Deportivo Viedma ganó un partidazo, forzó el quinto juego y llevó la serie al límite

Deportivo Viedma volvió a hacerse fuerte en el Ángel Cayetano Arias, derrotó a San Isidro por 73 a 67 y dejó la serie de cuartos de final igualada 2-2. Con una enorme actuación de Jeffrey Merchant, autor de 23 puntos y 9 rebotes, el equipo rionegrino forzó un quinto juego que se disputará el martes 12 de mayo en San Francisco.

Deportivo Viedma ganó un partidazo y forzó un quinto juego ante San Isidro

Deportivo Viedma volvió a demostrar que en los playoffs de La Liga Argentina nunca se lo puede dar por vencido. En un Ángel Cayetano Arias colmado, con clima de final y una enorme respuesta de su gente, el conjunto rionegrino derrotó a San Isidro por 73 a 67, igualó la serie 2-2 y llevó la definición de los cuartos de final a un quinto y decisivo partido.

El triunfo tuvo un valor enorme para el equipo dirigido por Guillermo Bogliacino, que había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros juegos en San Francisco. Sin embargo, tal como había ocurrido en la serie anterior ante Provincial de Rosario, Deportivo Viedma volvió a reaccionar en casa, ganó dos partidos consecutivos y ahora buscará completar otra remontada fuera de su estadio.

San Isidro, que había llegado a Río Negro con doble match point, dejó escapar dos oportunidades para cerrar la llave. Primero cayó por 80 a 67 en el tercer juego y luego volvió a sufrir ante un Deportivo Viedma que jugó con carácter, intensidad y mucha personalidad para imponerse por 73 a 67.

La serie tendrá su capítulo definitivo el próximo martes 12 de mayo en San Francisco, donde el ganador se meterá en las semifinales de La Liga Argentina.


Un inicio intenso y con San Isidro mejor en el cierre

El partido comenzó con un trámite muy disputado. Deportivo Viedma salió con energía, empujado por su público y con la intención de repetir la dinámica que le había dado resultado en el tercer juego. El local buscó correr cuando pudo, cargar el rebote y encontrar ventajas desde sus hombres más determinantes.

San Isidro, por su parte, mostró desde el inicio por qué había ganado los dos primeros puntos de la serie. El equipo dirigido por Sebastián Porta se apoyó en una defensa sólida, ordenada y en una circulación ofensiva más fluida para cerrar mejor el primer cuarto.

El Santo logró controlar algunos ataques del Depo, tomó mejores decisiones en ofensiva y se quedó con el primer parcial por 25 a 19. Esa diferencia de seis puntos le permitió manejar el comienzo con cierta tranquilidad y obligó a Viedma a correr desde atrás.


Para el conjunto rionegrino, el inicio no fue sencillo. Necesitaba ganar para seguir con vida, pero se encontró con un San Isidro firme, concentrado y decidido a no dejar pasar otra chance de clasificación.


San Isidro llegó a sacar 11, pero Viedma reaccionó con carácter

El segundo cuarto tuvo un momento crítico para Deportivo Viedma. San Isidro manejó mejor la pelota, tuvo buenos pasajes de juego colectivo y llegó a sacar una máxima de 11 puntos, con el marcador 33 a 22.

Ese tramo parecía encaminar el partido para el equipo cordobés. San Isidro encontraba fluidez, movía bien el balón y castigaba los errores del local. Pero allí apareció una de las grandes virtudes de Viedma: la capacidad de reacción.

Bogliacino movió el banco, buscó piernas frescas y el equipo empezó a cambiar la energía del partido. Deportivo Viedma encontró dinamismo en las transiciones, subió la intensidad defensiva y comenzó a recortar la diferencia con ataques más largos y mejor seleccionados.

El local logró igualar el marcador y luego pasó al frente por la mínima, 36 a 35, en un momento de gran envión anímico. Sin embargo, San Isidro consiguió cerrar el primer tiempo arriba por apenas un punto: 39 a 38.

Ese cierre dejó una señal muy clara: aunque San Isidro había sido superior durante varios minutos, Viedma estaba vivo, competitivo y con la confianza intacta.


El tercer cuarto mantuvo la tensión

Luego del entretiempo, San Isidro volvió a mostrar buenos pasajes. El Santo continuó desplegando un juego ordenado, sostuvo la ventaja durante varios minutos y encontró respuestas para mantenerse al frente.

Deportivo Viedma, en cambio, tuvo que pelear cada posesión. El conjunto rionegrino no logró revertir el marcador durante el tercer cuarto, pero nunca se desconectó del partido. Defendió con intensidad, disputó cada rebote y se mantuvo cerca para llegar con chances al tramo final.

San Isidro ganó el tercer parcial 19 a 17 y entró al último cuarto arriba 58 a 55. La diferencia era corta, pero importante en un partido tan cerrado. El Santo estaba a diez minutos de la clasificación, mientras que Viedma necesitaba encontrar su mejor versión para evitar la eliminación.

El escenario estaba planteado para un cierre de máxima tensión.


El último cuarto fue todo carácter para el Depo

En el período final apareció la mejor versión de Deportivo Viedma. Con el empuje de su gente, una estrategia táctica clara y mayor presencia cerca del aro, el equipo de Bogliacino logró cambiar la historia.

El Depo aprovechó los errores de San Isidro, defendió con mayor agresividad y encontró ataques más largos para desgastar al rival. La presencia en la pintura fue clave, porque le permitió sumar puntos importantes, cargar faltas y controlar mejor el ritmo.

Viedma pasó al frente en el momento más caliente del partido y, a partir de allí, jugó con una enorme madurez. No se apuró, no regaló posesiones y entendió que cada ataque debía tener valor.


San Isidro, en cambio, perdió claridad en el cierre. El equipo cordobés quedó incómodo en ofensiva, falló decisiones importantes y no pudo sostener la ventaja que había construido durante buena parte de la noche.

Con un último cuarto determinante, Deportivo Viedma se quedó con el triunfo por 73 a 67 y desató el festejo de todo el Cayetano Arias.


Jeffrey Merchant, la gran figura de la noche

El nombre más importante del partido fue Jeffrey Merchant. El jugador de Deportivo Viedma tuvo una actuación enorme y terminó con 23 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias, 1 recupero y 34 de valoración.

Merchant fue decisivo por su eficacia y por su peso en los momentos calientes. Lanzó 7/8 en dobles, 2/4 en triples y 3/4 en libres, mostrando una efectividad altísima para un partido de tanta presión.

Su producción no solo se reflejó en los puntos. También fue importante en el rebote, en la generación de juego y en la lectura de las posesiones decisivas. Cuando Viedma necesitó una referencia, Merchant respondió.

También fue muy importante Nicolás Paletta, quien aportó 12 puntos, 6 rebotes y 17 de valoración. Su trabajo fue clave para sostener al equipo en distintos pasajes, especialmente cuando San Isidro intentó controlar el ritmo.

Otro aporte valioso fue el de Adrián Ventura, con 10 puntos y 7 rebotes, además de Luciano Cáceres, que sumó 10 unidades en una noche de enorme exigencia.


San Isidro volvió a quedar cerca, pero no pudo cerrarlo

San Isidro tuvo chances concretas de ganar el partido y cerrar la serie. El equipo de Sebastián Porta fue superior en varios tramos, llegó a estar 11 puntos arriba y entró al último cuarto con ventaja.

Sin embargo, no pudo resolver el cierre. Deportivo Viedma lo llevó a un terreno incómodo, lo obligó a tomar decisiones bajo presión y terminó imponiendo su intensidad en los minutos finales.

El destacado del Santo fue Nahuel Buchaillot, quien terminó con 16 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias, 3 recuperos y 15 de valoración. Fue el principal sostén ofensivo de San Isidro y uno de los jugadores más regulares de la visita.

También aportaron Lucas Maré, con 11 puntos, y Julián Eydallin, con 9 unidades. C. Hooper fue importante en el rebote, con 10 recobres, aunque el equipo no logró encontrar fluidez ofensiva en el último cuarto.

Uno de los datos que explica la derrota de San Isidro fue su baja efectividad desde el perímetro: apenas 5/29 en triples, un 17%. En un cierre cerrado, esa falta de puntería terminó pesando demasiado.


Deportivo Viedma volvió a levantar una serie complicada

El triunfo de Deportivo Viedma no puede analizarse como un partido aislado. El Depo volvió a mostrar una característica que ya había sido clave en estos playoffs: su capacidad para sobrevivir en contextos límite.

En la ronda anterior, el equipo rionegrino había levantado una serie que también comenzó 0-2 abajo ante Provincial de Rosario, el mejor equipo de la fase regular. Ganó dos partidos en casa y luego dio el golpe definitivo como visitante.

Ahora, ante San Isidro, vuelve a estar en una situación similar. Perdió los dos primeros puntos en San Francisco, regresó al Cayetano Arias y consiguió dos triunfos consecutivos para igualar la serie.

La diferencia es que ahora el quinto partido volverá a jugarse en San Francisco, donde San Isidro tendrá el respaldo de su gente. Pero Deportivo Viedma viajará con la confianza de saber que ya conoce este camino y que tiene herramientas para competir en escenarios de máxima presión.


La serie quedó 2-2 y todo se define en San Francisco

La llave entre San Isidro y Deportivo Viedma tendrá el final que merecía: un quinto juego. Después de cuatro partidos intensos, cambiantes y con momentos favorables para ambos, la clasificación a semifinales se definirá en una noche decisiva.

San Isidro ganó los dos primeros partidos en casa: 70 a 61 y 77 a 69. Deportivo Viedma respondió en Río Negro con triunfos por 80 a 67 y 73 a 67. Ahora, el quinto punto definirá quién sigue en carrera.

Para San Isidro, será la tercera oportunidad de cerrar la serie. Para Deportivo Viedma, será la chance de completar otra remontada memorable en estos playoffs.


La clave del partido

La clave estuvo en el último cuarto. Deportivo Viedma llegó abajo por tres puntos, pero elevó su intensidad defensiva, aprovechó los errores de San Isidro y encontró mejores decisiones ofensivas.

El Depo logró pasar al frente con ataques largos, mayor presencia en la pintura y una enorme tarea de Jeffrey Merchant. San Isidro, que había manejado varios pasajes del partido, perdió claridad en el tramo final y no pudo sostener la ventaja.


Cómo sigue la serie

El quinto juego se disputará el próximo martes 12 de mayo en San Francisco. El ganador avanzará a las semifinales de La Liga Argentina.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Juego 3: Deportivo Viedma 80 – San Isidro 67
  • Juego 4: Deportivo Viedma 73 – San Isidro 67
  • Serie: igualada 2-2
  • Juego 5: martes 12 de mayo, en San Francisco
  • Instancia: cuartos de final
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Deportivo Viedma venció a San Isidro por 73 a 67 en el Ángel Cayetano Arias, igualó la serie 2-2 y forzó un quinto juego en San Francisco. El equipo rionegrino reaccionó después de estar 11 puntos abajo, llegó al último cuarto perdiendo 55-58 y lo dio vuelta con defensa, paciencia y una gran presencia en la pintura. Jeffrey Merchant fue la figura con 23 puntos, 9 rebotes y 34 de valoración.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Faltas Valoración
Deportivo Viedma 73 18/27, 66% 8/36, 22% 13/18, 72% 37 8 8 16 20 84
San Isidro 67 18/29, 62% 5/29, 17% 16/18, 88% 31 5 2 20 16 53

Parciales

Cuarto Deportivo Viedma San Isidro
1C 19 25
2C 19 14
3C 17 19
4C 18 9
Final 73 67

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Valoración +/-
Jeffrey Merchant Deportivo Viedma 23 9 4 1 34 +9
Nicolás Paletta Deportivo Viedma 12 6 1 3 17 +4
Adrián Ventura Deportivo Viedma 10 7 0 2 10 +14
Luciano Cáceres Deportivo Viedma 10 1 1 1 1 +3
Nahuel Buchaillot San Isidro 16 3 2 3 15 +6
Lucas Maré San Isidro 11 3 1 1 9 -3
Julián Eydallin San Isidro 9 4 0 0 9 -11
C. Hooper San Isidro 6 10 0 0 11



Boca se quedó con el primer punto de la serie ante Oberá y robó la localía en Misiones

Boca se quedó con el primer punto de la serie ante Oberá tras imponerse por 70-66 en el estadio Dr. Luis Augusto Derna. El Xeneize fue más eficaz en el cierre, tuvo a Lucas Faggiano como máximo anotador con 13 puntos y quedó 1-0 arriba en los cuartos de final de la Liga Nacional.

Boca golpeó primero en Misiones y tomó ventaja ante Oberá

Boca Juniors dio un paso enorme en el inicio de los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. En un partido duro, friccionado y de mucho desgaste, el Xeneize venció como visitante a Oberá Tenis Club por 70-66, se quedó con el primer punto de la serie y consiguió un triunfo de alto valor porque le permitió robar la ventaja de localía.

