San Isidro venció a Lanús y empató la final de La Liga Argentina

San Isidro venció a Lanús por 90-72 en el Antonio Manno, empató 1-1 la final de La Liga Argentina y viajará a Buenos Aires fortalecido tras una sólida actuación colectiva.

San Isidro venció a Lanús por 90 a 72 en el segundo partido de la final de La Liga Argentina y dejó la serie igualada 1-1. Después del golpe sufrido en el primer juego, cuando el Granate se había impuesto por la mínima en San Francisco, el equipo de Sebastián Porta mostró una respuesta contundente, recuperó intensidad, encontró fluidez ofensiva y volvió a hacerse fuerte en el estadio Antonio Manno.

El triunfo tuvo un valor doble para los Halcones Rojos. Por un lado, evitó que Lanús se llevara los dos partidos como visitante y regresara al Antonio Rotili con una ventaja enorme. Por otro, le permitió a San Isidro recuperar confianza, reencontrarse con su identidad y viajar a Buenos Aires con la serie abierta.

La victoria fue clara desde el desarrollo y desde los números. San Isidro terminó con 90 puntos, 103 de valoración colectiva, 67% en dobles, 35 rebotes, 19 asistencias y cinco jugadores en doble dígito. Lanús, en cambio, quedó en 72 puntos, con 58 de valoración, apenas 7 asistencias y una noche muy incómoda en varios pasajes del juego.

San Isidro necesitaba una reacción y la encontró desde el inicio

El segundo juego tenía un peso emocional enorme. San Isidro había perdido el primero por 63-62 en una definición agónica y sabía que no podía volver a fallar en casa. La presión estaba del lado del Santo, pero el equipo la transformó en energía.

Desde el arranque, San Isidro salió decidido a cambiar la historia. A diferencia del primer partido, donde el bajo goleo había favorecido el plan defensivo de Lanús, esta vez el local pudo correr mejor la cancha, atacar con más decisión y encontrar mayor variedad en ofensiva.

El primer cuarto ya marcó una tendencia. San Isidro se quedó con el parcial 23-17, mostrando mayor claridad para resolver, mejores lecturas en ataque y una defensa más activa para limitar al Granate. Esa ventaja inicial no fue definitiva, pero sí le permitió al equipo de Porta jugar con otra confianza.

La defensa fue el punto de partida, pero el ataque fluyó mucho más

Una de las grandes diferencias respecto al primer partido estuvo en la fluidez ofensiva. San Isidro no solo defendió bien: también jugó mejor adelante. Movió la pelota, encontró cortes, atacó el aro, castigó desde la media distancia y tuvo aportes desde la rotación.

Después del encuentro, Manuel Lambrisca, una de las grandes figuras de la noche, explicó la clave: “Teníamos que sostener el nivel defensivo y en ataque seguir jugando como lo hicimos a lo largo de la temporada. El primer partido de la serie se dio de bajo goleo, hoy creo que fluimos mucho más y ahí estuvo la clave”.

Esa frase resume el partido. San Isidro no cambió su esencia defensiva, pero sí logró agregarle volumen ofensivo. El equipo no quedó atrapado en el ritmo de Lanús, sino que impuso su propia dinámica. Cada vez que pudo correr, lo hizo. Cada vez que tuvo que jugar cinco contra cinco, encontró mejores decisiones que en el Juego 1.

Un segundo cuarto clave para sostener el dominio

En el segundo parcial, San Isidro mantuvo el control. Lanús intentó reaccionar, pero no encontró continuidad. El Granate tuvo problemas para construir ofensivas limpias y dependió de apariciones individuales para no quedar demasiado lejos.

El local llegó a construir una diferencia de 15 puntos, una señal clara de dominio. Sin embargo, Lanús mostró una reacción importante sobre el cierre del primer tiempo. Con un parcial de 12-5 en los últimos dos minutos y medio, logró achicar la distancia y cerrar la primera mitad abajo 44-36.

Ese tramo fue importante porque evitó que San Isidro se fuera al descanso con una ventaja todavía más cómoda. Pero también dejó una sensación: el Santo había sido superior durante casi toda la primera mitad y Lanús necesitaba mejorar mucho para cambiar el rumbo.

El tercer cuarto quebró definitivamente el partido

El momento decisivo llegó después del entretiempo. San Isidro salió al tercer cuarto con una energía altísima, volvió a elevar su intensidad defensiva y prácticamente quebró el juego.

El parcial fue demoledor. A falta de 24 segundos para el cierre del tercer período, el marcador mostraba 67-46 para San Isidro. Luego, un doble de J. Diotto terminó de sellar el 69-47 con el que el local entró al último cuarto.

Ese tramo explicó la noche. San Isidro defendió con agresividad, corrió cuando pudo y tuvo una eficacia altísima cerca del aro. Lanús, en cambio, bajó su ritmo, perdió claridad y no logró sostener la intensidad que lo había mantenido competitivo en el primer juego.

El tercer cuarto no solo amplió la diferencia: cambió definitivamente el clima del partido. San Isidro empezó a jugar con soltura, el Antonio Manno empujó con fuerza y Lanús quedó obligado a una remontada muy difícil.

Lambrisca, una actuación completa para liderar al Santo

Manuel Lambrisca fue una de las figuras más importantes de San Isidro. Terminó con 18 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 2 recuperos, 1 tapa y 27 de valoración, la cifra más alta del partido. Además, tuvo una planilla muy eficiente: 6/11 en dobles y 6/9 en libres.

Su impacto fue integral. No solo anotó, también cargó el rebote, generó juego, defendió y sostuvo la energía del equipo en momentos importantes. En un partido de final, ese tipo de producción completa vale muchísimo.

Lambrisca también destacó el aporte colectivo: “Fue algo que nos caracterizó durante el año: ser un equipo largo, no depender de un jugador, sino de la rotación. Después del partido del otro día, ganar así nos da mucha confianza y nos pone bien para lo que viene”.

Buchaillot volvió a ser determinante

Otro de los grandes nombres de la noche fue Nahuel Buchaillot. El perimetral de San Isidro terminó con 19 puntos, 4 asistencias, 4 recuperos, 2 rebotes y 20 de valoración. Fue clave por su agresividad, su capacidad para atacar el aro y su lectura para encontrar compañeros.

Buchaillot mostró una eficacia muy alta: 6/8 en dobles, 1/2 en triples y 4/6 en libres. Su presencia ofensiva fue fundamental para que San Isidro no dependiera de una sola vía de gol. Cada vez que el equipo necesitó una resolución, apareció con decisión.

Además, su tarea defensiva fue muy importante. Sus 4 recuperos reflejan la actividad de manos y la intensidad con la que San Isidro buscó incomodar a Lanús desde la primera línea.

Eydallin le dio un enorme impulso desde la rotación

San Isidro también encontró un aporte determinante desde el banco con Julián Eydallin, quien completó una actuación de altísimo impacto: 15 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias, 1 recupero y 18 de valoración en 23 minutos.

Su eficacia fue excelente: 2/2 en dobles, 3/5 en triples y 2/2 en libres. En un partido donde San Isidro necesitaba respuestas de la rotación, Eydallin apareció con puntos, criterio y confianza.

Ese dato es central para entender la victoria. San Isidro ganó porque tuvo profundidad. Lambrisca y Buchaillot fueron figuras, pero Eydallin, Saglietti, Hooper, Mare y Diotto también aportaron en distintos momentos.

Saglietti, Hooper y Mare completaron una ofensiva repartida

Marcos Saglietti volvió a ser una pieza importante. Sumó 10 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias, 2 recuperos y 11 de valoración, con una planilla perfecta en dobles y un buen 2/4 en triples. Su experiencia apareció en la administración de momentos y en la toma de decisiones.


C. Hooper aportó 9 puntos, 6 rebotes, 1 tapa y 10 de valoración, mientras que Lautaro Mare sumó 6 puntos, 5 rebotes y 8 de valoración desde la rotación. J. Diotto, por su parte, colaboró con 4 puntos, 4 rebotes, 1 recupero y 1 tapa.

La gran virtud de San Isidro fue esa: no dependió exclusivamente de una figura. El equipo tuvo cinco jugadores con 9 o más puntos y varios aportes distribuidos. Esa construcción colectiva fue una de las explicaciones más claras del 90-72.

Lanús no pudo repetir el plan del primer partido

Lanús había ganado el primer juego llevando el partido a un terreno de bajo goleo, defensa dura y final cerrado. En el segundo encuentro, no pudo imponer ese mismo libreto.

El Granate anotó 72 puntos, pero nunca logró tener control emocional del partido. Su producción ofensiva fue irregular, especialmente por la baja cantidad de asistencias: apenas 7 en todo el encuentro. San Isidro, en cambio, terminó con 19 pases gol, una diferencia enorme en la circulación y en la calidad de los tiros generados.

Lucio Reinaudi reconoció la superioridad del local: “Dominaron el partido, nosotros bajamos la marcha y no nos podemos permitir eso en un partido así. No nos pudimos reponer y ahora hay que ser Lanús más que nunca”.

Franchino y Merchant fueron los más regulares en Lanús

En Lanús, los principales aportes llegaron por Martín Franchino y Edgar Merchant. Franchino terminó con 12 puntos, 9 rebotes, 2 asistencias, 1 recupero, 1 tapa y 17 de valoración, siendo el jugador más completo del Granate.

Merchant también sumó 12 puntos, con una gran eficacia en dobles: 5/6. Además, aportó 5 rebotes y 12 de valoración. Sin embargo, esta vez no pudo tener el mismo impacto decisivo que en el primer juego, cuando había convertido el doble de la victoria.

Roquez Johnson fue otro de los jugadores que llegó al doble dígito, con 11 puntos y 4 rebotes, aunque sufrió desde la línea con 7/14 en libres. Mike Henry aportó 9 puntos y 4 rebotes, pero no logró pesar como en otros partidos de playoffs.

Los libres, un problema para Lanús

Uno de los datos que marcó la noche de Lanús fue la baja efectividad desde la línea. El Granate lanzó 19/36 en libres, apenas un 52%. En una final, dejar tantos puntos en la línea suele tener un costo alto.

San Isidro tampoco tuvo una noche perfecta en ese rubro, con 19/28, pero su 67% fue más sólido y, sobre todo, estuvo acompañado por una gran efectividad en dobles. El Santo convirtió 25/37 en lanzamientos de dos puntos, un notable 67%, cifra que explica su fluidez ofensiva y su capacidad para atacar con claridad.

Lanús, en cambio, terminó con 16/37 en dobles, un 43%. Esa diferencia de eficacia cerca del aro fue determinante.

La ausencia de Jerónimo Suñé volvió a sentirse, pero San Isidro respondió

San Isidro volvió a jugar sin Jerónimo Suñé, ausente por la lesión en su tobillo. Se trata de una baja importante porque es uno de los tiradores del equipo y una pieza que abre la cancha. Sin embargo, el Santo logró compensar esa ausencia con mayor producción colectiva.

Lambrisca fue claro al respecto: “Lo necesitamos. Es un jugador clave para nosotros, es nuestro tirador. Lo extrañamos mucho y ojalá se pueda recuperar pronto para tenerlo con nosotros”.

La respuesta del equipo habla de su profundidad. Sin Suñé, San Isidro encontró triples en Eydallin, Saglietti, Buchaillot y Mare, y terminó con 7/20 desde el perímetro, el mismo registro que Lanús. La diferencia no estuvo tanto en el triple, sino en la calidad de las decisiones y en la eficacia cerca del aro.

El banco de San Isidro cambió la energía

El aporte de la segunda unidad fue otro punto clave. San Isidro tuvo producción desde el banco con Eydallin, Mare, Diotto y Boye. Entre ellos sumaron puntos, rebotes, energía defensiva y minutos de calidad para sostener la intensidad.

El dato de la rotación es importante porque Lanús venía de mostrarse como un equipo largo durante toda la postemporada. Esta vez, San Isidro respondió en ese mismo terreno y fue más profundo. La frase de Lambrisca sobre “ser un equipo largo” no fue casual: el Santo ganó desde la amplitud de recursos.

San Isidro igualó la serie y cambió el clima de la final

Con el triunfo, la final quedó 1-1. Lanús había conseguido el primer golpe al ganar 63-62 como visitante, pero San Isidro reaccionó con una producción completamente distinta y recuperó el equilibrio de la serie.

El próximo partido se jugará el lunes en el Antonio Rotili de Lanús, desde las 20.30 horas. Allí comenzará una nueva etapa de la final: el Granate buscará hacerse fuerte en casa, mientras que San Isidro intentará trasladar la confianza de este segundo juego a Buenos Aires.

Reinaudi también lo dejó claro desde el lado visitante: “Vinimos a ganar dos partidos, ganamos uno. Esta noche no se dio. Ahora vamos a casa, hay que estar enfocados en el próximo juego, tenemos mucho para corregir y eso está bueno porque tenemos margen de mejora”.

La clave del partido

La clave estuvo en el tercer cuarto. San Isidro llegó al descanso arriba 44-36 y, lejos de bajar la intensidad, salió a jugar uno de sus mejores pasajes de la serie. Con defensa, ritmo y eficacia, estiró la diferencia hasta el 69-47 antes del último cuarto.

También fue determinante la diferencia en la construcción ofensiva. San Isidro terminó con 19 asistencias, contra apenas 7 de Lanús. Esa distancia reflejó la mayor fluidez del local, que encontró mejores tiros y repartió responsabilidades.

Otro punto clave fue la eficacia en dobles: 67% para San Isidro contra 43% para Lanús. En una final donde cada posesión pesa, convertir cerca del aro con semejante precisión marcó una diferencia enorme.

Cómo queda la final de La Liga Argentina

Juego Resultado Sede Serie
Juego 1 San Isidro 62 – Lanús 63 Antonio Manno Lanús 1-0
Juego 2 San Isidro 90 – Lanús 72 Antonio Manno 1-1
Juego 3 Lunes, 20.30 Antonio Rotili Serie empatada

Síntesis del partido

San Isidro derrotó a Lanús por 90 a 72 en el segundo partido de la final de La Liga Argentina e igualó la serie 1-1. El equipo de Sebastián Porta mostró una gran reacción tras la caída agónica del primer juego, dominó desde el inicio, quebró el partido en el tercer cuarto y cerró una victoria contundente ante un Antonio Manno colmado. Manuel Lambrisca fue la gran figura con 18 puntos, 8 rebotes y 27 de valoración, acompañado por Nahuel Buchaillot, autor de 19 puntos, y Julián Eydallin, clave desde la rotación con 15 unidades. En Lanús, los más destacados fueron Martín Franchino y Edgar Merchant, ambos con 12 puntos.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
San Isidro 90 25/37, 67% 7/20, 35% 19/28, 67% 35 19 6 10 2 27 103
Lanús 72 16/37, 43% 7/20, 35% 19/36, 52% 34 7 6 9 2 25 58

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Manuel Lambrisca San Isidro 18 8 3 2 1 27 +14
Nahuel Buchaillot San Isidro 19 2 4 1 0 20 +13
Julián Eydallin San Isidro 15 3 4 0 0 18 +5
Marcos Saglietti San Isidro 10 3 4 1 0 11 +17
C. Hooper San Isidro 9 6 1 0 0 10 +10
Lautaro Mare San Isidro 6 5 1 1 0 8 +11
Martín Franchino Lanús 12 9 2 1 1 17 -12
Edgar Merchant Lanús 12 5 0 0 0 12 -20
Roquez Johnson Lanús 11 4 0 1 1 10 -10
Mike Henry Lanús 9 4 0 2 0 4 -11
Alan Sacchi Lanús 8 3 1 0 0 7 +2

Porcentajes destacados

Rubro San Isidro Lanús
Efectividad en dobles 67% 43%
Efectividad en triples 35% 35%
Efectividad en libres 67% 52%
Rebotes totales 35 34
Asistencias 19 7
Pérdidas 10 9
Valoración colectiva 103 58

Datos clave del partido

Dato Detalle
Resultado final San Isidro 90 – Lanús 72
Serie Empatada 1-1
Instancia Final de La Liga Argentina
Sede Estadio Antonio Manno, San Francisco
Figura Manuel Lambrisca
Mayor quiebre Tercer cuarto: San Isidro cerró 69-47
Clave ofensiva 67% en dobles para San Isidro
Clave colectiva 19 asistencias del Santo contra 7 de Lanús
Próximo partido Lunes, 20.30, en el Antonio Rotili
Objetivo Final por el ascenso a La Liga Nacional



Ferro ganó en casa y descontó en la serie ante Gimnasia

Ferro ganó en casa, derrotó 74-70 a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia y descontó en la serie semifinal de La Liga Nacional. El Verdolaga quedó 1-2 y mantiene viva la ilusión.

Ferro ganó en casa y sigue con vida en las semifinales

Ferro ganó en casa y consiguió el triunfo que necesitaba para seguir con vida en las semifinales de La Liga Nacional. El equipo de Caballito venció por 74-70 a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, descontó en la serie y dejó la llave 2-1 a favor del Mens Sana, pero con la ilusión renovada para buscar un cuarto partido que pueda llevar todo a un quinto juego.

El Verdolaga llegaba obligado a ganar. Después de perder los dos primeros encuentros en el Socios Fundadores, por 81-77 y 79-74, el equipo de Federico Fernández necesitaba responder ante su gente. Y lo hizo en un partido duro, intenso, cambiante y con momentos de mucha presión, donde debió soportar una reacción muy fuerte de Gimnasia en el tercer cuarto.

La figura del encuentro fue Jano Martínez, autor de 17 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 22 de valoración. También fueron importantes Lucas Bettiga, Ramiro Gallegos, Alejandro Diez y Kevin Hernández, todos con aportes claves para sostener a Ferro en una noche límite.


Un triunfo que cambia el ánimo de la serie

El 74-70 tiene un valor enorme para Ferro. No solo porque evitó la eliminación, sino porque le devolvió confianza a un equipo que había competido muy bien en Comodoro pero que no había podido cerrar los partidos. En el segundo punto, por ejemplo, Ferro llegó a igualar el juego en el último minuto, pero Gimnasia resolvió mejor y se quedó con el triunfo por 79-74.

Esta vez, la historia fue distinta. Ferro sufrió, perdió claridad durante un tramo importante del complemento, pero logró cerrar mejor. Esa fue la gran diferencia: cuando el partido se puso caliente, el Verdolaga tuvo defensas agresivas, ataques largos y mayor efectividad en el tramo final.

