Argentina venció a Suiza en el Mundial 2026 y jugará semifinales ante Inglaterra tras otro alargue inolvidable
La Selección Argentina volvió a sufrir, volvió a resistir y volvió a ganar. El equipo de Lionel Scaloni derrotó 3-1 a Suiza en tiempo suplementario, con goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, y se clasificó a las semifinales del Mundial 2026, donde enfrentará a Inglaterra en Atlanta.
Argentina venció a Suiza y está en semifinales del Mundial 2026
La Selección Argentina volvió a escribir otra página de sufrimiento, carácter y jerarquía en el Mundial 2026. En Kansas City, el equipo de Lionel Scaloni venció 3-1 a Suiza en tiempo suplementario y consiguió el pase a las semifinales, donde se enfrentará a Inglaterra en Atlanta, en un cruce que ya aparece como uno de los partidos más esperados del torneo.
No fue una victoria cómoda. Argentina abrió el marcador temprano con un cabezazo de Alexis Mac Allister, después de un córner ejecutado por Lionel Messi, pero Suiza creció con el correr del encuentro, manejó la pelota durante varios tramos y encontró el empate a los 67 minutos por intermedio de Dan Ndoye. Poco después, Breel Embolo fue expulsado tras una simulación revisada por el VAR, pero la superioridad numérica no le simplificó el partido a la Albiceleste.
El equipo argentino tuvo que esperar hasta el alargue para quebrar definitivamente a un rival muy ordenado. A los 112 minutos, Julián Álvarez sacó un derechazo inolvidable para el 2-1 y, ya a los 120, Lautaro Martínez aprovechó un rebote para sellar el 3-1 definitivo.
Argentina volvió a ganar desde la mística. No siempre brilló, no siempre dominó, pero volvió a competir como campeón. Y ahora está a un partido de una nueva final mundialista.
Resultado de Argentina vs Suiza por el Mundial 2026
| Dato | Información |
|---|---|
| Partido | Argentina vs Suiza |
| Resultado | Argentina 3-1 Suiza |
| Competencia | Mundial 2026 |
| Instancia | Cuartos de final |
| Sede | Kansas City |
| Goles de Argentina | Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez |
| Gol de Suiza | Dan Ndoye |
| Expulsado | Breel Embolo |
| Definición | Argentina ganó en tiempo suplementario |
| Próximo rival | Inglaterra |
| Instancia siguiente | Semifinal |
| Sede de la semifinal | Atlanta |
Argentina golpeó primero con Mac Allister
Suiza arrancó mejor el partido. El equipo de Murat Yakin se adueñó de la pelota en los primeros minutos y buscó instalarse en campo argentino con paciencia. A los 6 minutos, Granit Xhaka tuvo una primera aproximación desde el borde del área, aunque su remate salió muy desviado.
Argentina respondió cuando Messi comenzó a intervenir. Cada vez que el capitán tocó la pelota, la defensa suiza retrocedió algunos metros y la Albiceleste encontró una vía para salir del dominio europeo.
A los 10 minutos llegó el primer golpe. Tras un córner desde la derecha, Mac Allister peinó la pelota y provocó un nuevo tiro de esquina, esta vez desde el otro sector. Messi volvió a ejecutar y Alexis atacó el área con decisión para conectar de cabeza y marcar el 1-0.
El gol tuvo un valor enorme. Argentina no había empezado cómoda, pero encontró una diferencia temprana gracias a una acción preparada de pelota parada. En el banco, todos los abrazos fueron para Walter Samuel, señalado como el autor intelectual de la jugada.
Mac Allister y otro gol mundialista
El tanto ante Suiza fue el segundo gol de Alexis Mac Allister en Copas del Mundo. El anterior había sido ante Polonia, en Qatar 2022. Esta vez, el volante de Liverpool volvió a aparecer en una instancia clave, dentro de un partido de eliminación directa y en un momento en el que Argentina necesitaba una señal de autoridad.
Mac Allister no solo aportó el gol. También fue importante para sostener la circulación, presionar y aparecer en zonas ofensivas. Su llegada al área se transformó en una herramienta cada vez más importante para Scaloni.
Suiza creció y obligó a Argentina a defender
Después del 1-0, Argentina tuvo algunos minutos de tranquilidad, pero no logró cerrar el partido ni controlar completamente el desarrollo. Suiza recuperó la iniciativa y empezó a encontrar espacios cerca del área.
A los 20 minutos, Sow recibió con demasiada libertad cerca de la medialuna y sacó un remate que controló Emiliano Martínez. Luego, Lisandro Martínez y Cristian Romero tuvieron cruces oportunos para cortar ataques peligrosos del equipo europeo.