El equipo conducido por Nicolás Casalánguida construyó la victoria desde un primer tiempo sólido, donde impuso condiciones, encontró lanzamientos externos importantes y aprovechó el dominio interior de Francisco Cáffaro. Después, en la segunda mitad, resistió la reacción del Celeste y terminó resolviendo mejor un cierre cargado de tensión.

El máximo anotador de Boca fue Lucas Faggiano, con 13 puntos, mientras que también aportaron Nicolás Stenta, Michael Smith y Manuel Cuello, todos con 11 unidades. En Oberá, el más destacado fue Daviyon Draper, autor de 15 puntos y 10 rebotes, pese a haber sufrido una fuerte caída que lo marginó durante todo el primer tiempo.


Un partido de playoffs: físico, cerrado y con mucho roce

Desde el inicio quedó claro que el partido iba a tener clima de playoffs. La serie entre Oberá y Boca prometía intensidad, y el primer juego no decepcionó: hubo fricción, defensas duras, momentos de baja fluidez ofensiva y un desenlace cerrado.

En la previa, Santiago Barrales había anticipado que los playoffs son mucho más físicos y que la concentración debía ser máxima porque cada partido puede marcar el rumbo de una serie. Del lado de Boca, Lucas Faggiano también había señalado que la clave iba a estar en la defensa, en imponer el ritmo y en sostener la concentración durante los 40 minutos.

Ese enfoque terminó siendo decisivo. Boca no tuvo un partido brillante desde lo ofensivo, pero sí fue sólido cuando más importaba. Logró marcar diferencias en la primera mitad y luego tuvo la madurez necesaria para cerrar el juego cuando Oberá se puso a tiro.


Boca impuso condiciones en el primer tiempo

El Xeneize empezó mejor el partido. Durante el primer tiempo, Boca encontró buenos lanzamientos externos en manos de Lucas Faggiano y Nicolás Stenta, dos jugadores que le dieron aire al ataque visitante. Además, Francisco Cáffaro tuvo un rol importante en la pintura, no tanto por el goleo, sino por su presencia física, su capacidad para cargar el rebote y generar segundas oportunidades.

Oberá, en cambio, tuvo dificultades para encontrar fluidez. El Celeste no pudo imponer su ritmo ofensivo y sufrió un golpe importante con la caída de Daviyon Draper, quien debió salir del partido durante todo el primer tiempo. Esa ausencia impactó tanto en el ataque como en lo emocional.

El primer cuarto fue claramente favorable para Boca, que lo ganó 20-11. En el segundo período, Oberá intentó reaccionar con los ingresos de Agustín Azpilicueta y Jonathan Bird, además de la conducción de Ludueña Andújar, pero no logró achicar la diferencia. Boca volvió a quedarse con el parcial, esta vez 20-18, y se fue al descanso largo arriba 40-29.

Esa ventaja de once puntos fue clave. En una cancha difícil y ante un rival que había hecho una gran fase regular, Boca logró tomar el control del partido desde temprano.


Oberá reaccionó en la segunda mitad

En la reanudación, el equipo dirigido por Fabio Demti mostró otra cara. Oberá empezó a defender con mayor intensidad, encontró mejores tiros y fue achicando la diferencia de manera progresiva.

El regreso de Daviyon Draper fue fundamental. El norteamericano le dio potencia, presencia física, confianza y una vía de gol clara al Celeste. También aparecieron Alejandro Brocal y William Vorhees, quienes encontraron espacios y lanzamientos importantes para que el local volviera a meterse en partido.

Oberá ganó el tercer cuarto 20-17 y llegó al último período abajo 57-49. Todavía la diferencia era favorable a Boca, pero el clima del partido había cambiado. El Celeste se había encendido, el público empujaba y el Xeneize comenzaba a sentir la presión del cierre.



El cierre fue para Boca

El último cuarto tuvo máxima tensión. Oberá siguió descontando, ganó el parcial 17-13 y llegó a quedar a solo un punto de distancia en dos ocasiones. Sin embargo, no pudo quebrar definitivamente el partido a su favor.

Ahí apareció la jerarquía de Boca. El Xeneize sostuvo la ventaja con mejores decisiones, con Faggiano como referencia en la conducción y con una tarea determinante de Francisco Cáffaro en los rebotes. El interno terminó con 11 rebotes y le dio a Boca segundas y terceras opciones ofensivas en momentos donde cada posesión valía oro.

Oberá hizo un enorme esfuerzo para volver, pero no le alcanzó. Boca cerró el partido con mayor eficacia y se quedó con un triunfo clave por 70-66.


Faggiano, el destacado del Xeneize

Lucas Faggiano fue el máximo anotador de Boca con 13 puntos, producto de una buena efectividad: 2/4 en dobles y 3/6 en triples. Además, sumó 2 rebotes y 2 asistencias, siendo importante para ordenar al equipo y darle respuestas ofensivas en momentos de presión.

El base ya había sido una de las voces importantes en la previa. Tras la clasificación frente a San Martín de Corrientes, había remarcado que Boca debía volver a demostrar su nivel en la cancha, más allá del impulso anímico que significó ganar la Basketball Champions League Americas. También había destacado que el cruce ante Oberá sería un desafío muy exigente por la solidez del rival en la fase regular.

En el primer punto, Faggiano respondió. No solo por sus puntos, sino por su presencia en un partido donde Boca necesitaba experiencia, lectura y control emocional.


Cáffaro y los rebotes, una clave silenciosa

Aunque Francisco Cáffaro terminó con apenas 4 puntos, su partido fue muy importante. El interno capturó 11 rebotes, 5 de ellos ofensivos, y repartió 4 asistencias. Su impacto se notó especialmente en el cierre, cuando Boca necesitaba sostener posesiones largas y evitar que Oberá pudiera correr la cancha.

La estadística colectiva también marca una diferencia: Boca ganó la batalla de los rebotes 47 a 40, con 15 rebotes ofensivos. En un partido de bajo goleo, físico y cerrado, esa ventaja en los tableros fue determinante.

También tuvo una buena tarea Agustín Barreiro, con 7 puntos y 11 rebotes, aportando energía, presencia física y trabajo en ambos costados de la cancha.


Draper sostuvo a Oberá en la reacción

En Oberá, Daviyon Draper fue el jugador más importante. Terminó con 15 puntos, 10 rebotes y 19 de valoración, siendo el máximo anotador del Celeste y una pieza clave en la remontada del segundo tiempo.

Su regreso tras la caída del primer tiempo cambió el ánimo del equipo. Con Draper en cancha, Oberá encontró más agresividad, mayor presencia física y una referencia ofensiva clara.

También se destacaron Alejandro Brocal, con 12 puntos, y William Vorhees, con 10 puntos y 7 rebotes. Sin embargo, al equipo misionero le faltó precisión en el tiro exterior y eficacia en la línea de libres. OTC lanzó 6/25 en triples, apenas un 24%, y 10/18 en libres, con un bajo 55%.

En un partido que se definió por cuatro puntos, esos porcentajes terminaron pesando mucho.


Boca ganó pese a no tener una noche ofensiva perfecta

El dato interesante es que Boca tampoco tuvo una gran noche desde la efectividad global. El Xeneize lanzó 14/33 en dobles, 10/37 en triples y 12/17 en libres. Sin embargo, supo compensarlo con defensa, rebote, concentración y eficacia en los momentos más importantes.

La diferencia estuvo en la administración del partido. Boca construyó una ventaja en el primer tiempo, resistió la reacción del local y cerró con más oficio. Ese tipo de triunfos suele tener mucho valor en playoffs, porque no siempre se gana jugando cómodo: muchas veces hay que ganar desde la resistencia.


El contexto de la serie

La serie entre Oberá y Boca se disputa al mejor de cinco partidos. El primer juego quedó en manos del Xeneize, que ahora lidera 1-0. El segundo punto se jugará nuevamente en el estadio Dr. Luis Augusto Derna, el martes desde las 20.30 horas.

Oberá había llegado a esta instancia después de una gran fase regular, clasificando en la tercera posición. Boca, en cambio, accedió a cuartos tras superar 3-0 a San Martín de Corrientes en la reclasificación.

Durante la temporada regular, el Celeste había ganado los dos enfrentamientos entre ambos: en la Bombonerita por 80-70 y en Oberá por 78-62. Sin embargo, los playoffs son otro torneo, como había señalado Barrales en la previa, y Boca logró cambiar la historia en el primer cruce de la serie.


Las claves del triunfo de Boca

1. El primer tiempo

Boca ganó los dos primeros cuartos y se fue al descanso arriba 40-29. Esa ventaja inicial le permitió administrar el partido pese a la reacción de Oberá.

2. El rebote ofensivo

El Xeneize capturó 15 rebotes ofensivos, un dato clave para tener segundas opciones y controlar el ritmo del cierre.

3. Faggiano y Stenta desde afuera

Faggiano terminó con 13 puntos y Stenta con 11. Ambos fueron importantes para abrir la defensa de Oberá en la primera mitad.

4. Cáffaro y Barreiro en los tableros

Entre ambos sumaron 22 rebotes. Esa presencia interior fue decisiva en un partido muy físico.

5. Mayor eficacia en el cierre

Oberá llegó a ponerse a un punto, pero no pudo pasar al frente. Boca resolvió mejor las posesiones decisivas y se quedó con el juego.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Oberá Tenis Club 11 18 20 17 66
Boca Juniors 20 20 17 13 70

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Lucas Faggiano Boca 13 2 2 11
Nicolás Stenta Boca 11 1 0 4
Michael Smith Boca 11 4 2 7
Manuel Cuello Boca 11 4 2 9
Francisco Cáffaro Boca 4 11 4 19
Agustín Barreiro Boca 7 11 0 12
Daviyon Draper Oberá 15 10 0 19
Alejandro Brocal Oberá 12 3 1 10
William Vorhees Oberá 10 7 2 14
Ludueña Andújar Oberá 7 2 5 6

Estadísticas generales

Rubro Oberá Boca
Puntos 66 70
Dobles 19/45, 42% 14/33, 42%
Triples 6/25, 24% 10/37, 27%
Libres 10/18, 55% 12/17, 70%
Rebotes totales 40 47
Rebotes ofensivos 11 15
Asistencias 15 13
Recuperos 8 8
Pérdidas 0 0
Tapas 0 0
Faltas 19 22
Valoración total 65 74

Boca se quedó con el primer punto de la serie ante Oberá porque fue más firme en los momentos decisivos. El Xeneize dominó el primer tiempo, soportó la reacción del Celeste en la segunda mitad y encontró respuestas en el cierre para ganar 70-66 en Misiones.

Lucas Faggiano fue el máximo anotador de Boca, pero el triunfo también se explica por el trabajo interior de Francisco Cáffaro y Agustín Barreiro, la batalla rebotera y la capacidad del equipo para mantenerse concentrado cuando Oberá se acercó peligrosamente.

La serie quedó 1-0 para Boca y el golpe es fuerte: el Xeneize ganó fuera de casa y le quitó la localía a un rival que venía de una gran fase regular. Ahora Oberá deberá reaccionar rápido en el segundo punto para evitar viajar a Buenos Aires con una desventaja complicada.




Quimsa se quedó con el primer punto de la serie y arrancó firme ante Instituto

Quimsa se quedó con el primer punto de la serie tras superar con autoridad a Instituto por 85-59 en Santiago del Estero. Leonardo Lema fue la gran figura con 21 puntos y 6 rebotes, en un triunfo que dejó a La Fusión 1-0 arriba en los cuartos de final de la Liga Nacional

Quimsa arrancó los cuartos con una victoria contundente

Quimsa dio el primer golpe en la serie de cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. En el Estadio Ciudad de Santiago del Estero, La Fusión venció con claridad a Instituto por 85-59 y se quedó con el primer punto de una llave que comenzó con dominio santiagueño, intensidad defensiva y una producción ofensiva muy repartida.

El equipo dirigido por Lucas Victoriano hizo valer su condición de número uno de la fase regular y mostró una versión sólida desde el segundo cuarto en adelante. Si bien el comienzo fue parejo y la visita tuvo buenos pasajes iniciales, Quimsa ajustó rápido, encontró puntos en varias manos y quebró el partido antes del descanso.

La gran figura fue Leonardo Lema, autor de 21 puntos y 6 rebotes, con una actuación muy eficiente cerca del aro y decisiva para que el local comenzara a construir diferencias. También fueron importantes los aportes de Diego Collomb, Brandon Robinson y Diego Figueredo, quienes acompañaron el goleo y le dieron equilibrio a un equipo que dominó con autoridad.