Gimnasia, que había llegado con la posibilidad de cerrar la serie, no pudo completar la remontada. El equipo de Comodoro tuvo un gran tercer cuarto, igualó el marcador y llegó con chances hasta el cierre, pero Ferro encontró mejores respuestas en las últimas posesiones.


Primer tiempo: Ferro aprovechó su momento y sacó ventaja

El comienzo fue intenso, como toda la serie. Ferro y Gimnasia no se sacaron grandes diferencias durante los primeros diez minutos. El partido arrancó con mucho contacto, defensas activas y ataques trabajados. Ninguno logró imponer una superioridad clara en el primer cuarto.

El quiebre inicial llegó en el segundo período. Allí, Ferro aprovechó mejor la rotación rival, encontró puntos importantes y empezó a construir una ventaja que le permitió irse al descanso largo con una diferencia sólida. El Verdolaga llegó al vestuario arriba 45-35, una renta de diez puntos que parecía darle margen para manejar el segundo tiempo.

Ese tramo fue fundamental. Ferro no tuvo una noche brillante en términos ofensivos, pero sí encontró soluciones en varias manos. Jano Martínez lideró el juego, Ramiro Gallegos aportó desde el perímetro, Alejandro Diez fue importante en la pintura y Lucas Bettiga sumó presencia en ambos costados.


Gimnasia reaccionó con un tercer cuarto demoledor

El partido cambió después del descanso. Gimnasia salió mejor al complemento, con mayor precisión en tiros y pases, y logró igualar el marcador. La visita encontró fluidez, castigó desde el perímetro y aprovechó las dudas de Ferro.

El dato del parcial es contundente: Gimnasia metió un 11-25 en el tercer cuarto y transformó por completo el desarrollo del partido. El equipo de Pablo Favarel, que se había ido diez puntos abajo al descanso, volvió al juego con una reacción fuerte y dejó claro por qué llegaba 2-0 arriba en la serie.

En ese tramo aparecieron Emiliano Toretta, Franco Grun, Martiniano Dato, Marcos Chacón y Anyelo Cisneros. Gimnasia tuvo mejores decisiones ofensivas, movió mejor la pelota y logró poner en problemas a Ferro.

Para el Verdolaga fue el momento más difícil de la noche. El equipo local sintió el golpe, perdió ritmo y quedó obligado a reconstruirse desde la defensa.


El cierre: Ferro defendió fuerte y resolvió mejor

Después del golpe del tercer cuarto, Ferro necesitaba reaccionar emocionalmente. Y lo hizo desde su identidad: defensa agresiva, posesiones largas, ataques verticales y concentración en las últimas jugadas.

El último cuarto fue de máxima tensión. Gimnasia llegaba con envión y con la posibilidad de encaminar la clasificación a la Final. Ferro, en cambio, jugaba con la obligación de ganar para no quedar eliminado. En ese contexto, el Verdolaga fue más efectivo sobre el final y terminó quedándose con una victoria ajustada por 74-70.

La clave estuvo en no quebrarse. Ferro venía de perder partidos cerrados en Comodoro y esta vez logró sostener el control en los momentos decisivos. No fue un triunfo cómodo, pero sí uno de mucho carácter.


Jano Martínez, la figura que necesitaba Ferro

Jano Martínez fue el jugador más importante de Ferro. Terminó con 17 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 22 de valoración, la cifra más alta del equipo. Además, lanzó 3/6 en triples, un dato decisivo en un partido donde cada conversión exterior pesó muchísimo.

Su partido fue completo. No solo anotó, también ayudó en el rebote, ordenó al equipo por momentos y sostuvo ofensivamente a Ferro cuando el juego se volvió más trabado. En una semifinal, con el equipo obligado a ganar, su liderazgo fue determinante.

Martínez ya había sido importante en la campaña del Verdolaga, especialmente en partidos de alto voltaje. Esta vez volvió a aparecer en el momento exacto: cuando Ferro necesitaba una figura que marcara el camino.


Gallegos, Diez y Bettiga: los socios del triunfo

Ferro no ganó únicamente por Jano Martínez. Hubo varios aportes importantes que explican la victoria.

Ramiro Gallegos sumó 10 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 9 de valoración. Fue eficiente: convirtió 1/1 en dobles, 2/4 en triples y 2/3 en libres. Su aporte desde la banca fue clave para darle aire al ataque verdolaga.

Alejandro Diez también fue fundamental. El interno aportó 10 puntos, 4 rebotes y 10 de valoración, con una planilla muy sólida: 4/5 en dobles y 2/2 en libres. En un partido físico, su experiencia y eficacia cerca del aro fueron muy importantes.

Lucas Bettiga completó otra actuación de peso con 11 puntos, 5 rebotes, 5 recuperos y 10 de valoración. Aunque no tuvo gran efectividad de tres puntos, su despliegue defensivo y su actividad fueron determinantes para sostener al equipo.


Kevin Hernández, energía desde la rotación

Otro nombre importante fue Kevin Hernández, quien terminó con 9 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias y 10 de valoración. Su producción llegó en 17 minutos y fue muy eficiente: 3/5 en dobles y 3/3 en libres.

Hernández le dio a Ferro presencia interior, capacidad para cargar hacia el aro y energía defensiva. En una noche donde el equipo necesitaba sostener la intensidad durante los 40 minutos, su aporte desde la rotación fue valioso.

El Verdolaga no tuvo una figura excluyente de 25 o 30 puntos, pero sí un reparto ofensivo que le permitió competir. Esa fue una de las claves: varios jugadores aportaron en distintos momentos.


Gimnasia compitió hasta el final

Gimnasia estuvo cerca de cerrar la serie. El equipo de Comodoro tuvo un tercer cuarto muy fuerte, logró igualar el partido y llegó al cierre con chances. Sin embargo, esta vez no pudo repetir la eficacia de los dos primeros juegos.

El máximo anotador del Mens Sana fue Emiliano Toretta, con 15 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias, 4 recuperos y 16 de valoración. Su eficacia desde el perímetro fue muy alta: 3/4 en triples.

También se destacó Anyelo Cisneros, quien completó una gran tarea integral con 10 puntos, 14 rebotes, 2 asistencias, 3 recuperos, 1 tapa y 22 de valoración, la mejor marca del partido junto con Jano Martínez.

Marcos Chacón, Martiniano Dato y Franco Grun aportaron 11, 10 y 11 puntos respectivamente, pero Gimnasia no logró cerrar el partido con la misma firmeza que había mostrado en Comodoro.


La diferencia estuvo en la línea y en el cierre

Uno de los números más importantes del partido estuvo en los tiros libres. Ferro convirtió 19/26, con un 73%, mientras que Gimnasia apenas lanzó 14/27, con 51%. Esa diferencia fue decisiva en un partido que se resolvió por cuatro puntos.

Gimnasia tuvo mejores porcentajes en triples: 12/28, con 42%, contra 9/30, 30% de Ferro. Sin embargo, el Verdolaga compensó con mayor eficacia desde la línea, mejores momentos defensivos en el cierre y una mayor capacidad para convertir cuando el partido estaba más apretado.

También fue importante el rubro de recuperos. Ferro terminó con 12 recuperos, contra 16 de Gimnasia, pero logró transformar sus mejores defensas del cierre en posesiones más controladas.


El rebote fue de Gimnasia, pero Ferro encontró otra vía

Gimnasia ganó la batalla aérea con claridad: 37 rebotes totales contra 30. Anyelo Cisneros fue dominante en ese rubro, con 14 rebotes, 12 de ellos defensivos. El Mens Sana también tuvo a Carabalí, Cosolito y Toretta sumando en los tableros.

Aun así, Ferro logró ganar. ¿Por qué? Porque compensó esa diferencia con mejores tiros libres, un cierre más sólido y una actuación colectiva más ordenada en los momentos decisivos. El Verdolaga no dominó todos los rubros, pero ganó los que más pesaron en el desenlace.

En playoffs, muchas veces no alcanza con ganar la estadística general: hay que ganar las posesiones calientes. Y Ferro lo hizo.


Cómo quedó la serie

Con este resultado, Gimnasia sigue arriba 2-1, pero Ferro descontó y forzó un cuarto partido. El próximo duelo será nuevamente en cancha de Ferro. Allí, el Mens Sana buscará cerrar la serie y meterse en las Finales, mientras que el Verdolaga intentará ganar otra vez para llevar la definición a un quinto juego.

La serie quedó más abierta. Gimnasia todavía tiene ventaja, pero Ferro recuperó confianza y demostró que puede competir desde la defensa, la intensidad y el carácter.


Las claves del triunfo de Ferro

1. Jano Martínez como figura

El base terminó con 17 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 22 de valoración. Fue el líder ofensivo y emocional del equipo.

2. Mejor cierre

Gimnasia reaccionó fuerte en el tercer cuarto, pero Ferro no se quebró y resolvió mejor en los minutos finales.

3. Eficacia desde la línea

Ferro convirtió 19 libres contra 14 de Gimnasia. En un partido de cuatro puntos, esa diferencia fue determinante.

4. Aportes repartidos

Martínez, Bettiga, Gallegos, Diez y Hernández fueron claves. El Verdolaga necesitaba respuestas colectivas y las encontró.

5. Defensa agresiva

Después del parcial adverso de Gimnasia, Ferro volvió al partido desde la defensa y los ataques largos.

6. Localía fuerte

Caballito volvió a ser un factor. Ferro necesitaba ganar en casa y respondió para seguir vivo.


Síntesis del partido

Ferro Carril Oeste venció 74-70 a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia y descontó en la serie semifinal de La Liga Nacional. El Verdolaga quedó 1-2, evitó la eliminación y tendrá una nueva oportunidad de igualar la llave.

El equipo de Caballito construyó una ventaja importante en el primer tiempo y se fue al descanso 45-35. Gimnasia reaccionó con fuerza en el complemento, igualó el partido con un tercer cuarto de 25 puntos, pero Ferro cerró mejor y se quedó con un triunfo clave.

Jano Martínez fue la figura con 17 puntos y 7 rebotes. En Gimnasia, Emiliano Toretta aportó 15 puntos y Anyelo Cisneros completó una gran tarea con 10 puntos y 14 rebotes. El próximo partido será decisivo: Gimnasia buscará cerrar la serie y Ferro intentará forzar un quinto juego.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Ferro Carril Oeste 74
Gimnasia de Comodoro Rivadavia 70

Parciales del partido

Cuarto Ferro Gimnasia CR
1° cuarto 18 19
2° cuarto 27 16
3° cuarto 11 25
4° cuarto 18 10
Final 74 70

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Jano Martínez Ferro 17 7 3 22
Lucas Bettiga Ferro 11 5 0 10
Ramiro Gallegos Ferro 10 2 2 9
Alejandro Diez Ferro 10 4 0 10
Kevin Hernández Ferro 9 3 2 10
José Defelippo Ferro 7 5 1 1
Emiliano Toretta Gimnasia CR 15 3 2 16
Marcos Chacón Gimnasia CR 11 3 0 8
Franco Grun Gimnasia CR 11 2 2 7
Anyelo Cisneros Gimnasia CR 10 14 2 22
Martiniano Dato Gimnasia CR 10 1 2 7
Bryan Carabalí Gimnasia CR 5 5 1 9

Estadísticas generales

Rubro Ferro Gimnasia CR
Puntos 74 70
Dobles 14/30, 46% 10/22, 45%
Triples 9/30, 30% 12/28, 42%
Libres 19/26, 73% 14/27, 51%
Rebotes defensivos 24 33
Rebotes ofensivos 6 4
Rebotes totales 30 37
Asistencias 11 13
Recuperos 12 16
Pérdidas 9 9
Tapas 1 3
Faltas 22 23
Valoración total 66 72

Cómo está la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Gimnasia 81-77 Ferro Gimnasia 1-0
Juego 2 Gimnasia 79-74 Ferro Gimnasia 2-0
Juego 3 Ferro 74-70 Gimnasia Gimnasia 2-1
Juego 4 En cancha de Ferro Gimnasia puede clasificar / Ferro puede igualar
Serie semifinal Al mejor de cinco Gimnasia lidera 2-1



Lanús venció a San Isidro y pegó primero en la final de La Liga Argentina

Lanús venció a San Isidro por 63-62 en San Francisco, pegó primero en la final de La Liga Argentina y se robó el factor cancha con un cierre dramático definido por Edgar Merchant.

Lanús venció a San Isidro por 63 a 62 como visitante en el estadio Antonio Manno de San Francisco y dio un golpe enorme en el primer partido de la final de La Liga Argentina. En una noche cargada de tensión, defensas duras, rachas cambiantes y un cierre de película, el Granate se quedó con el punto inicial de la serie por el ascenso y logró robarse el factor cancha.

El equipo dirigido por Juan Manuel Anglese volvió a mostrar una de sus grandes virtudes de estos playoffs: saber competir en partidos incómodos. No fue una noche de alto vuelo ofensivo, tampoco un encuentro de grandes diferencias en el marcador, pero sí una batalla de concentración, carácter y temple. Lanús sobrevivió a los mejores pasajes de San Isidro, reaccionó cuando llegó a estar diez puntos abajo y resolvió el partido con un doble decisivo de Edgar Merchant a falta de 15 segundos.

San Isidro tuvo la última pelota para ganarlo. Primero lo intentó Manu Lambrisca y luego Luciano Ortiz, pero la bola no quiso entrar. Así, el Granate celebró un triunfo enorme por 63-62, se adelantó 1-0 en la final y dejó toda la presión del lado del Santo, que ahora deberá responder en el segundo juego, nuevamente en el Antonio Manno.

Lanús pegó primero y se robó el factor cancha

La victoria tiene un peso enorme por el contexto. Lanús llegaba a la final después de una serie muy exigente ante Gimnasia y Esgrima La Plata, donde había mostrado carácter para cerrar la semifinal como visitante. San Isidro, por su parte, venía de barrer a La Unión de Colón y de alcanzar por segundo año consecutivo la definición por el ascenso.

En ese escenario, el primer punto era clave. Para San Isidro significaba la posibilidad de comenzar la serie fuerte ante su gente. Para Lanús, la chance de romper la localía y trasladar la presión al rival. Y eso fue exactamente lo que consiguió el Granate.

El resultado final fue ajustadísimo, pero no casual. Lanús llevó el partido al terreno que más le convenía: bajo goleo, posesiones largas, desgaste físico y final cerrado. El propio Edgar Merchant, figura del encuentro, lo explicó después del partido: “Nosotros sabemos que si estamos en un score de 60 o 70 puntos, va a ser muy difícil que no estemos en partido para llegar a un final cerrado”.

San Isidro arrancó mejor desde el perímetro

El comienzo fue favorable para San Isidro. El equipo de Sebastián Porta entró más fino desde el tiro exterior y encontró soluciones rápidas con Lautaro Mare y Marcos Saglietti. El Santo tuvo un arranque con alta efectividad desde tres puntos, logró abrir la cancha y tomó el control del marcador.

Ese primer tramo mostró a un San Isidro más fluido, con mejor circulación y mayor confianza ofensiva. Lanús, en cambio, tardó en encontrar ritmo. Le costó correr, no tuvo comodidad en sus primeros lanzamientos y debió trabajar mucho para no quedar demasiado lejos.

La máxima diferencia llegó ya en el segundo cuarto, cuando el local se escapó 30-20. En ese momento, el partido parecía acomodarse para San Isidro, que tenía el control emocional del juego y un Antonio Manno encendido. Sin embargo, Lanús volvió a hacer lo que viene haciendo durante toda la postemporada: resistir, ajustar y responder.

La reacción granate: un parcial de 11-0 que cambió el partido

Cuando San Isidro parecía empezar a imponer condiciones, Lanús metió un parcial de 11-0 que cambió por completo el desarrollo. Ese pasaje fue una de las claves de la noche. El Granate ajustó defensivamente, cortó la fluidez del local y empezó a encontrar puntos desde distintas manos.

No fue una reacción basada en un solo jugador. Lanús se sostuvo desde el funcionamiento colectivo, desde la defensa y desde la capacidad para castigar errores. En una final, ese tipo de rachas tiene un valor enorme porque no solo achica diferencias: también modifica sensaciones.

San Isidro pasó de dominar el marcador a sentir que el partido volvía a estar abierto. Lanús, en cambio, recuperó confianza y demostró que podía competir en un contexto adverso, fuera de casa y ante un rival que venía con mucho impulso.

El complemento fue una verdadera batalla defensiva

El segundo tiempo cambió el tono del partido. Las defensas empezaron a imponerse con claridad. Los espacios se redujeron, las ofensivas se volvieron más trabajadas y cada posesión empezó a tener un peso enorme.

San Isidro ya no tuvo las mismas libertades del comienzo. Lanús cerró mejor los caminos hacia el aro, presionó mejor la primera línea y obligó al local a resolver con lanzamientos más incómodos. Del otro lado, el Granate tampoco encontró un ataque fluido, pero logró mantenerse siempre dentro del partido.

El tercer cuarto fue especialmente friccionado. En ese tramo, Luciano Ortiz llegó a la cuarta falta personal, un condicionante importante para San Isidro. Además, el Santo afrontó el juego sin Jerónimo Suñé, ausente por un esguince de tobillo, una baja sensible en la rotación del equipo cordobés.

Aun con esas dificultades, San Isidro logró construir una ventaja interesante sobre el cierre del tercer período. Con 1:36 por jugar en el cuarto, el local se escapó 51-43 y parecía dar un paso importante hacia el primer punto. Pero Lanús volvió a responder en el momento justo.

El triple de Franchino que dejó vivo a Lanús

Cuando el tercer cuarto parecía cerrar con una ventaja fuerte para San Isidro, apareció Martín Franchino. A nueve segundos del final del período, el jugador granate clavó un triple fundamental para achicar la distancia a 51-48.

Ese lanzamiento tuvo un valor enorme. San Isidro tuvo la última posesión del cuarto, pero no logró capitalizarla. Entonces, en lugar de entrar al último período con una diferencia cercana a los ocho o diez puntos, el Santo llegó apenas tres arriba. Lanús seguía vivo.

Franchino fue uno de los nombres importantes del Granate. Terminó con 12 puntos, con una planilla muy valiosa desde el perímetro: 3/5 en triples, además de 4 rebotes, 3 recuperos y 15 de valoración. Su aporte no solo estuvo en los números, sino también en el momento en el que aparecieron sus puntos.

Un último cuarto de máxima tensión

El último cuarto fue una final dentro de la final. Ninguno de los dos equipos pudo escaparse. Cada ataque se jugó con nervios, cada rebote fue disputado al límite y cada error pesó muchísimo.

