Derrota de Salta Basket: San Isidro ganó en el Delmi, pasó a cuartos y terminó la temporada de Los Infernales

Salta Basket no pudo sostener la ilusión en el Estadio Delmi, cayó 88-63 ante San Isidro de San Francisco y se despidió de La Liga Argentina. El conjunto cordobés cerró la serie 3-1 y avanzó a los cuartos de final, mientras Los Infernales pusieron fin a una temporada de crecimiento, carácter y fuerte identificación con su gente.

La temporada de Salta Basket llegó a su fin. En una noche dura en el Estadio Delmi, Los Infernales cayeron por 88-63 ante San Isidro de San Francisco, resultado que decretó el cierre de la serie de octavos de final por 3-1 a favor del conjunto cordobés. Con esta victoria, San Isidro avanzó a los cuartos de final de La Liga Argentina, mientras que el equipo salteño se despidió de la competencia después de una campaña exigente, intensa y con momentos de alto valor deportivo.

La derrota de Salta Basket golpeó fuerte porque se produjo en casa, ante su gente y después de haber logrado estirar la llave con un triunfo muy trabajado en el tercer partido. Sin embargo, enfrente estuvo uno de los equipos más sólidos de toda la temporada: San Isidro, finalista en la edición anterior, segundo en la fase regular de la Conferencia Norte y firme candidato a pelear por el ascenso a la Liga Nacional.

El conjunto cordobés impuso condiciones desde el inicio. Mostró intensidad defensiva, eficacia ofensiva y una estructura colectiva que le permitió controlar el trámite durante buena parte del encuentro. Salta Basket intentó reaccionar, buscó variantes desde el banco y trató de apoyarse en el empuje del Delmi, pero esta vez no alcanzó.

San Isidro marcó el ritmo desde el arranque

El partido comenzó cuesta arriba para Los Infernales. San Isidro salió con decisión, encontró mejores porcentajes y logró trasladar rápidamente la presión al equipo salteño. El visitante jugó con la ventaja de la serie a su favor, pero lejos de especular, tomó el control del juego desde el primer tramo.

La primera mitad fue clave. El equipo de San Francisco consiguió imponer su ritmo, movió bien la pelota, castigó los desajustes defensivos y fue construyendo una diferencia que condicionó el resto del encuentro. Salta Basket, por su parte, se vio sorprendido por la intensidad rival y nunca logró sentirse cómodo en el desarrollo.

Los dirigidos por Ricardo De Cecco intentaron ajustar defensivamente, rotaron piezas y buscaron respuestas en sus principales vías de gol, pero San Isidro sostuvo la concentración y no permitió que el local encontrara una reacción sostenida. Cada intento infernal tuvo una respuesta del conjunto cordobés, que administró el marcador con autoridad.

El Delmi volvió a acompañar hasta el final

Más allá del resultado, el público salteño volvió a decir presente. Como ocurrió durante toda la temporada, el Estadio Delmi acompañó a Los Infernales en una noche decisiva. La gente empujó, alentó y sostuvo al equipo incluso cuando la diferencia comenzó a hacerse pesada.

Ese respaldo fue uno de los grandes símbolos de la campaña. Salta Basket volvió a construir una conexión fuerte con su gente, especialmente en los playoffs, donde el Delmi fue escenario de noches vibrantes, triunfos dramáticos y partidos cargados de emoción.

El equipo intentó reaccionar en el complemento. Con orgullo, compromiso y amor propio, Los Infernales buscaron achicar diferencias. Hubo momentos de mejor juego, algunas defensas intensas y pasajes donde el equipo mostró carácter. Pero San Isidro nunca perdió el control emocional ni deportivo del partido.

Una serie exigente ante un candidato al ascenso

La eliminación de Salta Basket debe analizarse también desde la jerarquía del rival. San Isidro llegó a esta instancia como uno de los grandes protagonistas de la temporada. Había finalizado con registro de 23-9, empatado en la primera posición de su zona, aunque relegado al segundo puesto por desempate. Además, venía de ser finalista en la temporada anterior, un dato que marca el peso competitivo de su plantel.

La serie comenzó en San Francisco con una clara victoria de San Isidro por 86-66, en un partido que dominó de punta a punta. En el segundo juego, Salta Basket mostró una mejor versión y estuvo cerca de robarse la localía, pero el local volvió a imponerse, esta vez por 80-75, para quedar 2-0 arriba.

Con la serie al borde de la eliminación, Los Infernales respondieron en el Delmi. En el tercer punto, Salta Basket ganó 63-57 en un partido áspero, defensivo y de bajos porcentajes, donde Bruno Abratte fue determinante con 20 puntos. Ese triunfo permitió estirar la llave a un cuarto juego y renovar la ilusión de forzar un quinto partido en Córdoba.

Pero en el cuarto encuentro, San Isidro volvió a mostrar su mejor versión. Ganó 88-63, cerró la serie 3-1 y consiguió el pasaje a los cuartos de final.

La lesión de Tomás Botta, un golpe sensible para Salta Basket

Uno de los factores que marcó el tramo final de la temporada fue la lesión de Tomás Botta, uno de los líderes deportivos del equipo. El base sufrió la lesión durante el quinto partido de la serie anterior ante Estudiantes de Tucumán, en una noche inolvidable donde Salta Basket ganó en tiempo suplementario y consiguió avanzar de ronda.

La baja de Botta obligó a modificar roles, cargar más responsabilidades sobre otros jugadores y reacomodar la estructura de juego. En ese contexto, Bruno Abratte asumió un papel importante en la conducción, especialmente en la serie ante San Isidro. También aparecieron nombres como Martín Gómez, Nicolás Álvarez, Chance Hunter, Facundo Binda, Cristian Linares, Sahir Abdala, Máximo Genitti y Tyrus Buckner, quienes sostuvieron la competitividad del equipo hasta el cierre.

Sin embargo, en una instancia tan exigente y ante un rival de tanta jerarquía, la ausencia de un jugador clave terminó siendo un condicionante importante.

El camino previo: una reclasificación inolvidable ante Estudiantes

Antes de enfrentarse con San Isidro, Salta Basket había protagonizado una serie muy intensa frente a Estudiantes de Tucumán. Fue una llave al mejor de cinco partidos que tuvo de todo: triunfos amplios, golpes inesperados, reacción visitante, un quinto juego dramático y una definición en tiempo suplementario.

Los Infernales comenzaron ganando en el Delmi por 78-62, con autoridad y una gran actuación colectiva. Luego Estudiantes respondió, también en Salta, con triunfo 82-70, igualando la serie 1-1. En Tucumán, Salta Basket recuperó terreno con una gran victoria por 90-78, impulsado por un juego ofensivo repartido y una noche eficaz desde el perímetro.

La Cebra volvió a empatar la llave con un 84-71 en el cuarto partido, obligando a definir todo en el Delmi. Allí llegó una de las noches más emocionantes de la temporada: Salta Basket ganó 75-74 en tiempo suplementario, con una jugada decisiva entre Bruno Abratte y Nicolás Álvarez que hizo explotar el estadio.

Esa clasificación dejó una imagen de carácter, corazón y competitividad. Fue una serie que fortaleció la identidad del equipo y que le permitió a Salta Basket meterse entre los mejores de la Conferencia Norte.

Una fase regular con momentos altos y una identidad competitiva

La temporada 2025/26 de Salta Basket tuvo distintos momentos. El equipo logró meterse en la pelea de la Conferencia Norte, consiguió triunfos importantes y volvió a posicionarse como un rival respetado dentro de La Liga Argentina.

Durante la fase regular, Los Infernales cerraron con récord de 18 victorias y 14 derrotas, ubicándose en zona de playoffs. En el camino hubo victorias de alto impacto, como el triunfo ante San Isidro en el Delmi por 73-62, cuando el conjunto cordobés llegaba como puntero de la Conferencia Norte. También se destacaron partidos emocionantes como la victoria ante Barrio Parque por 86-84 en suplementario, con un triple agónico de Tomás Botta, y el clásico norteño ante Jujuy Básquet, donde Salta ganó 97-92 en doble suplementario.

El equipo también atravesó momentos complicados, con derrotas duras ante rivales directos como Sportivo Suardi, Santa Paula, Villa San Martín, Comunicaciones y Barrio Parque. Sin embargo, logró recomponerse, cerrar bien la fase regular y competir en playoffs.

Esa capacidad de sostenerse en la adversidad fue una de las marcas de la campaña.

San Isidro sigue en carrera y tendrá ventaja de localía

Con el triunfo en Salta, San Isidro avanzó a los cuartos de final y confirmó su candidatura. El equipo cordobés no solo ganó la serie, sino que lo hizo mostrando recursos colectivos, carácter competitivo y jerarquía individual.

El conjunto de San Francisco tendrá ventaja de localía en la próxima ronda y enfrentará al peor clasificado de la Conferencia Sur, según el reordenamiento establecido para esta etapa de la competencia. A partir de cuartos de final, La Liga Argentina deja atrás el formato estrictamente dividido por conferencias y comienza a cruzar equipos del Norte y del Sur en un cuadro único.

San Isidro llega a esa instancia con argumentos sólidos: plantel profundo, experiencia, confianza y una serie ganada ante un rival que siempre lo obligó a competir.

Fin de temporada para Los Infernales

Para Salta Basket, la derrota significó el cierre de una temporada que dejó sensaciones mezcladas. Por un lado, la tristeza lógica de la eliminación. Por otro, el reconocimiento a un equipo que volvió a competir, que sostuvo una identidad y que logró que el público salteño volviera a vibrar con el básquet nacional.

Los Infernales no pudieron avanzar a cuartos, pero dejaron una campaña con momentos muy importantes. La clasificación ante Estudiantes, el triunfo agónico en el Delmi, la entrega en cada serie y la respuesta de la gente son elementos que forman parte de un proceso deportivo que continúa creciendo.

El equipo salteño volvió a demostrar que tiene lugar dentro de los protagonistas de la categoría. No fue una temporada cualquiera: fue una campaña de consolidación, de aprendizaje y de pertenencia.

Análisis final: una eliminación que duele, pero no borra el camino

La derrota de Salta Basket ante San Isidro duele porque marcó el final de la ilusión. Duele porque fue en casa, porque el equipo venía de salvar un match point y porque el Delmi soñaba con un quinto partido. Pero también debe leerse con perspectiva.

San Isidro fue superior en la serie. Ganó tres de los cuatro partidos, mostró más regularidad y aprovechó mejor sus momentos. Salta Basket compitió, tuvo una gran reacción en el tercer juego, pero no logró sostener el nivel necesario para llevar la llave a una definición.

