Central Norte venció a Los Andes por la Primera Nacional y tomó aire con un gol de Borda

El Cuervo se impuso 1-0 en el estadio Padre Ernesto Martearena con un gol de Francisco Borda, tras una asistencia de Elías Calderón. El equipo de Mario Sciacqua tuvo un buen comienzo, pero cedió completamente la iniciativa en el segundo tiempo y terminó defendiendo con sufrimiento una victoria indispensable.

Central Norte consiguió una victoria tan necesaria como sufrida. El conjunto salteño derrotó 1-0 a Los Andes en el estadio Padre Ernesto Martearena, por la fecha 23 de la Zona A de la Primera Nacional 2026, y recuperó algo de oxígeno en su lucha por evitar el descenso.

Francisco Borda convirtió el único gol del encuentro a los 15 minutos del primer tiempo, después de una asistencia de Elías Calderón. El Cuervo comenzó con intensidad, presión alta y una actitud acorde con la urgencia que marcaba su posición en la tabla.

Sin embargo, aquella versión agresiva fue desapareciendo con el transcurso del encuentro. Central Norte cedió terreno, dejó de sostener la presión y terminó refugiado cerca del arco de Hass durante casi todo el complemento.

Los Andes tuvo la pelota y acumuló centros, pero exhibió enormes dificultades para construir ataques coherentes. Aun así, contó con oportunidades claras para empatar y convirtió cada envío al área en un momento de tensión para la defensa azabache.

El triunfo le permite a Central Norte llegar a 22 puntos y tomar aire, aunque su posición definitiva dependerá de los restantes resultados de la jornada. Antes del partido, el equipo de Mario Sciacqua estaba último con 19 unidades, después de perder consecutivamente frente a Colón y Godoy Cruz. El duelo ante el Milrayitas había adquirido carácter de final anticipada por la permanencia.

Central Norte salió a jugar con el alma que exigía el momento

El comienzo mostró a un Central Norte distinto. La presión, la necesidad y el respaldo de su gente parecieron inyectarle energía a un equipo que venía golpeado por dos derrotas consecutivas como visitante.

Central Norte derrotó 1-0 a Los Andes con gol de Francisco Borda, llegó a 22 puntos y tomó aire en la lucha por permanecer en la Primera Nacional.

El Cuervo adelantó sus líneas, presionó la salida de Los Andes y disputó cada pelota con intensidad. Los volantes se instalaron varios metros más adelante y los delanteros encontraron acompañamiento, una situación que no siempre se había producido durante el campeonato.

El planteo inicial tuvo agresividad. Central no esperó para ver qué proponía su rival, sino que asumió el protagonismo y trató de llevar el partido hacia el campo visitante.

Esa postura encontró premio rápidamente.

Borda apareció a los 15 minutos

A los 15 minutos, Elías Calderón asistió a Francisco Borda, quien resolvió la jugada para marcar el 1-0.

El gol representó mucho más que una ventaja. Fue una descarga emocional para un equipo que había comenzado la fecha en el último puesto y necesitaba recuperar confianza después de recibir seis goles en sus dos presentaciones anteriores.

Borda volvió a responder en un momento importante. El delantero fue referencia ofensiva, disputó cada pelota y transformó en gol una de las primeras acciones profundas del conjunto salteño.

Calderón, además de cumplir su función defensiva, aportó una asistencia que terminó siendo decisiva. Central consiguió así combinar presión, recuperación y profundidad, tres aspectos que le habían faltado en buena parte de la temporada.

Los Andes reaccionó, pero nunca encontró claridad

Después del gol, Los Andes intentó adelantar sus líneas. El equipo visitante comenzó a ganar terreno, especialmente mediante las intervenciones intermitentes de Chamorro y una sucesión de centros que cayeron sobre el área defendida por Hass.

El Milrayitas tuvo mayor presencia territorial, pero no consiguió transformar esa posesión en un dominio futbolístico claro. Sus ataques resultaron previsibles, con poca circulación interior y demasiada dependencia de los envíos desde los costados.