Un inicio parejo, con Instituto tomando protagonismo

El partido comenzó con Instituto decidido a competir de igual a igual. La Gloria, que venía de superar una dura serie de reclasificación ante Obras Basket, intentó imponer ritmo desde el arranque y encontró respuestas ofensivas en Gastón Whelan y Tomás Monacchi.

La visita tomó protagonismo en los primeros minutos con eficacia, circulación y buenos porcentajes en sus primeras ofensivas. Quimsa, sin embargo, respondió rápido con aciertos de Leonardo Lema y Fernando Ruesga, especialmente desde la distancia, para equilibrar el desarrollo.

El primer cuarto fue el tramo más parejo del encuentro. Instituto logró sostenerse en partido, pero Quimsa cerró mejor el parcial. Un triple de Ruesga sobre el final del período le permitió al local quedarse con los primeros diez minutos por 19-15.

Ese cierre fue una señal temprana. La Fusión no había conseguido despegarse todavía, pero empezaba a encontrar variantes y a controlar el ritmo del juego.


El segundo cuarto marcó el quiebre del partido

El desarrollo siguió palo a palo durante los primeros minutos del segundo período, pero el partido cambió cuando Quimsa empezó a imponer su intensidad en ambos costados de la cancha. Diego Figueredo y Leonardo Lema, con una volcada que levantó al estadio, aumentaron la ventaja y empezaron a inclinar la historia a favor del conjunto santiagueño.

Instituto entró en una laguna ofensiva que terminó siendo determinante. La Gloria dejó de encontrar tiros cómodos, perdió claridad en sus ataques y empezó a sufrir la defensa de Quimsa. La Fusión aprovechó ese momento con una ráfaga que terminó siendo decisiva.

En el cierre del primer tiempo, Brandon Robinson y James Meyinsse aparecieron para consolidar la diferencia. Quimsa se fue al descanso largo arriba por un cómodo 41-22, una ventaja que le permitió manejar el resto del encuentro con mayor tranquilidad.

El dato es contundente: Instituto apenas anotó 7 puntos en el segundo cuarto, mientras que Quimsa convirtió 22. Ese parcial de 22-7 fue el gran punto de inflexión de la noche.


Quimsa controló el tercer cuarto y terminó de encaminar la victoria

En el tercer período, Instituto intentó volver al partido a partir de los ataques de Gastón Whelan, su principal referencia ofensiva. El base fue quien más protagonismo asumió en La Gloria, pero Quimsa siempre tuvo respuestas.


La Fusión contestó con Brandon Robinson y con un Diego Figueredo fino desde el perímetro, manteniendo la diferencia y evitando cualquier reacción profunda de la visita. Además, las salidas de Leandro Vildoza y Tomás Monacchi del juego le permitieron al local controlar todavía más el desarrollo.

Quimsa cerró el tercer cuarto arriba 68-40, con 28 puntos de ventaja y una sensación clara de partido definido. A esa altura, el local ya había impuesto su superioridad física, defensiva y ofensiva.


El último cuarto sirvió para administrar la ventaja

Con el partido prácticamente encaminado, el último cuarto no modificó la historia. Ambos entrenadores alargaron sus rotaciones, repartieron minutos y cuidaron cargas pensando en la continuidad de la serie.

Quimsa mantuvo la diferencia sin sobresaltos y terminó sellando una victoria clara por 85-59, quedándose con el primer punto de la serie y dejando una imagen de mucha autoridad en el inicio de los cuartos de final.

La historia continuará este lunes desde las 21 horas, nuevamente en el Estadio Ciudad, donde Instituto tendrá la obligación de reaccionar si quiere evitar viajar a Córdoba con una desventaja de 0-2.


Leonardo Lema, la figura de la noche

El jugador más destacado del partido fue Leonardo Lema, quien terminó con 21 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 30 de valoración. Su planilla fue de alto impacto: 8/11 en dobles y 5/5 en libres, números que reflejan su eficacia y su importancia en el juego interior de Quimsa.

Lema fue clave para sostener al equipo en el arranque parejo y también para estirar la ventaja cuando Quimsa empezó a quebrar el partido. Su presencia ofensiva le dio soluciones al local y obligó a Instituto a ajustar defensivamente, abriendo espacios para el resto de sus compañeros.

Además de Lema, también se destacaron:

Diego Collomb, con 12 puntos y una efectividad perfecta en triples, 2/2.
Brandon Robinson, con 10 puntos, 2 rebotes, 4 recuperos y 21 de valoración.
Diego Figueredo, con 10 puntos, 2 asistencias y buenos pasajes desde el perímetro.
James Meyinsse, con 8 puntos y 6 rebotes, aportando presencia interior.


Instituto no encontró continuidad ofensiva

Instituto tuvo un inicio competitivo, pero después perdió fluidez y nunca logró recuperar el ritmo. La Gloria, que llegaba de eliminar a Obras Basket por 3-2 en la reclasificación, no pudo sostener el nivel ofensivo que había mostrado en esa serie y quedó muy condicionado por su bajo porcentaje desde el perímetro.

El máximo anotador del equipo cordobés fue Gastón Whelan, con 13 puntos, aunque tuvo una noche irregular desde tres puntos, con 1/7. También aportó Nicolás Copello, con 10 unidades, mientras que Tomás Monacchi sumó 9 puntos y 8 rebotes.

Uno de los datos más fuertes del partido estuvo en el tiro exterior: Instituto terminó con 4/25 en triples, apenas un 16%. En una serie de playoffs, ante un rival como Quimsa y en una cancha exigente como el Estadio Ciudad, esa falta de eficacia terminó pesando demasiado.


El contexto de la serie: Quimsa llega como número uno

Quimsa llegó a estos cuartos de final como el mejor equipo de la fase regular, después de terminar primero con 24 triunfos y 12 derrotas. Instituto, por su parte, finalizó décimo con 20 victorias en 36 partidos y luego superó a Obras Basket por 3-2 en la reclasificación.

La previa tenía un condimento especial: son dos equipos que ya conocen cruces fuertes de playoffs. En la temporada 2021-22 definieron el título, con consagración de Instituto por 3-2 en el quinto juego, mientras que en la 2017-18 se enfrentaron en cuartos de final y La Gloria ganó la serie 3-1.

Por eso, más allá de la amplitud del resultado, Quimsa sabe que la serie recién empieza. Instituto tiene experiencia, jerarquía y carácter competitivo, pero deberá ajustar mucho para el segundo juego.


Las claves del triunfo de Quimsa

1. El quiebre defensivo del segundo cuarto

Quimsa dejó a Instituto en apenas 7 puntos en el segundo período. Esa defensa fue la base para construir una ventaja decisiva antes del entretiempo.

2. Leonardo Lema como referencia ofensiva

Lema fue dominante, eficiente y constante. Sus 21 puntos y 6 rebotes marcaron la diferencia.

3. Mayor profundidad de plantel

La Fusión encontró respuestas en varios jugadores: Collomb, Robinson, Figueredo, Ruesga, Meyinsse y Freeman aportaron en distintos rubros.

4. Diferencia en el tiro exterior

Quimsa lanzó 8/23 en triples, mientras que Instituto cerró con 4/25. La Gloria nunca logró compensar esa diferencia desde el perímetro.

5. Control emocional

Después de un inicio parejo, el local no se desesperó. Ajustó, aceleró cuando debía y manejó el partido con autoridad.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Quimsa 19 22 27 17 85
Instituto 15 7 18 19 59

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Leonardo Lema Quimsa 21 6 2 30
Diego Collomb Quimsa 12 0 0 8
Brandon Robinson Quimsa 10 2 1 12
Diego Figueredo Quimsa 10 1 2 11
Fernando Ruesga Quimsa 9 6 1 6
Gastón Whelan Instituto 13 4 0 4
Nicolás Copello Instituto 10 2 1 5
Tomás Monacchi Instituto 9 8 0 5

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Instituto
Puntos 85 59
Dobles 22/45, 48% 18/30, 60%
Triples 8/23, 34% 4/25, 16%
Libres 17/19, 89% 11/16, 68%
Rebotes totales 36 33
Asistencias 17 10
Recuperos 13 21
Pérdidas 3 2
Tapas 2 3
Faltas 19 24
Valoración total 100 43

Quimsa se quedó con el primer punto de la serie porque fue superior en casi todos los aspectos del juego. Después de un arranque parejo, La Fusión construyó la victoria desde la defensa, quebró el partido con un segundo cuarto contundente y administró la ventaja con autoridad hasta el cierre.

Leonardo Lema fue la gran figura, pero el triunfo también se explica por el aporte colectivo, la profundidad del plantel y la capacidad del equipo para controlar el ritmo. Instituto tuvo buenos minutos en el inicio, pero sufrió una larga sequía ofensiva y nunca pudo volver al partido.

La serie quedó 1-0 para Quimsa y continuará en Santiago del Estero. La Fusión ya dio el primer paso; ahora Instituto deberá reaccionar rápido para evitar que la llave se incline demasiado pronto.




Ferro se quedó con el primer juego de cuartos de final y robó la localía ante Regatas

Ferro Carril Oeste se quedó con el primer juego de cuartos de final tras vencer como visitante a Regatas Corrientes por 95-89 en el Fortín Rojinegro. El Verdolaga reaccionó en el segundo tiempo, tuvo a Jano Martínez como figura con 26 puntos y se adelantó 1-0 en la serie.

Ferro dio el golpe en Corrientes y empezó arriba la serie

Ferro Carril Oeste arrancó los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet con una victoria enorme. En el Fortín Rojinegro, el Verdolaga derrotó a Regatas Corrientes por 95-89, se quedó con el primer punto de la serie y, además, consiguió un triunfo de alto valor porque le permitió robar la ventaja de localía.

El equipo de Caballito no tuvo un comienzo sencillo. Durante buena parte del primer tiempo, Regatas logró imponer condiciones, encontró variantes ofensivas y llegó a sacar una diferencia importante. Sin embargo, Ferro sostuvo el partido, resistió el momento más complicado y cambió la historia en la segunda mitad con defensa, intensidad y una gran eficacia ofensiva.

La gran figura del encuentro fue Jano Martínez, autor de 26 puntos, acompañado por una muy buena producción de José Defelippo, que sumó 19 unidades. En Regatas, Juan Pablo Corbalán fue el máximo anotador con 23 puntos, mientras que Juan Tello aportó 13.


Un inicio parejo y friccionado

El partido comenzó con mucha intensidad, pero también con imprecisiones. Regatas buscó igualar la energía de Ferro desde el primer minuto y consiguió puntos cerca del canasto para tomar una pequeña ventaja en el marcador.

El primer cuarto fue cerrado, físico y de mucha lucha. Ninguno de los dos equipos pudo despegarse con claridad, aunque el local logró cerrar mejor el parcial. El Remero se quedó con los primeros diez minutos por 20-18, en un inicio que ya mostraba el tono de playoffs: contacto, concentración y poco margen para el error.

Ferro, pese a no estar cómodo, se mantuvo cerca. Esa fue una de las claves del partido. El Verdolaga no permitió que Regatas quebrara el juego temprano y, aun sin mostrar todavía su mejor versión, logró sostenerse en partido.


Regatas tomó distancia en el segundo cuarto

En el segundo período, Regatas tuvo su mejor momento de la noche. El equipo correntino circuló bien la pelota, encontró espacios y consiguió puntos desde varias manos. De hecho, los nueve jugadores que sumaron minutos en el local lograron anotar, una muestra del reparto ofensivo que tuvo el Fantasma durante ese tramo.

Con esa fluidez, Regatas llegó a sacar una ventaja de 11 puntos, poniéndose 39-28 a falta de siete minutos en el segundo cuarto. Parecía que el conjunto local empezaba a controlar el trámite, especialmente por su capacidad para mover la pelota y castigar desde distintas posiciones.

Pero Ferro reaccionó antes del descanso. En el cierre del primer tiempo, Kevin Hernández empezó a ser importante para el Verde y el equipo de Caballito logró recortar la diferencia. Así, Regatas se fue al descanso arriba, pero apenas por 44-37.

Ese cierre del segundo cuarto fue fundamental. Ferro había sufrido, pero se fue al vestuario con vida. La diferencia ya no era tan grande y el partido seguía abierto.


La reacción de Ferro llegó en el tercer cuarto

Después del descanso, Ferro empezó a mostrar su mejor versión. El equipo ajustó en defensa, subió la intensidad y encontró en Jano Martínez a su faro ofensivo. El jugador verdolaga tomó protagonismo, castigó desde el perímetro y también fue eficiente en sus decisiones cerca del aro.

Con esa energía, Ferro logró empatar el partido en 58 cuando quedaban dos minutos y medio para el cierre del tercer cuarto. El partido cambió por completo: Regatas ya no tenía la misma comodidad ofensiva y el Verdolaga empezó a sentirse más firme en los dos costados de la cancha.

