Francisco Cerúndolo aplastó a Tabilo en Roma y tuvo un debut para ilusionarse
Francisco Cerúndolo en Roma tuvo un estreno contundente en el Masters 1000 italiano: venció a Alejandro Tabilo por 6-0 y 6-2 en apenas 70 minutos. El argentino mostró un nivel altísimo, avanzó a tercera ronda y dejó atrás el golpe sufrido en Madrid.
Francisco Cerúndolo en Roma tuvo un debut ideal. El argentino, actual número 27 del ranking mundial, superó con enorme autoridad al chileno Alejandro Tabilo por 6-0 y 6-2 en apenas 70 minutos de juego, en un duelo sudamericano que prometía paridad, pero que terminó siendo una demostración de contundencia del porteño en el estadio Pietrangeli.
El mayor de los hermanos Cerúndolo, beneficiado por su condición de preclasificado, evitó la primera ronda y llegó al debut con más días de adaptación al polvo de ladrillo romano. Esa preparación se notó desde el primer game: se movió rápido, defendió con solidez, atacó con precisión y no le dio ningún margen a un Tabilo que venía con confianza tras superar en el estreno a Pablo Carreño Busta.
Los números reflejan la diferencia que hubo en cancha. Cerúndolo ganó el 70% de los puntos con su primer servicio, conectó 17 winners, cometió apenas 11 errores no forzados y logró seis quiebres a favor. Fue un partido prácticamente perfecto, donde el argentino impuso condiciones desde la devolución y obligó al chileno a jugar siempre incómodo.
Además, el triunfo tuvo valor de revancha. Tabilo había ganado el único antecedente entre ambos en el ATP 250 de Córdoba 2022 por 6-4 y 6-1, pero esta vez la historia fue completamente diferente. Cerúndolo jugó con autoridad, se tomó desquite y consiguió 20 o más victorias por quinta temporada consecutiva, una marca que confirma su regularidad en el circuito.
Tras la victoria, el argentino analizó su rendimiento con mucha satisfacción. “Jugué un gran partido, la verdad que me sentí muy bien. Tanto en defensa como en ataque, moviéndome, estuve muy rápido por todos lados. No erré nada”, explicó Cerúndolo, quien también remarcó que logró forzar a Tabilo a jugar siempre una pelota más.
El porteño reconoció que no esperaba un resultado tan amplio: “El primer set se fue muy rápido, no esperaba ese resultado. El segundo fue 6-2 pero más peleado, hubo muchos más puntos, deuces e idas y vueltas. Pude mantener el nivel para ganarlo en dos sets”.
También destacó el valor de jugar en el Pietrangeli, una de las canchas más emblemáticas del circuito. “Es una de las canchas más lindas, por lo menos de las más icónicas. Es un orgullo, siempre está llena, se escucha un montón. Ya jugué varios partidos acá y siempre lo disfruto muchísimo”, señaló.
🎙️ En exclusiva con ESPN Tenis, 🇦🇷 Fran Cerúndolo analizó su gran debut y el pase a la tercera ronda de #Roma. 💪 pic.twitter.com/tpxi5lX1A5
Para Alejandro Tabilo, en cambio, fue una tarde muy difícil. El chileno, reciente campeón del Challenger 175 de Aix-en-Provence y semifinalista en Roma en 2024, vivió un momento de fuerte frustración cuando estaba 0-5 en el primer set: destrozó su raqueta, recibió un warning y fue abucheado por parte del público presente en el estadio Pietrangeli.
El mal momento de Tabilo contrastó con su gran debut, donde había vencido a Carreño Busta por 6-2 y 6-1. Sin embargo, ante Cerúndolo nunca pudo encontrar ritmo ni repetir la versión que lo llevó a ser protagonista en el Foro Itálico el año pasado, cuando alcanzó semifinales tras eliminar a Novak Djokovic.
Ahora, Francisco Cerúndolo en Roma buscará meterse por tercera vez en los octavos de final del torneo. Su próximo rival saldrá del cruce entre el local Lorenzo Musetti y el francés Giovanni Mpetshi Perricard. El argentino pidió calma: “Vamos paso a paso. Hoy jugué muy bien, contento y a disfrutar porque era un partido muy duro. Ahora el objetivo es tratar de mantener este nivel”.
Báez no pudo con Bublik y se despidió rápido del Roma Open
Sebastián Báez en Roma no pudo sostener el impulso de su buen debut y quedó eliminado en la segunda ronda del Masters 1000 italiano. El argentino cayó con claridad ante Alexander Bublik por 6-1 y 6-2 en menos de una hora de partido.
Sebastián Báez en Roma pasó de la ilusión al golpe en apenas dos días. Después de haber debutado con una victoria importante ante Jenson Brooksby, el argentino no pudo ratificar su buen comienzo y quedó eliminado en la segunda ronda del Roma Open tras caer con contundencia frente al kazajo Alexander Bublik por 6-1 y 6-2, en menos de una hora de juego.
El resultado fue duro para el jugador nacido en San Martín, provincia de Buenos Aires, que llegaba con la expectativa de seguir creciendo en uno de los torneos más importantes de la gira europea sobre polvo de ladrillo. En la previa, el cruce parecía ofrecer una oportunidad interesante: Bublik, pese a ser número 11 del mundo y noveno favorito del cuadro, no tiene a la arcilla como su superficie predilecta. Incluso, en más de una ocasión, el kazajo dejó en claro su incomodidad con el polvo de ladrillo.
Sin embargo, dentro de la cancha la historia fue completamente distinta. Bublik dominó desde el inicio, impuso condiciones con su servicio, tomó rápido la iniciativa en los intercambios y no le dio margen de reacción a Báez, que nunca logró sentirse cómodo. El primer set se resolvió con un categórico 6-1, reflejo de la diferencia que hubo en ritmo, precisión y contundencia.
En el segundo parcial, el argentino intentó acomodarse mejor desde el fondo, pero el kazajo volvió a encontrar respuestas rápidas para sostener la ventaja. Con un nuevo 6-2, Bublik cerró una victoria aplastante y avanzó a la siguiente ronda del Masters 1000 italiano.
Para Báez, la derrota significa otro tropiezo en torneos de esta categoría. Según los datos previos, el argentino sumó su 35° eliminación en certámenes Masters 1000 y solo una vez logró avanzar hasta los octavos de final. Además, el historial ante Bublik volvió a quedar del lado del kazajo, que ya lo había vencido en el Masters 1000 de Miami 2025 por 6-3 y 6-4.