Central empezó a retroceder y a jugar más cerca de su área. En vez de sostener la presión que había generado el gol, el equipo de Sciacqua fue entregando metros.

Mancuso intentó romper esa dinámica con un remate desde afuera del área, pero su disparo salió desviado.

Villarreal salió lesionado y llorando

Los Andes sufrió una baja durante el primer tiempo. Villarreal debió abandonar el campo por una lesión y fue reemplazado por Blanco.

La imagen del futbolista retirándose entre lágrimas reflejó la preocupación por el inconveniente físico. Su salida obligó al cuerpo técnico visitante a modificar tempranamente el plan y reorganizar el mediocampo.

Pese a esa variante, Los Andes continuó buscando mediante centros y pelotas detenidas.

Central Norte cometió demasiadas faltas cerca del área

Uno de los principales problemas del Cuervo durante el tramo final del primer tiempo fue la reiteración de infracciones en zonas peligrosas.

Agustín Lamosa recibió la tarjeta amarilla por juego brusco y Central comenzó a ofrecerle a Los Andes varias oportunidades de pelota detenida cerca de su área.

Era un riesgo innecesario. Los Andes no podía generar desde el juego asociado, pero cada infracción le permitía colocar futbolistas en posición ofensiva y enviar la pelota directamente sobre Hass.

La falta de precisión de los ejecutantes visitantes terminó favoreciendo a Central. Grance y Vázquez desperdiciaron varias pelotas detenidas con envíos defectuosos, muchos de ellos sin dirección o sin superar correctamente la primera zona defensiva.

La insistencia de Los Andes en colocar a Vázquez como ejecutor resultó difícil de comprender: sus centros rara vez encontraron un compañero y, en numerosas oportunidades, ni siquiera llegaron con posibilidades reales de ser disputados.

Leizza tuvo la más clara del primer tiempo

A los 40 minutos, Los Andes construyó su oportunidad más peligrosa de la primera etapa.

Vázquez envió un centro al área y Brian Leizza conectó un cabezazo sutil. La pelota salió desviada, muy cerca del arco de Hass.

Fue una advertencia seria. Central ya defendía demasiado cerca de su arquero y había dejado de generar transiciones ofensivas sostenidas.

Antes del descanso, Leonardo Lemos realizó otra modificación: Tissera salió y Camilo Viganoni ingresó para ofrecer mayor presencia en el ataque visitante.

El Cuervo consiguió irse al vestuario con la ventaja, pero había terminado el primer tiempo defendiendo mucho más de lo que indicaba su buen comienzo.

Un complemento mal jugado y cargado de tensión

El inicio del segundo tiempo fue impreciso. Ninguno de los dos equipos consiguió darle continuidad al juego y las interrupciones dominaron el desarrollo.

Central intentó no retroceder completamente apoyándose en Vedoya y Mancuso. Ambos buscaban controlar la pelota en la mitad de la cancha y generar pausas para que el equipo pudiera salir.

Sin embargo, los mediocampistas de Los Andes cortaron varias de esas acciones con infracciones que no siempre fueron sancionadas por el árbitro. La falta de continuidad perjudicó al local, que necesitaba conservar la posesión para alejar el partido de su área.

Los Andes mantuvo el control territorial, pero continuó sin encontrar mecanismos de elaboración. El visitante movía la pelota de un lado hacia otro, avanzaba por los costados y terminaba repitiendo centros sin precisión.

Bodencer tuvo la primera oportunidad del complemento

A los 15 minutos del segundo tiempo, Érik Bodencer probó al arquero Sebastián López.

Fue la primera acción verdaderamente peligrosa de la etapa complementaria y también una de las pocas ocasiones en las que Central Norte consiguió salir con claridad.

El delantero buscó aprovechar una transición y obligó al arquero visitante a intervenir. La jugada demostró que había espacios para atacar a una defensa adelantada, aunque el Cuervo explotó muy pocas veces esa posibilidad.

Poco después, Franco Vedoya también quedó en posición favorable y encontró una nueva respuesta de Sebastián López.

