De Cecco: “El equipo fue competitivo y mostró carácter en momentos difíciles”

Ricardo De Cecco realizó su balance tras la temporada 2025/26 de Salta Basket en La Liga Argentina. El entrenador valoró la competitividad del equipo, el carácter en los momentos difíciles, la construcción de una identidad de juego y el fuerte vínculo que se generó entre Los Infernales y el público salteño.

De Cecco: “El equipo fue competitivo y mostró carácter en momentos difíciles”

Las declaraciones de De Cecco post temporada dejaron una mirada clara sobre lo que significó la campaña 2025/26 para Salta Basket. El entrenador salteño realizó un balance profundo de lo vivido por Los Infernales en La Liga Argentina, donde el equipo cumplió objetivos importantes, volvió a meterse en playoffs, eliminó a Estudiantes de Tucumán en una serie durísima y terminó su recorrido ante San Isidro, uno de los grandes candidatos al ascenso.

Para Ricardo De Cecco, la temporada dejó un saldo positivo, aunque también una sensación lógica de que el equipo pudo haber dado un paso más. Salta Basket se metió entre los ocho mejores de la Conferencia Norte, superó la reclasificación y compitió en octavos de final pese a la baja de Tomás Botta, una de sus piezas más importantes.

“El equipo fue competitivo durante toda la temporada, logró sostener una regularidad importante en fase regular y mostró carácter en momentos difíciles”, señaló el entrenador, marcando uno de los puntos centrales de su análisis. Esa frase resume buena parte del recorrido infernal: un equipo que tuvo altibajos, pero que nunca perdió su compromiso competitivo.

Un balance positivo, con sabor agridulce

De Cecco no esquivó la autocrítica. Al analizar la temporada, reconoció que el balance fue positivo, pero también admitió que quedó una sensación agridulce por haber estado cerca de avanzar un poco más.

Salta Basket cumplió con uno de los principales objetivos de la campaña: ingresar a playoffs y sostenerse dentro del lote competitivo de la Conferencia Norte. Lo hizo en una zona pareja, exigente y cargada de rivales con aspiraciones fuertes.

La fase regular fue de mucho desgaste. Los Infernales tuvieron momentos altos, partidos de gran nivel y también pasajes donde les costó mantener la regularidad. Aun así, lograron construir una campaña sólida, con una identidad reconocible y con respuestas importantes en escenarios de presión.

Para el entrenador, haber sostenido competitividad en una liga tan dura es un aspecto para valorar. La Liga Argentina exige viajes, rotación, fortaleza mental y capacidad de adaptación. En ese contexto, Salta Basket logró mantenerse de pie y llegar a la postemporada con argumentos.

“Cuando defendimos con agresividad, fuimos un equipo muy duro”

Uno de los puntos más fuertes del análisis de De Cecco estuvo vinculado al funcionamiento colectivo. El entrenador explicó que el equipo tuvo tramos muy buenos y otros donde le costó sostener la idea.

La versión que más se acercó a lo que pretende el cuerpo técnico apareció cuando Los Infernales jugaron con intensidad, compartieron la pelota y defendieron con agresividad. En esos momentos, Salta Basket se transformó en un rival muy difícil para cualquiera.

Esa identidad se vio en varios partidos importantes. La victoria frente a San Isidro en el Delmi durante la fase regular, el triunfo en doble suplementario ante Jujuy Básquet, la clasificación agónica frente a Estudiantes y el tercer juego de la serie ante San Isidro fueron muestras de un equipo con carácter, energía y capacidad para competir.

Sin embargo, De Cecco también marcó una deuda: la continuidad. El equipo no siempre pudo sostener ese rendimiento durante largos tramos o en partidos consecutivos. Esa falta de regularidad en momentos clave fue una de las situaciones que impidió dar un salto mayor.

El ADN de Los Infernales

Consultado sobre si pudo encontrar la identidad de juego que pretende para sus equipos, De Cecco fue claro: considera que Salta Basket logró construir un ADN.

Ese ADN, según el entrenador, está basado en un equipo que intenta correr, que busca buenas decisiones ofensivas y que defensivamente quiere ser intenso y solidario. No siempre salió como pretendía, pero los jugadores entendieron la idea y la llevaron adelante.

Esa construcción es uno de los aspectos más importantes de la temporada. En una competencia donde los planteles suelen cambiar año tras año, instalar una identidad colectiva no es sencillo. Salta Basket logró hacerlo a partir de una combinación de esfuerzo, compromiso, roles definidos y sentido de pertenencia.

Los Infernales no fueron un equipo perfecto, pero sí reconocible. En sus mejores noches, defendieron con intensidad, corrieron la cancha, movieron la pelota y encontraron respuestas repartidas. Esa idea permitió sostener una campaña competitiva y reforzar la conexión con la gente.

La baja de Tomás Botta y una serie durísima ante San Isidro

Uno de los temas inevitables en el balance fue la lesión de Tomás Botta. El base santafesino fue una de las figuras del equipo durante la temporada y su ausencia en la serie ante San Isidro condicionó el cierre de la campaña.

De Cecco fue cuidadoso al hablar del tema. No quiso poner excusas, pero reconoció que la baja fue importante. Botta le daba al equipo soluciones en ambos costados de la cancha: conducción, anotación, lectura, generación para sus compañeros y peso en los cierres.

En una serie tan exigente como la de San Isidro, perder una pieza de esa jerarquía se sintió. El rival cordobés era uno de los candidatos más fuertes al ascenso, finalista en la temporada anterior y segundo en la fase regular de la presente edición.

Salta Basket compitió con lo que tenía. Tras quedar 0-2 abajo, ganó el tercer partido en el Delmi por 63-57 con una gran actuación de Bruno Abratte, quien asumió mayores responsabilidades en la conducción. Luego, en el cuarto juego, San Isidro impuso su jerarquía, ganó 88-63 y cerró la serie 3-1.

“Quizás con él podríamos haber tenido más herramientas, pero el deporte no se maneja con supuestos”, expresó De Cecco sobre Botta. La frase marca equilibrio: reconoce el impacto de la baja, pero también evita reducir el análisis a una sola situación.

El compromiso del grupo, el gran valor de la campaña

Si De Cecco tuvo que destacar algo del plantel, eligió el compromiso. Para el entrenador, Salta Basket contó con un grupo sano, trabajador y con buena química interna.

Ese aspecto fue central durante toda la temporada. En los momentos favorables, permitió potenciar el rendimiento colectivo. En los tramos difíciles, ayudó a sostener al equipo y evitar una caída más profunda.

El entrenador valoró especialmente la capacidad del plantel para trabajar, competir y mantenerse unido. En una liga larga, con viajes, presión, lesiones y partidos de alta exigencia, la convivencia y la mentalidad grupal son factores determinantes.

Salta Basket mostró eso en varios pasajes. No se quebró después de derrotas duras, reaccionó cuando la tabla se complicó y logró sacar adelante una reclasificación que tuvo todos los condimentos emocionales de una serie de playoffs.

Lo que faltó: variantes ofensivas y cierres más sólidos

El balance también incluyó autocrítica. De Cecco señaló que al equipo le hubiese venido bien tener más variantes ofensivas en ciertos momentos y mayor solidez para cerrar partidos.

Esa lectura coincide con algunos tramos de la temporada donde Salta Basket dependió demasiado de determinadas manos o perdió fluidez cuando el rival ajustó defensivamente. También hubo encuentros donde el equipo llegó con chances al cierre, pero no logró resolver con la claridad necesaria.

En playoffs, esos detalles pesan todavía más. La diferencia entre avanzar o quedar eliminado puede estar en una posesión, una pérdida, una mala decisión ofensiva o un rebote cedido.

El desafío de cara al futuro será trabajar sobre esa profundidad ofensiva, encontrar más recursos en momentos de bloqueo y fortalecer la ejecución en los cierres. Si el proyecto continúa bajo la misma idea, esa será una de las áreas clave para dar el próximo salto competitivo.

El vínculo con la gente: una de las grandes noticias

Uno de los puntos más destacados por De Cecco fue la relación entre el equipo y el público. El entrenador reconoció que durante la temporada se sintió una conexión especial entre Los Infernales y la gente.

El Estadio Delmi volvió a tener noches importantes. El público acompañó durante la fase regular, empujó en la reclasificación ante Estudiantes y sostuvo al equipo en la serie ante San Isidro. Esa energía fue un factor emocional fuerte para el plantel.

Cuando un equipo logra que la gente se identifique con los jugadores, la campaña toma otro valor. No solo se trata de resultados, sino de pertenencia, representación y vínculo con la provincia.

De Cecco lo resumió de una manera contundente: cuando se logra ese sentido de pertenencia, el club crece desde todos lados. Esa frase marca una mirada que va más allá del rectángulo de juego. Para Salta Basket, consolidar la plaza también significa fortalecer el arraigo con su público.

Una temporada que consolidó el proyecto

Salta Basket terminó la temporada con la sensación de haber dado un paso hacia adelante. El equipo se metió entre los ocho de la Conferencia Norte, superó a Estudiantes en una llave muy exigente y compitió contra un rival de máximo nivel como San Isidro.

Además, la campaña permitió reafirmar la presencia de Salta en la segunda división nacional. La franquicia continúa consolidándose en el mapa de La Liga Argentina y ya mira hacia una nueva participación con la expectativa de seguir creciendo.

El recorrido dejó momentos muy importantes: triunfos agónicos, clásicos intensos, una localía fuerte, una serie de reclasificación ganada en suplementario y una respuesta emocional que volvió a conectar al equipo con su gente.

Para De Cecco, el proyecto continúa. El entrenador habló de seguir mejorando, aprendiendo y compitiendo. También dejó en claro que con Los Infernales existe una ilusión compartida: dar el salto que todos quieren.

El futuro de De Cecco y Los Infernales

La última respuesta del entrenador apuntó directamente al futuro. “En lo personal la historia sigue”, expresó De Cecco, dejando abierta la continuidad de un proceso que todavía busca crecer.

El técnico salteño remarcó que el camino es paso a paso, pero con convicción y trabajo. Esa idea resume la filosofía que intentó transmitir durante toda la temporada: competir, construir identidad, mejorar detalles y sostener el sentido de pertenencia.

desde la ventana

Salta Basket ya tiene una base deportiva e institucional sobre la cual seguir trabajando. El objetivo para lo que viene será mejorar lo realizado, sumar herramientas, sostener el ADN competitivo y buscar una temporada con mayor regularidad.

Análisis final: De Cecco dejó una mirada realista y esperanzadora

Las declaraciones de Ricardo De Cecco post temporada dejaron una lectura equilibrada. El entrenador valoró lo conseguido, reconoció las dificultades, marcó los puntos a mejorar y destacó el compromiso de un grupo que supo competir en una Liga Argentina exigente.

Salta Basket no terminó donde soñaba, pero sí cumplió objetivos importantes. Se metió en playoffs, ganó una serie, compitió ante un candidato y volvió a generar un vínculo fuerte con la gente. Ese recorrido, mirado en perspectiva, representa una temporada positiva.

El desafío ahora será transformar ese crecimiento en un nuevo punto de partida. Con más variantes, mayor continuidad y una rotación fortalecida, Los Infernales buscarán dar un paso más en la próxima campaña.

De Cecco lo dejó claro: el proyecto sigue, la ilusión está intacta y Salta Basket quiere volver a competir con la misma identidad que lo convirtió en protagonista.




Lanús volvió a aparecer en las decisivas, barrió a Villa San Martín y ya está en semifinales

Lanús volvió a mostrar carácter en los momentos decisivos, derrotó a Villa San Martín por 73 a 66 en Resistencia y cerró la serie de cuartos de final por 3-0. El Granate barrió al Tricolor, se metió en semifinales de La Liga Argentina y ahora espera por el ganador de Barrio Parque y Gimnasia y Esgrima La Plata.

Lanús volvió a aparecer en las decisivas y barrió la serie ante Villa San Martín

Lanús confirmó su enorme presente en La Liga Argentina y se convirtió en semifinalista. El Granate venció como visitante a Villa San Martín por 73 a 66, cerró la serie de cuartos de final por 3-0 y dio otro paso firme en su camino hacia el gran objetivo de la temporada.

