Lanús venció a Mirassol y aseguró su lugar en la Sudamericana

Lanús venció 1-0 a Mirassol en La Fortaleza por la última fecha del Grupo G de la Copa Libertadores. El Granate quedó eliminado del certamen continental principal, pero aseguró su continuidad internacional en la Copa Sudamericana.

Lanús venció a Mirassol y seguirá compitiendo a nivel internacional

Lanús venció a Mirassol por 1-0 en el Estadio Ciudad de Lanús-Néstor Díaz Pérez, por la sexta jornada del Grupo G de la CONMEBOL Libertadores 2026, y cerró su participación en la fase de grupos con una victoria necesaria. El triunfo no le alcanzó para meterse en los octavos de final de la Libertadores, pero sí le permitió asegurar el tercer puesto de la zona y garantizar su pase a la Copa Sudamericana.

El equipo de Mauricio Pellegrino llegó a esta última fecha golpeado por la eliminación anticipada en la Libertadores, luego de la derrota ante Liga de Quito en Ecuador. Sin embargo, tenía un objetivo concreto: no quedarse sin competencia internacional. Para eso necesitaba sumar ante Mirassol, y lo consiguió con un triunfo ajustado, trabajado y sostenido desde el dominio territorial y la solidez defensiva.

El único gol del partido lo convirtió Agustín Medina, a los 22 minutos del primer tiempo, en una jugada posterior a un córner ejecutado desde la izquierda. Ese tanto le dio tranquilidad inicial al Granate, que encontró rápido el resultado que necesitaba, aunque después no logró liquidar el encuentro pese a generar varias situaciones claras.


El gol de Agustín Medina abrió el camino en La Fortaleza

Lanús empezó el partido con decisión. De local, con la obligación de ganar para cerrar de la mejor manera su participación en el grupo, el Granate tomó la iniciativa y llevó el juego hacia el campo de Mirassol.

A los 22 minutos llegó la apertura del marcador. Tras una acción que nació desde un córner por la izquierda, Agustín Medina apareció para marcar el 1-0. El gol fue una recompensa al mejor inicio del equipo argentino y pareció dejar el partido en el escenario ideal: ventaja temprana, dominio del juego y un rival con pocas respuestas ofensivas.

La Fortaleza empujó y Lanús se sintió cómodo durante buena parte del primer tiempo. El equipo de Pellegrino no sufrió en defensa, manejó mejor los tiempos y empezó a acumular llegadas. Sin embargo, el problema volvió a estar en la definición: el Granate tuvo chances para ampliar, pero no consiguió transformar su dominio en una diferencia más amplia.


Lanús dominó, pero no pudo cerrar el partido

El triunfo de Lanús fue merecido, aunque dejó una sensación conocida para el Granate: generó más de lo que terminó reflejando el marcador. Las estadísticas muestran una superioridad clara en volumen ofensivo. Lanús terminó con 22 remates totales, contra apenas 6 de Mirassol, y registró 5 disparos al arco, frente a solo 1 del conjunto brasileño.

El equipo argentino también tuvo una enorme diferencia en presencia ofensiva: acumuló 38 toques en el área rival, contra apenas 9 de Mirassol. Además, lanzó 10 córneres, mientras que el visitante solo tuvo 1. Ese dato explica el tono del encuentro: Lanús empujó, atacó y jugó mucho tiempo cerca del arco rival.

Pese a ese dominio, el partido nunca terminó de quebrarse. El Granate tuvo 1.29 goles esperados, pero solo pudo convertir una vez. Mirassol, por su parte, generó apenas 0.20 de xG, una cifra muy baja que refleja sus dificultades para lastimar.


Mirassol tuvo la pelota, pero casi no generó peligro

Un dato llamativo del partido es que Mirassol terminó con mayor posesión: 52% contra 48% de Lanús. También completó más pases: 412 de 498, con un 83% de precisión, mientras que el Granate acertó 381 de 450, con un 85%.

