Gimnasia de Comodoro es campeón de La Liga Nacional tras vencer a Quimsa y lograr su segundo título histórico

Gimnasia de Comodoro Rivadavia volvió a tocar el cielo del básquet argentino: derrotó 68-56 a Quimsa en el Socios Fundadores, cerró las Finales 4-2 y conquistó el segundo título de Liga Nacional de su historia.

Gimnasia de Comodoro campeón: el Mens Sana volvió a escribir historia en La Liga Nacional

Gimnasia de Comodoro campeón de La Liga Nacional. El Mens Sana volvió a tocar la gloria en el básquet argentino después de una final intensa, emocional y cargada de significado. En un Socios Fundadores colmado, el equipo de Pablo Favarel derrotó 68-56 a Quimsa en el sexto juego de las Finales y se consagró campeón de la temporada 2025/26.

La serie terminó 4-2 a favor de Gimnasia, que conquistó así el segundo título de Liga Nacional de su historia. El primero había llegado en la temporada 2005/06, cuando el conjunto patagónico venció a Libertad de Sunchales. Casi dos décadas después, Comodoro Rivadavia volvió a celebrar una estrella nacional.

El campeonato tuvo una carga simbólica enorme. Gimnasia no solo venció a un rival de enorme jerarquía como Quimsa, sino que lo hizo después de una serie llena de giros. Ganó los dos primeros partidos como visitante en Santiago del Estero, defendió su casa en el tercer juego, soportó la reacción de la Fusión y terminó cerrando la historia ante su gente.

El resultado final fue 68-56, pero la noche significó mucho más que un marcador. Fue la consagración de un equipo que construyó su identidad desde la defensa, la fortaleza mental, el juego colectivo y la aparición de protagonistas en los momentos más importantes.


Una noche inolvidable en el Socios Fundadores

El Socios Fundadores fue el escenario perfecto para una noche histórica. Gimnasia llegaba al sexto partido con la posibilidad de cerrar la serie en casa, pero también con la presión acumulada de dos derrotas consecutivas. Después de ponerse 3-0 arriba en las Finales, Quimsa había reaccionado, ganó los juegos cuatro y cinco y forzó un sexto capítulo cargado de tensión.

La pregunta era clara: ¿podía Gimnasia recuperar su mejor versión justo cuando más lo necesitaba? La respuesta fue contundente.

El equipo patagónico salió con intensidad, defendió con enorme concentración y marcó el tono desde el inicio. Los parciales de 18-10, 20-21, 13-12 y 17-13 muestran un partido de bajo goleo, físico y trabajado, pero también reflejan que Gimnasia siempre estuvo un paso adelante. Cada intento de reacción de Quimsa encontró una respuesta local.

En un partido de campeonato, el Mens Sana jugó con la serenidad de los equipos grandes. No se dejó arrastrar por la ansiedad, no perdió el orden cuando la Fusión intentó acercarse y sostuvo una defensa asfixiante durante los cuarenta minutos.


Sebastián Carrasco, figura del partido y MVP de las Finales

La gran figura de la noche fue Sebastián Carrasco, autor de 19 puntos en el sexto juego. El base chileno lideró la ofensiva del campeón y fue uno de los grandes responsables de que Gimnasia pudiera cerrar la serie frente a su gente.

Pero su noche no terminó ahí. Carrasco también fue elegido Jugador Más Valioso de las Finales de La Liga Nacional 2025/26, un reconocimiento que coronó una serie brillante. Su impacto fue constante en la conducción, en el goleo, en la lectura de los momentos y en la personalidad para jugar bajo presión.

Carrasco cerró las Finales con promedios de 12,8 puntos, 1,3 rebotes, 2,8 asistencias y 1,0 recuperos por partido. Más allá de los números, su influencia fue decisiva: ordenó al equipo, castigó cuando tuvo espacios y fue una de las piezas que mejor entendió cómo jugar cada tramo de la serie.

Tras recibir el premio, el base se mostró profundamente emocionado. Recordó los años de esfuerzo, su llegada a Argentina y el camino recorrido lejos de su familia. Sus palabras resumieron la dimensión humana de una consagración que excede lo deportivo.


El segundo título de Liga Nacional para Gimnasia

El campeonato 2025/26 tiene un lugar especial en la historia de Gimnasia de Comodoro Rivadavia. Es el segundo título de Liga Nacional para la institución y llega casi veinte años después de aquella histórica conquista de la temporada 2005/06.

Además, esta consagración tiene un condimento particular: Gimnasia volvió a ganar una final ante uno de los proyectos más fuertes del básquet argentino. Quimsa venía de años de protagonismo, finales y títulos, y llegaba a esta definición con ventaja de localía tras terminar como uno de los mejores equipos de la fase regular.

El Mens Sana no se intimidó. Ganó en Santiago, resistió en Comodoro, soportó la reacción del rival y terminó celebrando en su casa. Por eso, este título no solo suma una estrella: confirma el carácter competitivo de un equipo que se ganó el campeonato desde la cancha, serie tras serie.


El desarrollo de la final: de los golpes en Santiago al festejo en Comodoro

La serie final tuvo todos los elementos de una gran definición. Gimnasia comenzó con dos triunfos inolvidables como visitante en Santiago del Estero. En el primer juego, venció 82-73 a Quimsa y robó la localía. En el segundo, volvió a ganar por 80-79 con un doble agónico de Anyelo Cisneros, dejando a la Fusión contra las cuerdas.

Luego, en Comodoro Rivadavia, el Mens Sana extendió su ventaja y se puso 3-0, quedando a una sola victoria del título. Sin embargo, Quimsa reaccionó con carácter. La Fusión ganó los partidos cuatro y cinco, descontó la serie y obligó a Gimnasia a jugar con toda la presión encima en el sexto encuentro.

Ese contexto hizo todavía más grande la consagración. Gimnasia tuvo que convivir con la tensión de una serie que parecía encaminada y que de pronto volvió a abrirse. Pero cuando llegó el momento definitivo, el equipo de Favarel recuperó su esencia: defensa, concentración, dureza mental y juego colectivo.


La defensa, la gran bandera del campeón

Si hay un aspecto que explica por qué Gimnasia de Comodoro es campeón, ese punto es la defensa. En el sexto partido, el Mens Sana dejó a Quimsa en apenas 56 puntos, una cifra bajísima para una final y especialmente valiosa ante un rival con tantos recursos ofensivos.

La defensa fue asfixiante. Gimnasia cerró espacios, protegió el aro, incomodó la circulación de Quimsa y obligó a la Fusión a jugar posesiones largas, incómodas y muchas veces forzadas. El 18-10 del primer cuarto marcó el tono emocional del partido: el local estaba dispuesto a ganar desde atrás hacia adelante.

Ese esfuerzo defensivo no fue casualidad. Fue una marca del equipo durante toda la postemporada. En semifinales, Gimnasia ya había dejado a Ferro en 54 puntos en el quinto juego. En la final, repitió una actuación defensiva de elite para cerrar el campeonato.


Pablo Favarel, el entrenador que construyó una identidad campeona

El título también tiene un nombre clave en el banco: Pablo Favarel. El entrenador logró construir un equipo reconocible, competitivo y preparado para atravesar momentos difíciles. Gimnasia no fue campeón por una sola figura ni por una noche aislada: fue campeón porque tuvo una estructura.

Favarel, elegido como Mejor Entrenador de la fase regular, llevó al Mens Sana a su primera final en una década y terminó coronando una temporada formidable. Su equipo tuvo profundidad, variantes ofensivas, intensidad defensiva y una notable capacidad para responder en contextos límite.

Durante los playoffs, Gimnasia atravesó situaciones de alta presión. En cuartos de final tuvo que jugar un quinto partido ante Independiente de Oliva. En semifinales volvió a definir en un quinto juego frente a Ferro. En las Finales, después de ver cómo Quimsa reaccionaba, tuvo que cerrar el título en un sexto partido cargado de tensión.

En todos esos momentos, el equipo respondió. Y eso habla de una identidad construida desde el trabajo.


Los protagonistas de una campaña inolvidable

Aunque Sebastián Carrasco fue el MVP, el campeonato de Gimnasia se explica por el aporte de muchos nombres. Anyelo Cisneros fue determinante en la final, especialmente con aquel doble decisivo en el segundo juego. Martiniano Dato aportó puntos, personalidad y crecimiento durante toda la postemporada. Carlos Rivero fue clave desde la energía, la defensa y la producción cerca del aro.

También fueron importantes Marcos Chacón, Bryan Carabalí, Emiliano Toretta, Mauro Cosolito, Franco Grun, Kenneth Horton y el resto de una rotación que entendió su rol. Gimnasia encontró respuestas en diferentes manos y eso fue una de sus grandes fortalezas.

El Mens Sana no dependió de un solo jugador. En distintos partidos aparecieron distintos protagonistas. Esa profundidad fue fundamental para superar series largas y rivales de jerarquía.


Quimsa, un rival enorme que obligó a Gimnasia a sacar su mejor versión

La consagración de Gimnasia también se entiende por la calidad del rival. Quimsa llegó a las Finales como uno de los equipos más fuertes de La Liga Nacional, con ventaja de localía, experiencia en definiciones y un plantel largo.

La Fusión venía de eliminar a Boca en semifinales y de sostener una etapa de enorme protagonismo dentro del básquet argentino. Además, ya sabía lo que era jugar y ganar finales: había sido campeón en las temporadas 2014/15 y 2022/23.

Por eso, derrotar a Quimsa en una final tiene un valor enorme. Gimnasia no ganó ante cualquier rival. Superó a un equipo con jerarquía, historia reciente y capacidad de reacción. La serie lo demostró: incluso después de quedar 0-3, Quimsa ganó dos partidos y volvió a poner presión. Pero el campeón encontró la respuesta definitiva.


Una final con revancha histórica

La final entre Gimnasia y Quimsa tenía una carga histórica muy fuerte. Ambos equipos ya se habían enfrentado en la definición de la temporada 2014/15, cuando la Fusión se impuso 4-2 y consiguió el primer título de Liga Nacional de su historia.

Once años después, los caminos volvieron a cruzarse. Pero esta vez el final fue distinto. Gimnasia cambió la historia, se tomó revancha deportiva de aquella final y volvió a levantar el trofeo más importante del básquet argentino.

El dato histórico aumenta el peso de la conquista. No fue solo una final más: fue una reedición con memoria, con antecedentes y con un desenlace que quedará para siempre en Comodoro Rivadavia.


Cómo fue el camino de Gimnasia hasta el título

El recorrido de Gimnasia en los playoffs fue exigente y muy valioso.

Cuartos de final ante Independiente de Oliva

Gimnasia comenzó ganando los dos primeros partidos en el Socios Fundadores, pero Independiente reaccionó en Oliva e igualó la serie 2-2. En el quinto juego, el Mens Sana respondió con carácter y ganó 81-71 para avanzar a semifinales.

Semifinales ante Ferro Carril Oeste

La historia se repitió. Gimnasia ganó los dos primeros partidos en Comodoro, Ferro respondió en el Etchart y forzó un quinto juego. En la definición, el Verde tuvo una actuación dominante y venció 88-54, clasificándose a su tercera final histórica.

Finales ante Quimsa

En la definición, Gimnasia arrancó con dos triunfos visitantes en Santiago del Estero, ganó luego en Comodoro, soportó la reacción de Quimsa y cerró el título con el 68-56 en el sexto partido. Fue una campaña de carácter, resistencia y madurez competitiva.


Estadísticas del sexto partido

Rubro Dato
Partido Gimnasia de Comodoro 68-56 Quimsa
Instancia Juego 6 de las Finales de La Liga Nacional
Estadio Socios Fundadores
Serie final Gimnasia ganó 4-2
Campeón Gimnasia de Comodoro Rivadavia
Temporada 2025/26
Edición 42ª Liga Nacional
Figura del partido Sebastián Carrasco
Puntos de Carrasco 19
MVP de las Finales Sebastián Carrasco
Títulos de Liga Nacional de Gimnasia 2

Parciales del partido

Cuarto Gimnasia Quimsa
1° cuarto 18 10
2° cuarto 20 21
3° cuarto 13 12
4° cuarto 17 13
Final 68 56

Sebastián Carrasco, números de MVP

Jugador Equipo Premio Promedios en las Finales
Sebastián Carrasco Gimnasia de Comodoro MVP de las Finales 12,8 puntos, 1,3 rebotes, 2,8 asistencias y 1,0 recuperos

Cómo terminó la serie final

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 73-82 Gimnasia Gimnasia 1-0
Juego 2 Quimsa 79-80 Gimnasia Gimnasia 2-0
Juego 3 Gimnasia ganó en Comodoro Gimnasia 3-0
Juego 4 Quimsa descontó Gimnasia 3-1
Juego 5 Quimsa ganó en Santiago Gimnasia 3-2
Juego 6 Gimnasia 68-56 Quimsa Gimnasia campeón 4-2

Las claves del campeonato de Gimnasia

1. Defensa de campeón

Gimnasia cerró la final dejando a Quimsa en 56 puntos. Esa defensa fue la base del título y una marca registrada durante toda la postemporada.

2. Sebastián Carrasco, liderazgo y MVP

El base chileno fue la figura del sexto partido con 19 puntos y terminó elegido MVP de las Finales.

3. Carácter después de la reacción de Quimsa

El Mens Sana estuvo 3-0 arriba, sufrió dos derrotas seguidas y tuvo que cerrar la serie bajo presión. Respondió como campeón.

4. Profundidad del plantel

Cisneros, Dato, Rivero, Chacón, Carabalí, Toretta, Cosolito, Grun y Horton fueron importantes en distintos momentos.

5. Localía decisiva

El Socios Fundadores fue clave. Gimnasia cerró series durísimas en casa y terminó consagrándose ante su gente.

6. Un camino de máxima exigencia

El campeón superó a Independiente, Ferro y Quimsa en playoffs. En cada serie tuvo que atravesar momentos de presión.


Análisis: por qué Gimnasia fue un campeón justo

Gimnasia fue un campeón justo porque sostuvo una identidad durante toda la temporada y la fortaleció en los playoffs. No fue un equipo dependiente de una figura excluyente. Fue un conjunto con reparto de responsabilidades, defensa sólida y capacidad para competir en escenarios muy distintos.

Ganó partidos cómodos, ganó partidos cerrados, ganó de visitante y ganó bajo presión. Cuando tuvo que robar la localía en Santiago, lo hizo. Cuando tuvo que cerrar series en Comodoro, también respondió. Y cuando Quimsa amenazó con transformar una final 3-0 en una historia dramática, el Mens Sana encontró su mejor versión.

La defensa fue su gran bandera, pero no la única. También tuvo lectura, carácter y variantes. Carrasco fue el MVP, Cisneros fue decisivo, Dato creció en los momentos grandes, Rivero aportó energía, Chacón dio puntos importantes y Carabalí sostuvo presencia interior.

El título no fue casualidad. Fue consecuencia de una temporada trabajada, de un equipo convencido y de una institución que volvió a ocupar un lugar central en el básquet argentino.


Qué significa este título para Comodoro Rivadavia

Para Comodoro Rivadavia, este campeonato es mucho más que una alegría deportiva. Gimnasia es una institución profundamente ligada a la identidad de la ciudad, y cada logro del Mens Sana se vive como una celebración colectiva.

La noche del 68-56 ante Quimsa quedará guardada como una de las grandes páginas del club. Hubo emoción en el parquet, lágrimas en las tribunas y una sensación de desahogo después de años de búsqueda. Gimnasia volvió a ser campeón nacional y Comodoro volvió a sentirse en la cima del básquet argentino.


Gimnasia volvió a tocar la gloria

Gimnasia de Comodoro Rivadavia es el campeón de La Liga Nacional 2025/26. El Mens Sana derrotó 68-56 a Quimsa, ganó la serie final 4-2 y levantó por segunda vez en su historia el trofeo más importante del básquet argentino.

La consagración tuvo todos los ingredientes de una historia grande: golpes de visitante, reacción del rival, presión en casa, defensa de elite, una figura como Sebastián Carrasco y un equipo que nunca dejó de creer.

El Socios Fundadores fue testigo de una noche inolvidable. Cuando sonó la chicharra final, Gimnasia dejó de pelear contra la presión y empezó a abrazarse con la historia. Comodoro volvió a celebrar. El Mens Sana volvió a ser campeón. Y La Liga Nacional tiene un nuevo dueño.





Quimsa ganó en Santiago, aplastó a Gimnasia en las Finales de La Liga y forzó un sexto partido

Quimsa ganó en Santiago del Estero con una actuación defensiva contundente, derrotó 88-60 a Gimnasia de Comodoro y forzó un sexto partido en las Finales de La Liga Nacional. Jerome Meyinsse fue el máximo anotador de la Fusión con 18 puntos.

Quimsa ganó en Santiago y dejó en claro que la final todavía tiene mucho por jugar. La Fusión derrotó con autoridad a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia por 88-60 en el Estadio Ciudad, descontó en la serie decisiva y forzó un sexto partido en las Finales de La Liga Nacional.

El equipo dirigido por Lucas Victoriano necesitaba una respuesta fuerte. Llegaba con la presión de no tener margen de error ante un Gimnasia que había golpeado primero en Santiago, había ganado los dos primeros juegos como visitante y se había puesto en una posición ideal en la definición. Pero Quimsa reaccionó con una de sus actuaciones más sólidas de la serie: defensa intensa, dominio del rebote, efectividad perimetral y una rotación que respondió en distintos momentos.

El triunfo fue claro desde el resultado y también desde el desarrollo. Quimsa empezó marcando el tono defensivo, limitó a Gimnasia a apenas 9 puntos en el primer cuarto, controló los intentos de reacción del Mens Sana y terminó ganando por 28 puntos de diferencia. En una final de alto desgaste, una victoria así no solo cambia el marcador de la serie: también puede modificar el clima emocional.


Un triunfo que cambió el ánimo de la serie

El 88-60 tuvo un valor enorme para Quimsa. No fue simplemente una victoria para descontar: fue una muestra de carácter en un momento límite. La Fusión venía de sufrir los golpes de Gimnasia, que había ganado en Santiago los dos primeros partidos: primero por 82-73 y luego por 80-79 con un doble agónico de Anyelo Cisneros.

Ese escenario obligaba a Quimsa a reaccionar. Y el equipo santiagueño lo hizo de la manera que más necesitaba: con defensa, intensidad y una producción colectiva muy repartida. La Fusión no dependió de una sola figura. Encontró respuestas en Jerome Meyinsse, Tyren Johnson, Samajae Freeman, Mauro Solanas, Diego Collomb, Sebastián Orresta, Brandon Robinson, Diego Figueredo y Leonardo Lema.

La victoria también tuvo un componente psicológico. Gimnasia venía con ventaja en la serie y con la posibilidad de acercarse cada vez más al título, pero esta vez se encontró con un Quimsa mucho más agresivo, más ordenado y con mayor determinación para defender su cancha.


El primer cuarto: Quimsa defendió, corrió y marcó el tono

El partido comenzó con señales claras de lo que sería la noche. Martiniano Dato abrió el marcador para Gimnasia y Sebastián Orresta respondió con un triple para Quimsa. Tras algunos minutos erráticos, apareció Brandon Robinson desde la distancia para adelantar a un equipo santiagueño que ya empezaba a imponer condiciones desde la defensa.

Gimnasia intentó sostenerse con Anyelo Cisneros y Bryan Carabalí, pero nunca encontró fluidez ofensiva en ese primer tramo. Quimsa cerró caminos, ensució las posesiones del visitante y logró que el Mens Sana jugara incómodo.

El cierre del primer cuarto fue contundente: 20-9 para Quimsa. Esa diferencia inicial marcó el desarrollo posterior. La Fusión no solo había sacado una ventaja importante, también había instalado una idea: el partido se iba a jugar al ritmo que propusiera el local.


Segundo cuarto: la Fusión amplió la ventaja desde el perímetro

En el segundo período, Quimsa sostuvo la intensidad y empezó a encontrar gol desde diferentes manos. Diego Collomb y Mauro Solanas castigaron desde el perímetro, mientras que Gimnasia buscó soluciones desde la banca con Carlos Rivero y Sebastián Carrasco.

El cuarto tuvo pasajes más parejos. Gimnasia logró mejorar respecto al primer parcial y encontró algo más de circulación, pero Quimsa siempre tuvo una respuesta. Cada vez que el Verde de la Patagonia intentó acercarse, la Fusión contestó con un triple, una buena defensa o una segunda oportunidad.

El cierre del primer tiempo también fue importante. Tyren Johnson anotó un triple sobre el epílogo del cuarto y Quimsa se fue al descanso largo arriba 42-30. La ventaja de 12 puntos era importante, pero todavía exigía concentración. Gimnasia ya había demostrado en la serie que podía reaccionar.


