belmonte se sumaron a la presión de Milton Giménez y Miguel Merentiel para complicar la salida de Cruzeiro, que tuvo muchos problemas para jugar limpio desde el fondo.

Boca asumió riesgos. Adelantó líneas, dejó espacios a espaldas de sus defensores y apostó a ahogar al rival en campo contrario. Ese plan generó peligro de inmediato. Merentiel tuvo dos chances claras en los primeros minutos, una tras un centro de Malcom Braida y otra después de una subida de Lautaro Blanco, pero en ambas apareció Otávio, el arquero brasileño, para sostener a Cruzeiro.

Merentiel abrió el partido y La Bombonera explotó

El dominio inicial de Boca tuvo premio rápido. Antes del gol, Otávio ya había vuelto a lucirse en una doble intervención: primero ante un remate de Tomás Aranda que picó antes de llegar al arquero y luego poniendo el cuerpo frente a una definición defectuosa de Milton Giménez.

A los 15 minutos, la noche se rompió. Leandro Paredes ejecutó un tiro libre casi desde el banderín del córner, la pelota viajó con mucha precisión hacia el segundo palo y Miguel Merentiel apareció para empujarla al gol. Boca se puso 1-0 y La Bombonera se encendió en una noche que ya se vivía como decisiva.


El tanto fue justo por lo hecho hasta ese momento. Boca no era una aplanadora, pero sí era claramente superior. Presionaba, recuperaba rápido, lastimaba por las bandas y encontraba en la pelota parada de Paredes una vía constante de peligro.

Cruzeiro apenas pudo responder con una situación clara de Kaio Jorge, pero Leandro Brey apareció para ganar el mano a mano y sostener la ventaja. Esa intervención del arquero fue clave para que Boca se fuera al descanso arriba en el marcador.

Cruzeiro golpeó en el arranque del complemento

El segundo tiempo empezó con descontrol. Boca no pudo sostener la misma autoridad del primer tiempo y Cruzeiro lo aprovechó. El equipo brasileño salió con otra postura, encontró espacios y llegó al empate por intermedio de Fagner, quien marcó el 1-1 y cambió por completo el clima del partido.


El golpe pudo ser peor para Boca. Instantes después del empate, Christian tuvo una chance muy clara para dar vuelta el resultado, pero definió mal y el Xeneize se salvó. Fue un tramo de desconcierto para el local, que pasó de controlar el partido a sufrirlo.

Poco después llegó una acción que volvió a modificar el desarrollo. Gerson fue expulsado por una fuerte plancha contra Leandro Paredes, en una jugada que generó preocupación inmediata por el capitán de Boca. Con un hombre más, el Xeneize recuperó campo, pelota y obligación.

Boca fue por todo, pero chocó contra Otávio y contra sus propias dudas

Con superioridad numérica, Úbeda movió el banco. Ingresó Exequiel Zeballos por Tomás Belmonte, una variante lógica para intentar abrir una defensa brasileña que empezaba a replegarse cada vez más cerca de su arco.

El Changuito le dio otra energía al ataque. Tuvo un mano a mano que volvió a tapar Otávio y luego un cabezazo que se fue cerca. Boca empezó a empujar, pero también a repetir caminos: muchos centros, ataques anunciados y poca claridad para quebrar el bloque bajo de Cruzeiro.

Tomás Aranda también tuvo una ocasión muy clara, pero otra vez apareció el arquero brasileño. El partido se transformó en una sucesión de intentos xeneizes y respuestas defensivas visitantes. Boca merecía más, pero no conseguía concretarlo.

En medio de ese dominio, Leandro Brey también tuvo que responder. El arquero de Boca salvó un mano a mano ante Sinisterra, en una jugada que pudo ser lapidaria para el equipo argentino. Ese momento recordó que, aun con uno menos, Cruzeiro seguía siendo peligroso cuando encontraba espacios.

El VAR anuló el segundo de Merentiel

La jugada más polémica de la noche llegó cuando Boca creyó haber encontrado el 2-1. Miguel Merentiel volvió a convertir y La Bombonera explotó, pero el VAR llamó al árbitro para revisar una supuesta mano de Milton Delgado en la acción previa. Tras observar la jugada, el juez anuló el gol.

La decisión generó bronca en Boca. Según la información brindada, el reclamo xeneize se centró en que la imagen utilizada no ofrecía la nitidez suficiente para una determinación tan fina, mientras que en la última jugada del partido hubo un centro que impactó en el brazo de Ángel Romero, jugador de Cruzeiro, sin que el VAR interviniera de la misma manera.

Más allá de la polémica, Boca también deberá revisar lo propio. El equipo tuvo ocasiones suficientes para ganar antes y después de esa jugada. Generó mucho, remató mucho, dominó durante buena parte de la noche, pero volvió a sufrir por la falta de eficacia.

Los números marcan el dominio de Boca

Las estadísticas muestran con claridad el peso ofensivo del Xeneize. Boca terminó con 2.38 goles esperados, contra 0.77 de Cruzeiro. También tuvo 54% de posesión, 28 remates totales, 10 disparos al arco, 12 córneres y 37 toques en el área rival. Cruzeiro, en cambio, registró 7 remates, 3 al arco, apenas 1 córner y 8 toques en el área de Boca.