La caída corta el envión que Báez había conseguido en su estreno, cuando venció a Brooksby por 6-3 y 7-6(8). Ese triunfo había sido muy importante porque le permitió cortar una racha de tres derrotas consecutivas y volver a ganar después de un mes.
Por su parte, Bublik sigue adelante y ahora se medirá con el estadounidense Learner Tien, una de las promesas de la nueva generación, quien debutó con una victoria contundente ante Damir Dzumhur por 6-2 y 6-1.
El balance para Sebastián Báez en Roma queda con sabor amargo: recuperó confianza en el debut, pero se encontró con una versión muy sólida de Alexander Bublik y se despidió antes de lo esperado. Ahora deberá enfocarse en recuperar sensaciones de cara a los próximos compromisos de la gira sobre polvo de ladrillo.
Tirante remontó un partidazo en Roma y sigue con buenas sensaciones
Thiago Tirante en Roma volvió a demostrar carácter competitivo y se metió en la segunda ronda del Masters 1000 italiano. El argentino remontó un partido durísimo ante el local Gianluca Cadenasso y ahora tendrá revancha ante Cameron Norrie.
Thiago Tirante en Roma tuvo un debut cargado de tensión, carácter y reacción. El tenista argentino, de 25 años, superó al italiano Gianluca Cadenasso, invitado especial del torneo y ubicado fuera del Top 150, por 6-7(5), 6-4 y 6-0, luego de dos horas y nueve minutos de juego, para meterse en la segunda ronda del Roma Open.
El inicio del partido fue muy parejo. Tirante y Cadenasso sostuvieron sus servicios durante casi todo el primer set, con muy pocas oportunidades de quiebre. La única chance clara fue para el italiano, pero no pudo concretarla. La definición llegó al tiebreak, donde el argentino estuvo 5-4 arriba, aunque perdió los tres puntos siguientes y cedió el parcial.
El golpe pudo haber sido duro, sobre todo porque Cadenasso salió con confianza al segundo set. El local quebró rápido, confirmó la ventaja y se adelantó 3-0. Luego llegó a estar 4-1, dejando a Tirante contra las cuerdas. Sin embargo, ahí apareció la mejor versión del platense: agresivo con la derecha, más firme desde el fondo y decidido a tomar la iniciativa. Ganó cinco games consecutivos y se quedó con el segundo parcial por 6-4.
En el tercer set, la diferencia de jerarquía fue total. Tirante impuso ritmo, profundidad y autoridad para ganar la manga definitiva por 6-0, perdiendo apenas ocho puntos. El italiano, empujado por su público durante buena parte del encuentro, ya no encontró respuestas ante un argentino que cerró el partido con mucha determinación.
La victoria confirma el buen momento de Thiago Tirante en Roma, después de una gira en la que ya había dejado señales importantes. En el Madrid Open, el argentino venía de alcanzar una gran actuación, con triunfo incluido ante Roberto Bautista Agut y una posterior derrota muy ajustada frente a Cameron Norrie. Justamente, el británico será su próximo rival en Roma.
El cruce ante Norrie tendrá sabor a revancha. Hace apenas unas semanas, el ex Top 10 lo eliminó en la tercera ronda de Madrid por 7-5 y 7-6(5), en un partido muy parejo donde la experiencia del británico pesó en los momentos decisivos. Ahora, sobre el polvo de ladrillo romano, Tirante tendrá una nueva oportunidad de dar otro salto en un Masters 1000.
Además del platense, otros argentinos que estarán en segunda ronda son Francisco Cerúndolo, Sebastián Báez y Tomás Etcheverry, en una jornada que mantiene viva la presencia nacional en uno de los torneos más importantes de la gira europea.
El triunfo de Thiago Tirante en Roma no solo vale por el resultado: también confirma su crecimiento mental, su capacidad para remontar partidos adversos y su confianza para competir en escenarios grandes.
Ignacio Buse en Roma: triunfo ante Sonego
Ignacio Buse en Roma volvió a demostrar que su crecimiento en el circuito no es casualidad. El peruano venció al local Lorenzo Sonego por 6-3 y 6-3, avanzó a segunda ronda del Masters 1000 y ahora irá por Frances Tiafoe.
Ignacio Buse en Roma firmó una victoria de enorme valor para seguir alimentando uno de los presentes más interesantes del tenis sudamericano. El peruano, actual N°62 del ranking, superó al italiano Lorenzo Sonego por 6-3 y 6-3 en una hora y 41 minutos, y se clasificó a la segunda ronda del Roma Open, uno de los torneos más importantes de la gira europea sobre polvo de ladrillo.
El triunfo tuvo un condimento especial: Buse lo consiguió ante un rival local, con el público en contra y en el Estadio Central del Masters 1000 italiano. Pese a ese escenario exigente, el peruano jugó con personalidad, sostuvo sus momentos de presión y volvió a confirmar que su nivel sobre arcilla está en plena evolución.
En el primer set, Buse marcó diferencias desde la devolución. Concretó dos quiebres, levantó tres puntos de break en contra y cerró el parcial por 6-3 en 47 minutos. Ese arranque fue clave para quitarle presión al partido y obligar a Sonego a jugar siempre desde atrás en el marcador.
El segundo parcial también tuvo momentos de tensión. El pupilo de Juan Lizariturry quebró temprano y tomó ventaja, pero Sonego reaccionó y logró recuperar el servicio cuando el peruano parecía encaminarse hacia un cierre cómodo. Sin embargo, Buse respondió de inmediato, volvió a romper el saque del italiano y luego sostuvo para sellar el triunfo por otro 6-3.
Con esta victoria, Ignacio Buse en Roma se mete entre los 64 mejores de un Masters 1000 apenas por segunda vez en su carrera. La anterior había sido esta misma temporada en el Masters 1000 de Madrid, donde derrotó al francés Adrian Mannarino por 6-4 y 6-2 y consiguió su primera victoria en un torneo de esta categoría.
El próximo desafío será todavía más exigente: Frances Tiafoe. El estadounidense no compite desde hace más de un mes, tras bajarse de Montecarlo y Madrid, por lo que el duelo aparece como una gran oportunidad para que Buse siga sumando confianza y busque meterse entre los 32 mejores del torneo. Será el primer enfrentamiento entre ambos.
