Atlanta Hawks, al ritmo de la defensa y de Trae Young frenan a los Mavericks
Los renovados Dallas Mavericks de Jason Kidd y Luka Doncic arrancaron con un sonoro accidente en casa de los Atlanta Hawks. El equipo de Texas se estrelló contra un colectivo mucho más engrasado y que reivindicó su viaje a las Finales de la Conferencia Este con una paliza por 113-87. Créditos: NBA Argentina
Como de costumbre, la figura de los Hawks fue un Trae Young que también tuvo un arranque de partido irregular con el aro, pero que no tardó demasiado en tomar las riendas del mismo. Esta vez no tanto para anotar (19 puntos) pero sí para generarles puntos fáciles a sus compañeros (14 asistencias), sobre todo en un tercer cuarto magistral: sumó 12 puntos y 9 asistencias en ese tramo, permitiendo que el dueño de casa abriera una brecha irremontable.
“Nos da igual lo que diga la gente. Sabemos que no tenemos el respeto que nos merecemos”, valoró el eléctrico base de los Hawks. “Estuvimos en las Finales de la Conferencia Este por un motivo, y depende de nosotros salir ahí y demostrarlo”.
Hasta seis jugadores de los Hawks, incluidos todos sus titulares, finalizaron con dobles dígitos. Destacó, desde el banquillo, Cam Reddish con 20 puntos y un 7 de 15 en tiros de campo. Además, en Atlanta aparecieron 16 puntos, 9 rebotes y un 7-11 de campo para John Collins.
Más allá de lo que los Hawks hicieron en ataque y de sus diferentes anotadores, el punto más alto de la noche de los locales estuvo por su rendimiento defensivo. Y a la hora de enfrentar a estos Mavericks, está claro que el mismo se sostuvo desde un gran trabajo en la marca de Luka Doncic.
Aunque tuvo algunos otros marcadores como el propio Reddish, el principal defensor de Doncic fue De’Andre Hunter, quien no le dio un centímetro de espacio durante toda la noche. Doncic terminó con 18 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias pero con un 6-17 de campo y 5 pérdidas.
Kristaps Porzingis, llamado a dar un paso al frente tras su curso nefasto la temporada pasada, volvió a mostrar su versión más endeble con 11 puntos y 5 rebotes (4-13 TC). El mejor aliado de Luka fue Jalen Brunson, que terminó con 17 tantos desde el banquillo.
Los Mavs sobrevivieron como pudieron en la primera mitad, y llegaron al descanso con vida (51-44). Cuando se activó Young, que escuchó cantos de MVP, se desmoronaron las esperanzas visitantes. Con 12 puntos y 9 asistencias en un tercer cuarto decisivo, el base lideró el 35-20 de parcial que puso un 86-64 en el marcador llegados al cuarto definitivo.
“Creo que los chicos tuvieron buenos tiros, pero simplemente no entraron para nosotros“, explicó Kidd sobre el estreno de su equipo. El porcentaje de tiro del equipo se quedó en un doloroso 32,6%.
“Tenemos que encontrar maneras de equilibrarnos para no saturar la pintura”, valoró Porzingis. “Tenemos que llegar cada uno a nuestro sitio más cómodo”.
Los Mavs se marchan de Atlanta con muchos deberes pendientes y poco tiempo para remediarlos