A falta de dos minutos, Lanús pasó al frente con un triple de Lucio Reinaudi para el 59-56. Fue otro golpe psicológico fuerte, porque el Granate lograba tomar la delantera en el tramo más caliente de la noche.

San Isidro reaccionó rápido. Luciano Ortiz convirtió un doble con falta tras una gran acción colectiva y empató el partido en 59. La respuesta del Santo fue de carácter, con el equipo buscando no dejar escapar una noche que tenía casi controlada.

Después llegó uno de los momentos más vibrantes del cierre: Nahuel Buchaillot metió un bombazo a 48 segundos del final para poner a San Isidro arriba 62-61. El Antonio Manno explotó. El local volvía a tener la ventaja y parecía quedar a una defensa de quedarse con el primer punto.

Pero la noche todavía tenía un giro más.

Merchant apareció en el momento más caliente

Lanús manejó la anteúltima posesión del partido con paciencia y encontró a Edgar Merchant, quien convirtió el doble del 63-62 a falta de 15 segundos. Fue la jugada decisiva de la noche y el cierre perfecto para una actuación enorme del interno granate.

Merchant fue el jugador más determinante de Lanús. Terminó con 13 puntos, 8 rebotes, 2 tapas y 20 de valoración, la más alta del partido. También fue el dueño del tiro más importante: el doble que le dio la victoria al Granate.

Después del encuentro, Merchant explicó su impacto en el cierre: “Tenemos un equipo muy largo, todos con una gran capacidad anotadora. Hoy me tocó a mí, sobre todo en el final, pero lo que nos da siempre es la defensa”. Esa frase resume mucho del presente de Lanús: un equipo con varias manos, pero con una identidad defensiva muy marcada.

San Isidro tuvo la última, pero no pudo cerrarlo

Después del doble de Merchant, San Isidro tuvo una última oportunidad. La jugada final quedó en manos de Manu Lambrisca y luego de Luciano Ortiz, pero ninguno pudo convertir. La pelota no entró y Lanús desató el festejo visitante.

Para el Santo, la derrota fue durísima porque el partido estuvo al alcance. Tuvo ventajas importantes, llegó arriba al cierre del tercer cuarto, volvió a tomar la delantera con el triple de Buchaillot y dispuso de la última pelota. Pero no pudo cerrarlo.

Luciano Ortiz lo resumió con crudeza después del partido: “La verdad que duele, pero esto recién empieza. Tenemos que poner la cabeza en lo que viene lo más rápido posible”. También remarcó que San Isidro hizo un buen trabajo defensivo, pero que no logró resolver el cierre: “La idea era dejarlos en 60 puntos, creo que lo hicimos bien atrás. No lo supimos cerrar”.

La defensa volvió a ser el sello de Lanús

El triunfo de Lanús no se explica solamente por el doble final de Merchant. La gran clave estuvo en la defensa. El Granate dejó a San Isidro en 62 puntos, obligó al local a jugar incómodo durante buena parte del complemento y logró que el partido se mantuviera en el margen que más le convenía.

San Isidro tuvo buenos porcentajes en dobles, con 17/31, y también logró competir desde el perímetro con 7/22 en triples, pero perdió 18 pelotas, un número muy alto para una final tan cerrada. Lanús, en cambio, tuvo 10 pérdidas, un dato que terminó siendo fundamental en un partido definido por apenas un punto.

Además, el Granate consiguió 15 recuperos, contra 7 de San Isidro. Esa diferencia habla de la presión defensiva, la actividad de manos y la capacidad para ensuciar posesiones rivales. En un duelo de bajo goleo, esos detalles valen oro.

San Isidro ganó el rebote, pero Lanús fue más eficiente en los detalles

Uno de los datos más llamativos del partido es que San Isidro ganó la lucha aérea. El Santo terminó con 37 rebotes, contra 31 de Lanús. Manu Lambrisca y Lautaro Mare capturaron 9 rebotes cada uno, mientras que Nahuel Buchaillot sumó 6.

Sin embargo, esa ventaja en los tableros no alcanzó. Lanús compensó con mejor control de pérdidas, más recuperos, mayor cantidad de tapas y mejores decisiones en el final. El Granate no dominó todos los rubros, pero sí fue más preciso en los detalles decisivos.

En una final, muchas veces la diferencia no está en el volumen estadístico general, sino en las últimas tres posesiones. Y ahí Lanús fue más efectivo: defendió, eligió bien y encontró el tiro ganador.

Las figuras de Lanús

Edgar Merchant fue el MVP del partido. Sus 13 puntos, 8 rebotes, 2 tapas y 20 de valoración lo convirtieron en el jugador más productivo de la noche. Además, anotó el doble que definió el encuentro.

Martín Franchino también fue decisivo, con 12 puntos, 4 rebotes, 3 recuperos y un triple clave sobre el cierre del tercer cuarto. Su 3/5 desde el perímetro fue vital para sostener a Lanús cuando San Isidro amenazaba con escaparse.

Lucio Reinaudi aportó 12 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y también clavó un triple enorme en el último cuarto para poner al Granate al frente. Aunque no tuvo una noche brillante en porcentajes, volvió a ser importante por su conducción y por su personalidad.

Robert Whitfield sumó 10 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias, mientras que Mike Henry aportó 9 puntos en una noche menos explosiva que otras, pero igualmente útil dentro del esquema de Anglese.

Las figuras de San Isidro

En San Isidro, el goleo estuvo repartido. C. Hooper fue el máximo anotador del equipo con 12 puntos, además de 4 rebotes, 3 tapas y 17 de valoración. Su presencia interior fue importante, aunque no alcanzó para inclinar el partido.

Lautaro Mare sumó 11 puntos y 9 rebotes, con 3/7 en triples. Fue uno de los protagonistas del buen arranque del Santo desde el perímetro.

Nahuel Buchaillot terminó con 10 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, además del triple que puso a San Isidro arriba a 48 segundos del final. Marcos Saglietti también anotó 10 puntos, con una gran efectividad desde tres: 2/3.

Luciano Ortiz aportó 10 puntos y fue uno de los jugadores que asumió responsabilidades en el cierre. Sin embargo, terminó condicionado por faltas y no pudo convertir en la última ofensiva.

Qué significa este triunfo para Lanús

El triunfo cambia el mapa de la final. Lanús no solo ganó el primer partido: ganó como visitante, en una cancha difícil y ante un rival que venía con una enorme confianza. Eso significa que el Granate se robó el factor cancha y ahora puede mirar la serie desde una posición favorable.

El equipo de Anglese ya había demostrado carácter en las semifinales, cuando cerró la serie ante Gimnasia como visitante tras remontar una desventaja de 17 puntos en el cuarto juego. Ahora volvió a confirmar que sabe jugar bajo presión.

Lanús tiene una identidad clara: defensa, paciencia, rotación larga y confianza para llegar con vida a los cierres. Merchant lo dijo con claridad: el objetivo era mantener a San Isidro en un score bajo. Lo logró, y por eso ganó.

Qué debe corregir San Isidro

San Isidro no jugó un mal partido. De hecho, hizo mucho de lo que buscaba: bajó el goleo de Lanús, ganó la batalla del rebote, encontró pasajes de buena efectividad desde el perímetro y tuvo el último tiro para ganar.

Pero deberá corregir tres aspectos puntuales. El primero, las pérdidas: 18 balones perdidos son demasiados en una final. El segundo, la gestión de los cierres: San Isidro tuvo ventaja en momentos claves, pero no pudo sostenerla. El tercero, la capacidad para castigar cuando logra abrir diferencias. Llegó a estar 30-20 y luego 51-43, pero en ambos casos Lanús respondió.

El equipo de Porta sabe que la serie recién empieza, pero también que el segundo juego pasó a tener un valor enorme. Perder nuevamente en casa lo dejaría en una situación muy complicada.

Cómo queda la serie final

Con este resultado, Lanús se adelanta 1-0 en la final de La Liga Argentina. El segundo punto se jugará nuevamente en el estadio Antonio Manno de San Francisco, el viernes desde las 20.30, con transmisión de Básquet Pass.

Para San Isidro será una oportunidad inmediata de recuperación. Para Lanús, una chance enorme de volver a golpear fuera de casa y regresar al Antonio Rotili con una ventaja ideal.

La final empezó como se esperaba: física, intensa, pareja y definida por detalles. Y en el primer capítulo, el detalle decisivo lo tuvo Lanús.

Síntesis del partido

Lanús derrotó a San Isidro por 63 a 62 como visitante en el primer juego de la final de La Liga Argentina y se adelantó 1-0 en la serie por el ascenso. El Granate llegó a estar diez puntos abajo, reaccionó con un parcial de 11-0, sobrevivió a un cierre dramático y ganó con un doble de Edgar Merchant a falta de 15 segundos. Merchant fue la figura con 13 puntos, 8 rebotes y 20 de valoración. En San Isidro se destacó C. Hooper, con 12 puntos, 4 rebotes, 3 tapas y 17 de valoración.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
San Isidro 62 17/31, 54% 7/22, 31% 7/11, 63% 37 15 7 18 5 16 72
Lanús 63 16/38, 42% 8/24, 33% 7/12, 58% 31 14 15 10 3 16 68

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Edgar Merchant Lanús 13 8 0 2 2 20 +10
Martín Franchino Lanús 12 4 1 4 1 15 +2
Lucio Reinaudi Lanús 12 4 4 1 0 5 -3
Robert Whitfield Lanús 10 3 3 1 0 8 +3
Mike Henry Lanús 9 3 1 1 0 6 -3
C. Hooper San Isidro 12 4 1 1 3 17 0
Lautaro Mare San Isidro 11 9 1 0 0 11 -5
Nahuel Buchaillot San Isidro 10 6 5 3 0 12 -4
Marcos Saglietti San Isidro 10 2 1 0 0 9 +12
Luciano Ortiz San Isidro 10 2 3 1 0 9 +4
Manu Lambrisca San Isidro 7 9 1 1 2 9 -9

Porcentajes destacados

Rubro San Isidro Lanús
Efectividad en dobles 54% 42%
Efectividad en triples 31% 33%
Efectividad en libres 63% 58%
Rebotes totales 37 31
Pérdidas 18 10
Recuperos 7 15
Valoración colectiva 72 68

Datos clave del partido

Dato Detalle
Resultado final San Isidro 62 – Lanús 63
Serie Lanús gana 1-0
Instancia Final de La Liga Argentina
Sede Estadio Antonio Manno, San Francisco
Jugada decisiva Doble de Edgar Merchant a falta de 15 segundos
Máxima diferencia destacada San Isidro llegó a estar 30-20
Parcial clave Lanús respondió con un 11-0 en el segundo cuarto
Próximo partido Viernes, 20.30, nuevamente en San Francisco
Transmisión Básquet Pass



Quimsa quedó match point después de otra noche fuerte en Santiago

Quimsa se hizo fuerte en casa, derrotó 91-78 a Boca Juniors en Santiago del Estero y quedó a un solo triunfo de meterse en las Finales de La Liga Nacional.

Quimsa quedó match point en las semifinales de La Liga Nacional tras vencer a Boca Juniors por 91-78 en el Estadio Ciudad de Santiago del Estero. La Fusión volvió a responder ante su gente, sostuvo una diferencia importante desde el primer tiempo y dejó la serie 2-0 a su favor, a una sola victoria de clasificarse a las Finales.

El equipo de Lucas Victoriano volvió a mostrar personalidad, eficacia ofensiva y capacidad para manejar los momentos del partido. Después de haber ganado el primer juego por 88-76, Quimsa repitió autoridad en casa y volvió a bajar a un Boca que llegó a semifinales con chapa de candidato, tras eliminar a Oberá y sostener una temporada de alto nivel competitivo.

El gran nombre de la noche fue otra vez Brandon Robinson, autor de 22 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración. También fueron determinantes Jerome Meyinsse, con 17 puntos, y Tyren Johnson, con 13 puntos y 8 rebotes. En Boca, el máximo anotador fue Michael Smith, con 13 unidades, seguido por Santiago Scala, con 12.


Un arranque contundente para marcar el tono del partido

Quimsa salió decidido a imponer condiciones desde el salto inicial. El local encontró rápidamente puntos con Jerome Meyinsse y Brandon Robinson, dos de sus principales vías ofensivas, para establecer un parcial de 10-3 en apenas dos minutos. Esa primera ráfaga fue una señal clara: la Fusión quería jugar con ritmo, atacar cerca del aro y obligar a Boca a correr desde atrás.

Boca tuvo una reacción rápida con Sebastián Vega y Francisco Cáffaro, y luego encontró triples de Michael Smith para mantenerse en partido. Sin embargo, Quimsa no perdió el control. El ingreso de Federico Ruesga le dio energía, rebote y puntos importantes al equipo santiagueño, que cerró el primer cuarto arriba 27-20.

Ese primer parcial fue clave porque obligó al Xeneize a jugar condicionado. Boca pudo anotar, tuvo respuestas individuales y castigó desde el perímetro, pero no logró frenar la fluidez ofensiva de Quimsa.


El segundo cuarto amplió la brecha y empezó a inclinar la noche

En el segundo período, Boca perdió precisión y Quimsa lo castigó. La Fusión encontró respuestas con la dupla extranjera Tyren Johnson-Samajae Freeman, dos jugadores que le aportaron intensidad, físico y profundidad a la rotación.

Boca tuvo un tramo positivo con Cáffaro y Vega, pero no pudo sostener continuidad. Cada vez que el equipo de Nicolás Casalánguida intentó achicar, Quimsa encontró una respuesta. En ese contexto aparecieron dos triples decisivos: uno de Diego Figueredo y otro de Brandon Robinson, que le permitieron al local irse al descanso largo arriba 52-38.

La ventaja de 14 puntos al entretiempo marcó una diferencia importante. No solo por el número, sino por la sensación del juego: Quimsa estaba más cómodo, encontraba puntos en distintos sectores de la cancha y lograba que Boca jugara muchas posesiones bajo presión.


El tercer cuarto confirmó el dominio de Quimsa

Después del descanso, Quimsa no aflojó. El equipo santiagueño volvió a encontrar el poste bajo de Meyinsse y el tiro exterior de Robinson, dos recursos que lastimaron de manera constante a la defensa de Boca.

Con esas herramientas, la Fusión llegó a sacar una renta de 19 puntos, una distancia que le permitió administrar el trámite con mayor tranquilidad. Boca respondió con anotaciones de Santiago Scala y Wayne Langston, pero no pudo construir una remontada sostenida. En el cierre del tercer cuarto, Diego Collomb apareció con un triple importante para dejar el marcador 72-58 rumbo al último período.

Ese cierre fue otro golpe anímico para Boca. El Xeneize había intentado reaccionar, pero Quimsa volvió a encontrar una conversión clave antes del descanso corto.


El último cuarto: Quimsa controló y no dejó crecer a Boca

En el cuarto final, Boca intentó una última reacción. Lucas Faggiano castigó a distancia y el Xeneize buscó ponerse en partido con lanzamientos exteriores, pero Quimsa volvió a mostrar serenidad.

La respuesta llegó con una volcada de Samajae Freeman y un triple de Leonardo Lema, dos acciones que apagaron el intento de reacción visitante. A partir de ahí, la Fusión manejó el reloj, eligió mejor sus tiros y cerró el partido sin sobresaltos para sellar el 91-78.

El cierre fue una muestra de madurez. Quimsa no necesitó una ráfaga final descomunal: le alcanzó con sostener su estructura, defender lo necesario y convertir en los momentos justos.


Brandon Robinson, otra vez el líder ofensivo de Quimsa

Brandon Robinson volvió a ser el jugador más determinante de Quimsa. Después de haber anotado 27 puntos en el primer partido de la serie, esta vez sumó 22 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración.

Su planilla fue muy eficiente: 2/4 en dobles, 4/6 en triples y 6/9 en libres. Esa combinación de amenaza exterior, capacidad para generar juego y presencia en la línea lo convirtió nuevamente en el principal problema para Boca.

Robinson fue importante desde el arranque y también en los momentos en los que Boca amagó con volver al partido. Su producción sostuvo el volumen ofensivo del equipo y le permitió a Quimsa mantener el control emocional de la noche.


Meyinsse y Johnson, el peso interior que marcó diferencias

Quimsa también ganó por su presencia interior. Jerome Meyinsse tuvo una noche de enorme eficacia: terminó con 17 puntos, 5 rebotes, 2 recuperos y 18 de valoración. Su porcentaje en dobles fue sobresaliente: 8/9, con un 88% de efectividad.

Meyinsse fue decisivo en el tercer cuarto, cuando Quimsa empezó a tomar una distancia más clara. Cada vez que recibió cerca del aro, generó puntos de alto porcentaje o condicionó la defensa de Boca.

También fue muy importante Tyren Johnson, quien sumó 13 puntos, 8 rebotes y 16 de valoración. Johnson aportó físico, rebote defensivo y presencia cerca del aro, además de buenos porcentajes en dobles: 5/7.

Entre Robinson, Meyinsse y Johnson combinaron 52 puntos, una cifra que explica buena parte de la superioridad ofensiva de Quimsa.


Figueredo, conducción y nueve asistencias

Diego Figueredo no fue el máximo anotador, pero su partido fue clave para ordenar a Quimsa. El base terminó con 8 puntos, 3 rebotes, 9 asistencias y 10 de valoración. Su capacidad para distribuir el juego permitió que la Fusión encontrara tiros limpios y activara a sus principales anotadores.

Quimsa terminó con 19 asistencias, una cifra que muestra el buen funcionamiento colectivo del ataque. El equipo no dependió únicamente de acciones individuales: movió la pelota, aprovechó ventajas y castigó cada vez que Boca llegó tarde a las rotaciones.

Figueredo también convirtió un triple importante en el segundo cuarto, cuando Quimsa empezó a despegarse en el marcador antes del entretiempo.


Lema, Ruesga y Freeman: aportes que sostuvieron la estructura

Además de sus principales figuras, Quimsa tuvo aportes muy valiosos desde distintos lugares. Leonardo Lema sumó 7 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 11 de valoración. Su triple en el último cuarto fue una de las acciones que frenó definitivamente el intento de reacción de Boca.

Federico Ruesga aportó 6 puntos, 6 rebotes y 14 de valoración, con un ingreso importante en el primer cuarto. Su energía ayudó a sostener la primera ventaja del local.

Samajae Freeman, por su parte, terminó con 6 puntos y 4 rebotes, pero su volcada en el último período tuvo un valor emocional fuerte: llegó cuando Boca intentaba ponerse en juego y le devolvió energía al equipo santiagueño.


