Bombazo de Boffelli y Gimnasia a cuartos de final: el Lobo ganó sobre la chicharra y liquidó la serie
Con un cierre para el infarto en un Polideportivo Víctor Nethol colmado, Gimnasia derrotó 79-78 a Central Entrerriano con una conversión de Juan Francisco Boffelli en el último segundo, liquidó la serie 3-1 y sacó pasaje a los cuartos de final de La Liga Argentina.
Gimnasia y Esgrima La Plata escribió una de esas páginas que quedan guardadas en la memoria de los playoffs. En un Polideportivo Víctor Nethol colmado, con clima de final y una tensión que se sostuvo hasta la última pelota, el Lobo superó 79-78 a Central Entrerriano y cerró la serie de octavos de final por 3-1, consiguiendo la clasificación a los cuartos de final de La Liga Argentina.
El héroe de la noche fue Juan Francisco Boffelli, quien apareció en la última posesión con una conversión sobre la chicharra para desatar la locura tripera. Cuando parecía que Central Entrerriano podía llevar la definición a un quinto partido, Gimnasia encontró la jugada decisiva, ganó por la mínima y selló una clasificación cargada de dramatismo, carácter y emoción.
La serie había sido pareja desde el primer juego y el cuarto partido no fue la excepción. Gimnasia tuvo momentos de dominio, Central Entrerriano reaccionó, pasó al frente en el último cuarto y llevó el partido a una definición extrema. Pero en el instante final, Boffelli cambió la historia con un tiro que hizo explotar al Víctor Nethol.
Gimnasia ganó una batalla de playoffs
El encuentro tuvo todos los ingredientes de una noche decisiva. Gimnasia llegaba con ventaja de 2-1 después de haber ganado el tercer partido en casa, pero Central Entrerriano sabía que no tenía margen de error. La visita necesitaba ganar para estirar la llave y forzar un quinto juego en Gualeguaychú. El Lobo, en cambio, tenía la oportunidad de cerrar la serie frente a su gente.
Desde el arranque se notó esa tensión. Ninguno logró imponer condiciones de manera definitiva en el primer cuarto. Central Entrerriano encontró buenas respuestas en ataque y consiguió separarse por cuatro puntos en la recta final, pero Gimnasia respondió rápidamente. Paz mantuvo al equipo cerca y dos triples consecutivos de Pelorosso pusieron al Tripero arriba por la mínima.
El primer parcial terminó igualado 27-27, una muestra perfecta de lo que estaba en juego: paridad, intensidad, nervios, buenos pasajes ofensivos y defensas exigidas en cada posesión.
El gran segundo cuarto del Lobo
En el segundo cuarto apareció una de las mejores versiones de Gimnasia. El equipo platense abrió el período con un parcial de 12-0, apoyado en la conducción, intensidad y determinación de Gutiérrez Conde, uno de los nombres propios de la noche.
Ese pasaje llevó el marcador a 39-27 y parecía darle al local una ventaja importante para manejar el desarrollo. Sin embargo, Central Entrerriano no se quebró. La visita encontró en Castillo una vía de gol clave para cortar la sequía y empezar a achicar la diferencia.
El cierre del primer tiempo fue favorable para el conjunto entrerriano, que aprovechó algunas imprecisiones de Gimnasia y logró irse al descanso largo apenas tres puntos abajo: 46-43. El Lobo había tenido un tramo de dominio claro, pero Central seguía vivo y con plena confianza para jugar la segunda mitad.
Central Entrerriano reaccionó y puso en aprietos a Gimnasia
Tras el descanso, Central Entrerriano salió mejor. La visita logró dar vuelta el resultado en el inicio del tercer cuarto y metió presión sobre el equipo platense. Gimnasia tuvo que reaccionar rápido para no perder el control emocional del partido.