La temporada de Los Infernales deja una base importante. Hubo jugadores que crecieron, una localía fuerte, una identidad reconocible y una conexión emocional con el público. El desafío, de cara a lo que viene, será sostener ese proyecto, potenciar el plantel y dar un nuevo salto competitivo.

Salta Basket se despidió de La Liga Argentina, pero no se fue vacío. Se fue con una temporada que volvió a poner al básquet salteño en escena, con noches de alto voltaje y con una certeza: Los Infernales siguen siendo una franquicia fuerte, competitiva y con mucho por construir.




Salta Basket vs San Isidro: previa completa del cuarto partido en el Delmi, análisis de la serie y todo lo que se juega esta noche

Salta Basket vuelve a presentarse esta noche en el Estadio Delmi frente a San Isidro por el cuarto partido de una serie que sigue abierta y cargada de tensión. Luego del triunfo infernal en el tercer juego por 63-57, el conjunto salteño buscará igualar la llave y forzar un quinto y decisivo encuentro, mientras que el elenco cordobés intentará cerrar la clasificación a cuartos de final de la Liga Argentina.

Salta Basket se juega otra final ante San Isidro en el Delmi: previa completa del cuarto partido y análisis de la serie

La serie entre Salta Basket y San Isidro de San Francisco tendrá esta noche un nuevo capítulo en el Estadio Delmi, cuando desde las 21.30 se enfrenten por el cuarto partido de los octavos de final de la Liga Argentina. El cruce llega con una tensión creciente, con un equipo salteño que recuperó la esperanza tras ganar el tercer punto y con un conjunto cordobés que todavía conserva la ventaja y la chance de cerrar la clasificación.

Los dirigidos por Ricardo De Cecco lograron descontar en la serie con el 63-57 del tercer encuentro y esta noche intentarán repetir en casa para empatar la llave 2-2 y llevar toda la definición a un quinto juego. San Isidro, por su parte, sabe que dejó escapar la primera oportunidad de liquidar el cruce, pero también llega con el respaldo de haber dominado los dos primeros partidos y con la experiencia de uno de los planteles más fuertes de la categoría.

No será un partido más. Para Salta Basket es otra final. Para San Isidro, una nueva chance de cerrar una serie que parecía encaminada. Para el público del Delmi, la posibilidad de volver a empujar a un equipo que ya demostró que no se entrega aun en los escenarios más adversos.

Cómo llegan Salta Basket y San Isidro al cuarto partido

La serie encuentra a ambos con sensaciones distintas, pero con la misma certeza: el cuarto juego puede cambiarlo todo. San Isidro terminó empatado en la primera posición de su zona con registro de 23 victorias y 9 derrotas, aunque quedó segundo tras el desempate. Salta Basket, en tanto, cerró la fase regular en el séptimo lugar con balance de 18-14 y luego eliminó a Estudiantes de Tucumán por 3-2, después de ganar el quinto juego en tiempo suplementario.

Ese recorrido explica bastante del presente. San Isidro llegó directamente a esta instancia como uno de los equipos más sólidos del Norte, mientras que Salta viene jugando bajo presión desde la reclasificación. Y quizá allí aparezca uno de los factores emocionales más fuertes de esta serie: Los Infernales ya saben lo que es quedar al borde de la eliminación y responder en casa.

Esta noche el partido será televisado por Básquet Pass, tendrá como árbitros a Jorge Chávez e Iván Huck Braner, y se disputará desde las 21.30 en el Estadio Delmi.


Análisis de cada partido de la serie entre Salta Basket y San Isidro

Primer partido: San Isidro pegó primero con autoridad

El arranque de la serie mostró la mejor cara del equipo cordobés. En San Francisco, San Isidro se impuso 86-66 en un partido que logró controlar de punta a punta. El equipo de Sebastián Porta marcó diferencias con su juego colectivo, su intensidad defensiva y su efectividad ofensiva, dejando en claro desde el inicio por qué llegaba como uno de los principales candidatos de la Conferencia Norte.

Durante la primera mitad, el trámite fue relativamente parejo, con momentos de cierta imprecisión lógica después de más de 20 días sin competencia oficial. Sin embargo, a medida que avanzaron los minutos, San Isidro fue encontrando ritmo y soltura. El quiebre apareció desde la segunda mitad del tercer cuarto, cuando ajustó en defensa, castigó mejor en ataque y construyó una diferencia decisiva de 17 puntos. Además, convirtió 10 triples y mostró una producción ofensiva repartida. Nahuel Buchaillot fue el máximo anotador con 16 puntos.

Para Salta Basket, ese primer partido dejó varias alarmas. Le costó sostener su estructura ofensiva, no encontró soluciones cuando el rival subió la intensidad y terminó siendo superado con claridad. También apareció un dato central para el resto de la serie: la ausencia de Tomás Botta, una baja muy sensible para el funcionamiento del equipo salteño tras la lesión sufrida ante Estudiantes.

Segundo partido: Salta reaccionó, pero San Isidro volvió a imponer su carácter

El segundo juego tuvo otro desarrollo. Aunque volvió a ganar el local, esta vez el partido fue mucho más parejo y Salta Basket estuvo muy cerca de robarse un punto clave en Córdoba. Finalmente, San Isidro se quedó con la victoria por 80-75, puso la serie 2-0 y viajó a Salta con match point.

A diferencia del primer duelo, Los Infernales lograron competir durante más tiempo. San Isidro dominó gran parte de la noche y llegó al último cuarto con una ventaja de 10 puntos, mostrando nuevamente solidez en ambos costados de la cancha. Pero en el tramo decisivo apareció la reacción del equipo de De Cecco: ajustó la defensa, elevó la intensidad y hasta logró dar vuelta el marcador, generando una gran preocupación en el local.

Cuando el partido parecía inclinarse emocionalmente hacia los salteños, San Isidro encontró respuestas de peso. Un triple determinante de Jerónimo Suñé y dos penetraciones clave de Manuel Lambrisca devolvieron el control al equipo rojiblanco, que cerró mejor y aseguró una victoria fundamental. En ese partido se destacó Jaleel Hooper, goleador con 15 puntos, mientras que Buchaillot volvió a ser muy importante con 10 unidades, 9 rebotes y 7 asistencias.

Para Salta Basket, el segundo juego dejó una mezcla de bronca y esperanza. La bronca de haber quedado tan cerca, y la esperanza de comprobar que, aun sin Botta y frente a uno de los rivales más duros del campeonato, podía discutir de igual a igual.

Tercer partido: el Delmi empujó y Salta Basket salvó el primer match point

La serie cambió de escenario y también cambió de clima. En Salta, con el apoyo de su gente, Los Infernales ganaron 63-57 en un partido de bajo goleo, enorme intensidad y mucha carga táctica. Fue una victoria trabajada, sufrida y necesaria. El equipo salteño estaba obligado a ganar para seguir con vida, y respondió.

El comienzo fue parejo, con ambos equipos muy concentrados. Salta logró cerrar mejor el primer cuarto 19-13, capitalizando las ofensivas que el rival no concretó. Allí apareció con fuerza la figura de Bruno Abratte, que terminó siendo el gran protagonista de la noche. El base cordobés anotó cuatro triples en la primera mitad, condujo con criterio y volvió a asumir responsabilidades enormes en un contexto límite. Cerró el juego con 20 puntos, siendo la gran figura del encuentro.

La paridad se mantuvo hasta el final. San Isidro nunca se salió del libreto, siguió peleando cada pelota y volvió a hacerse fuerte en el rebote ofensivo. Pero esta vez no tuvo la claridad suficiente para aprovecharlo. El momento bisagra llegó con un robo defensivo de Chance Hunter, que derivó en una jugada explosiva: corrida, volcada, doble y falta para desatar el Delmi. Poco después, Abratte convirtió otro doble fundamental para que Salta sacara siete de ventaja, 62-55, a falta de un minuto. Desde ahí, los de De Cecco sostuvieron la diferencia y sellaron el triunfo.

Ese tercer punto dejó una señal clara: la serie sigue viva. San Isidro ya no enfrenta a un rival resignado, sino a uno convencido de que todavía puede dar vuelta la historia.


Qué necesita Salta Basket para empatar la serie

El camino para Salta Basket está marcado por una premisa simple: repetir lo mejor del tercer partido y sostenerlo durante más tiempo. El equipo ya mostró que puede defender con intensidad, incomodar a San Isidro y sostener un juego de bajo goleo si logra llevar el partido a ese terreno. También evidenció que necesita una noche grande de Abratte o de alguno de sus líderes ofensivos para compensar la baja de Botta.

Defensivamente, Salta tendrá que volver a ser sólido sobre los principales generadores del equipo cordobés, especialmente sobre las variantes exteriores y el juego colectivo que tanto daño hizo en San Francisco. En ataque, necesitará controlar mejor los momentos de sequía, algo que fue un problema serio en los dos primeros partidos. El tercer juego se ganó con paciencia, con oficio y con energía emocional. El desafío ahora es repetirlo con una presión incluso mayor.

Qué necesita San Isidro para cerrar la llave

Del lado de San Isidro, el foco estará puesto en recuperar la fluidez ofensiva de los dos primeros encuentros. El equipo de Porta dominó el arranque de la serie porque pudo imponer ritmo, circulación, defensa y respuestas repartidas. En el Delmi, en cambio, quedó atrapado en el contexto áspero que propuso Salta y perdió claridad para resolver.

Para clasificar esta noche, el equipo cordobés necesitará volver a ese plan original: no desesperarse, sostener el rebote ofensivo, castigar los errores del rival y aprovechar la profundidad de su plantel. El dato a su favor es que ya demostró tener carácter para cerrar partidos calientes, como ocurrió en el segundo punto cuando Salta había dado vuelta el marcador.


El impacto de la lesión de Tomás Botta en la serie

Uno de los ejes invisibles, pero decisivos, de esta llave pasa por la ausencia de Tomás Botta. El base sufrió una lesión en el quinto partido de la serie anterior contra Estudiantes de Tucumán y Salta Basket no pudo incorporar un reemplazo por la imposibilidad reglamentaria. Eso dejó al equipo sin uno de sus líderes, sin uno de sus cerebros ofensivos y sin un jugador que había sido determinante a lo largo del torneo.

En ese contexto, la aparición de Bruno Abratte se volvió todavía más importante. Ya lo había demostrado ante Estudiantes, cuando tuvo que hacerse cargo de la conducción en un contexto límite. Ahora lo volvió a ratificar frente a San Isidro. La serie, en buena medida, también cuenta la historia de cómo Salta intenta reinventarse sin Botta y cómo Abratte se convirtió en una pieza clave para sostener la ilusión.