Tercer cuarto: Lema y Johnson empujaron el quiebre

Después del descanso, Quimsa salió decidido a ampliar la diferencia. Leonardo Lema y Tyren Johnson encabezaron un parcial de 7-0 que llevó la ventaja a 19 puntos. Ese tramo fue uno de los momentos clave de la noche, porque le permitió al local tomar distancia y trasladar toda la presión a Gimnasia.

El Mens Sana reaccionó con Bryan Carabalí cerca del aro. El interno fue una de las pocas vías claras de anotación para el visitante y ayudó a que Gimnasia se pusiera a ocho puntos en un pasaje donde Quimsa se quedó sin gol.

Pero la Fusión no se desordenó. Después de esa laguna ofensiva, aparecieron Diego Figueredo y Jerome Meyinsse para devolverle tranquilidad al local. Quimsa cerró el tercer cuarto arriba 63-51, manteniendo una diferencia de doble dígito antes de los últimos diez minutos.


Último cuarto: Meyinsse y Collomb terminaron de liquidar el partido

El último período confirmó la superioridad de Quimsa. Jerome Meyinsse volvió a ser determinante cerca del aro, mientras que Gimnasia intentó mantenerse con un triple de Carrasco. Sin embargo, la Fusión ya tenía el control emocional y táctico del partido.

Una de las acciones que terminó de quebrar la noche fue el triple con falta de Diego Collomb, que amplió la diferencia y encendió definitivamente al Estadio Ciudad. A partir de ahí, Quimsa jugó con mayor soltura, administró la ventaja y no permitió una reacción sostenida del visitante.

El resultado final fue contundente: Quimsa 88-60 Gimnasia. Una victoria amplia, clara y necesaria para sostener la ilusión de campeonato.


Jerome Meyinsse, la figura de la noche

Jerome Meyinsse fue el máximo anotador de Quimsa y uno de los grandes protagonistas del triunfo. El interno terminó con 18 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 1 tapa y 21 de valoración.

Su planilla fue muy eficiente: 2/6 en dobles, 3/3 en triples y 5/5 en libres. El dato de los triples es especialmente importante, porque Meyinsse no solo castigó cerca del aro, sino que también abrió la cancha y obligó a Gimnasia a defenderlo lejos de la pintura.

En una final, tener a un interno con capacidad para producir en diferentes zonas cambia el desarrollo ofensivo. Meyinsse fue una solución cada vez que Quimsa necesitó puntos y también fue clave para sostener la energía defensiva.


Samajae Freeman, impacto total en pocos minutos

Otro de los nombres fuertes de Quimsa fue Samajae Freeman. El extranjero completó una tarea muy valiosa con 12 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias, 4 recuperos y 27 de valoración, la mejor valoración individual del equipo.

Freeman fue perfecto en sus lanzamientos de cancha: 4/4 en dobles y 1/1 en triples. Además, aportó intensidad defensiva con cuatro recuperos, un dato clave para entender por qué Gimnasia nunca pudo sentirse cómodo.

Su rendimiento fue uno de los grandes motores del triunfo. No necesitó monopolizar el ataque para ser decisivo: eligió bien sus momentos, defendió fuerte, tomó rebotes y generó impacto en ambos costados.


Tyren Johnson y Leonardo Lema, equilibrio interior y rebote

Tyren Johnson también tuvo una noche importante. Terminó con 13 puntos, 5 rebotes, 1 recupero y 12 de valoración. Su aparición en el inicio del tercer cuarto fue clave para que Quimsa construyera una ventaja amplia y empezara a quebrar el partido.

Johnson aportó físico, tiro exterior y agresividad. Convirtió 4/8 en dobles, 1/3 en triples y 2/4 en libres. Su versatilidad volvió a ser una herramienta importante para la estructura ofensiva de Victoriano.

Por su parte, Leonardo Lema no tuvo un goleo alto, pero su impacto fue enorme en el rebote: 5 puntos, 12 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos y 15 de valoración. Lema fue fundamental para controlar el tablero defensivo y evitar que Gimnasia pudiera generar segundas oportunidades.

El dato de sus 12 rebotes refleja una de las claves del partido: Quimsa ganó la batalla aérea con autoridad.


Collomb, Solanas, Orresta y Figueredo: la rotación que sostuvo a Quimsa

Quimsa también encontró aportes muy importantes desde su rotación y desde los perimetrales.

Diego Collomb sumó 7 puntos en poco más de 14 minutos, con un triple y una jugada de cuatro puntos que tuvo impacto emocional en el último cuarto. Además, aportó 2 asistencias y 8 de valoración.

Mauro Solanas terminó con 9 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 15 de valoración, con una planilla muy eficiente: 1/1 en dobles, 2/3 en triples y 1/1 en libres. Fue una pieza clave para sostener el ritmo ofensivo en el segundo cuarto.

Sebastián Orresta aportó 6 puntos, 5 rebotes, 3 recuperos y manejo de juego. Su triple inicial ayudó a poner a Quimsa en partido desde el arranque.

Diego Figueredo sumó 9 puntos, 3 rebotes y apareció en un momento importante del tercer cuarto, cuando Gimnasia había recortado la distancia.


Brandon Robinson, menos goleo pero influencia en el juego

A diferencia de otros partidos de la serie, Brandon Robinson no fue el máximo anotador de Quimsa. Terminó con 9 puntos, pero su influencia siguió siendo importante. Anotó triples en momentos necesarios, recibió faltas, generó atención defensiva y ayudó a que otros compañeros tuvieran espacios.

Robinson venía siendo uno de los grandes nombres de la final y de toda la postemporada. En esta ocasión, Quimsa ganó con una producción más repartida, algo que puede ser una señal muy positiva para el cierre de la serie. Si la Fusión logra sostener ese reparto ofensivo y suma a Robinson en una noche más anotadora, puede volver a ser un rival muy peligroso.


Gimnasia no encontró fluidez y sufrió el peor golpe de la serie

Para Gimnasia, la derrota deja varios puntos para revisar. El Mens Sana venía de ganar partidos muy distintos: había ganado el Juego 1 con autoridad, el Juego 2 con un cierre agónico y había construido una ventaja importante en la serie. Pero en Santiago se encontró con un Quimsa mucho más sólido y no logró imponer su juego.

Los máximos anotadores del equipo de Comodoro fueron Bryan Carabalí y Sebastián Carrasco, ambos con 11 puntos. También aportaron Carlos Rivero y Mauro Cosolito, con 8 puntos cada uno, mientras que Martiniano Dato y Marcos Chacón sumaron 6.

El problema principal fue ofensivo. Gimnasia terminó con apenas 60 puntos, lanzó 6/27 en triples, con un 22%, y no pudo sostener una producción colectiva constante. Además, perdió la lucha del rebote por una diferencia muy amplia.


Bryan Carabalí y Sebastián Carrasco, las respuestas del Mens Sana

Bryan Carabalí fue uno de los pocos puntos altos de Gimnasia. Terminó con 11 puntos, 2 rebotes, 2 recuperos, 2 tapas y 14 de valoración. Fue perfecto en dobles, con 5/5, y representó una vía confiable en la pintura.

Sebastián Carrasco también aportó 11 puntos, aunque con baja eficacia desde la línea de libres. Sumó además 5 faltas recibidas y trató de darle otra dinámica al ataque del equipo patagónico.

Sin embargo, esos aportes no alcanzaron. Gimnasia necesitaba mayor producción de sus principales vías ofensivas y más eficacia desde el perímetro para sostenerse ante un Quimsa que jugó con mucha energía defensiva.


El dato clave: Quimsa dominó los rebotes

Uno de los números que mejor explica el triunfo fue la diferencia en los rebotes. Quimsa capturó 43 rebotes totales, contra 23 de Gimnasia. Esa brecha de 20 rebotes fue determinante.

El equipo santiagueño tomó 32 rebotes defensivos y 11 ofensivos, mientras que Gimnasia apenas sumó 16 defensivos y 7 ofensivos. En una final, dominar de esa manera el tablero significa controlar el ritmo, limitar segundas oportunidades y generar más posesiones propias.

Lema, Freeman, Johnson, Meyinsse, Orresta y Solanas fueron importantes en ese rubro. Quimsa entendió que el partido se podía ganar desde la defensa y el rebote, y ejecutó ese plan con autoridad.


La defensa de Quimsa, el gran factor del partido

El triunfo de Quimsa se explica principalmente desde la defensa. Gimnasia venía mostrando variantes ofensivas, con jugadores capaces de anotar desde el perímetro, atacar el aro y producir desde la banca. Pero esta vez, la Fusión le cortó fluidez desde el primer cuarto.

El dato de los 9 puntos permitidos en el primer parcial fue una declaración de intenciones. Quimsa marcó fuerte, cerró espacios, obligó a tiros incómodos y corrió cuando tuvo oportunidad. Esa intensidad fue la base para construir la diferencia.

Gimnasia terminó con 6/27 en triples, apenas 22%, y con una valoración colectiva muy por debajo de la de Quimsa. La Fusión, en cambio, cerró con 107 de valoración total, una cifra que confirma su dominio integral.


El triple fue otra gran diferencia

Quimsa también ganó desde el perímetro. La Fusión convirtió 15/28 triples, con un notable 53% de efectividad. Ese porcentaje fue una de las grandes diferencias de la noche.

Gimnasia, en cambio, apenas anotó 6/27, con 22%. La diferencia fue de nueve triples convertidos, una distancia enorme en un partido de final.

Meyinsse fue perfecto con 3/3, Solanas aportó 2/3, Orresta 2/2, Collomb 2/3, Figueredo 2/5 y Robinson 2/6. Ese reparto hizo que Gimnasia no pudiera concentrar su defensa en un solo tirador. Quimsa lastimó desde varias manos y abrió la cancha con autoridad.


Contexto: una final histórica que sigue abierta

Las Finales de La Liga Nacional 2025/26 tienen un componente histórico. Quimsa y Gimnasia volvieron a encontrarse en una definición once años después de la temporada 2014/15, cuando la Fusión se impuso por 4-2 y consiguió el primer título de Liga Nacional de su historia.

Para Quimsa, esta final representa una nueva oportunidad de agrandar una era de protagonismo. El club santiagueño atraviesa una etapa de enorme continuidad competitiva, con presencia frecuente en definiciones y planteles de alta jerarquía.

Para Gimnasia, la serie significa la posibilidad de volver a la cima después de su título de la temporada 2005/06. El Mens Sana llegó a esta final después de superar dos series durísimas: primero ante Independiente de Oliva y luego frente a Ferro Carril Oeste, ambas definidas en cinco partidos.

Con el triunfo de Quimsa, la historia quedó todavía más abierta. Gimnasia sigue teniendo ventaja, pero la Fusión demostró que puede defender su casa, ganar con autoridad y trasladar presión al próximo duelo.


Cómo quedó la serie final

La serie final quedó con Gimnasia arriba, pero con Quimsa nuevamente en carrera. El triunfo por 88-60 le permitió a la Fusión descontar y forzar un sexto partido, manteniendo vivo el sueño de igualar la definición.

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 73-82 Gimnasia Gimnasia 1-0
Juego 2 Quimsa 79-80 Gimnasia Gimnasia 2-0
Juego 3 Gimnasia 79-59 Quimsa Gimnasia 3-0
Juego 4 Gimnasia 74-77 Quimsa Gimnasia 3-1
Juego 5 Quimsa 88-60 Gimnasia Quimsa forzó el sexto partido
Juego 6 En Comodoro Rivadavia Gimnasia busca el título / Quimsa busca igualar

Qué necesita Quimsa para el sexto partido

Quimsa deberá sostener varios puntos si quiere llevar la serie al límite. El primero es la defensa. Cuando la Fusión logra bajar el goleo de Gimnasia y controlar el ritmo, se vuelve un equipo muy difícil de quebrar.

También necesitará mantener el reparto ofensivo. La victoria por 88-60 tuvo como gran valor que no dependió de un solo jugador. Meyinsse fue el goleador, Freeman tuvo impacto total, Johnson y Solanas aportaron puntos importantes, Lema dominó el rebote y Collomb apareció con una jugada emocionalmente fuerte.

El tercer punto será la mentalidad. Ganar por 28 puntos no garantiza nada en el próximo partido. La Fusión deberá viajar a Comodoro con la misma urgencia competitiva, sabiendo que una derrota cerrará la serie y que una victoria forzará el séptimo juego.


Qué debe corregir Gimnasia

Gimnasia deberá recuperar su identidad ofensiva. El Mens Sana no puede depender solamente de Carabalí y Carrasco. Necesita más de Dato, Chacón, Toretta, Horton, Cisneros y Cosolito para volver a tener el reparto ofensivo que lo llevó a ganar los primeros partidos de la final.

El equipo de Pablo Favarel también deberá mejorar el rebote. La diferencia de 43-23 fue demasiado amplia y condicionó todo el desarrollo. Si Gimnasia quiere cerrar la serie en Comodoro, deberá competir mucho mejor en los tableros.

Otro punto clave será la selección de tiros. El 6/27 en triples marcó una noche muy baja desde el perímetro. Quimsa defendió bien, pero Gimnasia también deberá encontrar mejores lanzamientos, mover más la pelota y evitar tiros forzados en los momentos de presión.


Análisis del hecho principal: Quimsa ganó porque defendió como finalista

La gran explicación del triunfo de Quimsa está en la defensa. La Fusión entendió que no podía permitir otro partido abierto, con Gimnasia cómodo en la circulación y con tiradores tomando confianza. Por eso, desde el primer cuarto, elevó la intensidad.

Dejar a Gimnasia en 60 puntos en una final no es casualidad. El equipo santiagueño cerró caminos, protegió el rebote, presionó la pelota y convirtió la defensa en ataque. Además, encontró una efectividad perimetral altísima que terminó de abrir la brecha.

La victoria también mostró la profundidad de Quimsa. Meyinsse fue figura, pero no estuvo solo. Freeman, Johnson, Lema, Solanas, Collomb, Orresta, Figueredo y Robinson sumaron dentro de una estructura colectiva que funcionó durante casi toda la noche.

Si Quimsa logra repetir ese nivel defensivo y mantener porcentajes razonables de tiro, el sexto partido puede ser otro capítulo de máxima tensión.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Quimsa 88
Gimnasia de Comodoro 60

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Jerome Meyinsse Quimsa 18 5 2 21
Tyren Johnson Quimsa 13 5 0 12
Samajae Freeman Quimsa 12 7 2 27
Mauro Solanas Quimsa 9 4 3 15
Brandon Robinson Quimsa 9 0 7 3
Diego Figueredo Quimsa 9 3 0 2
Diego Collomb Quimsa 7 1 2 8
Sebastián Orresta Quimsa 6 5 1 3
Leonardo Lema Quimsa 5 12 2 15
Bryan Carabalí Gimnasia CR 11 2 0 14
Sebastián Carrasco Gimnasia CR 11 0 0 10
Carlos Rivero Gimnasia CR 8 0 0 8
Mauro Cosolito Gimnasia CR 8 2 4 10
Martiniano Dato Gimnasia CR 6 2 2 4
Marcos Chacón Gimnasia CR 6 4 0 2

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Gimnasia CR
Puntos 88 60
Dobles 15/32, 46% 16/31, 51%
Triples 15/28, 53% 6/27, 22%
Libres 13/18, 72% 10/17, 58%
Rebotes defensivos 32 16
Rebotes ofensivos 11 7
Rebotes totales 43 23
Asistencias 20 15
Recuperos 7 8
Pérdidas 11 10
Tapas 1 0
Faltas 23
Valoración total 107

Parciales del partido

Cuarto Quimsa Gimnasia CR
1° cuarto 20 9
2° cuarto 22 21
3° cuarto 21 21
4° cuarto 25 9
Final 88 60

Las claves del triunfo de Quimsa

1. Defensa desde el primer cuarto

Quimsa dejó a Gimnasia en apenas 9 puntos en el primer período y construyó desde ahí la diferencia inicial.

2. Jerome Meyinsse como figura

El interno terminó con 18 puntos, 5 rebotes y 21 de valoración, además de un perfecto 3/3 en triples.

3. Samajae Freeman, impacto total

Freeman sumó 12 puntos, 7 rebotes, 4 recuperos y 27 de valoración. Fue decisivo en defensa y ataque.

4. Dominio absoluto del rebote

La Fusión ganó la batalla aérea 43-23, un dato que explica buena parte del control del partido.

5. Eficacia desde el perímetro

Quimsa lanzó 15/28 en triples, con un 53% de efectividad. Gimnasia apenas convirtió 6/27.

6. Rotación larga y productiva

Victoriano encontró respuestas en Meyinsse, Freeman, Johnson, Solanas, Collomb, Orresta, Figueredo, Robinson y Lema.


Quimsa todavía cree

Quimsa ganó en Santiago, forzó un sexto partido y volvió a meter presión en las Finales de La Liga Nacional. La Fusión necesitaba una noche así: firme atrás, efectiva adelante y emocionalmente fuerte para no dejar que Gimnasia celebrara antes de tiempo.

El 88-60 fue una declaración de carácter. Meyinsse lideró el goleo, Freeman fue el jugador más valorado, Lema dominó el rebote y la defensa colectiva dejó a Gimnasia sin respuestas durante largos pasajes. El equipo de Victoriano recuperó energía y demostró que todavía tiene argumentos para pelear por el título.

Gimnasia sigue con ventaja y tendrá la posibilidad de cerrar la serie en Comodoro. Pero la final ya cambió de tono. Quimsa volvió a creer, forzó otro capítulo y viajará con una misión clara: ganar otra vez para llevar la definición hasta el séptimo partido.




Salta Basket ya tiene nuevo DT para La Liga Argentina: Ariel Rearte llega con recorrido de elite nacional

La comisión directiva de Salta Basket, oficializó la llegada de Ariel Rearte como entrenador principal para afrontar una nueva temporada de La Liga Argentina. El chaqueño arriba con extensa trayectoria en el básquet nacional, pasos por la Liga Nacional, experiencias internacionales y el objetivo de devolverle protagonismo al equipo salteño.

Salta Basket empezó a darle arquitectura a su nuevo proyecto deportivo y ya tiene entrenador confirmado para afrontar una nueva temporada de La Liga Argentina. Los Infernales anunciaron la llegada de Ariel Rearte, técnico chaqueño oriundo de Presidencia Roque Sáenz Peña, quien asumirá el mando del plantel profesional con la misión de potenciar al equipo, recuperar protagonismo en la segunda categoría nacional y fortalecer el desarrollo del básquet salteño.

La contratación de Rearte representa una apuesta fuerte desde lo deportivo e institucional. No se trata de un nombre más dentro del mercado de entrenadores: llega a Salta con una extensa trayectoria en el básquet argentino, experiencia reciente en la Liga Nacional con Unión de Santa Fe y pasos por clubes de peso como Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, Ferro Carril Oeste y Argentino de Junín.

Además, su recorrido incluye experiencias internacionales en Paraguay y México, lo que amplía el perfil de un entrenador acostumbrado a trabajar en distintos contextos, con planteles diversos y objetivos competitivos exigentes.

Ariel Rearte, el elegido para conducir a Los Infernales

La dirigencia de Salta Basket confirmó a Ariel Rearte como nuevo entrenador en jefe para la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. El técnico chaqueño estará a cargo del plantel que afrontará una nueva campaña en la segunda división nacional, una competencia cada vez más exigente y marcada por la paridad entre equipos.

Rearte llegará a Salta después de su reciente paso por Unión de Santa Fe en la Liga Nacional, la máxima categoría del básquet argentino. Ese antecedente inmediato le da al nuevo ciclo un valor agregado: Los Infernales suman a un entrenador que viene de competir en el nivel más alto del país y que conoce las demandas de estructuras profesionales de elite.

El objetivo será claro: construir un equipo competitivo, ordenado y con identidad, capaz de pelear por lugares importantes dentro de La Liga Argentina.

Por qué Ariel Rearte aceptó el desafío de Salta Basket

Uno de los puntos más fuertes de la llegada de Rearte tiene que ver con la valoración que el propio entrenador hizo del proyecto salteño. Al explicar los motivos de su decisión, destacó especialmente la estabilidad institucional y los objetivos deportivos del club.

“Hoy, en este momento de mi carrera, priorizo ir a proyectos serios y que me propongan desafíos. Salta reúne esas dos cosas. Es un proyecto serio desde hace mucho tiempo y tiene el desafío de seguir creciendo, de ser protagonista y de colaborar con el desarrollo del básquet y de los jugadores de la provincia”, señaló el flamante entrenador a Diario Uno de Santa fe.

La frase marca el tono del nuevo ciclo. Rearte no llega solamente para dirigir una temporada: su desembarco aparece ligado a una idea más amplia, vinculada al crecimiento deportivo de Salta Basket, la consolidación del club como representante provincial en el mapa nacional y el fortalecimiento de los talentos locales.