Boca tuvo respuestas, pero no pudo sostenerlas

Boca compitió, tuvo ráfagas y encontró momentos de gol, pero nunca logró quebrar el dominio de Quimsa. El equipo de Nicolás Casalánguida terminó con 78 puntos, buenos porcentajes en dobles y libres, pero sufrió mucho desde el perímetro: 11/37 en triples, apenas 29%.

El máximo anotador fue Michael Smith, con 13 puntos, además de 3 rebotes y 4 asistencias. Santiago Scala aportó 12 puntos, con 2/4 en triples y 4/4 en libres. También llegaron a doble dígito Sebastián Vega, Wayne Langston, Alejandro Barreiro y Francisco Cáffaro, todos con 10 o más puntos.

El problema fue que Boca no encontró continuidad defensiva. Permitió 91 puntos, perdió la batalla del rebote 39-27 y fue superado claramente en valoración colectiva: 107 a 75. Esa diferencia refleja mejor que cualquier otro número el dominio global de Quimsa.


El rebote fue otro territorio de Quimsa

Uno de los datos más fuertes del partido fue la diferencia en los tableros. Quimsa capturó 39 rebotes totales, contra 27 de Boca. La Fusión tomó 28 defensivos y 11 ofensivos, mientras que el Xeneize terminó con 19 defensivos y 8 ofensivos.

Ese margen le permitió a Quimsa controlar posesiones, limitar segundas oportunidades de Boca y sostener ataques largos cuando necesitaba bajar el ritmo. En playoffs, dominar el rebote no solo significa recuperar la pelota: también significa manejar el pulso emocional del partido.

Johnson, Lema, Ruesga, Meyinsse y Robinson aportaron en ese rubro, confirmando que el triunfo fue colectivo y no únicamente ofensivo.


La eficacia de Quimsa fue determinante

Quimsa ganó porque fue más eficaz. Terminó con 25/39 en dobles, un notable 64%, además de 8/25 en triples, 32%, y 17/25 en libres, 68%. Boca, por su parte, tuvo 14/26 en dobles, 53%, 11/37 en triples, 29%, y 17/22 en libres, 77%.

La diferencia principal estuvo en los tiros de dos puntos. Quimsa encontró muchas conversiones de alto porcentaje, especialmente con Meyinsse y Johnson, mientras que Boca dependió demasiado del tiro exterior para volver al partido.

También hubo una diferencia importante en asistencias: 19 de Quimsa contra 18 de Boca, pero con mejores porcentajes para el local. Es decir, ambos equipos movieron la pelota, pero Quimsa eligió y ejecutó mejor.


Quimsa, a un triunfo de la Final

Con esta victoria, Quimsa quedó 2-0 arriba en la serie semifinal. La Fusión ganó los dos primeros partidos en Santiago del Estero: primero 88-76 y luego 91-78. Ahora tendrá la primera posibilidad de cerrar la llave y meterse en las Finales de La Liga Nacional.

El equipo de Victoriano llega con una ventaja enorme. No solo por el resultado global, sino por la manera en la que ganó los dos partidos: controlando el ritmo, defendiendo con seriedad, encontrando puntos en varias manos y mostrando madurez cuando Boca intentó reaccionar.

Boca, en cambio, quedó contra las cuerdas. El Xeneize deberá ganar el próximo partido para evitar la eliminación y extender la serie. Tiene plantel, jerarquía y experiencia, pero necesitará mejorar defensivamente y encontrar mayor regularidad ofensiva.


Las claves del triunfo de Quimsa

1. Robinson volvió a ser determinante

El extranjero terminó con 22 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración. Fue la principal vía ofensiva de la Fusión.

2. Meyinsse dominó cerca del aro

El interno anotó 17 puntos con 8/9 en dobles. Su eficacia fue clave para castigar la pintura de Boca.

3. Johnson aportó físico y rebote

Sumó 13 puntos y 8 rebotes, con fuerte presencia interior y buenos porcentajes.

4. Quimsa ganó el rebote

La Fusión capturó 39 rebotes contra 27 de Boca. Ese dominio le permitió controlar posesiones importantes.

5. Mejor valoración colectiva

Quimsa terminó con 107 de valoración, contra 75 de Boca. La diferencia reflejó la superioridad global del local.

6. Cierre con serenidad

Cuando Boca intentó acercarse, Quimsa respondió con Freeman, Lema y Robinson para apagar cualquier reacción.


Síntesis del partido

Quimsa venció a Boca Juniors por 91-78, volvió a hacerse fuerte en Santiago del Estero y quedó match point en las semifinales de La Liga Nacional. La Fusión dominó desde el inicio, cerró el primer cuarto 27-20, se fue al descanso arriba 52-38 y administró la diferencia en el complemento.

Brandon Robinson fue la figura con 22 puntos, acompañado por Jerome Meyinsse, autor de 17, y Tyren Johnson, con 13 puntos y 8 rebotes. Diego Figueredo condujo con 9 asistencias, mientras que Lema, Ruesga y Freeman dieron aportes importantes en distintos momentos.

Boca tuvo a Michael Smith como máximo anotador con 13 puntos y a Santiago Scala con 12, pero no pudo sostener una reacción prolongada. Quimsa ganó 91-78, puso la serie 2-0 y quedó a un triunfo de jugar la Final.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Quimsa 91
Boca Juniors 78

Parciales del partido

Cuarto Quimsa Boca
1° cuarto 27 20
2° cuarto 25 18
3° cuarto 20 20
4° cuarto 19 20
Final 91 78

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 22 4 4 25
Jerome Meyinsse Quimsa 17 5 0 18
Tyren Johnson Quimsa 13 8 0 16
Diego Figueredo Quimsa 8 3 9 10
Leonardo Lema Quimsa 7 6 2 11
Mauro Solanas Quimsa 7 0 2 3
Federico Ruesga Quimsa 6 6 1 14
Samajae Freeman Quimsa 6 4 0 6
Michael Smith Boca 13 3 4 12
Santiago Scala Boca 12 2 3 14
Sebastián Vega Boca 11 1 2 5
Wayne Langston Boca 10 2 0 13
Alejandro Barreiro Boca 10 9 1 12
Francisco Cáffaro Boca 10 6 2 14

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Boca
Puntos 91 78
Dobles 25/39, 64% 14/26, 53%
Triples 8/25, 32% 11/37, 29%
Libres 17/25, 68% 17/22, 77%
Rebotes defensivos 28 19
Rebotes ofensivos 11 8
Rebotes totales 39 27
Asistencias 19 18
Recuperos 5
Pérdidas 9
Tapas 2 1
Faltas 23
Valoración total 107 75

Cómo está la serie

Serie semifinal Estado
Quimsa vs Boca Quimsa gana 2-0
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca
Próximo partido Boca obligado a ganar
Situación Quimsa quedó match point



Gimnasia volvió a ganar en el Socios Fundadores y quedó a un triunfo de la Final

Gimnasia volvió a ganar en el Socios Fundadores, derrotó 79-74 a Ferro Carril Oeste en el segundo juego de semifinales y quedó a solo una victoria de meterse en las Finales de La Liga Nacional.

Gimnasia volvió a ganar y quedó a un paso de las Finales

Gimnasia volvió a ganar en el Socios Fundadores y dio otro golpe enorme en las semifinales de La Liga Nacional. El equipo de Comodoro Rivadavia venció por 79-74 a Ferro Carril Oeste, se puso 2-0 arriba en la serie y quedó a un solo triunfo de meterse en las Finales.

El Mens Sana volvió a hacerse fuerte en casa en un partido parejo, de mucho desgaste físico y con varios cambios de liderazgo. A diferencia del primer juego, donde el local había ganado 81-77, esta vez el desarrollo volvió a exigirle paciencia, defensa y respuestas en el cierre. Gimnasia las encontró y terminó celebrando otra victoria clave ante su gente.

El goleador del encuentro fue Marcos Chacón, con 19 puntos, mientras que en Ferro se destacaron Jonatan Torresi y Lucas Bettiga, ambos con 15 unidades. También fue decisivo Anyelo Cisneros, quien terminó con 19 puntos, 8 rebotes y 24 de valoración, una de las planillas más importantes del partido.


Un triunfo de enorme valor para Gimnasia

El 79-74 no fue una victoria más. Gimnasia quedó match point en la serie y viaja con una ventaja deportiva y emocional muy importante. El conjunto dirigido por Pablo Favarel defendió su localía en los dos primeros juegos y ahora tendrá la primera posibilidad de cerrar la llave como visitante.

La importancia del triunfo se entiende también por el rival. Ferro llegó a semifinales después de eliminar a Regatas Corrientes en una serie durísima, ganando el quinto juego como visitante por 87-85, con un cierre agónico y un enorme envión anímico. El equipo de Caballito había demostrado carácter, personalidad y capacidad para competir en escenarios difíciles.

Sin embargo, en Comodoro, Gimnasia volvió a imponer condiciones. No lo hizo desde una superioridad absoluta, sino desde los detalles: mejor cierre de cada cuarto, mayor valoración colectiva, dominio en los momentos clave y una distribución ofensiva más equilibrada.


El primer cuarto: Gimnasia golpeó primero, Ferro respondió

El partido comenzó con Gimnasia más firme. El local logró sacar una primera diferencia de cinco puntos, 15-10, apoyado en los aportes de Bryan Carabalí cerca del aro. Ese inicio mostró una intención clara: atacar la pintura, cargar físicamente a Ferro y evitar que el Verdolaga pudiera correr con comodidad.

Pero Ferro no tardó en reaccionar. Con la efectividad de Jonatan Torresi y Valentín Bettiga, el equipo de Caballito dio vuelta el marcador y pasó al frente 17-18. Esa respuesta dejó claro que el visitante no iba a resignar la serie fácilmente.

En el cierre del parcial, Gimnasia ajustó mejor. Recuperó el control, encontró buenas decisiones ofensivas y terminó llevándose el primer cuarto por 20-18. Fue una ventaja corta, pero importante en un partido que desde el inicio mostró que iba a resolverse por detalles.


Segundo cuarto: Chacón y Rivero le dieron aire al Mens Sana

En el segundo período, el trámite se emparejó todavía más. Ferro encontró buenas acciones con Jano Martínez y Kevin Hernández, y logró ponerse arriba por la mínima, 30-29. El Verdolaga mostró circulación, paciencia y respuestas desde la rotación.

Pero Gimnasia volvió a tener un mejor cierre. Allí aparecieron dos nombres fundamentales: Marcos Chacón y Carlos Rivero. Chacón empezó a pesar como anotador, mientras que Rivero dio puntos valiosos en la pintura. Esa combinación permitió que el Mens Sana estirara la diferencia y se fuera al descanso largo arriba 44-37.

Ese parcial fue clave porque le dio al local una ventaja de siete puntos al entretiempo. No era una distancia definitiva, pero sí un margen importante en un juego de semifinales, donde cada posesión pesa y cada racha puede cambiar el partido.


Ferro reaccionó en el tercer cuarto y puso en aprietos a Gimnasia

Después del descanso, Ferro salió decidido a cambiar la historia. El equipo de Federico Fernández encontró triples importantes de José Defelippo y Rodrigo Gallegos, logró revertir el resultado y pasó al frente 54-53.

Ese fue uno de los momentos más delicados para Gimnasia. El local había controlado buena parte del primer tiempo, pero Ferro logró ponerse en partido desde el perímetro y trasladó presión al Socios Fundadores.

Sin embargo, Gimnasia tuvo otra respuesta de carácter. En el cierre del tercer cuarto, Kenneth Horton y Marcos Chacón aparecieron con conversiones decisivas para devolverle la ventaja al local. El parcial terminó 58-57 para el Mens Sana, dejando todo abierto para los últimos diez minutos.


Último cuarto: el carácter de Gimnasia apareció en el cierre

El último período tuvo todos los condimentos de un partido de playoffs. Gimnasia arrancó mejor y tomó una ventaja de ocho puntos, 65-57, con Chacón y Rivero como protagonistas ofensivos. Parecía que el local podía empezar a quebrar definitivamente el juego.

Pero Ferro volvió a reaccionar. Defelippo y Torresi, desde el perímetro, le dieron vida al Verdolaga y achicaron la diferencia a 69-66 cuando quedaban cuatro minutos. Después llegó un tramo de baja efectividad para ambos equipos, con defensas fuertes, lanzamientos incómodos y mucha tensión.

El partido quedó igualado 69-69 en el último minuto. Allí Gimnasia mostró temple. Anyelo Cisneros y Martiniano Dato rompieron el empate con acciones clave, y aunque Ferro encontró un triple de Bettiga para seguir con vida, el Mens Sana lo terminó cerrando desde la línea con Carabalí y Chacón. El resultado final fue 79-74.


Marcos Chacón, goleador y figura en una noche clave

Marcos Chacón fue uno de los grandes protagonistas del triunfo. Terminó con 19 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias, 2 recuperos y 17 de valoración. Su planilla fue determinante porque apareció en distintos momentos del partido: sostuvo ofensivamente en el segundo cuarto, volvió a ser importante en el cierre del tercero y fue clave desde la línea en la definición.

Chacón lanzó 5/10 en dobles, 2/5 en triples y 3/4 en libres. Su capacidad para anotar de diferentes formas le dio a Gimnasia una vía ofensiva confiable. En un partido donde Ferro logró incomodar por momentos, tener un jugador con resolución fue fundamental.

Además, su aporte no se limitó al goleo. Sus 4 asistencias muestran que también pudo involucrar a sus compañeros, leer ventajas y tomar decisiones en un contexto de alta presión.


Anyelo Cisneros, otro jugador determinante para Gimnasia

El otro gran nombre del partido fue Anyelo Cisneros. El interno completó una actuación de altísimo impacto: 19 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 24 de valoración, la mejor marca de Gimnasia junto con Carlos Rivero.

Cisneros fue importante por su eficiencia. Terminó con 5/5 en dobles, 2/7 en triples y 3/5 en libres. Su eficacia cerca del aro fue decisiva en un partido donde Gimnasia sacó una diferencia muy clara en tiros de dos puntos: el local convirtió 23/33 dobles, con un notable 69%.

Además, su aparición en el último minuto fue clave. Cuando el partido estaba igualado 69-69, Cisneros ayudó a romper la paridad y a encaminar una victoria que puede terminar siendo decisiva en la serie.


Carlos Rivero, impacto perfecto desde la pintura

Uno de los datos más fuertes de la planilla de Gimnasia fue la actuación de Carlos Rivero. Desde la rotación, aportó 13 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias y 24 de valoración. Fue perfecto en dobles: 6/6.

Su ingreso le dio al Mens Sana puntos seguros cerca del aro. En un partido donde Ferro tuvo momentos de presión defensiva y complicó desde el perímetro, Rivero representó una solución interior fundamental. Cada vez que Gimnasia necesitó una ofensiva de alto porcentaje, su presencia fue una alternativa clara.

Rivero también ayudó a sostener la diferencia en el segundo cuarto, cuando el local logró irse al descanso arriba 44-37. Su producción fue una de las grandes explicaciones del triunfo.


Carabalí, rebote, defensa y libres decisivos

Bryan Carabalí no fue el máximo anotador, pero volvió a ser importante en aspectos determinantes. Terminó con 6 puntos, 8 rebotes, 3 recuperos y 14 de valoración. Además, fue protagonista en el cierre desde la línea de libres, cuando Gimnasia necesitaba asegurar la ventaja.

Su trabajo en la pintura fue clave en el inicio, cuando Gimnasia sacó la primera diferencia con sus aportes cerca del aro. También fue importante en defensa, especialmente por su capacidad para ocupar espacio, tomar rebotes y generar incomodidad en los internos de Ferro.

En partidos cerrados, los tiros libres del final tienen un valor enorme. Carabalí respondió cuando el partido lo pedía.


Ferro compitió hasta el final, pero no pudo robar un punto en Comodoro

Ferro jugó un partido competitivo. El Verdolaga estuvo abajo, reaccionó, pasó al frente en el tercer cuarto y llegó a igualar el partido en el último minuto. Pero no logró sostener la precisión en las posesiones finales.

Jonatan Torresi fue uno de sus mejores jugadores, con 15 puntos, 6 rebotes y 20 de valoración. Lanzó 5/6 en dobles, 1/2 en triples y 2/2 en libres, mostrando una gran eficacia.

También se destacó Lucas Bettiga, con 15 puntos, 3 rebotes y 12 de valoración. Su triple en el cierre mantuvo con vida a Ferro, aunque no alcanzó para cambiar el resultado final. José Defelippo aportó 14 puntos y fue importante con triples en la reacción del tercer cuarto.

El problema principal de Ferro estuvo en la valoración colectiva y en la diferencia de eficacia interior. Mientras Gimnasia tuvo 98 de valoración total, Ferro terminó con 62. Además, el local convirtió 23/33 dobles, contra 17/35 de la visita.


La eficacia en dobles, una de las grandes claves

Uno de los números que mejor explica por qué Gimnasia volvió a ganar está en los tiros de dos puntos. El Mens Sana terminó con 23/33 en dobles, un extraordinario 69%. Ferro, en cambio, convirtió 17/35, con un 48%.

Esa diferencia fue decisiva. Gimnasia no tuvo una gran noche desde tres puntos —7/27, 25%—, pero compensó con una enorme efectividad cerca del aro. Rivero, Cisneros y Carabalí fueron centrales para construir esa ventaja. También Chacón atacó bien los espacios y sumó puntos importantes en penetración.

Ferro tuvo mejor porcentaje en triples, con 9/28 y 32%, pero no le alcanzó. El equipo de Caballito dependió demasiado de momentos de perímetro y no pudo sostener una producción interior tan eficiente como la del local.


Gimnasia ganó también desde la profundidad

Otro punto importante fue el reparto de responsabilidades. Gimnasia tuvo cuatro jugadores en doble dígito: Chacón y Cisneros con 19, Rivero con 13 y Sebastián Carrasco con 7, además de los aportes de Toretta, Carabalí, Horton y Dato.

El equipo de Pablo Favarel volvió a demostrar que tiene múltiples caminos para anotar. En el primer juego de semifinales, también había ganado en un cierre ajustado, por 81-77, con una producción repartida y carácter en los momentos calientes.

Esa continuidad es una señal fuerte. Gimnasia no solo ganó dos partidos seguidos: ganó dos partidos de playoffs ante un rival exigente, con finales apretados y con respuestas colectivas.


Cómo quedó la serie entre Gimnasia y Ferro

Con este triunfo, Gimnasia quedó 2-0 arriba en las semifinales. El primer partido también había sido para el Mens Sana, por 81-77, en el Socios Fundadores. En aquel juego, Gimnasia logró sostener la ventaja en un cierre palo a palo y se quedó con el primer punto de la serie.