El arquero de Los Andes comenzó a transformarse en una de las figuras del partido. Sus intervenciones evitaron que Central ampliara la diferencia en el momento en que el encuentro podía haber quedado resuelto.

Los cambios de Sciacqua llevaron al equipo hacia atrás

Mario Sciacqua decidió proteger la ventaja con los ingresos de Leonardo Felissia y Sergio Quiroga.

La lectura era clara: reforzar la estructura defensiva, poblar la mitad de la cancha y reducir los espacios que encontraba Los Andes.

Sin embargo, las modificaciones también transmitieron una señal demasiado conservadora. Central dejó de intentar controlar el partido y aceptó defender cada vez más cerca de Hass.

Los Andes respondió rápidamente con los ingresos de Díaz y Echavarría, buscando aumentar su capacidad ofensiva.

Así quedaron planteados los últimos veinte minutos: el visitante controlando la pelota y buscando el empate, mientras que Central apostaba a resistir y encontrar alguna posibilidad mediante el contragolpe.

Más tarde ingresaron Taobas y Enríquez en el equipo salteño. Los cambios intentaron aportar piernas frescas, pero no modificaron la tendencia del encuentro.

Navas desperdició una oportunidad increíble

A los 75 minutos se produjo una de las jugadas que pudo cambiar completamente el resultado.

Julián Navas quedó solo en el centro del área chica, en una posición inmejorable, pero desperdició la oportunidad.

Central quedó expuesto en una acción que volvió a mostrar su pérdida de control. Los Andes manejaba la pelota, acumulaba futbolistas en campo contrario y aprovechaba el cansancio de varios jugadores locales.

El Cuervo ya no conseguía sostener la presión, recuperar lejos de su arco ni enlazar tres pases consecutivos. Algunos futbolistas mostraban un desgaste evidente y el equipo parecía defender únicamente por instinto.

Hass sostuvo la victoria ante Chamorro

Chamorro fue uno de los jugadores más inquietantes de Los Andes. En el tramo final protagonizó una buena acción individual y sacó un remate que encontró una respuesta segura de Hass.

El arquero de Central Norte fue importante durante toda la tarde. Si bien el visitante no tuvo una producción ofensiva brillante, la cantidad de centros y pelotas que cruzaron el área lo obligó a mantener la concentración.

Hass respondió cuando fue exigido y aportó seguridad en un cierre donde cada envío aéreo representaba un peligro.

Sciacqua realizó su última modificación con el ingreso de Joaquín Mateo por Franco Vedoya. El cambio renovó parcialmente el despliegue, aunque Central continuó sin recuperar el dominio.

Los minutos finales fueron un suplicio. Cada centro de Los Andes, cada rebote y cada segunda pelota generaron preocupación en el Martearena.

Finalmente, Central resistió y celebró tres puntos que pueden resultar determinantes.

Síntesis de Central Norte 1-0 Los Andes

Dato Información
Resultado Central Norte 1-0 Los Andes
Competencia Primera Nacional 2026
Fecha 23, Zona A
Estadio Padre Ernesto Martearena
Gol Francisco Borda, 15’ PT
Asistencia Elías Calderón
Árbitro Matías Billone
Amonestado en Central Agustín Lamosa
Figura de Central Hass / Francisco Borda
Figura de Los Andes Sebastián López
Puntos de Central tras ganar 22
Dato clave El Cuervo cortó dos derrotas consecutivas

Principales situaciones

  • Gol de Borda después de la asistencia de Calderón.
  • Remate desviado de Mancuso.
  • Cabezazo de Leizza afuera sobre el cierre del primer tiempo.
  • Disparo de Bodencer contenido por López.
  • Oportunidad de Vedoya neutralizada por el arquero visitante.
  • Increíble ocasión desperdiciada por Navas dentro del área chica.
  • Remate de Chamorro controlado por Hass.

Los datos corresponden a las incidencias disponibles del encuentro; no se incorporan estadísticas de posesión o remates porque no fueron aportadas oficialmente.