El final del tercer período fue de alto vértigo. Regatas logró sostener una mínima ventaja y cerró el cuarto arriba 68-65, pero el mensaje ya era claro: Ferro había vuelto al partido y estaba listo para discutirlo hasta el final.


El último cuarto fue del Verdolaga

En el tramo decisivo, Ferro terminó de torcer la historia. Los de Caballito ajustaron la defensa, incomodaron a Regatas y lograron pasar al frente por primera vez en el juego: 70-73. Desde ese momento, el Verdolaga empezó a dominar el trámite con mayor claridad.


El equipo visitante llegó a sacar una ventaja de nueve puntos, 73-82, promediando el último cuarto. Esa diferencia fue un golpe fuerte para Regatas, que había manejado el marcador durante buena parte del partido pero comenzó a correr desde atrás en el momento más caliente.

El Fantasma luchó hasta el final, intentó estirar el juego y buscó una última reacción, pero Ferro se mantuvo firme. Con personalidad, defensa y mejores decisiones ofensivas, el Verdolaga cerró una victoria clave por 95-89.


Jano Martínez, la gran figura del partido

El nombre de la noche fue Jano Martínez. El jugador de Ferro firmó una actuación determinante con 26 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 31 de valoración. Además, tuvo una enorme eficacia: 7/8 en dobles y 4/7 en triples, números que explican su impacto en el partido.

Martínez fue clave en la remontada del segundo tiempo. Cuando Ferro necesitaba respuestas ofensivas, apareció con tiros importantes, lectura de juego y personalidad para sostener a su equipo en un escenario muy exigente.

También fue muy importante José Defelippo, quien aportó 19 puntos con gran efectividad: 3/4 en dobles, 3/5 en triples y 4/4 en libres. Su producción fue decisiva para acompañar a Martínez y darle al Verdolaga otra vía confiable de anotación.


Regatas no pudo sostener su ventaja

Regatas tuvo momentos de buen básquet, especialmente en la primera mitad. Movió bien la pelota, encontró puntos repartidos y llegó a tomar una diferencia de dos dígitos. Sin embargo, no pudo sostener esa ventaja ante un Ferro que creció con el paso de los minutos.

Juan Pablo Corbalán fue el jugador más importante del local, con 23 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 24 de valoración. También aportaron Juan Tello, con 13 puntos y 5 rebotes, y Andrés Jaime, con 11 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias.

En la previa de la serie, Corbalán había advertido que una de las claves sería igualar a Ferro en intensidad, tanto defensiva como ofensivamente, porque el Verdolaga es un equipo que se siente cómodo cuando logra imponer su ritmo. Durante el primer tiempo, Regatas pareció controlar ese aspecto, pero en la segunda mitad Ferro logró llevar el partido hacia su terreno.


El valor de ganar como visitante

El triunfo tiene un peso enorme para Ferro. En una serie al mejor de cinco partidos, ganar el primer juego fuera de casa cambia el escenario. El Verdolaga no solo se puso 1-0 arriba, sino que además le trasladó la presión a Regatas, que ahora estará obligado a ganar el segundo punto para no viajar a Caballito con la serie muy cuesta arriba.

El segundo juego se disputará nuevamente en el Fortín Rojinegro, el domingo desde las 21.00 horas. Para Regatas será una prueba de carácter. Para Ferro, una oportunidad enorme de quedar 2-0 y regresar a casa con una ventaja determinante.


Alejandro Diez y una noche histórica

Además del triunfo verdolaga, la noche tuvo otro dato importante: Alejandro Diez continuó haciendo historia en la Liga Nacional. El ala pívot de Ferro llegó a los 1.054 partidos disputados en la máxima categoría, igualando a Martín Leiva en el tercer puesto histórico de presencias.

A los 39 años, Diez sigue siendo una pieza importante dentro de un Ferro competitivo. En la previa, el capitán verdolaga destacó que su carrera se sostuvo con dedicación, entrenamiento, pasión por el básquet y exigencia año tras año. También remarcó que de chico siempre quiso jugar en la Liga Nacional y que alcanzar semejante cantidad de partidos superó incluso sus propias expectativas.

En un contexto de playoffs, ese registro le agrega un valor simbólico al triunfo de Ferro: experiencia, vigencia y competitividad en una misma noche.


Las claves del triunfo de Ferro

1. Reacción después del descanso

Ferro padeció el primer tiempo, pero cambió la cara en la segunda mitad. Ajustó la defensa, encontró mejores decisiones y levantó su efectividad ofensiva.

2. Jano Martínez en modo figura

Martínez fue determinante con 26 puntos y 31 de valoración. Su eficacia fue clave para que Ferro pudiera revertir el desarrollo.

3. Defensa en el último cuarto

El Verdolaga logró incomodar a Regatas en el tramo decisivo, pasó al frente y sostuvo la ventaja con personalidad.

4. Defelippo como segunda vía ofensiva

José Defelippo fue el complemento ideal para Martínez. Sus 19 puntos llegaron con mucha eficiencia y en momentos importantes.

5. Mentalidad de visitante

Ferro no se cayó cuando estuvo abajo por 11. Soportó el mejor momento de Regatas y terminó ganando en una cancha muy difícil.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Regatas Corrientes 20 24 24 21 89
Ferro Carril Oeste 18 19 28 30 95

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Jano Martínez Ferro 26 6 3 31
José Defelippo Ferro 19 5 0 20
Kevin Hernández Ferro 10 5 2 12
Jonatan Torresi Ferro 9 6 0 8
Juan Pablo Corbalán Regatas 23 6 4 24
Juan Tello Regatas 13 5 0 19
Andrés Jaime Regatas 11 5 4 18
C. Ramírez Regatas 10 1 1 3

Estadísticas generales

Rubro Regatas Ferro
Puntos 89 95
Dobles 20/37, 54% 23/35, 65%
Triples 10/31, 32% 10/28, 35%
Libres 19/27, 70% 19/26, 73%
Rebotes totales 31 35
Asistencias 16 10
Recuperos 7 9
Pérdidas 2 1
Tapas 1 2
Faltas 25 25
Valoración total 88 98

Ferro se quedó con el primer juego de cuartos de final porque supo sufrir, resistir y cambiar el partido cuando parecía más complicado. Regatas dominó buena parte del primer tiempo, llegó a sacar 11 puntos de ventaja y tuvo varios pasajes de buen funcionamiento, pero el Verdolaga encontró su mejor versión en la segunda mitad.

Con una actuación sobresaliente de Jano Martínez, el aporte clave de José Defelippo y una defensa mucho más firme en el último cuarto, Ferro ganó 95-89, robó la localía y dejó la serie 1-0 a su favor.

El golpe ya está dado. Ahora Regatas deberá responder rápido para no quedar contra las cuerdas, mientras que Ferro tendrá la chance de volver a Caballito con una ventaja que podría ser decisiva en la serie.




Gimnasia se llevó el primer punto ante Independiente y pegó primero en los cuartos de final de la Liga Nacional

Gimnasia de Comodoro Rivadavia se llevó el primer punto ante Independiente de Oliva tras imponerse por 78-66 en el Socios Fundadores. Sebastián Carrasco fue el goleador con 21 puntos y el Mens Sana quedó 1-0 arriba en la serie de cuartos de final de la Liga Nacional.

Gimnasia golpeó primero en Comodoro y tomó ventaja ante Independiente

Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia comenzó con el pie derecho su serie de cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. En el estadio Socios Fundadores, el Mens Sana venció por 78-66 a Independiente de Oliva y se quedó con el primer punto de una llave que promete intensidad, ajustes tácticos y mucha lucha física.

El equipo patagónico hizo valer su localía, encontró variantes ofensivas en momentos importantes y, sobre todo, logró cerrar el partido con una defensa firme en el último cuarto. La gran figura fue Sebastián Carrasco, goleador del encuentro con 21 puntos, acompañado por un buen aporte de Anyelo Cisneros, Martiniano Dato y un trabajo colectivo que le permitió al local sostener la ventaja en los momentos de mayor presión.

Independiente, que llegaba con el impulso de haber superado la reclasificación y con la ilusión de seguir haciendo historia en la máxima categoría, tuvo pasajes positivos, especialmente en el tercer cuarto. Sin embargo, no pudo sostener su reacción en el cierre y terminó pagando caro algunos baches ofensivos.


Un arranque parejo, pero con Gimnasia más efectivo

El partido comenzó equilibrado, con los dos equipos tratando de imponer condiciones desde la defensa. Independiente intentó jugar con paciencia, buscando a sus referencias interiores y tratando de que Agustín Cáffaro ganara protagonismo cerca del aro. Gimnasia, por su parte, fue encontrando ritmo con el aporte ofensivo de Anyelo Cisneros, quien le permitió al local tomar una primera ventaja de 15-12.


En los últimos minutos del primer cuarto, el conjunto de Comodoro Rivadavia empezó a marcar diferencias. Sebastián Carrasco y Marcos Chacón aparecieron desde el perímetro, le dieron mayor fluidez al ataque y ayudaron a que el Mens Sana cerrara el primer período arriba por 23-16.

Ese primer parcial fue clave porque Gimnasia empezó a construir confianza. No fue un dominio absoluto, pero sí una muestra de mayor claridad en la toma de decisiones. Independiente se mantuvo en partido, aunque le costó encontrar continuidad ofensiva y evitar que el local castigara desde afuera.


El Mens Sana estiró la diferencia antes del descanso

En el segundo cuarto, Gimnasia logró ampliar la ventaja y llevarla a los dos dígitos. El equipo dirigido por Pablo Favarel encontró buenos pasajes con Cisneros y Carrasco, dos jugadores que marcaron el ritmo ofensivo del local durante gran parte de la primera mitad.

Independiente respondió con apariciones de Felipe Barrionuevo y Rolando Vallejos, quienes intentaron sostener al equipo de Oliva cuando el partido empezaba a inclinarse del lado patagónico. Aun así, Gimnasia fue más sólido, aprovechó mejor sus momentos y se fue al descanso largo arriba por 48-37.

La diferencia de once puntos al entretiempo reflejaba un desarrollo donde el local había sido más efectivo. Gimnasia no solo anotó mejor, sino que además encontró equilibrio entre el juego interior, el perímetro y las segundas opciones. Independiente necesitaba ajustar rápido para no dejar escapar el partido.


Independiente reaccionó y puso en aprietos al local

El tercer cuarto cambió el clima del partido. Gimnasia tuvo un inicio errático, con menor precisión en ataque, y la visita aprovechó ese momento para volver a meterse en juego. Enzo Filippetti y Patricio Tabárez fueron importantes en la reacción de Independiente, que llegó a reducir la diferencia a solo tres puntos: 53-50.

Ese fue el momento más incómodo de la noche para el Mens Sana. Independiente ajustó en defensa, corrió mejor la cancha y encontró confianza desde el tiro exterior. La serie de cuartos empezaba a mostrar lo que se esperaba: un cruce duro, con un equipo de Oliva decidido a competir en una de las localías más exigentes de la Liga.

Sin embargo, Gimnasia no perdió el control emocional. Aunque Independiente se acercó peligrosamente, el local respondió en el ida y vuelta y logró cerrar el tercer cuarto arriba por 64-60.


El último cuarto fue la llave del triunfo

Cuando el partido entró en el tramo decisivo, Gimnasia volvió a mostrar su mejor versión defensiva. El local ajustó atrás, le quitó comodidad a Independiente y recuperó una diferencia de diez puntos, poniéndose 70-60 con apariciones de Sebastián Carrasco y Martiniano Dato.

Ese parcial terminó siendo determinante. Independiente intentó volver a ponerse en partido, pero ya no encontró la misma fluidez del tercer cuarto. Gimnasia, en cambio, siguió estirando la ventaja con paciencia, buenas decisiones y mayor solidez en los dos costados de la cancha.

El cierre fue todo del Mens Sana, que terminó imponiéndose por 78-66 y puso la serie 1-0 a su favor.


Sebastián Carrasco, el jugador clave de la noche

La figura del partido fue Sebastián Carrasco, quien terminó con 21 puntos y una planilla de altísima eficacia: 3/5 en dobles, 4/5 en triples y 3/4 en libres. Además, sumó 4 rebotes, 3 asistencias y 25 de valoración, siendo el jugador más determinante de Gimnasia en el juego 1.

Carrasco apareció en distintos momentos del partido: en el primer cuarto para abrir la cancha, en el segundo para sostener la ventaja y en el último para ayudar a quebrar definitivamente la resistencia de Independiente.

También fue importante el aporte de Anyelo Cisneros, quien terminó con 15 puntos y 6 asistencias, siendo una pieza importante en la generación ofensiva. Martiniano Dato sumó 10 unidades, mientras que Bubu Carabalí aportó 8 puntos y 9 rebotes, con presencia fuerte cerca del aro.