Ahora, con el 79-74 del Juego 2, el conjunto patagónico quedó a una sola victoria de meterse en las Finales. Ferro, en cambio, quedó obligado a ganar el próximo partido para seguir con vida.

La serie cambia de escenario, pero Gimnasia viajará con una ventaja enorme: dos triunfos, confianza alta y la sensación de haber respondido en los momentos más exigentes.


Las claves del triunfo de Gimnasia

1. Eficacia cerca del aro

Gimnasia lanzó 23/33 en dobles, con un 69%. Esa precisión fue la gran diferencia ofensiva del partido.

2. Marcos Chacón como líder anotador

Chacón terminó con 19 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y fue decisivo en distintos tramos del juego.

3. Anyelo Cisneros en una noche completa

El interno sumó 19 puntos, 8 rebotes y 24 de valoración, además de aparecer en el cierre.

4. Carlos Rivero desde la rotación

Rivero aportó 13 puntos, 5 rebotes y 24 de valoración, con 6/6 en dobles.

5. Mejor cierre emocional

Ferro igualó 69-69 en el último minuto, pero Gimnasia resolvió mejor con Cisneros, Dato, Carabalí y Chacón.

6. Localía fuerte en el Socios Fundadores

El Mens Sana ganó los dos primeros partidos de la semifinal en casa y quedó a un triunfo de la Final.


Síntesis del partido

Gimnasia de Comodoro Rivadavia venció 79-74 a Ferro Carril Oeste en el Socios Fundadores y quedó 2-0 arriba en la serie semifinal de La Liga Nacional. El Mens Sana volvió a demostrar carácter en un partido cambiante, donde Ferro logró pasar al frente en el tercer cuarto y llegó a igualar el marcador en el último minuto.

Marcos Chacón y Anyelo Cisneros fueron los máximos anotadores del local con 19 puntos cada uno, mientras que Carlos Rivero aportó 13 unidades desde la rotación con una enorme eficacia. En Ferro, Jonatan Torresi y Lucas Bettiga terminaron con 15 puntos, y José Defelippo sumó 14.

El equipo patagónico ganó por su eficacia en dobles, su profundidad y su capacidad para cerrar mejor los momentos decisivos. Gimnasia quedó a un triunfo de meterse en las Finales.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Gimnasia de Comodoro Rivadavia 79
Ferro Carril Oeste 74

Parciales

Cuarto Gimnasia CR Ferro
1° cuarto 20 18
2° cuarto 24 19
3° cuarto 14 20
4° cuarto 21 17
Final 79 74

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Marcos Chacón Gimnasia CR 19 4 4 17
Anyelo Cisneros Gimnasia CR 19 8 2 24
Carlos Rivero Gimnasia CR 13 5 2 24
Sebastián Carrasco Gimnasia CR 7 0 2 0
Emiliano Toretta Gimnasia CR 7 2 5 10
Bryan Carabalí Gimnasia CR 6 8 0 14
Jonatan Torresi Ferro 15 6 0 20
Lucas Bettiga Ferro 15 3 1 12
José Defelippo Ferro 14 4 3 12
Kevin Hernández Ferro 10 2 2 -2
Jano Martínez Ferro 7 3 5 7
Rodrigo Gallegos Ferro 6 1 2 3

Estadísticas generales

Rubro Gimnasia CR Ferro
Puntos 79 74
Dobles 23/33, 69% 17/35, 48%
Triples 7/27, 25% 9/28, 32%
Libres 12/19, 63% 13/16, 81%
Rebotes defensivos 28 22
Rebotes ofensivos 7 6
Rebotes totales 35 28
Asistencias 18 13
Recuperos 8 6
Pérdidas 11 11
Tapas 5 0
Faltas 21 23
Valoración total 98 62

Cómo está la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Gimnasia 81-77 Ferro Gimnasia 1-0
Juego 2 Gimnasia 79-74 Ferro Gimnasia 2-0
Próximo partido En cancha de Ferro Gimnasia puede clasificar
Serie semifinal Al mejor de cinco Gimnasia quedó a un triunfo de la Final



Declaraciones de Lucas Victoriano: la explicación táctica del triunfo de Quimsa ante Boca

Declaraciones de Lucas Victoriano: el entrenador de Quimsa explicó las claves del triunfo 88-76 ante Boca, destacó la defensa sobre un rival de jerarquía y remarcó que la serie recién empieza. Prensa Quimsa

Declaraciones de Lucas Victoriano: el análisis del triunfo de Quimsa ante Boca

Las declaraciones de Lucas Victoriano después del triunfo de Quimsa ante Boca por 88-76 dejaron una lectura clara: la Fusión ganó porque logró sostener su plan durante los cuarenta minutos, defendió con disciplina a uno de los planteles más fuertes del país y encontró respuestas ofensivas en los momentos más importantes del partido.

Quimsa pegó primero en la serie de semifinales de la Liga Nacional de Básquet y lo hizo con una actuación sólida, madura y muy conectada con lo que su entrenador había preparado. El equipo santiagueño no solo ganó el primer punto: también dejó señales importantes desde el juego, porque controló el ritmo, mantuvo la diferencia cuando Boca intentó reaccionar y tuvo a Brandon Robinson como figura ofensiva con 27 puntos.

Victoriano fue directo en su análisis. “Jugamos bien los cuarenta minutos, una vez que tuvimos la diferencia pudimos mantenerla frente a un rival que es de los mejores del país”, expresó el entrenador de Quimsa. La frase resume el partido: la Fusión no tuvo un dominio explosivo de principio a fin, pero sí una constancia competitiva que le permitió manejar la ventaja y evitar que Boca pudiera quebrar emocionalmente el desarrollo.


Quimsa ganó desde la defensa y Victoriano lo marcó como clave

Uno de los puntos centrales de las declaraciones de Lucas Victoriano fue la defensa. El entrenador remarcó que Boca es un equipo con “muchísimo talento” y que Quimsa logró bajarle el goleo. Esa lectura tiene respaldo estadístico: Boca terminó con 76 puntos, 44% en dobles, 29% en triples y 68 de valoración colectiva, mientras que Quimsa alcanzó una valoración total de 101.

El dato no es menor. Boca llegaba a esta semifinal después de una serie muy fuerte ante Oberá, en la que había mostrado profundidad, eficacia y capacidad para resolver partidos de distinto desarrollo. En cuartos de final, el Xeneize había cerrado la llave 3-0 y venía de ganar 86-78 en la Bombonerita, además de haber mostrado una versión contundente con 102 puntos en el segundo juego de esa serie.

Por eso, lo de Quimsa tuvo un valor especial. No enfrentó a un rival debilitado ni a un equipo sin variantes. Enfrentó a Boca, un conjunto con jerarquía, experiencia y recursos ofensivos en varias posiciones. Victoriano lo entendió así y por eso resaltó la tarea defensiva como uno de los grandes pilares del triunfo.

Boca tuvo momentos de reacción, especialmente con Michael Smith, Alejandro Barreiro, Francisco Cáffaro y Lucas Faggiano. Sin embargo, cada vez que el Xeneize intentó meterse de lleno en partido, Quimsa respondió con control, rebote, paciencia y ejecuciones importantes.


La relación entre las declaraciones y el desarrollo del partido

Lo más interesante del análisis de Victoriano es que sus declaraciones se conectan directamente con lo que pasó en la cancha. Cuando el entrenador habló de mantener la diferencia, no lo hizo como una frase vacía: Quimsa construyó ventajas parciales y después supo administrarlas.

El primer cuarto fue una muestra clara del plan. Diego Figueredo y Brandon Robinson tomaron protagonismo desde el arranque para poner a Quimsa 6-0 ante un Boca que comenzó errático, con 0/6 en tiros. Aunque Smith y Barreiro levantaron a la visita, la Fusión cerró mejor el parcial y se fue arriba 22-14 con buenos ingresos y aportes de Sebastián Orresta y Federico Ruesga.

En el segundo cuarto, Boca intentó ajustar. Langston y Smith descontaron, pero Quimsa encontró respuestas con Robinson y Tyren Johnson. Hacia el descanso, un doble de Figueredo dejó el marcador 42-35. Esa diferencia de siete puntos fue importante porque le permitió al local entrar al complemento con margen, sin necesidad de acelerar ni salirse del libreto.

En el tercer cuarto apareció otro tramo clave. Jerome Meyinsse y Robinson construyeron un parcial de 6-0 para estirar la ventaja. Boca respondió con Cáffaro y un triple de Barreiro, pero Quimsa sostuvo el mando y cerró el período 65-55. Ahí se vio una de las ideas que Victoriano remarcó: jugar con lucidez y sostener las virtudes propias.

En el último cuarto, Boca tuvo su último intento. Faggiano castigó desde el perímetro y Cáffaro buscó cerca del aro, pero Quimsa encontró rebotes ofensivos, puntos de Lema y cierres seguros. La Fusión no se desesperó y terminó ganando 88-76.


“Estuvimos lúcidos en ataque”: el otro eje del análisis de Victoriano

Victoriano también habló de la ofensiva. “Estuvimos lúcidos en ataque y siempre buscamos jugar con nuestras virtudes”, señaló el entrenador. Esa frase se reflejó en los porcentajes de Quimsa: 28/47 en dobles, con un 59% de eficacia; 20/26 en libres, con 76%; y 17 asistencias colectivas.

Aunque el triple no fue el arma principal —apenas 4/20, 20%—, Quimsa no dependió del tiro exterior para ganar. Ese fue otro punto fuerte. La Fusión entendió dónde podía lastimar: atacó mejor cerca del aro, encontró cortes, generó faltas, corrió cuando pudo y cargó el rebote ofensivo cuando el partido lo pidió.

Brandon Robinson fue la figura excluyente. Terminó con 27 puntos, 4 rebotes, 2 recuperos, 26 de valoración y un impacto ofensivo determinante. Su planilla fue muy eficiente: 8/11 en dobles, 2/6 en triples y 5/5 en libres.

Pero el triunfo no se explica solo por Robinson. Leonardo Lema aportó 12 puntos, 8 rebotes, 3 recuperos y 24 de valoración, siendo decisivo en el cierre. Jerome Meyinsse sumó 12 puntos, 5 rebotes y 16 de valoración. Diego Figueredo completó una tarea muy importante en la conducción, con 9 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias.


Brandon Robinson, la respuesta ofensiva que necesitaba Quimsa

Si la defensa fue la estructura del triunfo, Brandon Robinson fue el fuego ofensivo. El extranjero de Quimsa jugó un partido de enorme jerarquía y fue el encargado de sostener al equipo en los momentos donde Boca parecía acercarse.

Robinson anotó en distintos momentos del juego. Apareció en el inicio, volvió a lastimar en el segundo cuarto, fue importante en el tercer parcial y abrió el último período con cinco puntos que le dieron oxígeno a la Fusión. Su capacidad para anotar en movimiento, atacar el aro y llegar a la línea le permitió a Quimsa tener una vía confiable.

El dato de sus 27 puntos no solo marca volumen, también marca eficiencia. Convirtió 8 de sus 11 dobles y no falló desde la línea. Además, sumó 2 recuperos, un aspecto importante dentro de un partido donde Quimsa buscó incomodar a Boca y cortarle fluidez.

En una semifinal, las figuras pesan. Robinson asumió ese lugar.


Leonardo Lema y Jerome Meyinsse, peso interior y cierre ganador

Victoriano habló de jugar con las virtudes del equipo, y una de esas virtudes fue el juego interior. Quimsa encontró respuestas con Lema y Meyinsse, dos jugadores que ofrecieron presencia, rebote, puntos y lectura.

Lema terminó con 12 puntos y 8 rebotes, pero su impacto fue todavía mayor de lo que indica el casillero de anotación. Fue clave en el cierre, cuando Boca buscaba una última reacción. Sus seis puntos en el tramo final ayudaron a asegurar la victoria y a evitar que el Xeneize se pusiera realmente en situación de golpe.

Meyinsse también tuvo una producción importante. Sumó 12 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 16 de valoración. Su trabajo en el tercer cuarto fue decisivo para ampliar la brecha y darle a Quimsa una ventaja de dos dígitos antes del último parcial.

Entre Robinson, Lema y Meyinsse, Quimsa encontró 51 de sus 88 puntos. Esa columna ofensiva fue determinante.


Figueredo, la conducción silenciosa que ordenó a Quimsa

Diego Figueredo no fue el máximo anotador, pero su partido fue muy valioso. Terminó con 9 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias. En un juego de playoffs, donde cada posesión tiene un peso especial, su capacidad para organizar, asistir y tomar decisiones fue fundamental.

El base apareció desde el inicio junto a Robinson para darle a Quimsa el primer empuje ofensivo. También cerró el primer tiempo con un doble importante que dejó el 42-35. Esa acción tuvo un valor simbólico y deportivo: Boca había intentado acercarse, pero Quimsa encontró una respuesta antes del descanso.

La conducción de Figueredo también explica las 17 asistencias colectivas del equipo. Quimsa no ganó desde el desorden, ganó desde una ofensiva que eligió buenos tiros y supo castigar los puntos débiles del rival.


Boca compitió, pero no pudo romper el control de Quimsa

Boca no se entregó. El Xeneize tuvo respuestas individuales y momentos de reacción. Michael Smith fue su máximo anotador con 15 puntos, aunque terminó con valoración negativa. Alejandro Barreiro aportó 14 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias y 19 de valoración, mientras que Francisco Cáffaro sumó 8 puntos, 10 rebotes y 20 de valoración.

También hubo aportes de Wayne Langston y Sebastián Scala, ambos con 10 puntos. Faggiano terminó con 8 unidades y 3 asistencias, y Federico Giorgetti aportó 6 desde la rotación. Sin embargo, Boca no logró sostener una ofensiva regular durante todo el partido.

El Xeneize ganó el rubro de triples, con 9/31 contra 4/20 de Quimsa, pero no pudo equilibrar la diferencia en dobles ni en libres. Quimsa fue mucho más efectivo cerca del aro y también sacó ventaja desde la línea, con 20 libres convertidos contra 15 de Boca.

Ahí estuvo una de las grandes diferencias del juego: Quimsa atacó mejor la pintura, generó más daño en zonas cercanas y aprovechó mejor sus viajes a la línea.


El valor emocional de ganar el primer punto

Victoriano fue prudente. Dijo que ganar el primer partido “es muy importante”, pero también remarcó que “no es definitorio”. Esa mirada es clave en una serie de semifinales. Quimsa hizo su trabajo, se adelantó 1-0 y defendió su localía, pero el entrenador sabe que Boca tiene argumentos para responder.

La frase marca liderazgo. Victoriano valoró el triunfo, pero evitó instalar una sensación de serie resuelta. En playoffs, el primer punto puede orientar una llave, pero no la define. Mucho menos ante un rival como Boca, que llegó a semifinales con un recorrido fuerte y con antecedentes recientes de jerarquía.

La Fusión ganó y dejó una imagen sólida, pero ahora deberá repetir concentración, energía defensiva y claridad ofensiva.


La importancia de la recuperación física

En el cierre de sus declaraciones, Victoriano apuntó a otro aspecto decisivo: la recuperación física. “Ahora es el turno de recuperarnos bien físicamente, contar con los diez jugadores a disposición y buscar competir nuevamente como este primer duelo”, expresó.

Ese punto es central. Quimsa venía de una serie exigente ante Instituto, definida en cinco partidos, mientras que Boca había barrido 3-0 a Oberá. La diferencia de desgaste podía ser un factor importante, pero en el primer juego la Fusión respondió muy bien desde lo físico.

Quimsa sostuvo la intensidad defensiva, corrió cuando tuvo espacios, peleó rebotes ofensivos en el cierre y llegó con piernas para resolver el último cuarto. Ahora, la recuperación será determinante para sostener el nivel en el segundo partido.


Las claves tácticas que explicó Victoriano

1. Bajarle el goleo a Boca

Quimsa dejó a Boca en 76 puntos y le impidió jugar con comodidad. El Xeneize tuvo buenos momentos, pero no logró imponer su ritmo durante tramos largos.

2. Mantener la diferencia

La Fusión ganó el primer cuarto 22-14, llegó al descanso 42-35 y entró al último parcial 65-55. Cada vez que Boca se acercó, Quimsa respondió.

3. Jugar con lucidez ofensiva

A pesar del bajo porcentaje de tres puntos, Quimsa no se desesperó. Buscó dobles de alto porcentaje, generó libres y repartió 17 asistencias.

4. Robinson como líder anotador

Brandon Robinson fue la gran figura con 27 puntos, 26 de valoración y una planilla ofensiva muy eficiente.

5. Lema y Meyinsse como sostén interior

Lema aportó rebote, defensa y puntos decisivos. Meyinsse fue importante en el tercer cuarto y dio presencia cerca del aro.

6. Figueredo como ordenador

El base terminó con 7 asistencias y fue clave para que Quimsa no perdiera claridad en los momentos de presión.


Síntesis del partido

Quimsa venció a Boca por 88-76 en el primer punto de las semifinales de la Liga Nacional y se adelantó 1-0 en la serie. La Fusión construyó la victoria desde la defensa, el control emocional y una ofensiva inteligente, tal como explicó Lucas Victoriano después del encuentro.

Brandon Robinson fue la figura con 27 puntos, acompañado por Leonardo Lema y Jerome Meyinsse, ambos con 12 unidades. Diego Figueredo también fue determinante en la conducción, con 7 asistencias. En Boca, Michael Smith fue el máximo anotador con 15 puntos, seguido por Alejandro Barreiro con 14 y Francisco Cáffaro con 8 puntos y 10 rebotes.