Análisis completo del triunfo de Central Norte

1. La presión inicial cambió la energía del equipo

La mejor versión de Central apareció durante los primeros minutos. El equipo presionó, adelantó líneas y transmitió la sensación de comprender la importancia del partido.

La urgencia no se convirtió inicialmente en ansiedad, sino en intensidad. Los volantes acompañaron a los delanteros, Calderón se animó a participar en campo contrario y Borda tuvo presencia dentro del área.

Ese comienzo debería servir como referencia para los próximos encuentros. Central demostró que puede incomodar a sus rivales cuando presiona de manera coordinada y no espera refugiado cerca de su arco.

El problema fue la duración. La propuesta ofensiva desapareció demasiado rápido después del gol.

2. El 1-0 modificó negativamente el plan

Después de ponerse en ventaja, Central interpretó que debía defender el resultado en lugar de seguir jugando de la misma manera.

El equipo retrasó el bloque, dejó de presionar la salida y le entregó la pelota a un rival que hasta ese momento no había mostrado argumentos.

Era comprensible reducir algunos riesgos, pero el retroceso fue excesivo. Los Andes encontró confianza no porque mejorara sustancialmente, sino porque Central le permitió avanzar.

El Cuervo confundió orden con repliegue. Defender bien no implica instalarse durante tantos minutos cerca del área propia. También se defiende conservando la pelota, atacando los espacios y obligando al adversario a retroceder.

3. Los cambios profundizaron la postura conservadora

Sciacqua ganó el partido y cumplió el objetivo principal, pero la administración del segundo tiempo merece una mirada crítica.

Los ingresos de Felissia y Quiroga reforzaron sectores defensivos, aunque debilitaron la capacidad del equipo para mantener la pelota y atacar.

El mensaje táctico fue cuidar el 1-0. Desde ese momento, Central dejó prácticamente de jugar en campo rival y se limitó a resistir.

La decisión pudo haber costado dos puntos. Navas dispuso de una oportunidad increíble y Chamorro también estuvo cerca del empate.

Ante un rival con mayor jerarquía ofensiva, conceder tanto terreno podría tener consecuencias mucho más graves.

4. Vedoya y Mancuso eran las vías de salida

Mientras Central consiguió respirar, casi siempre fue por intervenciones de Vedoya y Mancuso.

Los dos intentaron darle pausa al mediocampo, proteger la pelota y generar faltas. La salida de Vedoya terminó quitándole al equipo uno de sus pocos futbolistas capaces de mantener la posesión bajo presión.

Mancuso cumplió una tarea importante en la disputa, aunque también quedó condicionado por la falta de acompañamiento.

Cuando ellos dejaron de recibir, el Cuervo comenzó a despejar sin destino. La pelota volvía rápidamente y el equipo debía iniciar otro esfuerzo defensivo.

5. Borda volvió a aparecer en un partido decisivo

Francisco Borda fue determinante. Marcó el gol, sostuvo duelos físicos y le dio sentido a varias acciones ofensivas.

El delantero respondió en el momento de mayor presión. Su definición representa tres puntos y una posibilidad concreta de recuperación.

Central necesita que Borda tenga mayor acompañamiento. Cuando Bodencer consiguió acercarse, el equipo ofreció más peligro. Cuando ambos quedaron separados del mediocampo, la defensa visitante controló sin demasiados inconvenientes.

El gol no debe ocultar esa necesidad: el Cuervo necesita generar más situaciones para sus delanteros y no depender únicamente de acciones aisladas.

6. Hass fue decisivo en el tramo final

El arquero sostuvo la ventaja en un contexto incómodo. Los Andes colocó numerosos centros en el área y obligó a Central a defender segundas jugadas.

Hass mostró concentración, controló el remate de Chamorro y transmitió seguridad durante los momentos de mayor presión.

No fue una actuación repleta de atajadas extraordinarias, porque Los Andes falló mucho en la terminación. Sin embargo, su presencia resultó fundamental para conservar el arco en cero.