La mirada de Rearte sobre Salta Basket

El entrenador chaqueño también remarcó que siguió de cerca el crecimiento de la institución durante los años en los que Salta Basket compitió en la Liga Nacional. Incluso recordó que enfrentó al equipo cuando dirigía a Comunicaciones y que la imagen que le quedó de Los Infernales fue positiva.

“Pude seguir el desarrollo del equipo cuando estuvo en la Liga Nacional. Lo enfrenté dirigiendo a Comunicaciones y todos hacíamos fuerza para que pudiera mantenerse en la categoría. La impresión que nos dejó Salta fue muy buena y las referencias que fui recibiendo de amigos, jugadores y dirigentes también fueron excelentes”, expresó en Diario Uno de Santa Fe.

Ese conocimiento previo no es un dato menor. Rearte llega con una lectura construida sobre el club, su entorno, su historia reciente y el lugar que ocupa Salta Basket dentro del básquet argentino. No aterriza en un proyecto desconocido, sino en una institución a la que ya había observado desde afuera y que considera seria, competitiva y con margen de crecimiento.

Fecha de llegada y comienzo de la pretemporada

La llegada de Ariel Rearte a la provincia está prevista para los primeros días de septiembre. La planificación deportiva indica que la pretemporada comenzará el 14 de ese mes, con aproximadamente cuatro semanas y media de preparación antes del inicio oficial de una nueva edición de La Liga Argentina.

Este dato es clave para entender el armado del ciclo. Salta Basket tendrá un margen importante para trabajar conceptos tácticos, evaluar roles, potenciar la preparación física y construir una identidad colectiva antes de la competencia.

En torneos largos como La Liga Argentina, el tiempo de trabajo previo suele ser determinante. Una buena pretemporada permite llegar con mejores automatismos, mayor claridad defensiva y una estructura ofensiva más definida.

Datos principales de la llegada de Ariel Rearte a Salta Basket

Dato Información
Club Salta Basket
Apodo Los Infernales
Nuevo entrenador Ariel Rearte
Lugar de origen Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco
Competencia La Liga Argentina
Temporada 2026/27
Último club Unión de Santa Fe
Categoría reciente Liga Nacional
Llegada a Salta Primeros días de septiembre
Inicio de pretemporada 14 de septiembre
Tiempo estimado de preparación Cuatro semanas y media
Clubes dirigidos Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto, Ferro, Argentino de Junín, Unión de Santa Fe
Experiencia internacional Paraguay y México
Logros destacados Súper 8 y Liga Sudamericana de Básquet con Regatas Corrientes

Una trayectoria con peso dentro del básquet argentino

Ariel Rearte cuenta con un recorrido amplio y respetado dentro del básquet nacional. A lo largo de su carrera dirigió a instituciones de relevancia como Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, Ferro Carril Oeste y Argentino de Junín.

Su paso por Regatas aparece como uno de los puntos más importantes de su currículum. Allí formó parte de un proceso exitoso que consiguió títulos importantes, entre ellos el Súper 8 y la Liga Sudamericana de Básquet.

Además, tuvo experiencias fuera del país en Olimpia de Paraguay, Halcones Rojos de Ciudad Obregón, Astros de Jalisco y también como entrenador principal de la Confederación Paraguaya de Básquet. Esa trayectoria internacional le suma recursos metodológicos, experiencia de gestión de grupos y capacidad para adaptarse a diferentes realidades competitivas.

Qué puede aportarle Rearte a Salta Basket

La llegada de Ariel Rearte puede darle a Salta Basket varios puntos de crecimiento. El primero es experiencia. Los Infernales suman a un entrenador acostumbrado a dirigir en contextos de presión, con planteles profesionales y objetivos deportivos concretos.

El segundo punto es orden competitivo. Rearte es un técnico con recorrido suficiente para construir equipos disciplinados, con roles claros y capacidad para sostener una idea de juego durante una temporada larga.

El tercer aspecto es la formación. El propio entrenador remarcó que uno de los motivos que lo sedujo del proyecto fue la posibilidad de colaborar con el desarrollo del básquet y de los jugadores de la provincia. En ese sentido, su trabajo puede ser importante no solo para el plantel profesional, sino también para la proyección de talentos salteños.

Análisis: una decisión que eleva la vara del proyecto

La contratación de Ariel Rearte envía un mensaje claro: Salta Basket quiere competir en serio. Después de temporadas en las que el club buscó sostener su presencia nacional y recuperar terreno dentro de La Liga Argentina, la llegada de un entrenador con experiencia en Liga Nacional representa un salto de calidad en la conducción deportiva.

El desafío será transformar los antecedentes del entrenador en rendimiento concreto. Para eso, el armado del plantel será fundamental. Rearte necesitará jugadores compatibles con su idea, una base física sólida y tiempo de trabajo para construir una identidad reconocible.

Salta Basket no solo busca ganar partidos. También necesita volver a instalarse como un equipo protagonista, fuerte de local, competitivo de visitante y capaz de sostener una campaña regular. En una Liga Argentina donde cada detalle pesa, la conducción técnica será decisiva.

Contexto de La Liga Argentina

La Liga Argentina es la segunda categoría del básquet nacional y funciona como una competencia de enorme exigencia. Allí conviven clubes históricos, proyectos en crecimiento, equipos con fuerte arraigo regional y planteles que buscan dar el salto hacia la máxima división.

Para Salta Basket, competir en esta categoría implica mucho más que disputar una temporada. Significa sostener la representación de la provincia en el plano nacional, mantener viva una plaza importante para el básquet del norte argentino y seguir construyendo una estructura profesional.

En ese contexto, la llegada de Rearte tiene una importancia estratégica. Un entrenador con recorrido, experiencia y conocimiento del ambiente puede ser determinante para ordenar el proyecto desde el inicio.

Los objetivos del nuevo ciclo

El primer objetivo de Salta Basket será llegar de la mejor manera al arranque de la temporada. Para eso, la pretemporada desde el 14 de septiembre será el punto de partida formal del trabajo.

Luego, el desafío pasará por construir una identidad competitiva. El equipo deberá ser sólido defensivamente, tener variantes ofensivas y encontrar rápidamente una estructura de roles. En La Liga Argentina, los equipos que logran estabilidad desde el inicio suelen tener ventaja en la pelea por los puestos importantes.

El tercer objetivo será recuperar protagonismo. Salta Basket necesita volver a ser un equipo incómodo, confiable y con aspiraciones altas. La llegada de Rearte parece apuntar justamente en esa dirección.

Proyección deportiva de Salta Basket con Ariel Rearte

La proyección del nuevo ciclo dependerá de varios factores: el armado del plantel, la adaptación del entrenador, la respuesta de los jugadores, el calendario y la fortaleza que el equipo logre construir en casa.

Sin embargo, el punto de partida es auspicioso. Salta Basket eligió a un entrenador con respaldo, recorrido y conocimiento del básquet argentino. Además, Rearte llega motivado por el proyecto y convencido por la seriedad institucional del club.

Ese vínculo entre entrenador e institución puede ser una base importante para construir una temporada sólida. La clave estará en pasar de las intenciones a los hechos: entrenar bien, competir mejor y consolidar una idea que le permita a Los Infernales volver a mirar hacia arriba.

Cierre: Salta Basket apuesta por experiencia, proyecto y protagonismo

Salta Basket ya tiene nuevo entrenador y el nombre elegido marca el inicio de una etapa ambiciosa. Ariel Rearte llega a Los Infernales con trayectoria nacional, experiencia internacional, pasado reciente en Liga Nacional y una lectura positiva del proyecto salteño.

La decisión de contratarlo no solo responde a la necesidad de cubrir el cargo de entrenador. También refleja una búsqueda de jerarquía, orden y crecimiento deportivo. Rearte asumirá un desafío importante: conducir a Salta Basket en una Liga Argentina exigente, potenciar al plantel y colaborar con el desarrollo del básquet provincial.

Con llegada prevista para septiembre y pretemporada programada desde el día 14, Los Infernales ya empezaron a construir su camino hacia la temporada 2026/27. La expectativa está abierta. El nuevo ciclo tiene nombre propio y una misión clara: devolverle protagonismo a Salta Basket.




Gimnasia de Comodoro ganó en Santiago del Estero en las Finales de La Liga y quedó 2-0 con un doble agónico

Gimnasia de Comodoro volvió a dar el golpe en Santiago del Estero: venció 80-79 a Quimsa con un doble decisivo de Anyelo Cisneros, se puso 2-0 en las Finales de La Liga Nacional y viajará a Comodoro con una ventaja enorme en la serie.

Gimnasia ganó en Santiago y quedó 2-0 en las Finales de La Liga Nacional

Gimnasia ganó en Santiago otra vez y dio un paso gigantesco en las Finales de La Liga Nacional. El equipo de Comodoro Rivadavia venció a Quimsa por 80-79 en el Estadio Ciudad, se quedó con los dos primeros partidos como visitante y dejó la serie 2-0 a su favor antes del viaje a la Patagonia.

El triunfo tuvo todos los condimentos de una final: paridad, tensión, cambios de mando, figuras en ambos lados y una definición dramática. Con menos de tres segundos por jugar, Anyelo Cisneros convirtió el doble que le devolvió la ventaja a Gimnasia y terminó siendo la jugada más importante de la noche. Quimsa tuvo la última en manos de Brandon Robinson, pero no logró anotar el tiro ganador.

La victoria confirma el enorme presente del Mens Sana. Después de ganar el primer juego por 82-73, también en Santiago del Estero, el equipo de Pablo Favarel volvió a responder fuera de casa, esta vez en un partido mucho más cerrado, y quedó a dos triunfos del título.


Un triunfo que puede marcar la final

El 80-79 tiene un valor enorme para Gimnasia porque no solo estira la ventaja en la serie: también cambia por completo el escenario emocional de las Finales. Quimsa tenía la localía, había terminado la fase regular como uno de los grandes protagonistas del torneo y necesitaba ganar el segundo punto para evitar que la definición viajara a Comodoro con el Mens Sana en control.

Pero Gimnasia volvió a dar una muestra de carácter. En el primer partido ganó desde la autoridad, la defensa y el perímetro. En el segundo, ganó desde la resiliencia: estuvo abajo durante buena parte de la noche, llegó a perder por diez al entretiempo, reaccionó en el complemento, pasó al frente en el último cuarto y cerró con una acción decisiva de Cisneros.

Esa capacidad de ganar partidos distintos es una señal fuerte para una serie final. Gimnasia ya demostró que puede imponerse con ventajas amplias, como en el Juego 1, y también resolver finales posesión a posesión, como en el Juego 2.


El inicio: Quimsa marcó el ritmo con Figueredo y Robinson

El partido comenzó parejo, con Luciano Figueredo tomando protagonismo para Quimsa y Martiniano Dato respondiendo del lado de Gimnasia. En los primeros minutos, la Fusión mostró mayor fluidez ofensiva y logró construir la primera diferencia.

Los triples de Brandon Robinson fueron importantes para que Quimsa tomara confianza. El equipo de Lucas Victoriano encontró buenos pasajes defensivos, aprovechó el empuje de su gente y cerró el primer cuarto arriba 22-15.

Gimnasia, que en el Juego 1 había arrancado con mucha eficacia desde el perímetro, esta vez tuvo que correr desde atrás. La dupla Dato-Carrasco fue clave para que el Mens Sana no perdiera contacto en el marcador, pero el dueño de casa fue más sólido en el primer segmento.


Segundo cuarto: Quimsa se fue al descanso con diez de ventaja

En el segundo período, Gimnasia intentó cambiar el ritmo con triples de Sebastián Carrasco y Mauro Cosolito. Esas conversiones le dieron aire al equipo patagónico, pero Quimsa logró sostener la ventaja con Leonardo Lema como pieza importante y con nuevos arrestos de Robinson.

La Fusión encontró espacios, defendió mejor durante varios tramos y logró irse al descanso largo arriba 44-34. Esa diferencia de diez puntos parecía una buena plataforma para Quimsa, que necesitaba igualar la serie y evitar otro golpe como local.

Sin embargo, Gimnasia ya había mostrado durante toda la postemporada que sabe jugar partidos incómodos. En cuartos de final y semifinales tuvo que resolver quintos juegos de alta presión, y esa experiencia volvió a aparecer en Santiago del Estero.


La reacción de Gimnasia: Toretta y Dato cambiaron el partido

El tercer cuarto fue el momento en el que Gimnasia empezó a cambiar la historia. Una ráfaga de 7-0, con Emiliano Toretta y Martiniano Dato como protagonistas, achicó la diferencia y metió nuevamente al Mens Sana en partido.

Quimsa reaccionó de inmediato con una bomba de Robinson y con Lema atacando el canasto, pero la energía ya había cambiado. Gimnasia defendió mejor, movió la pelota con mayor claridad y empezó a encontrar tiros abiertos.


El cierre del tercer cuarto dejó la sensación de que el partido entraba en otra dimensión. Quimsa seguía adelante, pero Gimnasia ya estaba mucho más cerca, más cómodo y con mayor confianza para atacar el último período.


Último cuarto: Gimnasia pasó al frente y el partido se volvió dramático

A falta de diez minutos, el equipo de Pablo Favarel logró pasar al frente 62-61 gracias a los triples de Kenneth Horton. Esa acción fue clave porque trasladó toda la presión al local. Gimnasia había estado diez puntos abajo al descanso y, de pronto, tenía el control emocional del partido.

Después aparecieron Sebastián Carrasco y Marcos Chacón a distancia para sostener el goleo del Mens Sana. Quimsa encontró nuevamente en Robinson a su jugador clave y logró igualar la historia 69-69 cuando quedaban cinco minutos.

El final fue de máxima tensión. Con el partido palo a palo, Figueredo anotó cinco puntos seguidos para poner a Quimsa 78-76 arriba a falta de 46 segundos. Gimnasia igualó con Dato, luego Tyren Johnson convirtió uno de dos libres y dejó a la Fusión arriba 79-78.

Entonces llegó la jugada de la noche: con menos de tres segundos por jugar, Anyelo Cisneros anotó el doble que puso a Gimnasia arriba 80-79. Quimsa tuvo una última oportunidad con Robinson, pero el tiro no entró. El Mens Sana celebró un triunfazo que puede ser determinante en la serie.


Anyelo Cisneros, el héroe de la noche

Anyelo Cisneros fue el hombre de la jugada decisiva y uno de los grandes protagonistas de Gimnasia. Terminó con 15 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias, pero su impacto va más allá de la planilla.

El interno apareció en el momento más caliente del partido. Con la serie, el estadio y la presión encima, recibió o encontró la oportunidad cerca del aro y convirtió el doble que le dio a Gimnasia una victoria gigantesca. Ese tipo de acciones definen finales.

Cisneros ya venía siendo una pieza clave durante todos los playoffs. Había sido determinante ante Independiente de Oliva, también importante en la serie frente a Ferro y ahora volvió a aparecer en el escenario más exigente: una final de Liga Nacional, de visitante y con el partido en la última posesión.


Martiniano Dato, el sostén ofensivo del Mens Sana

Martiniano Dato fue el máximo anotador de Gimnasia con 17 puntos. Su tarea fue fundamental porque apareció en distintos momentos de la noche: en el inicio, cuando el equipo necesitaba respuestas ante el buen arranque de Quimsa; en el tercer cuarto, durante la reacción; y en el cierre, cuando empató el partido antes del doble definitivo de Cisneros.

Dato se consolidó como una de las piezas más importantes del equipo en estos playoffs. Tiene capacidad para atacar el aro, generar puntos en momentos complicados y jugar con personalidad en escenarios grandes.

En una final, el valor de los jugadores que no se esconden en los momentos decisivos es enorme. Dato volvió a demostrar que puede ser una referencia ofensiva confiable para Gimnasia.


Sebastián Carrasco, otra vez clave en Santiago

Sebastián Carrasco aportó 15 puntos y volvió a ser una figura importante en la estructura del Mens Sana. Su impacto llegó especialmente desde el perímetro y en la conducción emocional del equipo.


Carrasco ya había sido uno de los grandes protagonistas del primer partido, donde también terminó con 14 puntos y fue clave para que Gimnasia recuperara su mejor versión como visitante. En el Juego 2, volvió a aparecer cuando el equipo necesitaba achicar diferencias y sostener el ritmo ofensivo.


Su presencia es fundamental porque le da a Gimnasia lectura, tiro exterior, manejo de los tiempos y personalidad. En una serie final, ese equilibrio puede ser decisivo.


Brandon Robinson sostuvo a Quimsa, pero no alcanzó

Del lado de Quimsa, Brandon Robinson fue el jugador más importante. Terminó con 23 puntos y fue el principal sostén ofensivo de la Fusión. Anotó triples clave, respondió cuando Gimnasia se acercó y tuvo la última pelota para intentar ganar el partido.

Robinson fue determinante para que Quimsa pudiera mantenerse en control durante varios tramos. Sin embargo, el tiro final no entró y la Fusión quedó 0-2 abajo en la serie.


Para Quimsa, su producción es una señal positiva, pero también marca una necesidad: el equipo necesita más continuidad colectiva y mejores cierres para poder cambiar la historia en Comodoro.


El valor del 2-0 como visitante

Ganar los dos primeros partidos de una final como visitante es un golpe enorme. Gimnasia no solo robó la localía: se llevó los dos juegos de Santiago del Estero y ahora tendrá la posibilidad de jugar ante su gente con una ventaja muy importante.

La serie final se disputa al mejor de siete, por lo que todavía queda camino por recorrer. Pero el 2-0 posiciona al Mens Sana en un lugar ideal: está a dos triunfos del título y tendrá la chance de seguir construyendo la ventaja en Comodoro Rivadavia.

El dato es fuerte porque Quimsa llegaba con ventaja de localía y con antecedentes importantes en finales. La Fusión disputaba una nueva definición en una etapa de gran protagonismo institucional y deportivo, mientras que Gimnasia buscaba volver a celebrar después de casi dos décadas de su título en la temporada 2005/06.


Contexto: una final con historia entre Quimsa y Gimnasia

La final entre Quimsa y Gimnasia tiene un peso histórico especial. Ambos equipos ya se habían enfrentado en la definición de la temporada 2014/15, cuando la Fusión se impuso por 4-2 y logró el primer título de Liga Nacional de su historia.

Once años después, el cruce volvió a repetirse. Quimsa llegó a esta final como uno de los equipos más regulares de los últimos años, con una etapa de protagonismo sostenido y varias definiciones recientes. Gimnasia, por su parte, volvió a una final después de una década, con un equipo profundo, competitivo y con una identidad defensiva muy marcada.

La serie también enfrenta dos estilos fuertes. Quimsa tiene jerarquía, experiencia y poder ofensivo. Gimnasia tiene intensidad, reparto de responsabilidades, dureza mental y una capacidad notable para competir fuera de casa.


El camino de Gimnasia hasta ponerse 2-0

La ventaja de Gimnasia no es casualidad. El equipo de Comodoro llegó a la final después de superar dos series durísimas.

En cuartos de final eliminó a Independiente de Oliva en cinco partidos. Ganó los dos primeros juegos en el Socios Fundadores, perdió los dos siguientes en Oliva y tuvo que resolver la serie en un quinto punto de máxima presión. Allí respondió con un triunfo 81-71.

En semifinales pasó algo parecido. Gimnasia ganó los dos primeros partidos ante Ferro Carril Oeste, perdió los dos en Caballito y volvió a definir en Comodoro. En el quinto partido, dio una demostración de autoridad con un contundente 88-54 para meterse en la final.

Ahora, en la definición ante Quimsa, Gimnasia mostró otra faceta: ganó los dos primeros juegos como visitante. Primero por 82-73, con una actuación sólida; luego por 80-79, con una definición agónica. El recorrido muestra un equipo preparado para todos los contextos.


Gimnasia ganó desde la cabeza

El triunfo de Gimnasia en el Juego 2 se explica desde varios factores, pero el principal fue la fortaleza mental. El Mens Sana estuvo abajo por diez al descanso, en una cancha muy difícil y frente a un rival obligado a reaccionar. Aun así, no se quebró.

El equipo ajustó en defensa, encontró mejores tiros en el segundo tiempo y tuvo paciencia para construir la remontada. No necesitó desesperarse ni depender de una sola figura. Dato, Carrasco, Toretta, Horton, Chacón y Cisneros fueron apareciendo en distintos momentos.

La otra clave fue la ejecución en el cierre. En una final, los últimos segundos separan a los equipos que compiten de los equipos que ganan. Gimnasia tuvo una oportunidad y la aprovechó. Quimsa tuvo la suya y no pudo convertir. Esa diferencia mínima puede tener un impacto enorme en la serie.


Qué debe sostener Gimnasia en Comodoro

Gimnasia viajará a Comodoro con una ventaja enorme, pero no puede relajarse. La serie todavía necesita dos triunfos más para coronar campeón al Mens Sana. El equipo deberá sostener la concentración defensiva, controlar la ansiedad y evitar que el 2-0 se convierta en una trampa emocional.