En una noche de alto voltaje, con una multitud en Resistencia y un clima de verdadera fiesta Tricolor, el equipo dirigido por Manu Anglese volvió a encontrar respuestas en los momentos más importantes del partido. No le sobró nada, porque Villa San Martín compitió, empujó, se apoyó en su gente y llegó con chances al tramo decisivo. Pero cuando el juego pidió temple, Lanús volvió a aparecer.

El Granate ya había ganado los dos primeros partidos en el Antonio Rotili: primero por 72 a 65, con una gran remontada en el último cuarto, y luego por 63 a 53, con un tercer período decisivo que le permitió quedar match point. En Chaco, lejos de relajarse, volvió a mostrar oficio para cerrar la llave sin darle vida al rival.

Con este resultado, Lanús accedió a las semifinales y ahora aguardará por el ganador de la serie entre Barrio Parque y Gimnasia y Esgrima La Plata, que se encuentra igualada 1-1.


Un inicio intenso y con Villa San Martín decidido a pelear

El partido comenzó con dos equipos muy intensos y con un ritmo alto. Villa San Martín sabía que no tenía margen de error y salió a jugar con la energía de quien necesitaba ganar para extender la serie. Lanús, por su parte, buscó sostener la calma, administrar sus ofensivas y evitar que el ambiente empujara demasiado al local.

En los primeros minutos, el Granate logró tomar una pequeña ventaja apoyado en la conducción de Lucio Reinaudi y en la efectividad de Mike Henry. Esa combinación le permitió adelantarse 17 a 11 y marcar presencia desde el arranque.

Sin embargo, Villa San Martín respondió desde la zona pintada. Rómulo Gusmao fue la principal referencia ofensiva del Tricolor en ese tramo, atacando cerca del aro y obligando a Lanús a ajustar en defensa. Con ese recurso, el local equilibró el desarrollo y terminó cerrando el primer cuarto arriba 21 a 19.

Ese primer parcial dejó claro que el partido iba a ser duro. Lanús no iba a resolverlo rápido, y Villa San Martín estaba dispuesto a vender cara su eliminación.


El Tricolor sostuvo la pintura, pero Lanús no perdió el eje

En el segundo cuarto, Villa San Martín insistió con su plan. El equipo chaqueño continuó buscando ventajas cerca del aro, con la dupla Facundo Gago – Lautaro Florito generando juego y alimentando a Elián Centeno en el poste bajo.

El Tricolor encontró buenos pasajes y logró sostener el control durante varios minutos. La pintura fue su zona de mayor confianza, y desde allí buscó desgastar a una defensa granate que debió trabajar cada posesión.

Lanús, en cambio, se mantuvo en partido con paciencia. Joaquín Nóblega apareció en un momento importante para que el visitante tomara una pequeña ventaja y se escapara 39 a 35. Pero Villa San Martín volvió a emparejar, empujado por su intensidad y por el acompañamiento de su gente.

Sobre el cierre del cuarto, Mike Henry volvió a ser importante con su efectividad. Ese aporte le permitió al Granate irse al descanso largo arriba por la mínima: 41 a 40.

No había grandes diferencias en el marcador, pero sí una señal clara: Lanús estaba cómodo en la incomodidad. Aun cuando Villa San Martín encontraba respuestas, el equipo visitante no se desordenaba.


Villa San Martín tuvo su mejor momento en el tercero

El tercer cuarto arrancó mejor para Villa San Martín. El local salió con decisión, ajustó su ofensiva y encontró buenos minutos de Facundo Gago y Favio Vieta, ambos claros y efectivos para construir una ventaja de 48 a 44.

Ese pasaje fue el momento más favorable para el Tricolor. La energía del estadio creció, el equipo chaqueño defendió con mayor intensidad y Lanús tuvo dificultades para encadenar buenas posesiones.

Gago volvió a ser importante sobre el cierre del período, manejando los hilos del ataque local y dándole orden a Villa San Martín. El Tricolor llegó a dominar el trámite y parecía tener una chance real de llevar el partido a un cierre favorable.

Lanús, sin embargo, nunca se cayó. Con apariciones esporádicas de Mike Henry y Robert Whitfield, el Granate logró sostenerse cerca en el marcador. Esa capacidad de resistir los mejores momentos del rival fue una de las claves de la noche.

El tercer cuarto dejó a Villa San Martín con ventaja, pero también con una sensación de alerta: no había podido quebrar definitivamente a Lanús.


Lanús apareció en el último cuarto y cambió la historia

En el último período volvió a aparecer la versión más competitiva de Lanús. El Granate inició mejor, con efectividad de Lucio Reinaudi, y ajustó rápidamente el marcador para ponerse a tiro: 57 a 56.

A partir de allí, el equipo visitante empezó a crecer. Lanús entró en ritmo, recuperó confianza en ataque y encontró respuestas en la zona pintada con Roquez Johnson, una pieza clave para cambiar el peso del partido cerca del aro.

Cuando promediaba el último cuarto, el Granate logró revertir el marcador y pasar al frente 60 a 57. Ese momento fue determinante. Villa San Martín sintió el golpe, mientras que Lanús encontró la tranquilidad necesaria para jugar los minutos finales con mayor claridad.

El cierre fue todo del Granate. Con el partido en su etapa final, Lanús se transformó en un vendaval ofensivo, castigó los errores del local y fue construyendo una diferencia que terminó siendo definitiva.

Otra vez, como en los dos partidos anteriores, Lanús fue mejor en los momentos calientes. Y esa fue la gran explicación de la serie.


Edgar Merchant, el goleador del Granate

En una noche de rendimientos repartidos, Edgar Merchant fue el máximo anotador de Lanús con 15 puntos. Su aporte resultó fundamental para sostener la ofensiva del equipo y darle soluciones en una noche exigente.

El Granate no dependió de una sola figura. Tuvo momentos de Reinaudi, respuestas de Henry, presencia de Johnson en la pintura y apariciones importantes de Whitfield y Nóblega. Esa variedad fue una de las grandes fortalezas del equipo en toda la serie.

En Villa San Martín, el máximo anotador fue Elián Centeno, quien terminó con 17 puntos. El Tricolor también encontró pasajes positivos con Gusmao, Gago, Florito y Vieta, pero no logró sostener su nivel durante los cuarenta minutos.


Lanús barrió una serie que fue mucho más dura de lo que marca el 3-0

El resultado global puede parecer contundente: 3-0 para Lanús. Sin embargo, la serie tuvo mucha más paridad de la que indica el marcador final.

En el primer juego, Villa San Martín llegó a controlar buena parte del desarrollo y Lanús debió remontar en el último cuarto para ganar 72 a 65. En el segundo, el Tricolor llevó al Granate a un partido incómodo, físico y de bajo goleo, pero Lanús encontró un tercer cuarto brillante para imponerse 63 a 53. En el tercero, en Resistencia, Villa volvió a competir y llegó con chances, pero el Granate cerró mejor para ganar 73 a 66.


La gran diferencia estuvo en los cierres. Lanús fue más preciso, más sereno y más contundente cuando la pelota pesaba. En playoffs, ese detalle vale una clasificación.


Villa San Martín se despidió con la frente alta

Villa San Martín quedó eliminado, pero su recorrido en estos playoffs dejó señales muy positivas. El equipo chaqueño venía de superar etapas muy exigentes, primero en la Reclasificación y luego en octavos, donde dio uno de los grandes golpes al eliminar a Amancay de La Rioja, el número uno de la Conferencia Norte.

Ante Lanús, el Tricolor compitió con intensidad, propuso defensas duras y tuvo momentos de buen básquet. En los tres juegos logró incomodar al Granate, pero le faltó sostener la ejecución en los tramos finales.

El equipo de Resistencia se despidió ante su gente, en un marco imponente, luego de una campaña que lo mostró competitivo, valiente y capaz de enfrentar a rivales de jerarquía.


Lanús espera rival en semifinales

Con la clasificación asegurada, Lanús deberá esperar por su próximo rival. El Granate enfrentará en semifinales al ganador de la serie entre Barrio Parque y Gimnasia y Esgrima La Plata, que está igualada 1-1.

El conjunto bonaerense llega a esa instancia con una confianza enorme. Barrió a Quilmes en octavos, volvió a barrer ahora a Villa San Martín en cuartos y acumuló una seguidilla de triunfos en playoffs que lo posiciona como uno de los equipos más sólidos de la competencia.

Lanús mostró recursos, carácter y profundidad. Pero, sobre todo, dejó una certeza: cuando el partido entra en zona de definición, el Granate sabe cómo jugarlo.


La clave del partido

La clave estuvo en el último cuarto. Villa San Martín llegó con ventaja y con el impulso de su gente, pero Lanús ajustó, encontró efectividad con Reinaudi, soluciones interiores con Johnson y mayor claridad para administrar las posesiones decisivas.

El Granate revirtió el marcador, pasó al frente promediando el parcial final y luego aceleró para cerrar el partido con autoridad. Esa capacidad para resolver bajo presión fue la marca de la serie.


Serie completa

  • Juego 1: Lanús 72 – Villa San Martín 65
  • Juego 2: Lanús 63 – Villa San Martín 53
  • Juego 3: Villa San Martín 66 – Lanús 73
  • Serie: Lanús ganó 3-0
  • Próximo rival: ganador de Barrio Parque vs Gimnasia y Esgrima La Plata
  • Instancia: semifinales de La Liga Argentina

Síntesis del partido

Lanús venció a Villa San Martín por 73 a 66 como visitante, cerró la serie 3-0 y avanzó a las semifinales de La Liga Argentina. El Granate volvió a aparecer en el último cuarto, dio vuelta el marcador y selló la clasificación en Resistencia. Edgar Merchant fue el goleador del ganador con 15 puntos, mientras que Elián Centeno aportó 17 unidades en el Tricolor.




Santa Paula ganó en Gálvez, descontó ante La Unión y tiene una vida más en La Liga Argentina

Santa Paula reaccionó en Gálvez, derrotó a La Unión de Colón por 77 a 62 y descontó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Azul quedó 1-2 abajo, pero tendrá una nueva oportunidad este jueves, nuevamente en el estadio Víctor Comelli, para intentar forzar un quinto juego.

Santa Paula ganó, descontó ante La Unión y mantiene viva la serie

Santa Paula de Gálvez consiguió una victoria imprescindible para seguir en carrera en los cuartos de final de La Liga Argentina. En el estadio Víctor Comelli, el Azul venció a La Unión de Colón por 77 a 62, descontó la serie y quedó 1-2 abajo en una llave que todavía tiene historia por delante.

El equipo dirigido por Francisco Blanc llegaba sin margen de error después de haber perdido los dos primeros partidos en Colón. La Unión había hecho valer su localía con triunfos por 91 a 73 y 85 a 65, por lo que viajaba a Gálvez con match point y la posibilidad de cerrar la clasificación a semifinales. Sin embargo, Santa Paula respondió con carácter, intensidad y una producción colectiva mucho más sólida para estirar la definición.

El triunfo tuvo varios puntos altos. El Azul arrancó fuerte, marcó el ritmo desde el primer cuarto, resistió la reacción entrerriana en el segundo parcial y terminó de quebrar el partido con un tercer cuarto determinante. Allí construyó una ventaja que luego supo administrar para quedarse con una victoria clara y necesaria.


Un arranque frenético del Azul

Santa Paula salió decidido a imponer condiciones desde el salto inicial. El local sabía que no podía especular: una derrota significaba el final de la temporada. Por eso, el comienzo fue intenso, agresivo y con una energía muy distinta a la que había mostrado en algunos pasajes de los dos primeros juegos.

El Azul abrió el partido con un parcial de 7-0, un golpe inicial que marcó el tono del primer cuarto. Con buenas transiciones, velocidad para atacar y mayor decisión en el uno contra uno, el conjunto galvense tomó el control del trámite.

La Unión, que llegaba con la tranquilidad de estar 2-0 arriba en la serie, tuvo que acomodarse sobre la marcha. Los dirigidos por Guastavino fueron encontrando mejores intervenciones con el correr de los minutos, pero Santa Paula mantuvo el dominio del ritmo y cerró el primer período arriba 28 a 19.