El Delmi como factor emocional de la serie

El estadio vuelve a ser mucho más que una cancha. El Delmi se transformó en un factor emocional concreto para el equipo salteño. En el tercer partido, el público acompañó, empujó y sostuvo al equipo durante todo el desarrollo. Esa energía fue visible en cada cierre defensivo, en cada reacción anímica y especialmente en la jugada de Hunter que hizo explotar el estadio.

Salta Basket ya venía de vivir algo parecido en la serie contra Estudiantes, cuando forzó y ganó el quinto juego en casa. Esa memoria reciente alimenta la confianza. Los Infernales saben que, en un contexto de máxima presión, el Delmi puede ser un aliado poderoso. Esta noche buscarán volver a convertirlo en un escenario de resistencia y rebeldía.


Lo que está en juego esta noche

El cuarto partido pone sobre la mesa dos escenarios posibles. Si gana Salta Basket, la serie quedará 2-2 y habrá quinto juego, con todo el suspenso y la tensión que eso implica. Si gana San Isidro, el equipo cordobés avanzará a cuartos de final y cerrará la serie en Salta.

No hay demasiado margen para las especulaciones. Los dos llegan con mucho en juego y con argumentos concretos para creer. San Isidro tiene la ventaja de haber mostrado un techo más alto en los dos primeros partidos. Salta Basket tiene la fuerza emocional de haber sobrevivido y el impulso de jugar otra vez en su casa.

Esta noche, el Delmi volverá a latir como en las grandes noches. Y la serie entre Salta Basket y San Isidro tendrá otro capítulo que puede resultar decisivo.




Comunicaciones venció a Barrio Parque, igualó la serie y forzó el quinto partido

Cuando parecía acorralado, Comunicaciones volvió a responder con carácter. El equipo de Mercedes derrotó 92 a 84 a Barrio Parque, levantó una desventaja de 17 puntos, igualó 2-2 la serie de octavos de final y llevó la definición a un quinto partido que promete ser apasionante en Córdoba.

Comunicaciones de Mercedes sacó pecho en su casa, mostró una enorme capacidad de reacción y consiguió una victoria de enorme peso específico en los octavos de final de la Liga Argentina. En un partido cargado de tensión, desventajas amplias y un cierre de alta intensidad, el conjunto correntino derrotó a Barrio Parque por 92 a 84, empató la serie 2-2 y trasladó toda la presión al quinto y decisivo encuentro, que se jugará en Córdoba.

El triunfo de Comu no fue uno más. Llegó en un contexto límite, con la obligación de ganar para no despedirse de la temporada y ante un rival que había sabido construir una ventaja importante en la serie. Sin embargo, el conjunto de Mercedes volvió a demostrar que estaba lejos de entregarse. Ya había descontado en el tercer juego con un sólido 79-62, y ahora ratificó su recuperación con una remontada muy valiosa para dejar la llave completamente abierta.

Un inicio adverso y una reacción con carácter

El desarrollo del partido fue una muestra del temple de Comunicaciones. Barrio Parque arrancó mejor, defendió con agresividad, presionó arriba, robó balones y encontró soluciones ofensivas, especialmente desde el perímetro. Esa superioridad inicial le permitió a la visita marcar una diferencia que llegó a ser muy importante. El primer cuarto terminó 27-14 para el conjunto cordobés, que parecía tener el control del juego y del ritmo.

En el segundo cuarto, Parque mantuvo su potencia ofensiva y hasta llegó a imponerse 44-28, sosteniendo una altísima eficacia de campo. Allí daba la sensación de que el local estaba contra las cuerdas. Pero justo en ese momento apareció la versión más competitiva de Comunicaciones: ajustó su defensa, frenó las transiciones del rival y encontró mejores decisiones en ataque. Ese cambio de energía se tradujo en un parcial de 15-0 que modificó el partido por completo. Aunque Barrio Parque se fue al descanso arriba 51-46, el encuentro ya no era el mismo.

Ese tramo fue el verdadero punto de quiebre. Porque Comu entendió que, si lograba ensuciar el partido, elevar la intensidad y repartir mejor el goleo, podía discutirle de igual a igual a un rival que había dominado gran parte de la serie.

El giro del partido en el tercer cuarto

La reacción de Comunicaciones no quedó en una ráfaga. En el segundo tiempo la consolidó. Con mayor agresividad defensiva, más presencia física y una lectura mucho más clara de cada posesión, el equipo local logró revertir el desarrollo. Barrio Parque tuvo en Juan Manuel Bejar a su principal vía de gol, pero ya no encontró la comodidad de los primeros minutos. Del otro lado, Comu empezó a lastimar con varias manos, elevó su volumen colectivo y pasó al frente 59-57.

El envión anímico fue total. Impulsado por las apariciones de Raymon Bastardo, el local construyó una ventaja de ocho puntos y cerró el tercer cuarto arriba 71-66. Ahí el partido pasó a jugarse en el terreno que más le convenía al aurinegro: el de la fricción, la intensidad, la defensa fuerte y el golpe por golpe emocional.

Un cierre de partido para sostener la ilusión

Lejos de rendirse, Barrio Parque volvió a meterse en partido en el último cuarto. Aprovechó una breve sequía ofensiva de Comunicaciones, igualó rápidamente el trámite y sostuvo la incertidumbre hasta los minutos finales. A falta de poco más de tres minutos, el marcador estaba 80-79, reflejando la paridad total de un encuentro que pasó por todos los estados emocionales posibles.

Pero en el cierre apareció la personalidad de Comu. Un triple de Franger Pirela, una asistencia determinante para un doble de Bastardo y la serenidad de Wolinsky en el momento más caliente fueron decisivos para volver a estirar la diferencia. Parque lo peleó hasta el final, con Bejar sosteniendo sus opciones, pero el conjunto local ya no dejó escapar la oportunidad. El resultado final, 92 a 84, premió al equipo que mejor leyó los momentos del partido y que supo reconstruirse luego de un comienzo muy complicado.

Las claves del triunfo de Comunicaciones

La victoria de Comunicaciones se explica por varios factores. El primero fue la capacidad para reaccionar tras un inicio muy flojo, en el que había quedado 17 puntos abajo. No todos los equipos logran recuperarse en una instancia así de exigente. El segundo fue el ajuste defensivo, que cambió el pulso del partido y le quitó comodidad a Barrio Parque. El tercero, y no menos importante, fue el reparto ofensivo, con apariciones oportunas en distintos momentos del juego.

En los números individuales, Juan Manuel Bejar fue el goleador del encuentro con 21 puntos para Barrio Parque. En Comunicaciones, Raymon Bastardo y Franger Pirela terminaron con 13 unidades cada uno, pero más allá de esas cifras, el valor real estuvo en el aporte colectivo y en la contundencia emocional del equipo para sostener la ventaja en el cierre.

Cómo quedó la serie entre Barrio Parque y Comunicaciones

La historia entre ambos tuvo un cambio de guion marcado. Barrio Parque había arrancado la serie con autoridad: ganó el primer partido 76-61 y luego se quedó con el segundo juego por 85-63, quedando match point y con un escenario ideal para liquidar la llave. Comunicaciones, sin embargo, reaccionó a tiempo: primero ganó el tercer juego 79-62 y después se quedó con este cuarto partido por 92-84, igualando la serie 2-2.

Es decir, pasó de un 0-2 que lo tenía al borde de la eliminación a una recuperación completa que ahora pone toda la presión del lado cordobés. Lo que parecía una serie encaminada se convirtió en una definición abierta, de máxima tensión y con un quinto juego en el horizonte.

Un quinto partido que promete muchísimo

La serie se definirá ahora en Córdoba, donde Barrio Parque tendrá nuevamente la localía, pero ya sin el margen psicológico que tenía unos días atrás. Comunicaciones viajará fortalecido, con dos triunfos consecutivos y con la convicción de que puede completar una remontada que hasta hace poco parecía muy difícil. El próximo duelo será, directamente, una final.

Y eso le agrega aún más valor a lo hecho por el equipo de Mercedes. No solo ganó para seguir con vida: logró cambiar la dinámica de la serie, moverle el piso a un rival que había dominado los primeros juegos y construir un impulso anímico muy fuerte de cara a la definición.

Comu revivió cuando más lo necesitaba

En los playoffs, muchas veces la diferencia no pasa solo por el talento o la ejecución táctica. También influye la capacidad para resistir los malos momentos, para no quebrarse cuando el rival domina y para encontrar respuestas cuando la eliminación está cerca. En ese sentido, Comunicaciones dio una muestra notable de competitividad.

Levantó una noche que había comenzado torcida, soportó el buen arranque de Barrio Parque, ajustó sobre la marcha y terminó cerrando un triunfo merecido. Lo hizo con carácter, con paciencia y con la sensación de que todavía tiene mucho por decir en esta Liga Argentina. Barrio Parque, por su parte, dejó escapar una gran chance de cerrar la historia y ahora deberá reconstruirse rápidamente para no pagar caro esta reacción de su rival.

La serie está empatada, el desgaste ya se siente y la tensión sube partido a partido. Todo desembocará en un quinto juego que tendrá clima de final anticipada. Comunicaciones ya hizo lo más difícil: volver de un 0-2 y obligar a jugar un último capítulo. Ahora irá por más.




Villa San Martín fue contundente en casa y está en cuartos: aplastó a Amancay y sigue soñando en la Liga Argentina

Villa San Martín firmó una actuación demoledora en Resistencia, derrotó a Amancay por 79 a 50 y se quedó con la serie de octavos para avanzar a los cuartos de final de la Liga Argentina. En una jornada de definiciones, también sobresalió Santa Paula, que volvió a golpear a Sportivo Suardi, cerró su llave 3-1 y ratificó que atraviesa uno de los mejores momentos de la temporada.

Villa San Martín dio una verdadera muestra de carácter, autoridad y jerarquía en Resistencia. En el cuarto juego de la serie de octavos de final, el conjunto chaqueño superó con total claridad a Amancay de La Rioja por 79 a 50, liquidó la llave y se metió en los cuartos de final de la Liga Argentina tras dejar en el camino nada menos que al número uno de la Conferencia Norte. Elián Centeno fue el goleador con 23 puntos, bien acompañado por Lautaro Florito, que aportó 13 en una noche donde el local fue creciendo hasta transformarse en una aplanadora.

El inicio del partido fue equilibrado, intenso y con mucha fricción, como correspondía a una serie que venía cargada de tensión. Durante los primeros minutos ambos equipos pelearon cada posesión, sin ceder espacios y tratando de imponer su ritmo. Villa San Martín logró cerrar mejor ese tramo inicial gracias a las apariciones de Estéfano Simondi y una ráfaga de Emir Pérez Barrios, para irse al frente 20 a 18. Del lado de Amancay, lo más productivo pasó por Pablo Osores y Diego Peralta, que intentaron sostener al conjunto riojano en el intercambio de golpes.