El dato de las atajadas explica buena parte del resultado: Otávio terminó con 9 paradas, mientras que Brey realizó 2. Cruzeiro, además, acumuló 63 despejes, una cifra que evidencia cuánto debió defender cerca de su propio arco durante el tramo final.

Boca también tuvo más pases en el tercio final: 123/170, con un 72% de precisión, frente a 66/97 de Cruzeiro. Sin embargo, ese dominio territorial no se tradujo en el gol del triunfo.

Cuadro estadístico: Boca Juniors vs Cruzeiro

Estadística Boca Juniors Cruzeiro
Resultado 1 1
Goles esperados, xG 2.38 0.77
Posesión 54% 46%
Remates totales 28 7
Remates a puerta 10 3
Grandes ocasiones 3 3
Córneres 12 1
Pases completados 314/386 271/348
Precisión de pases 81% 78%
Tarjetas amarillas 2 2
Tarjetas rojas 0 1
xG a puerta, xGOT 1.99 0.45
Remates fuera 14 3
Remates rechazados 4 1
Remates dentro del área 14 4
Remates fuera del área 14 3
Toques en área rival 37 8
Fueras de juego 2 0
Tiros libres 15 14
Pases largos 23/48, 48% 17/44, 39%
Pases en el tercio final 123/170, 72% 66/97, 68%
Centros 9/34, 26% 0/6, 0%
Asistencias esperadas, xA 1.27 0.97
Saques de banda 27 15
Faltas 14 15
Entradas ganadas 4/10, 40% 10/18, 56%
Duelos ganados 48 58
Despejes 10 63
Intercepciones 14 9
Errores que terminaron en remate 0 1
Atajadas 2 9
Goles evitados -0.55 0.99

Las claves del empate

La primera clave fue la intensidad inicial de Boca. El Xeneize jugó el primer cuarto de hora con ritmo muy alto, presionó arriba, forzó pérdidas y encontró el gol rápidamente con Merentiel.

La segunda fue la actuación de Otávio. El arquero de Cruzeiro fue determinante: tapó varias situaciones claras en el primer tiempo y volvió a responder en el complemento ante Zeballos, Aranda y Merentiel.

La tercera fue la falta de contundencia de Boca. Los 28 remates y los 2.38 xG muestran que el equipo generó lo suficiente como para ganar, pero apenas convirtió un gol.

La cuarta fue el impacto del empate de Fagner. Cruzeiro golpeó en el momento justo, al inicio del complemento, y obligó a Boca a volver a empezar un partido que parecía controlado.

La quinta fue la polémica del VAR. El gol anulado a Merentiel y la no intervención en la última jugada dejaron mucha bronca en el Xeneize, que sintió que el criterio no fue parejo en acciones determinantes.

Boca quedó obligado a ganar en la última fecha

El empate dejó a Boca en una situación delicada. El Xeneize llegará a la última jornada del Grupo D con la obligación de ganar para soñar con los octavos de final. Después de este 1-1, ya no pudo aprovechar el hecho de jugar en La Bombonera ante un rival directo y deberá resolver su futuro en el cierre de la zona.

El equipo de Úbeda tiene puntos altos para rescatar: la presión inicial, el volumen ofensivo, el buen partido de Paredes en la conducción y la respuesta de varios futbolistas en una noche de máxima exigencia. Pero también hay aspectos preocupantes: la falta de definición, los momentos de desconexión en el arranque del complemento y el bajo nivel de Milton Giménez, señalado en la información como un futbolista lejos del rendimiento que venía mostrando Adam Bareiro, a quien reemplazó por lesión.

Boca no perdió, pero el empate tuvo sabor a derrota por cómo se dio el partido, por el dominio estadístico y por el escenario del grupo. Ahora deberá transformar la bronca en reacción.

Cruzeiro resistió y se llevó un punto valioso

Para Cruzeiro, el empate en La Bombonera tiene valor enorme. El equipo brasileño sufrió, terminó con diez, defendió muy cerca de su arco y encontró en Otávio a su figura excluyente. No pudo sostener demasiado la pelota en el tramo final, pero sí mostró oficio para resistir.

La Raposa llegó a Buenos Aires con un presente competitivo, después de empatar con Palmeiras por el Brasileirao y de sostener una buena racha como visitante. En La Bombonera, no jugó un gran partido, pero consiguió un punto que puede ser determinante en la definición del Grupo D.

Boca dejó pasar otra oportunidad

El empate entre Boca Juniors y Cruzeiro dejó una imagen repetida en el semestre xeneize: mucho dominio, muchas situaciones y poca recompensa. El equipo argentino hizo méritos para ganar, pero no pudo cerrar el partido, sufrió el golpe del empate y luego chocó contra el arquero rival, el bloque defensivo brasileño y una noche atravesada por la polémica.

La Copa Libertadores no perdona tanto. Boca todavía está vivo, pero el margen quedó reducido al mínimo. La última fecha será una final absoluta.


Síntesis del partido

Ítem Detalle
Partido Boca Juniors 1-1 Cruzeiro
Competencia CONMEBOL Libertadores 2026
Fecha Grupo D – Fecha 5
Estadio La Bombonera
Gol de Boca Miguel Merentiel
Gol de Cruzeiro Fagner
Expulsado Gerson, en Cruzeiro
Figura destacada Otávio, arquero de Cruzeiro
Dato clave Boca remató 28 veces y no pudo ganar
Situación de Boca Deberá buscar la clasificación en la última fecha