Ese primer cuarto fue clave desde lo emocional. Santa Paula necesitaba creer, necesitaba sentirse cómodo en su cancha y, sobre todo, necesitaba demostrar que todavía tenía argumentos para competir la serie.


La Unión reaccionó y achicó antes del descanso

En el segundo cuarto, La Unión mejoró. El equipo de Colón encontró mejores soluciones cerca del aro, movió mejor la pelota y empezó a romper el cerrojo defensivo del local. Esa mejoría le permitió descontar una diferencia que había llegado a ser importante.

Santa Paula, en cambio, perdió algo de efectividad en sus lanzadores. Al no encontrar el mismo rendimiento desde el perímetro, empezó a volcar más su juego hacia las penetraciones y la pintura. Allí buscó sostenerse con ataques más directos y con mayor presencia física.

En ese tramo, Matías Caire y Lucio Longoni fueron claves para La Unión. Ambos le dieron aire al equipo entrerriano, que logró meterse nuevamente en partido. Del lado local, Gómez Quintero tomó protagonismo y se convirtió en uno de los líderes ofensivos de Santa Paula.

El cierre del primer tiempo tuvo una acción importante: un triple sobre la chicharra de Gómez Quintero le permitió al Azul irse al descanso largo arriba 39 a 37. La ventaja era corta, pero valiosa, porque Santa Paula había logrado sostenerse al frente pese a la reacción visitante.


El tercer cuarto que cambió el partido

El quiebre definitivo llegó en el tercer cuarto. Santa Paula salió del vestuario con una enorme determinación y volvió a tomar el control absoluto del juego. El local firmó un parcial de 16-2 hasta promediar el período, un pasaje que fue determinante para empezar a encaminar la victoria.

Ese tramo mostró la mejor versión del equipo de Gálvez. Jerónimo Díaz Müller aportó dinámica, agresividad y gol; mientras que los ingresos de Gino Balbo y Caicedo le dieron frescura, soluciones y energía a la rotación.

Santa Paula defendió con mayor concentración, corrió mejor la cancha y encontró puntos en momentos clave. La Unión, por su parte, quedó demasiado dependiente de Longoni y Gonzalo Romero, sin poder sostener la fluidez que había mostrado en el segundo cuarto.

El parcial le permitió al Azul llegar al último descanso arriba 63 a 50. Esa diferencia de 13 puntos fue una señal fuerte: Santa Paula no solo estaba en partido, sino que tenía la posibilidad concreta de evitar la eliminación.


Santa Paula administró la diferencia y cerró con autoridad

El último cuarto comenzó con poca eficacia de ambos lados. Los primeros puntos recién llegaron después de dos minutos de juego, en un tramo donde los dos equipos sintieron la tensión del momento.

Con menos frenetismo, pero con la misma convicción, Santa Paula siguió lastimando. El equipo local administró mejor las posesiones, evitó apurarse y encontró buenos momentos desde el triple para sostener la diferencia.

La Unión intentó volver al partido con Caire y algunas apariciones de Merlo, pero no logró encontrar la continuidad necesaria para poner en riesgo el triunfo local. El Rojo de Colón no tuvo la misma claridad de los dos primeros juegos y se quedó sin respuestas suficientes ante un Santa Paula que defendió mejor y eligió mejor cuándo acelerar.

El cierre fue todo del Azul, que terminó sellando el 77 a 62 final para decretar un nuevo capítulo en la serie. Santa Paula ganó con autoridad, descontó y se ganó el derecho a seguir peleando por un lugar en semifinales.


Díaz Müller lideró el triunfo de Santa Paula

El goleador del local fue Jerónimo Díaz Müller, quien terminó con 15 puntos y fue una de las piezas más importantes en el momento de quiebre del partido. Su energía en el tercer cuarto, su capacidad para atacar el aro y su presencia en los pasajes de mayor intensidad fueron determinantes para que Santa Paula pudiera tomar distancia.

El Azul también encontró aportes importantes en Gómez Quintero, Balbo y Caicedo. La rotación fue uno de los factores que ayudó al local a sostener el ritmo, especialmente en un partido cargado de presión.

En La Unión, los máximos anotadores fueron Guido Cabrera y Matías Caire, ambos con 16 puntos. El equipo entrerriano tuvo pasajes positivos, especialmente en el segundo cuarto, pero no logró sostener su regularidad durante los cuarenta minutos.


Santa Paula recuperó confianza y forzó otro partido

La victoria cambia el clima de la serie. La Unión sigue arriba 2-1 y mantiene la ventaja, pero Santa Paula recuperó confianza, defendió su cancha y demostró que todavía puede competir la llave.


El Azul llegaba golpeado después de dos derrotas amplias en Colón. En el primer juego había caído 91 a 73 y en el segundo 85 a 65, resultados que habían dejado a La Unión con match point y con una sensación de superioridad. Pero en Gálvez la historia fue distinta.

Santa Paula impuso ritmo, defendió con mayor concentración y encontró un tercer cuarto de alto impacto para estirar la serie. Ahora tendrá una nueva oportunidad, otra vez ante su gente, para intentar llevar la definición a un quinto juego.


La Unión dejó pasar el primer match point

Para La Unión, la derrota significa una chance desperdiciada. El Rojo tenía la posibilidad de cerrar la serie como visitante y meterse en semifinales, pero no logró sostener su rendimiento.

El equipo de Colón reaccionó en el segundo cuarto y llegó al descanso apenas dos puntos abajo, pero sufrió demasiado en el tercer período. Ese parcial de 16-2 a favor de Santa Paula fue el golpe que marcó el partido.

La Unión todavía tiene ventaja y sigue dependiendo de sí misma. El jueves tendrá una nueva oportunidad para cerrar la serie. Pero deberá mejorar su inicio, evitar baches prolongados y recuperar la solidez que mostró en los dos primeros juegos.


La clave del partido

La clave estuvo en el tercer cuarto. Santa Paula salió con otra energía, firmó un parcial de 16-2 hasta promediar el período y construyó una diferencia que terminó siendo decisiva.

El Azul combinó defensa, velocidad y buenos ingresos desde el banco. Díaz Müller, Balbo y Caicedo le dieron impulso al equipo, mientras que La Unión perdió fluidez y quedó demasiado atado a acciones individuales.


Cómo sigue la serie

La serie continuará este jueves desde las 21.30, nuevamente en el estadio Víctor Comelli de Gálvez. Santa Paula buscará otra victoria para empatar la llave y forzar un quinto juego. La Unión, por su parte, tendrá su segundo match point para intentar cerrar la clasificación a semifinales.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: La Unión 91 – Santa Paula 73
  • Juego 2: La Unión 85 – Santa Paula 65
  • Juego 3: Santa Paula 77 – La Unión 62
  • Serie: La Unión gana 2-1
  • Juego 4: jueves, 21.30, en Gálvez
  • Juego 5: de ser necesario, en Colón
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Santa Paula venció a La Unión de Colón por 77 a 62 en Gálvez y descontó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Azul tuvo un arranque fuerte, resistió la reacción entrerriana y quebró el partido con un tercer cuarto determinante. Díaz Müller fue el goleador local con 15 puntos, mientras que Cabrera y Caire aportaron 16 unidades cada uno en La Unión.




Gimnasia dio el golpe en Córdoba, venció a Barrio Parque y empató la serie

Gimnasia y Esgrima La Plata logró un triunfazo en Córdoba: derrotó a Barrio Parque por 101 a 93 en tiempo suplementario, empató 1-1 la serie de cuartos de final de La Liga Argentina y se robó la localía. El Lobo tuvo goleo repartido, administró mejor el cierre y aprovechó las equivocaciones del Verde en el alargue.

Gimnasia venció a Barrio Parque en Córdoba y dejó la serie igualada

Gimnasia y Esgrima La Plata consiguió una victoria enorme en Córdoba y cambió el escenario de la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. En el Teatro del Parque, el Lobo derrotó como visitante a Barrio Parque por 101 a 93, en tiempo suplementario, y empató la llave 1-1.

El triunfo tuvo un valor doble para el conjunto platense. No solo le permitió recuperarse después de la derrota en el primer juego, sino que además le dio la posibilidad de robar la localía antes de que la serie se traslade a La Plata. Ahora, Gimnasia recibirá el tercer y cuarto punto con la chance de hacerse fuerte ante su gente y quedar a un paso de semifinales.

Barrio Parque había ganado el primer partido por 87 a 76 y buscaba viajar a Buenos Aires con la serie 2-0. Sin embargo, Gimnasia mostró carácter, mayor regularidad ofensiva y mejor lectura en los momentos decisivos para quedarse con una victoria que puede ser determinante en el desarrollo de la llave.


Un comienzo intenso y con mucha marca

El partido arrancó con mucha intensidad defensiva. Los dos equipos se mostraron fuertes en la marca, pero también cometieron errores en el traslado, en la selección de tiros y en la toma de decisiones.

En ese contexto de fricción, Gimnasia empezó a encontrar eficacia cerca de los tableros. La visita buscó atacar la pintura, cargar el rebote y generar ventajas desde el juego interior. Ese inicio le permitió mantenerse competitivo y presionar a un Barrio Parque que no terminaba de acomodarse.

El técnico local, Cristian Colli, pidió minuto para ordenar a su equipo. A partir de allí, el Verde logró reacomodarse, mejoró defensivamente y comenzó a encontrar variantes en ataque. Con una mejor circulación y mayor agresividad, Barrio Parque cerró el primer cuarto arriba 21 a 18.

El parcial mostró lo que sería buena parte de la noche: un partido cambiante, físico y con momentos favorables para ambos.


Barrio Parque reaccionó y cerró mejor el primer tiempo

En el segundo cuarto, Barrio Parque modificó su quinteto y encontró más movilidad. La rotación le dio otro ritmo al equipo cordobés, aunque Gimnasia también logró responder cuando encontró el camino al gol.

El Lobo no perdió orden, siguió compitiendo y buscó castigar cada desajuste defensivo del local. Sin embargo, con el regreso de algunos titulares, Barrio Parque recuperó poder defensivo y capacidad anotadora.

El equipo cordobés llegó a estar nueve puntos abajo, pero logró revertir ese pasaje adverso y cerrar el primer tiempo con una ventaja de 48 a 42. Fue un tramo importante para el local, porque parecía recuperar el control emocional del partido y llegar mejor parado al descanso largo.

A esa altura, el juego ya tenía ritmo de playoffs: intensidad, cambios de dominio, ajustes permanentes y un margen mínimo de error.


El Lobo ajustó atrás y pasó al frente

El tercer cuarto fue clave para Gimnasia. La visita salió con mayor concentración defensiva, bajó el goleo de Barrio Parque y le quitó comodidad a sus principales vías ofensivas.

El Verde empezó a sufrir desde el perímetro. No encontró el tiro externo con la fluidez necesaria y eso le quitó variantes para sostener la diferencia. Gimnasia aprovechó ese momento, defendió mejor y fue construyendo su reacción con paciencia.

Sobre el cierre del período, el Lobo logró pasar al frente y cerró el tercer cuarto arriba 65 a 63. Ese parcial cambió la dinámica del partido. Gimnasia ya no solo competía: empezaba a manejar el ritmo y a poner presión sobre el dueño de casa.

La visita encontró respuestas repartidas y eso fue una de las grandes virtudes de la noche. En vez de depender de una sola figura, el equipo platense tuvo varias manos confiables para sostenerse en partido.


Barrio Parque lo llevó al suplementario

En el último cuarto, Gimnasia arrancó mejor y logró estirar la diferencia. El Lobo parecía tomar el control, pero Barrio Parque no se rindió.

El Verde del Sur fue limando la distancia poco a poco. Con el empuje de su gente, mayor agresividad ofensiva y la necesidad de no dejar escapar la localía, el equipo cordobés volvió a meterse de lleno en el partido.

Barrio Parque encontró respuestas para igualar el desarrollo y llevar la historia al tiempo suplementario. Fue un cierre de mucha tensión, con posesiones pesadas y con dos equipos que entendían la importancia del segundo punto.