Sin embargo, el verdadero quiebre llegó en el segundo cuarto. Ahí comenzó a construirse la gran noche del Tricolor. Villa San Martín encontró soluciones desde el perímetro con Florito y Pérez Barrios, mientras Rómulo Gusmao hizo un trabajo importante en la pintura para que el equipo chaqueño tomara el control del juego. La ventaja se fue ampliando y el local empezó a dominar no sólo el marcador, sino también las sensaciones del partido. Con Favio Vieta y Centeno aportando cerca del aro, el dueño de casa se fue al descanso largo arriba por 36 a 23. Incluso, el cierre del primer tiempo tuvo una secuencia que reflejó el momento anímico del equipo: tapa de Simondi, recuperación y una acción culminada por Vieta sobre la chicharra.

En el tercer cuarto ya no hubo equivalencias. Villa San Martín mostró su mejor versión de toda la serie. Centeno dominó la pintura, Vieta se hizo fuerte en ambos costados y Facundo Gago condujo con criterio para profundizar la superioridad. El parcial fue demoledor y llevó el marcador a una diferencia prácticamente irremontable. El período terminó 59 a 37 y dejó claro que Amancay había perdido completamente el eje frente a un rival que jugó con una intensidad altísima y una confianza total.

En el último cuarto, el conjunto de Resistencia manejó los tiempos, castigó cada error del rival y llevó la diferencia a un 72-43 que terminó de sentenciar la historia. El 79 a 50 final no sólo representó una clasificación: fue una declaración de fuerza. Villa San Martín eliminó al mejor equipo de la Norte y confirmó que llega a la próxima instancia en su mejor momento competitivo. Ahora deberá esperar rival surgido de la Conferencia Sur, con la certeza de que no contará con ventaja de localía, pero con el respaldo de haber superado dos series durísimas y de haber crecido en el momento más caliente de la temporada.

Cómo fue la serie de Villa San Martín ante Amancay

La clasificación de Villa San Martín cobra todavía más valor al mirar el recorrido completo de la serie. El equipo chaqueño comenzó cayendo en el primer punto, cuando Amancay se impuso 68 a 63 en suplementario en La Rioja, en un partido extremadamente parejo que se definió por detalles y tuvo a Pablo Osores como figura del local.

Pero lejos de caerse, Villa reaccionó rápido y dio el gran golpe de visitante en el segundo juego. En una noche de enorme trabajo defensivo y de remontada, se llevó un valioso 71 a 69 en La Rioja, robó la localía e igualó la serie. En ese duelo, Rómulo Gusmao fue determinante con 20 puntos, 17 de ellos en el segundo tiempo, y el Tricolor firmó un tercer cuarto decisivo para cambiar la historia.

Ya en Resistencia, Villa San Martín se hizo fuerte. Primero ganó un partidazo por 79 a 77 para ponerse match point, en un juego intenso que se definió en los segundos finales y donde un triple clave de Lautaro Florito inclinó la balanza a favor del local. Luego llegó la paliza del cuarto punto, con el 79 a 50 que cerró definitivamente la serie. Del sufrimiento inicial a la autoridad total del cierre: así construyó Villa San Martín una clasificación de enorme impacto en la Liga Argentina.

Santa Paula también dio otro golpe y armó una serie de alto vuelo ante Sportivo Suardi

La otra gran historia de esta jornada de definiciones la escribió Santa Paula. El conjunto de Gálvez derrotó a Sportivo Suardi por 109 a 87 en el cuarto partido, cerró la serie 3-1 y también se metió en los cuartos de final. Jerónimo Díaz Müller fue una de las grandes figuras del triunfo con 26 puntos, mientras que en la visita Calderón firmó una tarea individual impactante con 39 unidades, aunque no alcanzó para evitar la eliminación.

Santa Paula jugó un partido feroz desde lo ofensivo. El arranque fue frenético, con ambos equipos buscando correr y atacar rápido, pero el Azul fue el que mejor leyó ese contexto. Díaz Müller y Gómez Quintero marcaron el rumbo en el inicio, y el local cerró el primer cuarto arriba 28 a 17. En el segundo período apareció una de las claves del juego: Gino Balbo tuvo una noche tremenda con 5 de 5 en triples y eso disparó al equipo de Gálvez en el marcador, hasta irse al descanso con un sólido 62 a 43.

En el complemento, Santa Paula fue directamente una aplanadora. Con convicción, circulación, eficacia de tres puntos y peso interior con Bazán y Delucchi, no dejó margen para una reacción real de Suardi. El equipo visitante dependió de lo que pudiera producir Calderón, acompañado por algunos pasajes de Vittar, pero nunca encontró la consistencia defensiva ni el volumen de juego necesario para comprometer de verdad al local. El 109 a 87 terminó reflejando la magnitud de la diferencia y la superioridad que Santa Paula mostró para sellar la clasificación.

Resumen de la serie de Santa Paula: de robar la localía a cerrar con una exhibición

La serie entre Santa Paula y Sportivo Suardi fue una de las más atractivas de estos octavos y dejó varios matices. Todo empezó con un enorme golpe del conjunto de Gálvez como visitante: ganó 81 a 67 en Suardi, se llevó el primer punto y robó la ventaja de localía gracias a un gran segundo tiempo y a una producción muy sólida en el cierre. Fue un triunfo que cambió el eje de la llave desde el inicio.

En el segundo juego, Sportivo Suardi reaccionó y emparejó la historia con un 79 a 64 apoyado en una defensa mucho más agresiva y en un gran rendimiento colectivo. El local logró incomodar a Santa Paula, reducir su fluidez ofensiva y llevar la serie a Gálvez con un 1-1 que prometía una definición larga.

Pero ya en su casa, Santa Paula volvió a mostrar personalidad. En el tercer juego ganó 79 a 69, se colocó 2-1 y quedó match point. En ese partido sostuvo su dominio durante buena parte de la noche, supo resistir la reacción de Suardi en el último cuarto y encontró respuestas en las individualidades de Díaz Müller, Gómez Quintero y Bazán para cerrar otra victoria fundamental.

La serie se terminó en el cuarto duelo y de manera contundente. El 109 a 87 final fue una prueba del crecimiento de Santa Paula a lo largo del cruce. El equipo de Francisco Blanc no sólo recuperó la localía que había ido a buscar en el primer partido, sino que además la hizo pesar para imponerse con autoridad. En total, ganó tres de los cuatro juegos, mostró recursos ofensivos variados, una mentalidad firme y nombres que aparecieron en los momentos decisivos. Fue una clasificación merecida y construida con jerarquía.

Un panorama que deja señales claras en la Liga Argentina

Lo de Villa San Martín y Santa Paula deja una conclusión potente para esta etapa de la Liga Argentina: en playoffs, el presente pesa más que cualquier antecedente. Villa eliminó al mejor sembrado de la Norte con una serie que fue de menor a mayor, hasta terminar con una actuación aplastante. Santa Paula, por su parte, confirmó que está atravesando un tramo de gran madurez competitiva y que tiene herramientas para pelear frente a cualquiera. Ambos llegan a cuartos con impulso, confianza y la sensación de que todavía tienen margen para seguir creciendo.




Santa Paula volvió a ganar, eliminó a Sportivo Suardi y se metió en cuartos de final de La Liga Argentina

Santa Paula de Gálvez ratificó su gran momento en los playoffs de La Liga Argentina, volvió a imponerse sobre Sportivo Suardi y cerró la serie de octavos de final por 3-1. El Azul fue contundente en el cuarto juego, ganó 109 a 87 en casa y sacó pasaje a cuartos tras una eliminatoria en la que mostró carácter, gol y jerarquía en los momentos decisivos.

Santa Paula volvió a ganar, eliminó a Sportivo Suardi y se metió en cuartos de final de La Liga Argentina

Santa Paula confirmó que atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada. En una noche cargada de euforia, contundencia ofensiva y clima de definición, el conjunto de Gálvez derrotó como local a Sportivo Suardi por 109 a 87, cerró la serie de octavos de final por 3-1 y se clasificó a los cuartos de final de La Liga Argentina. Fue una actuación de alto vuelo del equipo dirigido por Francisco Blanc, que supo imponer condiciones desde el arranque, dominó con autoridad y volvió a dejar en claro que está preparado para pelear en serio en esta etapa decisiva del campeonato.

El Azul no dejó dudas. Después de haber llegado al cuarto partido con la ventaja de 2-1, jugó con la determinación de un equipo que entendió que no podía dejar pasar su oportunidad. Desde los primeros minutos mostró agresividad, decisión para correr la cancha y una gran efectividad para castigar a un rival que nunca logró frenar el vendaval ofensivo del local. Jerónimo Díaz Müller fue una de las grandes figuras de la noche con 26 puntos, en una actuación que volvió a ratificar su peso dentro de la estructura del equipo. Del otro lado, Calderón sostuvo a Sportivo Suardi con 39 tantos, pero ni siquiera una producción individual de ese calibre alcanzó para poner en jaque a un Santa Paula que fue superior en casi todos los rubros.

El inicio del partido ya marcó el tono de la noche. Los dos equipos salieron con intensidad, buscando atacar rápido y jugar a un ritmo alto, aunque fue Santa Paula el que encontró antes las respuestas. Díaz Müller y Gómez Quintero aparecieron como referencias ofensivas en el primer tramo, mientras que del lado visitante Vittar y Calderón intentaban sostener la paridad. Sin embargo, el cierre del primer cuarto favoreció claramente al local, que logró despegarse en el tablero y se llevó el parcial 28 a 17. Esa primera ventaja fue decisiva, porque le permitió jugar desde una posición de mayor tranquilidad y obligó a Suardi a correr siempre desde atrás.

En el segundo cuarto llegó uno de los momentos más impactantes del encuentro. Gino Balbo se adueñó del protagonismo con una ráfaga extraordinaria desde el perímetro: firmó un 5 de 5 en triples que hizo explotar al estadio y terminó de inclinar el juego hacia el lado de Santa Paula. Esa efectividad externa, combinada con una sólida producción colectiva, le permitió al conjunto de Gálvez irse al descanso largo con una ventaja amplísima de 62 a 43. Allí prácticamente quedó sellado el destino del partido, porque Sportivo Suardi no solo estaba obligado a remontar una diferencia muy grande, sino también a desactivar un funcionamiento rival que lucía cada vez más aceitado.

