Ituzaingó tocó fondo: fue un desastre y descendió a la Primera C

El León del Oeste cerró una temporada para el olvido en la Primera B. Sumó apenas 17 puntos en 42 partidos, consiguió una sola victoria y sufrió 27 derrotas. Después de haber logrado el ascenso en 2025, regresará a la Primera C en 2027, tras una campaña que superó negativamente los registros de 2001/02.

El regreso de Ituzaingó a la Primera B terminó de la peor manera. El conjunto del Oeste bonaerense cerró el campeonato 2026 con una derrota por 2-0 frente a Liniers, en Villegas, y completó la campaña más floja de su historia. El descenso ya se había consumado cuando todavía restaban seis fechas, pero los números finales terminaron de dimensionar una temporada marcada por los malos resultados, la falta de regularidad y los constantes cambios de entrenador.

El equipo conocido como el León Verde disputó 42 partidos, ganó solamente uno, empató 14 y perdió 27. Con apenas 17 puntos sobre 126 posibles, alcanzó una efectividad del 13,49%, una cifra que refleja las dificultades que atravesó durante prácticamente todo el campeonato.

La producción ofensiva tampoco acompañó. Ituzaingó convirtió 28 goles, recibió 69 y terminó con una diferencia de gol negativa de 41 tantos. En promedio, marcó 0,67 goles por encuentro y recibió 1,64.

Una única victoria en todo el campeonato

El único festejo del Verde llegó el 5 de junio, cuando derrotó 2-0 a Real Pilar en el estadio Carlos Sacaan, por la fecha 19. Aquella noche, los goles de Alcides Miranda Moreira y Segundo Gras permitieron cortar una racha de 20 encuentros oficiales sin victorias, considerando también compromisos de la temporada anterior y la Copa Argentina.

Lo que parecía el comienzo de una recuperación terminó siendo apenas una excepción. Ituzaingó nunca consiguió encadenar resultados positivos y volvió a quedar atrapado en una sucesión de empates y derrotas que lo alejaron cada vez más de la permanencia.

Cuatro entrenadores y ninguna solución

La inestabilidad deportiva también se reflejó en el banco de suplentes. Durante el campeonato pasaron cuatro entrenadores: Diego Herrero, Guillermo Szeszurak, Matías De Cicco y Diego Ayoroa.

Herrero comenzó la temporada, pero dejó su cargo después de las primeras cuatro fechas. Szeszurak asumió en su reemplazo y dirigió siete encuentros, sin conseguir victorias.

Posteriormente regresó Matías De Cicco, el entrenador que había conseguido los ascensos de 2021 y 2025. Su vuelta generó expectativas, pero tampoco logró revertir la situación. Finalmente, Ayoroa se hizo cargo del equipo desde la fecha 29 hasta el cierre del torneo.

Una campaña incluso peor que la de 2001/02

El descenso de 2026 quedará registrado como uno de los capítulos más difíciles de la historia deportiva del club.

Hasta este campeonato, la referencia negativa era la temporada 2001/02, cuando Ituzaingó también había disputado 42 partidos en la Primera B y sumado apenas 22 puntos, con tres victorias, 13 empates y 26 derrotas.

Veinticuatro años después, el Verde terminó cinco puntos por debajo de aquel registro, con dos triunfos menos y una derrota más.

Del ascenso de 2025 al descenso de 2026

La caída resulta todavía más dolorosa por el contraste con la temporada anterior. En 2025, Ituzaingó había conseguido regresar a la Primera B bajo la conducción de Matías De Cicco, luego de superar a Sportivo Barracas en la definición del Reducido de la Primera C.

Sin embargo, el regreso a la categoría superior estuvo lejos de lo esperado. Desde la derrota inicial frente a Deportivo Armenio hasta la caída final contra Liniers, el equipo mostró dificultades para sostener resultados y competir con regularidad.

Entre los golpes más duros estuvieron las derrotas en los clásicos ante Argentino de Merlo y Deportivo Merlo. Frente al Charro, incluso llegó a ponerse 2-0 en ventaja, pero terminó perdiendo 3-2 con un gol en tiempo de descuento.

La reconstrucción comenzará en noviembre

Con el descenso consumado, Ituzaingó deberá comenzar una profunda reestructuración deportiva para afrontar la Primera C en 2027.

El plantel conducido por Diego Ayoroa quedó licenciado hasta el jueves 12 de noviembre. A partir de esa fecha comenzarán las evaluaciones sobre la continuidad de los futbolistas y la conformación del próximo equipo.

El desafío será reconstruir un plantel competitivo, recuperar la confianza y volver a convertir al estadio Carlos Sacaan en una fortaleza.

La temporada 2026 ya forma parte de la historia del club, aunque por razones que nadie hubiera imaginado después del ascenso conseguido apenas un año atrás.