El partido se fue al alargue con la sensación de que cualquier detalle podía definirlo. Pero allí, Gimnasia mostró mayor claridad.


Gimnasia fue más sólido en el suplementario

En los cinco minutos finales, el Lobo jugó mejor. Gimnasia aprovechó las equivocaciones de Barrio Parque, que se descontroló en momentos sensibles y terminó pagando caro sus errores.

El equipo platense administró mejor las posesiones, eligió mejores tiros y sostuvo un goleo repartido que le permitió encontrar soluciones ante cada intento del local. Cuando Parque quiso reaccionar, Gimnasia tuvo alternativas para contrarrestarlo.

Esa capacidad para resolver bajo presión fue determinante. El Lobo no se desesperó, mantuvo la concentración y cerró un partido enorme como visitante por 101 a 93.

Fue una victoria de carácter, inteligencia y madurez competitiva. Gimnasia entendió los momentos del partido, resistió cuando tuvo que hacerlo y fue más certero en el tramo decisivo.


Goleo repartido y una victoria colectiva

Una de las grandes claves de Gimnasia estuvo en el reparto ofensivo. Ezequiel Paz, Gian Franco Sinconi, Raúl Pelorosso y Agustín Vergara terminaron con 17 puntos cada uno, transformándose en los máximos anotadores de la visita.

Ese dato refleja la fortaleza colectiva del Lobo. No dependió de una sola mano ni de una actuación individual aislada. Encontró puntos desde distintos sectores, sostuvo variantes y logró responder en los momentos en que Barrio Parque intentó imponer condiciones.

En el local, Gastón Bertona tuvo una actuación enorme. Fue el goleador de Barrio Parque y del partido con 33 puntos, sosteniendo al Verde durante buena parte de la noche. Sin embargo, su gran tarea individual no alcanzó para evitar la caída.


Gimnasia robó la localía y cambió la serie

Con este resultado, la serie quedó 1-1 y el panorama cambió por completo. Barrio Parque había hecho el trabajo en el primer partido, pero no logró sostener la ventaja en el segundo y ahora deberá recuperar fuera de casa lo que perdió en Córdoba.

Gimnasia, en cambio, viajará a La Plata con la confianza en alto. El Lobo consiguió el objetivo de mínima: ganar al menos un partido como visitante para llevar la definición a su cancha con la serie igualada.

Los próximos dos juegos serán en el estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata, los días viernes 8 y domingo 10 de mayo. Si un equipo gana los dos partidos, se quedará con la serie. Si reparten triunfos, habrá un quinto juego en Córdoba.


Barrio Parque quedó obligado a responder en La Plata

Para Barrio Parque, la derrota deja varias señales para corregir. El Verde tuvo momentos positivos, logró cerrar el primer tiempo arriba y forzó el suplementario después de estar abajo en el último cuarto. Sin embargo, en el alargue perdió claridad y Gimnasia castigó cada equivocación.


El equipo cordobés deberá recuperar su fortaleza defensiva, mejorar la toma de decisiones en cierres cerrados y encontrar mayor regularidad ofensiva para volver a ponerse al frente en la serie.

La llave sigue abierta, pero ahora el golpe anímico lo tiene Gimnasia. El desafío para Parque será reaccionar rápido en territorio platense.


La clave del partido

La clave estuvo en el tiempo suplementario. Gimnasia llegó mejor al alargue, aprovechó los errores de Barrio Parque y mostró mayor serenidad para administrar las posesiones decisivas.

El Lobo también tuvo como argumento central su goleo repartido, con cuatro jugadores terminando con 17 puntos. Esa variedad ofensiva le permitió sostenerse durante los momentos difíciles y cerrar el partido con más respuestas que el local.


Cómo sigue la serie

La serie continuará en La Plata con el tercer y cuarto punto. Gimnasia tendrá la oportunidad de hacerse fuerte en casa, mientras que Barrio Parque intentará recuperar la localía perdida.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: Barrio Parque 87 – Gimnasia y Esgrima La Plata 76
  • Juego 2: Gimnasia y Esgrima La Plata 101 – Barrio Parque 93
  • Serie: igualada 1-1
  • Juego 3: viernes 8 de mayo, en La Plata
  • Juego 4: domingo 10 de mayo, en La Plata
  • Juego 5: en Córdoba, de ser necesario
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Gimnasia y Esgrima La Plata venció como visitante a Barrio Parque por 101 a 93 en tiempo suplementario y empató 1-1 la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Lobo tuvo cuatro máximos anotadores con 17 puntos: Ezequiel Paz, Gian Franco Sinconi, Raúl Pelorosso y Agustín Vergara. En el local, Gastón Bertona fue el goleador del partido con 33 unidades. El tercer y cuarto punto se jugarán en La Plata.




San Isidro volvió a vencer a Deportivo Viedma y quedó a un paso de semifinales

San Isidro volvió a hacerse fuerte como local, superó a Deportivo Viedma por 77 a 69 y quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. En una noche más pareja que el primer juego, el equipo de San Francisco ajustó en defensa en el segundo tiempo, manejó mejor el cierre y viajará a Río Negro con match point.

San Isidro ganó el segundo partido de la serie y quedó a un paso de las semifinales

San Isidro volvió a dar una muestra de carácter en los cuartos de final de La Liga Argentina. En el Nido, el conjunto de San Francisco derrotó nuevamente a Deportivo Viedma, esta vez por 77 a 69, y dejó la serie 2-0 a su favor.

El triunfo tiene un valor enorme para el equipo dirigido por Sebastián Porta, porque lo deja a solo una victoria de meterse entre los cuatro mejores de la temporada. Después de haber ganado el primer punto por 70 a 61, el Santo volvió a defender su localía, aunque esta vez debió trabajar mucho más ante un rival que mostró una mejor versión y que se mantuvo en partido durante gran parte de la noche.

La serie ahora se trasladará a la provincia de Río Negro, donde Deportivo Viedma estará obligado a ganar para seguir con vida. San Isidro, en cambio, tendrá la primera posibilidad de cerrar la llave y asegurar su boleto a semifinales.


Un partido más parejo que el primero

A diferencia del primer juego, donde San Isidro había logrado imponer condiciones desde la defensa durante buena parte del desarrollo, este segundo punto tuvo un trámite más equilibrado. Deportivo Viedma salió con otra decisión, encontró mejores caminos en ataque y logró sostenerse en juego durante el primer tiempo.

El conjunto rionegrino entendió que no podía repetir los problemas ofensivos del debut. Por eso buscó mayor movilidad, mejores selecciones de tiro y más agresividad para atacar los espacios. Esa mejoría le permitió disputar el partido con mayor firmeza y evitar que San Isidro se escapara rápidamente en el marcador.


El Santo, por su parte, tuvo que adaptarse a un escenario más incómodo. No pudo quebrar el partido tan temprano, pero se mantuvo sólido, con paciencia y sin perder la estructura. Esa madurez fue clave para no desesperarse y esperar su momento.


Cáceres sostuvo a Deportivo Viedma en el primer tiempo

Uno de los nombres importantes de la visita fue Cáceres, quien tuvo una primera mitad muy efectiva. Con tres triples, fue determinante para que Deportivo Viedma pudiera sostenerse cerca en el marcador.

Su eficacia desde el perímetro le dio aire al equipo rionegrino y obligó a San Isidro a ajustar defensivamente. Cada vez que el local intentaba tomar una pequeña distancia, Viedma encontraba una respuesta, muchas veces desde la mano caliente de Cáceres.

Ese aporte exterior fue uno de los factores que hicieron que el desarrollo fuera más parejo. Viedma no solo mejoró respecto al primer juego, sino que además logró incomodar a San Isidro durante varios pasajes del primer tiempo.


San Isidro ajustó en el tercer cuarto

El quiebre comenzó a gestarse en el tercer período. Allí, San Isidro elevó su intensidad defensiva y empezó a inclinar la balanza a su favor.

El equipo de Sebastián Porta ajustó mejor sobre las principales vías ofensivas de Deportivo Viedma, redujo los espacios y logró controlar mejor el ritmo del partido. Ese cambio defensivo fue fundamental para que el Santo pudiera pasar a dominar el trámite.

San Isidro empezó a jugar con mayor claridad. Ya no solo defendió mejor, sino que también administró mejor las posesiones, evitó apresuramientos y encontró puntos en momentos importantes. Así logró cerrar el tercer cuarto arriba 60 a 54, una ventaja todavía corta, pero significativa por el contexto del partido.

Ese parcial dejó al local mejor parado para los últimos diez minutos. No era una diferencia definitiva, pero sí una señal clara: San Isidro había encontrado el tono del partido.


El Nido explotó en el último cuarto

El momento más fuerte de la noche llegó en el último período. A falta de 2:40 para el cierre, San Isidro logró sacar una ventaja de diez puntos, 72 a 62, que hizo explotar al Nido y empezó a encaminar definitivamente la victoria.

Ese tramo fue clave desde lo emocional. Deportivo Viedma todavía tenía tiempo para reaccionar, pero San Isidro había conseguido la distancia que necesitaba para jugar el cierre con mayor tranquilidad. La presión pasó a estar del lado visitante, que necesitaba anotar rápido y defender sin margen de error.

Viedma tuvo oportunidades para achicar la diferencia, pero falló lanzamientos libres en momentos sensibles. Esos errores fueron determinantes, porque le impidieron volver a meterse de lleno en el juego cuando San Isidro ya empezaba a manejar los tiempos.


Lambrisca sentenció la historia

Con el partido todavía abierto, apareció una conversión decisiva. A falta de 1:05 para el final, Lambrisca anotó un doble que puso el marcador 74 a 65 y terminó de sentenciar la historia.

Esa acción tuvo un peso enorme. No solo amplió la diferencia, sino que también cortó cualquier intento final de reacción de Deportivo Viedma. Desde allí, San Isidro manejó el cierre con solvencia, controló las posesiones y aseguró otro triunfo muy importante.

El resultado final fue 77 a 69 para el Santo, que volvió a demostrar que sabe jugar partidos de playoffs con paciencia, defensa y control emocional.


San Isidro quedó match point

Con esta victoria, San Isidro quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final. El equipo de San Francisco defendió con éxito sus dos partidos como local y viajará a Río Negro con tres chances para cerrar la llave.

El primer objetivo está cumplido: hacerse fuerte en casa. Ahora, el Santo intentará terminar la serie lo antes posible para avanzar a semifinales y evitar que Deportivo Viedma tome impulso en su cancha.

La posición es ideal, pero San Isidro sabe que todavía no hay nada cerrado. En estos playoffs, Viedma ya demostró que puede reaccionar en contextos muy adversos. En la ronda anterior, el equipo rionegrino levantó un 0-2 ante Provincial de Rosario y logró una clasificación histórica como visitante en el quinto juego.

Por eso, el tercer partido será una prueba de madurez para el Santo. Si logra sostener su defensa, controlar el ritmo y evitar que Viedma se haga fuerte desde lo emocional, tendrá una gran oportunidad de meterse en semifinales.


Deportivo Viedma mejoró, pero quedó contra las cuerdas

Deportivo Viedma mostró una mejor versión que en el primer partido. Compitió durante más tiempo, encontró respuestas ofensivas y tuvo momentos de lucidez, especialmente en el primer tiempo.

Sin embargo, no le alcanzó. En el segundo tiempo, San Isidro ajustó defensivamente y la visita perdió algo de claridad. Además, los tiros libres fallados en el cierre terminaron siendo un factor clave, porque le impidieron achicar la diferencia cuando todavía había posibilidades de pelear el resultado.

Ahora, el equipo rionegrino deberá volver a hacerse fuerte en casa. No tiene margen de error: necesita ganar el tercer punto para extender la serie y mantener viva la ilusión de repetir otra remontada.


La clave del partido

La clave estuvo en el ajuste defensivo de San Isidro en el tercer cuarto y en la serenidad para cerrar el juego. Después de un primer tiempo parejo, el Santo logró controlar mejor a Deportivo Viedma, bajó su eficacia y cerró el tercer parcial arriba por 60 a 54.