Lejos de relajarse, Santa Paula mantuvo la intensidad en el complemento. El equipo siguió moviendo bien la pelota, encontró lanzamientos cómodos y también lastimó en la pintura. Bazán y Delucchi aparecieron como piezas importantes en ese tramo, consolidando un ataque versátil, profundo y muy difícil de contener. Sportivo Suardi dependió demasiado de lo que pudiera generar Calderón, acompañado en algunos pasajes por Vittar, pero la defensa del local, sumada a la menor eficacia de la visita en tiros de campo, hizo imposible cualquier reacción seria. El 109 a 87 final terminó reflejando con claridad lo que pasó dentro de la cancha: Santa Paula fue mucho más.

Pero esta clasificación no se explica solamente por lo ocurrido en el cuarto juego. Para entender el valor del pasaje a cuartos hay que mirar el recorrido completo de la serie. Santa Paula construyó su clasificación a partir de una llave muy trabajada, en la que supo ganar como visitante, resistir un golpe, hacerse fuerte en casa y rematar la historia con autoridad. Esa progresión habla de un equipo maduro, capaz de adaptarse a distintos contextos y de responder en los momentos de máxima presión.

La serie había comenzado de la mejor manera para el Azul. En el primer juego, disputado en Suardi, Santa Paula dio el golpe como visitante y se puso 1-0 al ganar 81 a 67. Fue una victoria muy valiosa porque le permitió robar la ventaja de localía y empezar el cruce con una señal fuerte. Aquel encuentro tuvo un desarrollo parejo durante gran parte del trámite, pero el equipo de Francisco Blanc mostró un enorme segundo tiempo, cerró mejor el tercer cuarto y terminó quebrando el partido en el último parcial con claridad en ataque y mayor serenidad para tomar decisiones. Rivero y Díaz Müller fueron claves en esa noche, en la que Santa Paula supo castigar los errores del rival y llevarse un triunfo pesado fuera de casa.

Sin embargo, Sportivo Suardi reaccionó en el segundo juego y empató la serie 1-1 con una victoria por 79 a 64. En ese encuentro, el local cambió la cara respecto del primer punto y construyó su triunfo a partir de una defensa muy intensa, que logró bajarle el goleo a Santa Paula y desordenarlo durante varios pasajes del partido. Calderón fue decisivo y Suardi mostró otra firmeza para sostener la ventaja. Ese resultado dejó la serie abierta y trasladó toda la presión a Gálvez, donde se disputarían el tercer y el cuarto punto.

Y ahí apareció la mejor versión de Santa Paula. En el tercer partido, ya en casa, el Azul recuperó el control de la serie con una victoria por 79 a 69. Fue un juego intenso, de clima caliente, en el que el local se mostró mejor desde el arranque, tomó ventaja gracias a sus penetraciones, su firmeza defensiva y una buena producción en el rebote ofensivo. Díaz Müller volvió a ser determinante, esta vez con 23 puntos, mientras que Bazán y Gómez Quintero también aportaron en un momento clave. Aunque Sportivo Suardi llegó a ponerse a tiro en el último cuarto, Santa Paula no perdió la calma y lo cerró con autoridad para quedar match point.

Con esa confianza acumulada y el impulso de su gente, el conjunto galvense salió a jugar el cuarto punto con la decisión de no estirar más la historia. Y lo logró con una actuación demoledora. El 3-1 final en la serie deja en evidencia que, más allá del tropiezo en el segundo juego, Santa Paula fue el equipo más sólido del cruce. Ganó de visitante, ganó dos veces de local, mostró variantes ofensivas, figuras en alto nivel y una clara capacidad para corregir sobre la marcha. Eso le permitió sacar pasaje a cuartos de final con méritos propios y con la sensación de que llega fortalecido a la próxima instancia.

Desde lo individual, la serie también dejó nombres muy marcados. Jerónimo Díaz Müller fue uno de los estandartes de Santa Paula, determinante tanto en el tercer como en el cuarto juego. Gino Balbo firmó una noche inolvidable en el cierre de la serie con su producción perfecta desde tres puntos, mientras que nombres como Gómez Quintero, Bazán, Delucchi y Rivero aparecieron en distintos momentos para sostener el andamiaje colectivo. Del lado de Sportivo Suardi, Calderón fue sin dudas el jugador más destacado, con actuaciones de mucho peso, incluida una producción de 39 puntos en el último partido, aunque sin el respaldo suficiente para cambiar la historia.

El gran mérito de Santa Paula estuvo en haber entendido cómo debía jugar cada partido. Cuando la serie pidió personalidad para robar la localía, respondió. Cuando exigió reacción tras una derrota, también. Cuando tocó jugar con la presión de cerrar en casa, no dudó. En playoffs, ese tipo de lectura vale tanto como el talento. Y Santa Paula combinó ambas cosas: tuvo jerarquía para anotar, pero también carácter para sostener el rumbo en una llave que pintaba como una de las más parejas de los octavos de final.

Ahora, con la clasificación consumada, el Azul se instala entre los ocho mejores que siguen en carrera y alimenta una ilusión que crece partido a partido. La forma en la que resolvió esta serie no solo lo deposita en cuartos, sino que además lo presenta como un rival sumamente peligroso para cualquiera. Santa Paula llega con confianza, con gol, con variantes y con una identidad clara. Y en una etapa donde cada detalle pesa, haber cerrado la llave con semejante autoridad también representa un mensaje para lo que viene.

Resumen de la serie de Santa Paula vs Sportivo Suardi

Santa Paula se quedó con la serie de octavos de final por 3-1 ante Sportivo Suardi. El equipo de Gálvez comenzó dando el golpe como visitante al imponerse 81 a 67 en el primer juego, luego cayó en el segundo por 79 a 64 en Suardi, pero recuperó el control al volver a casa con un triunfo por 79 a 69 en el tercer punto. Finalmente, sentenció la clasificación en el cuarto partido con un contundente 109 a 87. El balance deja a Santa Paula como un justo clasificado a cuartos, después de ganar tres partidos, mostrar gran poder ofensivo y resolver la serie con una actuación aplastante en su estadio.

Claves de la clasificación de Santa Paula

Santa Paula ganó la serie porque supo imponer condiciones en los momentos importantes. Robó la localía en el arranque, resistió el empate de Sportivo Suardi, se hizo fuerte en Gálvez y cerró el cruce con una producción ofensiva demoledora. A eso le sumó figuras determinantes como Díaz Müller, la explosión de Balbo en el cuarto juego y un funcionamiento colectivo que fue creciendo a medida que avanzó la llave. Esa combinación de personalidad, contundencia y lectura táctica fue la base de una clasificación merecida.




Liga Argentina: Gimnasia de La Plata quedó match point y Deportivo Viedma y Pico FC estiraron las series en la Conferencia Sur

La Conferencia Sur de la Liga Argentina vivió una jornada decisiva en los octavos de final: Gimnasia de La Plata remontó un partido durísimo ante Central Entrerriano y quedó a un triunfo de avanzar, mientras que Deportivo Viedma y Pico FC se hicieron fuertes en casa para seguir con vida y estirar sus respectivas series.

Gimnasia dio un golpe de autoridad y quedó a un paso de los cuartos de final

La Conferencia Sur de la Liga Argentina 2025-2026 entregó otra noche cargada de tensión, clima de playoffs y partidos que modificaron por completo el panorama de los octavos de final. El gran ganador de la jornada fue Gimnasia y Esgrima La Plata, que en un Polideportivo Víctor Nethol colmado logró una remontada de alto vuelo para vencer a Central Entrerriano por 86 a 75 y colocarse 2-1 en la serie, quedando así match point.

Pero no fue la única historia fuerte de la noche. En Río Negro, Deportivo Viedma reaccionó a tiempo, defendió su localía y salvó su primer punto de quiebre al derrotar a Provincial por 83 a 69. En La Pampa, Pico FC también respondió con carácter, superó a La Unión de Colón por 68 a 54 y mantuvo viva una serie que parecía muy cuesta arriba. La jornada dejó así tres mensajes muy claros: Gimnasia tomó impulso, Viedma no se rinde y Pico todavía cree.


Gimnasia de La Plata quedó match point tras una remontada memorable

El triunfo del Lobo tuvo todos los condimentos de un partido de playoffs. El arranque mostró a un Central Entrerriano más firme, con mejores respuestas ofensivas y un plan de juego que incomodó mucho al conjunto platense. Los de Gualeguaychú llegaron a manejar diferencias importantes y se fueron al descanso largo arriba 49 a 37, dando la sensación de tener controlado el trámite.

La visita incluso golpeó de entrada en el tercer cuarto y estiró la ventaja a 18 puntos, con Montani como una de sus grandes referencias y con un funcionamiento que parecía acercarlo a recuperar la localía. Sin embargo, Gimnasia no se desordenó. Siguió en partido, se sostuvo desde el esfuerzo y esperó su momento. Ese momento llegó en el último cuarto, cuando el equipo platense ajustó fuerte en defensa, subió la intensidad y empezó a encontrar gol con enorme continuidad.

En esa reacción fueron determinantes Ezequiel Paz, autor de 29 puntos, y Gutiérrez Conde, que sumó 20 unidades y fue clave en el momento de mayor presión. Entre ambos lideraron la remontada, acompañados también por aportes importantes de Sinconi, Boffelli y una defensa que terminó asfixiando a Central Entrerriano en el cierre. El partido pasó de parecer controlado por la visita a convertirse en una avalancha tripera.

La igualdad en 70-70 a falta de poco más de cuatro minutos cambió por completo el clima del juego. Desde allí, Gimnasia jugó mejor, tomó mejores decisiones y aprovechó la caída anímica de su rival. Entre libres, una bomba clave y mejores posesiones, el Lobo selló un triunfo enorme por 86 a 75, que no solo le da ventaja de 2-1, sino también un respaldo anímico gigante para buscar la clasificación en el próximo compromiso.


Deportivo Viedma reaccionó en casa y salvó el primer match point

En el Ángel Cayetano Arias, Deportivo Viedma estaba obligado a responder. Luego de las dos derrotas sufridas en Rosario, el equipo rionegrino necesitaba ganar para no quedar al borde de la eliminación. Y cumplió. Lo hizo además con una actuación muy seria, venciendo a Provincial por 83 a 69 para descontar en la serie y dejarla 2-1.

El partido mostró a un Viedma decidido desde el arranque. Con una defensa sólida y una propuesta ofensiva colectiva, el local logró adueñarse del ritmo del juego y tomar la delantera desde el primer cuarto. Provincial intentó responder desde su jerarquía y su juego de equipo, pero cada vez que quiso acercarse, el conjunto rionegrino encontró respuestas para sostener la ventaja.

Uno de los puntos altos del local fue su capacidad para administrar la presión. Provincial llegó a igualar el marcador tras el descanso, pero Viedma respondió rápido, no permitió que los rosarinos pasaran al frente y volvió a construir diferencias con una buena rotación y eficacia en momentos importantes. En el último cuarto, con ataques largos, defensa intensa y mayor claridad para cerrar, el equipo local terminó de darle forma a una victoria tan necesaria como merecida.