Breel Embolo también comenzó a incomodar. A los 31 minutos, el delantero le ganó la posición a Lisandro Martínez y obligó a Dibu a salir rápido para anticiparlo. Suiza no generaba situaciones limpias todo el tiempo, pero sí empujaba, presionaba y obligaba a Argentina a estar atenta.
El primer tiempo se fue con Suiza teniendo más la pelota. Según los datos del archivo, el equipo europeo terminó esa etapa con 56,8% de posesión, aunque sin demasiada profundidad para romper la defensa argentina.
Dan Ndoye puso justicia para Suiza
El segundo tiempo mostró a una Argentina algo más dominante en el arranque. A los 49 minutos, Nahuel Molina se apresuró y desaprovechó un buen pase de Messi. Dos minutos después, Julián Álvarez probó con un zurdazo que se desvió y terminó en córner.
Pero Suiza volvió a crecer. A los 63 minutos, el conjunto de Yakin encontró una contra que fue bien desactivada por Molina. Después, Dibu Martínez apareció dos veces: primero para despejar un cabezazo cruzado de Ndoye y luego para controlar en dos tiempos un remate potente de Xhaka desde afuera.
El empate se veía venir. A los 67 minutos, Ndoye tocó y fue a buscar al área a la espalda de Molina. Recibió y definió cruzado ante Dibu Martínez para el 1-1.
El gol fue justo por el desarrollo del tramo. Argentina había perdido el control, Suiza estaba mejor y el campeón del mundo volvía a quedar frente a un escenario incómodo.
La expulsión de Embolo cambió el partido, pero no lo resolvió
Poco después del empate llegó una de las jugadas más importantes del partido. El árbitro portugués Pinheiro le mostró amarilla a Leandro Paredes por una supuesta falta en un lateral, pero el VAR llamó a revisar la acción.
La repetición mostró que Breel Embolo había simulado. Como ya estaba amonestado, el delantero suizo recibió la segunda amarilla y fue expulsado a los 72 minutos.
A partir de ese momento, Argentina quedó con un jugador más y con la obligación de atacar. Sin embargo, la superioridad numérica no se tradujo en claridad inmediata. Suiza resignó ataque, se replegó cerca de su área y defendió con enorme disciplina.
El equipo de Scaloni tuvo la pelota, pero le costó encontrar espacios. Hubo pases laterales, centros sin destino claro y muchas jugadas que empezaban rápido, pero terminaban sin profundidad. Suiza resistió durante 45 minutos con un futbolista menos.
Scaloni movió el banco y Argentina empezó a empujar
Lionel Scaloni buscó cambiar la energía del partido con los ingresos de Nicolás González y Lautaro Martínez. La Selección necesitaba más presencia en el área, más agresividad por los costados y más peso ofensivo para quebrar a una defensa suiza cada vez más compacta.
Nico González tuvo una situación importante a los 88 minutos, cuando se exigió por izquierda y mandó un centro que Mac Allister no pudo empujar.
Messi rozó el gol y Argentina empezó a inclinar la cancha
Luego, a los 91 minutos, apareció Lionel Messi. El capitán recibió en el borde del área, se acomodó y sacó un derechazo apenas ancho. Fue una de las primeras señales claras de que Argentina empezaba a jugar el partido en campo suizo, aunque todavía sin la fluidez necesaria para romper definitivamente el bloque europeo.
En el mejor momento argentino hasta ese tramo, Lisandro Martínez tuvo una volea a los 98 minutos que casi logró desviar Lautaro Martínez de taco. La jugada reflejó el clima del partido: Argentina empujaba, acumulaba gente en el área y buscaba cualquier detalle para encontrar el 2-1, pero Suiza seguía resistiendo con orden y concentración.
El equipo de Scaloni ya había pasado de la paciencia inicial a una búsqueda más directa. La superioridad numérica obligaba a atacar, pero también aumentaba la ansiedad. Suiza defendía cada pelota como si fuera la última y Argentina necesitaba una acción de jerarquía para destrabar una noche que se había vuelto incómoda.
El alargue: Argentina atacó, Suiza resistió y Julián Álvarez rompió el partido
En el tiempo suplementario, Argentina volvió a tomar el control territorial. Apenas arrancó el alargue, Nicolás González metió un remate que se desvió y terminó en córner. Unos minutos después, Thiago Almada se asoció con Julián Álvarez y exigió a Gregor Kobel, que respondió para sostener el empate.