En el último cuarto, el local encontró el golpe definitivo cuando sacó diez puntos de ventaja a falta de 2:40. Luego, el doble de Lambrisca a 1:05 del final terminó de asegurar el triunfo.


Cómo sigue la serie

La llave se trasladará ahora a Río Negro, donde Deportivo Viedma recibirá a San Isidro en el tercer punto de los cuartos de final. El Santo buscará cerrar la serie y clasificarse a semifinales, mientras que el Depo necesita ganar para seguir en carrera.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Serie: San Isidro gana 2-0
  • Próximo partido: jueves, en Río Negro
  • Situación: San Isidro quedó match point
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

San Isidro derrotó a Deportivo Viedma por 77 a 69 en el segundo juego de la serie de cuartos de final de La Liga Argentina y quedó 2-0 arriba. El partido fue más parejo que el primero, con una buena respuesta inicial de Viedma y la efectividad de Cáceres desde el perímetro. Sin embargo, el Santo ajustó en defensa en el tercer cuarto, cerró ese parcial arriba 60-54 y sentenció la historia en el último período con una ventaja de diez puntos y un doble clave de Lambrisca.




La Unión volvió a ganar en Colón y quedó match point ante Santa Paula

La Unión volvió a imponer condiciones en Colón, superó a Santa Paula por 85 a 65 y quedó match point en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. Con una actuación brillante de Matías Caire, autor de 32 puntos, el Rojo defendió otra vez su localía y viajará a Gálvez con la posibilidad de cerrar la llave.

La Unión impuso su localía, venció a Santa Paula y quedó match point en La Liga Argentina

La Unión de Colón dio otro paso enorme en los cuartos de final de La Liga Argentina. En un estadio colmado y con clima de playoffs, el Rojo volvió a hacerse fuerte en casa, derrotó a Santa Paula de Gálvez por 85 a 65 y dejó la serie 2-0 a su favor.

Con este resultado, el equipo colonense quedó match point y viajará a Gálvez con la posibilidad concreta de cerrar la llave y meterse en semifinales. La serie, pactada al mejor de cinco partidos, ahora se trasladará a la cancha de Santa Paula, donde el Azul estará obligado a ganar para seguir con vida.

La gran figura de la noche fue Matías Caire, determinante en la ofensiva local con una actuación sobresaliente: 32 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias. En Santa Paula, el máximo anotador fue Gino Balbo, quien aportó 14 puntos y 2 rebotes en una noche difícil para la visita.

La Unión construyó la victoria con intensidad, paciencia y una clara superioridad durante gran parte del partido. Aunque Santa Paula volvió a tener buenos arranques en distintos pasajes, el local siempre encontró respuestas para recuperar el control, imponer su ritmo y cerrar el juego con autoridad.


Santa Paula arrancó mejor, pero La Unión reaccionó a tiempo

El primer cuarto tuvo un inicio parecido al del primer juego de la serie. Santa Paula salió encendido, intenso y con buena efectividad. El conjunto de Gálvez intentó marcar el ritmo desde el salto inicial, presionando, corriendo la cancha y buscando lastimar con velocidad.

La Unión, en cambio, demoró algunos minutos en acomodarse. Al Rojo le costó entrar en partido, encontrar fluidez ofensiva y responder a la intensidad visitante. Sin embargo, una vez que logró afirmarse en defensa y mejorar la circulación de balón, comenzó a cambiar el desarrollo.

El local fue de menor a mayor. Primero emparejó el trámite, luego encontró mejores decisiones en ataque y finalmente logró dar vuelta el marcador. La Unión cerró el primer cuarto arriba 20 a 16, una ventaja importante desde lo emocional porque consiguió revertir un comienzo adverso sin perder la calma.

Ese cierre marcó una señal: Santa Paula podía incomodar, pero La Unión estaba preparado para sostener la presión y responder con recursos propios.


Un segundo cuarto clave para quebrar el partido

El segundo período fue uno de los momentos determinantes del encuentro. La Unión mantuvo la intensidad, defendió mejor, encontró gol con mayor naturalidad y empezó a construir una diferencia cada vez más importante.

Los dirigidos por Guastavino tomaron la delantera y no la soltaron. El Rojo se mostró firme, concentrado y efectivo. En ataque, tuvo claridad para elegir los lanzamientos; en defensa, logró incomodar los circuitos de Santa Paula y forzar errores que terminaron pesando.

Santa Paula intentó mantenerse cerca, pero no pudo sostener el ritmo del local. El Azul bajó su eficacia, tuvo dificultades para atacar con comodidad y empezó a sufrir cada pérdida o mala decisión. La Unión aprovechó ese pasaje para lucirse, convertir y defender con solidez.

El descanso largo encontró al local arriba 50 a 31, una diferencia de 19 puntos que reflejó el dominio del equipo colonense en ese tramo. Fue el parcial que empezó a encaminar el triunfo y a poner a La Unión en una posición muy favorable dentro del partido.


Caire, una actuación decisiva para el Rojo

Matías Caire fue el gran nombre propio de la noche. Su producción ofensiva resultó determinante para que La Unión pudiera sostener el control del juego y terminar de quebrar la resistencia de Santa Paula.

Caire no solo anotó 32 puntos, sino que también generó juego para sus compañeros con 6 asistencias. Fue agresivo para atacar, efectivo para definir y claro para leer los momentos del partido. Cada vez que Santa Paula intentó reaccionar, el jugador del Rojo apareció con una respuesta importante.

Su aporte fue completo: puntos, conducción, lectura y liderazgo. En una instancia donde los detalles pesan muchísimo, La Unión encontró en Caire a una figura capaz de marcar diferencias y guiar al equipo en una noche clave.

El equipo también acompañó desde lo colectivo. La Unión volvió a mostrar una estructura sólida, con una defensa intensa, buena circulación de balón y decisión para acelerar cuando el partido lo pidió.


Santa Paula intentó volver tras el descanso

En el tercer cuarto, Santa Paula salió con otra energía. Como ya había ocurrido en otros momentos de la serie, el Azul volvió mejor del vestuario y trató de imponer su ritmo para descontar la diferencia.

El equipo visitante buscó presionar más, correr la cancha y encontrar puntos rápidos que le permitieran meterse nuevamente en partido. Durante algunos pasajes logró incomodar a La Unión, pero el Rojo no cedió la localía tan fácilmente.

Cada vez que Santa Paula insinuó una reacción, el local encontró una respuesta. La Unión volvió a tomar el dominio, controló mejor las posesiones y evitó que la visita redujera la distancia de manera peligrosa.

El tercer cuarto terminó con ventaja para La Unión por 67 a 53. Aunque Santa Paula había logrado mejorar respecto al segundo período, el margen seguía siendo importante y el Rojo llegaba al tramo final con el partido bajo control.


La Unión aceleró en el cierre y selló otro triunfo

En el último cuarto, el desgaste empezó a sentirse. Fue un partido intenso, físico y con mucha exigencia, algo lógico para una serie de cuartos de final. Sin embargo, en ese contexto, La Unión mostró su mejor cara.

El equipo de Colón pisó el acelerador en el momento justo. Cuando necesitó cerrar la historia, lo hizo con decisión, concentración y efectividad. El Rojo aprovechó los espacios, castigó los errores de Santa Paula y manejó los tiempos con inteligencia.

La visita intentó evitar que la diferencia se ampliara, pero le costó demasiado. Santa Paula dejó espacios sin cubrir, cometió errores en la circulación y no logró encontrar la regularidad necesaria para poner en riesgo el triunfo local.

La Unión, aceitado y firme, terminó sellando el 85 a 65 final. Fue otra victoria contundente en casa y una muestra clara de que el equipo colonense está atravesando un momento de mucha confianza.


La Unión quedó a una victoria de semifinales

El triunfo deja a La Unión en una posición ideal. Después de ganar los dos primeros juegos en Colón, el Rojo quedó 2-0 arriba y tendrá tres oportunidades para cerrar la serie.

La llave ahora se mudará a Gálvez, donde Santa Paula deberá ganar para evitar la eliminación. Para La Unión, el próximo partido será la primera chance de conseguir la clasificación a semifinales.

El equipo colonense ya había ganado el primer punto por 91 a 73, también como local. En aquel partido, el Rojo había logrado imponer condiciones después de un inicio complicado y terminó cerrando con autoridad. En el segundo juego, volvió a repetir muchos de esos argumentos: capacidad de reacción, defensa, volumen ofensivo y contundencia en los momentos clave.


Santa Paula, obligado a reaccionar en Gálvez

Santa Paula quedó contra las cuerdas. El Azul perdió los dos partidos en Colón y ahora deberá hacerse fuerte en casa para extender la serie.

El equipo de Gálvez mostró buenos momentos, especialmente en los comienzos de algunos cuartos, pero no logró sostener su intensidad durante los cuarenta minutos. Esa irregularidad fue aprovechada por La Unión, que castigó cada bache y transformó sus mejores pasajes en diferencias amplias.

Para el tercer juego, Santa Paula necesitará mejorar su defensa, reducir pérdidas y encontrar mayor regularidad ofensiva. También deberá apoyarse en su localía y en el empuje de su gente para intentar descontar la serie.


La clave del partido

La clave estuvo en el segundo cuarto, donde La Unión marcó una diferencia decisiva. Después de un primer parcial parejo, el Rojo elevó su nivel defensivo, encontró claridad en ataque y se fue al descanso arriba 50 a 31.

Ese tramo le dio al local una ventaja que supo administrar durante el resto de la noche. La actuación de Caire terminó de completar el panorama: fue el líder ofensivo, el jugador más desequilibrante y el encargado de sostener el dominio de La Unión.


Cómo sigue la serie

La serie continuará en Gálvez, donde Santa Paula recibirá a La Unión con la obligación de ganar para seguir en carrera. El Rojo, en cambio, tendrá la primera oportunidad de cerrar la llave y avanzar a semifinales.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: La Unión 91 – Santa Paula 73
  • Juego 2: La Unión 85 – Santa Paula 65
  • Serie: La Unión gana 2-0
  • Próximo partido: en Gálvez
  • Situación: La Unión quedó match point
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

La Unión derrotó a Santa Paula por 85 a 65 en Colón y quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Rojo volvió a imponer su localía, quebró el partido con un segundo cuarto dominante y tuvo una noche brillante de Matías Caire, quien terminó con 32 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias. En la visita, Gino Balbo fue el máximo anotador con 14 unidades.




Barrio Parque venció a Gimnasia y se quedó con el primer punto de la serie

Barrio Parque hizo pesar su localía, superó a Gimnasia y Esgrima La Plata por 87 a 76 y se quedó con el primer punto de la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Verde del Sur tuvo un gran inicio, resistió la reacción del Lobo y cerró el partido con defensa, carácter y tiros externos decisivos.

Barrio Parque pegó primero ante Gimnasia y arrancó con ventaja en los cuartos de final

Barrio Parque comenzó con el pie derecho su serie de cuartos de final de La Liga Argentina. En Córdoba, el equipo dirigido por Cristian Colli derrotó a Gimnasia y Esgrima La Plata por 87 a 76 y se adelantó 1-0 en una llave que promete ser muy disputada.

El Verde del Sur logró imponer condiciones en el inicio, sostuvo su intensidad defensiva durante buena parte de la noche y encontró respuestas en momentos clave para frenar la reacción visitante. La victoria tuvo un valor importante no solo por tratarse del primer punto de la serie, sino también porque Barrio Parque defendió la ventaja de localía en una instancia donde cada partido puede marcar el rumbo del cruce.

El máximo anotador del ganador fue Juan Manuel Bejar, quien terminó con 20 puntos y apareció en momentos determinantes. En Gimnasia, la gran figura de la noche fue Gian Franco Sinconi, autor de 36 puntos, máximo anotador del partido y principal sostén ofensivo del Lobo.


Un arranque firme del Verde

Barrio Parque tuvo un comienzo muy sólido. Desde los primeros minutos se mostró bien plantado en defensa, con intensidad en la marca y buena lectura para incomodar los ataques de Gimnasia. Ese trabajo atrás le permitió crecer en ofensiva, donde encontró variantes para lastimar.