El presente del peruano invita a ilusionarse. En una temporada de pleno ingreso al circuito grande, Buse ya mostró carácter, adaptación y resultados importantes. Su victoria ante Sonego en Roma no solo confirma su buen momento, sino que también lo posiciona como una de las promesas sudamericanas más firmes en la gira sobre arcilla.
Garin venció a Juan Manuel Cerúndolo y sigue firme en el Roma Open
Cristian Garin en Roma consiguió una victoria clave en el duelo sudamericano ante Juan Manuel Cerúndolo. El chileno se impuso por 7-6(2) y 7-5, avanzó a segunda ronda y ahora irá por Alejandro Davidovich Fokina.
El Roma Open tuvo un atractivo duelo sudamericano en la primera ronda del cuadro principal, con el cruce entre Juan Manuel Cerúndolo y Cristian Garin, dos jugadores acostumbrados a competir con solidez sobre polvo de ladrillo. En un partido cargado de tensión, paridad y momentos decisivos, el chileno logró imponer su experiencia para quedarse con la victoria por 7-6(2) y 7-5.
El triunfo de Cristian Garin en Roma confirma el buen presente del jugador chileno, que venía de superar la clasificación y llegó al cuadro principal con ritmo competitivo. En la qualy había ganado sus dos partidos sin mayores sobresaltos, una señal importante para un tenista que busca recuperar confianza y volver a instalarse entre los 100 mejores del mundo.
El primer set fue muy parejo. Ambos jugadores lograron sostener sus turnos de saque hasta el tramo final, cuando Garin consiguió un quiebre clave para quedar 6-5 y sacar para cerrar el parcial. Sin embargo, Juan Manuel Cerúndolo reaccionó a tiempo, recuperó el break y llevó la definición al tiebreak. Allí, el chileno fue más firme, jugó con mayor claridad y se impuso por un contundente 7-2.
En el segundo parcial, el envión anímico favoreció a Garin, que quebró rápido y llegó a colocarse 4-1. Pero el argentino volvió a mostrar carácter. Cerúndolo salvó dos match points cuando sacaba 4-5 y parecía tener una nueva oportunidad para estirar el partido. Sin embargo, cuando tuvo que sostener para llegar al 6-6, volvió a ceder terreno y el chileno terminó sellando su pase a la próxima ronda.
Tras el partido, Garin habló con optimismo sobre su presente. Reconoció que el inicio del año fue complicado y que algunos partidos se le escaparon por detalles, pero remarcó que viene trabajando día a día para recuperar su mejor versión. También destacó la importancia de la respiración para manejar momentos de tensión y aseguró sentirse orgulloso de la lucha que viene sosteniendo.
Ahora tendrá un desafío de alto nivel ante Alejandro Davidovich Fokina, actual N°23 del ranking. El historial favorece al español por 2-1, pero Garin llega con ritmo, confianza y una buena cantidad de partidos acumulados desde la qualy. Para el chileno, será una gran oportunidad de dar un salto de calidad en el Foro Itálico.
Por el lado argentino, la derrota deja a Juan Manuel Cerúndolo con la sensación de haber estado cerca, pero sin poder concretar en los momentos importantes. El menor de los Cerúndolo compitió, reaccionó en ambos sets y salvó situaciones límite, aunque terminó pagando caro algunos pasajes de irregularidad en el cierre.
El Roma Open sigue en marcha y Cristian Garin en Roma ya dejó una señal fuerte: ganó un partido exigente, superó a un rival Top 100 y ahora buscará dar otro golpe ante un preclasificado.
Solana Sierra sigue firme en Roma y ahora va por la revancha ante Coco Gauff
Solana Sierra en Roma volvió a mostrar un tenis contundente y se metió en la tercera ronda del WTA 1000 italiano. La argentina venció a Anhelina Kalínina por 6-2 y 6-3 y ahora tendrá un desafío enorme ante Coco Gauff.
Solana Sierra continúa construyendo una semana enorme en el Roma Open. La mejor tenista argentina del momento volvió a ganar de manera contundente y se clasificó por primera vez en su carrera a la tercera ronda del WTA 1000 italiano, luego de superar a la ucraniana Anhelina Kalínina por 6-2 y 6-3.
La marplatense mostró autoridad desde el comienzo. En el primer set, Sierra impuso ritmo, profundidad y agresividad desde la devolución. Quebró dos veces el servicio de Kalínina y supo sostener la diferencia en los momentos más incómodos, especialmente cuando debió levantar dos break points que podían haber cambiado el desarrollo del parcial.
El nivel de la argentina fue demasiado para la ucraniana, que nunca logró sentirse cómoda en el Foro Itálico. Sierra controló los intercambios, manejó mejor los tiempos del partido y volvió a confirmar que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
En el segundo set, la historia pareció encaminarse rápidamente cuando la argentina se adelantó 4-1 con doble quiebre. Sin embargo, Kalínina reaccionó, recuperó dos veces el servicio y amagó con meterse nuevamente en partido. Allí apareció otra virtud de Sierra: la capacidad para no desesperarse. La marplatense volvió a golpear desde la devolución, consiguió otro doble break y cerró el encuentro con firmeza.
Este triunfo confirma la gran adaptación de Solana Sierra en Roma, donde ya había debutado con una victoria categórica ante Tamara Korpatsch por 6-3 y 6-1. Ese resultado había sido su victoria más contundente del año y le permitió alcanzar su cuarto triunfo de 2026 en torneos WTA 1000.
Ahora se viene un desafío de máxima exigencia: Coco Gauff. La estadounidense, número tres del mundo, será la próxima rival de Sierra en la tercera ronda. Será el segundo enfrentamiento entre ambas. El único antecedente favorece a Gauff, quien derrotó a la argentina en la United Cup por un claro 6-1 y 6-1.
Lo dije ayer y lo vuelvo a sostener, entiendo que hoy fue por la faja pero….
Te das cuenta que Solana Sierra le va a ganar a todo el circuito cuando no festeja sus triunfos, rutinario. pic.twitter.com/twlfuSpVla
Para Sierra, el cruce representa una oportunidad ideal de revancha y una prueba de nivel ante una de las mejores jugadoras del circuito. La argentina viene creciendo torneo a torneo: fue protagonista en Madrid, donde llegó a octavos de final, y ahora confirma en Roma que su presente no es casualidad.