Las figuras de la noche en Deportivo Viedma fueron Luciano Cáceres, con 19 puntos, y Lucas González, con 17, mientras que en Provincial se destacó Gonzalo Torres con 18. El triunfo rionegrino no solo descuenta en la serie: también cambia el clima de cara al cuarto juego, porque ahora el equipo sabe que puede poner en aprietos a uno de los mejores conjuntos de la fase regular.


Pico FC se hizo fuerte ante su gente y sigue con vida

En el otro gran duelo de la noche, Pico FC mostró carácter en un contexto límite y superó a La Unión de Colón por 68 a 54, forzando así un cuarto partido. En un Parque Ángel Larrea repleto, el conjunto pampeano hizo un partido muy inteligente, agresivo en defensa y con mucha concentración para mantenerse siempre por delante.

El local marcó diferencias desde el inicio con un primer cuarto contundente, que ganó 22-12. A partir de esa ventaja inicial construyó el resto de su noche. La Unión reaccionó en el segundo parcial y trató de equilibrar el trámite, pero nunca logró tomar el control. Pico volvió a mostrar su mejor versión en el tercer cuarto, donde limitó a su rival a apenas 7 puntos, una cifra que terminó siendo decisiva en el desarrollo general del encuentro.

La defensa fue el gran sostén del equipo pampeano, pero también hubo respuestas individuales importantes. Latraius Mosley fue el goleador con 14 puntos, mientras que Rodrigo Sánchez y Leonardo Mainoldi aportaron 13 cada uno, dándole peso al equipo en momentos importantes. También sumaron desde distintos lugares Peyronnet, Peralta y otros nombres que terminaron redondeando una actuación colectiva de mucho carácter.

Del lado de La Unión, los intentos de reacción quedaron lejos de comprometer verdaderamente el resultado. Gonzalo Romero fue el más destacado con 12 puntos, seguido por Matías Caire con 10, pero el equipo entrerriano no encontró la fluidez ofensiva que había mostrado en los dos primeros partidos. Con este resultado, Pico se pone 2-1 abajo, pero recupera energía y confianza para intentar llevar la serie a un quinto punto.


Una Conferencia Sur que entra en su momento más caliente

La jornada dejó una imagen muy potente en la Conferencia Sur. Por un lado, Gimnasia de La Plata aparece fortalecido, con el envión anímico de una remontada muy fuerte y con la posibilidad concreta de liquidar su serie. Por otro, Deportivo Viedma y Pico FC evitaron el golpe de gracia y demostraron que todavía tienen argumentos para competir y presionar a sus rivales.

Los playoffs tienen esta lógica: una noche puede cambiarlo todo. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Gimnasia pasó de estar contra las cuerdas en varios tramos del partido a quedar a una victoria de avanzar. Viedma y Pico, que estaban en situación límite, encontraron en su gente y en su localía el impulso para sostener sus sueños. La Conferencia Sur, lejos de definirse, se volvió todavía más apasionante.


Resultados destacados de la jornada en la Conferencia Sur

  • Gimnasia LP 86-75 Central Entrerriano: el Lobo se puso 2-1 y quedó match point.
  • Deportivo Viedma 83-69 Provincial: el equipo rionegrino descontó y dejó la serie 2-1.
  • Pico FC 68-54 La Unión: el conjunto pampeano ganó en casa y estiró la serie.



Salta Basket venció a San Isidro, descontó en la serie y forzó un cuarto partido en el Delmi

Con carácter, paciencia y el empuje de su gente, Salta Basket derrotó a San Isidro por 63-57 en el tercer partido de la serie de octavos de final de la Liga Argentina. Los Infernales se hicieron fuertes en el Delmi, descontaron en la llave y estiraron la definición a un cuarto encuentro, que volverá a jugarse en Salta.

Salta Basket ganó una batalla clave ante San Isidro, descontó en la serie y sueña con llevarla al quinto juego

Salta Basket se negó a bajar los brazos. En una noche cargada de tensión, nervios y esperanza, el equipo salteño derrotó a San Isidro por 63 a 57 en el tercer juego de la serie de octavos de final de la Liga Argentina, logró seguir con vida en los playoffs y se ganó el derecho de disputar un cuarto partido en el Estadio Delmi, otra vez frente a su gente.

Los Infernales llegaban apremiados por la situación. Tras perder los dos primeros encuentros en San Francisco, el margen de error se había terminado. Solo servía ganar. Y eso fue exactamente lo que hicieron los dirigidos por Ricardo De Cecco, en un duelo áspero, de bajo goleo y mucha carga táctica, donde supieron sostener la paciencia, resistir la presión y golpear en los momentos decisivos.

El resultado final, 63-57, no solo significó el descuento en la serie, sino también una inyección anímica enorme para un plantel que sigue compitiendo sin uno de sus líderes, Tomás Botta, lesionado en la llave anterior ante Estudiantes de Tucumán. Sin poder recurrir a un reemplazo por la imposibilidad reglamentaria, Salta volvió a demostrar que está dispuesto a pelear hasta el último aliento.

Un arranque parejo y la aparición de Abratte

El partido comenzó con el tono que se esperaba para una noche de eliminación: intensidad alta, mucha concentración y posesiones disputadas con enorme seriedad. Ninguno regaló nada. Cada ofensiva costó, cada lanzamiento fue incómodo y cada error se sintió como un golpe. En ese contexto, Salta Basket logró cerrar mejor el primer cuarto y se quedó con el parcial por 19 a 13, aprovechando aquellas ofensivas que el rival no pudo concretar.

Uno de los nombres propios de la noche fue Bruno Abratte. El base cordobés volvió a asumir un rol central en la conducción y fue determinante desde el inicio. Movedizo, agresivo y con personalidad, se despachó con cuatro triples en la primera mitad, además de ordenar al equipo y repartir juego para sus compañeros en los momentos más delicados. Su producción fue clave para que Los Infernales pudieran sostenerse al frente en un partido que nunca dio respiro.

Del lado de San Isidro, el goleo en la primera mitad estuvo más repartido. Mare y Ortiz aparecieron como los mejores anotadores del conjunto cordobés, en un equipo que, pese a verse abajo en el marcador, nunca se salió del libreto y mantuvo la calma, fiel a una estructura que le permitió llegar como uno de los mejores equipos de la temporada.

Salta aguantó la presión y jugó con madurez

Uno de los aspectos más valiosos del triunfo salteño fue la madurez con la que atravesó el partido. Más allá de la urgencia del contexto, el equipo no se desesperó. No renunció a su libreto, no se salió de partido y supo esperar el momento. Esa paciencia fue tan importante como la intensidad defensiva.

San Isidro, por su parte, hizo lo que se esperaba de un rival de jerarquía. Aun perdiendo, nunca dejó de competir. Supo esperar, insistió sobre los rebotes ofensivos y mantuvo la sensación de que podía cambiar la historia en cualquier tramo del juego. Pero esta vez, a diferencia de lo sucedido en San Francisco, la resolución favoreció a Salta.

El desarrollo fue parejo hasta el cierre. Nadie logró sacar una diferencia decisiva durante buena parte de la noche, lo que le dio al encuentro una tensión constante. Cada defensa, cada rebote y cada balón dividido se transformaron en pequeñas finales. En ese escenario, el Delmi también jugó su partido. Como a lo largo de toda la temporada, el público volvió a acompañar y se hizo sentir como ese sexto hombre al que el equipo recurre en las noches grandes.

La jugada que hizo explotar el Delmi

El momento que cambió definitivamente el clima del partido llegó en el tramo final. Un robo defensivo de Chance Hunter abrió la puerta a una de las jugadas más impactantes de la noche: el norteamericano corrió la cancha, atacó el aro, volcó la pelota y además sacó la falta, desatando el estallido del estadio. Fue una acción de alto voltaje emocional, de esas que empujan a todo un equipo y contagian a una cancha entera.

A partir de esa explosión, Salta Basket aprovechó mejor las siguientes posesiones, castigó algunos errores de Sani y se fortaleció desde el envión emocional. En el medio apareció otra vez Abratte, la gran figura del encuentro, para convertir un doble de enorme valor y llevar la ventaja a siete puntos (62-55) cuando faltaba apenas un minuto para el final. Ese pasaje terminó inclinando la balanza de manera definitiva.

San Isidro siguió ganando rebotes ofensivos e insistió hasta el cierre, pero le faltó claridad para recortar la diferencia. La resistencia salteña fue firme. Y cuando sonó la chicharra final, el Delmi explotó en una verdadera fiesta infernal: el equipo había conseguido lo que necesitaba. Ganó, descontó y seguirá dando pelea.

Una victoria que vale mucho más que un punto

El triunfo de Salta Basket no puede analizarse solo como un descuento estadístico en la serie. Vale mucho más. Vale como muestra de carácter, como respuesta a un contexto adverso y como prueba de que este equipo todavía tiene combustible competitivo para seguir soñando.

La serie había arrancado mal para Los Infernales en Córdoba. Primero cayó 86-66 en el arranque de la llave, en un encuentro donde San Isidro mostró toda su solidez colectiva. Luego, en el segundo punto, volvió a perder, aunque esta vez por un ajustado 80-75, en un duelo mucho más parejo donde incluso llegó a poner en aprietos al equipo de Sebastián Porta. Ese cierre competitivo ya había dejado señales positivas. Lo que faltaba era traducirlas en una victoria. Y eso fue lo que ocurrió este martes en Salta.

Además, este resultado cobra todavía más valor si se tiene en cuenta que el equipo salteño disputa la serie sin Botta, uno de sus líderes naturales. La lesión sufrida en el quinto juego ante Estudiantes obligó a Abratte y al resto de la rotación a asumir responsabilidades extras. Y en este tercer partido, la respuesta estuvo a la altura.

Salta Basket y su vínculo con las noches épicas

Si algo viene mostrando este plantel a lo largo de la temporada es una fuerte conexión con los contextos límite. Ya había ocurrido en la serie previa frente a Estudiantes de Tucumán, cuando Salta Basket se impuso 75-74 en tiempo suplementario en el quinto juego para meterse en esta instancia. También allí el equipo apeló al carácter, al apoyo de su gente y a la convicción para sacar adelante una noche muy cerrada.

Ahora vuelve a pasar algo parecido. Contra un rival de enorme jerarquía, finalista de la edición pasada de la Liga Argentina y segundo en la fase regular de la Conferencia Norte, Los Infernales lograron sostenerse de pie. No resolvieron la serie, claro, pero sí evitaron la eliminación y se ganaron otra oportunidad para seguir soñando.