Almada también tuvo su chance a los 95 minutos, cuando encaró de izquierda al medio y sacó un derechazo al primer palo que se fue apenas ancho. Argentina tenía más piernas frescas, más posesión y más futbolistas en campo rival, pero seguía sin encontrar el golpe final.
Suiza, incluso con diez jugadores, no se entregó. Xhaka volvió a probar desde lejos y el equipo de Murat Yakin intentó sostenerse con orden, juego físico y mucha concentración defensiva. Los europeos aceptaron que ya no podían atacar con la misma frecuencia, pero hicieron todo lo posible para llevar la historia hasta los penales.
Messi seguía apareciendo en ráfagas. Tocaba, descargaba, iba a buscar, generaba faltas y mantenía encendida la esperanza. A los 111 minutos, encaró de derecha al medio y sacó un zurdazo cruzado que Kobel logró tapar. Esa intervención parecía una nueva frustración para Argentina, pero en la jugada siguiente llegó el desahogo.
Julián Álvarez y un derechazo de semifinal
A los 112 minutos, Julián Álvarez recibió por izquierda, se perfiló hacia adentro y sacó un derechazo inolvidable. La pelota viajó con potencia y precisión, se clavó arriba y dejó sin respuesta a Kobel.
Fue un golazo. Una genialidad individual en una noche en la que Argentina no conseguía desarmar el bloque suizo desde el juego colectivo. Julián resolvió con categoría, personalidad y una definición propia de un delantero de elite.
El 2-1 cambió por completo el partido. Suiza, que había resistido durante 45 minutos con un jugador menos, quedó obligada a salir. Argentina, por primera vez desde el empate, encontró espacios para correr y atacar con más claridad.
La Araña volvió a demostrar que puede aparecer en los momentos importantes. Su gol no solo clasificó prácticamente a la Selección a semifinales: también confirmó que Argentina necesita más protagonistas ofensivos además de Messi para sostener el sueño de la cuarta estrella.
Lautaro Martínez cerró la historia en el minuto 120
Con Suiza jugada en ataque, Argentina encontró el tercer gol en una contra letal. A los 120 minutos, Thiago Almada y Lionel Messi participaron de una acción rápida que terminó con una tapada de Kobel. Lautaro Martínez, atento dentro del área, aprovechó el rebote y marcó el 3-1 definitivo.
El Toro volvió a responder en un momento clave. Ya había sido importante en la remontada ante Egipto, cuando asistió a Enzo Fernández en el gol agónico del 3-2. Contra Suiza, entró desde el banco y terminó sellando la clasificación a semifinales.
El gol de Lautaro tuvo valor emocional y deportivo. Emocional, porque liberó definitivamente a una Argentina que había sufrido demasiado. Deportivo, porque reafirmó la importancia de los suplentes en esta etapa del Mundial. Scaloni no solo gana con sus titulares: también encuentra respuestas en quienes ingresan para cambiar el partido.
Los goles de Argentina vs Suiza
| Minuto | Equipo | Jugador | Acción |
|---|---|---|---|
| 10’ | Argentina | Alexis Mac Allister | Cabezazo tras córner de Messi |
| 67’ | Suiza | Dan Ndoye | Definición cruzada ante Dibu Martínez |
| 112’ | Argentina | Julián Álvarez | Derechazo memorable para el 2-1 |
| 120’ | Argentina | Lautaro Martínez | Rebote en el área para el 3-1 definitivo |
El recorrido de Argentina en el Mundial 2026
Argentina llega a semifinales con una campaña perfecta desde los resultados, aunque cada vez más exigente desde el desarrollo. Ganó los seis partidos que disputó, pero en las fases eliminatorias debió atravesar momentos de enorme tensión.
| Instancia | Rival | Resultado |
|---|---|---|
| Fase de grupos | Argelia | Argentina 3-0 |
| Fase de grupos | Austria | Argentina 2-0 |
| Fase de grupos | Jordania | Argentina 3-1 |
| 16avos de final | Cabo Verde | Argentina 3-2 |
| Octavos de final | Egipto | Argentina 3-2 |
| Cuartos de final | Suiza | Argentina 3-1 |
| Semifinal | Inglaterra | Próximo partido |
La fase de grupos mostró una Argentina más contundente, con Messi como figura total y puntaje ideal. La fase eliminatoria, en cambio, expuso una versión más sufrida: alargue ante Cabo Verde, remontada histórica ante Egipto y otro tiempo suplementario frente a Suiza.
Sin embargo, el dato central es contundente: Argentina está entre los cuatro mejores del Mundial 2026 y sigue defendiendo la corona.