El primer objetivo será defender la localía. Gimnasia ya demostró durante los playoffs que en el Socios Fundadores puede ser muy fuerte, especialmente en partidos de eliminación o de alta presión. Ahora tendrá la oportunidad de trasladar ese poder de local a las Finales.

Para el próximo juego, el equipo de Favarel deberá esperar una reacción fuerte de Quimsa. La Fusión no tiene margen para otro golpe y saldrá a jugar con urgencia. Gimnasia deberá estar preparado para un partido físico, intenso y posiblemente muy distinto a los dos primeros.


Qué debe corregir Quimsa

Quimsa quedó en una situación incómoda. Perder los dos primeros partidos como local en una final obliga a ganar fuera de casa para recuperar terreno. Pero el equipo de Victoriano tiene jerarquía y todavía cuenta con argumentos para competir.

La Fusión deberá mejorar principalmente los cierres. En el Juego 2 tuvo el partido en sus manos, llegó arriba al tramo final y contó con la última pelota, pero no logró resolverlo. También necesitará mayor continuidad colectiva para no depender tanto de Robinson en los momentos de máxima tensión.

Otro punto clave será la defensa del perímetro. Gimnasia encontró respuestas importantes con Carrasco, Horton, Chacón y otros tiradores en momentos decisivos. Si Quimsa quiere volver a la serie, deberá bajar esos porcentajes y obligar al Mens Sana a jugar posesiones más incómodas.


Estadísticas y datos relevantes del Juego 2

Rubro Dato
Partido Quimsa 79-80 Gimnasia de Comodoro
Instancia Juego 2 de las Finales de La Liga Nacional
Estadio Estadio Ciudad, Santiago del Estero
Serie Gimnasia lidera 2-0
Resultado primer cuarto Quimsa 22-15 Gimnasia
Resultado al entretiempo Quimsa 44-34 Gimnasia
Momento clave Doble de Anyelo Cisneros con menos de 3 segundos
Máximo anotador de Gimnasia Martiniano Dato, 17 puntos
Figura decisiva Anyelo Cisneros: 15 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias
Otro destacado de Gimnasia Sebastián Carrasco, 15 puntos
Máximo anotador de Quimsa Brandon Robinson, 23 puntos

Cómo está la serie final

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 73-82 Gimnasia Gimnasia 1-0
Juego 2 Quimsa 79-80 Gimnasia Gimnasia 2-0
Próximos juegos En Comodoro Rivadavia Gimnasia defenderá la ventaja
Serie final Al mejor de siete Gimnasia está a dos triunfos del título

Comparativa de los dos primeros juegos

Juego Resultado Clave principal
Juego 1 Gimnasia 82-73 Quimsa Gran primer tiempo, defensa y triples
Juego 2 Gimnasia 80-79 Quimsa Remontada, cierre agónico y doble de Cisneros

Gimnasia ganó los dos partidos de maneras diferentes. En el primero, controló desde el inicio y sostuvo la ventaja. En el segundo, reaccionó desde atrás y resolvió en la última posesión. Esa variedad competitiva es una de las grandes señales del equipo en la final.


Las claves del triunfo de Gimnasia

1. El doble decisivo de Cisneros

Anyelo Cisneros anotó el 80-79 con menos de tres segundos por jugar y se convirtió en el héroe de la noche.

2. La reacción del tercer cuarto

Gimnasia llegó a perder por diez al entretiempo, pero una ráfaga de Toretta y Dato volvió a ponerlo en partido.

3. Martiniano Dato como referencia ofensiva

Dato terminó con 17 puntos y fue el máximo anotador del Mens Sana.

4. Carrasco sostuvo el perímetro

Sebastián Carrasco aportó 15 puntos y volvió a ser determinante en un partido de alta presión.

5. Fortaleza mental

El equipo de Favarel no se quebró cuando Quimsa tomó ventaja y resolvió mejor los últimos segundos.

6. Dos triunfos como visitante

Gimnasia ganó ambos partidos en Santiago del Estero y viajará a Comodoro con la serie 2-0 a su favor.


Cierre: Gimnasia dio un golpe de final

Gimnasia de Comodoro volvió a ganar en Santiago del Estero y quedó en una posición inmejorable en las Finales de La Liga Nacional. El 80-79 sobre Quimsa no fue solo una victoria: fue una demostración de carácter, madurez y convicción competitiva.

El Mens Sana sufrió, remontó y ganó con una jugada agónica. Cisneros fue el héroe del cierre, Dato sostuvo el goleo, Carrasco volvió a ser decisivo y el equipo de Favarel confirmó que está preparado para competir por el título.

Quimsa todavía tiene jerarquía suficiente para reaccionar, pero ahora está obligado a ganar en Comodoro para volver a la serie. Gimnasia, en cambio, tendrá la chance de jugar ante su gente con el 2-0 en el bolsillo y con una certeza cada vez más fuerte: está a dos triunfos de volver a tocar la gloria en el básquet argentino.





Gimnasia de Comodoro dio el golpe ante Quimsa en las Finales de La Liga Nacional y robó la localía en Santiago del Estero

Gimnasia de Comodoro ante Quimsa dio el primer gran golpe de las Finales de La Liga Nacional. El Mens Sana venció 82-73 en Santiago del Estero, se puso 1-0 arriba en la serie y le arrebató la ventaja de localía a la Fusión.

Gimnasia de Comodoro dio el golpe ante Quimsa y se puso arriba en las Finales de La Liga Nacional

Gimnasia de Comodoro Rivadavia comenzó las Finales de La Liga Nacional con una victoria de enorme valor deportivo y emocional. El equipo dirigido por Pablo Favarel venció como visitante a Quimsa por 82-73 en el Estadio Ciudad de Santiago del Estero, se adelantó 1-0 en la serie decisiva y consiguió un objetivo clave: robar la localía en el primer capítulo de la definición.

El triunfo del Mens Sana no fue casualidad. Gimnasia marcó diferencias desde el inicio, construyó una ventaja importante en el primer tiempo, resistió los intentos de reacción del conjunto santiagueño y cerró el partido con madurez. En una final, ganar afuera siempre pesa. Hacerlo en el primer juego, ante uno de los equipos más regulares del básquet argentino de los últimos años, tiene un valor todavía mayor.

La victoria por 82-73 dejó a Gimnasia en una posición ideal dentro de una serie que recién empieza, pero que ya tuvo un golpe fuerte. Quimsa, que había terminado la fase regular en el primer puesto y contaba con ventaja de localía, quedó obligado a reaccionar rápidamente para evitar que la definición viaje a Comodoro Rivadavia con un escenario muy favorable para el Verde.

Gimnasia de Comodoro ante Quimsa: un primer golpe con carácter de final

El primer duelo de la final mostró a un Gimnasia muy concentrado desde el arranque. Tras un inicio con baja efectividad de ambos equipos, Quimsa logró tomar una pequeña ventaja con Brandon Robinson y Leonardo Lema como protagonistas. Sin embargo, la respuesta visitante llegó rápido.

El Mens Sana encontró puntos desde el perímetro con Franco Grun, sumó presencia interior con Bryan Carabalí y empezó a construir una ventaja que se fue consolidando con el correr de los minutos. El cierre del primer cuarto fue una muestra de autoridad: Marcos Chacón castigó desde larga distancia y Gimnasia se escapó 26-14.

Ese primer parcial terminó siendo determinante. En una final, comenzar con una diferencia de doce puntos como visitante cambia el clima del partido. Gimnasia tomó confianza, trasladó presión a Quimsa y obligó al local a jugar desde atrás durante buena parte de la noche.

Un segundo cuarto demoledor para tomar el control del partido

El segundo cuarto profundizó la tendencia. Chacón abrió el período con dos nuevos triples y confirmó que Gimnasia estaba en una noche inspirada desde el perímetro. El equipo de Comodoro llegó a registrar un notable 9/14 en triples en ese tramo del partido, una eficacia que le permitió abrir una brecha importante.

Quimsa intentó reaccionar con Nicolás Orresta, pero Gimnasia respondió con Carlos Rivero, quien volvió a ser clave en ambos costados de la cancha. Luego aparecieron Sebastián Carrasco y Martiniano Dato para sostener la renta visitante y darle al equipo una ventaja muy valiosa al descanso largo.

El primer tiempo terminó 46-30 a favor de Gimnasia. La diferencia de 16 puntos reflejaba la superioridad del equipo patagónico en el desarrollo: mejor circulación de pelota, mayor efectividad, más claridad en la selección de tiros y una defensa que incomodó a Quimsa durante varios pasajes.

Quimsa reaccionó, pero Gimnasia sostuvo la ventaja

En el tercer cuarto, Quimsa salió con otra energía. El equipo dirigido por Lucas Victoriano necesitaba cambiar el tono del partido y encontró señales positivas con una volcada de Tayavek Gallizzi Meyinsse, cinco puntos de Robinson y algunas apariciones de Earl Freeman.

La Fusión logró limar parte de la diferencia, pero no consiguió quebrar el control emocional de Gimnasia. Cada vez que Quimsa amenazó con meterse definitivamente en partido, el Mens Sana respondió con una acción ofensiva o una defensa importante.

Carabalí sumó puntos para darle continuidad al buen trabajo visitante, Rivero sostuvo presencia en la pintura y Gimnasia cerró el tercer cuarto arriba 65-51. La ventaja seguía siendo amplia, pero el partido todavía exigía concentración. En una final, ningún margen es definitivo.

El cierre: triples, defensa y serenidad para ganar en Santiago

En el último cuarto, Gimnasia volvió a mostrar una de sus mejores virtudes: la capacidad para no desordenarse cuando el rival presiona. Mauro Cosolito castigó con un triple, Rivero volvió a sumar cerca del aro y el equipo de Favarel mantuvo una diferencia de seguridad.

Quimsa buscó acercarse con Juan Ignacio Collomb y Luciano Figueredo, pero Gimnasia encontró respuestas con Cosolito y Carrasco desde el perímetro. La eficacia en los momentos oportunos fue decisiva para contener los últimos intentos del local.

El resultado final, 82-73, confirmó un triunfo trabajado, inteligente y muy importante para el Mens Sana. Gimnasia ganó el primer duelo de las Finales de La Liga Nacional, se puso 1-0 arriba y trasladó toda la presión al lado de Quimsa.

Carlos Rivero, una figura silenciosa y determinante

Aunque no fue el máximo anotador, Carlos Rivero fue uno de los jugadores más importantes de la noche. El interno terminó con una planilla muy completa: 10 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 3 robos y 1 tapa.

Su impacto fue integral. Rivero no solo aportó puntos cerca del aro, sino que también defendió, generó juego, pasó la pelota y sostuvo al equipo cuando Quimsa intentó reaccionar. En partidos de final, ese tipo de producción tiene un valor enorme porque equilibra al equipo en los dos costados.

Después del partido, Rivero remarcó que Gimnasia pudo ejecutar el plan durante los cuarenta minutos y destacó la importancia de mantener la concentración ante un rival largo y jerárquico. Su lectura fue clara: Quimsa iba a tener una reacción en el segundo tiempo y Gimnasia debía sostener la defensa y la circulación ofensiva.

Marcos Chacón y Sebastián Carrasco, puntos clave desde el perímetro

El goleo más alto de Gimnasia estuvo repartido entre Marcos Chacón y Sebastián Carrasco, ambos con 14 puntos. Los dos fueron determinantes en distintos momentos del partido.

Chacón tuvo un arranque fundamental desde el perímetro. Sus triples en el primer tiempo le dieron a Gimnasia aire, confianza y una ventaja que condicionó todo el desarrollo posterior. Su aporte fue especialmente importante para romper la defensa de Quimsa y abrir espacios.

Carrasco, por su parte, volvió a ser una pieza de enorme valor en la conducción y en la lectura del juego. Además de sus 14 puntos, sumó 4 asistencias y fue uno de los encargados de sostener el orden del equipo en los momentos de mayor tensión.

Tras el partido, Carrasco valoró especialmente haber recuperado el rendimiento como visitante en el momento más importante de la temporada. El base reconoció que en la fase regular Gimnasia había tenido buenos partidos fuera de casa, pero que en las primeras instancias de playoffs no había logrado repetir esa esencia. En Santiago, el equipo la recuperó en el escenario más exigente.

Quimsa no encontró regularidad y pagó caro el mal primer tiempo

Para Quimsa, la derrota deja varias señales de alerta. La Fusión tuvo pasajes de reacción, pero nunca logró sostener una remontada prolongada. El problema principal estuvo en el primer tiempo, donde Gimnasia marcó una diferencia demasiado grande.

Brandon Robinson fue el máximo anotador del local con 16 puntos, mientras que Leonardo Lema aportó 12 unidades. Ambos fueron importantes en distintos pasajes, pero el equipo santiagueño no consiguió suficiente fluidez colectiva para revertir el desarrollo.

Quimsa tiene jerarquía, rotación y experiencia para reaccionar. Pero en el Juego 1 quedó claro que no podrá permitirse otro arranque tan irregular. Gimnasia castigó cada desconcentración y encontró demasiada comodidad para ejecutar su plan en la primera mitad.

Análisis del triunfo: defensa, triples y cabeza fría

La victoria de Gimnasia de Comodoro ante Quimsa se explica por tres grandes factores: el inicio defensivo, la efectividad desde el perímetro y la madurez para cerrar el partido.

El primer punto fue la defensa. Gimnasia logró incomodar a Quimsa, bajarle el ritmo y forzar ofensivas menos claras. Eso le permitió correr, tomar confianza y construir ventajas tempranas. El 26-14 del primer cuarto no solo fue un resultado parcial: fue una declaración de intenciones.

El segundo factor fue el triple. El Mens Sana encontró una eficacia altísima en el primer tiempo, con Chacón, Grun, Cosolito y Carrasco como protagonistas. En una final pareja, los lanzamientos exteriores abren partidos. Gimnasia los convirtió en el momento justo.

El tercer aspecto fue mental. Quimsa tuvo intentos de reacción, especialmente en el tercer cuarto, pero Gimnasia no perdió el control. Carrasco lo explicó después del partido: en una final hay errores, tensión y momentos de presión, pero el equipo que mantenga la cabeza más fría tendrá más chances de quedarse con la serie.

Contexto de la final: una reedición histórica once años después

La final entre Quimsa y Gimnasia de Comodoro tiene un fuerte contenido histórico. Ambos equipos vuelven a encontrarse en una definición de Liga Nacional once años después de la temporada 2014/15, cuando la Fusión se impuso por 4-2 y conquistó el primer título de su historia.

Esta nueva serie enfrenta a dos proyectos consolidados. Quimsa llegó a su sexta final de Liga Nacional, con títulos en las temporadas 2014/15 y 2022/23, además de varias definiciones recientes. El conjunto santiagueño atraviesa una etapa de enorme protagonismo institucional y deportivo.

Gimnasia, en cambio, disputa la tercera final de su historia. La primera fue en la temporada 2005/06, cuando venció a Libertad de Sunchales y consiguió su único título de Liga Nacional. La segunda fue precisamente aquella derrota ante Quimsa en 2015. Ahora, el Mens Sana tiene una nueva oportunidad de buscar su segunda estrella.

El camino de Gimnasia hasta la final

La campaña de Gimnasia en estos playoffs estuvo marcada por el carácter. En cuartos de final superó a Independiente de Oliva en una serie durísima que se definió en cinco partidos. El equipo de Comodoro ganó los dos primeros juegos en el Socios Fundadores, perdió los dos siguientes en Oliva y tuvo que responder bajo máxima presión en el quinto punto. Lo hizo con una victoria 81-71 para meterse en semifinales.

En semifinales, el rival fue Ferro Carril Oeste. Gimnasia volvió a hacerse fuerte en casa, ganó los dos primeros partidos, sufrió la reacción del Verdolaga en Caballito y terminó cerrando la serie en el quinto juego con una actuación contundente: 88-54 en el Socios Fundadores.

Esa victoria ante Ferro no solo le dio el pase a la final, sino que reforzó una identidad: defensa intensa, reparto ofensivo, energía colectiva y jugadores capaces de aparecer en distintos momentos. Esa misma fórmula volvió a verse en Santiago del Estero.

Pablo Favarel, el entrenador que sostiene la identidad del Mens Sana

El rol de Pablo Favarel es central en esta campaña. Elegido como Mejor Entrenador de la fase regular, Favarel llevó a Gimnasia a su primera final en una década y logró construir un equipo competitivo, profundo y con una identidad clara.

Su Gimnasia no depende de una sola figura. Chacón, Carrasco, Rivero, Carabalí, Cisneros, Dato, Cosolito, Toretta, Grun y Horton han tenido momentos importantes a lo largo de los playoffs. Esa variedad de recursos hace que el equipo sea difícil de defender.

Ante Quimsa, la lectura del plan fue muy buena. Gimnasia atacó con paciencia, utilizó el triple cuando estuvo disponible, defendió con concentración y mantuvo la estructura aun cuando el local intentó subir la intensidad.

Estadísticas y datos relevantes del Juego 1

Rubro Dato
Partido Quimsa 73-82 Gimnasia de Comodoro
Serie Gimnasia lidera 1-0
Estadio Estadio Ciudad, Santiago del Estero
Parcial primer cuarto Gimnasia 26-14
Resultado al entretiempo Gimnasia 46-30
Resultado al final del tercer cuarto Gimnasia 65-51
Máximo anotador de Gimnasia Marcos Chacón y Sebastián Carrasco, 14 puntos
Figura integral Carlos Rivero: 10 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 3 robos y 1 tapa
Máximo anotador de Quimsa Brandon Robinson, 16 puntos
Otro destacado de Quimsa Leonardo Lema, 12 puntos
Próximo partido Lunes, nuevamente en el Estadio Ciudad

Cómo quedó la serie final

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 73-82 Gimnasia Gimnasia 1-0
Juego 2 En Santiago del Estero Quimsa buscará igualar / Gimnasia ampliar la ventaja
Serie final Al mejor de siete Gimnasia robó la localía

Qué necesita Gimnasia para el Juego 2

Gimnasia ya logró un objetivo enorme, pero la serie recién empieza. El propio Carrasco fue claro: es apenas el primer paso y faltan tres victorias más para ser campeón. Esa lectura es fundamental para evitar cualquier relajación.

Para el segundo juego, el Mens Sana deberá prepararse para una reacción fuerte de Quimsa. Es lógico esperar que la Fusión aumente la intensidad defensiva, busque mayor agresividad desde el inicio y trate de imponer condiciones ante su gente.

Gimnasia necesitará repetir tres aspectos: concentración defensiva, buena selección de lanzamientos y control emocional. Si logra sostener esos puntos, tendrá una nueva oportunidad de golpear en Santiago y viajar a Comodoro con una ventaja muy importante.

Qué debe corregir Quimsa

Quimsa necesita mejorar principalmente el arranque. El 14-26 del primer cuarto y el 30-46 al descanso condicionaron por completo el partido. En una final, regalar una diferencia tan amplia obliga a jugar contra el marcador, contra la presión y contra la confianza del rival.

La Fusión también deberá encontrar mayor fluidez ofensiva. Robinson y Lema aportaron puntos, pero el equipo necesita más continuidad colectiva y mejores decisiones en los tramos donde Gimnasia corta el ritmo.

Además, Quimsa deberá ajustar la defensa sobre los tiradores. El primer tiempo de Gimnasia desde el perímetro fue demasiado cómodo en varios pasajes. Si el equipo santiagueño no logra bajar esos porcentajes, la serie puede volverse muy compleja.

Cierre: Gimnasia ganó mucho más que un partido

El triunfo de Gimnasia de Comodoro ante Quimsa en Santiago del Estero vale mucho más que el 1-0 en la serie. El Mens Sana ganó confianza, robó la localía, confirmó que puede competir de visitante en una final y dejó una señal fuerte al resto de la definición.

La victoria fue una síntesis del recorrido del equipo en estos playoffs: defensa, carácter, reparto ofensivo y jugadores que aparecen en momentos decisivos. Rivero fue el equilibrio, Chacón y Carrasco marcaron el pulso ofensivo, Cosolito castigó cuando debía y el colectivo sostuvo una idea durante cuarenta minutos.

Quimsa sigue siendo un rival enorme, con jerarquía, experiencia y capacidad de reacción. La serie está lejos de estar resuelta. Pero el primer golpe fue de Gimnasia. Y en una final tan pareja, empezar ganando fuera de casa puede marcar el tono de todo lo que viene.




Lanús campeón de La Liga Argentina: venció a San Isidro, volvió a la Liga Nacional tras 10 años y Junior Merchant fue el MVP

Lanús se consagró campeón de La Liga Argentina 2025/26 tras derrotar a San Isidro por 67-52 en el cuarto juego de la final, cerrar la serie 3-1 y sellar su regreso a la Liga Nacional después de una década. Junior Merchant fue elegido MVP de las Finales.