Las declaraciones de Lucas Victoriano dejaron una lectura precisa: Quimsa ganó porque defendió bien, sostuvo la diferencia, atacó con lucidez y entendió que, aunque el primer punto es importante, la serie todavía tiene mucho por jugar.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Quimsa 88
Boca Juniors 76

Parciales del partido

Cuarto Quimsa Boca
1° cuarto 22 14
2° cuarto 20 21
3° cuarto 23 20
4° cuarto 23 21
Final 88 76

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 27 4 1 26
Leonardo Lema Quimsa 12 8 0 24
Jerome Meyinsse Quimsa 12 5 3 16
Diego Figueredo Quimsa 9 6 7 13
Samajae Freeman Quimsa 9 2 0 8
Federico Ruesga Quimsa 8 3 1 11
Michael Smith Boca 15 1 0 -2
Alejandro Barreiro Boca 14 8 3 19
Wayne Langston Boca 10 2 0 9
Sebastián Scala Boca 10 0 2 9
Francisco Cáffaro Boca 8 10 2 20
Lucas Faggiano Boca 8 2 3 11

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Boca
Puntos 88 76
Dobles 28/47, 59% 17/38, 44%
Triples 4/20, 20% 9/31, 29%
Libres 20/26, 76% 15/22, 68%
Rebotes defensivos 27 24
Rebotes ofensivos 9 11
Rebotes totales 36 35
Asistencias 17 14
Recuperos 8 5
Pérdidas 7 11
Tapas 4 3
Faltas 24 24
Valoración total 101 68

Cómo está la serie

Serie semifinal Estado
Quimsa vs Boca Quimsa gana 1-0
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca
Próximo partido Segundo punto de la serie



Lanús lo dio vuelta en La Plata, eliminó a Gimnasia y jugará la final de La Liga Argentina

Lanús Gimnasia Liga Argentina tuvo un cierre vibrante en el Polideportivo Víctor Nethol: el Granate venció 66 a 59 como visitante, dio vuelta un partido muy complicado en el último cuarto, ganó la serie semifinal 3-1 y se clasificó a la final por el ascenso, donde enfrentará a San Isidro de San Francisco. Mike Henry fue el máximo anotador de la visita con 16 puntos.

Lanús venció a Gimnasia de visitante y se metió en la final de La Liga Argentina

Lanús volvió a demostrar que es uno de los equipos más sólidos de estos playoffs. En un Polideportivo Víctor Nethol colmado, el Granate derrotó a Gimnasia y Esgrima La Plata por 66 a 59, cerró la serie semifinal por 3-1 y consiguió el pasaje a la final de La Liga Argentina, donde enfrentará a San Isidro de San Francisco.

El triunfo tuvo un valor enorme porque llegó como visitante, en una cancha difícil y después de un desarrollo adverso durante buena parte de la noche. Gimnasia empezó mejor, llegó a sacar una diferencia de 17 puntos en el segundo cuarto y sostuvo la ventaja hasta el cierre del tercer período. Sin embargo, Lanús no se quebró: ajustó la defensa, encontró variantes ofensivas, castigó desde el perímetro y terminó dando vuelta la historia en el último cuarto.

La serie había comenzado con dos triunfos ajustados del Granate en el Antonio Rotili: 78-76 en el primer juego y 78-74 en el segundo. Luego, Gimnasia reaccionó en La Plata con un contundente 88-76, le quitó el invicto de playoffs a Lanús y forzó este cuarto punto. Pero en el partido decisivo, el equipo de Juan Manuel Anglese volvió a mostrar temple competitivo y cerró la llave para meterse en la definición por el ascenso.


Gimnasia salió fuerte y marcó el ritmo en el primer cuarto

El arranque fue todo del Lobo. Gimnasia entendió que debía aprovechar el impulso de su gente y salió con intensidad, defensa agresiva y buena circulación ofensiva. Ezequiel Paz y Gian Franco Sinconi lideraron los primeros ataques del local, que rápidamente tomó distancia en el marcador.

El parcial inicial mostró a un Gimnasia mucho más cómodo. El Tripero se escapó 13-3, obligando a Lanús a correr desde atrás casi desde el salto inicial. El Granate tuvo problemas para atacar con fluidez, pero encontró algunos puntos con Roquez Johnson y Joaquín Nóblega, quienes cortaron la sequía y evitaron que el local se escapara todavía más.

El ingreso de Manuel Carneglia también fue importante para Gimnasia. El interno sumó en la zona pintada y le dio al Lobo presencia ofensiva cerca del aro. Con ese dominio inicial, los primeros diez minutos terminaron 19 a 11 para el local.


El Lobo llegó a sacar 17, pero Lanús reaccionó antes del descanso

El segundo cuarto comenzó con una bomba de Robert Whitfield para Lanús, que achicó la diferencia y avisó que el Granate no estaba fuera de partido. Sin embargo, Gimnasia respondió rápido con Juan Gutiérrez Conde y volvió a tomar distancia: 25-14.

El mejor momento del Lobo llegó promediando el período. Juan Francisco Boffelli ingresó encendido, aportó puntos importantes y empujó a Gimnasia a sacar una máxima de 17 puntos, con el marcador 33-16. En ese tramo, el local parecía tener el control emocional y basquetbolístico de la noche.

Pero Lanús encontró una reacción fundamental antes del entretiempo. El Granate ajustó la defensa, incomodó la ofensiva tripera y empezó a mostrar su profundidad. La dupla Edgar Merchant-Martín Franchino tomó la posta, aparecieron triples importantes desde 6,75 y la visita clavó un parcial de 12-0 para reducir drásticamente la diferencia.

Ese cierre cambió el clima del partido. Gimnasia se fue al descanso largo arriba 33 a 28, pero Lanús ya había mandado un mensaje claro: estaba vivo y dispuesto a pelear la clasificación hasta el final.


El tercer cuarto fue parejo y mantuvo la tensión

En el regreso del vestuario, Lanús siguió achicando con un triple de Mike Henry, una de las grandes figuras de la noche. Gimnasia respondió con apariciones de Sinconi y Paz, que volvieron a darle aire al local en un tramo de mucha tensión.

El partido entró en una zona más pareja. Ninguno de los dos equipos lograba imponer definitivamente su ritmo. Lanús empezó a sentirse más cómodo en defensa, mientras que Gimnasia se sostenía con el esfuerzo de sus hombres principales y la energía de su gente.

La dupla Franchino-Merchant volvió a lastimar al Lobo, mientras que Sinconi y Gutiérrez Conde fueron los encargados de sostener la ofensiva tripera. El tercer cuarto terminó con Gimnasia todavía arriba, 46 a 43, pero la diferencia ya era mínima y el partido quedaba abierto para un cierre cargado de dramatismo.


Lanús lo dio vuelta con un último cuarto demoledor

El último cuarto fue el momento decisivo de la noche. Whitfield achicó la distancia a un punto y, poco después, un triple de Mike Henry puso a Lanús al frente por primera vez en el partido: 48-46. Esa acción cambió por completo el desarrollo.

A partir de allí, el Granate tomó el control emocional. Llegó otro triple de Joaquín Nóblega y luego nuevos puntos de Whitfield para que la visita se escape 53-46. Gimnasia, que había dominado durante gran parte del partido, entró en una sequía ofensiva profunda y empezó a sufrir cada posesión.

Boffelli cortó la mala racha del Tripero, pero Lanús ya había encontrado confianza. Un triple clave de Henry amplió la ventaja a 48-59 y terminó de inclinar la noche hacia el lado visitante. El Granate manejó los tiempos, respondió cada intento del local y cerró una victoria enorme por 66 a 59.


Mike Henry lideró a Lanús en la noche de clasificación

La gran figura ofensiva de Lanús fue Mike Henry, quien terminó con 16 puntos, producto de una planilla muy efectiva: 3/7 en dobles, 3/4 en triples y 1/1 en libres. Además, sumó 1 rebote, 1 recupero y 2 tapas. Su aparición en el último cuarto fue determinante para que el Granate diera vuelta el partido.

También fue clave Martín Franchino, con 12 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 14 de valoración. Su aporte apareció especialmente en el cierre del primer tiempo, cuando Lanús necesitaba recortar la diferencia y volver al partido.

Robert Whitfield aportó 10 puntos, con 2/2 en triples y 2/2 en libres, además de 4 recuperos. Su inicio en el último cuarto fue decisivo para cambiar el marcador y darle el golpe anímico a Gimnasia.

Joaquín Nóblega también tuvo una tarea muy importante: sumó 9 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 15 de valoración. Además, Edgar Merchant aportó 9 puntos, mientras que Lucio Reinaudi condujo al equipo con 5 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias.

Lanús ganó porque tuvo respuestas repartidas, oficio para soportar un arranque muy adverso y jerarquía para ejecutar cuando el partido se definía.


Gimnasia dominó durante tres cuartos, pero se quedó sin gol en el cierre

Gimnasia hizo un enorme esfuerzo y durante gran parte del partido pareció estar en condiciones de forzar un quinto juego. El equipo de Fabián Renda tuvo un gran arranque, llegó a sacar 17 puntos de ventaja y sostuvo el control hasta el final del tercer cuarto.

El máximo anotador del Lobo fue Gian Franco Sinconi, con 15 puntos, además de 3 rebotes, 2 recuperos y 15 de valoración. Fue una de las principales vías ofensivas del equipo platense.

También se destacó Juan Gutiérrez Conde, quien completó una planilla enorme en la lucha interior: 12 puntos, 17 rebotes, 1 asistencia, 2 tapas y 23 de valoración. Su trabajo en los tableros fue determinante para que Gimnasia dominara varios pasajes.

Boffelli aportó 8 puntos, Ezequiel Paz sumó 7, Carneglia terminó con 6 y Vergara colaboró con 4 puntos y 5 rebotes. Sin embargo, el gran problema estuvo en la baja efectividad desde el perímetro: el Lobo terminó con 2/24 en triples, apenas un 8%, un número demasiado bajo para sostener una semifinal tan cerrada.


La diferencia estuvo en el perímetro

El dato más fuerte del partido fue la diferencia en triples. Gimnasia convirtió apenas 2 de 24 intentos, mientras que Lanús terminó con 11/22, un notable 50%. Esa distancia explicó buena parte del resultado, sobre todo en el último cuarto, cuando el Granate encontró bombas decisivas y el Lobo no pudo responder desde la larga distancia.

Lanús también mostró mayor profundidad en la rotación ofensiva. No dependió únicamente de Henry: Whitfield, Franchino, Nóblega, Merchant y Reinaudi tuvieron intervenciones importantes para sostener la remontada.

Gimnasia ganó la batalla del rebote, con 39 recobres contra 29 de Lanús, pero no pudo transformar ese dominio en puntos suficientes. La falta de eficacia exterior y el cierre ofensivo trabado le terminaron costando la eliminación.


Lanús confirmó su carácter de playoffs

La clasificación de Lanús tiene un valor muy grande porque se construyó con distintas versiones del equipo. En los dos primeros juegos, el Granate ganó partidos cerrados en casa, mostrando aplomo y jerarquía en los minutos decisivos. En el tercero, perdió el invicto ante un Gimnasia muy fuerte en La Plata. Y en el cuarto, como visitante, supo levantarse de una desventaja de 17 puntos para cerrar la serie.

El equipo de Juan Manuel Anglese había llegado a semifinales después de barrer a Villa San Martín, con una identidad muy clara: defensa, intensidad, múltiples protagonistas y conexión colectiva. Esa identidad volvió a aparecer en el Víctor Nethol, especialmente cuando el partido parecía escaparse.

Lanús no solo ganó: también dejó una señal fuerte para la final. Puede sufrir, puede estar abajo y puede tener tramos de baja producción, pero mantiene la calma y encuentra soluciones.


Gimnasia cerró una gran campaña

La derrota deja afuera a Gimnasia, pero no borra el enorme recorrido del Lobo. El equipo platense llegó a semifinales después de eliminar a Barrio Parque en una serie exigente y luego compitió de igual a igual ante uno de los equipos más sólidos de la temporada.

En la semifinal, Gimnasia estuvo cerca en varios pasajes. Perdió el primer juego por apenas dos puntos, el segundo por cuatro, ganó el tercero con autoridad y llegó a dominar el cuarto partido durante gran parte de la noche. Sin embargo, Lanús tuvo más precisión en los cierres y eso terminó marcando la serie.

El Lobo se despidió con su estadio lleno, una muestra clara del acompañamiento de su gente y del crecimiento competitivo que tuvo en estos playoffs.


Lanús jugará la final ante San Isidro

Con esta victoria, Lanús cerró la serie 3-1 y se clasificó a la final de La Liga Argentina, donde enfrentará a San Isidro de San Francisco. El Santo viene de barrer a La Unión de Colón por 3-0, por lo que la definición tendrá a dos equipos que llegan con mucha confianza y con una identidad competitiva muy marcada.

Será una final de alto voltaje: Lanús, con profundidad ofensiva, carácter y variantes; San Isidro, con solidez defensiva, experiencia y el impulso de haber vuelto a meterse en la definición por el ascenso.


La clave del partido

La clave estuvo en el último cuarto. Lanús entró abajo 46-43, pero cambió el partido con defensa, triples y mucha personalidad. Whitfield acercó al Granate, Henry lo puso al frente por primera vez y Nóblega amplió la ventaja con otra bomba.

Gimnasia no pudo sostener su ofensiva y quedó condicionado por su baja efectividad desde tres puntos. Lanús convirtió 11 triples, contra apenas 2 del Lobo. Esa diferencia fue determinante para explicar la remontada y la clasificación granate.


Cómo quedó la serie

  • Juego 1: Lanús 78 – Gimnasia y Esgrima La Plata 76
  • Juego 2: Lanús 78 – Gimnasia y Esgrima La Plata 74
  • Juego 3: Gimnasia y Esgrima La Plata 88 – Lanús 76
  • Juego 4: Gimnasia y Esgrima La Plata 59 – Lanús 66
  • Serie: Lanús ganó 3-1
  • Instancia: semifinales de La Liga Argentina
  • Clasificado: Lanús
  • Final: Lanús vs San Isidro
  • Objetivo: ascenso a La Liga Nacional

Síntesis del partido

Lanús venció a Gimnasia y Esgrima La Plata por 66 a 59 como visitante, cerró la serie semifinal 3-1 y se clasificó a la final de La Liga Argentina, donde enfrentará a San Isidro. El Granate llegó a estar 17 puntos abajo, pero reaccionó antes del descanso y dio vuelta el partido en el último cuarto con triples decisivos de Henry, Whitfield y Nóblega. Mike Henry fue el máximo anotador de la visita con 16 puntos, mientras que Sinconi lideró a Gimnasia con 15.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
Gimnasia LP 59 23/39, 58% 2/24, 8% 7/10, 70% 39 10 9 15 1 25 57
Lanús 66 11/27, 40% 11/22, 50% 11/23, 47% 29 12 11 16 4 18 67

Parciales

Cuarto Gimnasia LP Lanús
1C 19 11
2C 14 17
3C 13 15
4C 13 23
Final 59 66

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Mike Henry Lanús 16 1 0 1 2 7 +7
Martín Franchino Lanús 12 8 2 1 2 14 +9
Robert Whitfield Lanús 10 2 0 4 0 15 -1
Joaquín Nóblega Lanús 9 6 4 2 0 15 +13
Edgar Merchant Lanús 9 3 1 2 0 12 +4
Lucio Reinaudi Lanús 5 5 5 0 0 3 +16
Gian Franco Sinconi Gimnasia LP 15 3 0 2 0 15 -6
Juan Gutiérrez Conde Gimnasia LP 12 17 1 4 2 23 -2
Juan Francisco Boffelli Gimnasia LP 8 3 0 1 0 10 -8
Ezequiel Paz Gimnasia LP 7 2 1 0 0 -6 -20
Manuel Carneglia Gimnasia LP 6 3 0 0 0 10



San Isidro barrió a La Unión en Colón y es finalista de La Liga Argentina

San Isidro La Unión Liga Argentina tuvo su capítulo definitivo en Colón: el Santo ganó como visitante por 83 a 73, barrió la semifinal 3-0 y se convirtió en el primer finalista de la temporada. El equipo de Sebastián Porta volvió a mostrar carácter, defensa y eficacia para meterse por segundo año consecutivo en la final por el ascenso a La Liga Nacional.

San Isidro venció a La Unión de visitante y se metió en la final de La Liga Argentina

San Isidro volvió a demostrar que está preparado para jugar los partidos que pesan. En Colón, en una cancha difícil y ante un rival que estaba obligado a ganar para seguir con vida, el Santo derrotó a La Unión por 83 a 73, cerró la serie de semifinales por 3-0 y se convirtió en el primer finalista de La Liga Argentina.

El equipo de San Francisco completó una barrida contundente. Había ganado los dos primeros juegos en el Antonio Manno, primero por 88 a 75 y luego por 68 a 51, y viajó a Entre Ríos con la posibilidad concreta de cerrar la llave. La Unión, empujado por su gente, necesitaba reaccionar para forzar un cuarto partido, pero San Isidro sostuvo su identidad, encontró respuestas en momentos clave y terminó festejando una clasificación enorme.

La victoria tuvo un valor doble. Por un lado, confirmó el gran momento competitivo del equipo de Sebastián Porta, que volvió a resolver una serie exigente con autoridad. Por otro, le permitió al Santo acceder por segundo año consecutivo a la final por el ascenso a La Liga Nacional, luego de haber caído la temporada pasada en una definición muy pareja frente a Racing de Chivilcoy por 3-2.

Ahora, San Isidro esperará por el ganador de la otra semifinal entre Lanús y Gimnasia y Esgrima La Plata, serie que todavía definirá al otro finalista.


La Unión arrancó mejor y golpeó primero

El partido comenzó con un buen primer cuarto de La Unión. El local salió con intensidad, apoyado por su gente y con la necesidad de cambiar el rumbo de una serie que llegaba 0-2. Desde el inicio, el equipo de Martín Guastavino buscó imponer condiciones, atacar con decisión y hacer pesar la localía.

La Unión encontró en Matías Caire a su principal referencia ofensiva. El jugador del Rojo volvió a asumir protagonismo y fue clave para que el local tomara ventaja en el inicio. La efectividad en las conversiones y la precisión defensiva le permitieron a La Unión forzar errores de San Isidro y cerrar el primer cuarto arriba 21 a 15.

Ese arranque ilusionó al conjunto entrerriano. Después de dos derrotas en San Francisco, La Unión necesitaba un comienzo fuerte para creer en la remontada. Lo consiguió con energía, concentración y una ofensiva que encontró buenos caminos durante los primeros diez minutos.


San Isidro reaccionó en el segundo cuarto y cambió el partido

El segundo cuarto marcó el primer gran cambio de la noche. San Isidro ingresó mucho mejor, elevó su intensidad, encontró conversiones importantes y comenzó a achicar la diferencia. El Santo no se desesperó por el mal inicio: ajustó atrás, aceleró cuando pudo y empezó a imponer su ritmo.

La reacción fue progresiva. Primero empató el partido y luego pasó al frente, aprovechando un tramo de baja efectividad de La Unión. El local, que había comenzado con mucha claridad, perdió fluidez en sus lanzamientos y dejó que San Isidro tomara el control emocional del juego.

Al descanso largo, el equipo de Porta se fue arriba 40 a 36. Ese parcial fue fundamental porque cambió el clima del partido: La Unión dejó pasar una buena oportunidad de sostener la ventaja y San Isidro demostró que, incluso como visitante, tenía la madurez necesaria para revertir el desarrollo.