Cómo sigue la serie entre Salta Basket y San Isidro

Con esta victoria, la llave quedó abierta y se disputará un cuarto partido el próximo jueves desde las 21.30, nuevamente en el Estadio Delmi. Salta Basket buscará volver a imponerse para empatar la serie y llevar todo a un quinto y decisivo encuentro. San Isidro, en cambio, intentará recuperarse y cerrar la clasificación a cuartos de final.

La expectativa crece porque, más allá del resultado de este tercer punto, quedó claro que se trata de una serie durísima, con dos equipos que ya se conocen mucho y que han sabido lastimarse mutuamente a lo largo de la temporada. En la fase regular, por ejemplo, ambos se habían repartido triunfos como locales: San Isidro ganó en el Antonio Manno y Salta Basket se impuso en el Delmi. Ahora, esa fortaleza en casa vuelve a ser el principal sostén de la ilusión salteña.


El Delmi, otra vez protagonista

No se puede explicar esta victoria sin hablar del marco. El público salteño volvió a responder y empujó al equipo durante toda la noche. En una serie de estas características, donde cada posesión pesa y la cabeza juega tanto como el físico, el entorno termina siendo determinante. Y el Delmi volvió a ser ese escenario donde Salta Basket se siente fuerte, respaldado y capaz de desafiar cualquier pronóstico.

La temporada ya entregó varias noches especiales en ese estadio, pero esta tuvo un valor particular: era ganar o quedar afuera. Y el equipo respondió. Ahora tendrá otra oportunidad en su casa, con la serie todavía viva y con la chance concreta de empatarla.

Abratte, Hunter y el corazón infernal

En un partido de escaso goleo, las figuras se vuelven todavía más visibles. Bruno Abratte fue el jugador más desequilibrante de Salta Basket, no solo por sus cuatro triples en la primera mitad, sino por la personalidad con la que asumió la conducción del equipo en un contexto de máxima exigencia. Fue, sin dudas, la gran figura de la noche.

Chance Hunter, por su parte, aportó una jugada decisiva que quedará entre las imágenes más recordadas del encuentro: el robo, la corrida, la volcada y el doble con falta que encendió al Delmi. Pero más allá de esa acción, su presencia volvió a ser importante desde lo físico, lo emocional y lo competitivo.

Y alrededor de ellos, el resto del equipo entendió el partido que había que jugar. Desde la defensa, desde la paciencia, desde la concentración. Salta Basket no necesitó sobrarle nada para ganar. Le alcanzó con ser más sólido en el cierre y con sostener el corazón encendido.

Los Infernales siguen batallando

La imagen que dejó el final del partido fue la de un equipo vivo. Un plantel que, pese a la adversidad, sigue encontrando respuestas. Una gente que no deja de creer. Y una serie que, cuando parecía encaminada, volvió a encenderse.

Salta Basket ganó 63-57, descontó ante San Isidro y seguirá peleando. El jueves habrá otro capítulo en el Delmi. Y Los Infernales ya demostraron que todavía tienen mucho por decir.




Salta Basket va por una noche épica ante San Isidro en el Delmi: hoy se juega la vida en los playoff

Salta Basket se juega mucho más que un partido esta noche en el Estadio Delmi. Desde las 21.30, Los Infernales recibirán a San Isidro en el tercer punto de la serie de octavos de final de la Liga Argentina, obligados a ganar para continuar con vida en los playoffs y sostener la ilusión frente a su gente.

Salta Basket va por otra épica en el Delmi ante San Isidro y no tiene margen de error

El momento de la verdad llegó para Salta Basket. Esta noche, desde las 21.30, el equipo dirigido por Ricardo De Cecco enfrentará a San Isidro en el Estadio Delmi, en el tercer juego de la serie de octavos de final de la Liga Argentina, con una sola obligación: ganar para seguir con vida. Los Infernales están abajo 0-2 en la llave y necesitan torcer la historia ante uno de los rivales más duros de la temporada para extender la definición al menos a un cuarto encuentro.

La serie, al mejor de cinco, comenzó en Córdoba con dos triunfos para el elenco de San Francisco, primero por 86-66 y luego por 80-75, resultados que dejaron al conjunto rojiblanco a un paso de los cuartos de final. Sin embargo, el segundo juego también mostró que Salta Basket está en condiciones de competir de igual a igual, incluso en un contexto adverso y sin una de sus principales piezas. Esa reacción final en San Francisco es el argumento al que se aferran hoy los salteños para creer en una noche grande en casa.

El Delmi volverá a vestirse de playoff, con el clima de las grandes jornadas, con la presión lógica de una serie al límite y con el peso de saber que no hay mañana si el resultado no acompaña. Enfrente estará un equipo experimentado, finalista de la edición pasada de la Liga Argentina y segundo en la fase regular de la Conferencia Norte. Del otro lado, Salta buscará transformar la necesidad en energía competitiva y apoyarse en su gente para intentar otra remontada inolvidable.

Un Salta Basket herido, pero todavía de pie

Los Infernales llegan a este tercer punto en una situación comprometida, aunque no derrotados desde lo anímico. La serie comenzó cuesta arriba en San Francisco y el 0-2 obliga a un cambio de rumbo inmediato, pero el equipo salteño mostró señales de vida en el segundo duelo, cuando logró ajustar defensivamente, elevar la intensidad y hasta dar vuelta el marcador en el último cuarto antes de que San Isidro reaccionara con un triple clave de Jerónimo Suñé y dos penetraciones decisivas de Manuel Lambrisca.

Ese cierre dejó dos lecturas. Por un lado, que San Isidro es un equipo con jerarquía, oficio y recursos para resolver situaciones límite. Por el otro, que Salta Basket, aun sin su plantel completo, puede poner en aprietos a uno de los candidatos. Esa es la base emocional con la que esta noche saldrá al rectángulo en el Delmi.

La principal dificultad para los salteños pasa por la baja de Tomás Botta, uno de los líderes del plantel, quien sufrió una lesión en el quinto juego de la serie anterior ante Estudiantes de Tucumán. La imposibilidad reglamentaria de incorporar un reemplazo dejó a Salta sin uno de sus conductores más importantes en el momento más exigente del campeonato. La ausencia pesa desde lo basquetbolístico y también desde lo anímico, porque se trata de un jugador decisivo en la estructura del equipo de De Cecco.

Aun así, el conjunto salteño logró sobreponerse parcialmente a ese golpe. En la serie frente a Estudiantes ya había demostrado carácter, temple y capacidad de resiliencia. Y ahora, con la temporada en riesgo, buscará apelar otra vez a esas mismas virtudes.

La épica reciente como combustible

No hace falta ir muy atrás para encontrar razones que expliquen por qué en Salta todavía creen. Apenas días antes del arranque de esta serie, Los Infernales protagonizaron una clasificación inolvidable frente a Estudiantes de Tucumán, al imponerse por 75-74 en tiempo suplementario en el quinto y decisivo juego de la reclasificación. Fue una noche de enorme desgaste físico y emocional, en la que el equipo logró reaccionar, empatar en 71 y terminar festejando junto a su gente en el Delmi.

En ese partido apareció con fuerza el carácter de varios nombres propios. Bruno Abratte, por ejemplo, se hizo cargo de la conducción tras la salida de Botta y fue una de las figuras del equipo. También sobresalieron Martín Gómez y Nicolás Álvarez, fundamentales en la remontada ante la Cebra tucumana. Esa memoria reciente alimenta la esperanza del pueblo infernal: este plantel ya sabe lo que es jugar con el cuchillo entre los dientes y responder en escenarios de máxima presión.

De hecho, el propio Abratte había dejado una frase que hoy cobra especial valor: “Podemos dar batalla a cualquier equipo”. El base cordobés, que asumió mayor protagonismo desde la lesión de Botta, también remarcó que para competir contra rivales de jerarquía hay que ir paso a paso, estar concentrados y sostener el propio juego. En una noche como la de hoy, esa consigna aparece como una hoja de ruta perfecta.

El rival: un San Isidro de jerarquía y experiencia

San Isidro llega a Salta en una posición ideal. El equipo cordobés ganó los dos partidos en casa y tiene el primer match point de la serie. Además, lo hace respaldado por una campaña sólida: terminó empatado en la primera posición de su zona con récord de 23 victorias y 9 derrotas, aunque quedó segundo por desempate con Amancay. Ese recorrido confirma que no se trata de un rival cualquiera, sino de uno de los planteles más consistentes de toda la temporada.

El equipo dirigido por Sebastián Porta mostró en los primeros dos juegos exactamente lo que lo llevó a los primeros planos: intensidad defensiva, rotación larga, respuestas en momentos clave y varios jugadores capaces de asumir responsabilidades. En el primer duelo dominó con claridad y en el segundo supo soportar la remontada rival para quedarse con una victoria tan trabajada como valiosa.

Además, San Isidro carga con otro antecedente fuerte: fue finalista de la edición pasada de la Liga Argentina, un dato que le añade peso específico a esta serie. Sabe jugar estas instancias, entiende la lógica de los playoffs y tiene una estructura preparada para soportar la presión. Por eso Salta necesitará una actuación de alto nivel en ambos costados de la cancha si pretende estirar la llave.

El antecedente en el Delmi que ilusiona

Más allá del 0-2 en la serie, Salta Basket tiene un dato concreto al que aferrarse: ya le ganó a San Isidro en el Delmi durante la fase regular. Fue el 15 de marzo, cuando Los Infernales superaron al entonces líder de la Conferencia Norte por 73-62, cortando una racha negativa y firmando una de sus mejores actuaciones de la temporada ante su gente.

Aquella noche, el equipo salteño mostró personalidad, defensa dura y un gran primer tiempo, con Martín Gómez encendido en ofensiva y un trabajo colectivo muy sólido. También hubo buenas respuestas de Chance Hunter, Tomás Botta, Nicolás Álvarez, Facundo Binda, Linares, Abdala, Buckner y Abratte, en una actuación que demostró que el Delmi puede ser un factor decisivo cuando el equipo conecta con su público y logra sostener intensidad.

Ese triunfo no define nada por sí solo, pero sí aporta un elemento de confianza. Salta ya sabe que puede incomodar a San Isidro en su casa. El desafío ahora será repetir esa versión en el momento de mayor exigencia del campeonato.

El apoyo del público, un factor clave

Si algo viene acompañando a Salta Basket a lo largo de esta campaña es el respaldo de su gente. El Delmi fue escenario de noches intensas, partidos apretados y definiciones emocionantes, y esta noche volverá a jugar su propio partido desde las tribunas. En la previa del juego, se remarcó que el equipo necesitará el acompañamiento del público para intentar una nueva hazaña en casa.