Independiente tuvo reacción, pero no cierre

En Independiente, el máximo anotador fue Agustín Cáffaro, con 13 puntos. También se destacó Enzo Filippetti, quien aportó 11 puntos y 7 rebotes, siendo importante durante la reacción del tercer cuarto. Patricio Tabárez sumó 9 puntos y 8 rebotes, mientras que Rolando Vallejos terminó con 8 unidades.

La visita tuvo un buen momento cuando logró achicar la diferencia a tres puntos, pero le faltó continuidad. En la previa, Francisco Conrradi había marcado que la clave para competir en Comodoro iba a estar en la defensa, en no dejar jugar cómodo a Gimnasia y en sostener la concentración durante los 40 minutos. Durante varios pasajes Independiente pudo hacerlo, pero en el último cuarto el local volvió a imponer condiciones.

El dato más claro estuvo en el tiro exterior: Independiente terminó con 4/19 en triples, apenas un 21%, una cifra baja para un partido de playoffs. Gimnasia, en cambio, convirtió 12/36 desde tres puntos, con un 33%, y encontró allí una diferencia importante para manejar el desarrollo.


Las claves del triunfo de Gimnasia

1. Defensa en el último cuarto

Cuando Independiente se puso a solo tres puntos, Gimnasia necesitaba una respuesta. Y la encontró atrás. El Mens Sana dejó a la visita en apenas 6 puntos en el último cuarto, una cifra decisiva para cerrar el partido con autoridad.

2. Carrasco, eficacia y liderazgo

Sebastián Carrasco fue el jugador más desequilibrante. Sus 21 puntos, su efectividad desde el perímetro y su capacidad para aparecer en momentos clave marcaron el rumbo del encuentro.

3. Mayor reparto ofensivo

Gimnasia tuvo varias vías de gol: Carrasco, Cisneros, Dato, Carabalí, Cosolito y Chacón aportaron en distintos momentos. Esa distribución le permitió no depender de una sola mano.

4. Control del ritmo en los momentos calientes

Independiente logró reaccionar en el tercer cuarto, pero Gimnasia no se desordenó. El local sostuvo la ventaja, evitó que la visita pasara al frente y cerró mejor.

5. El peso del Socios Fundadores

La localía volvió a ser un factor. En una serie de cuartos de final, ganar el primer punto en casa es fundamental para construir confianza y trasladarle la presión al rival.


Qué significa este triunfo para la serie

El 1-0 no define nada, pero sí marca un punto de partida importante. Gimnasia cumplió con su obligación inicial: ganar en casa y defender la localía. En una serie de playoffs, especialmente ante un rival como Independiente que llega con confianza tras la reclasificación, empezar arriba tiene un valor enorme.

Para Independiente, la derrota deja lecciones claras. La reacción del tercer cuarto demuestra que puede competir, pero necesitará sostener ese nivel durante más tiempo. La serie todavía está abierta, aunque el equipo de Oliva deberá mejorar su eficacia ofensiva y evitar que Gimnasia vuelva a tomar ventajas largas en el primer tiempo.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Gimnasia CR 23 25 16 14 78
Independiente O 16 21 23 6 66

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Sebastián Carrasco Gimnasia CR 21 4 3 25
Anyelo Cisneros Gimnasia CR 15 2 6 17
Martiniano Dato Gimnasia CR 10 4 2 6
Bubu Carabalí Gimnasia CR 8 9 1 26
Agustín Cáffaro Independiente O 13 4 1 8
Enzo Filippetti Independiente O 11 7 0 8
Patricio Tabárez Independiente O 9 8 0 12
Rolando Vallejos Independiente O 8 4 1 8

Estadísticas generales

Rubro Gimnasia CR Independiente O
Puntos 78 66
Dobles 15/34, 44% 18/40, 45%
Triples 12/36, 33% 4/19, 21%
Libres 12/17, 70% 18/25, 72%
Rebotes totales 36 35
Asistencias 16 8
Recuperos 8 11
Pérdidas 7 1
Tapas 1 7
Faltas 25 22
Valoración total 86 56

Gimnasia se llevó el primer punto ante Independiente porque fue más sólido en los momentos decisivos. El equipo de Comodoro Rivadavia dominó buena parte del primer tiempo, sufrió la reacción de la visita en el tercer cuarto, pero encontró una respuesta defensiva contundente en el último parcial para cerrar el partido por 78-66.

Sebastián Carrasco fue la gran figura de la noche, pero el triunfo también se explica por el aporte colectivo, la eficacia desde el perímetro y la capacidad del Mens Sana para no perder el control cuando Independiente se acercó.

La serie recién comienza, pero Gimnasia ya dio el primer golpe. Independiente dejó señales de competitividad, aunque deberá ajustar mucho para el próximo partido si quiere llevarse un triunfo de Comodoro y cambiar el rumbo de los cuartos de final.




Gimnasia fue una máquina en el Víctor Nethol, venció a Barrio Parque y quedó match point

Gimnasia y Esgrima La Plata dio un golpe de autoridad en el Polideportivo Víctor Nethol: venció a Barrio Parque por 84 a 65, se adelantó 2-1 en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina y quedó match point. El Lobo dominó desde el arranque, tuvo a Sinconi como máximo anotador con 17 puntos y buscará cerrar la llave el domingo, otra vez en La Plata. Créditos: Prensa Gimnasia y Esgrima de La Plata

Gimnasia logró una gran victoria en casa y quedó match point ante Barrio Parque

Gimnasia y Esgrima La Plata volvió a demostrar que atraviesa un momento enorme en los playoffs de La Liga Argentina. En un Polideportivo Víctor Nethol colmado, con clima de definición desde el salto inicial, el Lobo superó con autoridad a Barrio Parque por 84 a 65 y se puso 2-1 arriba en la serie de cuartos de final.

El triunfo dejó al conjunto Tripero a una sola victoria de las semifinales. Después de haber robado la localía en Córdoba con aquel partidazo ganado en suplementario por 101 a 93, Gimnasia trasladó la serie a La Plata y confirmó ese envión con una actuación sólida, intensa y sostenida durante los cuarenta minutos.

El equipo dirigido por Fabián Renda marcó diferencias desde el primer cuarto, dominó el ritmo, defendió con concentración y encontró múltiples vías ofensivas para lastimar a un Barrio Parque que nunca logró sentirse cómodo. Gian Franco Sinconi fue el máximo anotador del Lobo con 17 puntos, mientras que en la visita se destacó Lautaro Rivata, autor de 14 unidades.


Un arranque furioso del Lobo

Gimnasia salió decidido a marcar territorio desde el inicio. El Lobo entendió que el tercer punto era una bisagra en la serie y lo jugó con esa mentalidad: intensidad defensiva, velocidad para atacar y mucha eficacia en los primeros lanzamientos.

Un par de bombas de Sinconi y Agustín Vergara le permitieron al local escaparse rápidamente 10-3. Ese inicio fue fundamental para instalar el partido en el escenario que más le convenía a Gimnasia: presión alta, confianza ofensiva y un Barrio Parque obligado a correr desde atrás.

A partir de ese momento, el conjunto platense tomó las riendas del juego. Barrio Parque tuvo muchos problemas para encontrar el gol y, cuando intentó ajustar atrás, se encontró con un ataque Tripero fino, profundo y con buena lectura de espacios.

Raúl Pelorosso empezó a liderar la conducción y a ordenar los ataques, mientras que una bomba de Pérez Disalvo llevó la diferencia a 14 puntos, 22-8. El primer cuarto terminó 24 a 11 para Gimnasia, una ventaja que expresó con claridad lo que había pasado en cancha: dominio local, defensa firme y un visitante incómodo.


Gimnasia sostuvo el control en el segundo cuarto

El segundo período tuvo una dinámica parecida al primero. Gimnasia continuó manejando los tiempos, sin perder concentración y sin permitir que Barrio Parque pudiera imponer su juego.

El Verde del Sur intentó reaccionar, pero le costó mucho construir ofensivas limpias. Cada posesión se le hizo larga, incómoda y exigida. Del otro lado, Gimnasia encontró respuestas desde distintos sectores, lo que le permitió sostener la ventaja sin depender de un solo jugador.

Un triple de Pérez Disalvo estiró la diferencia a 19 puntos, 32-13, promediando el segundo cuarto. Ese pasaje pareció poner al Lobo en completo control del partido.

Sin embargo, Barrio Parque encontró algo de aire en el tramo final del período. La visita empezó a convertir desde 6,75 con triples de Gastón Bertona, Juan Manuel Bejar y Lautaro Rivata, achicando la distancia antes del descanso largo.

Pese a esa reacción, Gimnasia se fue al entretiempo arriba 40 a 29, con una ventaja cómoda y con la sensación de haber sido superior durante toda la primera mitad.


Barrio Parque intentó acercarse, pero el Lobo no se salió del plan

El tercer cuarto comenzó con un parcial de 5-0 para Gimnasia, que volvió a golpear de entrada. El Lobo extendió la diferencia y obligó nuevamente a Barrio Parque a remar desde atrás.

El equipo cordobés tuvo su mejor intento de reacción cuando Bejar clavó un triple que lo dejó a ocho puntos: 48-40. Fue el momento en el que la visita pareció encontrar una ventana para meterse definitivamente en partido.

Pero Gimnasia no perdió el control. El Lobo no se apuró, no se desordenó y se mantuvo fiel a su plan de juego. Defendió con paciencia, administró mejor las posesiones y volvió a sostener la distancia alrededor de los diez puntos.


Ese tramo fue muy importante desde lo mental. Barrio Parque intentó poner presión, pero Gimnasia respondió con madurez. El tercer cuarto cerró 58 a 48 para el local, dejando al Tripero bien parado de cara al último parcial.


El último cuarto fue todo de Gimnasia

En los últimos diez minutos, Gimnasia terminó de quebrar el partido. El arranque del cuarto final tuvo como protagonistas a Pelorosso y Sinconi, quienes volvieron a lastimar a la defensa de Barrio Parque y ampliaron la diferencia.

Después apareció Carneglia con buenos aportes, y un triple de Juan Francisco Boffelli puso la distancia en 21 puntos, 71-50. Ese golpe prácticamente sentenció la historia.

Barrio Parque se quedó sin gol en el momento más delicado del partido. Le costó anotar, no pudo correr la cancha y tampoco encontró soluciones claras en el juego estacionado. Gimnasia, en cambio, fluyó en ofensiva, movió la pelota con criterio y castigó cada desajuste.

La máxima llegó a ser de 28 puntos, 80-52, cuando quedaban poco más de cuatro minutos por jugar. Desde allí, el Lobo empezó a bajarle la persiana al partido, administrando la ventaja y encaminando una victoria contundente.

El resultado final fue 84 a 65 para Gimnasia, que ganó con autoridad, se adelantó en la serie y quedó match point.


Sinconi, Pelorosso y un equipo con muchas respuestas

El máximo anotador de Gimnasia fue Gian Franco Sinconi, con 17 puntos, además de 6 rebotes, 4 asistencias y 27 de valoración. Su inicio fue clave para abrir el partido y su presencia ofensiva se sostuvo durante toda la noche.

También fue determinante Raúl Pelorosso, quien terminó con 12 puntos, 5 asistencias, 5 recuperos y 23 de +/-, siendo uno de los motores del equipo en ambos costados de la cancha.

El Lobo también tuvo aportes muy importantes de Pérez Disalvo, con 10 puntos y 5 asistencias; Agustín Vergara, con 10 puntos; Juan Francisco Boffelli, con 9 unidades y 5 rebotes; y Carneglia, que sumó 9 puntos con efectividad perfecta en dobles.

La planilla muestra una virtud clave de Gimnasia: el triunfo no dependió de una sola mano. El equipo tuvo goleo repartido, intensidad defensiva y una estructura colectiva sólida.


Barrio Parque no pudo repetir su mejor versión

Barrio Parque llegó a La Plata después de una serie igualada 1-1, con la necesidad de recuperar la localía que había perdido en Córdoba. Pero el equipo de Cristian Colli nunca logró establecer su ritmo.

El Verde del Sur tuvo un partido incómodo desde el inicio. Le costó anotar, sufrió el primer golpe de Gimnasia y, aunque tuvo una reacción parcial en el segundo cuarto y otro intento en el tercero, nunca consiguió sostener una racha larga que lo metiera de lleno en la pelea.

Lautaro Rivata fue el máximo anotador visitante con 14 puntos y 7 rebotes, mientras que Bruno Lino aportó 11 puntos desde la rotación. También sumaron Cantarutti y Bejar, ambos con 9 unidades, aunque el equipo quedó lejos de la fluidez ofensiva que había mostrado en otros pasajes de la serie.

Uno de los datos más importantes fue la diferencia de eficacia: Gimnasia lanzó con 62% en dobles y 43% en triples, mientras que Barrio Parque terminó con 27% desde el perímetro. Esa distancia en la efectividad terminó siendo decisiva.