El local no dependió de una sola vía de gol. Movió la pelota, atacó con criterio y aprovechó los espacios que fue generando. Con esa combinación de defensa firme y recursos ofensivos, logró sacar una primera diferencia de nueve puntos.

Gimnasia reaccionó rápidamente y volvió a ponerse en partido, pero Parque no perdió el foco. El equipo cordobés se mantuvo aferrado a su marca, recuperó estabilidad en el cierre del cuarto y terminó los primeros diez minutos arriba 26 a 17.

Ese primer parcial fue importante para establecer el tono del partido. Barrio Parque marcó presencia, hizo valer su localía y obligó al Lobo a correr desde atrás.


El recambio sostuvo la intensidad

En el segundo cuarto, el local mantuvo el rendimiento pese a la rotación. El ingreso de jugadores desde el banco no afectó la estructura del equipo, que siguió defendiendo con energía y atacando con claridad.

Barrio Parque logró estirar la diferencia hasta las 17 unidades, un margen que parecía darle cierto control del desarrollo. Sin embargo, Gimnasia no se quebró. El conjunto platense empezó a encontrar respuestas, especialmente a través de Gian Franco Sinconi, quien fue ganando protagonismo cerca del tablero ofensivo.

Sinconi se transformó en el eje de la reacción visitante. Con presencia interior, capacidad para cargar el rebote y eficacia en la zona pintada, sostuvo a Gimnasia en un tramo complicado y permitió que el Lobo achicara la distancia.

Parque, por su parte, perdió algo de fluidez ofensiva. Se quedó sin gol durante varios pasajes y eso le permitió a la visita volver a meterse de lleno en el partido. Al descanso largo, el marcador quedó 45 a 40 para el Verde, una ventaja menor a la que había llegado a construir, pero todavía favorable.


Gimnasia reaccionó y llegó a pasar al frente

El tercer cuarto fue el momento más difícil para Barrio Parque. Si bien el local inició mejor tras el entretiempo, Gimnasia logró acomodarse defensivamente y comenzó a controlar mejor los ataques del equipo cordobés.

Con mayor firmeza atrás y con Sinconi como principal referencia adelante, el Lobo fue recortando la diferencia. La visita tuvo paciencia, aprovechó las oportunidades y encontró el envión necesario para cambiar el desarrollo.

A falta de 1:37 para el final del tercer cuarto, Gimnasia pasó al frente por primera vez en el partido. Fue una señal fuerte: después de haber estado 17 puntos abajo, el equipo platense lograba revertir el trámite y poner presión sobre el local.

Sin embargo, Parque no se desordenó. El tercer capítulo terminó igualado 62 a 62, dejando todo abierto para los últimos diez minutos. El partido entró al cuarto final con máxima tensión y con la sensación de que el primer punto se iba a definir por detalles.


Defensa, Cantarutti y Bejar para cerrar el partido

En el último cuarto apareció nuevamente la mejor versión de Barrio Parque. El Verde del Sur recuperó la intensidad defensiva, bajó el goleo de Gimnasia y volvió a controlar el ritmo del encuentro.

La clave estuvo en la defensa. Parque logró limitar las acciones del Lobo, cortó el envión visitante y obligó a tomar lanzamientos más incómodos. Ese trabajo defensivo le permitió ganar confianza en ataque y encontrar puntos decisivos.

En ese contexto, fueron fundamentales las apariciones de Cantarutti y Juan Manuel Bejar desde el perímetro. Sus tiros externos llegaron en momentos clave, cuando el partido estaba abierto y cada posesión pesaba demasiado.

Con esos aciertos, Barrio Parque volvió a escaparse en el marcador y pudo cerrar el juego sin mayores complicaciones. El parcial final le permitió sellar el 87 a 76 y festejar el primer punto de la serie.


Barrio Parque defendió su localía y puso el 1-0

El triunfo deja a Barrio Parque en una posición favorable, aunque la serie recién comienza. El equipo cordobés cumplió con el primer objetivo: hacerse fuerte en casa y tomar ventaja en los cuartos de final.

La victoria también confirma algunas de sus virtudes principales. Parque volvió a apoyarse en la defensa, sostuvo la intensidad con la rotación y encontró respuestas ofensivas repartidas. Aunque tuvo un bache importante entre el segundo y el tercer cuarto, supo reaccionar a tiempo y mostró carácter para cerrar mejor que su rival.

El punto más destacado fue la capacidad para recomponerse después de que Gimnasia pasara al frente. En playoffs, ese tipo de momentos suelen definir partidos. Barrio Parque no se apuró, volvió a su plan defensivo y encontró lanzamientos abiertos para recuperar el control.


Gimnasia compitió, pero no pudo sostener la remontada

Gimnasia y Esgrima La Plata dejó señales positivas, pese a la derrota. El Lobo logró reaccionar después de un mal inicio, descontó una diferencia de 17 puntos y llegó a pasar al frente en el tercer cuarto.

La gran figura visitante fue Gian Franco Sinconi, quien tuvo una actuación imponente con 36 puntos. Su producción ofensiva mantuvo a Gimnasia en partido y lo convirtió en el jugador más determinante de la noche.

Sin embargo, al equipo platense le costó sostener el nivel en el último cuarto. Cuando Barrio Parque subió nuevamente la intensidad defensiva, Gimnasia perdió eficacia y no encontró suficientes respuestas para igualar el cierre.

La serie continuará en Córdoba, y el segundo juego será una prueba importante para el Lobo. Si logra ajustar el inicio y sostener durante más tiempo su producción ofensiva, tendrá chances de pelear el segundo punto.


La clave del partido

La clave estuvo en el último cuarto. Después de que Gimnasia lograra empatar el partido 62-62 y hasta pasar al frente en el tercer período, Barrio Parque recuperó su identidad defensiva en el tramo decisivo.

El Verde bajó el goleo del Lobo, cerró mejor las posesiones y encontró tiros externos fundamentales de Cantarutti y Bejar. Esa combinación de defensa y perímetro terminó inclinando el partido.


Cómo sigue la serie

Con este resultado, Barrio Parque quedó 1-0 arriba en la serie de cuartos de final. El segundo punto se jugará nuevamente en Córdoba.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: Barrio Parque 87 – Gimnasia y Esgrima La Plata 76
  • Serie: Barrio Parque gana 1-0
  • Juego 2: lunes 4 de mayo, 21.30 horas
  • Sede: Córdoba
  • Formato: al mejor de cinco partidos

La serie está pactada al mejor de cinco encuentros, por lo que el equipo que consiga tres victorias avanzará a semifinales.


Síntesis del partido

Barrio Parque venció a Gimnasia y Esgrima La Plata por 87 a 76 y se adelantó 1-0 en los cuartos de final de La Liga Argentina. El equipo cordobés tuvo un gran inicio, llegó a sacar 17 puntos de diferencia, pero sufrió la reacción del Lobo, que igualó el partido 62-62 al cierre del tercer cuarto. En el último parcial, el Verde recuperó intensidad defensiva y lo cerró con apariciones claves de Cantarutti y Bejar desde el perímetro.




Lanús volvió a vencer a Villa San Martín y quedó match point en La Liga Argentina

Lanús volvió a hacerse fuerte como local, derrotó a Villa San Martín por 63 a 53 y quedó 2-0 en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. Con un tercer cuarto determinante, el Granate destrabó un partido duro, defensivo y de bajo goleo para quedar a una victoria de las semifinales.

Lanús dio otro paso enorme en los cuartos de final de La Liga Argentina. En el Antonio Rotili, el Granate volvió a superar a Villa San Martín de Resistencia, esta vez por 63 a 53, y dejó la serie 2-0 a su favor. Con este resultado, el equipo dirigido por Manu Anglese quedó con triple match point y viajará a Chaco con la posibilidad concreta de cerrar la llave y meterse entre los cuatro mejores de la temporada.

No fue una noche sencilla para Lanús. Villa San Martín volvió a presentar una defensa intensa, física y muy trabajada, capaz de incomodar los circuitos habituales del conjunto local. El Tricolor chaqueño redujo la velocidad del Granate, le quitó espacios para correr y lo obligó a jugar muchas ofensivas estacionadas. Sin embargo, Lanús encontró soluciones en el momento justo y construyó la victoria a partir de un tercer cuarto decisivo.

El partido tuvo un ritmo bajo, defensas muy aplicadas y pocas concesiones. En ese escenario, el Granate mostró paciencia, carácter y jerarquía para soportar los momentos adversos. La figura volvió a ser Martín Franchino, determinante en ambos costados de la cancha, mientras que Mike Henry apareció como pieza clave para destrabar el desarrollo ofensivo.


Un comienzo incómodo para Lanús

El arranque fue favorable para Villa San Martín. El equipo chaqueño entendió desde el primer minuto que debía bajar el ritmo del partido, evitar que Lanús corriera la cancha y castigar cerca del aro. Con Rómulo Gusmao como referencia interior, el Tricolor tomó las primeras ventajas y se escapó 8-1 cuando restaban poco más de seis minutos para el cierre del primer cuarto.

Lanús tuvo dificultades para anotar. La defensa visitante lo empujó a lanzamientos forzados, le cerró caminos hacia el aro y le impidió encontrar fluidez. El local demoró más de cuatro minutos en convertir su primer tiro de campo y llegó a registrar un arranque de 1/11 en lanzamientos.

El primer cuarto reflejó esa paridad desde la lucha y esa incomodidad ofensiva. Villa San Martín lo cerró arriba 12 a 9, en un tramo donde ambos equipos mostraron más intensidad defensiva que claridad adelante. Lanús terminó con apenas 19% de cancha, mientras que la visita sostuvo un 35%, suficiente para marcar una mínima diferencia.


El banco le dio aire al Granate

En el segundo cuarto, Lanús comenzó a encontrar algunas respuestas. La rotación le dio otro impulso al equipo, especialmente con el ingreso de Edgar Henry Merchant, quien aportó energía, defensa y frescura para emparejar el trámite.

El Granate logró igualar el marcador 15-15, pero Villa San Martín volvió a lastimar con sus hombres grandes. El equipo de Resistencia aprovechó los cambios defensivos del local y encontró puntos cerca del aro para recuperar el control del juego.

Después de un tiempo muerto de Anglese, Lanús consiguió correr algunas posesiones, algo que no había podido hacer en el primer tramo del partido. Con un parcial de 7-0, pasó al frente 22-19. Sin embargo, el Tricolor respondió con una ráfaga de Elián Centeno, quien sumó puntos importantes para devolverle la ventaja a la visita.

El descanso largo encontró a Villa San Martín arriba 30 a 29, sosteniendo su plan: ritmo bajo, defensa fuerte, mucha concentración y ataques largos para evitar que Lanús desplegara su mejor versión.


El tercer cuarto que cambió todo

El quiebre del partido llegó después del entretiempo. Villa San Martín arrancó mejor y, aprovechando algunas imprecisiones del local, tomó ventaja de 33-29. En ese momento, Lanús parecía nuevamente atrapado en la defensa chaqueña.

Pero allí apareció la respuesta más importante de la noche. Mike Henry tomó protagonismo y se transformó en el jugador que abrió el partido para el Granate. Con agresividad, lectura y decisión, sumó nueve puntos en el tercer cuarto y lideró la reacción local.

Lanús pasó de estar incómodo a encontrar ritmo. El equipo ajustó atrás, elevó su intensidad y, sobre todo, recuperó la eficacia desde el perímetro. Los triples empezaron a fluir y el Granate firmó un parcial decisivo. En ese tramo, Martín Franchino también fue clave como segunda vía ofensiva, acompañando a Henry y aportando seis puntos en el período.

Villa San Martín, en cambio, perdió claridad. La visita apenas anotó siete puntos en todo el tercer cuarto, con un pobre 3/14 de campo. Esa sequía ofensiva fue determinante para que Lanús diera vuelta el partido y cerrara el segmento arriba 50 a 37.