El tenis argentino vuelve a ilusionarse con una jugadora que ya compite de igual a igual en los escenarios grandes. Solana Sierra en Roma no solo ganó dos partidos: también mostró carácter, regularidad y una madurez competitiva que la colocan frente a uno de los partidos más importantes de su temporada.
Roma Open: Kalinskaya salvó nueve match points y firmó una victoria épica
Anna Kalinskaya protagonizó una de las grandes batallas del Roma Open al vencer a Katerina Siniakova tras tres horas y media de tenis. La rusa levantó nueve match points y avanzó a la tercera ronda del WTA 1000 italiano.
La jornada del Roma Open dejó una de esas historias que explican por qué el tenis puede cambiar de rumbo incluso cuando todo parece perdido. Anna Kalinskaya, actual N°24 del ranking WTA, firmó una victoria extraordinaria ante Katerina Siniakova, N°39 del mundo, por 4-6, 7-6(4) y 7-5, luego de 3 horas y 29 minutos de batalla en la segunda ronda del WTA 1000 italiano.
El partido tuvo todos los condimentos de una verdadera maratón: tensión, quiebres, oportunidades desperdiciadas y una remontada cargada de carácter. Siniakova comenzó mejor y se quedó con el primer set por 6-4 en 50 minutos. Aunque ambas jugadoras mostraron altos porcentajes de primeros servicios, sostener el saque fue una misión compleja: hubo cinco quiebres en apenas diez games, una muestra de la presión constante desde la devolución.
El segundo parcial fue el corazón emocional del encuentro. Con Kalinskaya sacando 4-5, la checa tuvo cinco match points para cerrar la historia. Sin embargo, la rusa resistió uno por uno, mantuvo el servicio y forzó un tiebreak que terminaría ganando por 7-4. Ese desempate no solo le dio el set, sino también una nueva vida dentro del partido.
After 3 hours and 29 minutes and 9 saved match points, Anna Kalinskaya defeats Siniakova in a three set EPIC BATTLE 🤯
En el tercer set, la historia volvió a ponerse contra las cuerdas para Kalinskaya. Siniakova sacó para partido 5-4 y generó otros cuatro match points. En total, la rusa enfrentó nueve puntos de partido durante el encuentro. Pero otra vez respondió con valentía, quebró el servicio de su rival y, con una enorme fortaleza mental, terminó cerrando el triunfo en su primer match point a favor.
La victoria tiene un valor enorme para Kalinskaya, no solo por el modo en que fue conseguida, sino también por lo que representa dentro del torneo. Con este resultado, la rusa escala virtualmente tres posiciones en el ranking mundial y se ubica como N°21 en la clasificación en vivo. Ahora tendrá otro desafío importante: enfrentará a Belinda Bencic, N°12 del mundo, quien viene de superar a Bianca Andreescu por 6-4 y 6-1.
El Roma Open ya tiene una de sus grandes historias: Anna Kalinskaya jugó casi tres horas y media, salvó nueve match points, sobrevivió a una batalla extrema ante Katerina Siniakova y avanzó a la tercera ronda del WTA 1000 con una actuación que quedará entre las más impactantes del torneo.
Resultados dispares para los argentinos en el primer día del Masters 1000 de Roma
El tenis argentino tuvo un arranque con sensaciones mezcladas en el Masters 1000 de Roma, con triunfos importantes, caídas ajustadas y otros golpes duros. Sebastián Báez y Solana Sierra fueron las grandes alegrías, mientras que Camilo Ugo Carabelli, Francisco Comesaña y Marco Trungelliti quedaron eliminados.
El primer día de acción para los argentinos en el Masters 1000 de Roma dejó un balance irregular, con alegrías importantes y varias frustraciones en el Foro Itálico. En una jornada intensa sobre polvo de ladrillo, el tenis nacional tuvo victorias que alimentan la ilusión, pero también derrotas que golpean de lleno en la confianza de varios protagonistas.
La mejor noticia en el cuadro masculino llegó de la mano de Sebastián Báez, quien tuvo un debut sólido ante Jenson Brooksby. El argentino se impuso por 6-3 y 7-6(8), cortó una racha de tres derrotas consecutivas y volvió a ganar después de un mes. Su último festejo había sido en Montecarlo ante Stan Wawrinka, por lo que este triunfo en Roma aparece como una bocanada de aire fresco en plena gira europea. Ahora tendrá un desafío exigente frente al kazajo Alexander Bublik, noveno favorito y número 11 del ranking ATP.
También hubo una gran alegría en el cuadro femenino. Solana Sierra, la mejor tenista argentina del momento, firmó su victoria más contundente del año al superar a la alemana Tamara Korpatsch por 6-3 y 6-1. La marplatense, ubicada en el puesto 72 del ranking, alcanzó su cuarto triunfo de la temporada en torneos WTA 1000 y sigue escalando posiciones. Virtualmente aparece cerca del puesto 66 y podría acercarse a su mejor ranking si continúa avanzando.
La contracara fue la eliminación de Camilo Ugo Carabelli, quien cayó en un partido muy cerrado ante Aleksandr Shevchenko por 6-3, 4-6 y 7-6(5). El argentino logró remontar tras perder el primer set e incluso estuvo quiebre arriba en el parcial decisivo, pero no pudo sostener la ventaja y terminó cediendo en el tiebreak.
Otro golpe llegó con la derrota de Francisco Comesaña, que perdió ante el alemán Jan-Lennard Struff por 6-2 y 6-4. El marplatense extendió a ocho su racha de partidos sin victorias en cuadros principales y atraviesa un momento complicado en el circuito. Su próximo gran objetivo será Roland Garros, donde ingresará directamente al cuadro principal.
Por su parte, Marco Trungelliti volvió a quedar muy cerca de lograr su primera victoria en un Masters 1000, pero se le escapó otra vez. El santiagueño arrancó de manera brillante ante Zachary Svajda, ganó el primer set por 6-0 en apenas 21 minutos, pero terminó perdiendo por 0-6, 6-4 y 7-6(4). Fue otra caída dolorosa en un desempate decisivo.
— Internazionali BNL d'Italia (@InteBNLdItalia) May 5, 2026
Hasta ahora, las noticias salientes para el tenis argentino en Roma son claras: Sebastián Báez recuperó confianza con una victoria necesaria, Solana Sierra confirmó su gran presente en el circuito WTA, mientras que Camilo Ugo Carabelli, Francisco Comesaña y Marco Trungelliti quedaron eliminados en un inicio de torneo con sabor agridulce.