Una clasificación con mística, aura y carácter de campeón
El archivo lo resume con una frase muy argentina: “si no sufre, no vale”. La Scaloneta volvió a ganar un partido dramático, de esos que no se explican solo desde la táctica, sino también desde la personalidad competitiva.
Argentina no jugó su mejor partido. Tuvo tramos de bajo ritmo, volvió a ceder la iniciativa después de ponerse en ventaja y le costó mucho generar peligro claro aun con un futbolista más. Pero también mostró algo que viene sosteniendo desde el inicio del ciclo Scaloni: sabe competir cuando el margen desaparece.
Contra Cabo Verde sobrevivió en la prórroga. Contra Egipto remontó un 0-2 en los minutos finales. Contra Suiza esperó hasta el minuto 112 para encontrar el gol decisivo. Esa repetición no es casualidad. Hay una mezcla de oficio, jerarquía, paciencia, rebeldía y confianza colectiva que mantiene a Argentina de pie incluso en los peores momentos.
Análisis del partido: Argentina ganó sin brillar, pero con soluciones
La victoria ante Suiza deja varias lecturas importantes para el análisis deportivo.
La primera es que Argentina sigue teniendo una enorme capacidad para resolver partidos cerrados. Ante un rival que se defendió bien, que manejó la pelota durante varios tramos y que resistió con diez jugadores, el equipo de Scaloni encontró respuestas en la pelota parada, en el banco y en la jerarquía individual.
La segunda lectura es que la Selección necesita mejorar la gestión de los partidos cuando se pone en ventaja. El 1-0 temprano no se tradujo en control absoluto. Suiza empezó a crecer, tomó la pelota y encontró un empate merecido. Esa situación ya se había repetido en otros cruces: Argentina marca, pero luego permite que el rival avance demasiado.
La tercera lectura es positiva: los nombres que no siempre ocupan el foco también aparecen. Mac Allister abrió el marcador, Julián Álvarez destrabó el partido y Lautaro Martínez lo cerró. Messi no convirtió, pero participó en el primer gol y volvió a ser decisivo desde la conducción emocional y futbolística.
La cuarta lectura mira hacia adelante: ante Inglaterra, Argentina no podrá permitirse tantos minutos de desconexión. La semifinal exigirá una versión más estable, más precisa y más concentrada durante todo el partido.
La pelota parada volvió a ser decisiva
El primer gol argentino nació de una jugada de córner. Messi ejecutó, Mac Allister atacó el área y la Selección encontró una ventaja temprana. El dato no es menor: en un Mundial donde los partidos se cierran cada vez más, la pelota parada se vuelve un recurso fundamental.
Argentina ya había encontrado soluciones similares en las eliminatorias anteriores. Ante Cabo Verde, los centrales fueron protagonistas en acciones de balón detenido. Frente a Suiza, el equipo volvió a aprovechar una jugada preparada para abrir el marcador.
Ese tipo de detalles puede definir una Copa del Mundo. En partidos donde el rival defiende bajo, donde los espacios escasean y donde el cansancio se acumula, un córner bien trabajado puede cambiarlo todo.
Julián Álvarez, el golpe de jerarquía que necesitaba Argentina
El gol de Julián Álvarez fue el quiebre del partido. Argentina atacaba, pero no lograba desarmar a Suiza. Los centros no encontraban destinatario, los pases laterales no rompían líneas y la defensa helvética parecía cada vez más cómoda cerca de su área.
Entonces apareció Julián.
El delantero recibió, se acomodó y sacó un derechazo que no necesitó explicación. Fue una acción de crack, de futbolista preparado para decidir en escenarios grandes. La pelota se metió arriba y el partido cambió de dueño.
Julián volvió a demostrar su valor dentro de la Scaloneta. No siempre necesita tocar mucho la pelota para ser importante. Presiona, se mueve, arrastra marcas, ataca espacios y, cuando tiene una situación, puede definir con una categoría enorme.
Lautaro Martínez y otro ingreso determinante
Lautaro Martínez también dejó una señal fuerte. El delantero volvió a ser importante desde el banco, una función que en este Mundial adquirió mucho valor para Argentina.
El Toro ingresó para darle presencia al área y terminó marcando el 3-1 en el minuto 120. Su gol llegó por insistencia, ubicación y olfato. Estuvo donde debía estar cuando Kobel dejó el rebote.