El Lobo quedó a un paso de semifinales

Con esta victoria, Gimnasia quedó 2-1 arriba en la serie y tendrá la primera oportunidad de cerrarla este domingo desde las 21:00, nuevamente en el Polideportivo Víctor Nethol.

La serie había comenzado con triunfo de Barrio Parque en Córdoba por 87 a 76, pero Gimnasia respondió con una victoria enorme como visitante por 101 a 93 en suplementario, robó la localía y ahora confirmó ese golpe con una producción de alto nivel en casa.

El Lobo llega al cuarto juego con confianza, con el respaldo de su gente y con la posibilidad concreta de meterse entre los cuatro mejores de la temporada. Barrio Parque, por su parte, no tiene margen de error: deberá ganar en La Plata para forzar un quinto partido en Córdoba.


La clave del partido

La clave estuvo en el primer cuarto y en la forma en que Gimnasia sostuvo la ventaja. El Lobo abrió el juego con una ráfaga ofensiva, se escapó 24-11 en los primeros diez minutos y obligó a Barrio Parque a jugar incómodo durante toda la noche.

Cada vez que la visita intentó acercarse, Gimnasia respondió con defensa, circulación de balón y eficacia. En el último cuarto, el local terminó de quebrar el partido con Pelorosso, Sinconi, Carneglia y Boffelli como protagonistas.


Cómo sigue la serie

La serie continuará este domingo a las 21:00 horas, nuevamente en el Polideportivo Víctor Nethol de La Plata.

Serie de cuartos de final


Síntesis del partido

Gimnasia y Esgrima La Plata venció a Barrio Parque por 84 a 65 en el Polideportivo Víctor Nethol y quedó 2-1 arriba en los cuartos de final de La Liga Argentina. El Lobo dominó desde el arranque, sacó ventaja de 24-11 en el primer cuarto y terminó de quebrar el partido en el último parcial. Sinconi fue el goleador Tripero con 17 puntos, mientras que Rivata lideró a Barrio Parque con 14 unidades.


Cuadro estadístico del partido

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Valoración
Gimnasia LP 84 20/32, 62% 10/23, 43% 14/18, 77% 36 19 11 4 105
Barrio Parque 65 13/26, 50% 9/33, 27% 12/19, 63% 28 10 7 1 54

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Valoración
Gian Franco Sinconi Gimnasia LP 17 6 4 0 27
Raúl Pelorosso Gimnasia LP 12 2 5 5 12
Pablo Pérez Disalvo Gimnasia LP 10 3 5 0 13
Agustín Vergara Gimnasia LP 10 3 0 1 7
Lautaro Rivata Barrio Parque 14 7 0 1 14
Bruno Lino Barrio Parque 11 3 0 1 13
Emiliano Cantarutti Barrio Parque 9 1 0 0 7
Juan Manuel Bejar Barrio Parque 9 1 1 1 0

Parciales

Cuarto Gimnasia Barrio Parque
1C 24 11
2C 16 18
3C 18 19
4C 26 17
Final 84 65



Deportivo Viedma se impuso en un partidazo, venció a San Isidro y descontó en la serie

Deportivo Viedma respondió en una noche lluviosa y con un gran marco de público en el Ángel Cayetano Arias: superó a San Isidro por 80 a 67, descontó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina y quedó 1-2 abajo. El conjunto rionegrino hizo pesar su localía, elevó su eficacia ofensiva y sostuvo el cierre con inteligencia para forzar un cuarto partido.

Deportivo Viedma se impuso en un partidazo y descontó ante San Isidro

Deportivo Viedma tenía una sola obligación: ganar para seguir con vida. Y lo hizo con autoridad. En una noche lluviosa en la capital rionegrina, con el Ángel Cayetano Arias vestido de playoffs y con un gran acompañamiento de su gente, el Depo derrotó a San Isidro por 80 a 67 en el tercer juego de los cuartos de final de La Liga Argentina.

El triunfo le permitió al equipo viedmense descontar la serie y ponerse 1-2 abajo, después de haber perdido los dos primeros puntos en San Francisco. San Isidro llegaba con match point tras ganar 70-61 el primer partido y 77-69 el segundo, pero en Río Negro se encontró con un Deportivo Viedma mucho más sólido, efectivo y decidido a extender la historia.

La serie continuará el próximo sábado 9 de mayo, nuevamente en el Cayetano Arias, donde Viedma buscará igualar la llave y forzar un quinto juego. San Isidro, por su parte, tendrá una nueva oportunidad para cerrar la clasificación a semifinales.


Un arranque cerrado y de bajo goleo

El partido comenzó con mucha intensidad defensiva. Los dos equipos salieron concentrados, físicos y con la intención de marcar territorio desde el primer minuto. Esa presión provocó errores en ataque, pérdidas y un goleo bajo durante el primer cuarto.

San Isidro intentó sostener la receta que le había dado resultado en los dos primeros partidos: defensa fuerte, control del ritmo y ataques pacientes. Viedma, en cambio, buscó no apurarse, hacer circular la pelota y encontrar mejores tiros con el paso de las posesiones.

En ese contexto trabado, el Depo logró cerrar mejor el primer parcial y se quedó con una mínima ventaja de 14 a 13. No era una diferencia amplia, pero sí una señal importante: Viedma estaba preparado para competir desde la defensa y no dejar que San Isidro manejara el partido con comodidad.


Viedma creció desde el juego colectivo

El segundo cuarto marcó el primer quiebre del partido. Impulsado por el aliento de su gente, Deportivo Viedma mejoró la circulación de pelota, encontró mayor fluidez ofensiva y comenzó a construir desde el juego colectivo.

El equipo local rotó mejor, repartió responsabilidades y logró transformar la energía defensiva en buenas ofensivas. San Isidro mantuvo la intensidad y siguió peleando cada balón, pero Viedma empezó a mostrar una eficacia superior.

Ese tramo fue clave para cambiar el ánimo del encuentro. El Depo ganó el segundo parcial 27 a 21 y se fue al descanso largo arriba 41 a 34. La ventaja de siete puntos le dio confianza al equipo rionegrino, que necesitaba confirmar en casa que podía competirle de igual a igual al líder de la serie.


El tercer cuarto consolidó al Depo

Luego del entretiempo, Deportivo Viedma volvió mejor. El conjunto rionegrino afianzó su funcionamiento, elevó su eficacia ofensiva y, sobre todo, mejoró su defensa para neutralizar la estrategia de San Isidro.

El local logró incomodar al “Santo” en sus ofensivas, cerró caminos hacia el aro y obligó a tomar decisiones más forzadas. En ataque, Viedma encontró buenos momentos de ejecución, con paciencia para mover la pelota y aprovechar los espacios.

El tercer cuarto volvió a ser favorable para el Depo, esta vez por 22 a 19. De esa manera, el equipo de Río Negro llegó al último descanso arriba 63 a 53, con diez puntos de ventaja y con la sensación de tener el trámite bajo control.

Ese parcial fue determinante. San Isidro seguía en partido, pero ya no encontraba la misma claridad que en los juegos anteriores. Viedma, en cambio, estaba firme, concentrado y con el empuje emocional de su gente.


San Isidro reaccionó, pero Viedma administró mejor el cierre

En el último período, San Isidro intentó reaccionar. El conjunto de San Francisco manejó mejor algunos tiempos, fortaleció su defensa y buscó descontar para volver a ponerse en partido.

El visitante sabía que una remontada le podía dar la clasificación a semifinales, por eso elevó la presión y trató de acelerar el desarrollo. Sin embargo, Deportivo Viedma respondió con experiencia. El local no se desesperó, administró la pelota con inteligencia y jugó con el reloj a su favor.

Cada posesión tuvo valor de playoff. Viedma entendió que no necesitaba correr riesgos innecesarios: debía cuidar la ventaja, elegir buenos tiros y evitar pérdidas que alimentaran la reacción rival. Esa madurez terminó siendo clave para sostener el resultado.

Finalmente, Deportivo Viedma selló el triunfo por 80 a 67, un resultado que le permitió descontar la serie y mantener viva la ilusión.


Jeffrey Merchant lideró al Depo

En Deportivo Viedma sobresalió Jeffrey Merchant, quien terminó con 15 puntos y fue uno de los nombres importantes en la victoria del conjunto rionegrino. Su aporte ofensivo llegó en una noche donde el equipo necesitaba respuestas confiables para sostenerse ante un rival de jerarquía.

Más allá de la producción individual, el triunfo tuvo un fuerte componente colectivo. Viedma mejoró su circulación, defendió con concentración y encontró variantes para no depender de una sola vía de gol.

En San Isidro, el destacado fue Julián Eydallin, también con 15 puntos. El Santo tuvo momentos positivos, especialmente en su intento de reacción durante el último cuarto, pero no logró quebrar la estabilidad de un Deportivo Viedma que jugó con mucha determinación.


Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter

La victoria tiene un valor especial para Deportivo Viedma porque no es la primera vez que responde en una situación límite. En la serie anterior, el equipo rionegrino ya había demostrado carácter al levantar un 0-2 ante Provincial de Rosario, el mejor equipo de la fase regular, para clasificarse a cuartos de final.

Ahora, ante San Isidro, volvió a quedar contra las cuerdas después de perder los dos primeros partidos. Pero el regreso al Cayetano Arias le dio otro impulso. Con su gente, con energía y con una ejecución más precisa, Viedma logró descontar y estirar la definición.

Todavía está abajo en la serie, pero el triunfo cambió el clima. El Depo sabe que si gana nuevamente en casa, forzará un quinto partido y trasladará toda la presión a San Isidro.


San Isidro dejó pasar su primer match point

Para San Isidro, la derrota significa una oportunidad perdida. El equipo de San Francisco llegaba con la chance de cerrar la serie como visitante y asegurar su lugar en semifinales, pero no pudo imponer el ritmo que había mostrado en los dos primeros encuentros.

El Santo empezó defendiendo bien, pero con el correr del partido perdió claridad ofensiva y no logró contener el crecimiento de Viedma en el segundo y tercer cuarto. En el cierre intentó reaccionar, aunque la diferencia construida por el local terminó siendo demasiado pesada.

San Isidro sigue arriba 2-1 y mantiene ventaja en la serie. Sin embargo, deberá ajustar para el cuarto punto, porque Viedma ya demostró que puede hacerse fuerte en casa y que todavía tiene argumentos para llevar la llave al límite.


La clave del partido

La clave estuvo en el crecimiento de Deportivo Viedma entre el segundo y el tercer cuarto. Después de un inicio cerrado, el Depo mejoró la circulación de balón, ganó confianza en ataque y logró construir una ventaja sólida.

Además, la defensa local fue determinante para neutralizar a San Isidro en momentos importantes. Viedma no solo anotó mejor: también impidió que el visitante encontrara continuidad ofensiva.

En el cierre, la experiencia para administrar la pelota y el reloj terminó de asegurar una victoria fundamental.


Cómo sigue la serie

La serie continuará el próximo sábado 9 de mayo, nuevamente en el Ángel Cayetano Arias. Deportivo Viedma buscará empatar la llave 2-2, mientras que San Isidro tendrá su segunda oportunidad para cerrar el pase a semifinales.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Juego 3: Deportivo Viedma 80 – San Isidro 67
  • Serie: San Isidro gana 2-1
  • Juego 4: sábado 9 de mayo, en el Cayetano Arias
  • Juego 5: de ser necesario, en San Francisco
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Deportivo Viedma derrotó a San Isidro por 80 a 67 en el Ángel Cayetano Arias y descontó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Depo se impuso en un partido intenso, construyó la diferencia entre el segundo y el tercer cuarto, y administró el cierre con inteligencia. Jeffrey Merchant fue el destacado del local con 15 puntos, mientras que Julián Eydallin aportó 15 unidades para San Isidro.




Santa Paula volvió a ganar, bajó a La Unión y forzó un quinto juego decisivo

Santa Paula volvió a hacerse fuerte en el estadio Víctor Comelli, derrotó a La Unión por 85 a 71 y llevó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina a un quinto y decisivo partido. El Azul, que había comenzado 0-2 abajo, ganó dos juegos seguidos en Gálvez y ahora buscará completar la remontada en Colón.

Santa Paula volvió a ganar y forzó un quinto juego ante La Unión

Santa Paula de Gálvez volvió a demostrar que en playoffs nunca hay que darlo por vencido. En una noche cargada de intensidad, presión y clima de definición, el Azul derrotó a La Unión de Colón por 85 a 71 en el estadio Víctor Comelli y forzó un quinto juego en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina.

El equipo dirigido por Francisco Blanc llegó a Gálvez con la obligación de ganar dos partidos para seguir con vida. Y cumplió. Primero había descontado con un triunfo por 77 a 62, y ahora volvió a imponerse con autoridad para dejar la llave igualada 2-2. La definición será el próximo martes en el estadio Carlos José Delasoie, en Colón, donde La Unión volverá a tener la localía, pero Santa Paula llegará con el envión anímico de haber levantado un 0-2 adverso.