Marta Kostyuk tocó el cielo en Madrid: venció a Andreeva y ganó el título más importante de su carrera
Marta Kostyuk derrotó a Mirra Andreeva en una final vibrante del Madrid Open y levantó el primer WTA 1000 de su carrera. La ucraniana firmó una actuación de enorme autoridad, salvó momentos críticos en el segundo set y se consagró en la Caja Mágica con el título más importante de su vida.
Marta Kostyuk escribió la página más importante de su carrera profesional. La ucraniana, N°23 del ranking WTA, se consagró campeona del Madrid Open tras vencer a Mirra Andreeva, octava del mundo, por 6-3 y 7-5 en una final apasionante disputada en la Caja Mágica. Fue una definición intensa, de alto nivel y con momentos emocionales muy fuertes, tanto por la alegría desbordada de la campeona como por la tristeza de una Andreeva que quedó muy conmovida después de la derrota.
El triunfo significó para Kostyuk el primer título WTA 1000 de su carrera, el trofeo más importante de su vida deportiva y una confirmación absoluta de su crecimiento en una temporada que la venía mostrando cada vez más competitiva. La ucraniana llegó a Madrid con buenas sensaciones, venía de ser campeona en Rouen y terminó coronando una gira sobre polvo de ladrillo brillante con una actuación de enorme autoridad ante una de las grandes joyas del circuito femenino.
Desde el comienzo, Kostyuk salió decidida a imponer condiciones. No entró a la final especulando ni esperando errores de Andreeva: buscó tomar la iniciativa, presionó desde la devolución, sostuvo intensidad desde el fondo y encontró profundidad para incomodar a una rival que venía en plena confianza. Esa postura agresiva le permitió marcar diferencias en el primer set y construir una ventaja que terminaría siendo clave para manejar el desarrollo emocional del partido.
Andreeva, de apenas 19 años, llegaba a la final con el impulso de una semana enorme, pero también con el desgaste de partidos muy exigentes. Había superado momentos de tensión en rondas anteriores y se había convertido en una de las finalistas más jóvenes del torneo madrileño. Sin embargo, en la definición se encontró con una Kostyuk firme, convencida y con una claridad competitiva superior en los momentos más delicados.
Un primer set de autoridad para Kostyuk
El primer parcial fue una muestra clara del plan de partido de Kostyuk. La ucraniana entendió que debía jugar con decisión, mover a Andreeva y evitar que la rusa tomara el control de los intercambios. Su intensidad le permitió generar dudas en la joven rusa, que no logró asentarse del todo en el inicio de la final.
Kostyuk fue más precisa en los momentos importantes. Con buenos desplazamientos, capacidad para sostener peloteos largos y valentía para acelerar cuando la situación lo pedía, logró adueñarse del primer set por 6-3. Ese parcial inicial no solo le dio ventaja en el marcador, sino que también le permitió reforzar una sensación clave: podía ganarle a Andreeva jugando de igual a igual y llevando la final a su terreno emocional.
La ucraniana mostró madurez para no sobredimensionar el escenario. Era la final más importante de su carrera, pero no jugó atrapada por la presión. Al contrario, pareció alimentarse del contexto. Su lenguaje corporal fue positivo, su intensidad se mantuvo alta y su capacidad para administrar los puntos importantes marcó la diferencia frente a una rival que no encontró la soltura necesaria en el arranque.
Andreeva reaccionó, pero Kostyuk resistió en el momento más caliente
El segundo set tuvo otro tono. Andreeva, obligada a reaccionar, elevó su nivel y empezó a encontrar mejores sensaciones desde el fondo de la cancha. La rusa consiguió llevar el partido a una zona más incómoda para Kostyuk y por momentos pareció que la final podía irse a un tercer set.
El momento más crítico llegó cuando Kostyuk sacaba 4-5. Allí, Andreeva tuvo dos set points para igualar la historia y cambiar por completo la dinámica del partido. Era el instante de mayor presión para la ucraniana: si cedía ese game, el envión emocional quedaba del lado de la rusa. Pero Kostyuk respondió como una campeona.
Con temple, decisión y una notable fortaleza mental, la ucraniana salvó esas dos oportunidades y evitó que Andreeva llevara la final al set decisivo. Ese game terminó siendo uno de los puntos de quiebre de la tarde. Kostyuk no solo se mantuvo con vida en el parcial, sino que golpeó psicológicamente a su rival. Después de superar ese momento, recuperó el control emocional del partido y terminó cerrando el segundo set por 7-5.
Ese cierre explicó gran parte de su consagración. Kostyuk no ganó solamente por jugar bien: ganó porque supo sostenerse cuando el partido le exigió carácter. En una final de WTA 1000, ante una Top 10 y con el título más grande de su carrera en juego, la ucraniana tuvo la serenidad necesaria para resistir y ejecutar.
El título más importante de la vida de Kostyuk
La consagración en Madrid representa un salto enorme para Marta Kostyuk. Hasta esta final, la ucraniana tenía dos títulos WTA: Austin 2023 y Rouen 2026. El trofeo en la Caja Mágica eleva su carrera a otro nivel, porque se trata de su primer título de categoría WTA 1000, uno de los escenarios más exigentes del circuito femenino.
Además, el impacto en el ranking será inmediato: Kostyuk escalará hasta el puesto N°15 del mundo, una ubicación que refleja su gran momento y la deja muy bien posicionada de cara a Roland Garros. La gira sobre polvo de ladrillo le dio confianza, resultados y una prueba contundente de que puede competir contra las mejores en torneos grandes.
Su camino en Madrid también tuvo mucho mérito. En semifinales había derrotado a Anastasia Potapova por 6-2, 1-6 y 6-1, en un partido de altibajos que resolvió con un tercer set contundente. Antes, había llegado a esa instancia con una racha muy sólida sobre tierra batida y con victorias importantes que alimentaron su confianza.
Kostyuk no fue una campeona accidental. Llegó a la final con argumentos, jugó con personalidad y derrotó a una de las tenistas de mayor proyección del mundo en un partido cargado de tensión. Esa combinación convierte su título en Madrid en una consagración legítima y muy valiosa.