Un triple de Vergara volvió a poner al Lobo al frente 54-52. A partir de ahí, el local recuperó claridad, volvió a defender con mayor intensidad y encontró puntos importantes en manos de Sinconi y Pelorosso. Ese tramo le permitió a Gimnasia escaparse a once puntos, 65-54, una diferencia que parecía darle aire rumbo al último cuarto.
El tercer período cerró 65-56 para Gimnasia. El Lobo estaba diez minutos más cerca de los cuartos de final, pero enfrente tenía a un Central Entrerriano que no estaba dispuesto a entregar la temporada sin pelear hasta la última bola.
Un último cuarto no apto para cardíacos
El último cuarto fue una montaña rusa. Central Entrerriano salió decidido a cambiar la historia y lo hizo con tiros de alto impacto. Dos bombas de Zenclussen y una de Pividori pusieron a la visita arriba 67-65, dejando sin efecto la ventaja que Gimnasia había construido en el tercer período.
La sequía local la cortó Gutiérrez Conde, que igualó el partido 67-67. Desde allí, el trámite se volvió posesión a posesión. Cada ataque tenía peso de clasificación o eliminación. Central Entrerriano volvió a tomar distancia con otro triple de Zenclussen y se alejó 76-71 a falta de 2:43.
Ese momento fue crítico para Gimnasia. La visita estaba cerca de forzar el quinto juego, el Lobo necesitaba respuestas urgentes y el Víctor Nethol empujaba desde las tribunas.
Aparecieron entonces los líderes. Gutiérrez Conde volvió a acercar al local y Paz hizo de las suyas para dejar a Gimnasia apenas un punto abajo: 77-78, con 17 segundos por jugar. La definición estaba servida.
Boffelli, la última pelota y el estallido del Víctor Nethol
Gimnasia cortó con falta para detener el reloj. Central Entrerriano tuvo la chance de estirar la ventaja desde la línea, pero no pudo sumar. La última pelota quedó para el Lobo. Era la posesión de la temporada.
Con el partido 77-78, el margen era mínimo: convertir o viajar a Gualeguaychú a jugar un quinto partido. En esa última acción apareció Juan Francisco Boffelli, que tomó la responsabilidad y anotó el tiro decisivo sobre la chicharra.
El balón entró, el marcador quedó 79-78 y el Polideportivo Víctor Nethol explotó. Gimnasia pasó a cuartos de final en una definición inolvidable. Fue un final de película para una serie que tuvo de todo: paridad, remontadas, golpes emocionales y un cierre agónico.
Paz y Gutiérrez Conde, los goleadores triperos
Más allá del tiro decisivo de Boffelli, Gimnasia tuvo varios nombres importantes para sostener la clasificación. Paz y Gutiérrez Conde fueron los máximos anotadores del equipo platense con 16 puntos cada uno, aportando en momentos de mucha presión.
Paz fue fundamental para mantener al equipo cerca en el primer cuarto y volvió a aparecer en el cierre para dejar al Lobo a tiro. Gutiérrez Conde tuvo un segundo cuarto dominante, fue abanderado del parcial 12-0 y también apareció en el último período para cortar la sequía cuando Central Entrerriano había pasado al frente.
En la visita, Castillo fue el más destacado con 20 puntos, siendo una de las principales razones por las que Central Entrerriano se mantuvo en partido hasta el final. También fueron importantes los triples de Zenclussen y Pividori en la reacción del último cuarto.
Una serie que empezó cuesta arriba para Gimnasia
La clasificación de Gimnasia toma más valor si se observa el recorrido completo de la serie. El Lobo comenzó perdiendo el primer partido en Gualeguaychú, donde Central Entrerriano se impuso 90-84 en suplementario. Aquella noche, el equipo entrerriano llegó a sacar una ventaja muy importante, pero Gimnasia reaccionó, forzó la prórroga y terminó cayendo en un duelo durísimo.
Lejos de golpearse, el equipo platense respondió en el segundo juego como visitante. Gimnasia ganó 73-66 en el José María Bértora e igualó la serie 1-1, apoyado en una defensa fuerte y en una gran actuación de Ezequiel Paz, quien terminó con 22 puntos y 25 de valoración.