Lanús campeón de La Liga Argentina. El Granate escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente al derrotar a San Isidro de San Francisco por 67 a 52 en el cuarto juego de la final, cerrar la serie 3-1 y concretar el regreso a La Liga Nacional de Básquetbol después de diez años de ausencia.

La noche en el Microestadio Antonio Rotili tuvo todos los condimentos de una final: nervios, tensión, defensas durísimas, un estadio colmado, momentos de incertidumbre y un último cuarto cargado de emoción. Lanús no tuvo el inicio soñado, sufrió durante buena parte del primer tiempo, pero encontró respuestas en los momentos decisivos y terminó coronando una temporada inolvidable.

El equipo dirigido por Juan Manuel Anglese volvió a demostrar una de sus grandes virtudes: competir bajo presión. Cuando el partido se volvió áspero, cuando el tiro no entraba y cuando San Isidro amenazaba con estirar la serie, el Granate sostuvo su estructura defensiva, encontró puntos clave en Lucio Reinaudi, se apoyó en el carácter de Joaquín Nóblega, en la entrega de Martín Franchino y en la jerarquía de un plantel largo, maduro y preparado para una noche histórica.

Además, la consagración tuvo un nombre propio en la serie: Edgar “Junior” Merchant, elegido MVP de las Finales. El alero de 23 años fue determinante durante todo el cruce por el ascenso, con actuaciones decisivas en el primer y tercer juego, y terminó como uno de los grandes artífices del regreso de Lanús a la elite del básquet argentino.

Lanús volvió a la Liga Nacional después de 10 años

El título de Lanús no representa únicamente una vuelta olímpica. Es el final de un camino largo, cargado de reconstrucción deportiva, identidad colectiva y conexión con su gente. El Granate dejó atrás una década fuera de la máxima categoría y concretó el objetivo más esperado: volver a La Liga Nacional, competencia de la que se había despedido en 2016.

Ese dato le da una dimensión mucho mayor al campeonato. No fue solo una final ganada. Fue el regreso a un lugar de pertenencia para una institución con historia, público, estructura y ambición. Lanús volvió a instalarse en el primer plano del básquet argentino y lo hizo con una campaña que combinó talento, carácter, defensa, oficio y una enorme fortaleza emocional.

En el Antonio Rotili, con miles de hinchas acompañando, el equipo encontró el contexto perfecto para cerrar la historia. El estadio fue una caldera y empujó en los momentos más complejos, especialmente cuando San Isidro dominó algunos tramos del juego y obligó al local a jugar contra sus propios nervios.

El partido: Lanús sufrió, reaccionó y terminó celebrando

El cuarto juego no fue cómodo para Lanús. A diferencia del tercer partido, donde el Granate había aplastado a San Isidro por 88-61 con una actuación descomunal de Junior Merchant, esta vez el desarrollo fue mucho más trabado.

San Isidro empezó mejor. El equipo de Sebastián Porta salió con otra postura respecto al juego anterior, más compacto atrás, más agresivo en la pintura y con mayor claridad para atacar los primeros minutos. Lanús, en cambio, entró cargado de ansiedad. El peso de estar a una victoria del título se sintió en sus primeras posesiones.

El Granate tuvo muchas dificultades para anotar en el primer cuarto. Apenas convirtió 2 de sus primeros 16 lanzamientos de campo y tardó seis minutos en volver a sumar después del triple inicial de Lucio Reinaudi. San Isidro aprovechó ese tramo con C. Hooper lastimando cerca del aro y Manuel Lambrisca tomando responsabilidades ofensivas.

La visita llegó a ponerse 12-3 a falta de 1:35 para el cierre del primer cuarto, pero Lanús logró reducir daños. Sin jugar bien y sin fluidez, el equipo de Anglese terminó el primer parcial apenas abajo 12-9. Ese cierre fue clave: el Granate había jugado incómodo, pero seguía plenamente en partido.

San Isidro golpeó primero y obligó a Lanús a responder

El segundo cuarto comenzó con la misma tendencia. San Isidro sostuvo su buen momento y llegó a escaparse 18-12 cuando quedaban 7:45 en el reloj. En ese tramo, el Santo parecía tener el partido en el escenario que más le convenía: bajo goleo, ataques estacionados, mucha fricción y Lanús obligado a convivir con la presión de su gente.

Pero allí apareció una de las grandes marcas del campeón: la reacción. Lanús salió del asedio con un parcial demoledor de 14-0. La defensa empezó a robar en primera línea, llegaron los contraataques y aparecieron los triples. El Granate convirtió 4 de 10 desde el perímetro en el segundo cuarto y cambió por completo el clima del partido.

Robert Whitfield fue fundamental en ese pasaje. El extranjero aportó puntos que el equipo necesitaba con urgencia y ayudó a revertir el marcador. Lanús pasó al frente 26-18 a falta de 5:11 y el Rotili volvió a encenderse.

Sin embargo, San Isidro no se quebró. Con paciencia, el equipo cordobés volvió a encontrar respuestas. El regreso de Jerónimo Suñé le dio oxígeno ofensivo y el Santo metió un parcial de 14-3 para irse al descanso largo arriba 32-29. La final seguía abierta.

Un tercer cuarto de máxima tensión

El tercer cuarto fue una batalla emocional. Ninguno de los dos equipos pudo imponer un dominio claro. Las defensas marcaron el ritmo, los ataques fueron forzados y cada posesión empezó a tener valor de campeonato.

San Isidro llegó a estar arriba 44-39 a falta de 4:15, con Lambrisca como una de sus principales referencias. El Santo parecía encontrar una pequeña ventaja en un partido de bajo goleo, pero Lanús volvió a cerrar mejor el parcial.

El Granate ajustó atrás, ganó contactos, cargó el rebote y empezó a recuperar confianza. Sin brillar, logró cambiar el cierre del cuarto y terminó arriba 45-44, una ventaja mínima pero emocionalmente enorme.

Ese cierre marcó un quiebre psicológico. Lanús había atravesado el momento de mayor incomodidad, había resistido el empuje de San Isidro y entraba al último cuarto con ventaja. Todavía faltaban diez minutos, pero el campeón empezaba a oler la gloria.

Lucio Reinaudi apareció cuando la pelota más pesaba

El último cuarto fue el momento decisivo de la noche. Allí emergió Lucio Reinaudi, quien tomó responsabilidades cuando el partido pedía carácter y decisión. El base anotó 8 puntos en el período final, justamente cuando la pelota pesaba más que nunca.

Lanús tomó una ventaja de 52-46 a los cinco minutos del último cuarto. San Isidro empezó a mostrar signos de cansancio y perdió claridad ofensiva. Cada posesión del Santo se volvió cuesta arriba, mientras que el Granate encontró una energía diferente, empujado por su defensa y por el clima de su gente.

Poco después, Lanús estiró la diferencia a 58-48 con 4:20 por jugar. Ese fue el punto de quiebre definitivo. San Isidro ya no pudo volver al partido. El Granate sostuvo la ventaja con personalidad, defendió cada ataque como una final en sí misma y caminó los últimos minutos hacia una celebración inolvidable.

El 67-52 final desató la fiesta. Abrazos, lágrimas, cantos y una vuelta olímpica esperada durante una década. Lanús volvió a La Liga Nacional.

Junior Merchant, MVP de las Finales

La coronación de Lanús también tuvo un premio individual de enorme valor: Junior Merchant fue elegido MVP de las Finales. El alero de 23 años fue el jugador más determinante de la serie ante San Isidro y dejó actuaciones que quedarán en la memoria de esta campaña.

Merchant promedió 15,2 puntos por partido en la final y fue el máximo anotador de Lanús en tres de los cuatro juegos. Su impacto fue decisivo en los momentos más importantes de la serie.

En el Juego 1, fue el autor de la canasta ganadora en San Francisco, en un cierre dramático que le permitió a Lanús robar el factor cancha con un triunfo por 63-62. En el Juego 3, firmó su mejor actuación de la temporada: 30 puntos, con 26 en la primera mitad, para que el Granate aplastara a San Isidro 88-61 y quedara match point.

En el cuarto partido, San Isidro ajustó sobre él, lo defendió con mayor atención y le redujo el volumen anotador. Aun así, Merchant aportó 6 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia, 3 recuperos y 11 de valoración, siendo importante desde otros aspectos del juego.

Su serie fue completa. Anotó, defendió, reboteó, decidió partidos y aceptó el rol que la final le pidió en cada noche. Por eso, su elección como MVP fue una síntesis justa de su influencia en el campeonato.

El valor de un equipo que no dependió de una sola figura

Aunque Merchant fue el MVP, Lanús fue campeón por su fortaleza colectiva. El equipo de Anglese no dependió de una sola mano. En el partido decisivo, los máximos anotadores fueron Lucio Reinaudi y Martín Franchino, ambos con 13 puntos, acompañados por Joaquín Nóblega, Robert Whitfield y Mike Henry, todos con aportes determinantes.

Franchino jugó los 40 minutos y completó una planilla de enorme valor: 13 puntos, 10 rebotes, 3 recuperos, 2 tapas y 12 de valoración. Fue una presencia constante, un jugador de intangibles, de esos que sostienen al equipo incluso cuando no todo pasa por el goleo.

Nóblega también jugó los 40 minutos y terminó con 11 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 5 recuperos, además de ser el jugador más valorado de Lanús con 19 de valoración. Su trabajo defensivo y su energía fueron fundamentales para quebrar la resistencia de San Isidro.

Reinaudi aportó 13 puntos y 7 rebotes, además de sus 8 puntos en el último cuarto. Whitfield sumó 11 puntos y 3 asistencias, con tiros importantes en el segundo cuarto. Henry completó otra tarea sólida con 11 puntos, 3 asistencias, 2 recuperos y 1 tapa.

Lanús fue campeón porque tuvo respuestas desde todos los sectores. Esa fue su identidad durante los playoffs y también la clave de la final.

San Isidro compitió, pero se quedó sin resto en el cierre

San Isidro fue un rival durísimo. El equipo de San Francisco llegó a su segunda final consecutiva y volvió a demostrar que es una de las estructuras más competitivas de La Liga Argentina. En esta serie, logró igualar 1-1 con una enorme victoria en el segundo juego y en el cuarto partido complicó seriamente a Lanús durante tres cuartos.

En el juego decisivo, C. Hooper fue el máximo anotador del Santo con 17 puntos, además de 3 rebotes, 3 asistencias, 1 recupero y 20 de valoración. Fue el jugador más productivo de la visita y una referencia constante en la pintura.

Manuel Lambrisca también tuvo un gran aporte con 14 puntos, 6 rebotes, 1 asistencia y 17 de valoración. Luciano Ortiz sumó 10 puntos y 7 rebotes, mientras que Nahuel Buchaillot colaboró con 8 rebotes y 4 asistencias, aunque tuvo una noche muy difícil en el tiro.

El problema de San Isidro estuvo en la falta de gol del último cuarto y en la baja efectividad desde el perímetro. El equipo cordobés terminó con apenas 4/17 en triples, un 23%, y no encontró respuestas suficientes cuando Lanús aceleró en el tramo final.

Estadísticas del partido: Lanús 67 – San Isidro 52

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
Lanús 67 11/31, 35% 11/32, 34% 12/15, 80% 37 10 11 8 1 17 71
San Isidro 52 14/30, 46% 4/17, 23% 12/18, 66% 30 13 6 17 3 17 50

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Joaquín Nóblega Lanús 11 6 3 5 0 19 +15
Martín Franchino Lanús 13 10 0 3 2 12 +15
Lucio Reinaudi Lanús 13 7 0 0 0 10 +6
Robert Whitfield Lanús 11 1 3 0 1 8 +25
Mike Henry Lanús 11 1 3 2 1 8 +11
Junior Merchant Lanús 6 8 1 3 0 11 +4
C. Hooper San Isidro 17 3 3 1 0 20 -15
Manuel Lambrisca San Isidro 14 6 1 3 0 17 -16
Luciano Ortiz San Isidro 10 7 2 1 0 13 -5
Nahuel Buchaillot San Isidro 3 8 4 5 1 3 -7
Jerónimo Suñé San Isidro 6 0 3 0 0 8 -2

Datos clave del cuarto juego

Dato Detalle
Resultado final Lanús 67 – San Isidro 52
Serie final Lanús ganó 3-1
Campeón Lanús
Ascenso Lanús volvió a La Liga Nacional
MVP de las Finales Junior Merchant
Sede Microestadio Antonio Rotili
Diferencia final +15 para Lanús
Máximo anotador de Lanús Lucio Reinaudi y Martín Franchino, 13 puntos
Máximo anotador del partido C. Hooper, 17 puntos
Clave estadística San Isidro perdió 17 pelotas
Dato emocional Lanús regresó a la elite tras 10 años

Cómo fue la serie final entre Lanús y San Isidro

La final tuvo cuatro capítulos muy diferentes y mostró la capacidad de Lanús para ganar de distintas maneras. Primero, con un cierre dramático. Después, soportando una derrota dura. Luego, con una paliza ofensiva. Y finalmente, con una victoria defensiva y emocional.

Juego Resultado Sede Serie
Juego 1 San Isidro 62 – Lanús 63 San Francisco Lanús 1-0
Juego 2 San Isidro 90 – Lanús 72 San Francisco Serie 1-1
Juego 3 Lanús 88 – San Isidro 61 Antonio Rotili Lanús 2-1
Juego 4 Lanús 67 – San Isidro 52 Antonio Rotili Lanús campeón 3-1

El primer juego fue decisivo para la historia. Lanús ganó por un punto como visitante y se robó el factor cancha. San Isidro reaccionó con fuerza en el segundo, pero el Granate volvió al Rotili con la serie empatada y aprovechó al máximo su localía. Ganó el tercero con autoridad y cerró el cuarto con una defensa de campeón.

El camino de Lanús hasta el título

Lanús llegó a la final después de una campaña de playoffs muy sólida. En cuartos de final, eliminó a Villa San Martín con una barrida 3-0, mostrando intensidad defensiva, rotación larga y una identidad clara.

En semifinales, superó a Gimnasia y Esgrima La Plata por 3-1 en una serie durísima. Ganó los dos primeros partidos en el Antonio Rotili, sufrió una derrota en La Plata, pero reaccionó en el cuarto juego como visitante para cerrar la llave y avanzar a la final.

Ese recorrido fue clave para entender al campeón. Lanús atravesó momentos de tensión, partidos cerrados, golpes anímicos y escenarios adversos. En todos encontró respuestas. Por eso, cuando llegó la final ante San Isidro, el equipo ya tenía una estructura emocional preparada para competir por el ascenso.

Análisis del título: por qué Lanús fue campeón

Lanús fue campeón porque construyó una identidad clara. Su base estuvo en la defensa, pero no fue un equipo limitado a defender. También tuvo variantes ofensivas, jugadores capaces de resolver en distintos contextos y una rotación con roles bien definidos.

El equipo de Anglese supo adaptarse. En el primer juego de la final, ganó un partido de bajo goleo. En el tercero, dominó con una explosión ofensiva. En el cuarto, cerró desde la defensa y la templanza. Esa capacidad de cambiar registros es una virtud de los equipos campeones.

También fue clave el equilibrio entre extranjeros y nacionales. Merchant fue la figura de la serie, Henry y Whitfield aportaron en momentos importantes, pero Franchino, Nóblega y Reinaudi fueron igual de determinantes. No hubo un solo camino al título: Lanús tuvo muchos.

El otro factor fue la localía. El Rotili se convirtió en una fortaleza emocional. La conexión entre el equipo y la hinchada fue una marca de la campaña. En la noche de la consagración, ese vínculo explotó en una celebración que quedará en la historia del club.

Junior Merchant y una consagración que puede marcar su carrera

El MVP de Junior Merchant también tiene proyección. Con apenas 23 años, llegó a Lanús después de perder la categoría con Zárate Basket, bajó un escalón competitivo y encontró en el Granate el escenario ideal para relanzar su camino.


Su final fue una demostración de carácter. No solo por los puntos, sino por la capacidad de aparecer en momentos decisivos. Hizo la canasta ganadora del Juego 1, destruyó el Juego 3 con 30 puntos y aceptó otro rol en el partido decisivo, cuando la defensa de San Isidro lo obligó a jugar más sin pelota y a aportar desde el rebote y la defensa.

Merchant terminó como MVP porque entendió la serie. Fue protagonista cuando Lanús lo necesitó como anotador y fue parte del funcionamiento cuando el equipo necesitó otras cosas. Esa madurez competitiva lo convierte en uno de los grandes nombres propios de esta final.

Qué significa el ascenso para Lanús

El ascenso coloca a Lanús nuevamente en el mapa mayor del básquet argentino. Volver a La Liga Nacional implica otro nivel de competencia, exigencia deportiva, presupuesto, planificación y visibilidad.

El desafío ahora será sostener el proyecto. El Granate deberá tomar decisiones importantes de cara a la próxima temporada: continuidad de piezas clave, armado del plantel, adaptación a la máxima categoría y fortalecimiento institucional para competir contra los mejores equipos del país.

Pero el primer paso ya está dado. Lanús ganó en la cancha el derecho de volver. Y lo hizo con un título que legitima todo el proceso.

Cierre periodístico: una noche para la historia granate

Lanús campeón de La Liga Argentina. La frase resume una noche, pero también una década de espera. El Granate volvió a la Liga Nacional con una final intensa, con una serie trabajada y con un equipo que supo sufrir, adaptarse y golpear en los momentos exactos.

El 67-52 ante San Isidro no fue el partido más brillante del campeón en ataque, pero sí fue una muestra de madurez. Lanús ganó cuando los nervios pesaban, cuando el rival lo incomodó y cuando el contexto podía jugarle en contra. Ganó porque defendió, porque encontró líderes en el cierre y porque tuvo un grupo preparado para abrazar la presión.

Junior Merchant fue el MVP, pero el título fue de todos: de Reinaudi, Franchino, Nóblega, Henry, Whitfield, Anglese, el plantel completo y una hinchada que convirtió al Rotili en una fiesta. Lanús volvió a la elite. Y lo hizo como campeón.





Gimnasia de Comodoro aplastó a Ferro en la Liga Nacional y jugará su tercera final

Gimnasia de Comodoro Rivadavia volvió a hacerse fuerte en el Socios Fundadores, derrotó 88-54 a Ferro Carril Oeste en el quinto juego de semifinales y se clasificó a las Finales de La Liga Nacional por tercera vez en su historia.

Gimnasia de Comodoro finalista: una noche perfecta en el Socios Fundadores

Gimnasia de Comodoro finalista de La Liga Nacional. El Mens Sana firmó una actuación contundente, de esas que quedan marcadas en la memoria de una temporada, y derrotó por 88-54 a Ferro Carril Oeste en el quinto y decisivo juego de las semifinales. Con esa victoria, el conjunto patagónico cerró la serie 3-2 y se metió en las Finales de La Liga Nacional.

El equipo dirigido por Pablo Favarel llegó al partido más importante de la serie con una presión enorme. Había ganado los dos primeros juegos en Comodoro, pero Ferro reaccionó en Caballito, igualó la semifinal y obligó a una definición a todo o nada en el Socios Fundadores. En ese contexto, Gimnasia respondió con autoridad, defensa, eficacia colectiva y una diferencia final aplastante de 34 puntos.

La noche tuvo varios protagonistas. Carlos Rivero fue el goleador del local con 15 puntos, acompañado por Anyelo Cisneros, que sumó 14 unidades y 7 rebotes, Marcos Chacón, con 13 puntos, Martiniano Dato, con 12, Emiliano Toretta, con otros 12, y Sebastián Carrasco, con 11 puntos desde la rotación. Del lado de Ferro, el máximo anotador fue Alejandro Diez, con 12 puntos.


Una clasificación con peso histórico para Gimnasia

El triunfo no fue uno más. Gimnasia no solo ganó un quinto juego de semifinales: consiguió el pase a su tercera final en la historia de La Liga Nacional. Ese dato le da una dimensión especial a la noche en Comodoro Rivadavia.

El Mens Sana vuelve a instalarse en la definición grande del básquet argentino, confirmando que su temporada tuvo una evolución competitiva enorme. En una Liga Nacional muy pareja, con series largas, planteles profundos y partidos definidos por detalles, Gimnasia logró sostenerse entre los mejores y llegó al último escalón.

La clasificación también tuvo un valor emocional. El equipo había quedado 2-0 arriba en la serie, luego sufrió dos derrotas consecutivas en el Héctor Etchart y llegó al quinto juego con la obligación de defender su localía. En ese escenario, no dejó dudas: ganó por 88-54 y transformó una serie tensa en una definición categórica.