El tercer cuarto fue el quiebre definitivo

A la vuelta del descanso, San Isidro mostró su mejor versión. El Santo volvió a apoyarse en su defensa, presionó mejor, corrió la cancha con criterio y aprovechó el mal momento ofensivo del anfitrión para alejarse en el marcador.

Ese tercer período fue decisivo. San Isidro ganó el parcial 21 a 12 y cerró el cuarto arriba 61 a 48. La diferencia de 13 puntos cambió por completo el escenario: La Unión quedó obligado a una remontada grande en los últimos diez minutos, mientras que el visitante empezó a manejar el partido con mayor tranquilidad.

La clave estuvo en la manera en que el Santo administró cada posesión. No solo anotó: también le quitó ritmo al rival, cerró caminos hacia el aro y obligó a La Unión a tomar decisiones incómodas. En una semifinal, ese tipo de pasajes suele definir una serie.


El cierre confirmó la superioridad del Santo

El último cuarto tuvo momentos de paridad, pero San Isidro supo jugar con la ventaja construida. La Unión intentó volver al partido, convirtió y empujó para achicar la distancia, pero nunca logró quebrar el dominio visitante.

El Santo se apoyó en la diferencia obtenida en el tercer cuarto y controló el tramo final con oficio. Cada vez que el local intentó acercarse, San Isidro encontró una respuesta. Esa madurez fue una de las grandes virtudes de la noche: el equipo no perdió el eje, no se aceleró y sostuvo el resultado hasta el final.

El 83 a 73 final desató el festejo visitante. San Isidro barrió la serie, ganó de visitante y se metió nuevamente en la definición grande de la temporada.


Diotto fue la figura de San Isidro

En una noche de clasificación, J. Diotto fue uno de los grandes nombres del Santo. Terminó con 14 puntos, 4 rebotes y 19 de valoración, siendo el jugador más valorado de San Isidro. Su eficacia fue clave: convirtió 5/6 en dobles y 4/4 en libres, una producción muy sólida para un partido decisivo.

También fueron importantes Manu Lambrisca, con 11 puntos, 10 rebotes, 2 asistencias y 18 de valoración, y Nahuel Buchaillot, con 9 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias y 18 de valoración. Ambos aportaron equilibrio, lectura y presencia en distintos momentos del juego.

L. Ortiz sumó 11 puntos, con buenos porcentajes desde el perímetro, mientras que C. Hooper también aportó 11 unidades, además de 4 rebotes. Julián Eydallin fue muy valioso desde la rotación con 10 puntos, producto de 3/5 en triples.

El triunfo de San Isidro volvió a tener una característica clara: no dependió de una sola figura. El Santo ganó desde el funcionamiento colectivo, con varios jugadores en doble dígito y una estructura sólida en ambos costados.


Caire sostuvo a La Unión, pero no alcanzó

La Unión tuvo en Matías Caire a su jugador más determinante. El referente del Rojo terminó con 22 puntos, 2 asistencias, 2 recuperos y 15 de valoración. Fue el máximo anotador del partido y el jugador que más sostuvo al local en los momentos de mayor necesidad.

También tuvo una gran tarea Guido Cabrera, con 16 puntos, 3 rebotes, 7 asistencias y 18 de valoración. Su producción fue muy completa y le dio juego a La Unión en varios pasajes. Gonzalo Romero aportó 9 puntos y 12 rebotes, siendo importante en la lucha aérea, mientras que Lucio Longoni sumó 7 puntos, 3 rebotes, 3 tapas y 9 de valoración.

Sin embargo, La Unión pagó caro algunos déficits. El equipo terminó con apenas 4/16 en triples, un 25%, y 9/21 en libres, un 42%. En una semifinal decidida por diez puntos, esos porcentajes pesaron demasiado.


San Isidro ganó la serie con autoridad

La barrida de San Isidro no fue casualidad. En el primer juego, el Santo había ganado 88 a 75 luego de revertir una primera mitad adversa con un tercer cuarto demoledor. En el segundo, volvió a imponer su defensa para derrotar a La Unión por 68 a 51 y quedar match point.

En Colón, con el tercer punto en juego, el equipo volvió a mostrar respuestas. No empezó bien, perdió el primer cuarto por seis puntos, pero reaccionó en el segundo, quebró el partido en el tercero y cerró la clasificación con autoridad.

La serie completa dejó una imagen fuerte: San Isidro supo ganar de distintas maneras. Primero con una reacción ofensiva y defensiva en el complemento, luego con una noche de bajo goleo y máxima solidez atrás, y finalmente como visitante, con personalidad para barrer la llave.


La Unión se despidió después de una gran campaña

La eliminación duele para La Unión, pero no borra el gran camino recorrido. El equipo de Colón venía de una serie durísima ante Santa Paula, en la que ganó el quinto juego por 82 a 79 para meterse en semifinales. Ese cruce le exigió mucho desde lo físico y lo emocional.

Ante San Isidro, el Rojo no logró sostener la intensidad necesaria durante los cuarenta minutos. Tuvo buenos momentos, especialmente en los primeros cuartos de los juegos 1 y 3, pero el Santo fue más constante, más profundo y más efectivo en los momentos decisivos.

La Unión cerró una temporada importante, con presencia entre los cuatro mejores y una localía fuerte durante gran parte del torneo. La semifinal lo dejó sin final, pero también con una base competitiva valiosa.


La clave del partido

La clave estuvo en el tercer cuarto. San Isidro llegó al descanso arriba por cuatro puntos, pero en el tercer período mostró su mejor versión, aprovechó el mal momento del local y estiró la ventaja hasta cerrar el parcial con el marcador 61 a 48.

También fue determinante la diferencia en la eficacia desde el perímetro. San Isidro convirtió 11/27 triples, un 40%, mientras que La Unión terminó con 4/16, un 25%. Esa distancia en el tiro exterior le permitió al Santo abrir la cancha y sostener la ventaja.

Otro dato fuerte fue la valoración colectiva: San Isidro terminó con 91, contra 65 de La Unión. Esa diferencia refleja la superioridad visitante en productividad general, toma de decisiones y ejecución en los momentos calientes.


Cómo quedó la serie

  • Juego 1: San Isidro 88 – La Unión 75
  • Juego 2: San Isidro 68 – La Unión 51
  • Juego 3: La Unión 73 – San Isidro 83
  • Serie: San Isidro ganó 3-0
  • Instancia: semifinales de La Liga Argentina
  • Clasificado: San Isidro
  • Próximo objetivo: final por el ascenso a La Liga Nacional
  • Rival: ganador de Lanús vs Gimnasia y Esgrima La Plata

Síntesis del partido

San Isidro venció a La Unión de Colón por 83 a 73 como visitante, barrió la serie semifinal 3-0 y se convirtió en el primer finalista de La Liga Argentina. El Santo reaccionó después de perder el primer cuarto 21-15, se fue al descanso arriba 40-36 y quebró el partido en el tercer período para entrar al cierre con ventaja de 61-48. Diotto fue la figura de la visita con 14 puntos y 19 de valoración, mientras que Caire lideró a La Unión con 22 puntos.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
La Unión 73 26/43, 60% 4/16, 25% 9/21, 42% 23 13 6 12 0 21 65
San Isidro 83 17/30, 56% 11/27, 40% 16/20, 80% 33 20 6 11 3 23 91

Parciales

Cuarto La Unión San Isidro
1C 21 15
2C 15 25
3C 12 21
4C 25 22
Final 73 83

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
J. Diotto San Isidro 14 4 1 0 0 19 +10
Nahuel Buchaillot San Isidro 9 6 5 2 0 18 +4
Manu Lambrisca San Isidro 11 10 2 2 1 18 +10
C. Hooper San Isidro 11 4 2 0 0 11 0
L. Ortiz San Isidro 11 2 1 2 0 12 +2
Julián Eydallin San Isidro 10 2 1 0 1 6 +9
Matías Caire La Unión 22 0 2 2 0 15 -8
Guido Cabrera La Unión 16 3 7 1 0 18 -3
Gonzalo Romero La Unión 9 12 2 2 0 17 -10
Lucio Longoni La Unión 7 3 0 0 3 9 +2




Gimnasia reaccionó en La Plata, venció a Lanús y forzó un cuarto juego en semifinales

Gimnasia Lanús Liga Argentina tuvo otro capítulo vibrante en el Polideportivo Víctor Nethol: el Lobo derrotó al Granate por 88 a 76, descontó la serie semifinal 2-1 y forzó un cuarto juego. Juan Gutiérrez Conde fue la gran figura Tripera con 23 puntos, mientras que Edgar Merchant lideró a la visita con 20 unidades.

Gimnasia venció a Lanús y forzó un cuarto juego en semifinales

Gimnasia y Esgrima La Plata volvió a demostrar que en estos playoffs de La Liga Argentina tiene carácter, identidad y una enorme capacidad para reaccionar cuando queda contra las cuerdas. En un Polideportivo Víctor Nethol colmado, el Lobo superó a Lanús por 88 a 76, descontó la serie de semifinales y dejó la llave 2-1 a favor del Granate.

El triunfo fue clave por el contexto. Lanús llegaba invicto en playoffs y con ventaja de 2-0 después de haber ganado los dos primeros juegos en el Antonio Rotili: primero por 78 a 76 y luego por 78 a 74. Con ese escenario, el Granate tenía la posibilidad de cerrar la serie en La Plata y meterse en la final. Pero Gimnasia se hizo fuerte en casa, jugó con determinación y le sacó el invicto de postemporada al equipo dirigido por Juan Manuel Anglese.

El equipo de Fabián Renda construyó la victoria con una gran primera mitad, una ofensiva muy repartida y una defensa que incomodó a Lanús en momentos determinantes. El Lobo tuvo a Juan Gutiérrez Conde como máximo anotador con 23 puntos, acompañado por Gian Franco Sinconi y Agustín Vergara, ambos con 14 unidades, además de un enorme trabajo de Raúl Pelorosso en la conducción.

Lanús, por su parte, encontró respuestas en Edgar Merchant, autor de 20 puntos, y en Robert Whitfield, que sumó 18, pero no logró sostener el ritmo ofensivo necesario para completar la barrida.


El Lobo salió decidido y marcó el primer golpe

Gimnasia entendió desde el inicio que no tenía margen de error. El Lobo salió a jugar con intensidad, ritmo y mucha concentración. En una serie donde Lanús había mostrado una enorme capacidad para resolver cierres apretados, el equipo platense necesitaba construir desde temprano y evitar que el Granate jugara cómodo.

El primer quiebre llegó con dos bombas importantes: una de Agustín Vergara y otra de Ezequiel Paz, que le permitieron al local tomar distancia y ponerse 11-7. Ese arranque encendió al Víctor Nethol y le dio al equipo la confianza que necesitaba para disputar el partido desde una posición emocional más favorable.

Lanús reaccionó rápido. Mike Henry, una de las grandes figuras granates en los dos primeros juegos, respondió con un triple que puso a la visita arriba 15-13. Pero Gimnasia no se desordenó. Gutiérrez Conde igualó de inmediato y el partido volvió a entrar en un tramo de paridad.

El primer cuarto terminó 24 a 23 para Gimnasia, una ventaja mínima, pero significativa. El Lobo había logrado imponer energía, repartir puntos y dejar claro que la serie no iba a terminar sin pelea.


Gutiérrez Conde encendió al Tripero en el segundo cuarto

El segundo cuarto fue uno de los momentos más importantes del partido. Gimnasia encontró profundidad, circulación y buenos tiros. Juan Francisco Boffelli apareció en el arranque del parcial para adelantar al Tripero 28-23, mientras que Lanús intentó sostenerse con respuestas de Robert Whitfield.

Hasta allí, el partido seguía abierto. Pero en el tramo final del segundo período, Gimnasia empezó a construir la diferencia que terminaría siendo decisiva. Gutiérrez Conde se encendió en ataque, Sinconi castigó desde el perímetro y el Lobo logró escaparse 45-38.

La defensa también fue determinante. Gimnasia incomodó a Lanús, le cortó fluidez y no le permitió encontrar la misma comodidad ofensiva que había tenido en los partidos anteriores. El Granate pudo cortar la sequía con un triple de Whitfield sobre el cierre, pero el descanso largo llegó con el Lobo arriba 51 a 42.

Ese cierre del primer tiempo fue clave. Gimnasia no solo ganaba: también transmitía sensación de control, intensidad y confianza.


Gimnasia tomó el control en el tercer cuarto

Después del entretiempo, Gimnasia volvió a golpear. Sinconi y Pelorosso estiraron la ventaja a 55-42, una diferencia importante en un partido de semifinales. El Lobo entendió que no debía permitir una reacción inmediata de Lanús y salió al tercer cuarto con la misma concentración con la que había cerrado la primera mitad.

El equipo platense manejó mejor los tiempos. No se apuró, defendió con criterio y encontró buenas respuestas cada vez que Lanús intentó acercarse. Henry sostuvo al Granate con puntos importantes, mientras que Whitfield se acopló en el tramo final para achicar la distancia.

Sin embargo, Gimnasia respondió una y otra vez. Gutiérrez Conde volvió a aparecer en la ofensiva Tripera y el Lobo mantuvo la diferencia en doble dígito. El tercer cuarto terminó 71 a 59 para el local.

Ese parcial dejó al Tripero muy bien posicionado para el cierre. Lanús seguía siendo peligroso por jerarquía, variantes y experiencia, pero Gimnasia había logrado controlar el partido durante tres cuartos completos.


Lanús empujó, pero Gimnasia respondió cada reacción

En el último cuarto, Lanús intentó meterse nuevamente en partido. El Granate sabía que una reacción podía darle la clasificación a la final, por eso elevó la intensidad y buscó apoyarse en sus hombres más desequilibrantes.

Whitfield y Merchant empujaron desde el ataque visitante. Ambos fueron claves para sostener a Lanús en el marcador, pero Gimnasia tuvo madurez para no desesperarse. Cada vez que el Granate intentó recortar, el Lobo encontró una respuesta.

Sinconi y Vergara tomaron protagonismo ofensivo en el inicio del último período. Luego, Vergara y Paz sumaron desde la línea de libres, mientras que Sinconi volvió a aportar en el poste bajo. Esa variedad ofensiva fue fundamental para que Gimnasia mantuviera la distancia y evitara un cierre dramático.

El resultado final fue 88 a 76. Gimnasia celebró una victoria enorme, forzó el cuarto juego y le puso suspenso a una serie que parecía encaminada para Lanús.


Gutiérrez Conde, el líder de una noche clave

Juan Gutiérrez Conde fue la gran figura de Gimnasia. Terminó con 23 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia, 2 recuperos y 27 de valoración. Su aporte fue determinante porque apareció en momentos sensibles, especialmente cuando el Lobo necesitaba sostener la ventaja o cortar alguna reacción de Lanús.

Su eficacia también fue importante: convirtió 7/12 en dobles, 2/2 en triples y 3/4 en libres. Fue una actuación completa, de peso ofensivo y presencia interior.

Gutiérrez Conde no estuvo solo. Agustín Vergara aportó 14 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y 23 de valoración, con una planilla perfecta desde la línea de libres: 6/6. También fue importante Gian Franco Sinconi, con 14 puntos y 4 rebotes, y Raúl Pelorosso, que terminó con 12 puntos y 9 asistencias, siendo el gran organizador del ataque Tripero.

Además, Ezequiel Paz sumó 10 puntos y 5 rebotes, Juan Francisco Boffelli aportó 8 puntos desde la banca y Pablo Pérez Di Salvo colaboró con 3 puntos y 4 asistencias.


Lanús perdió el invicto, pero sigue arriba en la serie

Lanús sufrió su primera derrota de los playoffs, pero mantiene la ventaja en la semifinal. El Granate sigue 2-1 arriba y tendrá otra oportunidad de cerrar la llave el próximo viernes, nuevamente en el Polideportivo Víctor Nethol.

El equipo de Anglese tuvo en Edgar Merchant a su jugador más productivo. El interno terminó con 20 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos, 4 faltas recibidas y 21 de valoración. Su eficacia cerca del aro fue notable, con 10/13 en dobles.

También se destacó Robert Whitfield, que aportó 18 puntos, con 4/6 en triples, además de 4 rebotes. Mike Henry sumó 17 puntos, con buenos porcentajes: 4/6 en dobles, 2/4 en triples y 3/4 en libres. Sin embargo, Lanús no tuvo el mismo equilibrio colectivo de los partidos anteriores.

Un dato llamativo fue la producción de algunos titulares. Martín Franchino, que venía siendo decisivo en la serie, terminó con apenas 2 puntos; Joaquín Nóblega sumó 3, y Lucio Reinaudi aportó 6 puntos y 4 asistencias, aunque también tuvo dificultades para imponer su ritmo.


El Lobo ganó desde la eficacia y el juego colectivo

La victoria de Gimnasia tuvo una explicación clara en los porcentajes. El Lobo terminó con 62% en dobles, 39% en triples y 73% en libres, números muy sólidos para un partido de semifinales.

Lanús también tuvo buenos porcentajes ofensivos, con 53% en dobles y 41% en triples, pero perdió muchas más pelotas y no logró tener la misma fluidez colectiva. El Granate terminó con 16 pérdidas, mientras que Gimnasia solo tuvo 9.

El equipo platense también repartió mejor el juego: terminó con 20 asistencias, contra 12 de Lanús. Ese dato refleja una de las grandes diferencias de la noche: Gimnasia encontró mejores tiros desde la circulación y logró sostener la ofensiva sin depender de una sola vía de gol.


Una serie que ganó temperatura

La semifinal entre Gimnasia y Lanús quedó mucho más abierta. El Granate había empezado con dos triunfos en casa y había quedado match point. En el primer juego ganó 78 a 76, en un cierre dramático donde respondió con triples decisivos en los minutos finales. En el segundo punto volvió a imponerse 78 a 74, con Mike Henry como figura y un Lanús muy firme en el momento caliente.

Pero Gimnasia ya había demostrado en estos playoffs que sabe sobrevivir. En cuartos de final eliminó a Barrio Parque después de una serie durísima, con un cierre épico en el Víctor Nethol. Ahora, frente a Lanús, volvió a necesitar una reacción y volvió a encontrarla en casa.

El cuarto juego será decisivo. Si Lanús gana, avanzará a la final. Si Gimnasia vuelve a imponerse, la serie quedará 2-2 y todo se definirá en un quinto partido.