La emoción de Andreeva tras la derrota
La otra imagen fuerte de la final fue la emoción de Mirra Andreeva. La rusa, que venía de cumplir 19 años durante el torneo y de alcanzar una final muy significativa para su carrera, no pudo ocultar su tristeza después de la derrota. Apenas terminó el partido, se la vio muy conmovida en el banco y luego, durante la ceremonia de premiación, volvió a quebrarse.
Andreeva reconoció el trabajo de Kostyuk y también agradeció a su equipo por acompañarla en un proceso que, pese a la caída, confirma su lugar entre las grandes protagonistas del circuito. Su discurso tuvo un tono profundamente emocional: pidió disculpas por llorar, agradeció a su entorno y remarcó que sabe que a veces no es fácil trabajar con ella.
Ese momento mostró otra cara del tenis de elite. Para Andreeva, perder una final de esta magnitud dolió mucho, pero también dejó una señal positiva: está compitiendo en los escenarios donde se construyen las grandes carreras. La derrota puede ser dura, pero su torneo en Madrid confirma que su techo sigue siendo altísimo.
El festejo inolvidable de Kostyuk
Mientras Andreeva vivía la desolación de la derrota, Kostyuk celebraba el triunfo más importante de su carrera. La ucraniana dejó una de las postales del torneo con un festejo espectacular: una pirueta hacia atrás, al estilo mortal, que sorprendió al público de la Caja Mágica y reflejó la euforia de una jugadora que acababa de tocar el cielo.
Luego, al pie de la cancha, dejó una frase que resume el valor emocional de su conquista: “Estoy orgullosa de mí misma y de mi equipo. Solo nosotros sabemos por todo lo que transitamos para llegar hasta acá. Si miraban las estadísticas, no era favorita, pero gracias al apoyo pude lograrlo”.
Ese mensaje reflejó la dimensión íntima del título. Para Kostyuk, Madrid no fue solamente una semana exitosa: fue la recompensa a un proceso de trabajo, resistencia y crecimiento. La ucraniana venció a una rival de enorme jerarquía, en una final de máxima exigencia y en un torneo que puede marcar un antes y un después en su carrera.
Las claves del triunfo de Kostyuk
1. Entró mejor al partido
Kostyuk salió con una postura más firme desde el primer game. Marcó autoridad, tomó la iniciativa y logró que Andreeva jugara incómoda durante buena parte del primer set.
2. Fue más fuerte en los puntos importantes
La diferencia principal estuvo en los momentos de presión. El game del 4-5 en el segundo set, con dos set points para Andreeva, fue decisivo. Kostyuk los salvó y transformó una situación límite en el impulso final hacia el título.
3. Sostuvo la intensidad física
La ucraniana mantuvo ritmo, movilidad y agresividad durante toda la final. No se cayó después de la reacción de Andreeva y terminó imponiendo su energía en el tramo decisivo.
4. Ganó la batalla emocional
Andreeva tuvo chances para cambiar el partido, pero no pudo concretarlas. Kostyuk, en cambio, jugó con una madurez enorme para una final de esta magnitud.
5. Llegó con confianza desde la gira de tierra
El título en Rouen y su gran racha sobre polvo de ladrillo fueron antecedentes clave. Madrid confirmó que Kostyuk encontró una versión muy competitiva en esta superficie.
Qué significa este título para Kostyuk
El Madrid Open puede ser el torneo que cambie la carrera de Marta Kostyuk. Hasta ahora, la ucraniana era una jugadora respetada, con talento, intensidad y buenos resultados, pero todavía le faltaba un golpe grande en un escenario mayor. Ese golpe llegó en la Caja Mágica.
Ganar un WTA 1000 tiene un peso especial. No solo por los puntos y el ranking, sino por el mensaje que envía al resto del circuito: Kostyuk ya puede ganar torneos grandes. Puede sostener una semana de alto nivel, superar rivales exigentes y cerrar una final ante una Top 10.
Con este título, además, llega a Roland Garros con una confianza enorme. Su ascenso al puesto N°15 la ubica en una zona de privilegio y la posiciona como una de las jugadoras a seguir en la gran cita parisina.
Andreeva, una derrota dolorosa pero con señales de grandeza
Para Mirra Andreeva, la final perdida será difícil de digerir. Estuvo cerca de llevar el partido al tercer set, tuvo dos chances claras para igualar la historia y terminó quedándose con las manos vacías. Sin embargo, su campaña en Madrid vuelve a confirmar su presente extraordinario.
La rusa ya no es solo una promesa. Es una jugadora instalada en la elite, capaz de llegar a finales grandes y competir por títulos de enorme peso. Su desafío, como quedó claro en Madrid, será seguir trabajando la gestión emocional en los momentos de cierre. La calidad tenística está. La capacidad competitiva también. Lo que Madrid dejó en evidencia es que todavía está construyendo esa coraza mental que suelen tener las campeonas más consolidadas.
Aun así, con 19 años, Andreeva vuelve a salir fortalecida de una semana grande. Su llanto no borra su torneo: lo humaniza. Y en un circuito cada vez más exigente, esa experiencia puede transformarse en aprendizaje.
Kostyuk, campeona con autoridad y destino de protagonista
La final de Madrid dejó una campeona legítima. Marta Kostyuk venció a Mirra Andreeva por 6-3 y 7-5, levantó su primer WTA 1000 y firmó la conquista más importante de su vida. Lo hizo con tenis, con carácter y con una lectura perfecta de los momentos calientes del partido.
La ucraniana llegó a la Caja Mágica como una jugadora en ascenso y se fue como campeona de uno de los torneos más importantes del calendario. El título, el salto al puesto N°15 del ranking y la confianza acumulada sobre polvo de ladrillo la colocan en una nueva dimensión.
Madrid tuvo lágrimas, festejos, tensión y una historia de consagración. Kostyuk ganó mucho más que una final: ganó el derecho a ser mirada como una protagonista real del circuito femenino.
Síntesis del partido
Torneo: Madrid Open Categoría: WTA 1000 Instancia: Final Campeona: Marta Kostyuk Finalista: Mirra Andreeva Resultado: Kostyuk venció a Andreeva por 6-3 y 7-5 Ranking de Kostyuk al iniciar el torneo: N°23 WTA Ranking de Andreeva: N°8 WTA Nuevo ranking proyectado de Kostyuk: N°15 WTA Títulos WTA de Kostyuk: 3 Títulos previos: Austin 2023 y Rouen 2026 Título conseguido: Primer WTA 1000 de su carrera Sede: Caja Mágica, Madrid Superficie: Polvo de ladrillo
Final de Madrid: Andreeva y Kostyuk, una batalla generacional por un título enorme
Mirra Andreeva y Marta Kostyuk definirán el título del Mutua Madrid Open en una final cargada de presente, proyección y carácter. La rusa llega tras superar momentos de tensión y confirmar su enorme temporada; la ucraniana, en plena racha sobre polvo de ladrillo, buscará dar el golpe grande.