El partido: Gimnasia golpeó en el segundo cuarto y nunca miró atrás

El desarrollo comenzó parejo. Ferro llegaba con confianza después de haber ganado los juegos 3 y 4, mientras que Gimnasia buscaba recuperar el control de la serie. En el primer cuarto, Anyelo Cisneros fue importante para el local, mientras que Valentín Bettiga sostuvo a la visita. Sin embargo, en el cierre del período apareció Martiniano Dato como bandera para que Gimnasia terminara arriba 21-19.

La diferencia real empezó a construirse en el segundo cuarto. El conjunto patagónico elevó la intensidad defensiva, encontró un triple clave de Sebastián Carrasco para ponerse 27-21 y luego aprovechó el aporte de Carrasco y Emiliano Toretta para empezar a quebrar el partido. Ferro intentó responder con Emiliano Lezcano, pero no pudo sostener su ofensiva.

El dato del descanso fue demoledor: Gimnasia se fue al entretiempo arriba 51-33. En apenas veinte minutos, el Mens Sana había transformado un juego parejo en una ventaja de 18 puntos.


El tercer cuarto confirmó el dominio del Mens Sana

Después del descanso, Gimnasia no bajó la intensidad. Lejos de administrar solamente la diferencia, siguió defendiendo con concentración y aprovechó la baja efectividad de Ferro para estirar todavía más la brecha.

El local llegó a sacar 22 puntos de ventaja con el marcador 61-39. Ferro recortó con un triple de Rodrigo Gallegos, pero el golpe no cambió la tendencia. Gimnasia cerró mejor el cuarto, encontró un gran aporte de Marcos Chacón y entró al último período arriba 71-46.

Ese tramo fue clave porque terminó de quebrar la resistencia visitante. Ferro necesitaba una reacción grande para volver al juego, pero Gimnasia le quitó ritmo, le cerró los caminos al aro y lo obligó a tomar tiros incómodos. El partido quedó emocionalmente inclinado.


El último cuarto fue administración y festejo

En el último período, Gimnasia jugó con el reloj, con la diferencia y con la ansiedad propia de una noche histórica. Ferro intentó descontar con Jano Martínez y Rodrigo Gallegos, pero el resultado ya estaba encaminado.

El equipo de Comodoro mantuvo la concentración hasta el final y terminó sellando el 88-54. El Socios Fundadores celebró una clasificación enorme, conseguida con una actuación de máxima autoridad en el partido más importante de la serie.


Carlos Rivero, el goleador de una noche decisiva

Carlos Rivero fue el máximo anotador de Gimnasia con 15 puntos. Su aporte desde la rotación fue determinante porque le dio al equipo puntos confiables, presencia física y eficacia en momentos importantes.

Rivero terminó con una planilla muy completa: 15 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos, 2 tapas y 21 de valoración. Además, fue muy importante desde la línea, con 7/8 en libres. En un quinto juego, donde cada detalle pesa, su producción tuvo un valor enorme.

Su actuación también habla de la profundidad del plantel. Gimnasia no dependió de una sola figura para ganar. Rivero fue el goleador, pero el triunfo se construyó con seis jugadores anotando en doble dígito o muy cerca de hacerlo.


Anyelo Cisneros, regularidad y peso interior

Otro de los pilares fue Anyelo Cisneros. El interno terminó con 14 puntos, 7 rebotes y 20 de valoración, siendo uno de los jugadores más sólidos del Mens Sana.

Cisneros volvió a ser importante cerca del aro, atacando con decisión y sosteniendo el rebote defensivo. Su eficacia también fue clave: convirtió 4/6 en dobles, 1/3 en triples y 3/3 en libres.

Durante toda la postemporada, Cisneros fue una pieza determinante para Gimnasia. En esta serie ante Ferro volvió a mostrar que puede pesar tanto en el goleo como en el rebote, especialmente en partidos de alta exigencia física.


Marcos Chacón, carácter y puntos en el momento justo

Marcos Chacón aportó 13 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 13 de valoración. Su tarea fue importante porque apareció en distintos momentos del partido, especialmente en el tercer cuarto, cuando Gimnasia terminó de consolidar la ventaja.

Chacón ya había sido protagonista en la serie. En el segundo juego, había sido goleador con 19 puntos, y volvió a responder en el partido decisivo. Su capacidad para atacar, asistir y sostener la intensidad defensiva le dio equilibrio al equipo.

En una definición a cinco partidos, la regularidad de los perimetrales suele ser fundamental. Chacón fue uno de los nombres que explicó por qué Gimnasia llegó a la final.


Martiniano Dato y Emiliano Toretta, dos piezas claves en el funcionamiento

Martiniano Dato terminó con 12 puntos, 2 asistencias y 12 de valoración. Fue decisivo en el cierre del primer cuarto, cuando Gimnasia logró tomar una pequeña ventaja después de un arranque parejo. Su energía ayudó al equipo a empezar a marcar el tono de la noche.

Emiliano Toretta, por su parte, también sumó 12 puntos, con una gran eficacia desde el perímetro: 4/7 en triples. Además, aportó 6 rebotes, 4 asistencias y 19 de valoración. Su partido fue muy completo, porque no solo anotó: también ayudó a mover la pelota y a sostener el rebote.

La producción de Dato y Toretta fue fundamental para que Gimnasia tuviera fluidez ofensiva y pudiera lastimar desde distintas posiciones.


Sebastián Carrasco, impacto desde la banca

Sebastián Carrasco volvió a ser importante desde la rotación. Terminó con 11 puntos, 3 rebotes y 14 de valoración, con buenos porcentajes de lanzamiento: 2/6 en dobles, 2/4 en triples y 1/1 en libres.

Su triple en el segundo cuarto fue uno de los primeros golpes fuertes del partido. Gimnasia pasó a ganar 27-21 y empezó a construir una ventaja que ya no perdería. Carrasco fue una de las piezas que le dio energía al equipo en el momento en que necesitaba despegarse.


Ferro no encontró respuestas ofensivas

Ferro llegó al quinto juego con impulso después de ganar dos partidos consecutivos en Caballito, pero en Comodoro tuvo una noche muy difícil. El equipo de Federico Fernández terminó con apenas 54 puntos, una cifra muy baja para una semifinal de Liga Nacional.

El máximo anotador fue Alejandro Diez, con 12 puntos y 5 rebotes. También aportaron Jano Martínez, con 10 puntos, y Rodrigo Gallegos, con 9. Sin embargo, el Verdolaga no logró tener fluidez ni eficacia.

El dato que mejor explica la derrota es la valoración colectiva: Gimnasia terminó con 112 de valoración total, contra apenas 34 de Ferro. La diferencia fue enorme y refleja la superioridad del local en casi todos los rubros.


La defensa de Gimnasia, la gran explicación del 88-54

El triunfo de Gimnasia se explica desde el ataque, pero sobre todo desde la defensa. Ferro lanzó 12/26 en dobles, con 46%, y apenas 6/24 en triples, con 25%. Además, perdió 19 pelotas, un número altísimo para un partido decisivo.

Gimnasia aprovechó esas pérdidas, corrió cuando pudo y encontró puntos en transición. También dominó el rebote: capturó 37 rebotes totales, contra 27 de Ferro. Esa diferencia le permitió controlar el ritmo y evitar segundas oportunidades del rival.

La defensa del Mens Sana fue agresiva, ordenada y constante. No se trató solo de un buen momento: sostuvo la intensidad durante todo el partido y terminó dejando a Ferro en 54 puntos.


La eficacia ofensiva también marcó diferencias

Gimnasia tuvo una noche muy sólida en ataque. Terminó con 18/32 en dobles, un 56%; 12/32 en triples, un 37%; y 16/19 en libres, un 84%.

El dato de los triples fue importante. Toretta, Dato, Carrasco, Chacón, Cisneros y Grun aportaron desde el perímetro, lo que obligó a Ferro a defender más lejos del aro. Esa amenaza exterior abrió espacios y permitió que Gimnasia manejara mejor las posesiones.

También fue muy importante la línea de libres. En partidos decisivos, la eficacia desde ahí suele ser determinante. Gimnasia convirtió 16 de 19 y no dejó margen para que Ferro pudiera volver.


Cómo fue el camino de Gimnasia hasta la final

La clasificación a la final tuvo un recorrido exigente. En cuartos de final, Gimnasia debió superar una serie durísima ante Independiente de Oliva, que también se definió en cinco partidos. El Mens Sana ganó los dos primeros juegos en Comodoro, perdió los dos siguientes en Oliva y tuvo que resolver la llave otra vez en el Socios Fundadores.

En aquel quinto partido, Gimnasia venció 81-71 y avanzó a semifinales. Esa experiencia fue clave para lo que vendría después. El equipo ya sabía lo que significaba jugar un partido límite en casa, con presión máxima y obligación de ganar.

En semifinales, la historia tuvo un recorrido similar. Gimnasia ganó los dos primeros juegos ante Ferro, perdió los dos en Caballito y volvió a resolver en Comodoro. Esta vez, la respuesta fue todavía más contundente: 88-54 y pasaje a la final.


Cómo terminó la serie entre Gimnasia y Ferro

La semifinal tuvo cinco capítulos:

Juego Resultado Estado
Juego 1 Gimnasia 81-77 Ferro Gimnasia 1-0
Juego 2 Gimnasia 79-74 Ferro Gimnasia 2-0
Juego 3 Ferro 74-70 Gimnasia Gimnasia 2-1
Juego 4 Ferro 81-73 Gimnasia Serie 2-2
Juego 5 Gimnasia 88-54 Ferro Gimnasia ganó 3-2

El dato fuerte es que Gimnasia ganó sus tres partidos como local y terminó cerrando la serie con su actuación más dominante.


Análisis: por qué Gimnasia fue finalista

Defensa de elite en el partido decisivo

Gimnasia dejó a Ferro en 54 puntos. En un quinto juego de semifinales, ese número habla de concentración, intensidad y compromiso colectivo. El Mens Sana no permitió que Ferro corriera cómodo, le cerró los tiros exteriores y lo forzó a perder 19 pelotas.

Profundidad ofensiva

Seis jugadores de Gimnasia anotaron en doble dígito o quedaron muy cerca: Rivero 15, Cisneros 14, Chacón 13, Dato 12, Toretta 12 y Carrasco 11. Esa distribución hizo imposible que Ferro pudiera defender sobre un solo foco.

Control del rebote

Gimnasia ganó el rebote total 37-27. Ese dominio fue clave para cortar segundas oportunidades y manejar el ritmo del partido.

Localía fuerte

El Socios Fundadores fue decisivo. Gimnasia ganó los tres partidos de la serie en Comodoro y volvió a demostrar que en su casa puede imponer condiciones.

Respuesta emocional

Después de perder dos partidos seguidos y ver cómo Ferro igualaba la serie, Gimnasia no se derrumbó. Todo lo contrario: jugó su mejor partido cuando más lo necesitaba.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Gimnasia de Comodoro Rivadavia 88
Ferro Carril Oeste 54

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Carlos Rivero Gimnasia CR 15 6 2 21
Anyelo Cisneros Gimnasia CR 14 7 0 20
Marcos Chacón Gimnasia CR 13 5 3 13
Martiniano Dato Gimnasia CR 12 1 2 12
Emiliano Toretta Gimnasia CR 12 6 4 19
Sebastián Carrasco Gimnasia CR 11 3 0 14
Alejandro Diez Ferro 12 5 1 10
Jano Martínez Ferro 10 2 3 2
Rodrigo Gallegos Ferro 9 3 0 7
Emiliano Lezcano Ferro 6 3 4 2
José Defelippo Ferro 6 4 1 5
Lucas Bettiga Ferro 6 7 1 5

Estadísticas generales

Rubro Gimnasia CR Ferro
Puntos 88 54
Dobles 18/32, 56% 12/26, 46%
Triples 12/32, 37% 6/24, 25%
Libres 16/19, 84% 12/15, 80%
Rebotes defensivos 26 22
Rebotes ofensivos 11 5
Rebotes totales 37 27
Asistencias 14 10
Recuperos 14 5
Pérdidas 8 19
Tapas 2 1
Faltas 18 22
Valoración total 112 34

Síntesis del partido

Gimnasia de Comodoro Rivadavia venció 88-54 a Ferro Carril Oeste en el Socios Fundadores y se clasificó a las Finales de La Liga Nacional. El Mens Sana ganó el quinto juego con una actuación dominante, basada en defensa, rebote, eficacia exterior y reparto ofensivo.

Carlos Rivero fue el goleador con 15 puntos, acompañado por Anyelo Cisneros, Marcos Chacón, Martiniano Dato, Emiliano Toretta y Sebastián Carrasco. Ferro tuvo una noche muy complicada en ataque, con apenas 54 puntos y 19 pérdidas.

La serie terminó 3-2 para Gimnasia, que jugará su tercera final histórica de La Liga Nacional.

Gimnasia de Comodoro no solo ganó: dio una muestra de carácter. Después de ver cómo Ferro levantaba un 0-2 y llevaba la serie al quinto partido, el Mens Sana respondió con su mejor versión. Fue intenso atrás, profundo adelante y emocionalmente sólido en el escenario más exigente.

El 88-54 en el Socios Fundadores no deja demasiado margen para la discusión. Gimnasia fue superior, dominó el ritmo y confirmó que está preparado para competir por el título. Ahora espera por la gran final, con la confianza de haber superado dos series durísimas y con la certeza de que su localía, su defensa y su profundidad pueden marcar diferencias.




Lanús quedó a un paso del título en La Liga Argentina tras aplastar a San Isidro por 27 puntos

Lanús quedó a un paso del título tras vencer con autoridad a San Isidro por 88-61 en el tercer partido de la final de La Liga Argentina, con una actuación descomunal de Edgar Merchant y una ventaja 2-1 en la serie por el ascenso. Créditos: Prensa Lanús – Liga Argentina de Basquet

Lanús quedó a un paso del título en La Liga Argentina después de una actuación contundente, dominante y emocionalmente perfecta en el tercer partido de la final. El Granate derrotó a San Isidro por 88 a 61 en el Microestadio Antonio Rotili, se adelantó 2-1 en la serie y quedó con dos oportunidades para coronar la temporada y concretar el ansiado ascenso a La Liga Nacional.

El título de la noche tuvo nombre propio: Edgar Merchant. El interno de Lanús firmó una actuación monumental con 30 puntos, 2 rebotes, 1 asistencia, 2 recuperos, 1 tapa y 27 de valoración, pero su impacto fue todavía más grande de lo que muestra la planilla. Anotó 26 puntos en la primera mitad, destrozó la defensa de San Isidro desde el arranque y lideró un primer tiempo de altísimo nivel ofensivo que prácticamente dejó el partido encaminado.

La victoria fue de punta a punta. Lanús ganó el primer cuarto 29-15, llegó al descanso arriba 54-34, sostuvo la diferencia en el tercer parcial y terminó cerrando una noche de fiesta ante un Rotili colmado. San Isidro, que venía de igualar la serie con autoridad en San Francisco, nunca encontró su mejor versión y quedó obligado a ganar el cuarto juego para estirar la definición.

Lanús fue contundente y recuperó el control de la final

La final de La Liga Argentina venía con un desarrollo cambiante. En el primer juego, Lanús había dado el golpe como visitante al vencer a San Isidro por 63-62 en San Francisco. Luego, el Santo respondió con fuerza en el segundo partido y ganó 90-72, igualando la serie 1-1. Pero en el tercer capítulo, ya en Buenos Aires, el Granate volvió a imponer condiciones y recuperó el mando de la definición.

El equipo de Juan Manuel Anglese no solo ganó: dominó. Lo hizo desde la intensidad defensiva, desde el ritmo, desde el rebote ofensivo y desde una explosión anotadora que tuvo a Merchant como bandera. El resultado final, 88-61, reflejó una superioridad clara en casi todos los rubros importantes.

Lanús terminó con 105 de valoración colectiva, contra apenas 43 de San Isidro. Esa diferencia de 62 puntos en valoración muestra la distancia real entre un equipo que ejecutó con precisión y otro que se vio incómodo, frustrado y sin respuestas durante gran parte de la noche.

desde la ventana

El Antonio Rotili fue una caldera granate

El contexto también jugó su partido. El Antonio Rotili tuvo un marco imponente, propio de una final. Lanús volvió a jugar en casa después de haber conseguido un triunfo fuera de su estadio y una derrota dura en el segundo punto. La expectativa era enorme: ganar significaba quedar match point.

El equipo respondió a ese clima con una de sus mejores actuaciones de la temporada. El arranque fue demoledor. Tras unos primeros minutos de estudio, Lanús empezó a correr después de defensas firmes, atacó la pintura con decisión y encontró segundas oportunidades a partir del rebote ofensivo.

San Isidro no pudo frenar la energía inicial del local. El Granate se escapó 17-9 cuando todavía restaban 4:25 del primer cuarto y luego estiró la diferencia hasta un contundente 29-11 antes del cierre del parcial. Recién sobre el final, Julián Eydallin le dio algo de aire al ataque cordobés, pero el primer cuarto terminó 29-15 para Lanús.

Edgar Merchant, una primera mitad de otro partido

La gran explicación del dominio inicial fue Edgar Merchant. El jugador de Lanús tuvo un arranque absolutamente determinante. Marcó 16 puntos en el primer cuarto y volvió a castigar en el segundo, donde sumó otros 10 para llegar al descanso con 26 unidades.

Su planilla final fue tremenda: 30 puntos, con 10/17 en dobles, 3/3 en triples y 1/1 en libres. Es decir, anotó con eficacia cerca del aro, castigó desde el perímetro y prácticamente no dejó margen para la defensa de San Isidro.

Merchant fue indetenible porque atacó de distintas maneras. Corrió la cancha, ganó posiciones interiores, castigó tras rebotes ofensivos y también abrió la defensa con el triple. San Isidro intentó ajustar, pero nunca encontró una marca estable para bajarle el ritmo.

En términos de impacto, su actuación fue la más decisiva de la final hasta el momento. No solo por los 30 puntos, sino porque construyó la diferencia cuando el partido todavía estaba emocionalmente abierto.

El primer cuarto marcó el rumbo de la noche

El 29-15 del primer cuarto fue mucho más que una ventaja numérica. Fue una declaración de intenciones. Lanús salió con agresividad, con piernas frescas y con una convicción absoluta para imponer su ritmo.

San Isidro sufrió en ambos costados. En defensa, permitió penetraciones, tiros cómodos y rebotes ofensivos. En ataque, quedó empastado, sin circulación limpia y con poca eficacia desde el perímetro. La visita no encontró a sus principales generadores y dependió de algunas apariciones aisladas.

Lanús, en cambio, tuvo fluidez, pase extra y presencia física. Además de Merchant, el equipo encontró energía de Mike Henry, Martín Franchino, Lucio Reinaudi y Robert Whitfield, quienes acompañaron desde distintos roles.

El dato que resume ese inicio es contundente: Lanús cerró el primer cuarto con 12/19 de campo, una eficacia altísima para una instancia de tanta presión.

San Isidro reaccionó, pero Lanús cerró mejor el primer tiempo

En el segundo cuarto, el Granate mantuvo la intensidad con su rotación y llegó a sacar una máxima de 41-19 cuando restaban 5:32. El partido parecía empezar a quebrarse definitivamente.

Sin embargo, San Isidro tuvo su mejor pasaje de la noche. El equipo de Sebastián Porta ajustó con una zona 2-3, mejoró la conectividad ofensiva y logró meter un parcial de 13-2 para achicar la distancia a 43-32 a falta de 2:50. Ese tramo le devolvió algo de vida al Santo y obligó a Lanús a reorganizarse.

Pero el Granate respondió como equipo grande. Cuando San Isidro insinuó una reacción, Lanús cerró la primera mitad con un parcial de 8-0 y se fue al descanso largo arriba 54-34. Otra vez, Merchant fue el motor ofensivo del equipo local.

Esa ráfaga final fue decisiva. San Isidro había logrado acercarse a 11 puntos, pero el cierre granate volvió a estirar la brecha a 20 y dejó la sensación de que el control seguía siendo totalmente del local.

El tercer cuarto terminó de quebrar a San Isidro

Después del entretiempo, San Isidro necesitaba un golpe rápido para cambiar el clima. No lo consiguió. Lanús no tuvo el mismo ritmo arrollador del primer tiempo, pero sí mantuvo el dominio del partido con defensa, control del rebote y buenas decisiones.

A los cinco minutos del tercer cuarto, el Granate ya ganaba 61-35. En ese tramo, San Isidro apenas pudo sumar desde la línea y no logró encontrar variantes ofensivas. El equipo cordobés buscó combinaciones, ajustes y rotaciones, pero el partido seguía dentro de la telaraña defensiva de Lanús.

La diferencia siguió creciendo. Henry apareció con puntos importantes y el rebote ofensivo continuó siendo una fuente de segundas oportunidades para el local. El tercer cuarto terminó 69-40, con una distancia de 29 puntos que prácticamente sentenció la noche.