La clave del partido

La clave estuvo en el segundo cuarto y en la capacidad de Gimnasia para sostener la ventaja. El Lobo ganó el segundo parcial 27 a 19, se fue al descanso largo arriba 51 a 42 y luego amplió la diferencia en el arranque del tercer cuarto.

También fue fundamental la cantidad de respuestas ofensivas. Gutiérrez Conde lideró con 23 puntos, pero Gimnasia tuvo cinco jugadores en doble dígito: Gutiérrez, Sinconi, Vergara, Pelorosso y Paz. Esa diversidad le permitió resistir cada intento de reacción de Lanús.


Cómo queda la serie

  • Juego 1: Lanús 78 – Gimnasia y Esgrima La Plata 76
  • Juego 2: Lanús 78 – Gimnasia y Esgrima La Plata 74
  • Juego 3: Gimnasia y Esgrima La Plata 88 – Lanús 76
  • Serie: Lanús gana 2-1
  • Instancia: semifinales de La Liga Argentina
  • Próximo partido: viernes, 20:30, en el Polideportivo Víctor Nethol
  • Condición: Lanús sigue match point
  • Objetivo: el ganador de la serie avanzará a la final por el ascenso

Síntesis del partido

Gimnasia y Esgrima La Plata venció a Lanús por 88 a 76 en el Polideportivo Víctor Nethol, descontó la serie semifinal 2-1 y forzó un cuarto juego en La Liga Argentina. El Lobo dominó desde el segundo cuarto, llegó al descanso arriba 51-42 y sostuvo la diferencia durante toda la segunda mitad. Juan Gutiérrez Conde fue la figura con 23 puntos y 8 rebotes, mientras que Edgar Merchant lideró a Lanús con 20 unidades.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
Gimnasia LP 88 22/35, 62% 9/23, 39% 17/23, 73% 27 20 9 9 1 17 106
Lanús 76 21/39, 53% 10/24, 41% 4/6, 66% 30 12 4 16 3 19 68

Parciales

Cuarto Gimnasia LP Lanús
1C 24 23
2C 27 19
3C 20 17
4C 17 17
Final 88 76

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Valoración +/-
Juan Gutiérrez Gimnasia LP 23 8 1 2 27 +12
Agustín Vergara Gimnasia LP 14 7 4 2 23 +3
Ezequiel Paz Gimnasia LP 10 5 2 3 18 +4
Raúl Pelorosso Gimnasia LP 12 1 9 0 10 +12
Gian Franco Sinconi Gimnasia LP 14 4 0 1 11 +11
Edgar Merchant Lanús 20 5 2 2 21 +5
Robert Whitfield Lanús 18 4 1 0 13 -7
Mike Henry Lanús 17 0 0 1 12 -9
Lucio Reinaudi Lanús 6 3 4 0 11 -15
Roquez Johnson Lanús 5 4 2 1 6



Ferro venció a Regatas en Corrientes y se metió en semifinales de la Liga Nacional con un final agónico

Ferro Carril Oeste venció 87-85 a Regatas Corrientes y avanzó a las semifinales de la Liga Nacional. El Verdolaga ganó un quinto juego dramático en el Fortín Rojinegro, revirtió una noche adversa y se clasificó con un doble agónico de Anthony Peacock.

Ferro dio el golpe en Corrientes y está entre los cuatro mejores

Ferro Carril Oeste volvió a demostrar que es uno de los equipos más competitivos de la temporada. En un quinto juego cargado de tensión, dramatismo y cambios de dominio, el Verdolaga venció a Regatas Corrientes por 87-85 en el Fortín Rojinegro, cerró la serie 3-2 y consiguió el pasaje a las semifinales de la Liga Nacional de Básquet.

La clasificación tuvo todos los condimentos de una noche grande. Ferro llegó a Corrientes después de haber dejado pasar la primera chance de cierre en Caballito, donde Regatas había ganado el cuarto juego por 79-71 para igualar la serie. Pero en el partido decisivo, el equipo de Federico Fernández mostró carácter, reacción y oficio para remontar una desventaja importante y terminar ganando con la última pelota de la noche.

La figura estadística de Ferro fue Emiliano Lezcano, autor de 22 puntos, pero el héroe del final fue Anthony Peacock, quien convirtió el doble ganador tras capturar el rebote ofensivo en la acción decisiva. Del lado de Regatas, Charles Ramírez Barrios fue el máximo anotador del partido con 26 puntos.


Un arranque intenso y con dominio cambiante

El partido comenzó con ritmo alto, mucha energía y clima de definición. Regatas, empujado por su gente, intentó marcar presencia desde el inicio. El Remero logró imponerse en defensa, atacó con decisión el uno contra uno y tomó una primera ventaja importante de 21-11.

Ferro respondió rápido. El Verdolaga no se desesperó, ajustó en ofensiva y logró pasar al frente 24-23 cuando quedaba un minuto y medio para cerrar el primer cuarto. Sin embargo, Regatas volvió a encontrar efectividad en el cierre del período y metió un parcial de 8-0 para quedarse con el primer chico por 31-24.

Ese primer cuarto dejó en claro que la definición iba a ser emocionalmente exigente. Regatas golpeó primero, Ferro reaccionó y el Remero volvió a tomar el control con una mini racha. Cada tramo parecía tener un dueño distinto.


Regatas dominó el segundo cuarto y llegó a sacar 16

En el segundo período, Regatas tuvo su mejor momento de la noche. El equipo de Leandro Ramella logró cortar los circuitos creativos de Ferro, defendió con intensidad y encontró respuestas ofensivas claras en Charles Ramírez Barrios y Alexis Jaime.

El local llegó a tomar una ventaja de 41-30 y luego estiró la distancia hasta 16 puntos, con el marcador 54-38. Ferro estaba incómodo, sin fluidez, obligado a correr desde atrás y con dificultades para contener el ritmo ofensivo del Remero.

El descanso largo llegó con Regatas arriba 54-41. La diferencia era importante, pero no definitiva. El Verdolaga ya había demostrado en la serie que podía reaccionar en contextos adversos. El desafío era encontrar su intensidad, sostener la defensa y volver a poner el partido en terreno de posesiones cortas.


La reacción de Ferro comenzó en el tercer cuarto

El tercer cuarto fue el punto de inflexión. Regatas mantuvo durante varios minutos el liderazgo y parecía controlar el trámite, pero Ferro empezó a mostrar señales de recuperación. El equipo de Caballito ajustó atrás, elevó su energía y, con un buen sprint final, recortó la diferencia hasta quedar a cinco puntos: 65-60.

Aunque Regatas logró cerrar el tercer parcial todavía arriba 67-60, el partido ya había cambiado. Ferro había recuperado confianza y había logrado instalar la sensación de que la historia seguía abierta.

Ese tramo fue decisivo porque el Verdolaga evitó que Regatas llegara al último cuarto con una ventaja cómoda. En una definición de playoffs, bajar una diferencia de 16 a 7 antes de los últimos diez minutos significó volver a respirar.


Lezcano lideró la remontada verdolaga

En el último cuarto apareció la mejor versión de Ferro. Con Emiliano Lezcano como estandarte ofensivo, el equipo visitante imprimió intensidad, aceleración y agresividad. El Verdolaga logró revertir el marcador y pasó al frente 74-73 cuando quedaban cuatro minutos por jugar.

Lezcano volvió a ser el jugador más determinante de Oeste. Terminó con 22 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos y 28 de valoración, con una planilla muy sólida: 4/7 en dobles, 2/5 en triples y 8/8 en libres.

Su aporte fue fundamental no solo por los puntos, sino por el momento en el que llegaron. Ferro necesitaba un líder ofensivo para meterse nuevamente en partido, y Lezcano asumió ese rol con personalidad.


Peacock, el héroe inesperado de la última pelota

El final fue dramático. Regatas tuvo una vida más con un triple de Juan Pablo Corbalán a falta de 12 segundos. Luego, el Remero recuperó la pelota y Tayavek Gallizzi igualó el partido en 85 desde la línea de libres cuando quedaban apenas cuatro segundos.

Cuando parecía que el partido podía irse a suplementario, apareció Anthony Peacock. El extranjero de Ferro capturó un rebote ofensivo y convirtió el doble decisivo en la última acción para sellar el 87-85 final.


Peacock no había tenido una planilla extensa, pero su intervención final cambió toda la historia. En partidos de playoffs, una pelota puede definir una temporada. Y esa pelota fue suya.


Charles Ramírez Barrios sostuvo a Regatas

Regatas quedó eliminado, pero tuvo puntos muy altos. El principal fue Charles Ramírez Barrios, goleador del partido con 26 puntos, además de 6 rebotes, 3 recuperos, 1 tapa y 27 de valoración. Su eficacia también fue destacada: 3/7 en dobles, 4/8 en triples y 8/8 en libres.

Ramírez Barrios fue el gran sostén ofensivo del Remero en varios tramos, especialmente cuando el local construyó su ventaja en el primer tiempo. También fue importante Tayavek Gallizzi, quien terminó con 16 puntos, 12 rebotes y 31 de valoración, siendo el jugador más valorado de Regatas.

Alexis Jaime también tuvo una actuación muy fuerte desde la banca, con 20 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 25 de valoración. Entre Ramírez, Gallizzi y Jaime explicaron buena parte de la producción local, pero no alcanzó para cerrar la serie.


Ferro ganó pese a la presión del Fortín Rojinegro

El valor del triunfo de Ferro crece por el escenario. Regatas definía en casa, con el envión de haber ganado el cuarto juego y con la localía recuperada para el quinto punto. El contexto parecía favorable para el Remero.

Sin embargo, Ferro volvió a ganar en Corrientes. Ya lo había hecho en el primer juego de la serie, cuando se impuso 95-89 y robó la ventaja de localía. Luego Regatas reaccionó, igualó la llave, volvió a quedar con vida en Caballito y llevó todo al quinto partido. Pero en la noche decisiva, el Verdolaga tuvo la templanza para volver a imponerse como visitante.

La serie fue un verdadero ida y vuelta: Ferro ganó el primero, Regatas el segundo, Ferro el tercero, Regatas el cuarto y Ferro el quinto. La paridad fue total, pero el equipo de Caballito terminó imponiéndose en los momentos límite.


La serie: cinco partidos de máxima intensidad

La llave empezó con un golpe de Ferro en Corrientes. El Verdolaga ganó el primer juego 95-89, con una gran actuación de Jano Martínez, quien anotó 26 puntos, y de José Defelippo, que sumó 19. Regatas había tenido a Juan Pablo Corbalán como máximo artillero con 23, pero no pudo sostener la ventaja en el último cuarto.

En el segundo partido, Regatas respondió con autoridad y ganó 81-60, igualando la serie. En el tercer punto, ya en Buenos Aires, Ferro volvió a tomar ventaja con un contundente 90-75, con una noche brillante de Emiliano Lezcano, autor de 29 puntos.

El cuarto juego fue para Regatas, que venció 79-71 en Caballito y forzó el quinto partido. Finalmente, Ferro cerró la historia en Corrientes con el agónico 87-85 que lo depositó en semifinales.


El antecedente de la Liga Sudamericana y una rivalidad que creció

El cruce entre Ferro y Regatas tenía condimentos especiales desde antes de comenzar. Ambos equipos ya se habían enfrentado durante la temporada regular y también en la final de la Liga Sudamericana, donde Ferro se quedó con el título al vencer al Remero 85-68.

En la fase regular de la Liga Nacional, Regatas había ganado los dos enfrentamientos, por lo que la serie de playoffs llegaba con antecedentes cruzados. Era una llave de conocimiento mutuo, ajustes tácticos y mucha intensidad emocional.

Ese contexto hizo todavía más valiosa la clasificación de Ferro. El Verdolaga no solo eliminó a un rival fuerte y con ventaja deportiva, sino que también volvió a imponerse en una serie que ya tenía historia reciente.


Los números que explican el triunfo de Ferro

Ferro ganó un partido muy parejo desde la estadística. El Verdolaga anotó 87 puntos, contra 85 de Regatas, y tuvo buenos porcentajes: 20/38 en dobles, 9/24 en triples y 20/25 en libres.

El equipo de Caballito fue más efectivo en dobles, con 52%, y estuvo muy sólido desde la línea, con 80% en libres. Regatas, por su parte, convirtió 12 triples, pero Ferro logró compensar con mayor eficacia en tiros de dos puntos y con apariciones claves en el cierre.

Regatas ganó el rebote total 40 a 34 y también tomó más rebotes ofensivos, 14 contra 6, pero Ferro fue más preciso en la resolución final. Esa fue la gran diferencia: el Remero tuvo más segundas oportunidades, pero el Verdolaga tomó mejores decisiones en el momento definitivo.


Lezcano, Bettiga, Hernández y la respuesta colectiva

Además de Lezcano, Ferro tuvo varios aportes importantes. Kevin Hernández sumó 14 puntos, 7 rebotes y 16 de valoración, siendo fundamental en la pintura y en la lucha física.

Lucas Bettiga también tuvo un aporte valioso con 10 puntos, 4 rebotes y 8 de valoración, mientras que Jano Martínez aportó 9 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 4 recuperos.

Otro dato importante fue el aporte de jugadores que aparecieron en momentos puntuales. Anthony Peacock terminó con 7 puntos en pocos minutos, pero su impacto fue enorme por el doble final. Ramiro Gallegos aportó 6 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 11 de valoración, siendo eficiente en su rol.


Regatas se despidió después de una gran temporada

Regatas queda eliminado, pero no sin haber competido hasta la última pelota. El Remero había sido tercero en la fase regular, llegaba con una gran racha de siete triunfos consecutivos y tenía ventaja de localía en cuartos de final.

La eliminación duele porque el equipo tuvo el partido en sus manos. Llegó a sacar 16 puntos, dominó buena parte del primer tiempo y tuvo la oportunidad de llevar la definición a suplementario después de empatar en 85. Pero Ferro encontró la última respuesta.

El equipo de Ramella dejó una serie muy competitiva, con momentos de alto nivel defensivo y ofensivo. Sin embargo, en el cierre del quinto juego, la precisión del Verdolaga terminó marcando la diferencia.


Ferro enfrentará a Gimnasia en semifinales

Con esta victoria, Ferro avanzó a semifinales y ahora se medirá con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, que viene de eliminar a Independiente de Oliva en otro quinto partido.

La serie promete intensidad, ritmo y mucha disputa física. Ferro llega con confianza después de ganar dos veces en Corrientes y de cerrar una llave durísima. Gimnasia, por su parte, también llega fortalecido tras superar una serie de enorme presión.

El Verdolaga vuelve a estar entre los cuatro mejores y sostiene una temporada de alto impacto, marcada por su título en la Liga Sudamericana y por su protagonismo permanente en la Liga Nacional.


Las claves del triunfo de Ferro

1. Reacción en el tercer cuarto

Ferro llegó a estar 16 puntos abajo, pero empezó a recortar la diferencia en el tercer parcial y llegó al último cuarto con chances reales.

2. Lezcano como líder ofensivo

Emiliano Lezcano fue la figura de Ferro con 22 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 28 de valoración.

3. El doble final de Peacock

Anthony Peacock convirtió la pelota más importante de la serie: el doble del 87-85 en la última acción.

4. Fortaleza mental como visitante

El Verdolaga ganó dos partidos en Corrientes en la serie: el primero y el quinto.

5. Eficacia desde la línea

Ferro lanzó 20/25 en libres, un 80%, clave en una definición tan cerrada.

6. Control emocional en el cierre

Regatas empató el partido en 85 con cuatro segundos por jugar, pero Ferro no se quebró y encontró la última respuesta.


Síntesis del partido

Ferro Carril Oeste venció 87-85 a Regatas Corrientes en el quinto juego de los cuartos de final de la Liga Nacional y avanzó a semifinales. El Verdolaga estuvo 16 puntos abajo, reaccionó en el tercer cuarto y dio vuelta la historia en el cierre con Emiliano Lezcano como líder ofensivo.

Regatas tuvo un gran primer tiempo, llegó a dominar por 54-38 y sostuvo el control durante buena parte del juego. Sin embargo, Ferro fue creciendo, pasó al frente en el último cuarto y ganó con un doble agónico de Anthony Peacock tras el empate de Gallizzi en 85. Ahora el equipo de Caballito enfrentará a Gimnasia de Comodoro en semifinales.


Cuadro estadístico del partido

Equipo Final
Regatas Corrientes 85
Ferro Carril Oeste 87

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Emiliano Lezcano Ferro 22 4 2 28
Kevin Hernández Ferro 14 7 0 16
Lucas Bettiga Ferro 10 4 0 8
Jano Martínez Ferro 9 4 2 7
Anthony Peacock Ferro 7 1 0 7
Charles Ramírez Barrios Regatas 26 6 0 27
Alexis Jaime Regatas 20 6 3 25
Tayavek Gallizzi Regatas 16 12 2 31
Patricio Gramajo Regatas 8 3 1 5
Juan Pablo Corbalán Regatas 6 3 0 -3

Estadísticas generales

Rubro Regatas Ferro
Puntos 85 87
Dobles 14/38, 36% 20/38, 52%
Triples 12/31, 38% 9/24, 37%
Libres 21/25, 84% 20/25, 80%
Rebotes totales 40 34
Rebotes ofensivos 14 6
Asistencias 10 9
Recuperos 7 8
Pérdidas 12 11
Tapas 1 2
Faltas 26 25
Valoración total 82 89

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Regatas 89-95 Ferro Ferro 1-0
Juego 2 Regatas 81-60 Ferro Serie 1-1
Juego 3 Ferro 90-75 Regatas Ferro 2-1
Juego 4 Ferro 71-79 Regatas Serie 2-2
Juego 5 Regatas 85-87 Ferro Ferro ganó 3-2

Ferro venció a Regatas y avanzó a semifinales de la Liga Nacional. El Verdolaga ganó 87-85 en Corrientes, cerró la serie 3-2 y se metió entre los cuatro mejores después de una definición inolvidable.

El equipo de Caballito mostró una enorme capacidad de reacción. Estuvo 16 puntos abajo, recortó en el tercer cuarto, dio vuelta el marcador en el último y terminó ganando con un doble agónico de Anthony Peacock. Emiliano Lezcano volvió a ser el líder ofensivo con 22 puntos y una actuación decisiva.

Regatas compitió hasta el final, tuvo grandes actuaciones de Charles Ramírez Barrios, Alexis Jaime y Tayavek Gallizzi, pero no pudo sostener la ventaja ni cerrar la serie ante su gente. Ferro sigue adelante y ahora tendrá un nuevo desafío: Gimnasia de Comodoro en semifinales.