"El club está realmente mal, muy mal, será difícil volver a estar donde estábamos". La frase que Lionel Messi largó en una entrevista que hace pocos día vio la luz se refiere a la cuestión económica del FC Barcelona, pero también tiene una veta deportiva. El equipo no levanta y esta vez el capitán lo vio de afuera. Leo estuvo sentado en la tribuna del Camp Nou en el empate ante Eibar que complica aún más el andar del Culé en la Liga. Y el gesto del 10 al final del encuentro lo dice todo.
Messi pasó seis días en Rosario junto a su familia y este martes aterrizó en España. Fue directamente a su casa junto a Antonella y sus tres hijos, para luego trasladarse al Camp Nou. Un capitán de verdad. Allí, vio y sufrió con el Barsa, que volvió a dejar puntos en el camino y la Liga ya es casi una utopía. Casi lo pierde, porque el Eibar ganaba, pero lo empató con el gol de Dembélé. Igual, sabe a poco... Para colmo, Braithwaite erró un penal y luego le anularon un gol por VAR.