El último cuarto fue una fiesta granate

El cuarto período ya se jugó con el partido claramente inclinado. San Isidro necesitaba una reacción casi perfecta, pero Lanús no bajó la concentración. El Granate siguió defendiendo, siguió corriendo cuando pudo y aumentó la diferencia hasta 83-52 con 4:30 por jugar.

El cierre fue una celebración del público local. El Antonio Rotili disfrutó una victoria que no solo puso a Lanús arriba en la serie, sino que lo dejó a una victoria de regresar a la elite del básquet argentino.

El resultado final, 88-61, fue la mayor muestra de autoridad de Lanús en esta final. Después de dos partidos muy distintos —uno cerrado y otro dominado por San Isidro—, el Granate logró su producción más completa de la serie.

Mike Henry, el socio ideal de Merchant

Aunque Merchant fue la figura excluyente, Mike Henry también tuvo una noche muy importante. Terminó con 14 puntos, 9 rebotes, 1 recupero, 1 tapa y 15 de valoración. Su tarea fue clave para sostener el dominio físico de Lanús.

Henry capturó 6 rebotes ofensivos, un dato enorme. Esa presencia en el tablero rival le dio al Granate segundas oportunidades constantes y castigó una de las debilidades de San Isidro en la noche.

También aportó puntos en momentos importantes, especialmente en el tercer cuarto, cuando Lanús necesitaba sostener la diferencia sin depender exclusivamente de Merchant. Su energía, su potencia y su capacidad para ir al rebote fueron fundamentales.

Franchino y Reinaudi, producción silenciosa pero determinante

Martín Franchino volvió a ser importante en el equilibrio del equipo. Sumó 7 puntos, 9 rebotes, 2 tapas, 1 recupero y 12 de valoración. Su +29 en cancha refleja el impacto que tuvo en la estructura del equipo, aun sin ser uno de los máximos anotadores.

Lucio Reinaudi también tuvo un partido muy valioso. Terminó con 7 puntos, 3 rebotes, 5 asistencias, 3 recuperos, 1 tapa y 11 de valoración en apenas 18 minutos. Su +/- fue de +25, una señal muy fuerte de su influencia en los pasajes donde Lanús construyó la diferencia.

Reinaudi ordenó, defendió y aceleró cuando el equipo lo necesitó. Después de haber sido importante en los primeros juegos de la final, volvió a mostrar que es una pieza clave en la conducción del Granate.

Lanús ganó desde el colectivo

El gran dato del partido es que Lanús no fue solo Merchant. Sí, su actuación fue extraordinaria, pero el equipo ganó porque tuvo respuestas desde todos los sectores.

Robert Whitfield aportó 9 puntos y 4 asistencias. Joaquín Nóblega sumó 7 puntos, 4 rebotes y fue parte de una formación con enorme impacto positivo: terminó con +31, el mejor +/- del equipo. Alan Sacchi anotó 6 puntos desde la banca con 2/4 en triples, mientras que Roquez Johnson sumó 6 puntos, 2 rebotes y 3 asistencias.

Lanús terminó con 20 asistencias, una cifra que muestra circulación, lectura y confianza. También registró 12 rebotes ofensivos, 11 recuperos y solo 12 pérdidas. En una final, esos datos hablan de concentración y de ejecución.

San Isidro tuvo una noche incómoda

San Isidro no pudo repetir la versión del segundo juego. El equipo que había ganado 90-72 en San Francisco esta vez quedó atrapado por la defensa granate y sufrió una noche muy pobre desde el perímetro.

El Santo terminó con 6/29 en triples, apenas 20%. Ese porcentaje fue determinante. Lanús defendió bien la pintura, pero también logró que muchos lanzamientos exteriores llegaran forzados, incómodos o fuera de ritmo.

El otro dato clave fue la pérdida de balón. San Isidro tuvo 18 pérdidas, contra 12 de Lanús. En una cancha donde el local corría cada vez que recuperaba, esos errores se transformaron en puntos rápidos, energía para el público y confianza para el Granate.

Lambrisca fue el más destacado en la visita

En San Isidro, Manuel Lambrisca fue el mejor jugador. Terminó con 15 puntos, 3 rebotes y 13 de valoración, con 5/8 en dobles y 1/2 en triples. Fue el máximo anotador del equipo y uno de los pocos que pudo resolver con cierta continuidad.

También aparecieron Luciano Ortiz, con 12 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos y 2 tapas, y Julián Eydallin, con 12 puntos, 3 rebotes y 2/9 en triples. Sin embargo, ninguno pudo cambiar la tendencia general.

San Isidro extrañó mucho una producción más alta de Nahuel Buchaillot, que terminó con apenas 2 puntos y 0/6 de cancha, aunque repartió 3 asistencias y tuvo 6 pérdidas. También sufrió la falta de puntos de Lautaro Mare, quien no anotó en 21 minutos y terminó con 0/4 en triples.

La diferencia estadística fue enorme

El resultado se explica también desde la planilla. Lanús tuvo mejores porcentajes globales, ganó la valoración por un margen aplastante y fue mucho más productivo en ataque.

El Granate lanzó 21/39 en dobles para un 53%, contra 17/29 de San Isidro, que tuvo un buen 58% en dobles pero tomó menos tiros cerca del aro. La gran diferencia estuvo en el triple: Lanús convirtió 11/34, mientras que San Isidro apenas metió 6/29.

Además, Lanús fue más efectivo desde la línea: 13/16 en libres, un excelente 81%. San Isidro terminó con 9/13, un correcto 69%, pero con menos volumen.

En rebotes, Lanús ganó 37-28, con una diferencia muy importante en rebote ofensivo: 12 contra 3. Ese rubro fue decisivo porque le permitió al local sostener ataques, castigar segundas oportunidades y evitar que San Isidro pudiera correr.

La serie: Lanús 2-1 y dos chances para el ascenso

La final quedó 2-1 a favor de Lanús. El Granate tendrá dos oportunidades para coronarse campeón y lograr el ascenso a La Liga Nacional. La primera será el miércoles, nuevamente en el Antonio Rotili. Si San Isidro gana, la serie regresará a un quinto partido.

La serie tuvo tres capítulos muy distintos:

En el Juego 1, Lanús ganó como visitante por 63-62 en un duelo cerrado, defensivo y dramático, definido por un doble de Merchant a falta de 15 segundos.

En el Juego 2, San Isidro respondió con autoridad y venció 90-72, imponiendo su ritmo ofensivo, igualando la serie y recuperando confianza.

En el Juego 3, Lanús volvió a dominar, esta vez con una diferencia todavía más contundente: 88-61, con Merchant como figura y un primer tiempo decisivo.

La tendencia muestra algo claro: cuando Lanús logra llevar el partido a su defensa, controlar pérdidas y dominar el rebote ofensivo, San Isidro sufre mucho. Cuando el Santo puede correr, repartir el goleo y tener fluidez en ataque, como en el segundo juego, la serie se empareja.

Qué debe sostener Lanús para ser campeón

Lanús quedó a un paso del título, pero todavía debe cerrar la historia. Para lograrlo, necesita sostener tres aspectos fundamentales.

Primero, la intensidad defensiva. El Granate dejó a San Isidro en 61 puntos, muy lejos de los 90 que el Santo había anotado en el segundo juego. Esa diferencia marca el camino.

Segundo, el rebote ofensivo. Los 12 rebotes en ataque fueron una de las grandes claves. Henry, Franchino y el resto de los internos le dieron al equipo posesiones extra que golpearon anímicamente a San Isidro.

Tercero, la circulación. Las 20 asistencias muestran que Lanús no dependió únicamente de una inspiración individual. Aunque Merchant fue la figura, el equipo encontró tiros desde el pase, desde el movimiento y desde la ocupación correcta de espacios.

Qué debe corregir San Isidro para seguir vivo

San Isidro necesita una respuesta inmediata. El cuarto juego será de eliminación para el equipo cordobés, por lo que deberá corregir varias cuestiones.

La primera es el inicio. No puede volver a permitir un primer cuarto de 29-15. En una final, empezar tan abajo condiciona todo el desarrollo.

La segunda es el tiro exterior. El 6/29 en triples fue demasiado bajo. Jugadores como Buchaillot, Mare y Eydallin necesitan mejores porcentajes para abrir la cancha y evitar que Lanús cargue la pintura.

La tercera es el control de balón. Las 18 pérdidas fueron un problema enorme. Muchas llegaron en momentos donde San Isidro intentaba volver al partido y terminaron generando puntos o transiciones para Lanús.

La cuarta es el rebote defensivo. Permitir 12 rebotes ofensivos en una final es darle demasiado oxígeno a un rival que ya estaba encendido.

Síntesis del partido

Lanús derrotó a San Isidro por 88 a 61 en el tercer partido de la final de La Liga Argentina y quedó 2-1 arriba en la serie, a una victoria del título y del ascenso a La Liga Nacional. El Granate dominó de principio a fin, construyó una ventaja de 29-15 en el primer cuarto, se fue al descanso largo arriba 54-34 y no dejó reaccionar al Santo. La figura fue Edgar Merchant, autor de 30 puntos, con 26 en la primera mitad. También se destacaron Mike Henry, con 14 puntos y 9 rebotes, y la producción colectiva de un Lanús que terminó con 105 de valoración. En San Isidro, el máximo anotador fue Manuel Lambrisca, con 15 unidades.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
Lanús 88 21/39, 53% 11/34, 32% 13/16, 81% 37 20 12 11 5 18 105
San Isidro 61 17/29, 58% 6/29, 20% 9/13, 69% 28 11 6 18 3 21 43

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Edgar Merchant Lanús 30 2 1 2 1 27 +22
Mike Henry Lanús 14 9 0 0 1 15 +27
Robert Whitfield Lanús 9 1 4 2 0 13 +6
Martín Franchino Lanús 7 9 0 3 2 12 +29
Lucio Reinaudi Lanús 7 3 5 3 1 11 +25
Roquez Johnson Lanús 6 2 3 0 0 11 0
Manuel Lambrisca San Isidro 15 3 0 2 0 13 -21
Luciano Ortiz San Isidro 12 5 2 2 2 7 -18
Julián Eydallin San Isidro 12 3 2 1 0 11 -10
Marcos Saglietti San Isidro 7 5 2 0 0 12 -17
C. Hooper San Isidro 6 5 2 0 2 9 -24

Comparativa estadística clave

Rubro Lanús San Isidro Clave
Puntos 88 61 Lanús ganó por 27
Valoración 105 43 Dominio total del Granate
Rebotes 37 28 Lanús controló los tableros
Rebotes ofensivos 12 3 Segundas oportunidades decisivas
Asistencias 20 11 Mejor circulación local
Triples convertidos 11 6 Lanús castigó más desde afuera
Efectividad en triples 32% 20% San Isidro no encontró perímetro
Pérdidas 11 18 El Santo regaló demasiadas posesiones
Libres 13/16, 81% 9/13, 69% Lanús fue más seguro en la línea

Cómo está la serie final

Juego Resultado Sede Estado de la serie
Juego 1 San Isidro 62 – Lanús 63 Antonio Manno Lanús 1-0
Juego 2 San Isidro 90 – Lanús 72 Antonio Manno Serie 1-1
Juego 3 Lanús 88 – San Isidro 61 Antonio Rotili Lanús 2-1
Juego 4 Miércoles, 20.30 Antonio Rotili Lanús puede ser campeón

Datos clave del partido

Dato Detalle
Resultado final Lanús 88 – San Isidro 61
Serie Lanús gana 2-1
Instancia Final de La Liga Argentina
Sede Microestadio Antonio Rotili
Figura Edgar Merchant
Puntos de Merchant 30
Puntos de Merchant en el primer tiempo 26
Máxima referencia de San Isidro Manuel Lambrisca, 15 puntos
Clave del partido Primer cuarto 29-15 y rebote ofensivo
Próximo juego Miércoles, 20.30, otra vez en Lanús
Contexto Lanús quedó a una victoria del título y del ascenso



Quimsa ganó en la Bombonerita y es el primer finalista de la Liga Nacional

Quimsa ganó en la Bombonerita, derrotó 94-83 a Boca Juniors y cerró la serie semifinal para convertirse en el primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión mostró autoridad, eficacia y carácter en una noche clave.

Quimsa primer finalista: golpeó en la Bombonerita y cerró la serie ante Boca

Quimsa primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión volvió a demostrar su jerarquía competitiva, ganó en una Bombonerita repleta y expectante, derrotó a Boca Juniors por 94-83 y selló su clasificación a una nueva definición por el título. El equipo santiagueño cerró la semifinal con autoridad, respondió después del golpe sufrido en el tercer juego y confirmó que sigue siendo uno de los grandes protagonistas del básquet argentino.

El triunfo tuvo un valor enorme por el contexto. Boca venía de descontar la serie con una gran victoria por 99-92 en la Bombonerita, había recuperado energía y buscaba igualar la llave ante su gente. Sin embargo, Quimsa no se dejó arrastrar por el clima local. Jugó con madurez, encontró variantes ofensivas, sostuvo a sus figuras y tuvo mayor consistencia durante los momentos decisivos.

La gran figura de la noche fue Brandon Robinson, máximo anotador del partido con 23 puntos, además de 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos y 29 de valoración. También fue determinante Tyren Johnson, con 18 puntos, mientras que Diego Figueredo aportó 11 puntos y 3 asistencias, y Leonardo Lema sumó 11 puntos y 7 rebotes. En Boca, el más destacado fue Michael Smith, autor de 22 puntos.


Una victoria de autoridad en territorio visitante

Quimsa llegó a este cuarto juego con una misión clara: evitar que Boca llevara la serie a un quinto partido. Después de ganar los dos primeros juegos en Santiago del Estero, la Fusión había sufrido la reacción xeneize en el tercer punto. Esa derrota obligaba al equipo de Lucas Victoriano a recuperar su identidad: defensa, orden ofensivo, control emocional y ejecución en los momentos calientes.

Y lo consiguió. En una cancha difícil, con la Bombonerita empujando y con Boca obligado a ganar, Quimsa mostró una versión muy sólida. No se desesperó, no perdió claridad cuando el local intentó reaccionar y terminó imponiéndose por una diferencia de once puntos.

El resultado final, 94-83, refleja una superioridad construida desde varios rubros: mejor eficacia perimetral, mayor presencia en el rebote ofensivo, más recuperos, mejor valoración colectiva y una noche determinante de Robinson.


Brandon Robinson, el líder de una clasificación enorme

Brandon Robinson volvió a ser el jugador decisivo de Quimsa. El extranjero completó una planilla de altísimo impacto: 23 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos, 1 tapa, 7 faltas recibidas y 29 de valoración, la mejor marca del partido.

Su eficacia fue una de las claves: convirtió 5/8 en dobles, 2/5 en triples y 7/8 en libres. Robinson atacó en distintos registros: lastimó cerca del aro, castigó desde el perímetro y fue seguro desde la línea. En una semifinal, esa variedad ofensiva pesa muchísimo.

Además, su impacto no fue solo anotador. Sus recuperos y su actividad defensiva ayudaron a cortar circuitos de Boca, especialmente cuando el Xeneize intentaba correr o generar ventajas con Smith, Cuello y Barreiro.

Robinson fue el jugador que marcó el tono de la serie. Había brillado en el primer juego con 27 puntos, volvió a ser importante en el segundo, sostuvo a Quimsa en el tercero y terminó siendo la gran figura de la clasificación.


Tyren Johnson, el socio perfecto para sostener el dominio

Junto a Robinson, Tyren Johnson tuvo una noche muy importante. El interno terminó con 18 puntos, 3 rebotes, 3 recuperos y 15 de valoración. Su planilla ofensiva fue sólida: 3/4 en dobles, 3/9 en triples y 3/3 en libres.

Johnson le dio a Quimsa una amenaza doble. Por un lado, pudo atacar cerca del aro. Por otro, abrió la cancha con su tiro exterior. Esa versatilidad obligó a Boca a defender espacios más amplios y generó mejores condiciones para que Robinson, Figueredo y Solanas encontraran ventajas.

En un partido de alta presión, Johnson fue clave para sostener la producción ofensiva de la Fusión. Sus 18 puntos llegaron en una noche donde Quimsa necesitaba respuestas constantes para frenar cualquier intento de remontada xeneize.


Figueredo y Lema, equilibrio para una noche decisiva

Quimsa no dependió únicamente de Robinson y Johnson. Diego Figueredo volvió a ser importante desde la conducción. Terminó con 11 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 11 de valoración, con una eficacia muy valiosa desde el perímetro: 3/6 en triples.

Su rol fue fundamental porque Quimsa necesitaba orden. En la Bombonerita, con Boca intentando imponer ritmo y presión, Figueredo ayudó a manejar los tiempos del partido. También castigó desde afuera cuando la defensa local se cerró sobre los internos.

Leonardo Lema también tuvo un aporte determinante: 11 puntos, 7 rebotes, 1 asistencia y 14 de valoración. Fue importante en la lucha aérea, especialmente en defensa, y volvió a darle a la Fusión un sostén físico clave.

Lema ya había sido decisivo durante la serie ante Instituto y también en el primer juego contra Boca. Su continuidad como pieza de equilibrio explica mucho del presente de Quimsa.


La banca de Quimsa también respondió

La Fusión encontró puntos importantes desde la rotación. Mauro Solanas aportó 8 puntos con una planilla perfecta en triples: 2/2. Samajae Freeman sumó 8 puntos, 7 rebotes, 1 recupero y 9 de valoración, mientras que Sebastián Orresta colaboró con 5 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias.

Ese reparto fue importante porque en playoffs no alcanza con una o dos figuras. Para ganar de visitante y cerrar una semifinal, los equipos necesitan respuestas secundarias. Quimsa las tuvo.

Freeman fue importante en el rebote ofensivo, Orresta ayudó a darle circulación al ataque y Solanas castigó con tiros abiertos. Cada aporte tuvo valor dentro de un partido donde Boca nunca dejó de luchar.


Boca luchó, pero no pudo revertir la noche

Boca no se entregó. El equipo de Nicolás Casalánguida venía de ganar el tercer partido y buscaba sostener la ilusión de forzar un quinto juego. Tuvo respuestas ofensivas importantes, especialmente con Michael Smith, que fue el máximo anotador del Xeneize con 22 puntos.

Smith fue muy efectivo en dobles, con 8/10, y sostuvo a Boca en varios tramos del partido. También aportaron Alejandro Barreiro, con 18 puntos, 12 rebotes, 3 recuperos, 2 tapas y 23 de valoración, y Martín Cuello, con 15 puntos, incluyendo 3/5 en triples.

El problema para Boca fue que no logró tener regularidad colectiva. Anotó 83 puntos, pero permitió 94. Además, sufrió las pérdidas y no pudo controlar el rebote ofensivo de Quimsa. En un partido de cierre de serie, esos detalles marcaron la diferencia.


Alejandro Barreiro, el más completo de Boca

Más allá del goleo de Smith, Alejandro Barreiro fue uno de los jugadores más completos de Boca. Terminó con 18 puntos, 12 rebotes, 1 asistencia, 3 recuperos, 2 tapas y 23 de valoración. Su tarea fue enorme en ambos costados.

Barreiro fue importante para mantener a Boca competitivo. Tomó rebotes defensivos, generó segundas oportunidades y aportó desde el perímetro con 3/4 en triples. También fue el jugador que más presencia física le dio al Xeneize en la pintura y en las ayudas defensivas.

Sin embargo, su producción no alcanzó. Boca necesitaba un rendimiento colectivo más equilibrado para estirar la serie, pero Quimsa tuvo mayor claridad en el cierre y más respuestas de su estructura.


Michael Smith y Martín Cuello sostuvieron la ofensiva xeneize

Michael Smith fue el goleador de Boca con 22 puntos. Su planilla reflejó agresividad y eficacia: 8/10 en dobles, 1/4 en triples y 3/4 en libres. Fue el jugador que más daño generó en el uno contra uno y una de las vías principales para que el Xeneize se mantuviera en partido.

Martín Cuello, por su parte, aportó 15 puntos en 20 minutos, con 2/2 en dobles, 3/5 en triples y 2/2 en libres. Fue una de las mejores opciones ofensivas desde la rotación.

Boca tuvo buenos números de algunos nombres propios, pero no logró que esa producción se transformara en dominio general. Quimsa respondió mejor como equipo, tuvo más rebotes totales y más recuperos.


La diferencia estadística que explica la clasificación

El triunfo de Quimsa se entiende desde varios datos. La Fusión terminó con 94 puntos, 20/41 en dobles, 11/25 en triples y 21/28 en libres. Boca, en cambio, cerró con 83 puntos, 18/28 en dobles, 11/30 en triples y 14/21 en libres.

El Xeneize tuvo mejor porcentaje en dobles, con 64% contra 48%, pero Quimsa compensó con mayor volumen, más triples, más libres convertidos y mejor presencia en el rebote ofensivo.