El Mutua Madrid Open tendrá una final femenina de altísimo interés entre Mirra Andreeva y Marta Kostyuk, dos jugadoras que llegan al partido decisivo desde recorridos distintos, pero con una misma sensación: ambas están en uno de los mejores momentos de su temporada y tienen argumentos suficientes para quedarse con uno de los títulos más importantes del calendario WTA.
La definición aparece como un cruce entre la explosión precoz de Andreeva, que acaba de cumplir 19 años y ya se instaló entre las grandes protagonistas del circuito, y la madurez competitiva de Kostyuk, que llega lanzada después de una gira de tierra batida que la transformó en una de las jugadoras más peligrosas del momento.
Andreeva se clasificó a la final tras vencer a Hailey Baptiste por 6-4 y 7-6(8) en un partido que tuvo momentos de tensión, especialmente en el segundo set, donde debió resistir la reacción de la estadounidense y salvar situaciones límite para cerrar el encuentro. Con esa victoria, la rusa se transformó en la finalista más joven del torneo madrileño desde 2009.
Del otro lado estará Kostyuk, que superó en semifinales a Anastasia Potapova por 6-2, 1-6 y 6-1, en un partido de altibajos, pero que terminó mostrando la mejor versión de la ucraniana en el parcial decisivo. La final está programada para el sábado a las 17:00, en un duelo que pondrá cara a cara a dos tenistas en plena confianza.
Andreeva, la adolescente que ya juega como candidata
La historia de Mirra Andreeva en Madrid tiene un peso especial. La rusa llegó al torneo en plena consolidación dentro del circuito y aprovechó la semana para confirmar que su crecimiento ya no es una promesa, sino una realidad instalada. En la capital española volvió a mostrar potencia, lectura táctica, capacidad defensiva y una mentalidad que, aunque todavía atraviesa momentos de vulnerabilidad, le permite sobrevivir a partidos muy exigentes.
Su triunfo ante Baptiste en semifinales fue una muestra perfecta de esa mezcla. No fue una actuación completamente lineal, porque tuvo dudas al momento de cerrar, pero sí fue una victoria de enorme valor. En el primer set, el saque fue decisivo: Andreeva sostuvo un altísimo porcentaje de primeros servicios y ganó todos los puntos jugados con ese golpe en el parcial inicial. El quiebre en el 3-3 le permitió tomar la distancia necesaria para quedarse con el set por 6-4.
En el segundo parcial aparecieron los nervios. La rusa tuvo el partido encaminado, pero una doble falta y un smash fallado le impidieron cerrar antes. Baptiste recuperó terreno y llevó la definición al tiebreak, donde Andreeva llegó a estar contra las cuerdas. Sin embargo, salvó tres set points y terminó imponiéndose por 10-8, en una prueba de carácter que puede pesar mucho de cara a la final.
La rusa no solo ganó: también atravesó otra batalla emocional. En rondas anteriores ya había vivido una situación límite ante Anna Bondar, donde llegó a llorar durante el partido y expresó frases de frustración como “no soy una campeona” o “voy a perder”. Aun así, terminó ganando aquel encuentro por 6-7(5), 6-3 y 7-6(5), una victoria que simbolizó más que un avance de ronda: fue una superación mental.
Una temporada que confirma su salto de calidad
Andreeva no llega a esta final por casualidad. Su temporada sobre tierra batida venía siendo muy sólida antes de Madrid. Ganó el torneo de Linz, alcanzó las semifinales en Stuttgart y en la capital española ratificó su nivel con una nueva final de WTA 1000.
En Linz, la rusa había conquistado su segundo título individual de la temporada tras remontar la final ante Potapova por 1-6, 6-4 y 6-3. Ese título fue el quinto de su carrera profesional, una cifra enorme para una jugadora que todavía transita sus primeros años completos en la elite.
Además, su rendimiento en Madrid tiene un valor estadístico fuerte. En esta edición, Andreeva volvió a confirmar su vínculo especial con el torneo: ya había alcanzado los cuartos de final en 2024 y 2025, y en 2026 dio el paso que le faltaba para meterse en la definición. Antes de cumplir 19 años ya acumulaba 44 victorias en torneos Tier I/WTA 1000, una marca que la ubica entre nombres históricos como Martina Hingis, Maria Sharapova y Jennifer Capriati.
La final de Madrid, entonces, no solo representa una chance de levantar otro trofeo: también puede ser una confirmación definitiva de que Andreeva ya está lista para competir de igual a igual por los títulos más grandes del circuito.
Kostyuk, la rival que llega encendida
Si Andreeva representa la explosión de una nueva estrella, Marta Kostyuk llega a esta final como una jugadora que encontró consistencia, confianza y resultados en el momento justo. La ucraniana atraviesa una gran racha sobre tierra batida y su recorrido en Madrid fue una demostración de autoridad.
Kostyuk venía de conquistar el título en Rouen, donde logró el segundo trofeo de su carrera, y trasladó esa confianza a Madrid. En la previa de semifinales acumulaba 10 victorias consecutivas sobre polvo de ladrillo y había ganado sus cuatro partidos en el torneo español en sets corridos, incluyendo triunfos ante Yulia Putintseva, Jessica Pegula, Caty McNally y Linda Noskova.
Ante Noskova, en cuartos de final, tuvo que resolver un primer set complicado, donde no pudo cerrarlo en dos oportunidades. Sin embargo, logró quedarse con el parcial por 7-6 y luego dominó con autoridad el segundo set por 6-0. Ese tipo de respuesta marca un punto clave de su presente: Kostyuk está sabiendo manejar los momentos incómodos sin desconectarse del partido.
La semifinal ante Potapova también mostró su capacidad de reacción. Después de ganar el primer set con claridad por 6-2, sufrió una caída en el segundo, que perdió 6-1. Pero en lugar de quedar atrapada en la irregularidad, volvió a imponer condiciones en el tercero y cerró con otro 6-1, mostrando energía, solidez y una lectura mucho más precisa del momento decisivo.