No es una frase hecha. En esta clase de series, donde la cabeza pesa tanto como las piernas, el entorno influye. Y Salta Basket ya experimentó lo que significa tener al Delmi empujando en un contexto límite. Pasó frente a Estudiantes y ahora intentará que vuelva a pasar ante San Isidro.

Las boleterías del estadio abrirán desde las 19.30, y las entradas generales tendrán un valor de 10 mil pesos, mientras que los menores de diez años ingresarán gratis. El encuentro podrá verse solamente a través de Básquet Pass. Los árbitros serán Alejandro Sanabone y Nicolás Danna, con Román Guantay como comisionado técnico.

Los jugadores disponibles para esta noche

Para este partido decisivo, Salta Basket contará con: Chance Hunter, Bruno Abratte, Martín Gómez, Facundo Binda, Cristian Linares, Nicolás Álvarez, Máximo Genitti, Tyrus Buckner y Sahir Abdala. Del lado visitante, San Isidro se presentará con: Máximo Lizárraga, Jerónimo Suñé, Simón Chemez, Nahuel Buchaillot, Manuel Lambrisca, Marcos Saglietti, Luciano Ortiz, Lautaro Mare, Jaleel Hooper, Emilio Boye, Jeremías Diotto y Julián Eydallin.

El dato de la nómina local vuelve a poner en foco la ausencia de Botta, una baja que reduce la rotación y obliga a un mayor esfuerzo del resto. En ese contexto, la tarea de Abratte en la base, la producción anotadora de Gómez, el peso de Hunter cerca del aro y la batalla interior de Álvarez serán determinantes para sostener la ilusión.

El partido que puede marcar la temporada

Salta Basket sabe que no puede especular. No hay margen para guardar nada, no hay red de contención y no hay mañana sin victoria. El Delmi será escenario de una noche pesada, intensa, cargada de emoción y necesidad. Los Infernales deberán jugar con el corazón, sí, pero también con orden, concentración y convicción para no repetir los baches que le costaron caro en Córdoba.

Del otro lado habrá un rival fuerte, completo, curtido y convencido. Pero en Salta todavía creen. Porque este equipo ya supo levantarse. Porque ya protagonizó noches de película. Y porque cuando el Delmi empuja, los sueños parecen un poco menos imposibles.

Esta noche, Salta Basket va por otra épica.




🏀 Liga Argentina: Villa San Martín y Santa Paula quedaron match point, mientras Comunicaciones sigue con vida

La Conferencia Norte de la Liga Argentina entra en zona de definición: Villa San Martín se adelantó en una serie vibrante ante Amancay, Santa Paula volvió a imponerse y quedó a un paso de clasificar, y Comunicaciones reaccionó a tiempo para seguir con vida ante Barrio Parque.

🔎 Jornada clave en la Conferencia Norte: candidatos firmes y series que se estiran

La Liga Argentina 2025-2026 continúa elevando la intensidad en los playoffs y la Conferencia Norte vivió una noche determinante, donde comenzaron a definirse tendencias claras en los octavos de final.

Dos equipos dieron un paso enorme hacia la clasificación: Villa San Martín y Santa Paula de Gálvez, que quedaron match point en sus respectivas series. En contrapartida, Comunicaciones de Mercedes mostró carácter, ganó un partido clave y mantiene viva la ilusión de dar vuelta la historia.


🔴 Villa San Martín se hizo fuerte en Resistencia y quedó a un triunfo de avanzar

En uno de los duelos más atractivos de la jornada, Villa San Martín derrotó a Amancay de La Rioja por 79 a 77 en un cierre electrizante y se adelantó 2-1 en la serie.

El conjunto chaqueño construyó su victoria a partir de un gran tercer cuarto, donde logró quebrar el partido con claridad ofensiva y mayor intensidad defensiva. Facundo Gago y Favio Vieta lideraron ese momento clave, acompañados por la conducción de Emir Pérez Barrios.


Si bien Amancay reaccionó en el último período con Fabricio Peralta como figura, el Tricolor supo mantener la calma en los instantes decisivos. Un triple determinante de Lautaro Florito terminó inclinando la balanza y le dio al local una victoria que puede ser bisagra en la serie.

Ahora, con el 2-1 a favor y la localía de su lado, Villa San Martín tendrá la gran oportunidad de liquidar la llave y meterse en la siguiente instancia.


🔵 Santa Paula dominó en Gálvez y también quedó match point

Otro de los grandes protagonistas de la jornada fue Santa Paula, que venció 79 a 69 a Sportivo Suardi y se adelantó en la serie, quedando a un paso de la clasificación.

El equipo de Gálvez mostró un rendimiento sólido desde el inicio, con una defensa intensa y buenas decisiones en ataque. La clave estuvo en su capacidad para sostener la diferencia a lo largo de todo el partido, apoyado en su dominio en la pintura y efectividad perimetral.


La figura excluyente fue Jerónimo Díaz Müller, autor de 23 puntos, acompañado por aportes importantes de Gómez Quintero y Bazán, quienes sostuvieron el ritmo del equipo en momentos críticos.

Si bien Sportivo Suardi reaccionó en el último cuarto y llegó a ponerse a tiro, Santa Paula respondió con jerarquía para cerrar el partido y encaminar la serie.

Con este resultado, el Azul buscará definir la historia en el próximo encuentro y confirmar su gran momento en estos playoffs.


🟡 Comunicaciones reaccionó y mantiene la serie abierta

Cuando parecía contra las cuerdas, Comunicaciones de Mercedes sacó a relucir su carácter y venció con autoridad a Barrio Parque por 79 a 62, logrando estirar la serie.

El partido fue parejo durante tres cuartos, con intercambios constantes en el marcador y defensas intensas. Sin embargo, en el último período el conjunto correntino marcó la diferencia con un contundente parcial que terminó de definir el juego.


Las figuras del encuentro fueron Tomás Allende, con 16 puntos, y Lucas Machuca, clave en el cierre del partido. Del lado de Barrio Parque, Benjamín Herrera también aportó 16 unidades.

El dato clave fue el último cuarto: Comunicaciones ganó ese parcial 24-8, mostrando una superioridad absoluta en el cierre y dejando en claro que la serie aún no está definida.

Ahora, el Aurinegro buscará igualar la serie en el próximo partido y trasladar la presión a su rival.


📊 Una Conferencia Norte al rojo vivo

El panorama de la Conferencia Norte empieza a aclararse, pero todavía quedan capítulos por escribirse:

  • 🔥 Villa San Martín (2-1): a un triunfo de avanzar
  • 🔥 Santa Paula (2-1): match point con gran rendimiento colectivo
  • Comunicaciones: sigue con vida y quiere remontar

Los playoffs están en su punto más alto de tensión. Cada partido se juega como una final y las diferencias se marcan en detalles: defensa, efectividad y manejo de los momentos clave.


🏁 Resultados destacados de la jornada

  • Villa San Martín 79-77 Amancay → Serie 2-1
  • Santa Paula 79-69 Sportivo Suardi → Serie 2-1
  • Comunicaciones 79-62 Barrio Parque → Sigue con vida



🏀 Liga Argentina: Lanús barrió la serie y se metió en cuartos de final de la Conferencia Sur

Lanús mostró toda su jerarquía en Mar del Plata, venció a Quilmes 72-61 y cerró la serie 3-0 para meterse en los cuartos de final de la Liga Argentina. El Granate dominó la llave de principio a fin y confirmó su candidatura.

🔎 Lanús liquidó la serie con autoridad y ya está en cuartos

La Liga Argentina 2025-2026 empieza a definir a sus protagonistas en la Conferencia Sur, y uno de los primeros en dar el golpe sobre la mesa fue Lanús, que cerró su serie de octavos de final con un contundente 3-0 ante Quilmes de Mar del Plata.

El equipo dirigido por Manu Anglese volvió a imponerse, esta vez por 72 a 61 como visitante, en un partido trabajado, intenso y con momentos de mucha tensión, pero que terminó reflejando la superioridad del Granate a lo largo de toda la llave.

Con esta victoria, Lanús no solo avanzó a los cuartos de final, sino que además dejó en claro que atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada.


💪 Un equipo sólido de principio a fin

La serie entre Lanús y Quilmes tuvo un claro dominador. Desde el primer juego, el Granate impuso condiciones con su intensidad defensiva, su juego colectivo y la jerarquía de sus individualidades.


El tercer partido no fue la excepción. Si bien el arranque fue parejo y con bajo goleo, marcado por la fricción y la lucha en la pintura, Lanús supo mantenerse siempre en partido y golpear en los momentos clave.

El primer cuarto mostró esa tónica: defensas duras, poco ritmo ofensivo y una leve ventaja para Quilmes. Sin embargo, Lanús nunca perdió el eje. En el segundo período reaccionó con los aportes de Franchino y Henry, logrando equilibrar el marcador para irse al descanso largo igualados en 34.


🔥 El quiebre llegó en el tercer cuarto

Como ya había sucedido en otros tramos de la serie, Lanús encontró en el tercer cuarto su mejor versión. Un triple de Reinaudi marcó el inicio del quiebre, y a partir de allí el equipo tomó el control total del juego.

La figura de la noche fue Joaquín Noblega, que se adueñó del partido en ese momento clave, castigando desde el perímetro y liderando a su equipo con personalidad.

Lanús llegó a sacar una ventaja de diez puntos (48-38), aprovechando la sequía ofensiva de Quilmes, que estuvo varios minutos sin convertir. Aunque el local reaccionó con De La Fuente y De Miguel para cerrar el tercer cuarto a solo tres puntos, el desgaste ya empezaba a inclinar la balanza.


🧠 Inteligencia para cerrar la historia

El último cuarto mostró a un Lanús maduro, inteligente y decidido a cerrar la serie. Mientras Quilmes sufría desde el perímetro (apenas 3/24 en triples), el Granate jugó con mayor fluidez y supo administrar la ventaja.

El reloj fue un aliado clave, pero también la toma de decisiones y la ejecución en momentos determinantes. Noblega terminó siendo el máximo anotador con 21 puntos, firmando una actuación decisiva para sellar la clasificación.

El resultado final, 72 a 61, no solo marcó el cierre del partido, sino también el fin de la temporada para Quilmes, que había llegado con expectativas altas pero no logró sostener el nivel ante un rival superior.


📊 Una clasificación que confirma el gran momento

Lanús no dejó dudas en la serie:

  • 🔹 Ganó los tres partidos
  • 🔹 Impuso su defensa como sello
  • 🔹 Mostró variantes ofensivas
  • 🔹 Respondió en momentos clave

El equipo consolidó su identidad y se posiciona como uno de los grandes candidatos en la Conferencia Sur.

Ahora, con la clasificación en el bolsillo, el Granate tendrá tiempo para preparar la próxima instancia, donde el nivel de exigencia será aún mayor.