Uno de los números más importantes fue el rebote. Quimsa capturó 32 rebotes totales, contra 27 de Boca. La diferencia estuvo sobre todo en los rebotes ofensivos: 14 para Quimsa contra 9 para Boca.

Eso le dio a la Fusión segundas oportunidades en momentos clave. En una semifinal, esos ataques extra pueden cambiar por completo el desarrollo.


El triple fue una herramienta clave para la Fusión

Quimsa tuvo una noche importante desde el perímetro: 11/25 en triples, con un 44% de eficacia. Ese porcentaje fue decisivo para abrir la cancha y castigar cada vez que Boca intentó cerrarse sobre la pintura.

Johnson anotó 3 triples, Figueredo otros 3, Robinson sumó 2 y Solanas también convirtió 2. Esa distribución hizo que Boca no pudiera concentrar la defensa en un solo tirador. La Fusión lastimó desde distintas manos y obligó al Xeneize a defender más lejos del aro.

Boca también convirtió 11 triples, pero necesitó 30 intentos. Quimsa fue más eficiente: misma cantidad de triples, cinco lanzamientos menos.


La defensa de Quimsa volvió a aparecer

Más allá de los 83 puntos de Boca, Quimsa tuvo tramos defensivos muy valiosos. La Fusión generó 24 recuperos, una cifra altísima para un partido de playoffs, y provocó 15 pérdidas en el Xeneize.

Ese dato marca intensidad, manos activas y presión constante. Boca tuvo buenos porcentajes cuando logró ejecutar, pero Quimsa lo incomodó en la construcción y le quitó continuidad.

El equipo santiagueño entendió que no podía permitirle al Xeneize jugar con comodidad en la Bombonerita. Por eso presionó, rotó con energía y aprovechó cada error para correr o construir ataques más favorables.


De la reacción de Boca al golpe definitivo de Quimsa

Boca había logrado instalar dudas en la serie con el triunfo 99-92 del tercer partido. Esa victoria, también en la Bombonerita, le dio aire y renovó la ilusión del Xeneize. En aquel juego, Francisco Cáffaro había sido la figura con 17 puntos y 8 rebotes, mientras que Boca había llegado a 99 puntos con una gran producción ofensiva.

Pero Quimsa no dejó que esa reacción se transformara en remontada. En el cuarto punto, la Fusión mostró una respuesta de equipo grande: ganó fuera de casa, cerró la llave y evitó un quinto partido que podía ser emocionalmente muy complejo.

Ese fue uno de los grandes méritos del conjunto de Victoriano. No solo ganó: ganó cuando más presión tenía.


El camino de Quimsa hasta la final

La clasificación de Quimsa a la Final no fue casualidad. La Fusión venía de una serie exigente ante Instituto, que se definió en cinco partidos. En el duelo decisivo, Quimsa superó a la Gloria por 75-71 en Santiago del Estero, con Brandon Robinson como figura con 23 puntos y Leonardo Lema con 17 puntos y 15 rebotes.

Luego llegó el cruce ante Boca. Quimsa ganó el primer punto por 88-76, volvió a imponerse en el segundo por 91-78, perdió el tercero 99-92 y cerró la serie con el 94-83 en la Bombonerita.

Ese recorrido muestra carácter. Quimsa tuvo que superar una llave dura en cuartos, después enfrentar a un Boca con jerarquía, actualidad y localía fuerte, y aun así logró convertirse en el primer finalista de la temporada.


Qué significa este pase para Quimsa

Para Quimsa, llegar a una nueva final confirma un proyecto competitivo de enorme solidez. La Fusión volvió a instalarse en la definición por el título y ratificó su lugar entre los grandes animadores de La Liga Nacional.

El equipo de Lucas Victoriano combina experiencia, talento extranjero, juego interior, tiro exterior y carácter defensivo. Tiene a Robinson como líder ofensivo, a Johnson como pieza versátil, a Lema como sostén físico, a Meyinsse como referencia interior y a Figueredo como conductor.

Pero, sobre todo, tiene una identidad clara: sabe competir en noches grandes. Lo hizo en el quinto ante Instituto, lo hizo en Santiago ante Boca y lo volvió a hacer en la Bombonerita para cerrar la serie.


Las claves del triunfo de Quimsa

1. Brandon Robinson en modo figura

Robinson fue el máximo anotador con 23 puntos y la figura del partido con 29 de valoración.

2. Tyren Johnson como segunda vía de gol

Johnson aportó 18 puntos y abrió la cancha con 3 triples.

3. Eficacia desde tres puntos

Quimsa lanzó 11/25 en triples, con 44% de efectividad.

4. Dominio del rebote ofensivo

La Fusión tomó 14 rebotes ofensivos contra 9 de Boca, generando segundas oportunidades clave.

5. Defensa activa

Quimsa provocó 15 pérdidas en Boca y sumó una gran cantidad de recuperos.

6. Control emocional en la Bombonerita

Después de perder el tercer juego, Quimsa respondió como visitante y cerró la serie sin necesidad de quinto partido.


Síntesis del partido

Quimsa derrotó 94-83 a Boca Juniors en la Bombonerita y se convirtió en el primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión mostró mayor consistencia durante la noche, encontró respuestas ofensivas en los momentos decisivos y controló los intentos de reacción del Xeneize.

Brandon Robinson fue la gran figura con 23 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 29 de valoración. Tyren Johnson acompañó con 18 puntos, mientras que Diego Figueredo y Leonardo Lema sumaron 11 cada uno. En Boca, Michael Smith fue el goleador con 22 puntos, acompañado por Alejandro Barreiro, que completó una gran tarea con 18 puntos y 12 rebotes.

Con esta victoria, Quimsa cerró la serie semifinal y volvió a meterse en una final, confirmando su protagonismo en el básquet argentino.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Boca Juniors 83
Quimsa 94

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 23 4 3 29
Tyren Johnson Quimsa 18 3 0 15
Diego Figueredo Quimsa 11 3 3 11
Leonardo Lema Quimsa 11 7 1 14
Jerome Meyinsse Quimsa 9 3 0 9
Mauro Solanas Quimsa 8 0 1 10
Samajae Freeman Quimsa 8 7 0 9
Michael Smith Boca 22 2 1 20
Alejandro Barreiro Boca 18 12 1 23
Martín Cuello Boca 15 0 0 13
Lucas Faggiano Boca 8 0 2 5
Santiago Scala Boca 8 1 1 5
Francisco Cáffaro Boca 5 10 2 16

Estadísticas generales

Rubro Boca Quimsa
Puntos 83 94
Dobles 18/28, 64% 20/41, 48%
Triples 11/30, 36% 11/25, 44%
Libres 14/21, 66% 21/28, 75%
Rebotes defensivos 18 18
Rebotes ofensivos 9 14
Rebotes totales 27 32
Asistencias 16 12
Recuperos 6 24
Pérdidas 15
Tapas 3
Faltas 24
Valoración total 81

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca Quimsa 1-0
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca Quimsa 2-0
Juego 3 Boca 99-92 Quimsa Quimsa 2-1
Juego 4 Boca 83-94 Quimsa Quimsa ganó la serie
Resultado de la semifinal Quimsa eliminó a Boca Primer finalista de La Liga Nacional



Ferro ganó en el Etchart, empató la serie y forzó el quinto ante Gimnasia

Ferro ganó en el Etchart, derrotó 81-73 a Gimnasia de Comodoro Rivadavia y empató 2-2 la serie semifinal de La Liga Nacional. El Verdolaga forzó un quinto juego en Comodoro por un lugar en la final.

Ferro ganó en el Etchart y llevó la semifinal al límite

Ferro ganó en el Etchart y volvió a demostrar que está dispuesto a pelear hasta la última pelota. El equipo de Caballito venció por 81-73 a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, empató la serie semifinal 2-2 y forzó un quinto partido decisivo que se jugará en el Socios Fundadores.

El Verdolaga llegó al cuarto punto con la obligación de ganar. Después de haber perdido los dos primeros juegos en Comodoro, logró descontar en casa con el 74-70 y ahora volvió a responder ante su gente con una actuación de carácter. La llave, que parecía encaminada para el Mens Sana tras el 2-0 inicial, quedó completamente abierta.

La gran figura fue Rodrigo Gallegos, autor de 19 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 23 de valoración. También fue determinante Emiliano Lezcano, con 20 puntos, mientras que Jano Martínez aportó conducción, puntos y lectura con 12 unidades y 5 asistencias. En Gimnasia, el máximo anotador fue Emiliano Toretta, con 21 puntos.


Un triunfo enorme para Ferro en una noche de máxima tensión

El 81-73 tuvo un peso gigantesco para Ferro. No fue solo una victoria: fue la confirmación de que la serie volvió a empezar. El equipo de Federico Fernández quedó contra las cuerdas luego de los dos primeros partidos, pero respondió con dos triunfos consecutivos en Caballito y ahora viajará a Comodoro con una chance real de meterse en las Finales.

La noche en el Etchart tuvo clima de final anticipada. Gimnasia llegó con la posibilidad de cerrar la serie y asegurar su lugar en la definición de La Liga Nacional. Ferro, en cambio, necesitaba ganar para seguir vivo. En ese contexto, el local mostró temple, intensidad defensiva y mejores respuestas en el complemento.

El primer tiempo fue extremadamente parejo. Gimnasia lastimó desde larga distancia y Ferro contestó corriendo la cancha. Sin sacarse diferencias, el descanso largo llegó con empate 36-36. En el segundo tiempo, el Verdolaga ajustó atrás, generó errores no forzados en el rival y terminó quedándose con el cuarto punto por 81-73.


El primer tiempo: paridad total y dos estilos bien marcados

Los primeros minutos dejaron en claro que el partido iba a tener una carga emocional enorme. Gimnasia arrancó con decisión, buscando tiros abiertos y castigando desde el perímetro. El Mens Sana encontró en Emiliano Toretta y Anyelo Cisneros dos vías importantes para sostener su ofensiva.

Ferro, por su parte, intentó responder con velocidad. El equipo de Caballito buscó correr el contragolpe, atacar temprano y no dejar que Gimnasia se acomodara en defensa. Esa intención le permitió mantenerse en partido en un arranque donde ninguno de los dos logró imponer un dominio sostenido.

La igualdad del primer tiempo reflejó la tensión de la serie. Ferro y Gimnasia se fueron al vestuario 36 iguales, con la sensación de que todo se iba a resolver en los detalles. Para el Verdolaga, ese empate era una buena noticia: había resistido los tiros lejanos del visitante y todavía tenía margen para elevar su intensidad defensiva.


El complemento: Ferro defendió mejor y quebró el partido

En el segundo tiempo apareció la mejor versión de Ferro. El local mejoró su defensa, presionó mejor la pelota, ocupó mejor los espacios y obligó a Gimnasia a tomar decisiones incómodas. Esa mejora defensiva fue una de las claves principales del triunfo.

Gimnasia terminó con 15 pérdidas, un número alto para un partido de esta magnitud. Ferro capitalizó ese desorden con recuperos, corridas y posesiones más limpias. El Verdolaga no tuvo una noche brillante desde el triple —apenas 6/25, 24%—, pero compensó con una eficacia enorme en dobles: 24/38, 63%.

Esa fue una de las grandes diferencias del juego. Mientras Gimnasia dependió más del tiro exterior, Ferro encontró mejores porcentajes atacando el aro y generando puntos de alto valor cerca del canasto.


Rodrigo Gallegos, la figura que empujó a Ferro al quinto

Rodrigo Gallegos jugó un partido determinante. Desde la rotación, fue el jugador más valorado de Ferro y terminó como una de las principales razones del triunfo. Su planilla fue completa: 19 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos y 23 de valoración.

Gallegos fue muy eficiente: convirtió 3/4 en dobles, 3/5 en triples y 4/4 en libres. En un partido cerrado, esa eficacia fue oro puro. Cada vez que Ferro necesitó una respuesta ofensiva, Gallegos apareció con decisión.

Su impacto también fue emocional. En una noche en la que Ferro no podía fallar, el aporte desde el banco fue decisivo. Gallegos le dio al equipo puntos, energía, rebote y seguridad desde la línea. Por eso, su actuación se convirtió en una de las grandes historias del cuarto juego.


Emiliano Lezcano, goleo y carácter en una serie durísima

Otro nombre central fue Emiliano Lezcano. El escolta terminó con 20 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias, 3 recuperos y 19 de valoración. Fue el máximo anotador de Ferro y volvió a aparecer en una noche decisiva.

Lezcano tuvo una planilla muy fuerte en tiros de dos puntos: 8/11, con un 72% de eficacia. Aunque no estuvo fino desde tres puntos, con 1/6, encontró caminos para lastimar atacando el aro y tomando lanzamientos de mayor porcentaje.

Su producción fue clave porque Ferro necesitaba un jugador capaz de asumir ofensivas pesadas. Lezcano ya había sido determinante en otros momentos de los playoffs y volvió a serlo en el Etchart. Cuando la serie pidió carácter, apareció.


Jano Martínez, conducción y lectura para sostener el ritmo

Jano Martínez fue otra pieza importante del triunfo. Terminó con 12 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias, 2 recuperos y 11 de valoración. No fue el goleador principal, pero sí un jugador clave para ordenar el ataque y darle sentido a las posesiones.

Martínez tuvo buenos porcentajes en dobles, con 4/6, y además sumó un triple. Su rol fue importante porque Ferro necesitaba equilibrio: correr cuando podía, pero también jugar posesiones largas cuando el partido lo exigía.

En una noche de semifinales, donde la presión aumenta con cada minuto, la conducción tuvo mucho valor. Martínez ayudó a que Ferro no se desordenara y mantuviera la confianza en los momentos más calientes.


Kevin Hernández, rebote y presencia interior

Desde la rotación, Kevin Hernández también tuvo una actuación valiosa. Sumó 10 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 2 tapas y 13 de valoración. Fue importante en la lucha física y le dio a Ferro presencia cerca del aro.

Hernández fue clave para compensar el poder interior de Gimnasia. El Mens Sana tuvo a Bryan Carabalí con 10 rebotes y a Anyelo Cisneros con 7 rebotes, por lo que Ferro necesitaba resistencia en la pintura. Hernández la aportó.

Además, su capacidad para proteger el aro y participar en la circulación ofensiva ayudó a que el equipo tuviera variantes más allá de Lezcano y Gallegos.


Ferro ganó desde los dobles y la defensa

La estadística marca una de las grandes claves: Ferro convirtió 24/38 en dobles, con un 63% de efectividad. Ese porcentaje fue determinante para sostener el resultado, especialmente porque el triple no fue su mejor arma durante la noche.

Gimnasia, en cambio, lanzó 16/40 en dobles, apenas 40%. Esa diferencia de eficacia cerca del aro fue decisiva. Ferro tomó mejores decisiones, atacó con más claridad y logró castigar cuando tuvo ventajas.

El Verdolaga también fue más sólido en valoración colectiva: 85 contra 63. Esa brecha explica que el triunfo no se redujo solo a un buen cierre, sino a una producción más equilibrada en varios rubros importantes.


Gimnasia tuvo a Toretta como figura, pero no alcanzó

Gimnasia compitió y tuvo momentos de buen básquet, pero no logró sostener su ofensiva durante todo el segundo tiempo. El más destacado fue Emiliano Toretta, autor de 21 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 3 recuperos y 13 de valoración.

Toretta fue el principal foco ofensivo del Mens Sana. Convirtió 3/6 en triples y también atacó en dobles, aunque con menor eficacia. Su producción mantuvo con vida a Gimnasia durante varios tramos, pero no fue suficiente para evitar la derrota.

También fue importante Anyelo Cisneros, con 15 puntos, 7 rebotes y 19 de valoración. El interno estuvo perfecto desde la línea, con 7/7, y volvió a ser una pieza importante en la estructura de Pablo Favarel.


Carabalí y Cisneros ganaron presencia, pero Ferro controló los momentos clave

Gimnasia tuvo mejores números en el rebote total: 36 contra 35. No fue una diferencia amplia, pero muestra que el Mens Sana logró competir en la lucha aérea. Bryan Carabalí terminó con 12 puntos y 10 rebotes, mientras que Cisneros sumó 7 rebotes y Franco Grun también aportó 7.

Sin embargo, Ferro logró imponer mayor eficacia en las posesiones decisivas. Gimnasia consiguió 10 rebotes ofensivos contra 5 del local, pero no pudo transformar esa ventaja en dominio real del partido.

Ese punto fue clave: el Mens Sana tuvo segundas oportunidades, pero Ferro fue más claro en la ejecución. En playoffs, no siempre gana el que más rebotea, sino el que mejor resuelve las posesiones calientes.


La serie quedó 2-2 y se define en Comodoro

Con esta victoria, Ferro empató la serie 2-2 y forzó un quinto partido. La definición será el martes 2 de junio en el Socios Fundadores, donde Gimnasia volverá a tener la localía y Ferro intentará completar una remontada enorme.

La serie tuvo un recorrido muy marcado: Gimnasia ganó los dos primeros partidos en Comodoro, por 81-77 y 79-74. Luego Ferro respondió en el Etchart, primero con el 74-70 y ahora con el 81-73. La semifinal quedó igualada y el quinto juego definirá quién se mete en la Final de La Liga Nacional.

Para Ferro, la oportunidad es enorme. Después de estar 0-2 abajo, ganó dos partidos consecutivos y recuperó confianza. Para Gimnasia, será una prueba de carácter: deberá volver a hacerse fuerte en casa para evitar que se le escape una serie que llegó a dominar.


Las claves del triunfo de Ferro

1. Rodrigo Gallegos como figura

Gallegos fue decisivo con 19 puntos, 6 rebotes y 23 de valoración, con 3/5 en triples y 4/4 en libres.

2. Lezcano como máximo anotador

Emiliano Lezcano sumó 20 puntos y volvió a ser una vía ofensiva confiable en una noche de alta presión.

3. Mejor defensa en el complemento

Ferro generó errores no forzados en Gimnasia y elevó su intensidad defensiva en la segunda mitad.

4. Eficacia en dobles

El Verdolaga lanzó 24/38 en tiros de dos puntos, con un 63% de efectividad.

5. Mayor valoración colectiva

Ferro terminó con 85 de valoración contra 63 de Gimnasia, reflejando una producción más completa.

6. Fortaleza en el Etchart

El equipo de Caballito ganó dos partidos seguidos en casa y transformó una serie adversa en una definición abierta.


Síntesis del partido

Ferro Carril Oeste venció 81-73 a Gimnasia de Comodoro Rivadavia en el Etchart y empató 2-2 la serie semifinal de La Liga Nacional. El Verdolaga volvió a hacerse fuerte en Caballito, respondió en una noche límite y forzó un quinto juego en Comodoro.

El primer tiempo terminó igualado 36-36, pero en el complemento Ferro defendió mejor, generó errores en el rival y encontró mayor eficacia ofensiva. Rodrigo Gallegos fue la figura con 19 puntos y 6 rebotes, mientras que Emiliano Lezcano fue el máximo anotador del local con 20. En Gimnasia, Emiliano Toretta lideró con 21 puntos.

Ahora todo se definirá el martes 2 de junio en el Socios Fundadores. Gimnasia buscará cerrar la serie ante su gente, mientras que Ferro intentará completar una remontada histórica para meterse en la Final.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Ferro Carril Oeste 81
Gimnasia de Comodoro Rivadavia 73

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Emiliano Lezcano Ferro 20 3 2 19
Rodrigo Gallegos Ferro 19 6 2 23
Jano Martínez Ferro 12 4 5 11
Kevin Hernández Ferro 10 8 3 13
Lucas Bettiga Ferro 6 3 0 7
José Defelippo Ferro 5 6 0 3
Emiliano Toretta Gimnasia CR 21 4 2 13
Anyelo Cisneros Gimnasia CR 15 7 0 19
Bryan Carabalí Gimnasia CR 12 10 0 18
Martiniano Dato Gimnasia CR 9 3 2 3
Marcos Chacón Gimnasia CR 7 1 2 4
Franco Grun Gimnasia CR 7 7 0 6

Estadísticas generales

Rubro Ferro Gimnasia CR
Puntos 81 73
Dobles 24/38, 63% 16/40, 40%
Triples 6/25, 24% 7/24, 29%
Libres 15/21, 71% 20/26, 76%
Rebotes defensivos 30 26
Rebotes ofensivos 5 10
Rebotes totales 35 36
Asistencias 13 8
Recuperos 8 6
Pérdidas 11 15
Tapas 2 2
Faltas 24 22
Valoración total 85 63

Cómo está la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Gimnasia 81-77 Ferro Gimnasia 1-0
Juego 2 Gimnasia 79-74 Ferro Gimnasia 2-0
Juego 3 Ferro 74-70 Gimnasia Gimnasia 2-1
Juego 4 Ferro 81-73 Gimnasia Serie 2-2
Juego 5 En el Socios Fundadores Define el pase a la Final