El gran momento de Kostyuk en números
El presente de Kostyuk es uno de los grandes argumentos de esta final. En la temporada 2026, antes de la definición de Madrid, la ucraniana acumulaba un balance de 16-4, con título en Rouen y final en Brisbane como mejores resultados. Sobre tierra batida, llegaba con un registro de 9-0, dato que explica por qué su candidatura no puede ser subestimada.
También aparece otro dato relevante: Kostyuk ha tenido buenos resultados en instancias decisivas desde 2023. Su balance en semifinales WTA desde ese año es de 5-1, una muestra de que cuando logra avanzar profundo en los torneos, suele sostener un nivel competitivo alto.
En Madrid, además, ya había mostrado antecedentes positivos. Su mejor resultado anterior en el torneo había sido cuartos de final, pero en 2026 dio un salto más y se instaló en su primera final en la Caja Mágica. Ese avance confirma una evolución clara en una jugadora que, durante varios años, fue vista como una amenaza por talento, pero que ahora empieza a sumar continuidad.
El historial entre Andreeva y Kostyuk
El antecedente directo también le agrega condimento a la final. El historial entre ambas está igualado 2-2, con enfrentamientos en distintas superficies. Sin embargo, Kostyuk ganó los últimos dos partidos entre ellas en sets corridos: uno en Indian Wells 2024 y otro en Madrid el año pasado, que fue además el único duelo previo entre ambas sobre tierra batida.
Ese dato puede tener valor psicológico. Para Andreeva, la final será una oportunidad de cortar esa mini racha negativa ante la ucraniana y demostrar que su evolución reciente le permite resolver un cruce que en el pasado le resultó incómodo. Para Kostyuk, en cambio, el antecedente favorable puede ser una fuente de confianza: sabe que ya le ganó en esta superficie y que tiene herramientas para incomodarla.
Claves tácticas de la final
1. El servicio de Andreeva
El saque será una de las grandes claves. Ante Baptiste, Andreeva encontró una plataforma muy sólida con el primer servicio, especialmente en el primer set. Cuando logra sostener altos porcentajes, puede tomar la iniciativa más rápido y evitar quedar expuesta a intercambios largos desde posiciones defensivas.
El problema aparece cuando se acerca al cierre. En Madrid ya tuvo dificultades para liquidar partidos, tanto ante Bondar como ante Baptiste. Si vuelve a ponerse en ventaja, necesitará mayor frialdad para no darle aire a una rival como Kostyuk, que llega con confianza y que castiga muy bien las desconexiones.
2. La intensidad de Kostyuk desde la devolución
Kostyuk puede complicar a Andreeva si consigue entrar rápido en los games de devolución. La ucraniana tiene velocidad de piernas, buena capacidad para cambiar direcciones y una devolución agresiva que puede presionar el segundo saque de la rusa. Si logra atacar desde el primer golpe, puede forzar a Andreeva a jugar incómoda y aumentar el margen de error.
3. El control emocional
Esta final no se jugará solo desde lo técnico. Andreeva viene atravesando partidos emocionalmente exigentes, con momentos de crisis, lágrimas y dudas, pero también con respuestas competitivas muy fuertes. Kostyuk, por su parte, llega en una racha ganadora y con la confianza de haber superado partidos complejos sin perder claridad.
La jugadora que mejor maneje los quiebres, los cierres de set y los puntos largos tendrá una ventaja enorme.
4. La tierra batida y la paciencia
Madrid tiene condiciones particulares: la altitud acelera la pelota, pero la superficie sigue exigiendo construcción, movilidad y capacidad para sostener peloteos. Andreeva puede encontrar profundidad con su potencia natural, mientras que Kostyuk intentará incomodarla variando alturas, atacando la segunda pelota y buscando abrir la cancha.
Andreeva, entre la precocidad y la presión
Para Andreeva, esta final llega en un momento simbólico. Acaba de cumplir 19 años, viene de ganar títulos importantes y está muy cerca de consolidarse aún más en el Top 10. Según la información disponible, tras Madrid ascenderá un puesto y será la próxima número 7 del ranking, independientemente de lo que ocurra en la final.
Ese dato muestra su dimensión actual. Ya no se trata solamente de una juvenil con futuro, sino de una jugadora instalada entre las mejores del mundo. Sin embargo, ese crecimiento también trae presión. Sus propios partidos en Madrid mostraron que todavía está aprendiendo a convivir con las expectativas, especialmente cuando debe cerrar encuentros importantes.
Ahí aparece una de sus grandes virtudes: incluso cuando duda, compite. Incluso cuando se frustra, encuentra soluciones. Y en una final, esa capacidad de sobrevivir puede ser tan importante como jugar bien.
Kostyuk, ante una oportunidad enorme
Para Kostyuk, la final de Madrid puede significar un punto de quiebre en su carrera. Ya ganó en Rouen, ya fue finalista en Brisbane y ahora tiene la chance de quedarse con un WTA 1000, algo que elevaría notablemente su estatus dentro del circuito.
La ucraniana llega con una racha perfecta en tierra batida durante este tramo de la temporada y con una hoja de ruta muy convincente en Madrid. Además, el hecho de haberle ganado previamente a Andreeva en esta superficie puede darle un plus de seguridad para encarar el partido.
Kostyuk no parte como una invitada inesperada: llega por rendimiento, por confianza y por nivel. Su desafío será sostener esa intensidad durante toda la final, especialmente ante una rival que puede cambiar la dinámica de un partido en pocos games.
Una final con aroma de nueva era
Más allá del resultado, la final entre Andreeva y Kostyuk representa una señal clara del presente del circuito femenino. Madrid tendrá una definición entre dos jugadoras jóvenes, intensas, con estilos agresivos y con hambre de protagonismo.
Andreeva busca acelerar su camino hacia la cima con otro título grande y una actuación que confirme su estatus de fenómeno generacional. Kostyuk, en cambio, quiere transformar su gran momento en tierra batida en una consagración de peso internacional.
La final promete ritmo, tensión y muchos cambios de dinámica. Andreeva tiene más explosión, una proyección superior y un presente de elite; Kostyuk llega con mejor antecedente reciente en el mano a mano, una racha impecable sobre polvo de ladrillo y la confianza de haber construido una semana casi perfecta.
Madrid definirá campeona, pero también puede marcar un capítulo importante en la nueva estructura de poder del tenis femenino.