El Azul ganó porque impuso ritmo, defendió mejor los momentos clave y encontró respuestas desde distintos sectores de la cancha. Jerónimo Díaz Müller volvió a ser determinante y terminó como el goleador del local con 17 puntos, mientras que en la visita se destacó Gonzalo Romero, autor de 19 unidades.


Santa Paula marcó el ritmo desde el inicio

El primer cuarto mostró rápidamente el choque de estilos. Santa Paula intentó correr, jugar con dinámica, mover la pelota y aprovechar el tiro exterior. La Unión, por su parte, buscó imponer su juego interno, trabajar desde los bloqueos y encontrar ventajas cerca del aro.

La paridad se sostuvo durante los primeros minutos, pero el local empezó a tomar mejores decisiones en el cierre del parcial. Los lanzamientos de Gino Balbo y Jerónimo Díaz Müller, sumados a las avivadas bajo el cesto de sus internos, le dieron a Santa Paula una primera diferencia importante.

El Azul cerró el primer cuarto arriba 23 a 15, una ventaja que fue clave desde lo emocional. En una serie que venía con muchísima tensión, arrancar bien era fundamental para sostener la confianza y trasladarle la presión a La Unión.


El banco le dio aire y soluciones al Azul

En el segundo cuarto, Santa Paula encontró uno de sus grandes argumentos: la rotación. Los ingresos desde el banco le dieron frescura, intensidad y continuidad al equipo local, que no bajó su nivel pese a los cambios.

Rivero y Dalpino ingresaron con buenos minutos, aportando conducción, energía y claridad para sostener las transiciones ofensivas. A ellos se sumó el buen momento de Delucchi, importante para darle presencia al equipo en la pintura y confianza en el desarrollo.

La Unión tuvo dificultades para convertir bajo el cesto y no pudo encontrar con comodidad a sus principales vías ofensivas. Gonzalo Romero y Matías Caire, dos jugadores clave para el Rojo durante la serie, estuvieron mejor controlados por la defensa local en ese tramo.

Santa Paula aprovechó ese contexto para estirar la diferencia y llegar al descanso largo arriba 47 a 33. El resultado parcial reflejaba el dominio del Azul, pero también dejaba claro que La Unión necesitaba una reacción fuerte para evitar el quinto partido.


El Comelli fue una caldera y Santa Paula fue un vendaval

En el tercer cuarto, Santa Paula salió con una decisión enorme. Con el estadio convertido en una verdadera caldera, el equipo de Gálvez entendió que estaba ante la oportunidad de llevar la serie al partido definitivo y no dejó pasar el momento.

El Azul fue un vendaval. Atacó con convicción, defendió con intensidad y volvió a encontrar puntos importantes desde distintas manos. Delucchi aportó buenos momentos bajo el cesto, mientras que Rivero y Balbo fueron claves con su efectividad desde el triple.

Ese tramo terminó de consolidar el dominio local. Santa Paula jugó con energía, pero también con lucidez. No se apuró, no cayó en desorden y supo elegir cuándo acelerar y cuándo administrar.

La Unión, en cambio, sufrió la falta de efectividad desde el perímetro. Aunque Henriques y Romero intentaron sostener al equipo entrerriano, no alcanzó para ponerse nuevamente en partido.


La Unión no encontró el tiro exterior y sufrió la presión

Uno de los puntos determinantes del partido fue la dificultad de La Unión para anotar desde afuera. El Rojo no tuvo la eficacia necesaria en el tiro de tres puntos y eso le quitó variantes para abrir la defensa de Santa Paula.

El equipo de Colón intentó apoyarse en acciones individuales y en el juego interior, pero el Azul defendió con concentración y obligó a la visita a tomar tiros incómodos. Esa falta de fluidez ofensiva fue desgastando a La Unión, que nunca pudo recuperar el ritmo que había mostrado en los dos primeros juegos de la serie.

Santa Paula, en cambio, encontró confianza en su gente, en su defensa y en una ofensiva más repartida. Cada vez que La Unión insinuó una reacción, el local respondió con un triple, una buena transición o una acción fuerte cerca del aro.


Díaz Müller volvió a liderar a Santa Paula

Jerónimo Díaz Müller fue nuevamente una de las grandes figuras del Azul. Con 17 puntos, lideró la ofensiva local y volvió a aparecer en una noche de máxima exigencia.

Su peso en la serie viene siendo importante. Ya había sido protagonista en distintos pasajes del tercer juego y volvió a marcar diferencias en el cuarto punto. Su capacidad para atacar, anotar y contagiar intensidad fue clave para que Santa Paula sostuviera el dominio.

Pero el triunfo también tuvo mucho de equipo. Balbo, Rivero, Dalpino y Delucchi fueron piezas fundamentales para construir una victoria que necesitaba respuestas colectivas. Santa Paula no ganó solo por una individualidad: ganó porque encontró rendimiento en su estructura, en su rotación y en la energía de su localía.


La serie quedó igualada y se define en Colón

Con este triunfo, la serie quedó 2-2 y tendrá un quinto partido. La Unión había comenzado con una ventaja muy fuerte, ganando los dos primeros juegos en Colón por 91 a 73 y 85 a 65. Parecía tener la llave encaminada, pero Santa Paula respondió en Gálvez con dos triunfos contundentes: 77 a 62 y 85 a 71.

Ahora todo se definirá en el Carlos José Delasoie, donde La Unión intentará recuperar la solidez que mostró al comienzo de la serie. El Rojo tendrá la localía y la obligación de cerrar una llave que llegó a dominar 2-0.

Santa Paula, por su parte, viajará con confianza. Ya demostró que puede competir, que tiene carácter para levantarse y que encontró una forma de incomodar a La Unión. El desafío será trasladar esa energía fuera de Gálvez y sostenerla en un partido sin margen de error.


La clave del partido

La clave estuvo en la intensidad sostenida de Santa Paula y en el aporte de su rotación. El Azul cerró bien el primer cuarto, dominó el segundo con buenos ingresos desde el banco y en el tercer período terminó de quebrar el partido con triples, juego interno y una defensa que limitó las principales armas de La Unión.

Además, el local supo aprovechar el envión emocional de su estadio. Con el Comelli empujando, Santa Paula jugó con confianza y trasladó toda la presión al equipo entrerriano.


Cómo sigue la serie

El quinto juego se disputará el próximo martes en el estadio Carlos José Delasoie, en Colón. El ganador avanzará a las semifinales de La Liga Argentina.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: La Unión 91 – Santa Paula 73
  • Juego 2: La Unión 85 – Santa Paula 65
  • Juego 3: Santa Paula 77 – La Unión 62
  • Juego 4: Santa Paula 85 – La Unión 71
  • Serie: igualada 2-2
  • Juego 5: martes, en Colón
  • Instancia: cuartos de final
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Santa Paula venció a La Unión por 85 a 71 en Gálvez, igualó la serie 2-2 y forzó un quinto juego en los cuartos de final de La Liga Argentina. El Azul volvió a imponer condiciones en el Víctor Comelli, se apoyó en la dinámica de su juego, en la efectividad exterior y en una gran tarea colectiva. Jerónimo Díaz Müller fue el goleador del local con 17 puntos, mientras que Gonzalo Romero aportó 19 unidades para La Unión.




Argentino de Junín ganó en Córdoba y empató la serie ante Atenas por la permanencia

Argentino de Junín empató la serie ante Atenas por la permanencia tras imponerse por 84-78 en Córdoba. El Turco reaccionó en el cierre, tuvo a Franco Balbi como figura y ahora recibirá el tercer y cuarto juego en Junín.

Argentino de Junín dio el golpe en Córdoba y emparejó la permanencia

La serie por la permanencia en la Liga Nacional de Básquet quedó completamente abierta. Argentino de Junín consiguió una victoria enorme como visitante ante Atenas de Córdoba, se impuso por 84-78 y dejó el cruce igualado 1-1, trasladando ahora toda la presión hacia los próximos partidos que se disputarán en Junín.

El triunfo del Turco tuvo un valor doble: no solo igualó la llave, sino que además le permitió recuperar confianza después de haber caído en el primer punto. Atenas había comenzado la serie arriba y buscaba ponerse match point en su estadio, pero Argentino resistió los momentos más complicados, se mantuvo en partido y lo dio vuelta en un cierre de alto voltaje.

La gran figura de la noche fue Franco Balbi, determinante en el último cuarto y autor de 19 puntos. El base apareció cuando el partido más lo exigía, encadenó una racha decisiva de puntos consecutivos y fue clave para que Argentino pasara al frente en el momento más caliente del encuentro.


Un arranque trabado y con poco goleo

El segundo juego comenzó con mucha tensión y poco ritmo ofensivo. Ambos equipos sintieron la presión de una serie por la permanencia, donde cada posesión vale muchísimo. En los primeros cinco minutos, el marcador apenas estaba igualado en 5 puntos, reflejo de un inicio con tiros errados, pérdidas y poca claridad en ataque.

Atenas logró cerrar mejor el primer cuarto y se fue arriba 20-13, gracias a otro triple sobre la chicharra de Manuel Buendía, quien ya había sido importante en el primer partido de la serie. El jugador del Griego terminó ese primer tramo como el goleador del local con 7 puntos, dándole aire a un equipo que buscaba hacerse fuerte en Córdoba.


Argentino, en cambio, necesitaba encontrar mayor fluidez ofensiva. El Turco no había tenido un buen inicio, pero todavía estaba dentro del partido. Esa sería una de las claves de la noche: aun en los momentos donde Atenas parecía poder escaparse, el equipo de Junín siempre encontró una respuesta para no quebrarse.


Atenas amagó con escaparse, pero Argentino resistió

En el segundo cuarto, Atenas tuvo su mejor arranque. Con un parcial de 9-2, el Griego sacó una ventaja de 14 puntos y se puso 29-15, generando la sensación de que podía empezar a controlar definitivamente el partido.

Sin embargo, Argentino reaccionó a tiempo. La visita logró contener el envión del equipo cordobés y encontró respuestas importantes en Lathaniel Bastian, quien fue clave atacando cerca del aro, cargando de faltas a los internos rivales y sosteniendo ofensivamente al Turco. Bastian llegó al entretiempo como el máximo anotador de su equipo con 14 puntos.

Esa reacción fue vital para que Argentino se fuera al descanso apenas abajo 40-38. Atenas había tenido la chance de abrir una diferencia importante, pero no pudo sostenerla. El partido seguía abierto y el Turco ya había dejado claro que iba a pelear hasta el final.


El Griego volvió a sacar ventaja, pero no pudo quebrar el partido

En el tercer cuarto, Atenas volvió a tomar distancia. El local sacó una máxima de 15 puntos, con el marcador 57-42, y por un momento pareció estar cerca de encaminar el triunfo. Era el escenario ideal para el Griego: ventaja amplia, localía a favor y la posibilidad de quedar a un paso de mantener la categoría.

Pero Argentino no se cayó. Los extranjeros de la visita siguieron lastimando desde distintos sectores de la cancha, tanto en la zona interna como desde el perímetro. Aun cuando el equipo tuvo momentos sin gol, logró mantenerse competitivo y evitó que Atenas sentenciara el juego antes del último cuarto.

El tercer período terminó 63-52 para Atenas. La ventaja era importante, pero no definitiva. Y en una serie por la permanencia, donde la tensión pesa tanto como el juego, once puntos todavía podían ser remontables.


El último cuarto fue todo de Argentino

El cierre del partido tuvo todos los condimentos de una final por la permanencia. Argentino achicó la diferencia, se puso en partido y empezó a jugar con mayor decisión. A falta de 5:20, Atenas ganaba apenas 68-64, y la presión comenzó a cambiar de lado.

Entonces apareció Franco Balbi.

El base tomó el control absoluto del partido y firmó un pasaje determinante: 11 puntos consecutivos que transformaron el resultado y pusieron a Argentino arriba 77-71 cuando quedaban 1:48 por jugar. Fue el momento bisagra de la noche. Balbi no solo anotó, también transmitió tranquilidad, decisión y liderazgo en el tramo más caliente.

Atenas, pese al golpe, no se rindió. El Griego volvió a acercarse y quedó apenas abajo 79-78, con la posibilidad de empatar desde la línea cuando quedaban 17 segundos. Pero Nakye Sanders falló el libre clave, y luego Balbi volvió a aparecer desde la línea para terminar de liquidar el partido.


Qué significa este triunfo para Argentino

La victoria de Argentino cambia por completo el escenario de la serie. El Turco había llegado al segundo juego con la obligación de ganar para no quedar contra las cuerdas, y lo consiguió en una cancha difícil, ante un rival histórico y en un contexto de máxima presión.