Sin embargo, esa posesión no se tradujo en profundidad. El conjunto brasileño movió la pelota, pero casi siempre lejos de la zona de daño. No consiguió remates dentro del área y sus 6 tiros fueron desde afuera o en situaciones de baja probabilidad.

Lanús, en cambio, fue más vertical y mucho más agresivo. El Granate remató 12 veces dentro del área y otras 10 desde afuera, lo que demuestra una búsqueda constante. En el tercio final también fue más preciso: completó 116 de 140 pases, con un 83% de eficacia, contra 49 de 86 de Mirassol, con 57%.


Una victoria que vale Sudamericana

La noche tuvo un sabor mixto para Lanús. Por un lado, el equipo quedó eliminado de la Copa Libertadores, un golpe duro para un club que llegó a la competencia como último campeón de la Sudamericana y con la ilusión de avanzar a octavos.

Por otro lado, el triunfo le permitió asegurar el tercer puesto del Grupo G y sostener su participación internacional. Esa continuidad no es menor: Lanús jugará los playoffs de la CONMEBOL Sudamericana, el torneo que conoce bien y en el que buscará volver a ser protagonista.

Después de una fase de grupos irregular, el Granate necesitaba cerrar con una señal positiva. La consiguió desde el resultado y desde algunos aspectos del juego: fue superior, casi no sufrió y volvió a mantener el arco en cero.


La eliminación en Libertadores: el golpe que llegó antes del cierre

Lanús llegó a esta última fecha ya sin chances de avanzar en la Copa Libertadores. La eliminación se había consumado en la jornada anterior, tras la derrota por 2-0 ante Liga de Quito en Ecuador. Ese resultado fue decisivo por el criterio de desempate aplicado por CONMEBOL, ya que el Granate había ganado 1-0 en La Fortaleza, pero perdió 2-0 en Quito y quedó por debajo en el enfrentamiento directo.

La caída en la altura fue un golpe demasiado fuerte. Lanús no solo perdió el partido: quedó sin margen para pelear por los octavos. Antes también había sufrido una dura derrota 4-0 ante Always Ready en El Alto, otro resultado que complicó mucho su panorama en el Grupo G.

Por eso, el duelo ante Mirassol tenía una carga especial. Ya no se trataba de seguir en la Libertadores, sino de evitar un cierre todavía más doloroso: quedar afuera de todo. El 1-0 permitió al Granate sostenerse en el plano internacional.


Análisis táctico: presión alta, volumen ofensivo y solidez atrás

El triunfo de Lanús se explica desde tres factores principales: dominio territorial, ataque constante y seguridad defensiva.

El equipo de Pellegrino se plantó en campo rival durante largos pasajes. Aunque Mirassol tuvo más posesión total, Lanús fue quien jugó con mayor intención ofensiva. La diferencia estuvo en dónde y para qué se usó la pelota. El visitante la administró, pero no lastimó; el local, en cambio, la utilizó para atacar.

El Granate también ganó por acumulación. Sus 10 córneres, sus 38 toques en el área y sus 22 remates muestran un equipo que insistió por diferentes caminos. Los centros fueron una herramienta importante: completó 10 de 28, con un 36% de precisión, muy por encima del 17% de Mirassol en ese rubro.

En defensa, Lanús casi no concedió. Mirassol tuvo apenas 1 remate a puerta, no generó grandes ocasiones y terminó con solo 0.07 de xG a puerta. El dato es contundente: el arquero granate prácticamente no fue exigido. La estructura defensiva funcionó y permitió sostener la ventaja sin sobresaltos importantes.


Lo mejor de Lanús: orden, intensidad y arco en cero

Lanús necesitaba ganar y lo hizo. Eso, en un contexto de presión, tiene valor. El equipo no se desordenó, encontró rápido el gol y mantuvo la concentración hasta el final.

También fue importante la solidez defensiva. Mirassol no pudo empujar ni siquiera en los últimos minutos. El cierre fue atípico para un partido de Copa Libertadores, porque el visitante no logró arrinconar al Granate con centros, pelotazos o presión sostenida.