Para Scaloni, esta es una noticia muy positiva. Argentina necesita que sus atacantes lleguen con confianza a la semifinal. Messi sigue siendo el emblema, pero la Selección necesita goles de Julián, Lautaro, Almada, Mac Allister, Enzo y los volantes que llegan desde atrás.
La semifinal ante Inglaterra exigirá variantes. Y Lautaro, con sus apariciones recientes, vuelve a meterse de lleno en la discusión ofensiva.
Messi, clave incluso sin convertir
Lionel Messi no marcó contra Suiza, pero volvió a tener influencia. Ejecutó el córner del 1-0, generó faltas, participó de las mejores aproximaciones argentinas y obligó a Suiza a defender siempre condicionada por su presencia.
A los 119 minutos, el archivo lo describe como “El Pibe de 39 años” después de una corrida que casi termina en remate. La frase resume lo que todavía representa Messi: un futbolista que administra energías, pero que conserva la capacidad de activar un estadio entero en cualquier jugada.
No tuvo una noche goleadora, pero siguió siendo el centro de gravedad del equipo. En una semifinal contra Inglaterra, su lectura del juego, su pelota parada y sus apariciones entre líneas serán determinantes.
Suiza cayó de pie ante el campeón del mundo
Suiza hizo un partido serio. Arrancó mejor, manejó la pelota durante largos tramos y encontró un empate justo en el segundo tiempo. La expulsión de Embolo le cambió el plan, porque hasta ese momento el equipo de Murat Yakin había mostrado argumentos para discutirle el partido a Argentina.
Con diez jugadores, Suiza se replegó y resistió durante muchísimo tiempo. Defendió cerca de Kobel, cerró caminos interiores y obligó a Argentina a buscar soluciones por fuera. Recién una genialidad de Julián Álvarez pudo quebrar esa resistencia.
La derrota no borra el mérito suizo. El conjunto europeo compitió, incomodó al campeón y estuvo a pocos minutos de llevar la historia a los penales.
Argentina vs Inglaterra: una semifinal cargada de historia
El próximo paso será enorme. Argentina enfrentará a Inglaterra en Atlanta por las semifinales del Mundial 2026. El cruce tiene una carga histórica inevitable y un valor deportivo gigantesco: el ganador jugará la final de la Copa del Mundo.
La Selección llega con seis triunfos consecutivos, pero también con desgaste físico y emocional. En las rondas eliminatorias ya jugó dos alargues y una remontada extrema. La acumulación de minutos será un factor a observar.
Inglaterra aparece como un rival de mayor jerarquía que los últimos adversarios. Tiene futbolistas de elite, potencia física, velocidad y variantes ofensivas. Argentina deberá sostener mejor la pelota, reducir pérdidas y defender con mayor concentración los ataques por banda.
Qué debe corregir Argentina para la semifinal
Sostener el control después de ponerse en ventaja
Ante Suiza, Argentina abrió rápido el marcador, pero no pudo manejar el partido con autoridad. En una semifinal, ceder tanto terreno puede ser muy peligroso.
Cuidar las espaldas de los laterales
El gol de Ndoye llegó a la espalda de Molina. Inglaterra seguramente buscará atacar esos espacios, por lo que la coordinación defensiva será clave.
Tener más claridad ante bloques bajos
Con un jugador más, Argentina tuvo posesión, pero le costó generar situaciones limpias. Necesitará más movilidad, paciencia y precisión en tres cuartos.
Administrar el desgaste físico
El equipo viene de partidos muy exigentes. Scaloni deberá evaluar cargas, recuperación y posibles modificaciones para llegar con piernas frescas a Atlanta.
Aprovechar el impacto del banco
Lautaro, Nico González y Almada volvieron a tener participación importante. En una semifinal, los cambios pueden ser tan decisivos como el once inicial.
Proyección: qué partido puede plantear Argentina ante Inglaterra
Argentina probablemente busque una versión más equilibrada. Scaloni sabe que ante Inglaterra no alcanzará solo con la mística. La Selección necesitará controlar mejor el ritmo, evitar pérdidas innecesarias y no permitir transiciones largas.
Leandro Paredes puede ser importante para ordenar la circulación. Rodrigo De Paul y Enzo Fernández deberán sostener intensidad en el medio. Mac Allister llega fortalecido por su gol. Messi seguirá siendo el faro ofensivo, mientras Julián Álvarez y Lautaro Martínez pelean por un lugar o incluso por compartir minutos según el desarrollo del partido.
La semifinal pedirá una Argentina más sólida, menos expuesta y con mayor eficacia. Pero también una Argentina fiel a su esencia: competir hasta el final, confiar en sus líderes y sostener la ambición de defender el título.