Ese tercer cuarto fue el punto de inflexión de la noche. En un partido de bajo goleo, una diferencia de 13 puntos pesaba muchísimo, y Lanús supo construirla con defensa, triples y una lectura más serena del juego.


Franchino, Henry y una victoria de alto valor

Lanús tuvo en Martín Franchino a su jugador más completo. El interno terminó con 15 puntos, 7 rebotes, 3 recuperos y 3 tapas, pero su influencia fue más allá de la planilla. Fue importante en la defensa, en la protección del aro, en el rebote y en la lectura de los momentos sensibles.

Mike Henry fue el máximo anotador del Granate con 18 puntos y resultó fundamental para destrabar el partido en el tercer cuarto. Su aparición ofensiva le dio a Lanús el impulso que necesitaba cuando el desarrollo se había vuelto incómodo.

Del lado de Villa San Martín, Rómulo Gusmao fue el más destacado con 16 puntos y 7 rebotes. El interno fue una referencia constante cerca del aro y sostuvo a su equipo durante buena parte del partido, especialmente en el arranque.


Lanús administró la ventaja y cerró con oficio

En el último cuarto, Lanús mantuvo el envión. Con Franchino encendido, el local llegó a sacar una máxima importante de 57 a 39 a los tres minutos del período final. Esa diferencia parecía encaminar definitivamente el partido.

Villa San Martín, exigido por el desgaste defensivo acumulado, intentó cambiar energías con la rotación. Los jóvenes le dieron otra velocidad al equipo de Eduardo Jápez, especialmente con la aparición de Emir Pérez Barrios, quien aportó seis puntos y ayudó a recortar la distancia.

El Tricolor logró acercarse 61-49 cuando quedaban poco más de dos minutos. Ante esa reacción, Anglese pidió tiempo muerto para ordenar al equipo y evitar cualquier sobresalto. Desde allí, Lanús administró la diferencia con inteligencia, manejó el reloj, cuidó las posesiones y terminó cerrando un triunfo justo por 63 a 53.


Lanús quedó a una victoria de semifinales

Con este triunfo, Lanús dejó la serie 2-0 y quedó a un paso de las semifinales. El valor del resultado es enorme porque el Granate defendió su localía en los dos primeros juegos y ahora viajará a Resistencia con tres oportunidades para cerrar la llave.

La serie se trasladará al norte del país el próximo martes, donde Villa San Martín estará obligado a ganar para seguir con vida. Lanús, en cambio, llegará con margen, confianza y la tranquilidad de haber resuelto dos partidos muy diferentes.

En el primer juego, el Granate había tenido que remontar en el último cuarto para ganar 72 a 65. En el segundo, debió adaptarse a un desarrollo más físico, de menor goleo y con menos espacios. En ambos casos, encontró respuestas en los momentos clave. Esa es una señal importante para un equipo que pretende pelear por el ascenso.


Villa San Martín, obligado a reaccionar en Resistencia

Para Villa San Martín, el margen de error desapareció. El equipo chaqueño compitió muy bien durante largos pasajes de los dos partidos en Lanús, pero no logró sostener el rendimiento durante los cuarenta minutos.

En el segundo juego, su plan defensivo funcionó durante buena parte de la noche. Bajó el ritmo del Granate, redujo sus contraataques y lo llevó a un partido incómodo. Sin embargo, el tercer cuarto fue letal: la falta de gol y la efectividad de Lanús desde el perímetro cambiaron por completo el desarrollo.

Ahora, el Tricolor deberá hacerse fuerte en casa. Necesita recuperar energía, sostener su defensa y encontrar mayor regularidad ofensiva para evitar la eliminación. La serie todavía no está cerrada, pero Lanús quedó en una posición ideal.


La clave del partido

La gran clave fue el tercer cuarto de Lanús. Después de un primer tiempo muy cerrado y con Villa San Martín arriba por la mínima, el Granate encontró soluciones ofensivas, defendió con mayor agresividad y castigó desde el perímetro.

Mike Henry fue decisivo en ese pasaje, Franchino acompañó con puntos y presencia, y la defensa local limitó a la visita a solo siete unidades en el parcial. Ese tramo explicó buena parte del triunfo y dejó a Lanús con el control definitivo del partido.


Cómo sigue la serie

La llave continuará el próximo martes en Resistencia. Villa San Martín recibirá a Lanús con la obligación de ganar para descontar en la serie. El Granate, por su parte, tendrá la primera posibilidad de cerrar el cruce y clasificarse a semifinales.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: Lanús 72 – Villa San Martín 65
  • Juego 2: Lanús 63 – Villa San Martín 53
  • Serie: Lanús gana 2-0
  • Próximo partido: martes, en Resistencia
  • Situación: Lanús quedó match point

Síntesis del partido

Lanús venció a Villa San Martín por 63 a 53 en el Antonio Rotili y quedó 2-0 en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Granate sufrió durante el primer tiempo, pero cambió la historia con un tercer cuarto brillante, donde ajustó en defensa, encontró efectividad desde el perímetro y dejó a la visita en apenas siete puntos. Franchino y Henry fueron decisivos para que el equipo de Manu Anglese quede a una victoria de semifinales.




San Isidro pegó primero ante Deportivo Viedma y se adelantó en los cuartos de final de La Liga Argentina

San Isidro hizo pesar su localía en el Antonio Manno, superó a Deportivo Viedma por 70 a 61 y se quedó con el primer punto de la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El equipo de San Francisco construyó la victoria desde una defensa intensa, un buen primer tiempo y el control del juego en el cierre.

San Isidro venció a Deportivo Viedma y arrancó con ventaja en los cuartos de final

San Isidro dio el primer paso en una serie que promete ser exigente. En el estadio Antonio Manno, el equipo de San Francisco derrotó a Deportivo Viedma por 70 a 61 y se adelantó 1-0 en los cuartos de final de La Liga Argentina.

El “Santo” logró imponer condiciones principalmente desde la defensa. Desde el arranque, el local presionó sobre el balón, incomodó la circulación ofensiva del conjunto rionegrino y consiguió cortar los principales circuitos de juego de un rival que venía con mucha confianza después de eliminar a Provincial de Rosario en una serie histórica.

San Isidro sabía que el primer punto podía marcar el tono del cruce. Y lo jugó con esa mentalidad: intenso, concentrado y con pasajes de alto nivel, sobre todo durante la primera mitad, donde logró construir una diferencia importante para manejar el trámite con mayor tranquilidad.


Una defensa que marcó el camino

El comienzo del partido fue determinante para San Isidro. El equipo de calle Corrientes salió con una postura defensiva muy firme, presionando la primera línea, dificultando las recepciones y obligando a Deportivo Viedma a tomar decisiones incómodas.

Esa energía defensiva fue clave para que el local pudiera correr, jugar con mayor fluidez y encontrar mejores lanzamientos. San Isidro no solo defendió bien, sino que también trasladó esa intensidad al ataque, con buena circulación de balón, paciencia para elegir las opciones y mayor claridad en los momentos iniciales.

Deportivo Viedma, que llegaba golpeado anímicamente de manera positiva tras una remontada enorme ante Provincial, no pudo encontrar rápidamente su ritmo. El equipo rionegrino venía de dar vuelta una serie que perdía 0-2, con triunfos de carácter en Viedma y una victoria decisiva en Rosario por 80 a 78. Sin embargo, en San Francisco se encontró con un rival que no le permitió jugar cómodo desde el primer cuarto.


Hooper, una vía clara en el primer tiempo

En ataque, San Isidro encontró respuestas importantes en Hooper, quien fue determinante durante la primera mitad. El jugador se mostró agresivo en el uno contra uno, atacó con decisión y se transformó en una de las principales vías de gol del equipo local.

Hooper aportó 13 puntos en el primer tiempo, siendo clave para que San Isidro pudiera despegarse en el marcador. Su producción ofensiva le dio aire al equipo en un tramo donde el “Santo” logró combinar intensidad defensiva con efectividad adelante.

Con ese aporte individual y una estructura colectiva sólida, San Isidro se fue al descanso largo arriba por 37 a 26. La diferencia de once puntos reflejó lo que había ocurrido en el desarrollo: un local más cómodo, más intenso y más preciso ante un Deportivo Viedma que tuvo dificultades para sostener su juego ofensivo.


Viedma intentó reaccionar, pero San Isidro respondió desde el perímetro

En el tercer cuarto apareció una mejor versión de Deportivo Viedma. El conjunto rionegrino logró mayor fluidez, encontró caminos hacia el aro y consiguió anotar 20 puntos en el período. Fue el momento en el que la visita intentó volver al partido y ponerle presión al dueño de casa.

Sin embargo, San Isidro respondió con madurez. Cada vez que Viedma insinuó una reacción, el local encontró respuestas, especialmente desde el perímetro. Esa eficacia exterior le permitió sostener la diferencia y evitar que el rival se acercara de manera peligrosa.

Lejos de perder el control, el equipo dirigido por Sebastián Porta mantuvo el orden, administró las posesiones y cerró el tercer cuarto con una ventaja todavía más amplia: 62 a 46. Ese parcial dejó a San Isidro muy bien perfilado para afrontar los últimos diez minutos.


Oficio para cerrar el partido

El último cuarto tuvo un desarrollo más controlado. San Isidro ya había hecho el trabajo más pesado durante los tres primeros períodos y, en el cierre, se dedicó a manejar los tiempos del partido.

Deportivo Viedma buscó achicar la diferencia, pero nunca logró meterse de lleno en la pelea por el resultado. El local jugó con oficio, evitó pérdidas innecesarias y no permitió que el conjunto rionegrino encontrara una racha lo suficientemente fuerte como para poner en riesgo la victoria.

Con solidez y concentración, San Isidro terminó sellando el 70 a 61 final, resultado que le permitió adelantarse en la serie y confirmar el valor de su localía en una instancia decisiva del campeonato.


San Isidro puso el 1-0 y sostiene su candidatura

El triunfo tiene un peso importante para San Isidro, no solo porque le permite comenzar arriba la serie, sino también porque ratifica su condición de uno de los equipos fuertes de estos playoffs.

El elenco de San Francisco llegó a los cuartos de final después de eliminar a Salta Basket por 3-1 en octavos. Además, por el reordenamiento de los cruces y los resultados de las demás series, San Isidro quedó con ventaja de localía para todas las instancias que dispute. Esa condición puede ser determinante en una Liga Argentina donde los detalles, los viajes y la fortaleza en casa pesan muchísimo.

Ante Deportivo Viedma, el “Santo” mostró argumentos concretos: defensa, intensidad, control emocional y capacidad para responder cuando la visita intentó reaccionar. No fue una victoria deslumbrante desde el marcador, pero sí muy sólida desde el desarrollo.


Deportivo Viedma no pudo repetir el golpe, pero sigue en carrera

Para Deportivo Viedma, la derrota marca el primer tropiezo de una nueva serie, pero no cambia el escenario competitivo de fondo. El equipo rionegrino ya demostró en estos playoffs que tiene carácter para reaccionar en contextos adversos.

En la ronda anterior, Viedma estuvo contra las cuerdas ante Provincial de Rosario, el mejor equipo de la fase regular. Perdía la serie 0-2 y logró una remontada inolvidable para clasificar a cuartos de final. Primero ganó en casa, luego igualó la serie con un triunfo agónico y finalmente dio el golpe como visitante en Rosario.

Esa experiencia es un antecedente importante. Viedma sabe jugar series largas, sabe convivir con la presión y ya mostró que puede competir fuera de casa. Sin embargo, ante San Isidro tendrá que ajustar varios aspectos, especialmente en el inicio de los partidos y en la generación ofensiva ante defensas intensas.

El segundo juego será clave para sus aspiraciones. Si logra robar un punto en San Francisco, viajará a Río Negro con la serie igualada y con la posibilidad de hacerse fuerte ante su gente. Si San Isidro vuelve a ganar, el margen de error para Viedma será mínimo.


La clave del partido

La diferencia principal estuvo en la defensa inicial de San Isidro. El local no permitió que Deportivo Viedma se acomodara, controló las principales vías ofensivas del rival y construyó desde atrás una ventaja que luego administró con inteligencia.