La gran deuda fue la eficacia. Lanús tuvo oportunidades para ganar por más diferencia, pero volvió a dejar con vida al rival hasta el final. De cara a la Sudamericana, ese será un punto clave a corregir.


Lo que debe mejorar el Granate para la Sudamericana

El pase a la Sudamericana le abre una nueva posibilidad a Lanús, pero también le marca exigencias. En los cruces mano a mano, la falta de contundencia se paga caro. Ante Mirassol, el Granate generó mucho y ganó apenas 1-0. En otro contexto, esa falta de definición podría complicarlo.

También deberá sostener una mayor regularidad fuera de casa. La campaña en Libertadores se quebró especialmente por las derrotas como visitante, sobre todo en la altura ante Always Ready y Liga de Quito. Para competir en la Sudamericana, Lanús necesitará una versión más equilibrada lejos de La Fortaleza.

La buena noticia es que el equipo mostró capacidad para controlar partidos, defender bien y atacar con volumen. Si logra mejorar la eficacia, puede ser un rival peligroso en la segunda parte del año.


Síntesis del partido

Detalle Información
Partido Lanús vs Mirassol
Resultado Lanús 1-0 Mirassol
Competencia CONMEBOL Libertadores 2026
Fecha Grupo G, fecha 6
Estadio Ciudad de Lanús-Néstor Díaz Pérez, La Fortaleza
Gol Agustín Medina, 22 minutos
Figura destacada Agustín Medina
Dato clave Lanús aseguró el tercer puesto del Grupo G
Situación de Lanús Eliminado de Libertadores, clasificado a Sudamericana
Situación de Mirassol Cerró la fase de grupos con derrota en Argentina
Clave del partido Dominio ofensivo del Granate y solidez defensiva

Cuadro estadístico del partido

Estadística Lanús Mirassol
Resultado final 1 0
Goles esperados, xG 1.29 0.20
Posesión 48% 52%
Remates totales 22 6
Remates a puerta 5 1
Grandes ocasiones 1 0
Córneres 10 1
Pases completados 381/450 412/498
Precisión de pases 85% 83%
Tarjetas amarillas 2 1
xG a puerta, xGOT 1.35 0.07
Remates fuera 10 3
Remates rechazados 7 2
Remates dentro del área 12 0
Remates fuera del área 10 6
Tiros al palo 0 0
Toques en el área rival 38 9
Pases entre líneas completados 0 0
Fueras de juego 1 0
Tiros libres 11 13
Pases largos 29/52, 56% 28/52, 54%
Pases en el tercio final 116/140, 83% 49/86, 57%
Centros completados 10/28, 36% 2/12, 17%
Asistencias esperadas, xA 1.35 0.21
Saques de banda 15 13
Faltas 13 11
Entradas ganadas 3/11, 27% 14/24, 58%
Duelos ganados 40 59
Despejes 22 36
Intercepciones 9 6
Errores que terminaron en remate 1 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 1 4
xGOT enfrentados 0.07 1.35
Goles evitados 0.07 0.35

Las claves del triunfo de Lanús

1. El gol temprano de Agustín Medina

El tanto a los 22 minutos le dio a Lanús el partido que necesitaba. Con la ventaja en el marcador, el Granate pudo jugar con mayor tranquilidad y obligó a Mirassol a buscar una reacción que nunca encontró.

2. La superioridad en el área rival

Lanús tuvo 38 toques en el área y 12 remates dentro del área, contra ningún disparo de Mirassol desde esa zona. Esa diferencia marca claramente qué equipo generó más peligro real.

3. La pelota parada como arma

El gol llegó después de un córner desde la izquierda. Además, Lanús tuvo 10 tiros de esquina, una cifra que refleja su insistencia y su capacidad para instalarse cerca del arco brasileño.

4. La solidez defensiva

Mirassol apenas remató una vez al arco y no generó grandes ocasiones. Lanús sostuvo el resultado sin sufrir demasiado.

5. La continuidad internacional

El triunfo no cambió el destino en la Libertadores, pero sí evitó el cierre total del semestre internacional. Lanús jugará la Sudamericana y tendrá una nueva oportunidad continental.