Ahora, la serie se traslada a Junín, donde se jugarán el tercer y cuarto punto. Para Argentino, será la oportunidad de aprovechar su localía, fortalecerse ante su gente y buscar una ventaja que lo acerque a la permanencia.

El triunfo también tiene un impacto emocional. Ganar un partido así, después de estar abajo por 15 puntos y con el rival intentando cerrar el juego, puede ser un punto de inflexión. Argentino demostró carácter, resistencia y capacidad para competir en momentos límite.


Qué le faltó a Atenas

Atenas tuvo varias oportunidades para quebrar el partido. Sacó ventajas importantes, controló distintos pasajes del juego y llegó al último cuarto con una diferencia favorable. Sin embargo, no pudo sostener su ventaja en el cierre.

El Griego pagó caro la falta de resolución ofensiva en los minutos finales y no logró contener el gran momento de Balbi. Además, el libre errado de Sanders en los últimos segundos terminó siendo una acción determinante en un partido que se resolvió por detalles.

La derrota duele porque Atenas tenía la chance de quedar 2-0 y viajar a Junín con margen de error. Ahora, en cambio, deberá recuperar el golpe y buscar al menos un triunfo como visitante para volver a tomar el control de la serie.


Así sigue la serie por la permanencia

Juego Fecha Sede
Primer juego Ya disputado Córdoba
Segundo juego Argentino 84-78 Atenas Córdoba
Tercer juego 10/5 Junín
Cuarto juego 12/5 Junín
Quinto juego 17/5 Córdoba, si es necesario

La serie está igualada 1-1 y ahora el cruce entra en una etapa decisiva. Argentino tendrá dos partidos en casa para intentar inclinar la balanza, mientras que Atenas buscará recuperar el golpe y volver a ponerse arriba.


Síntesis del partido

Equipo Resultado
Atenas de Córdoba 78
Argentino de Junín 84

Figura: Franco Balbi.
Puntos de Balbi: 19.
Serie: igualada 1-1.
Próximos juegos: en Junín.


Argentino de Junín empató la serie ante Atenas por la permanencia con una victoria enorme en Córdoba. El Turco sufrió, estuvo abajo por una diferencia importante, pero nunca se entregó. En el último cuarto encontró carácter, defensa y una actuación decisiva de Franco Balbi, quien tomó la responsabilidad en el momento más caliente y cambió el destino del partido.

Atenas dejó pasar una gran oportunidad de quedar match point, mientras que Argentino llega fortalecido al cambio de localía. La permanencia quedó abierta, la presión se reparte y ahora Junín será el escenario de dos partidos que pueden marcar el futuro de ambos en la Liga Nacional.




Anglese tras la clasificación de Lanús: “Pudimos imponer nuestra identidad”

Lanús barrió 3-0 a Villa San Martín y se metió en las semifinales de La Liga Argentina. Tras la clasificación, Manuel Anglese valoró la identidad del equipo, la solidez defensiva, la madurez para cerrar la serie como visitante y la conexión creciente con la gente granate.

Lanús ya está en semifinales y Anglese marcó el camino: identidad, defensa y madurez

Lanús atraviesa uno de los momentos más importantes de su temporada. El Granate selló su clasificación a las semifinales de La Liga Argentina de Básquet después de barrer 3-0 a Villa San Martín, cerrar la serie en Resistencia y confirmar que llega al tramo decisivo con una estructura colectiva cada vez más sólida. Tras el pase de ronda, el entrenador Manuel Anglese analizó las claves del cruce, destacó el compromiso defensivo y remarcó el crecimiento del equipo en una instancia de máxima exigencia.

La clasificación tuvo un valor especial por la forma. Lanús ganó los dos primeros partidos en el Antonio Rotili y luego viajó a Resistencia con la posibilidad de liquidar la llave. En ese escenario, ante un rival que venía con confianza y había demostrado capacidad para competir en contextos adversos, el equipo granate volvió a mostrar personalidad, control emocional y una identidad de juego muy marcada.

La palabra más fuerte que dejó Anglese fue justamente esa: identidad. Para el técnico, Lanús pudo imponer durante buena parte de la serie aquello que lo llevó a instalarse entre los mejores equipos de la competencia: intensidad defensiva, concentración, reparto de responsabilidades ofensivas y capacidad para adaptarse a los distintos momentos de cada partido.

“Pudimos imponer nuestra identidad”

Después de la barrida ante Villa San Martín, Manuel Anglese expresó su satisfacción por el rendimiento del equipo y por la manera en que Lanús resolvió una serie exigente. “Mucha satisfacción. Pudimos imponer nuestra identidad durante gran parte de la serie y eso era algo fundamental para nosotros. El equipo jugó con mucha concentración y entendió cómo debía competir esta instancia”, sostuvo el entrenador.

La frase resume el espíritu de la clasificación. Lanús no solo ganó: compitió con claridad. En playoffs, donde cada posesión pesa más y los errores suelen tener un costo alto, el Granate mostró una lectura madura de la serie. Supo cuándo correr, cuándo controlar el ritmo, cuándo apoyarse en la defensa y cuándo buscar variantes ofensivas.

El equipo dirigido por Anglese fue construyendo la llave desde la seguridad defensiva. Esa base le permitió bajar el goleo de Villa San Martín, incomodar sus circuitos y llevar los partidos al terreno que más le convenía.

La defensa, el punto de partida de Lanús

Uno de los aspectos centrales del análisis del entrenador fue la solidez defensiva. Lanús logró dejar nuevamente a Villa San Martín por debajo de los 70 puntos, un dato que en playoffs tiene enorme valor. Para Anglese, esa fue una de las claves principales de la serie.

“Creo que la defensa fue el punto de partida. En playoffs sostener intensidad y regularidad atrás es clave. Pudimos controlar momentos importantes de los partidos y eso nos permitió jugar más cómodos ofensivamente”, explicó el técnico granate.

La lectura es clara: Lanús defendió para correr, defendió para ordenarse y defendió para ganar confianza. Cuando el equipo consiguió controlar los momentos críticos desde atrás, también encontró mayor fluidez en ataque. Esa conexión entre defensa y ofensiva fue determinante para cerrar la serie sin derrotas.

No se trató únicamente de esfuerzo físico. También hubo concentración, comunicación, ayudas, lectura de scouting y compromiso colectivo. En esta instancia, Anglese parece haber encontrado una versión confiable de su equipo, capaz de sostener un plan durante largos tramos.

Un ataque con muchas manos y sin dependencia absoluta

Además del trabajo defensivo, Lanús volvió a mostrar variantes ofensivas. En una serie de playoffs, depender de una sola figura puede volverse un problema cuando el rival ajusta marcas o cambia estrategias. El Granate, en cambio, encontró respuestas en distintos jugadores y en diferentes momentos.

“Eso habla muy bien del grupo. No dependemos de una sola figura y eso nos potencia muchísimo. Distintos jugadores aparecieron en distintos momentos y todos entendieron cuál era su rol dentro de la serie”, remarcó Anglese.

Esa distribución de responsabilidades es una de las razones por las que Lanús llega fortalecido a semifinales. El equipo encontró anotación, lectura y energía desde varios sectores. Hubo protagonistas ofensivos, pero también jugadores que aportaron desde la defensa, el rebote, la intensidad y la ejecución de detalles.

En una competencia tan pareja como La Liga Argentina, esa profundidad puede ser un diferencial. Lanús no solo cuenta con nombres importantes: cuenta con una estructura colectiva que permite que cada pieza tenga sentido dentro del funcionamiento general.

El respeto de Anglese por Villa San Martín

Más allá de la contundencia del 3-0, Anglese dejó en claro que la serie estuvo lejos de ser sencilla. El entrenador valoró el recorrido de Villa San Martín y el trabajo de Eduardo “Chiche” Jápez, quien había llevado al equipo chaqueño a superar dos cruces previos con desventaja de localía.

“Nosotros sabíamos perfectamente el rival que teníamos enfrente. Hay que darle muchísimo mérito al trabajo de Eduardo ‘Chiche’ Jápez y de todo su plantel. Venían de ganar dos series anteriores con desventaja de localía y eso demuestra el nivel competitivo que tenían. Fue una serie dura y para nada sencilla”, señaló.

El reconocimiento no es menor. Villa San Martín llegó a cuartos con una carga anímica positiva, después de atravesar una Reclasificación exigente y luego eliminar a Amancay, uno de los equipos fuertes de la Conferencia Norte. Lanús logró neutralizar ese envión, pero lo hizo desde el respeto competitivo y con una preparación acorde al desafío.

La barrida, entonces, no debe leerse como una serie cómoda, sino como una muestra de eficacia. El Granate ganó los momentos importantes, sostuvo su plan y encontró respuestas cada vez que el rival intentó incomodarlo.

El valor de cerrar la serie en Resistencia

Cerrar una serie de playoffs como visitante siempre tiene un peso especial. Lanús lo consiguió en Resistencia, ante un contexto exigente y frente a un rival que intentaba extender la llave. Para Anglese, ese triunfo fuera de casa habla de la madurez del grupo.

“Ganar de visitante en playoffs siempre tiene un valor especial. El equipo mostró personalidad y mucha madurez para manejar distintos momentos del partido y del contexto”, afirmó.

Ese punto puede ser clave de cara a lo que viene. En semifinales, cada partido tendrá un nivel de presión superior. Saber competir fuera del Rotili, manejar ambientes adversos y sostener la concentración lejos de casa son señales positivas para un equipo que quiere seguir avanzando.

Lanús no solo defendió su localía: también fue capaz de trasladar su identidad a otra cancha. Ese es uno de los rasgos que suelen distinguir a los equipos con aspiraciones importantes.

La conexión con la gente granate

Otro de los temas que tocó Anglese fue el acompañamiento del público. Lanús encontró en su gente un impulso fuerte durante los playoffs y el entrenador remarcó que esa energía se percibe no solo en los partidos, sino también en el día a día del club.

“Se siente muchísimo. No solamente durante los partidos en el Rotili. También en el club, en la calle, en el día a día. Hay una conexión muy linda entre el equipo y la gente. Seguramente en semifinales vamos a volver a vivir un marco impresionante”, destacó.

El Antonio Rotili se convirtió en un factor importante para el Granate. En una etapa donde lo emocional pesa tanto como lo táctico, la identificación entre equipo e hinchas aparece como un elemento que potencia el presente del plantel.

Lanús llega a semifinales con rendimiento, confianza y respaldo popular. Esa combinación alimenta la ilusión de un equipo que quiere seguir siendo protagonista.

Ahora espera por Barrio Parque o Gimnasia

Con la clasificación consumada, Lanús aguarda por su próximo rival, que saldrá de la serie entre Barrio Parque y Gimnasia y Esgrima La Plata. Anglese evitó adelantarse demasiado y prefirió poner el foco en el crecimiento propio.

“Veremos quién toca, pero nosotros tenemos que seguir enfocados en lo nuestro. El equipo viene creciendo, tiene hambre y quiere seguir compitiendo de la misma manera”, expresó.

Esa frase marca el objetivo inmediato: sostener la identidad. Lanús no quiere cambiar lo que lo trajo hasta acá. La defensa, la concentración, el reparto ofensivo y la madurez competitiva serán nuevamente las herramientas principales para afrontar una semifinal que promete máxima exigencia.

Análisis: Lanús llega a semifinales con señales de equipo candidato

La clasificación de Lanús no fue solo un resultado deportivo. Fue una confirmación de funcionamiento. El Granate barrió una serie difícil, dejó a un rival competitivo sin margen y mostró una versión firme en ambos costados de la cancha.

Desde lo táctico, la defensa fue la gran plataforma. Lanús logró controlar el goleo de Villa San Martín, limitar sus momentos de confianza y construir desde atrás. Desde lo ofensivo, mostró variedad y no dependió de un solo nombre. Desde lo emocional, tuvo madurez para cerrar la llave de visitante.

El discurso de Anglese también refleja una idea clara: el equipo sabe a qué juega. En playoffs, esa certeza vale muchísimo. Lanús no parece un conjunto que gana por impulsos aislados, sino un equipo que entiende su identidad, reconoce sus fortalezas y compite con un plan.

La semifinal será otro desafío, con mayor presión y menor margen de error. Pero Lanús llega con argumentos sólidos: defensa, profundidad, confianza y una conexión cada vez más fuerte con su gente.

Síntesis de la clasificación

Equipo clasificado: Lanús
Instancia: Semifinales de La Liga Argentina
Serie: Lanús 3-0 Villa San Martín
Entrenador: Manuel Anglese
Frase destacada: “Pudimos imponer nuestra identidad”
Clave principal: intensidad defensiva y concentración colectiva
Próximo rival: saldrá de Barrio Parque vs Gimnasia y Esgrima La Plata
Contexto: Lanús cerró la serie como visitante en Resistencia y llega fortalecido al tramo decisivo del torneo