El segundo punto fuerte fue la respuesta ofensiva en momentos sensibles. Hooper fue importante en la primera mitad, mientras que en el tercer cuarto el perímetro apareció para frenar la reacción visitante.

San Isidro no necesitó un goleo explosivo para ganar. Le alcanzó con sostener su identidad, bajar el ritmo de Viedma y jugar con mayor claridad durante los momentos determinantes.


Cómo sigue la serie

La serie continuará este lunes a las 21 horas, nuevamente en el estadio Antonio Manno de San Francisco. Será el segundo punto de los cuartos de final y otra oportunidad para que San Isidro defienda su localía.

Luego, el cruce se trasladará a Viedma, donde el conjunto rionegrino intentará hacerse fuerte en su cancha. La serie está pactada al mejor de cinco partidos, por lo que el primer equipo que consiga tres victorias avanzará a semifinales.

Calendario de la serie

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: lunes, 21 horas, en San Francisco
  • Juego 3: jueves, en Viedma
  • Juego 4: de ser necesario, en Viedma
  • Juego 5: de ser necesario, en San Francisco

Síntesis del partido

San Isidro arrancó mejor, defendió con intensidad, encontró en Hooper una vía ofensiva importante y se fue al descanso con ventaja de 37 a 26. Deportivo Viedma reaccionó en el tercer cuarto con 20 puntos, pero el local respondió desde el perímetro y cerró ese tramo arriba 62 a 46. En el último período, el equipo de Sebastián Porta manejó los tiempos y selló el triunfo por 70 a 61 para ponerse 1-0 en la serie.




Lando Norris logró la pole para el sprint de Miami y McLaren renació en la Fórmula 1

Lando Norris marcó el mejor tiempo en la clasificación sprint del GP de Miami y le dio a McLaren una señal fuerte de recuperación tras un arranque de temporada lleno de problemas.

La clasificación sprint del Gran Premio de Miami 2026 dejó una señal contundente para el campeonato de Fórmula 1: McLaren volvió a ser competitivo y Lando Norris recuperó protagonismo con una pole clave. El piloto británico marcó el mejor tiempo en la SQ3 y largará desde el primer lugar en la carrera corta de este sábado, en un fin de semana que puede marcar un punto de quiebre para el equipo campeón del mundo.

Norris detuvo el cronómetro en 1m27s869 y superó por 222 milésimas a Kimi Antonelli, líder del Mundial y una de las grandes revelaciones de la temporada. El joven piloto de Mercedes completará la primera fila, mientras que Oscar Piastri partirá tercero y Charles Leclerc lo hará desde el cuarto lugar tras un error que le impidió pelear por una posición todavía más alta.

La pole de Norris no fue una clasificación más. Fue, sobre todo, una respuesta. McLaren venía de un arranque de temporada muy golpeado, con problemas graves en China y una primera parte del año lejos de las expectativas que genera un equipo campeón. En Australia, apenas Norris había podido correr luego del inconveniente sufrido por Piastri en las vueltas previas, mientras que en China el equipo padeció una verdadera pesadilla: sus dos autos ni siquiera pudieron largar la carrera por problemas de batería.

Por eso, Miami apareció como el escenario ideal para medir si el trabajo realizado durante el parón de cinco semanas había dado resultado. Y la respuesta fue inmediata: McLaren llegó con un auto profundamente renovado y Norris lo aprovechó al máximo.

McLaren cambió el auto y Norris lo transformó en pole

El equipo de Woking llegó al GP de Miami con un paquete de actualizaciones muy importante. Según la información presentada, el MCL40 recibió cambios en la esquina frontal, el cubre motor, los pontones, los espejos, el suelo, la suspensión trasera y el alerón trasero. La intención fue mejorar el flujo aerodinámico, optimizar la carga y recuperar sensaciones de agarre, especialmente en un circuito donde la tracción y la estabilidad son determinantes.

La mejora fue evidente desde el inicio de la actividad. Norris se mostró cómodo, volvió a encontrar confianza en el auto y terminó construyendo una vuelta decisiva en el momento justo. El británico reconoció después de la clasificación que el resultado fue “perfecto” para el equipo y remarcó que las mejoras le permitieron volver a sentir agarre en el monoplaza.

El dato emocional también cuenta: Miami es una pista especial para Norris. Allí consiguió su primera victoria en Fórmula 1 en 2024 y ahora volvió a brillar con una pole sprint que puede servir como impulso para todo el fin de semana.

Norris: “Es una buena manera de recompensar al equipo”

Tras quedarse con el primer lugar, Norris valoró especialmente el esfuerzo del equipo. El campeón destacó que McLaren introdujo muchas mejoras y que el resultado fue una forma de devolverle al grupo todo el trabajo realizado durante las semanas sin competencia. También admitió que su SQ2 no había sido buena y que eso no le había dado demasiada confianza antes de la definición.

Sin embargo, cuando llegó la vuelta decisiva, Norris respondió. Incluso reconoció que no fue un giro perfecto, porque cometió un error en la curva 16, pero aun así le alcanzó para quedarse con la pole. Esa diferencia habla no solo del nivel del piloto, sino también del salto competitivo que parece haber dado McLaren en Miami.


La frase que resume el momento es clara: “simplemente estoy feliz de estar de vuelta aquí”. Y ese regreso tiene peso deportivo y simbólico. Norris no solo volvió a pelear adelante: también reinstaló a McLaren en una discusión que parecía dominada por Mercedes y Ferrari.

Antonelli, el líder del Mundial, largará segundo

El segundo lugar de Kimi Antonelli confirma que Mercedes sigue siendo una referencia fuerte en la temporada. El italiano llega a Miami como líder del campeonato con 72 puntos, por delante de su compañero George Russell, que suma 63. Mercedes ganó las tres primeras carreras del año: Russell se impuso en Australia y Antonelli hizo lo propio en China y Japón.

La actuación de Antonelli en la qualy sprint sostiene su candidatura, pero también deja una advertencia: la ventaja de Mercedes puede empezar a achicarse. El propio Russell ya había señalado que el dominio del equipo no iba a durar para siempre, y la pole de Norris parece darle sentido a esa lectura.

Miami, entonces, puede ser el primer gran examen real para Mercedes después de un arranque impecable. La primera fila con Norris y Antonelli promete una largada de alto voltaje en la carrera sprint.

Piastri tercero y McLaren vuelve a poner dos autos arriba

Otro dato relevante para McLaren es la posición de Oscar Piastri, que largará tercero. El australiano venía de una gran actuación en Japón, donde lideró y terminó segundo después de un auto de seguridad que le jugó en contra. En Miami, volvió a meterse en la pelea y confirmó que las mejoras del equipo no beneficiaron únicamente a Norris.

Con Norris primero y Piastri tercero, McLaren vuelve a tener una estructura competitiva para sumar fuerte. Después de los golpes iniciales de la temporada, el equipo papaya necesita transformar velocidad en puntos, y el sprint de Miami aparece como una oportunidad ideal para empezar a recortar terreno.

Ferrari dejó pasar una gran chance con Leclerc

Charles Leclerc terminó cuarto, pero la sensación en Ferrari fue de oportunidad perdida. El monegasco tenía ritmo para pelear por la primera fila, pero un error en su intento de SQ3 lo dejó detrás de Piastri. La frustración fue evidente, sobre todo porque Ferrari llegaba a Miami con la ilusión de acercarse a Mercedes y confirmar que podía dar el salto definitivo.

La escudería italiana venía mostrando regularidad, con Leclerc y Lewis Hamilton sumando puntos en las tres primeras fechas. Sin embargo, todavía no había logrado convertir esa consistencia en victoria. Miami era señalado como un punto de partida importante para Ferrari, especialmente después de la frase de Fred Vasseur: “En Miami empieza un nuevo campeonato”.

Por ahora, el primer golpe lo dio McLaren.

Verstappen fue quinto y Red Bull todavía busca respuestas

Max Verstappen clasificó quinto para el sprint. Red Bull también llevó actualizaciones al RB22 con la intención de mejorar un arranque de temporada muy por debajo de lo esperado. El neerlandés reconoció que hubo un paso adelante, aunque todavía señaló debilidades claras, especialmente en el primer sector, de alta velocidad.


El tetracampeón explicó que en carreras anteriores estaban a más de un segundo de diferencia y que ahora esa brecha se redujo aproximadamente a la mitad. Para Red Bull, eso representa una mejora, aunque todavía insuficiente para volver a dominar.

Verstappen compartirá fila con George Russell, una combinación que agrega otro condimento al sprint por los antecedentes picantes entre ambos. En un campeonato donde Red Bull aparece lejos de su versión dominante, cada avance tiene valor, pero Miami todavía no parece mostrar una recuperación total.

Albon fue sancionado y largará 19° en el sprint

Una de las novedades posteriores a la clasificación fue la sanción a Alex Albon. El piloto perdió su tiempo de SQ1 y todos sus registros de SQ2 por límites de pista en la curva 6. La infracción fue detectada tarde, cuando ya había comenzado la segunda parte de la clasificación, por lo que los comisarios eliminaron también sus vueltas posteriores.

Como consecuencia, Albon largará 19° en la carrera sprint. La sanción hizo que Carlos Sainz, Liam Lawson, Arvid Lindblad, Esteban Ocon y Sergio Pérez ganaran una posición cada uno.

Un fin de semana condicionado por el clima

El sprint de Miami se disputará este sábado, pero el fin de semana todavía tiene un interrogante grande: el clima. Para el domingo se pronostican fuertes tormentas eléctricas, especialmente en la franja horaria cercana al inicio de la carrera principal. La probabilidad de tormentas llega al 90%, lo que podría obligar a modificar el cronograma.

El viernes y el sábado se esperan condiciones más estables, con calor cercano a los 30 grados y pista seca. Sin embargo, la carrera del domingo podría verse afectada por el protocolo estricto que se aplica en Estados Unidos ante tormentas eléctricas. La Fórmula 1 incluso analiza la posibilidad de adelantar o retrasar la competencia si el pronóstico se mantiene.

Este detalle no es menor: bajo el nuevo reglamento, todavía no se giró con pista mojada, y Miami, con muros cercanos y características de circuito semipermanente, no parece el escenario ideal para un debut en condiciones extremas.

La vuelta del Mundial cambió el mapa: Mercedes lidera, pero McLaren apareció

La temporada 2026 llegó a Miami después de cinco semanas sin actividad por la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita debido a la guerra en Medio Oriente. Ese parón permitió que los equipos trabajaran en actualizaciones, simulaciones y ajustes de rendimiento.

Hasta aquí, Mercedes había sido el equipo más fuerte, con tres victorias en tres fechas. Antonelli lidera el campeonato, Russell lo sigue de cerca y Ferrari se mantiene al acecho con Leclerc y Hamilton. Pero la clasificación sprint de Miami dejó una señal nueva: McLaren está de vuelta.

Norris, que llegaba quinto en el campeonato con 25 puntos, necesita recuperar terreno. Piastri, sexto con 21, también busca consolidarse. La pole sprint no entrega el premio grande, pero puede ser el inicio de un cambio de tendencia para un equipo que necesitaba una reacción urgente.

Conclusión: Norris dio el golpe justo donde McLaren necesitaba reaccionar

La pole de Lando Norris para el sprint de Miami no solo ordena la grilla de la carrera corta. También instala una lectura fuerte para el campeonato: McLaren corrigió, evolucionó y volvió a tener un auto capaz de pelear adelante.

Después de un inicio turbulento, el equipo papaya encontró aire en Miami. Norris fue preciso, Piastri acompañó desde el tercer lugar y Mercedes ya no aparece tan cómodo como en las primeras fechas. Ferrari dejó pasar una oportunidad con Leclerc y Red Bull, aunque mejoró, todavía está lejos de su mejor versión.

El sprint de Miami tendrá a Norris y Antonelli en la primera fila, dos generaciones y dos realidades frente a frente: el campeón que quiere volver a mandar y el líder joven que busca sostener el dominio de Mercedes. En una Fórmula 1 que volvió después de cinco semanas de pausa, Miami ya entregó su primer mensaje: el Mundial se volvió a encender y McLaren regresó a la pelea grande.