Con la llave trasladada a La Plata, el Lobo dio otro paso enorme. En el tercer juego, también en el Víctor Nethol, Gimnasia ganó 86-75 después de una gran reacción. Llegó a estar 18 puntos abajo, pero remontó con carácter, defensa y una ofensiva encendida liderada por Paz, autor de 29 puntos, y Gutiérrez Conde, que aportó 20.
Esa victoria dejó la serie 2-1 y preparó el escenario para el cuarto partido. Gimnasia no dejó pasar la oportunidad y, con el bombazo de Boffelli, terminó liquidando la historia.
El Lobo mostró carácter en los momentos límite
La serie ante Central Entrerriano dejó una señal clara: Gimnasia supo competir en los momentos más difíciles. Perdió el primer juego, ganó de visitante para recuperar terreno, remontó un partido durísimo en casa y cerró la llave con una conversión agónica.
Ese recorrido muestra madurez competitiva. En playoffs no alcanza con jugar bien por momentos: hay que soportar golpes, administrar emociones y encontrar respuestas cuando el partido parece escaparse. Gimnasia lo hizo.
El Lobo tuvo producción colectiva, figuras que aparecieron en distintos partidos y una localía que se transformó en un factor clave. El Víctor Nethol volvió a jugar su partido desde afuera y acompañó a un equipo que respondió con una clasificación enorme.
Central Entrerriano se despidió con la frente alta
Central Entrerriano quedó eliminado, pero compitió hasta el último segundo. La serie pudo haberse extendido a un quinto partido si la última posesión no terminaba en manos de Boffelli. El equipo de Gualeguaychú tuvo momentos de gran básquet, ganó el primer juego, estuvo cerca en el cuarto y demostró que fue un rival de altísima exigencia.
Su reacción en el último cuarto del cuarto partido fue una muestra de carácter. Cuando Gimnasia parecía tener el trámite controlado, Central respondió con triples importantes, pasó al frente y estuvo a una defensa de llevar la serie nuevamente a su estadio.
La eliminación duele, pero el equipo dejó una imagen competitiva en una llave que se definió por detalles mínimos.
Qué se le viene a Gimnasia en cuartos de final
Con la clasificación consumada, Gimnasia ahora deberá esperar rival para los cuartos de final de La Liga Argentina. El cruce será contra un equipo proveniente de la Conferencia Norte, de acuerdo con el nuevo formato de la competencia.
A partir de esta instancia, los clasificados de la Norte y de la Sur se cruzan entre sí y son reordenados según el récord obtenido durante la fase regular. Por eso, el Lobo no continuará enfrentando exclusivamente a equipos de su conferencia, sino que tendrá un nuevo desafío interzonal.
Gimnasia no contará con ventaja de localía en la próxima ronda, por lo que deberá prepararse para una serie todavía más exigente. Sin embargo, llega fortalecido por una clasificación épica y con un plantel que demostró saber competir en escenarios de máxima presión.
Análisis final: una clasificación que puede marcar un punto de quiebre
El triunfo ante Central Entrerriano puede ser mucho más que una clasificación. Puede ser un punto de impulso emocional para Gimnasia. Ganar de esta manera, con una conversión en el último segundo y con el estadio colmado, genera confianza, refuerza la identidad del grupo y alimenta la ilusión de seguir avanzando.
El Lobo no tuvo una serie sencilla. Central Entrerriano lo exigió en cada partido. Pero Gimnasia encontró respuestas en defensa, en el carácter colectivo y en nombres propios que aparecieron cuando más quemaba la pelota.
El bombazo de Boffelli será la imagen de la noche. Pero detrás de ese tiro hubo una serie trabajada, sufrida y ganada desde la personalidad. Gimnasia está en cuartos de final de La Liga Argentina y lo hizo con una victoria inolvidable.