Zoe Acosta, del hobby al oro en el remo coastal de Santa Fe 2026
Zoe Acosta llegó al remo casi por casualidad y en Santa Fe 2026 vivió su primera experiencia en coastal. Junto a Romina Cetraro conquistó el oro en el doble femenino, mientras la venezolana Keyla Marcucci también destacó el aprendizaje y la pasión detrás de esta nueva modalidad suramericana.
La uruguaya Zoe Acosta llegó al remo a los 11 años casi por casualidad y en Santa Fe 2026 afrontó por primera vez el coastal. Junto a Romina Cetraro terminó conquistando el oro en el doble femenino, en una disciplina que hizo su debut dentro de los Juegos Suramericanos.
Lo que comenzó como un hobby terminó llevando a Zoe Acosta hasta lo más alto del podio continental. La uruguaya fue una de las protagonistas del remo coastal en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, una modalidad completamente nueva para ella y que terminó regalándole una medalla de oro junto a Romina Cetraro.
Acosta comenzó a remar a los 11 años, después de que una propuesta escolar la acercara por primera vez al deporte.
“Lo probé, empecé a remar como hobby y fui mejorando”, recordó.
Años después, aquel primer contacto terminó transformándose en una carrera deportiva y, en Santa Fe, en un nuevo desafío.
“Es la primera vez que lo hago. Estoy muy emocionada porque es totalmente un deporte aparte del remo convencional que conozco”, explicó antes de afrontar la competencia.
Zoe Acosta y Romina Cetraro, de la expectativa al oro
La dupla uruguaya tuvo una actuación sobresaliente desde la clasificación.
Acosta y Cetraro fueron las más rápidas del doble femenino con un tiempo de 2:38.84, quedando por delante de Perú y Brasil.
La etapa decisiva prevista para el miércoles 23 de septiembre debió suspenderse por las malas condiciones climáticas. Ante esa situación, la organización tomó como referencia los registros de la clasificación y Uruguay se quedó con la medalla de oro.
Para Acosta, el estreno en la especialidad terminó así con el mejor resultado posible.
¿Cómo es el remo coastal?
Santa Fe 2026 marcó el debut del remo coastal dentro del programa de los Juegos Suramericanos.
A diferencia del remo convencional, que se desarrolla en carriles y sobre distancias determinadas, el coastal presenta un formato mucho más dinámico y condicionado por el entorno.
En el beach sprint, los atletas comienzan con una carrera de aproximadamente 50 metros desde la playa hasta la embarcación. Luego completan un recorrido de 250 metros en eslalon entre boyas, realizan un giro y regresan otros 250 metros hasta la costa antes de completar el tramo final corriendo.
Es una combinación de velocidad, resistencia, coordinación y capacidad de adaptación.
Romina Cetraro y una modalidad imprevisible
Para Romina Cetraro, el coastal no era completamente desconocido.
La uruguaya tuvo su primera experiencia en 2021, durante una Copa América, y desde entonces volvió a practicar la especialidad siempre que sus compromisos con el remo tradicional se lo permitieron.
“Siempre que tengo la oportunidad, me apunto”, contó.
Su historia con el remo nació además dentro de su propia familia. Fue su hermano, vinculado al remo olímpico, quien la impulsó a probar la disciplina a fines de 2013. Apenas un año después ya formaba parte de la selección uruguaya.
Para Cetraro, el coastal tiene además un componente de incertidumbre que lo hace especialmente atractivo.
“Es una modalidad muy buena que llama muchísimo la atención. Sin duda que es la modalidad más entretenida porque todo puede pasar”, explicó.
Keyla Marcucci y una vida ligada al remo
La venezolana Keyla Marcucci llegó a Santa Fe desde otro recorrido.
Comenzó a remar a los 13 años, inicialmente por una cuestión de salud, y con el paso del tiempo convirtió la actividad en una parte central de su vida.
A los 33 años continúa compitiendo internacionalmente y define su relación con la disciplina a partir de dos palabras: pasión y compromiso.
“He tenido buenos momentos y otros no tanto, pero he aprendido a través del tiempo y me he llevado la experiencia”, explicó.
Marcucci reconoció que la selección venezolana había orientado principalmente su preparación al remo convencional, por lo que afrontar el coastal representó también una oportunidad de aprendizaje.
“Estamos aquí enfrentándolo y aprendiendo y disfrutándolo ante todo”, sostuvo.
Santa Fe, una experiencia más allá de la competencia
Las tres deportistas también destacaron la experiencia vivida fuera del agua.
La delegación uruguaya permaneció varias semanas en Santa Fe, lo que permitió a Acosta y Cetraro conocer mejor la ciudad y adaptarse a las condiciones de competencia.
Cetraro encontró incluso algunas similitudes con Montevideo, mientras Marcucci destacó especialmente el trato recibido desde su llegada.
“El primer impacto fue el frío”, reconoció la venezolana, aunque inmediatamente resaltó la amabilidad de la gente y la posibilidad de disfrutar finalmente algunos días de sol.
Entre historias que comenzaron por una invitación escolar, un consejo familiar o una necesidad personal, el remo reunió en Santa Fe 2026 a deportistas que llegaron por caminos diferentes.
Para Zoe Acosta, aquel deporte que alguna vez comenzó simplemente como un hobby terminó regalándole una postal difícil de imaginar entonces: una medalla de oro suramericana junto a Romina Cetraro en el estreno continental del remo coastal.