7. Los Andes tuvo la pelota, pero careció de ideas

El Milrayitas manejó gran parte del segundo tiempo, aunque su posesión fue improductiva.

El equipo visitante no encontró pases entre líneas, movimientos coordinados ni asociaciones que rompieran el bloque defensivo. Su recurso principal fue el centro, incluso cuando las ejecuciones de Vázquez y Grance no estaban dando resultado.

Esa falta de variedad explica por qué no consiguió empatar pese a dominar territorialmente.

Los Andes atacó mucho, pero creó poco. Las oportunidades más claras nacieron de pelotas cruzadas, rebotes o errores defensivos de Central, no de una elaboración sostenida.

8. Central ganó, pero no debía sufrir tanto

La victoria es incuestionablemente valiosa. En la situación del Cuervo, los puntos están por encima de cualquier consideración estética.

Sin embargo, el análisis no puede quedarse únicamente con el resultado. Central enfrentó a un rival sin claridad y dispuso de situaciones para ampliar la ventaja. En lugar de buscar el segundo gol, eligió protegerse durante demasiado tiempo.

El equipo prácticamente regaló el complemento. Perdió la pelota, cedió campo y terminó agotado, defendiendo cada centro como si fuera la última jugada.

Esta vez alcanzó porque Los Andes careció de precisión. El desafío será aprender a cerrar los partidos mediante el juego y no exclusivamente desde el sufrimiento.

Rendimientos destacados

Francisco Borda

Marcó el gol de la victoria y volvió a aparecer en una jornada decisiva. Fue referencia, soportó el contacto de los centrales y aprovechó la asistencia de Calderón.

Elías Calderón

Aportó la asistencia del 1-0 y sostuvo una tarea exigente en defensa. Fue importante en los duelos aéreos durante el asedio visitante.

Hass

Respondió con seguridad y tuvo una intervención determinante ante Chamorro. Su concentración fue clave en el tramo final.

Franco Vedoya

Uno de los pocos jugadores capaces de darle pausa y salida al equipo. También dispuso de una oportunidad que encontró la respuesta de López.

Gianluca Mancuso

Trabajó mucho en el mediocampo, intentó romper con un remate desde afuera y fue una vía de escape durante el complemento.

Sebastián López

El arquero de Los Andes evitó que Central liquidara el partido. Respondió frente a Bodencer y Vedoya y mantuvo con vida a la visita hasta el final.

Lo que significa el triunfo para Central Norte

Central Norte llegó al encuentro último, con 19 puntos y después de perder 4-0 ante Colón y 2-1 contra Godoy Cruz. La victoria le permite alcanzar las 22 unidades, cortar la secuencia negativa y recuperar confianza.

El resultado no resuelve la pelea por la permanencia. Tampoco corrige automáticamente los problemas futbolísticos que acompañaron al equipo durante la temporada.

Pero modifica el ánimo, devuelve valor a la localía y demuestra que el Cuervo todavía tiene respuestas para competir.

En la primera rueda, Central Norte y Los Andes habían empatado sin goles. Esta vez, el equipo salteño consiguió la eficacia que le había faltado en Lomas de Zamora y transformó una de sus oportunidades en tres puntos indispensables.

Central Norte ganó porque hizo el gol, defendió con entrega y tuvo un arquero seguro. También ganó porque Los Andes desperdició sus posibilidades y nunca encontró claridad para transformar su dominio en fútbol.

El comienzo del Cuervo fue alentador. La presión adelantada, la energía y la conexión entre Calderón y Borda mostraron el camino. El resto del encuentro, en cambio, dejó una advertencia.

Central no puede renunciar tan temprano a jugar. No puede entregar toda una mitad, refugiarse alrededor de su área y depender de los errores del rival. Esta vez lo sostuvo. Otra tarde, frente a un adversario más lúcido, quizá no alcance.

Los tres puntos eran imprescindibles y quedaron en Salta. El Cuervo respira, recupera esperanza y sigue vivo en la pelea por la permanencia. Ahora deberá convertir este desahogo en una recuperación real.